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La industria global del ebook vale seis veces menos que la de edición impresa

Hoy, el 23 por ciento de todos los adultos de sexo masculino y el 33 por ciento de todas las mujeres adultas en los Estados Unidos leen libros electrónicos. De hecho, la industria mundial de eBook vale la friolera de 8.5 mil millones de dólares.

Según esta infografía de Forbes Statista la industria mundial del ebook vale seis veces menos que la impresa, y ya se está estancado. La industria global del libro electrónico  se estima que tiene un valor de 8.5 mil millones de dólares. El número parece asombroso, pero es más de seis veces menor que la  industria de edición impresa con un valor de 53,9 mil millones de dólares.

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Por encima de todo, el crecimiento de las ventas de libros electrónicos se ha moderado. En los EE.UU. creció solamente era del 5% en 2013 Los ingresos también se ha estancado en alrededor de  3 mil millones de dólares.  Las ventas de libros electrónicos eran de 69 mil millones de dólares en 2011 y en 2013 fueron de 115 mil millones de dólares

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Otros datos interesantes que aunque no aparecen en la infografía están en el informe asociado a la misma bajo suscripción:

– El porcentaje de ventas de libros electrónicos en todo el mundo es del 12,3%.

– La participación en el mercado de libros electrónicos en Europa alcanzó el 4,5%,

– Las compras mundiales de lectores de libros electrónicos se estima que es de 28,9 millones.

– Un 46% de los lectores sólo lee libros impresos. Un 16% lee más libros impresos que eBooks. Un 17% lee más o menos los mismos el mismo número de títulos en impreso y en digital. Un 15% Lee más eBooks que impresos, y sólo un 6% lee exclusivamente en digital.

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– Las mujeres que leen en digital son un 33% y los hombres un 32%

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– Los ingresos por edición de libros de consumo en todo el mundo es 14,55 mil millones de dólares.

– Smashwords es la mayor empresa de auto-publicación en los EE.UU., por el número de libros electrónicos publicados.

Comic Book + : repositorio de 24.000 comic legales y gratuitos

Publicado en Octubre 24, 2014 por julio

Comic Book + es un repositorio digital desde el cual el puedes descarga y leer legalmente en tus dispositivos tablet más de 24.000 comic de la Edad de Oro y de Plata del Comic. Los archivos están disponibles en formato .cbr o .cbz, para lo que  necesitarás una aplicación adecuada para leer cómics, como Comic Zeal para el iPad, o las aplicaciones para Android: Perfect Viewer o Comicat; aunque también puedes leerlos online si estás registrado en la página. Para descargar material de Comic Book Plus, se necesita registrarse y esperar la aprobación de los administradores del sitio.

La Edad de Oro de los cómics fue un período en la historia de los cómics estadounidenses que estuvo presente durante las décadas de 1930 1940 y algunos años de 1950, este periodo inició con la creación del primer superhéroe en la historia, Superman, cuyó éxito provocó que se crearan más superhéroes cómo es el caso de Capitán Marvel, y el Capitán América.

Las publicaciones de las historietas pasó a ser una gran industria. Durante este período también se vio la aparición de los cómics clásicos, como una forma de arte convencional y la definición de un vocabulario artístico del medio y convenios creativos por su primera generación de escritores, artistas y editores.

La edad de oro del comic finaliza en los años 50 con la caída en las ventas de estos comic, pero en la segunda mitad de esta década, vuelve a resurgir la afición al comic y se da la llamada Edad de Plata, en el que los g´neros tienen más relación con relatos románticos y de fantasía.

En el repositorio puedes buscar por por editorial, idioma, género o categoría (crimen, Fantasía, horror, humor, niños, aventura, superhéroes, western, deportes, aviación, piratas, etc.).

Tendencias en la compra de libros digitales

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En la feria del libro más grande en el mundo BookExpo América se presentaron los datos de la encuesta The Bargain Ebook Buyer sobre las características de los compradores de libros electrónicos, en esta se trata de conocer quienes compran, que leen, y cómo esto se traduce en valor para los autores y editores. BookBub  recolectó datos sobre miles de lectores a través de múltiples estudios aleatorios, si bien las respuestas provienen de los propios suscriptores son representativos del  típico lector de libros electrónicos.

Casi el 60 por ciento de los lectores de libros electrónicos consume por lo menos un libro a la semana, y aproximadamente 1 de cada 10 dijo que leen un libro o más al día. Si comparamos estos datos con la lectura en general sólo el 5 por ciento del público estadounidense en general lee un libro a la semana.

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La mayoría de los compradores de libros digitales son mujeres (84%) mayores de 40 años y jubiladas. Prácticamente todas las personas encuestadas dijeron que leen en su tiempo libre – antes de acostarse, durante los desplazamientos, y en la casa durante el día. Pero quizás lo más sorprendente, es que el 45 por ciento dijo que leen en el trabajo, lo que sugiere que los lectores más voraces no dejan que nada se interponga en su lectura.

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Mientras que más de la mitad de los lectores encuestados dijeron que usan principalmente un dispositivo Kindle o Nook, muchos de ellos también leen en las plataformas móviles de Apple o Android. Y alrededor del 60 por ciento dijo que prefieren las tabletas – un número que incluye dispositivos como el Kindle Fire y el Nook HD-.

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No sólo leer libros electrónicos. Si bien la mayoría de los lectores digitales consumen menos libros impresos que anteriormente, no leen libros electrónicos exclusivamente. Más del 60 por ciento de los encuestados dijeron que ellos también leen libros de tapa dura, y casi tres cuartas partes dijeron que todavía leen libros de bolsillo.

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La mayoría de los lectores dijeron que consumen principalmente género de ficción . Y aunque sus gustos varían en un amplio espectro, la mayoría indicó que ellos prefieren misterios, suspense, o romance.

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La mayoría de los lectores tienen ingresos por encima del ingreso medio por hogar. Los lectores en general tienden a tener más ingresos que el promedio de Estados Unidos, y los datos sugieren que los lectores digitales no son diferentes en este aspecto. Lo que los diferencia es el número de libros que leen.

Mientras que los lectores digitales son sensibles a los precios, la mayoría no descarga exclusivamente libros con descuento. Más de tres cuartas partes dijeron que también compran títulos a precio completo, ya que muchos de ellos tienen suficientes ingresos disponibles y están dispuestos a gastar en libros que aman.

La gran mayoría de los lectores encuestados dijeron que han descubierto un nuevo autor a través de una promoción de precios de libros electrónicos. Como anécdota, los lectores utilizan los descuentos de BookBub como herramienta de descubrimiento, tratándose de nuevos autores que de otra manera no hubieran sido leídos. Más del 60 por ciento de los lectores encuestados dijeron que compraron otros libros de un autor que descubrieron a través de una promoción de precios de libros electrónicos.

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Lectores digitales no acaparan ebooks y los dejan en estado latente en sus dispositivos. La mayoría de los encuestados dijeron que leen los títulos que descargan, lo que sugiere que no sólo experimentan con nuevos autores, si no  que ellos valoran y absorben este contenido.

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Casi dos tercios de las personas encuestadas dijeron que han recomendado un libro a un amigo. Esto sugiere que no sólo se convierten en lectores de aficionados de los autores que aman, si no que ayudan a construir un público aún más grandes al difundir la información en sus comunidades. Son personas influyentes.

Las nuevas formas de lectura digital : el libro como sistema

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Alonso-Arévalo, J., Cordón-García, J.A. (2015). El libro como sistema: hacia un nuevo concepto de libro. Cuadernos de documentación multimedia, 26, 24-47.

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El libro aparece como el medio utilizado por una población de autores y de lectores para satisfacer sus necesidades de comunicación escrita en la distancia y en el tiempo, necesidades que han sido satisfechas durante más de quinientos años por la estructura profesional de producción y distribución de los escritos. Las definiciones del libro se han dividido entre aquellas que lo consideran principalmente en su materialidad, y aquellas que lo consideran en su carácter de portador de un mensaje en una perspectiva sociológica y semiótica. Explicar un texto exclusivamente por su forma material sería absurdo y se incurriría en un simplismo. La identificación del mismo nunca ha representado problema alguno desde el momento en que el concepto estaba asociado a un soporte, el papel, que le confería un carácter unitario y, en cierto modo, totalizador. Pero la aparición de tecnologías de la información electrónica ha cambiado radicalmente este concepto de libro. La realidad es que, durante estos últimos años, el ecosistema del libro ha experimentado un cambio radical en todos sus elementos. La aparición de los libros electrónicos y las prestaciones asociadas a los mismos a través de las aplicaciones de e?reader y tablet, blog, plataformas y sistemas de lectura social, etc., han puesto en cuestión las definiciones canónicas asociadas al libro tradicional, lo que a su vez está trastocando las pautas y hábitos de lectura en particular.

Se transforma el papel de las librerías como núcleos de acceso al libro impreso, el papel de las bibliotecas como sitios de salvaguarda y difusión del saber, los derechos asociados a la función de autor y su dimensión económica, con la crisis del copyright y de la propiedad intelectual, la crisis de los intermediarios obligados a reinventarse e idear nuevas estructuras que les permitan sobrevivir en el contexto digital, en el que se está articulando una nueva cultura resultante de una economía del intercambio, colaboración, de la reputación, de la interactividad y de la integración, y en el que se ha producido la fractura digital con un nuevo concepto de lector cada vez más acostumbrado al uso de la lectura electrónica. Respondiendo con ello a un modelo de tecnologías disruptivas, es decir tecnologías o innovaciones que conducen a la desaparición de productos, servicios que utilizan preferiblemente una estrategia no sostenible frente a la nueva tecnología, que tiende hacia una progresiva consolidación en el mercado.

La tecnología no es un elemento neutro en como leemos, como producimos información, como la gestionamos, organizamos o difundimos. El libro digital no es una mera transposición de blancos sobre negros a una pantalla. En este contexto se están produciendo nuevas prácticas comunicativas, a través de nuevas estructuras y géneros discursivos que están caracterizados por la no linealidad y la interactividad. El libro se involucra con el software y se convierte en software. No en vano una de sus manifestaciones más innovadoras y rupturistas es la obra convertida en aplicación, en “app”, involucrando todo tipo de desarrollos y prestaciones multimedia o  incorpora un concepto más amplio se hace transmedia, esto es el desarrollo de un contenido sobre varios medias diferenciados, lo cual le abre las puertas al mundo de cualquiera de los sistemas de comunicación, convirtiéndose en una interfaz compartida.

La historia de la escritura es la historia de la socialización de la misma; la invención de la imprenta incrementó exponencialmente, las audiencias e incluso el vocabulario disponible, de varios miles de palabras en el siglo XV, a un millón en la actualidad; de manera similar la llegada del libro electrónico ha amplificado considerablemente la capacidad de lectura gracias a la naturaleza social de los contenidos que se imbrican en la cultura compartida de la filosofía de la web 2.0. Esta yuxtaposición de sus líneas fronterizas ha creado espacios novedosos y cambiantes en los que el concepto de libro se ha extendido a territorios antes inexplorados, lo que a su vez está repercutiendo en su visibilidad. Si a menudo se pone de manifiesto que la llegada de la digitalización está acabando con el libro y la lectura, las prácticas generales de lecto-escritura se están incrementando. Ahora más gente escribe, más gente lee, más autores publican a través de diferentes géneros como pueden ser blogs, prensa o redes sociales. Y al albur de todos estos cambios el mismo concepto de libro cambia.

Mientras los libros impresos han privilegiado la abstracción y la conceptualización, las nuevas tecnologías han permitido la configuración de nuevas identidades expresivas, donde el orden cognitivo, emocional y sociocultural, está siendo sustituido. Aún no sabemos de manera definitiva si esta nueva realidad es un cambio en positivo o en negativo en unos u otros aspectos. Muy frecuentemente nos encontramos con titulares de prensa que nos dicen una cosa o la contraria, que se lee más, que se lee menos en digital, que se lee más despacio, o más deprisa, que lo digital contribuye a una lectura no concentrada y dispersa, o bien que la percepción de la lectura no es sólo visual, y que las nuevas tecnologías favorecen un aprendizaje multimedia más completo; en la mayoría de estos casos los estudios cuentan con muestras muy fragmentadas y a veces apriorísticas de sólo unos pocos lectores analizados. Por ello debemos de ser prudentes, y esperar que haya estudios más amplios y contrastados.

En el cambio de lo analógico a lo digital el libro objeto desaparece y se convierte en una intefaz que se imbrica perfectamente con el software, en la que cobran importancia el acceso, lo abierto, la comunicación y lo social, conformando más como un sistema de comunicación que como un objeto. Los libros devienen en  una experiencia compartida en un lugar en red, y la lectura que siempre fue social, se hace más SOCIAL. De este modo la «lectura social» se desarrolla en entornos virtuales en donde el libro y la lectura propician la formación de una «comunidad» y alguna forma de intercambio. Es un espacio de intercambio de información y de comunicación horizontal, donde las obras se evalúan, califican y etiquetan. Es habitual que los lectores compartan información sobre libros impresos y electrónicos que poseen, libros que han leído, libros que están leyendo, los que quisieran tener, y los que quisieran llegar a leer algún día.

Por lo que podemos decir que se está produciendo una asincronismo entre la progresión rápida de la tecnologías de la comunicación, por una parte, y la evolución de las prácticas de lectura de los usuarios por otra; originándose una asimilación lenta de estas por parte de las instituciones. Si bien es preciso tener en cuenta el cambio natural de las generaciones de lectores, que se ven directamente influenciados por las mutaciones inducidas en cuanto a los dispositivos y las practicas de lectura. Y será esta primera generación que comienza a tener contacto desde la infancia con los dispositivos de pantalla táctil, tablet y smartphones, la que hará parte de su aprendizaje de lectura y de escritura sobre estos dispositivos digitales, y la que marcará sin ninguna duda la ruptura con el soporte impreso. Por lo que es preciso pensar la lectura más allá del libro, en un contexto de computación de lo real, con libros electrónicos que presentaran narratividades reticulares, no lineales, en un contexto aumentado de web en tiempo real, y de soportes de lectura que utilizarán nanotecnologías de almacenamiento. El futuro está por escribir.

Más en: Alonso-Arévalo, Julio and Cordón-García, José-Antonio Lectura Social, metadatos y visibilidad de la información., 2014 . In XLV Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía, Monterrey, México, 16 de mayo de 2014. (In Press) [Conference paper] http://eprints.rclis.org/23095/1/Lectura%20Social%20corregido2.pdf

Alonso-Arévalo, J. and J. A. Cordón-García «El libro como sistema: hacia un nuevo concepto de libro.» Cuadernos de Documentación Multimedia vol. 26, n. 0 (2015).  pp. 25-47. http://revistas.ucm.es/index.php/CDMU/article/view/50628 

La lectura en la era móvil: Un estudio de la lectura móvil en los países en desarrollo

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Reading in the mobile era: A study of mobile reading in developing countries. [e-Book] Paris, Unesco, 2014.

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Durante siglos, el acceso limitado a los texto ha sido una barrera para la alfabetización. La lectura requiere libros. Sin ellos la alfabetización sigue estando fuera de su alcance. Hoy, sin embargo, esta barrera está retrocediendo gracias a la difusión de la tecnología móvil de bajo costo. Los teléfonos móviles básicos ofrecen una nueva, asequible y fácil manera de acceder al material de lectura.

Si bien la investigación de la UNESCO indica que cientos de miles de personas en países como Etiopía, Nigeria y Pakistán están leyendo en dispositivos móviles, se sabe muy poco acerca de estos lectores. Esta falta de información dificulta los esfuerzos para ampliar la huella de la lectura móvil y hacer realidad los beneficios educativos y socio-económicos asociados con el aumento de la lectura.

Basándose en las conclusiones de un estudio desarrollado a lo largo de un año, en este informe se explican los hábitos, preferencias y perfiles demográficos de los lectores móviles en siete países en desarrollo. Al reflejar la situación de la lectura móvil cómo se practica hoy en día y por quién, ofrece una visión de cómo la tecnología móvil se puede aprovechar para facilitar una mejor lectura en los países donde las tasas de alfabetización son más bajas. El informe fue impulsado a través de una asociación permanente entre la UNESCO, Nokia y Worldreader a través de dos publicaciones.

La otra publicación complementaria, “Reading without Books (coming soon)”-aún no publicada-, identifica las fortalezas y debilidades de la lectura móvil en países en desarrollo con el fin de dirigir el desarrollo de proyectos futuros. En conjunto, las dos publicaciones explican cómo la tecnología móvil puede empoderar a los lectores y aún más la alfabetización en los países en desarrollo.

Uso de libros electrónicos en las bibliotecas escolares de Estados Unidos “Bibliotecas K-12

 

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“Ebook Usage in U.S. School (K–12) Libraries. 2014 Report”. Library Journal 2014

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Este informe recoge las respuestas de 835 bibliotecas escolares de Estados Unidos a finales de la primavera de 2014. El informe completo de 125 páginas está disponible de forma gratuita en formato PDF, por cortesía de Follett, rellenando el formulario (poned cualquier número de teléfono de USA).

Este informe recoge las respuestas de 835 bibliotecas escolares de Estados Unidos a finales de la primavera de 2014. El informe completo de 125 páginas está disponible de forma gratuita en formatoPDF , por cortesía de Follett rellenando el formulario (poned cualquier número de teléfono de USA, con los prefijos +34 de españa no funciona).

De acuerdo con la quinta edición del “Ebook Usage in U.S. School (K–12) Libraries”  el informe anual sobre ebooks en bibliotecas públicas, escolares y universitarias de la revista Library Journal, el 66% por ciento de las escuelas de Estados Unidos ofrecen libros electrónicos, por encima del 54 % de 2013, en general la cifra muestra un crecimiento sostenido.

Si bien las colecciones de libros electrónicos en las bibliotecas escolares se han incrementado entre 2010-2014, ha sido con un crecimiento sostenido, la media del número de libros electrónicos por escuela sigue siendo baja con 189 títulos en comparación con 11.300 libros impresos que tiene de media las colecciones de las bibliotecas escolares. Este lento crecimiento en la adopción de libros electrónicos en las bibliotecas escolares se atribuye a un acceso limitado a los dispositivos de lectura electrónica y al coste de los libros electrónicos, de acuerdo con el informe, publicado en octubre de 2014 y patrocinado por Follett. El bajo uso de libros electrónicos también se debe a la preferencia del usuario por los libros impresos, la falta de conocimiento de los estudiantes de la disponibilidad de libros electrónicos, y la falta de formación sobre el proceso de descarga.

La escuela dispone de dispositivos en propiedad que son utilizados mayoritariamente para leer libros electrónicos de la biblioteca, El 92 por ciento lo hace en el ordenador de escritorio de la escuela, el 68% en la plataforma comercial y el 52% en una tableta propiedad del estudiante (frente al 39 por ciento del pasado año). Los eReaders dedicados aumentaron en el uso de un 30 por ciento en 2013 a un 50 por ciento este año.

El iPad / iPad Mini es el dispositivo más utilizado por lectores más jóvenes, en un 54 por ciento, con  Kindle en segundo lugar con en el 28 por ciento, y Nook con un 24 por ciento. (Tanto el Kindle como Nook están disminuyendo). Los iPads son los dispositivos más utilizados para la lectura en las escuelas, las cuales han implementado algún programa con dispositivo en un 64 por ciento de todas ellas.

Las escuelas primarias muestran los mayores aumentos en el uso de libros electrónicos, con un uso de libros electrónicos de uno por cada tres estudiantes de primaria, mientras que en las escuelas secundarias, la proporción es de 1: 7. La circulación de libros electrónicos se disparó en 2014 con una media de 100 libros electrónicos en préstamo, frente a 25 el año anterior.

Los centros estiman que gastaron un promedio de 402$ en ebooks en 2013-2014, sin embargo el 20 por ciento de las bibliotecas informó haber gastado dinero en comprar directamente libros electrónicos, en lugar de adquirirlos a través del estado, distrito, o consorcio. (Sólo el 13 por ciento de las bibliotecas escolares participan actualmente en la concesión de licencias de consorcio.) El 24% compró una suscripción a libros electrónicos con licencia, – cuando el año pasado era del 20 por ciento- . A los bibliotecarios escolares no les gusta pagar por una licencia de un año, debido a que según la encuesta, las escuelas están abiertas sólo durante 10 meses.

El porcentaje de los presupuestos materiales gastados en libros electrónicos ha disminuido ligeramente desde 2013 (4 por ciento) y 2014 (3,4 por ciento). La mayor caída es en las escuelas elementales, 3.6 por ciento en 2013 a 1,9 por ciento en 2014. Mientras que el presupuesto para materiales sigue siendo la mayor fuente de financiación para los ebooks, las escuelas han buscado financiación a través de fuentes alternativas, tales como ferias de libros (18 por ciento) y donaciones u otros tipos de los esfuerzos de recaudación de fondos (14 por ciento). Las escuelas también se ayudan de las bibliotecas públicas para ofrecer libros electrónicos populares y centrar el gasto de la biblioteca de la escuela en ebooks  de títulos relacionados con el plan de estudios. Las bibliotecas escolares esperan que el gasto en libros electrónicos de su presupuesto total de materiales se cuadruplique en los próximos cinco años., desde un 3,4 por ciento a 13 por ciento.

Los eBooks superarán a los libros impresos en EE.UU. y Reino Unido en 2018

 

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Un estudio realizado por PricewaterhouseCoopers (PwC) muestra que las ventas de libros electrónicos superarán a los libros impresos antes de 2018 – pero sólo en EE.UU. y Reino Unido ( PDF). Según este estudio a nivel mundial, cuando se empieza a analizar la industria del libro por país se aprecian enormes diferencias en la cuota de mercado y crecimiento. Estos datos se corresponden con los de otro estudio reciente de Statista

El estudio de PricewaterhouseCoopers analiza las ventas de libros en seis países: Estados Unidos, Japón, Alemania, China, Italia y Gran Bretaña. Basándose en el estudio de la revista The Economistse desarrolló una línea de tiempo interactiva. Como se puede ver en la imagen, según PricewaterhouseCoopers las ventas de libros electrónicos superan a las ventas de libros impresos en dos países: EE.UU. y Reino Unido, a la par que esto suceda, las ventas de libros en papel en estos dos países se reducirán aproximadamente en una quinta parte. En el resto de los países analizados, el mercado de libros electrónicos va a crecer, pero a un ritmo mucho menor.

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Actualmente en los Estados Unidos, -según datos de una encuesta reciente de Statista– la industria del  libro electrónico tiene un valor de 5,7 mil millones dólares, mientras que el valor de la industria editorial impresa es de 10 billones de dólares. En 2018, industria impresa y digital tendrán un valor de  7.9 y 8,7 millones de dólares, respectivamente, un cambio increíble en comparación con otros países desarrollados como Alemania, donde la industria del libro de papel va a seguir siendo dominante.

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Según otros datos del estudio, referidos a las ganancias en libros digitales en 2013. El consumo global de libros creció en USA en 2013 después de años de declive, y el aumento de los ingresos por la venta de libros electrónicos superó la caída en la venta de libros impresos. El global de ingresos por venta de libros se incrementará en un  0,9%  y en 2018 será de 64.9 billones de dólares.

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China se convertirá en el segundo mayor mercado del libro en 2017. China superará a Japón en 2014, y a Alemania en 2017, para convertirse en el segundo mayor mercado de libros en el mundo, con ingresos de 13.2 billones de dólares, después de EE.UU., con ingresos de 37.0 billones de dólares. La educación es cada vez más una prioridad para muchos chinos, como lo es el desarrollo profesional. En 2018, China representará el 35% de los ingresos totales de los libros de Asia Pacífico.

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El crecimiento de los libros electrónicos es fuerte, pero en desaceleración. Mientras que los ingreso por el consumo global de libros electrónicos siguen siendo altos, aumentando a una tasa compuesta anual del 17,6% en los próximos cinco años, el crecimiento se está desacelerando ya que el mercado madura, con un crecimiento anual del 10,3% hasta 2018. Con más lectores que disponen de tabletas, los editores cada vez tendrán que competir con la industria del vídeo, la música y los juegos para ganar una mayor atención del mercado.

Los libros digitales educativos aún tienen que ganar mercado para tener un impacto importante en el espacio educativo. Sólo el 14% de los ingresos de los libros de educación totales a nivel mundial provendrán de los libros electrónicos en 2018, frente al 7% en 2013, muy por detrás de los consumidores de libros profesionales.

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A pesar de las barreras al crecimiento, las editoriales educativas siguen apoyando e invirtiendo en iniciativas de publicación digital, especialmente en la educación superior. Los ingresos por venta de libros electrónicos en los EE.UU. alcanzarán los 2.2 mil millones dólares en 2018, representando el 43% de los ingresos totales de lo consumido en libros en la universidad.

Aunque serán los libros profesionales los que verán la migración más rápida hacia lo digital. No importa el tamaño de la economía, las empresas y el personal que trabaja en ellas requerirá disponer de información más actualizada y más rápidamente. En consecuencia, los libros profesionales es la categoría con la mayor proporción de los ingresos digitales, con el 18% de los ingresos globales en libros profesionales procedentes de fuentes digitales en 2013, llegando a un 36% en 2018, cuando los ingresos de libros electrónicos profesionales serán de 8.8 billones de dólares USA.

El uso de libros electrónicos en las bibliotecas públicas de Estados Unidos en 2014.

El quinto informe anual de uso de libros electrónicos en las bibliotecas públicas de Estados Unidos consta de las respuestas a una encuesta desarrollada, organizada, y analizada por Library Journal, del 4 de abril al 2 de julio de 2014. Los resultados se recogieron de respuestas de 538 bibliotecas públicas de todo Estados Unidos. El, informe contiene 120 páginas completas, con datos granulares sobre temas relativos a colecciones, presupuestos y servicios; y está disponible de forma gratuita en formato PDF, por cortesía de Freading.

El 95% de las bibliotecas públicas estadounidenses en la actualidad ofrecen libros electrónicos a sus usuarios, muy por encima del 72 % de 2010, y el 89 % de 2012 y 2013. La cuestión económica sigue siendo el mayor obstáculo para las bibliotecas que quieran prestar ebooks o ampliar sus colecciones.

El crecimiento en la demanda de libros electrónicos se ha estabilizado durante los últimos cuatro años, aunque, como señala el informe, esto tiene que ver con que los libros electrónicos han dejado de ser una novedad y ya son un producto convecional más de los que viene ofreciendo la biblioteca. Los encuestados dijeron que esperaban ver como la circulación de libros electrónicos de su biblioteca crecer en un 25 por ciento este año, en comparación con el 108 por ciento de crecimiento en 2011, el 67 por ciento en 2012, y el 39 por ciento en 2013.

Las colecciones han crecido considerablemente durante los últimos cuatro años, así como el aumento de las opciones y la disponibilidad para los usuarios; lo  que sin duda ha influido en el crecimiento de la demanda. En 2010, el número medio de libros electrónicos que ofrecían las bibliotecas era sólo de 813 títulos, en comparación con una media de 10.484 títulos en 2014, un aumento de casi 1.200 por ciento.La media de la circulación, aumentó cinco veces durante ese período, desde los 2.600 títulos prestados de media en 2010, a los 13.418 de media durante el año 2013. Los datos para sistemas de bibliotecas ubicadas en poblaciones de 500.000 o más habitantes son aún mayores con un promedio que supera los 30.000 títulos prestados.

El 74 % de los encuestados también dijo que la pertenencia a un consorcio permite a su biblioteca ofrecer acceso a una mayor selección de títulos de libros electrónicos.

Los encuestados informaron que sus colecciones de libros electrónicos se reparten según los siguientes contenidos: El 74 por ciento son libros de ficción y el 26 por ciento son libros de no ficción, mientras que las colecciones de libros impresos se dividieron en un 57 por ciento de ficción y un 43 por ciento de no ficción. Las cinco principales categorías de ebook de ficción son los más vendidos, misterio / suspense, romance, y ficción adulta en general; mientras que las cinco principales categorías de no ficción son bestsellers como biografías / memorias, historia, autoayuda, y cocina.

A pesar de que casi el 60 por ciento de las bibliotecas dijeron no ofrecen libros electrónicos de editoriales “independientes”, el 20 por ciento si incluyen libros electrónicos de editoriales pequeñas e independientes en sus colecciones, siendo el 14 por ciento de la oferta libros electrónicos de contenido autopublicado.

El gasto en libros electrónicos por las bibliotecas públicas de los Estados Unidos es de alrededor de los  113 millones de dólares. En su último año fiscal las  bibliotecas públicas compraron licencias de una media de 1.933 volúmenes de libros electrónicos y gastaron de promedio 57.342 dólares, si se divide una cifra y la otra se puede estimar un rango de costo de entre 23,01 y 29,66 dólares por licencia de cada libro electrónico. Esto es simplificado, ya que muchos títulos tienen restricciones de uso máximo y algunos pueden llegar a costar  hasta tres veces el costo del mismo título impreso o más para préstamo digital.

Adquirir los fondos para construir estas colecciones ha planteado un desafío permanente para muchas bibliotecas. Mientras que los presupuestos, en muchos casos se han mantenido estables durante los últimos años, lo que ha llevado a que dos terceras partes de las bibliotecas tuvieran quereasignar fondos del presupuesto que se destinaba a otros materiales con el fin de construir sus colecciones de libros electrónicos. Como porcentaje del total de los presupuestos materiales, el gasto en libros electrónicos ha aumentado de menos del 2 por ciento de media en 2010 a más del 7 por ciento en 2014, y los encuestados esperan que este porcentaje se duplique en 2019. El 58% por ciento de los encuestados dijeron que los fondos para libros electrónicos habían sido extraídos de los presupuestos para materiales de referencia, mientras que el 56 por ciento dijo que su biblioteca lo había desviado del presupuesto para libros impresos. Más del 20 por ciento de los encuestados dijeron que ahora compran menos libros impresos.Y, el cinco por ciento de los encuestados dijo que su biblioteca no ofrece libros electrónicos, el 70 por ciento citó la falta de fondos como la razón principal para no ofrecer libros electrónicos.

Por primera vez este año, las tabletas superaron a los lectores electrónicos dedicados como el dispositivo preferido para el préstamo de libros electrónicos. el 84% de los encuestados dijo que los usuarios de su biblioteca utilizaban tabletas tales como iPads, Kindle Fire, o Nexus de Google para prestar los libros electrónicos, mientras que el 78 por ciento dijo que sus usuarios estaban utilizando dispositivos de lectura electrónicos dedicados como Nook o Kindle. Frente al 66 por ciento que dijo que los usuarios que  usaban tabletas para prestar libros electrónicos en 2012, y el 90 por ciento que dijo que estaban usando lectores electrónicos dedicados.

Los accesos a través de tabletas probablemente continuarán creciendo, ya con ellas se pueden acceder a una mayor variedad de contenidos, desde libros electrónicos a vídeo, música, audiolibros, y a Internet en general. La valoración que se hacía de  los primeros lectores electrónicos dedicados como el Kindle fue la capacidad de sus pantallas no reflectantea para leer tan cómodamente como se hacía sobre el papel.Pero en la actualidad la gente está más acostumbrada a leer en las pantallas que en el papel, pues las pantallas retroiluminadas han mejorado su calidad de manera considerable,pues las primeras tenían una resolución de 1024 dpi y las actuales pantallas retina duplicaron la resolución hasta los 2048 dpi de manera que aunque retroiluminadas disminuyen considerablemente la fatiga visual debido a la alta capacidad de definición.

Los acceso a través de tabletas probablemente continuarán creciendo, ya con ellas se puede acceder a una mayor variedad de contenidos, desde libros electrónicos a vídeo, música,audiolibros, y a Internet en general. La valoración que se hacía de  los primeros lectores electrónicos dedicados como el Kindle fue la comodidad de su pantalla no reflectante que facilitaba leer tal cual como si lo hiciéramos sobre papel.Pero en la actualidad la gente está más acostumbrada a leer en pantallas que en papel, pues las pantallas retroiluminadas han mejorado de manera considerable desde los 1024 dpi de las primeras a los 2048 dpi de las actuales pantallas retina, que aunque retroiluminadas disminuyen considerablemente la fatiga visual debido a la alta capacidad de definición y contraste.

El número de bibliotecas que prestan dispositivos se redujo de 40 por ciento en la encuesta del año pasado a 32 por ciento en la de este año. Alrededor del 55 por ciento de los encuestados dijo que sus dispositivos se cargan previamente con libros electrónicos, mientras que el 25 por ciento dijo que su biblioteca ofrece dispositivos precargados, pero también habilitados para descargar su propio contenido. A menudo este servicio de ha concebido como un medio para permitir a los usuarios explorar las nuevas tecnologías, estos programas parecen estar disminuyendo, pues un número cada vez mayor de usuarios son dueños de sus propios teléfonos inteligentes, tabletas y lectores electrónicos. Mientras que el 13 por ciento de los encuestados dijo que su biblioteca tenía planes de adquirir dispositivos lectores electrónicos dedicados, y el 17 por ciento dijo que planeaban reemplazar los dispositivos antiguos o deteriorados, y el 55 por ciento dijo que no tenían planes de comprar dispositivos adicionales.

Los programas de préstamos e-Reader siguen siendo populares en bibliotecas de tamaño medio y pequeño, con un 33 por ciento de las bibliotecas que atienden a poblaciones de 25.000 o menos habitantes que disponen de un programa de este tipo, y un 38 por ciento de los encuestados de las bibliotecas que sirven a a una población de entre 25.000 a 99.000. Sólo el 13 por ciento de las bibliotecas que sirven a una población de 500.000 o más habitantes tienen dispositivos de lectura electrónica para préstamo.

Enki y Evoke: plataformas de préstamo de eBooks autogestionadas

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EnkiEvoke

 

Ante las limitaciones establecidas por editores, agregadores y distribuidores respecto a la disponibilidad y condiciones de títulos de libros electrónicos en bibliotecas, asociaciones profesionales y bibliotecas  han pasado a la acción, en este apartado incluimos algunos de los grandes logros realizados a favor de proporcionar mejores condiciones para la lectura digital en las bibliotecas.

Un buen ejemplo de esta toma de posición son las Bibliotecas del Condado de Douglas (Evoke).En 2011, las Bibliotecas del Condado de Douglas (el tercer sistema de bibliotecas más grande de Colorado) lanzó una nueva plataforma de libros electrónicos autogestionada que, en sus primeros 12 meses de operación, tuvo el apoyo de 10 pequeños y medianos editores. En junio de 2011, las Bibliotecas del Condado de Douglas (DCL) proporcionaban acceso a más de 7.000 títulos de libros electrónicos para sus siete bibliotecas, que dan servicio a cerca de 300.000 usuarios.  En marzo de 2012, se lanzó una versión actualizada de la plataforma con la integración de títulos de Overdrive en alquiler, y en septiembre de 2013, la colección de libros electrónicos alojados en la plataforma de DCL alcanzó 35.000 (incluyendo 10.000 títulos de autoedición, tras llegar a un acuerdo con la editorial Smashwords). En un contexto donde los títulos autoeditados representan el segmento de más rápido crecimiento de los contenidos publicados, se prevé que aumente de los 350.000 nuevos títulos por año que tuvo en 2011 hasta los 600.000 nuevos títulos que tendrá el año 2015. Con la excepción del contenido licenciado y accesible a través de Overdrive y 3M, los títulos alojados en la plataforma de DCL son propiedad de la biblioteca; de esta manera las bibliotecas de DCL poseen en propiedad la copia del archivo digital y, por lo tanto, pueden garantizar el acceso perpetuo al mismo. En la compra de nuevos libros electrónicos de las editoriales participantes, DCL busca aplicar un enfoque similar al que anteriormente se aplicaba a los libros físicos, con la típica lista de precios.

Las motivaciones que impulsaron a DCL a desarrollar su propia plataforma de libros electrónicos surgieron por multitud de factores:

– Una creciente demanda de los usuarios de la biblioteca para tener acceso a una mayor gama de títulos.

– Las importantes restricciones de acceso a sus títulos destinados al préstamo en bibliotecas que los 6 grandes editores estaban imponiendo.

– El dominio en el mercado impuesto por agregadores como Overdrive. DCL buscaba atenuar los costes de contenido digital a través de sus sistemas de bibliotecas, después de una política editorial que aumentó los precios de los libros electrónicos con incrementos de casi el 700% en un período de tres años.

– La propensión de los agregadores, que incluye a Overdrive, 3M y Baker & Taylor, a aumentar unilateralmente los precios, limitando el acceso de la biblioteca a contenido que previamente habían adquirido bajo licencia.

Con el fin de agilizar y facilitar las negociaciones con los editores para adquirir títulos digitales adicionales, DCL ha creado una carta estándar para producir una declaración de entendimiento común con los editores para la compra y adquisición de contenido digital.

Por otro lado las bibliotecas públicas están mostrando cada vez más interés en el mundo editorial, no tanto como compradoras de contenidos sino como productoras o autoras de los mismos. Bajo la premisa de que si varias organizaciones sin experiencia en el mundo editorial se están convirtiendo en editores, ¿Porqué las bibliotecas no podrían hacer lo mismo con la experiencia acumulada en torno al mercado editorial?. En junio de 2013, JamieLaRue, en el suplemento digital de la ALA, «E-Conten», propuso que las bibliotecas consideraran su potencial como futuras editoras de contenido en el ámbito local. “Hay varias razones por las cuales las bibliotecas públicas podrían querer avanzar en esta dirección”, escribió La Rue: “Una vez que una biblioteca invierte en la infraestructura para gestionar libros electrónicos directamente de los editores, dispone de la misma infraestructura que le permite ser editor.”(LaRue 2013).

En el momento actual casi todas las bibliotecas de Estados Unidos tienen un catálogo digital que ofrece libros electrónicos, en las que además de sus colecciones de grandes distribuidores están apostando firmemente y ofreciendo muchos títulos de autopublicación, especialmente de autores locales. Está es una de las grandes líneas de crecimiento de la colección digital en las bibliotecas de Estados Unidos, prácticamente todas bibliotecas y consorcios disponen de este tipo de obras. En septiembre pasado la Douglas County Libraries (DCL)  anunció la creación de The Wire: A Writer’s Resource, un programa impulsado por la biblioteca que ofrece información y formación a los aspirantes a autores que quieren  escribir, publicar y encontrar mercados para sus libros.

Otro avance hacia la autogestión de plataformas y contenidos es el desarrollado por DCL y Colorado Library Consortium a través de su proyecto eVoke 2.0: Colorado Statewide eBook Pilot Project.El objetivo de este es desarrollar una infraestructura de contenidos digitales en la nube que proveerá capacidades de compra y préstamo de contenidos electrónicos a las bibliotecas de Colorado . Además también está desarrollando una plataforma basada en software libre que puede ser de utilidad para otras bibliotecas. Aunque es importante señalar que mientras el software de fuente abierta VuFind, que gestiona la capa de descubrimiento DCL es de libre uso, el proceso de ajustar adaptar y añadir funcionalidades adicionales a este software implica un coste. En junio de 2013, DCL llegó a un acuerdo con un proveedor de sistema para préstamo de ebook con sede en España, OdiloTID, para trabajar en asociación y para desarrollar una versión mejorada del modelo de DCL. A pesar de los considerables costes involucrados en el desarrollo de la plataforma de DCL, el modelo ha adquirido un  impulso significativo en toda la comunidad bibliotecaria estadounidense, como en Marmot, la Red de Bibliotecas de Colorado, Arizona y en Carolina del Norte donde estas bibliotecas y consorcios están aplicando un modelo propio similar al de Douglas.

En mayo de 2013, CALIFA, la mayor Red de Bibliotecas de California, anunció el lanzamiento de su plataforma de libros electrónicos «Enki» de código abierto, que también se basa en el modelo de DCL, después de las malas experiencias con Overdrive debido a la no portabilidad de contenidos, y a las cláusulas impuestas por este agregador. La plataforma Enki utiliza una versión modificada de software de código abierto (VuFind +) como su capa de descubrimiento y el software «Adobe Content Server» para almacenar metadatos y manejar los libros con DRM. Enki facilita la adquisición colectiva e individual de la compra y alojamiento de títulos digitales de autores publicados, de pequeños editores y distribuidores independientes; lo que permite participar a las bibliotecas públicas más pequeñas en la compra directa y gestión de una parte significativa de sus colecciones de libros electrónicos sin una licencia sobre este contenido desde un agregador principal. Los objetivos del desarrollo de la plataforma Enki incluyen apoyo a la capacidad de las bibliotecas para poseer la licencia de compra de ebooks, y reducir el coste pagado por la misma con la finalidad de disponer de contenido por medio de compras colectivas, reduciendo de este modo la dependencia de los agregadores  tales como 3M y Overdrive. Fomentan,  además, un mayor descubrimiento y circulación de títulos de las editoriales independientes que trabajan con el modelo de autopublicación. El objetivo general es desarrollar una plataforma para la participación de las bibliotecas, cuyos contenidos sean perdurables a perpetuidad, tanto en el acceso como en la propiedad de los documentos digitales adquiridos.

La plataforma Enki actualmente alberga 18.000 títulos de más de 50 editoriales participantes, y está abierta a todas las bibliotecas públicas de California. La biblioteca Estatal de Kansas ofrece la plataforma  Enki a todas las bibliotecas de Kansas después de contribuir a sus costes iníciales de desarrollo.Por otra parte el Consorcio de Bibliotecas de Carolina del Norte, está experimentando con un nuevo modelo de negocio con libros electrónicos que proporciona a los usuarios de la biblioteca acceso ilimitado a más de 1.200 títulos de libros electrónicos de las editoriales con sede en Carolina del Norte;  para ello el consorcio de bibliotecas se asoció con ocho casas editoriales locales para la compra de los libros electrónicos. Esta colección ofrece una amplia gama de contenido, incluyendo novelas de autores populares en Carolina del Norte, poesía, cuentos, y libros de no ficción. Los libros electrónicos están disponibles para el uso público en la plataforma BiblioBoard bajo la etiqueta de Medios Digitales. A diferencia de los libros electrónicos de la biblioteca tradicional, esta colección ofrece acceso siempre disponible y sin límite de usuarios simultáneos, es decir, los clientes no tendrán que hacer una reserva o esperar a que un libro electrónico esté disponible. Además, la plataforma BiblioBoard, editorial que sigue los preceptos de First Reader, permite al usuario visualizar los libros electrónicos en un navegador web o descargar en sus dispositivos, tales como una tableta a través de la aplicación BiblioBoard. El programa piloto se extenderá hasta diciembre de 2014, tiempo durante el cual NC LIVE trabajará con editores, bibliotecas y BiblioLabs, el proveedor de la plataforma BiblioBoard, para evaluar la sostenibilidad a largo plazo y el éxito de este modelo.

Buscando la visibilidad de los autores independientes Biblioboard y Library Journal anunciaron en 2014 un proyecto completamente innovador. Se trata del lanzamiento de Self-e un servicio para ayudar a los bibliotecarios a identificar las obras digitales de autores independientes. Y no solo eso. Los escritores puede  proponer sus obras a través de este portal, con el compromiso por parte de Library Journal de analizar su viabilidad para las bibliotecas (estudio de formatos, contenido, etc.) e integrarlas en los catálogos en el caso de que sean aprobadas. Este servicio es gratuito para los autores que disfrutan de una licencia de no exclusividad.

Con el fin de agilizar y facilitar las negociaciones con los editores para adquirir títulos digitales adicionales, DCL ha creado una carta estándar para producir una declaración de entendimiento común con los editores para la compra y adquisición de contenido digital.

Por lo tanto los desafíos que se plantean a las bibliotecas para los próximos años se centran en tres puntos esenciales:

•Invertir en formatos digitales nativos.
•Repensar los modelos de negocio.
•El fortalecimiento de la alianza entre los editores y productores de contenido y las redes de comunicación.

En conclusión la biblioteca en el nuevo contexto está obligada a repensarse en función de toda una serie de parámetros nuevos, inherentes al mundo digital en el que los usuarios cada vez están más inversos, conformando nuevos modos de acceso a la información, nuevos productos y nuevos servicios, en sintonía con una sociedad que está cambiando sus hábitos de consumo de información.

¿Qué tiene que saber un autor para publicar su ebook en Amazon?

Muy probablemente, quienes trabajamos en servicios de información en alguna biblioteca hemos recibido la visita de un futuro autor que nos ha preguntado sobre como autopublicar un libro en Amazon, aquí os dejo algunas pautas que os pueden ser de utilidad

TUTORIAL DE AUTOPUBLICACION EN AMAZON

 Como publicar con amazon de Julio Alonso Arévalo

Amazon actualmente tiene una cuota de mercado de venta de libros electrónicos cercana al 70%. En cuanto a dispositivos Kindle es el producto más vendido en la plataforma Amazon de todos los tiempos, aunque la mayor cuota de mercado la tiene el dispositivo iPad de Apple con casi un 40% respecto al resto de lectores,  y casi del 50% de todas las tabletas vendidas en el mundo. Paradójicamente esto también favorece que Amazon venda más ya que la Apps de Kindle está disponible tanto para el entorno iOs en iTunes como para Android en Google Play. Por lo que para cualquier autor que desea publicar es importante hacerlo en Amazon, a pesar de sus importantes inconvenientes y restricciones como son un sistema altamente propietario y monopolista. ActualmenteKindle Store, -la tienda de libros electrónicos de Amazon- y sus sucursales en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, la India, Francia, Italia, España, Japón, Brasil y más, tienen en venta más de 1.500.000 títulos disponibles, 800.000 de los cuales cuestan menos de 1$ ya que la mayoría de ellos son obras autopublicados.

En el pasado, los escritores rechazados por los editores recurrían a publicar sus propios libros ­mediante procedimientos como la llamada vanity publishing­. Por lo general, la obra autopublicada provocaba cierto rechazo entre los lectores, y en verdad, el estigma se justificaba, ya que muchos de los primeros libros publicados no fueron bien producidos y editados. La popularización del libro electrónico ha estimulado el aumento de la autopublicación. Tradicionalmente, las compañías editoriales dominaban las ventas y la publicación de títulos, y asumían la responsabilidad de decidir cuáles eran los textos que habrían de ser publicados o no. Esta dinámica se ha visto modificada, en gran medida, por un creciente número de escritores que pasan por alto a las casas editoriales y presentan sus trabajos directamente en plataformas digitales, eliminando así los altos costes de  infraestructura del producto impreso. En este sentido, se pueden encontrar algunos autores «indie» que están vendiendo millones de libros electrónicos al mes sin haber tenido previamente una versión impresa, como es el caso de Amanda Hocking, John Locke, Blue Jeans, Tina Folsom, por citar algunos. Amanda Hocking, una chica de 26 años que ha logrado vender más de un millón de copias de sus 9 libros en Amazon Kindle. Además, sus libros también están disponibles en Barnes & Noble, Apple y Smashwords.Sus novelas, se puede encontrar en un abanico de precios que van desde  0,99$ a $ 2,99 de las versiones digitales a los $ 8,99 y $ 9,99 de las versiones en papel posteriormente editadas por una multinacional. Incluso éxitos que han nacido en autopublicación han terminado siendo editados en impreso habiendo firmado sus autores importantes contratos con editoriales llegando a ser vendidos como best-seller como se ha mencionado con anterioridad. Algunos de estos títulos son: Lana, de Hugh Howey;Gente Letal, de John Locke;Ascend, de Amanda Hocking. El éxito editorial de «Cincuenta sombras de Grey», la novela de E. L James, nació en realidad como un fan fiction titulado en principio Master of Universe, basado en la saga Crepúsculo, que la autora iba escribiendo día a día en el foro fanfiction.net entre los años 2009 y 2011, cuyos protagonistas tenían los mismos nombres que los protagonistas del libro de Meyer (Isabella y Edward). A medida que el relato fue teniendo éxito y hubo un editor interesado en su publicación ­The Vintage, de Random House­ E.L. James retiró el relato del foro, lo reescribió con nuevos personajes y situaciones y lo convirtió en la trilogía de Grey, un bestseller internacional. Si bien hay que decir, la mayoría de los autores que lo hacen en autopublicación no llegan a estos fenómenos.

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Kindle Direct Publishing (KDP) es el gestor de Amazon que permite publicar un libro electrónico en menos de 24 horas y ponerlo a la venta en la librería en linea más grande del mundo; se calcula que Amazon tiene 114 millones de clientes activos, es decir aquellos que en el último año han comprado al menos un producto en la plataforma .  Lo importante de este sistema es que el autor tiene un nivel de control inédito sobre su obra; puede establecer sus estrategias de marketing y posicionamiento, política de precios, acceder a los datos de ventas, y recibir los pagos por los libros vendidos cada mes.

El gestor KDP dispone de interfaz muy intuitiva en diferentes idiomas para facilitar las tareas de autopublicación a cualquier autor de cualquiera parte del mundo (inglés, alemán, francés, italiano y español). Para empezar a publicar en Kindle Store un autor sólo necesita disponer del texto manuscrito, y ser titular de los derechos de publicación de la obra en formato digital. Un autor puede publicar en Amazon un libro que previamente haya publicado en papel con otra editorial, mientras no haya cedido a la misma los derechos de publicación digital, teniendo en cuenta que no puede utilizar el la portada y formato del texto aportado por la editorial original. Previamente a la publicación es necesario disponer de una portada, un índice y una tabla de contenidos, con enlaces a cada uno de los capítulos. Lo primero que debe hacer un autor que desea publicar en Kindle Store es registrarse en KDP, si ya está registrado en Amazon, esta cuenta le servirá para identificarse y acceder directamente, aunque deberá añadir a la misma una dirección de correo postal y un número de teléfono con el objetivo de tener una dirección fiscal para recibir los pagos por la venta de libros.

Cuando entramos en KDP nos pide «Añadir un título», y lo primero que hacemos es dar los datos de la obra, autores, colaboradores, derechos de publicación; posteriormente subir una portada (en formato JPG, de 1.000 pixels, proporción 1:6) y por último el manuscrito formateado. Al subir el manuscrito nos solicita los metadatos asociados al mismo (Título, autor, editorial, serie, fecha de publicación, ISBN,, idioma, descripción de la obra, palabras clave (hasta 7 palabras) y dos categorías de las proporcionadas por la plataforma. Los metadatos son muy importantes para que las personas interesadas puedan localizar la obra una vez publicada. Una parte fundamental es la relativa a «Derechos de Publicación» donde el autor o editor expresa que la obra esta libre de derechos. Amazon permite publicar obras que están en el dominio público, aunque limita los beneficios que percibe el editor a un 35%.

Para comenzar la autopublicación el usuario deberá subir el manuscrito, lo puede hacer en varios formatos: txt (texto plano) Word, html, pdf o directamente en mobi) Aunque la opción mejor es hacerlo en txt, que no incluye ninguna marca interna que pueda ocasionar problemas de cara a la visualización posterior. La segunda mejor opción es convertir el archivo que tenemos en Word a ePub o Mobi, esto lo podemos hacer utilizando software libre como el editor Sigil ,o KindleGen una herramienta de conversión que proporciona Amazon gratuitamente para pasar un texto escrito en Word a Mobi. Incluso podríamos utilizar el conversor open source Calibre. Para verificar que la conversión es correcta y no tiene fallas internas, Amazon pone a disposición del autor una herramienta que permite ver la calidad de la conversión a mobi llamada Kindle Previewer, una nterfaz gráfica de usuario que emula cómo se verán nuestros libros en un dispositivos Kindle y en sus aplicaciones, lo que facilita a los editores obtener una vista previa del diseño de un libro y asegúrese de que el texto se muestra correctamente para cualquier orientación, tipo y tamaño de fuente.

El formato utilizado por Amazon es un formato propietario MOBI, cuando a este formato se le añade un DRM (Gestor de Derechos Digitales) el formato se denomina AZW. Para tabletas Amazon utiliza  Kindle 8 (KF8) que incorpora desarrollos avanzados como Html5 que permite incorporar recursos multimedia.

El autor o editor del libro puede elegir si desea publicar su libro con DRM en la opción «Habilitar la gestión de derechos digitales». Esta decisión no permite cambios posteriores. Luego deberá subir el manuscrito y guardar los cambios efectuados. Posteriormente deberá indicar los territorios geográficos en los que desea que el libro esté disponible para su compra y le pedirá que decida un precio para el mismo. Una vez que haya dado a la opción «Guardar y Publicar» aparecerá una pantalla que le informa que el libro está en proceso de preparación y que estará disponible en la plataforma en un plazo de 3 o 4 días. Si se detecta algún error el autor podrá entrar a KDP y corregir la errata de inmediato.

Es muy importante saber que Amazon no obliga al autor a ceder los derechos en exclusiva, un autor o editor puede publicar el mismo libro en otra plataforma. Aunque si el autor lo está vendiendo más barato en otra plataforma, Amazon se reserva el derecho de establecer automáticamente el precio más barato para igualar la oferta. Incluso si una editorial tradicional considera publicar el libro, el autor no tendrá ningún impedimento para hacerlo porque el acuerdo con Amazon no es en exclusiva.

En cuanto a los royalties o beneficios para el autor hay dos modalidades:Agency Model (70%) y  35%. Agency Model proporciona un beneficio para el autor del 70% de la venta, una de las condiciones que se establece para obtener este beneficio es que el autor autorice que el libro se incluya dentro del programa Kindle Owners’ Lending Library el servicio de préstamo entre particulares de Amazon, que permite prestar el libro durante 2 ocasiones a un amigo 14 días. Otra condición es que el precio marcado para la venta al público sea de al menos 2,99$ como mínimo y de 9,99$ como máximo.

Realmente el autor/editor no percibe la cantidad total de los beneficios establecidos, ya que Amazon descuenta los llamados «gastos de entrega», gasto que se determina a partir del peso del archivo en megabytes. Amazon liquida los beneficios cada mes a través de transferencia bancaria o talón nominativo desde su sede central en Europa en Luxemburgo. Además están los porcentajes de retención, el porcentaje para un autor de fuera de Estados Unidos es aproximadamente del 30% de los beneficios, que se depositan en  el Internal Revenue Service de EE.UU.

En el caso de la opción de beneficios del 35% los gastos de entrega no se cobran al  autor/editor. Añadir que en el modelo del 70% si la compra es efectuada por un cliente de fuera de Estados Unidos en la web Amazon.com se aplicará el automáticamente el 35% en lugar del 70% que marco el autor. El autor selecciona el porcentaje que más le conviene (35% y 70%) en función de las condiciones arriba expuestas, y posteriormente marcará el precio de venta del ebook.  Si bien éste lo puede modificar en cualquier momento en función de sus propias estrategias de venta. También Amazon se reserva el derecho de reducir o modificar los precios para sus ofertas de descuento a través de programas como Kindle Flash. (Kindle Flash es un servicio de Amazon que cada día ofrece un libro electrónico con un importante descuento (entre el 60 y 80% del coste marcado por el autor sólo durante 24 horas. Cada oferta finaliza a las 23:59 del mismo día).

El autor puede marcar que su libro se incluya en el programa KDP Select que permite a los clientes Prime de Amazon elegir un ebooks en préstamo de manera gratuita durante 1 mes, – los clientes Prime son aquellos que tienen comprometido un gasto mínimo de 79$ en compras anuales en la plataforma Amazon y reciben los pedidos sin gastos de envío-. Esta opción requiere que el libro esté de manera exclusiva en la plataforma Kindle Store. Durante el periodo de participación en el programa, que es de 90 días,  el libro aparecerá 5 días no consecutivos a precio 0$. Los beneficios para el autor es que el libro durante esos días genera royalties por participar en el programa en función del número de préstamos efectuados respecto a todos los libros que participan en Kindle Select, además de ser un buen mecanismo para dar visibilidad y promocionar el libro.

Para poder seguir las ventas de la obra que hemos publicado Amazon, además de las estadísticas de ventas a través de un acceso sin recargo a la herramienta BookScan de Nielsen para disponer de datos objetivos de las ventas, establece un ranking con respecto a otros libros de la plataforma a través de un número con una #, que nos indica que hay un número determinado de libros que han vendido más que el nuestro. Por ejemplo si el número de ranking es «#156.813» quiere decir que es que hay 156.813 libros que han vendido más que el nuestro. Lo que nos facilitará establecer nuevas estrategias de comercialización y marketing como bajar el precio, subirlo, o modificar las etiquetas o categorías para que el libro aparezca en las búsquedas y recomendaciones más relevantes respecto a su contenido, y que aquellos usuarios interesados puedan descubrir nuestro libro más fácilmente.

Además los autores que lo deseen también pueden comercializar su libro digital en formato impreso con CreateSpace, un servicio de Amazon de impresión bajo demanda (POD) una metodología de publicación en la que se produce un número determinado de ejemplares impresos en el momento de recibir un pedido por parte del cliente, que elige la cantidad deseada, encuadernación, margenes, papel, etc.

Bibliografía:

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  • Alonso-Arévalo, J., J.-A. Cordón-García, et al. «La autopublicación, un nuevo paradigma en la creación digital del libro.»  vol. 25, n. 1 (2014).  URL.: http://eprints.rclis.org/21165/
  • Caño, María José Gómez. Cómo Crear y Publicar En Amazon Tu Propio Ebook, 2012.
  • “Cómo Crear Un ‘Ebook’ En 10 Minutos.” Sin Tinta. Accessed July 21, 2013.http://blogs.elpais.com/sin-tinta/2012/05/como-crear-un-ebook-en-10-minutos.html
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  • Rueda, Fabian. Como Publico Un Libro En Amazon, Sin Morir En El Intento, 2011.
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