
American Library Association (ALA). Serving Patrons with Disabilities in Small and Rural Libraries: Practitioner’s Guide. Chicago: American Library Association, Libraries Transforming Communities, 2023
El documento parte de una premisa central muy clara: las bibliotecas pequeñas y rurales son, en muchos casos, el principal —y a veces el único— espacio comunitario accesible para amplios sectores de la población. En estos contextos, la biblioteca no solo ofrece acceso a la información, sino también conexión social, apoyo educativo, acceso a internet y derivación a servicios sociales. Precisamente por ese papel clave, cualquier barrera —física, comunicativa, tecnológica o actitudinal— tiene un impacto directo y profundo en la exclusión de las personas con discapacidad. El objetivo del manual es servir como guía práctica para identificar y eliminar esas barreras, promoviendo bibliotecas verdaderamente inclusivas .
El texto subraya que las personas con discapacidad constituyen el grupo minoritario más numeroso y diverso, y recuerda que la discapacidad es una experiencia transversal y dinámica: cualquiera puede formar parte de este colectivo en algún momento de su vida. En el caso de las comunidades rurales, los datos son especialmente significativos, ya que presentan tasas más altas de discapacidad que las zonas urbanas, mayores dificultades de acceso a servicios especializados y menor disponibilidad de apoyos. En este escenario, la biblioteca se convierte en un recurso esencial para garantizar derechos básicos como el acceso a la información, la educación y la participación social.
Uno de los aportes más relevantes del documento es su enfoque conceptual amplio sobre la discapacidad. El manual explica de forma comparativa las distintas definiciones existentes —legal, educativa, médica, de derechos humanos, de salud pública y de justicia social— y subraya que la discapacidad no reside únicamente en la persona, sino en la interacción entre las personas y un entorno lleno de barreras. Este enfoque conecta directamente con la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y con los principios de la justicia social, invitando a las bibliotecas a ir más allá del mero cumplimiento normativo y a adoptar una visión ética y transformadora de la accesibilidad.
El documento dedica una atención especial a la conciencia sobre el lenguaje, el trato y las actitudes, señalando que muchas formas de exclusión no son intencionadas, sino producto del desconocimiento o del capacitismo normalizado. Se insiste en la importancia de respetar las preferencias individuales en el uso del lenguaje, evitar estereotipos, no infantilizar a las personas con discapacidad y reconocer las microagresiones cotidianas que refuerzan la exclusión. En este sentido, la guía propone adoptar el principio “Nada sobre nosotros sin nosotros”, promoviendo la participación directa de personas con discapacidad en el diseño de servicios, programas y espacios bibliotecarios.
Desde el punto de vista operativo, el manual ofrece un análisis detallado de cómo hacer accesibles los servicios bibliotecarios, destacando la necesidad de comunicación clara y multicanal, colecciones en formatos alternativos (audiolibros, letra grande, braille, libros electrónicos accesibles), tecnologías de apoyo y recursos sensoriales. Se enfatiza que muchas de estas medidas benefician a toda la comunidad, no solo a las personas con discapacidad, reforzando la idea de que la accesibilidad es una mejora estructural del servicio y no una concesión puntual.
En relación con el entorno digital, el documento señala que la accesibilidad web y documental es tan importante como la física, ya que para muchas personas la página web de la biblioteca es la primera puerta de entrada. Se detallan las pautas fundamentales de las WCAG (perceptible, operable, comprensible y robusto) y se anima a las bibliotecas a publicar declaraciones de accesibilidad claras, revisar periódicamente sus contenidos digitales y garantizar que documentos, formularios y materiales audiovisuales sean utilizables por personas con distintas capacidades.
El apartado dedicado a la programación cultural y educativa propone aplicar los principios de Diseño Universal y Diseño Universal para el Aprendizaje, integrando desde el inicio múltiples formas de participación, presentación y expresión. El documento demuestra que los programas accesibles no solo amplían la participación, sino que mejoran la calidad de la experiencia para todos los públicos. Se presta especial atención a los aspectos sensoriales, la previsibilidad, la señalización clara y la creación de entornos relajados que reduzcan la ansiedad y favorezcan la inclusión.
En conjunto, la guía transmite un mensaje coherente y potente: la accesibilidad no es un añadido ni un coste extra, sino una responsabilidad profesional y una oportunidad para fortalecer el papel social de las bibliotecas.








