El uso de libros electrónicos en las bibliotecas públicas de Estados Unidos en 2014.

El quinto informe anual de uso de libros electrónicos en las bibliotecas públicas de Estados Unidos consta de las respuestas a una encuesta desarrollada, organizada, y analizada por Library Journal, del 4 de abril al 2 de julio de 2014. Los resultados se recogieron de respuestas de 538 bibliotecas públicas de todo Estados Unidos. El, informe contiene 120 páginas completas, con datos granulares sobre temas relativos a colecciones, presupuestos y servicios; y está disponible de forma gratuita en formato PDF, por cortesía de Freading.

El 95% de las bibliotecas públicas estadounidenses en la actualidad ofrecen libros electrónicos a sus usuarios, muy por encima del 72 % de 2010, y el 89 % de 2012 y 2013. La cuestión económica sigue siendo el mayor obstáculo para las bibliotecas que quieran prestar ebooks o ampliar sus colecciones.

El crecimiento en la demanda de libros electrónicos se ha estabilizado durante los últimos cuatro años, aunque, como señala el informe, esto tiene que ver con que los libros electrónicos han dejado de ser una novedad y ya son un producto convecional más de los que viene ofreciendo la biblioteca. Los encuestados dijeron que esperaban ver como la circulación de libros electrónicos de su biblioteca crecer en un 25 por ciento este año, en comparación con el 108 por ciento de crecimiento en 2011, el 67 por ciento en 2012, y el 39 por ciento en 2013.

Las colecciones han crecido considerablemente durante los últimos cuatro años, así como el aumento de las opciones y la disponibilidad para los usuarios; lo  que sin duda ha influido en el crecimiento de la demanda. En 2010, el número medio de libros electrónicos que ofrecían las bibliotecas era sólo de 813 títulos, en comparación con una media de 10.484 títulos en 2014, un aumento de casi 1.200 por ciento.La media de la circulación, aumentó cinco veces durante ese período, desde los 2.600 títulos prestados de media en 2010, a los 13.418 de media durante el año 2013. Los datos para sistemas de bibliotecas ubicadas en poblaciones de 500.000 o más habitantes son aún mayores con un promedio que supera los 30.000 títulos prestados.

El 74 % de los encuestados también dijo que la pertenencia a un consorcio permite a su biblioteca ofrecer acceso a una mayor selección de títulos de libros electrónicos.

Los encuestados informaron que sus colecciones de libros electrónicos se reparten según los siguientes contenidos: El 74 por ciento son libros de ficción y el 26 por ciento son libros de no ficción, mientras que las colecciones de libros impresos se dividieron en un 57 por ciento de ficción y un 43 por ciento de no ficción. Las cinco principales categorías de ebook de ficción son los más vendidos, misterio / suspense, romance, y ficción adulta en general; mientras que las cinco principales categorías de no ficción son bestsellers como biografías / memorias, historia, autoayuda, y cocina.

A pesar de que casi el 60 por ciento de las bibliotecas dijeron no ofrecen libros electrónicos de editoriales “independientes”, el 20 por ciento si incluyen libros electrónicos de editoriales pequeñas e independientes en sus colecciones, siendo el 14 por ciento de la oferta libros electrónicos de contenido autopublicado.

El gasto en libros electrónicos por las bibliotecas públicas de los Estados Unidos es de alrededor de los  113 millones de dólares. En su último año fiscal las  bibliotecas públicas compraron licencias de una media de 1.933 volúmenes de libros electrónicos y gastaron de promedio 57.342 dólares, si se divide una cifra y la otra se puede estimar un rango de costo de entre 23,01 y 29,66 dólares por licencia de cada libro electrónico. Esto es simplificado, ya que muchos títulos tienen restricciones de uso máximo y algunos pueden llegar a costar  hasta tres veces el costo del mismo título impreso o más para préstamo digital.

Adquirir los fondos para construir estas colecciones ha planteado un desafío permanente para muchas bibliotecas. Mientras que los presupuestos, en muchos casos se han mantenido estables durante los últimos años, lo que ha llevado a que dos terceras partes de las bibliotecas tuvieran quereasignar fondos del presupuesto que se destinaba a otros materiales con el fin de construir sus colecciones de libros electrónicos. Como porcentaje del total de los presupuestos materiales, el gasto en libros electrónicos ha aumentado de menos del 2 por ciento de media en 2010 a más del 7 por ciento en 2014, y los encuestados esperan que este porcentaje se duplique en 2019. El 58% por ciento de los encuestados dijeron que los fondos para libros electrónicos habían sido extraídos de los presupuestos para materiales de referencia, mientras que el 56 por ciento dijo que su biblioteca lo había desviado del presupuesto para libros impresos. Más del 20 por ciento de los encuestados dijeron que ahora compran menos libros impresos.Y, el cinco por ciento de los encuestados dijo que su biblioteca no ofrece libros electrónicos, el 70 por ciento citó la falta de fondos como la razón principal para no ofrecer libros electrónicos.

Por primera vez este año, las tabletas superaron a los lectores electrónicos dedicados como el dispositivo preferido para el préstamo de libros electrónicos. el 84% de los encuestados dijo que los usuarios de su biblioteca utilizaban tabletas tales como iPads, Kindle Fire, o Nexus de Google para prestar los libros electrónicos, mientras que el 78 por ciento dijo que sus usuarios estaban utilizando dispositivos de lectura electrónicos dedicados como Nook o Kindle. Frente al 66 por ciento que dijo que los usuarios que  usaban tabletas para prestar libros electrónicos en 2012, y el 90 por ciento que dijo que estaban usando lectores electrónicos dedicados.

Los accesos a través de tabletas probablemente continuarán creciendo, ya con ellas se pueden acceder a una mayor variedad de contenidos, desde libros electrónicos a vídeo, música, audiolibros, y a Internet en general. La valoración que se hacía de  los primeros lectores electrónicos dedicados como el Kindle fue la capacidad de sus pantallas no reflectantea para leer tan cómodamente como se hacía sobre el papel.Pero en la actualidad la gente está más acostumbrada a leer en las pantallas que en el papel, pues las pantallas retroiluminadas han mejorado su calidad de manera considerable,pues las primeras tenían una resolución de 1024 dpi y las actuales pantallas retina duplicaron la resolución hasta los 2048 dpi de manera que aunque retroiluminadas disminuyen considerablemente la fatiga visual debido a la alta capacidad de definición.

Los acceso a través de tabletas probablemente continuarán creciendo, ya con ellas se puede acceder a una mayor variedad de contenidos, desde libros electrónicos a vídeo, música,audiolibros, y a Internet en general. La valoración que se hacía de  los primeros lectores electrónicos dedicados como el Kindle fue la comodidad de su pantalla no reflectante que facilitaba leer tal cual como si lo hiciéramos sobre papel.Pero en la actualidad la gente está más acostumbrada a leer en pantallas que en papel, pues las pantallas retroiluminadas han mejorado de manera considerable desde los 1024 dpi de las primeras a los 2048 dpi de las actuales pantallas retina, que aunque retroiluminadas disminuyen considerablemente la fatiga visual debido a la alta capacidad de definición y contraste.

El número de bibliotecas que prestan dispositivos se redujo de 40 por ciento en la encuesta del año pasado a 32 por ciento en la de este año. Alrededor del 55 por ciento de los encuestados dijo que sus dispositivos se cargan previamente con libros electrónicos, mientras que el 25 por ciento dijo que su biblioteca ofrece dispositivos precargados, pero también habilitados para descargar su propio contenido. A menudo este servicio de ha concebido como un medio para permitir a los usuarios explorar las nuevas tecnologías, estos programas parecen estar disminuyendo, pues un número cada vez mayor de usuarios son dueños de sus propios teléfonos inteligentes, tabletas y lectores electrónicos. Mientras que el 13 por ciento de los encuestados dijo que su biblioteca tenía planes de adquirir dispositivos lectores electrónicos dedicados, y el 17 por ciento dijo que planeaban reemplazar los dispositivos antiguos o deteriorados, y el 55 por ciento dijo que no tenían planes de comprar dispositivos adicionales.

Los programas de préstamos e-Reader siguen siendo populares en bibliotecas de tamaño medio y pequeño, con un 33 por ciento de las bibliotecas que atienden a poblaciones de 25.000 o menos habitantes que disponen de un programa de este tipo, y un 38 por ciento de los encuestados de las bibliotecas que sirven a a una población de entre 25.000 a 99.000. Sólo el 13 por ciento de las bibliotecas que sirven a una población de 500.000 o más habitantes tienen dispositivos de lectura electrónica para préstamo.

Un pensamiento en “El uso de libros electrónicos en las bibliotecas públicas de Estados Unidos en 2014.

  1. Pingback: Audiolibros y bibliotecas públicas | Universo Abierto

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