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El préstamo digital de las bibliotecas puede estar reduciendo las ventas comerciales de libros

Association of American Publishers (AAP), New Study Analyzes the Impact of Library E-Lending on Commercial Book Markets, 1 de septiembre de 2026. El estudio, titulado An Empirical Study of the Impact of Library E-Lending on the Book Economy, ha sido elaborado por los economistas Jéssica Dutra, Ph.D., y Robert Stoner, Ph.D., de Secretariat Advisors, a iniciativa conjunta de la AAP y la Authors Guild.

Informe

El préstamo digital bibliotecario no solo facilita el acceso a los libros, sino que, especialmente en títulos recientes y superventas, puede sustituir parte de las compras comerciales; por ello, sus autores defienden que las condiciones del e-lending deben establecerse mediante acuerdos de licencia y no mediante intervenciones legislativas que alteren el mercado.

El estudio analiza cómo el fuerte crecimiento del préstamo de libros electrónicos y audiolibros en las bibliotecas públicas estadounidenses está afectando al mercado comercial del libro, es decir, a las ventas realizadas directamente a los consumidores. Su principal conclusión es que existe evidencia económica significativa de una sustitución directa entre el préstamo digital de las bibliotecas y las ventas comerciales, especialmente en determinados momentos de la vida comercial de un libro. Según los autores, cuando resulta muy sencillo acceder gratuitamente a un libro electrónico a través de una aplicación bibliotecaria, una parte de los lectores que potencialmente habría adquirido ese título puede optar por tomarlo en préstamo.

Uno de los datos más llamativos del estudio es la estimación de que las ventas de libros impresos para consumidores disminuyen aproximadamente entre un 0,85 % y un 1 % por cada punto porcentual que aumenta la proporción de libros electrónicos dentro de las colecciones de las bibliotecas públicas. El efecto sería especialmente acusado en la ficción para adultos. Los investigadores sostienen además que la relación no se limita a una posible sustitución entre formatos: un lector puede preferir comprar un libro impreso y, sin embargo, decidir leerlo digitalmente cuando tiene acceso inmediato y gratuito a través de la biblioteca. La facilidad de las aplicaciones de préstamo, disponibles las 24 horas y con pocos pasos para obtener un título, reforzaría este comportamiento.

El trabajo presta especial atención a los primeros meses de comercialización de los libros, cuando las ventas pueden resultar especialmente importantes para autores y editoriales. Según el estudio, existe evidencia de sustitución dentro del mismo título entre los préstamos digitales y las ventas minoristas, y este efecto resulta particularmente relevante durante las primeras etapas del ciclo comercial. En el caso de los superventas, los investigadores consideran que el préstamo bibliotecario digital no actuaría fundamentalmente como un mecanismo de descubrimiento que posteriormente impulse las compras, sino que puede sustituir directamente algunas ventas de libros electrónicos a escala nacional.

A partir de estos resultados, la AAP y la Authors Guild cuestionan las iniciativas legislativas que varios estados estadounidenses han impulsado para regular las condiciones económicas del préstamo de libros electrónicos en las bibliotecas. Algunas de estas propuestas pretenden limitar los precios de las licencias, modificar las condiciones de adquisición o impedir determinadas restricciones sobre el número de préstamos o copias disponibles. La industria editorial sostiene que estas intervenciones podrían alterar un mercado que hasta ahora se ha organizado mediante negociaciones entre bibliotecas, editoriales y proveedores de contenidos digitales. El estudio argumenta que facilitar aún más el acceso bibliotecario a los libros electrónicos podría incrementar el efecto de sustitución sobre las ventas comerciales.

Otro elemento importante es la situación presupuestaria de las bibliotecas. El informe señala que sus presupuestos de adquisiciones no han aumentado de manera significativa, a pesar de que se les exige mantener simultáneamente colecciones impresas y digitales. En este contexto, el desplazamiento del gasto desde los libros impresos hacia las licencias digitales puede tener consecuencias sobre el conjunto del ecosistema editorial. La AAP y la Authors Guild defienden, por ello, que la solución no debería consistir en modificar artificialmente las condiciones de comercialización de los libros electrónicos, sino en incrementar la financiación pública de las bibliotecas para que puedan ampliar sus colecciones sin generar una presión adicional sobre el mercado comercial.

El informe sitúa así el debate dentro de una cuestión más amplia: ¿cómo debe equilibrarse la misión pública de las bibliotecas con la sostenibilidad económica de autores, editoriales y librerías en un mercado cada vez más digital? Para la AAP y la Authors Guild, ambos objetivos son compatibles y no deberían plantearse como una elección entre acceso público y derechos de autor. Defienden un sistema basado en la negociación entre las partes y en la aparición de nuevos modelos de negocio capaces de adaptarse a las características del mercado digital.

No obstante, resulta importante tener en cuenta quién encarga y presenta el estudio. Aunque la investigación fue realizada de manera independiente por los economistas de Secretariat Advisors y la AAP afirma que los análisis y conclusiones pertenecen a esa firma, el trabajo fue solicitado conjuntamente por la Association of American Publishers y la Authors Guild, organizaciones directamente interesadas en defender los ingresos derivados de la explotación comercial de las obras. Por ello, sus resultados son especialmente relevantes para el debate, pero también conviene interpretarlos dentro de este contexto y contrastarlos con investigaciones procedentes de bibliotecas, investigadores independientes y otros actores del ecosistema del libro.

En definitiva, el estudio aporta datos cuantitativos a una discusión que hasta ahora había estado dominada en buena medida por posiciones enfrentadas sobre el préstamo digital. Su tesis central es que el e-lending bibliotecario no siempre funciona únicamente como una vía de descubrimiento o promoción de libros, sino que, en determinadas circunstancias, puede sustituir compras que de otro modo se producirían en el mercado comercial. Para las bibliotecas, el desafío será encontrar modelos de adquisición y licencia que permitan garantizar un acceso amplio y equitativo a los contenidos digitales sin poner en riesgo la sostenibilidad de la producción editorial. El debate resulta especialmente significativo en un momento en que los formatos digitales, los audiolibros y las plataformas de préstamo están transformando simultáneamente los hábitos de lectura, la economía editorial y la propia función de las bibliotecas públicas.

Hallazgos clave del estudio:

  • Crecimiento acelerado del préstamo digital.
  • Cambio en los hábitos de los lectores.
  • Existe sustitución entre préstamo y compra.
  • Impacto cuantificable sobre el libro impreso.
  • Mayor efecto en los libros más recientes.
  • Los bestsellers presentan un comportamiento particular.
  • Las licencias son el mecanismo de equilibrio.
  • Crítica a la intervención legislativa estatal.
  • Riesgo para el ecosistema editorial.
  • El problema presupuestario de las bibliotecas permanece. digital collections.”

El fin del libro

Desde hace más de un siglo asistimos a una curiosa paradoja: cada vez que aparece una nueva tecnología, alguien anuncia que ha llegado el momento de despedirnos de los libros.

En 1913, Thomas Edison afirmaba que «los libros pronto serán obsoletos en las escuelas públicas». Décadas después, en 1972, Marshall McLuhan sostenía que «los libros se están volviendo obsoletos». En 2008, Steve Jobs aseguraba que «la realidad es que la gente ya no lee». Y en 2012, Philip Roth fue todavía más contundente: «La pantalla matará al lector, y así ha sido».

Ahora, en 2026, volvemos a escuchar argumentos similares. Un artículo reciente de The Atlantic llega a describir la era de la lectura como un «breve interludio entre la era oral y la digital».

La historia, sin embargo, parece empeñada en llevar la contraria a todos estos pronósticos.

Porque cada nueva pantalla iba a acabar con el libro. Primero fue el cine; después, la radio; más tarde, la televisión; luego llegaron los videojuegos, Internet, los teléfonos inteligentes, las redes sociales y ahora la inteligencia artificial. Cada tecnología parecía destinada a ocupar el lugar de la lectura. Y, sin embargo, los libros siguen aquí.

Las cifras ofrecen una imagen bastante diferente de la anunciada desaparición. En Estados Unidos se vendieron el año pasado alrededor de 762 millones de libros impresos y se abrieron 422 nuevas librerías. En el Reino Unido, la ficción alcanzó su mejor resultado desde que existen registros. En Australia, las ventas crecieron por primera vez desde 2022. Y, a escala internacional, las ventas de libros aumentaron en once de los diecinueve mercados analizados.

Quizá el problema no sea que la gente haya dejado de leer, sino que algunos han confundido sus propios hábitos con los hábitos de toda una sociedad.

La lectura está cambiando, por supuesto. Cambian los formatos, los dispositivos, los tiempos y las maneras de acceder a los textos. Leemos en papel, en pantallas, en teléfonos, en tabletas y escuchamos libros mientras caminamos o viajamos. Pero cambiar la forma de leer no significa necesariamente dejar de leer.

El libro tampoco es únicamente un objeto. Es una tecnología cultural extraordinariamente resistente, capaz de adaptarse a nuevos entornos sin desaparecer. Y la lectura continúa siendo una de las herramientas fundamentales para comprender el mundo, desarrollar el pensamiento crítico, imaginar otras vidas y conversar con quienes estuvieron antes que nosotros.

Por eso, cuando alguien vuelva a preguntarte con cierta sorpresa: «¿Todavía lees libros? ¿En 2026?», quizá la mejor respuesta sea simplemente sonreír.

Sí. Todavía leemos.

Y, contra todos los pronósticos, seguimos haciéndolo.

Porque la historia del libro no es la historia de una tecnología que se resiste a morir. Es la historia de una cultura que, una y otra vez, encuentra nuevas formas de sobrevivir.

Vincent Phan – Founder, 1000 Libraries

El auge del audiolibro: crecimiento del mercado y hábitos de consumo en 2025–2026

Audio Publishers Association (APA). “2026 Consumer & 2025 Sales Surveys.” APA, 2026. https://www.audiopub.org/surveys

El informe presenta los resultados de las encuestas anuales de la Audio Publishers Association (APA), elaboradas junto a firmas de investigación como Edison Research y Toluna, que analizan la evolución del mercado de audiolibros en Estados Unidos durante 2025 y 2026. Los datos muestran un crecimiento sostenido del sector, con ventas que alcanzan los 2,43 mil millones de dólares en 2025, lo que supone un aumento del 9 % respecto al año anterior. Este crecimiento se acompaña de una expansión significativa del catálogo, que supera las 750.000 obras activas, un 43 % más que en 2024.

En cuanto al consumo, el estudio indica que aproximadamente el 58 % de los adultos estadounidenses ha escuchado al menos un audiolibro, lo que equivale a unos 157 millones de personas. Los oyentes consumen una media de 3,8 audiolibros al año, y más de una cuarta parte escucha cuatro o más títulos anualmente. El acceso a los audiolibros es diverso, combinando compras directas, suscripciones, préstamos en bibliotecas digitales y sistemas de créditos de plataformas especializadas.

El informe también destaca tendencias de comportamiento: la principal motivación para escuchar audiolibros es la posibilidad de realizar multitarea y el consumo “en movimiento”. Asimismo, se observa un crecimiento de la producción de audiolibros narrados con inteligencia artificial, aunque la disposición del público a consumirlos ha disminuido ligeramente. Por otro lado, el estudio identifica a la ficción como el principal motor del mercado, con especial crecimiento en géneros como romance, ciencia ficción y literatura juvenil.

En conjunto, las encuestas reflejan un sector en expansión, cada vez más diversificado en formatos, plataformas y hábitos de consumo, donde los audiolibros consolidan su papel como una de las principales formas de consumo de contenido narrativo digital.

El 49% de los libros editados registran venta cero

Álex Sàlmon. (2026, 14 de febrero). Cuando un libro vende cero ejemplares [Artículo]. El Periódico. https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/libros/20260214/libro-vende-cero-ejemplares-126714609

El sector editorial vive una paradoja inquietante: mientras las ventas globales de libros siguen creciendo, casi la mitad de los títulos publicados no venden ni un solo ejemplar. Según datos compartidos por libreros en un congreso reciente en Valencia, el 49% de los libros editados registran venta cero, lo que significa que no encuentran lectores más allá, en muchos casos, del entorno cercano del autor. Esta cifra resulta especialmente dolorosa para quienes han invertido tiempo y esfuerzo en escribir y publicar su obra, y plantea interrogantes sobre el funcionamiento del mercado.

El contraste es aún más llamativo si se tiene en cuenta que la industria del libro mantiene una tendencia ascendente, aunque en 2025 se haya ralentizado ligeramente. Sin embargo, solo un 4,5% de los títulos supera los 100 ejemplares vendidos, lo que evidencia una enorme desigualdad en la distribución de las ventas. Mientras unos pocos libros concentran la atención y el éxito comercial, una gran mayoría pasa completamente desapercibida.

Una de las causas señaladas es la superproducción editorial. Ante el temor de perder espacio en las librerías, los grandes grupos publican constantemente nuevos títulos para mantener presencia física en los puntos de venta. Esta estrategia prioriza la cantidad sobre la calidad y genera una saturación que dificulta que cada obra tenga visibilidad suficiente. No es la primera vez que ocurre un fenómeno similar en el sector.

Además, muchos libros llegan al mercado sin campañas de promoción ni acompañamiento real por parte de las editoriales. En algunos casos, son los propios autores —incluso los ya conocidos— quienes deben organizar su difusión con libreros de confianza. La consecuencia es que numerosas novedades ni siquiera se exhiben adecuadamente, y en campañas clave como Navidad, Sant Jordi o ferias del libro, muchas cajas permanecen cerradas, reflejando un sistema que publica más de lo que puede sostener comercialmente.

El fin del libro barato: cómo la industria expulsa a sus propios lectores

Nassor, R. “We’re in a Book Affordability Crisis.” Book Riot, 21 de octubre de 2025. https://bookriot.com/were-in-a-book-affordability-crisis/

El artículo sostiene que en Estados Unidos se ha consolidado una crisis de asequibilidad que afecta directamente al acceso a los libros. Esta crisis se explica, principalmente, por la desaparición progresiva del formato mass market paperback, tradicionalmente la opción más barata del mercado.

Estos libros de bolsillo, pequeños, portátiles y económicos, habían sido durante décadas la puerta de entrada a la lectura para millones de personas, especialmente para quienes tenían menos recursos. Su reemplazo casi total por ediciones trade paperback —más grandes, mejor impresas y bastante más caras— ha elevado el precio base de los libros físicos hasta niveles que muchos lectores ya no pueden asumir.

El texto repasa la larga historia de los formatos populares y baratos, desde los folletines y publicaciones de a penique hasta las novelas pulp del siglo XX. Todos estos modelos editoriales tenían algo en común: democratizaban la lectura. Permitían comprar libros nuevos por muy poco dinero, algo que hoy prácticamente ha desaparecido. La autora subraya que, ajustando por inflación, durante décadas los libros de bolsillo costaban en torno a diez dólares, mientras que ahora las ediciones estándar superan con facilidad los dieciocho. Este incremento crea una barrera económica en un contexto donde los salarios permanecen estancados y el coste de vida se dispara.

El artículo también explora por qué la expansión del libro electrónico no ha supuesto una alternativa real para garantizar la asequibilidad. Aunque los e-books son, en muchos casos, más baratos que los libros en papel, no ofrecen propiedad plena: están sujetos a licencias, restricciones de uso y posibles pérdidas de acceso. Las suscripciones digitales, por su parte, tampoco resuelven el problema, porque funcionan como alquileres que dependen de plataformas y catálogos variables. Además, la lectura digital no sustituye la importancia del libro físico para coleccionistas, bibliotecas personales o lectores que necesitan formatos tangibles.

Como consecuencia, la autora alerta de que la industria editorial está dejando atrás a un amplio sector de lectores. En ausencia de un formato realmente económico, muchas personas dependen cada vez más de bibliotecas públicas, compras de segunda mano o simplemente renuncian a adquirir libros nuevos. Esta tendencia, advierte, tiene implicaciones culturales profundas: reduce la bibliodiversidad accesible, dificulta la entrada de nuevos lectores y limita la circulación de historias, especialmente en géneros como la novela romántica, históricamente vinculada al mass market paperback.

El artículo concluye reclamando que las editoriales recuperen un formato físico realmente asequible. No se trata sólo de nostalgia por un tipo de libro, sino de garantizar que la lectura siga siendo un derecho cultural y no un lujo. Según la autora, si la industria no revierte esta tendencia, la brecha entre quienes pueden comprar libros y quienes no podrá ampliarse aún más, perjudicando tanto a los lectores como al ecosistema editorial.

La venta de audiolibros se incremento un 13% en el año 2024

Audio Publishers Association. 2025. Audiobook Consumer and Sales Survey Reports. Última modificación en junio de 2025. https://www.audiopub.org/surveys

La Audio Publishers Association (APA) ha publicado los resultados de sus encuestas anuales de ventas y consumo de audiolibros correspondientes a 2024, revelando un crecimiento sostenido en la industria y cambios significativos en los hábitos de los oyentes

Según la encuesta de ventas realizada por Toluna, los ingresos por ventas de audiolibros en Estados Unidos alcanzaron los 2.220 millones de dólares en 2024, lo que representa un aumento del 13% respecto al año anterior. Este crecimiento continuo ha sido impulsado principalmente por los audiolibros digitales, que constituyeron el 99% de los ingresos y experimentaron un incremento interanual del 14%

La encuesta de consumidores de 2025, llevada a cabo por Edison Research, indica que el 51% de los adultos estadounidenses (aproximadamente 134 millones de personas) han escuchado un audiolibro. Además, el interés entre quienes aún no han probado los audiolibros ha aumentado: el 38% expresó interés en ellos, frente al 32% del año anterior, y el porcentaje de personas «muy interesadas» casi se duplicó, pasando del 10% al 18%

La piratería sigue siendo una preocupación para la industria. El 35% de los oyentes de audiolibros informaron haber escuchado audiolibros en YouTube, un aumento respecto al 27% en 2023. La principal razón citada (76%) fue el acceso gratuito a los contenidos, muchos de los cuales son pirateados

La accesibilidad es un factor clave para los oyentes: el 72% considera importante que los audiolibros estén disponibles en su plataforma de escucha preferida, y el 63% valora el acceso a través de aplicaciones de bibliotecas. En cuanto a géneros, la ficción general representa la mayor parte de los ingresos, con un crecimiento del 16% respecto a 2023. Otros géneros destacados incluyen ciencia ficción/fantasía, romance y no ficción general. Los mayores aumentos interanuales en ventas por género se observaron en romance (+30%), literatura infantil y juvenil (+26%) y ciencia ficción/fantasía (+21%)

Aunque ha aumentado la producción y consumo de audiolibros narrados por inteligencia artificial, la disposición de los oyentes a probar estos formatos ha disminuido, pasando del 77% en 2023 al 70% en 2025

Una encuesta realizada en septiembre y octubre de 2024, en colaboración con Library Journal y School Library Journal, recopiló respuestas de 486 profesionales de bibliotecas públicas en EE. UU. Los resultados muestran que los audiolibros digitales dominan la circulación: representan el 70% de la circulación de audiolibros para adultos y el 56% para jóvenes. Además, el gasto en materiales de audio digital para colecciones de adultos aumentó un 9,2% interanual. Las decisiones de compra se ven influenciadas principalmente por reseñas profesionales y solicitudes de los usuarios, y existe una fuerte preferencia por narradores humanos sobre voces generadas por IA

¿Comprarás algún día más libros electrónicos que en papel? (18ª encuesta anual) 

Bransford, N. (2024, diciembre 9). Will you ever buy mostly e-books? 18th annual poll. Nathan Bransford Blog. https://nathanbransford.com/blog/2024/12/will-you-ever-buy-mostly-e-books-18th-annual-poll

A través de su encuesta anual, que se ha convertido en una tradición dentro de su blog, Bransford explora los cambios en los hábitos de lectura impulsados por factores tecnológicos, económicos y culturales.

Se analiza la evolución de las preferencias de lectura entre libros físicos y libros electrónicos a lo largo de los últimos 18 años. Bransford invita a los lectores a participar en su encuesta anual sobre el tema, destacando cómo las preferencias han cambiado debido a factores como avances tecnológicos, hábitos de consumo y disponibilidad de títulos. El autor también reflexiona sobre las razones detrás de estas elecciones, incluyendo aspectos prácticos, sentimentales y económicos, abriendo un espacio para el debate sobre el futuro de la lectura digital.

El autor destaca que, aunque los libros electrónicos ganaron popularidad rápidamente gracias a su comodidad, portabilidad y precio, los libros físicos aún conservan un fuerte atractivo debido a su tangibilidad, conexión emocional y la experiencia estética que ofrecen, como el diseño de las portadas o el placer de pasar páginas de papel. Este dilema refleja una tensión continua entre innovación y tradición, donde los avances tecnológicos han hecho que los dispositivos de lectura sean más accesibles y versátiles, mientras que los lectores nostálgicos y coleccionistas prefieren el formato físico por su valor sentimental y durabilidad.

Bransford también aborda cómo la disponibilidad de títulos en cada formato ha influido en las decisiones de los lectores. Por ejemplo, algunos títulos pueden estar más fácilmente disponibles como e-books, mientras que otros, especialmente ediciones especiales o de coleccionista, están diseñados para apreciarse como objetos físicos. Además, analiza el impacto de los precios y cómo las promociones frecuentes en libros electrónicos han incentivado a algunos consumidores a adoptar este formato.

¿Quiénes consumen audiolibros?



Melo, María Florencia «Porcentaje de encuestados que consumieron audiolibros en los últimos doce meses en países seleccionados.» Statista. Última modificación 4 de octubre de 2023. https://es.statista.com/grafico/30959/encuestados-que-consumieron-audiolibros-en-los-ultimos-doce-meses.

El consumo de audiolibros varía significativamente entre países, según datos de la macroencuesta Statista Consumer Insights. En China, un 42% de los encuestados afirmó haber consumido audiolibros en el último año, posicionando al país como líder en este formato. Sudáfrica ocupa el segundo lugar con un 33%. Otros países con porcentajes destacados incluyen México (29%) y Alemania (27%).

Un grupo de naciones, entre las que se encuentran Brasil, Reino Unido, Chile, España, Estados Unidos y Australia, muestra cifras similares, oscilando entre el 23% y el 24%. En el extremo opuesto, Japón registra el porcentaje más bajo, con solo un 8% de consumidores de audiolibros.

Este auge del formato se ve respaldado por iniciativas como la de Spotify, que recientemente amplió su oferta de audiolibros para usuarios premium en países como Reino Unido y Australia, con planes de extenderlo próximamente a Estados Unidos y otros mercados. La plataforma ofrece acceso a un catálogo de aproximadamente 150,000 títulos con un límite de 15 horas de escucha al mes.

La adopción de los audiolibros está vinculada a factores como la cultura de lectura, las preferencias digitales y la accesibilidad a plataformas.

Las ventas de audiolibros en Harper Collins han superado por primera vez a las de libros electrónicos

Limbong, Andrew. «Audiobooks Are Doing Better than Ever. Just Ask Harper Collins.» NPR, August 16, 2024. https://www.npr.org/2024/08/16/nx-s1-5072546/audiobooks-are-doing-better-than-ever-just-ask-harper-collins.

Las ventas de audiolibros en Harper Collins han superado por primera vez a las de libros electrónicos, según un reciente informe de ganancias. Este crecimiento no es un auge repentino, sino el resultado de varios factores, como el lanzamiento de la plataforma ACX de Amazon en 2011, que permitió a autores independientes publicar audiolibros, y el aumento del consumo de contenido de audio debido al auge del podcasting y la pandemia de COVID-19. Michele Cobb, de la Audio Publishers Association, señala que la industria ha evitado el ciclo de auge y caída del podcasting, ya que se basa en un modelo de ventas unitarias en lugar de publicidad. Sin embargo, hay preocupaciones sobre el impacto futuro de la inteligencia artificial y la entrada de Spotify en el mercado de audiolibros.

La audiencia de audiolibros también ha cambiado considerablemente. Si bien en el pasado los oyentes de audiolibros eran predominantemente personas mayores que escuchaban cintas de cassette, hoy en día, la mayoría de los oyentes son menores de 45 años. Además, estos adultos jóvenes están introduciendo a sus hijos en el mundo de los audiolibros, ampliando aún más el alcance del mercado.

A diferencia del podcasting, que ha experimentado altibajos debido a su dependencia de modelos de negocio basados en la publicidad, la industria de los audiolibros ha disfrutado de un crecimiento más estable. Esto se debe a que los audiolibros se venden como unidades individuales, al igual que los libros impresos, lo que proporciona una fuente de ingresos más constante y predecible.

A pesar del éxito reciente, la industria de los audiolibros enfrenta desafíos. Uno de los principales es el impacto potencial de la inteligencia artificial, que podría afectar la producción y el empleo en la narración de audiolibros. Además, la entrada de Spotify en el mercado de audiolibros a fines de 2023 genera tanto expectativas como preocupaciones. Aunque algunos editoriales reportan que esta incursión ha atraído a nuevos oyentes, también hay inquietudes sobre cómo este modelo de negocio podría afectar los ingresos de los autores.

El streaming de música ya vende casi cuatro veces más que el formato físico


Melo, María Florencia «Infografía: El streaming de música ya vende casi cuatro veces más que el formato físico», Statista Daily Data. 26 de marzo de 2024. https://es.statista.com/grafico/29561/ingresos-mundiales-de-la-industria-de-la-musica-grabada-procedentes-del-streaming-y-del-formato-fisico.

En los últimos años, el streaming ha revolucionado la industria musical, generando aproximadamente cuatro veces más ingresos que los formatos físicos como CD, vinilos o casetes. Según la IFPI, en 2023, los servicios de música en streaming generaron ingresos mundiales de 19.300 millones de dólares, mientras que la venta de música física reportó 5.100 millones de dólares.

Hace dos décadas, la industria global de la música dependía principalmente de la venta de soportes físicos, ya que servicios como Spotify aún no habían surgido. Sin embargo, en la actualidad, el panorama ha cambiado drásticamente, con el streaming representando aproximadamente cuatro veces más ingresos que los CD, vinilos o casetes combinados. Esto ha sido fundamental para el resurgimiento de la industria musical, como evidencia nuestro gráfico basado en datos de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI).

Según la IFPI, en 2023, los servicios de música en streaming generaron ingresos por valor de 19.300 millones de dólares estadounidenses a nivel mundial, superando significativamente los ingresos generados por la venta de formatos físicos en las últimas dos décadas. Mientras tanto, la venta de música en formato físico generó ingresos por 5.100 millones de dólares el año pasado.

Las ventas totales de música grabada, que incluyen formatos de streaming, físicos y digitales, así como los derechos de sincronización e interpretación, experimentaron un crecimiento del 10,2% interanual en 2023, alcanzando un total de 28.600 millones de dólares. La distribución de este aumento de ingresos entre los autores y escritores puede variar según los contratos entre los servicios de streaming y las discográficas. Aunque las cifras exactas no están disponibles en las estadísticas oficiales, el informe Loud & Clear de Spotify menciona una distribución de 9.000 millones de dólares, sin especificar cómo se realiza el reparto en la práctica.