Archivo de la etiqueta: Desastres naturales

Manifiesto de las bibliotecas universitarias del CSUC ante el COVID 19

 

53697bb9967eb347b4eaca74aafec02b

 

Manifiesto de las bibliotecas universitarias ante el COVID 19.

Texto completo

 

Las bibliotecas de 13 universidades miembros y participativas del CSUC (UB, UAB, UPC, UPF, UdL, UdG, URV, UOC, URL, UVic-UCC, UIC, UIB y UJI) han hecho público un manifiesto conjunto donde quieren mostrar la necesidad de acelerar la transformación digital de la educación superior, que se ha hecho aún más evidente a causa de la crisis sanitaria provocada por la COVID-19.

Tal como dice el manifiesto, la transformación digital exige organizar el ámbito de la prestación de servicios en consonancia con el nuevo entorno provocado por la situación sanitaria, para asegurar que la innovación tecnológica llegue de manera efectiva a todos los colectivos de la comunidad universitaria, sin fisuras ni roturas. En estos momentos las universidades se encuentran en una situación muy especial donde se está planteando el paso a una docencia virtual o híbrida de cara al próximo curso académico. Este hecho no se puede separar de la exigencia de la transformación digital y de los cambios organizativos que hay que llevar a cabo para hacerla posible.

Para dar una respuesta eficiente a la situación actual, y aparte de las acciones puntuales de mejora de los servicios tradicionales todavía muy importantes, es necesario que desde las bibliotecas se fomente una visión global que ayude a las universidades a hacer un paso adelante en la transformación digital de la educación superior en todos sus aspectos. Hay que disponer de una visión y una estrategia digital que dé no sólo respuesta a las necesidades emergentes derivadas de la crisis sanitaria sino también a los retos de la próxima década.

En este sentido, los servicios bibliotecarios de las universidades miembros y participativas del CSUC se han comprometido con este manifiesto a trabajar durante los próximos años en 10 proyectos concretos:

  1. Soporte a la docencia digital
  2. Incrementar los contenidos docentes digitales
  3. Liderar la transición hacia el libro electrónico
  4. Nuevas aplicaciones de mejora de los servicios
  5. Transformación de los espacios de acuerdo con los nuevos modelos de aprendizaje
  6. Ciencia abierta universitaria
  7. Proyectos transversales
  8. Nuevos perfiles y competencias digitales
  9. Compartir proyectos y recursos
  10. Agenda 2030

Para más información podéis consultar el Manifiesto de las bibliotecas universitarias ante la COVID-19.

 

Bibliotecas Universitarias POST-COVID 19. Planeta Biblioteca 2020/06/17

 

2095f5bf7a9f9b61e16653ac5cad1673

 

Con la llegada de la crisis de salud debida a la pandemia del COVID-19, el distanciamiento social requerido afecta muy directamente a los cimientos sobre los que descansa el concepto de la biblioteca de hoy, por eso muchos nos preguntamos cómo será nuestro mundo una vez que hayamos pasado esta crisis de salud de Covid-19, la respuesta incierta está en la manera en que cambiará la perspectiva de algunas personas sobre lo que puede y debe compartirse.

Las bibliotecas universitarias ante un presente y un futuro inéditos

 

92257ef76495e1ee5aa479f569b3aad0

 

Alonso-Arévalo, Julio. Las bibliotecas universitarias ante un presente y un futuro inéditos. II FORO VIRTUAL DGB-UNAM. Nuevos desafíos de las bibliotecas universitarias ante la COVID-19. Días 17 y 18 junio 2020

Texto

Ver/Descargar Presentación

Vídeo de la conferencia

Audio de Planeta Biblioteca

 

Con la llegada de la crisis de salud debida a la pandemia del COVID-19, el distanciamiento social requerido afecta muy directamente a los cimientos sobre los que descansa el concepto de la biblioteca de hoy, por eso muchos nos preguntamos cómo será nuestro mundo una vez que hayamos pasado esta crisis de salud de Covid-19, la respuesta incierta está en la manera en que cambiará la perspectiva de algunas personas sobre lo que puede y debe compartirse. Para afrontar estos desafíos, tal como opina Anthony W. Marx, director New York Public Library, deberemos cambiar para permanecer fieles a nuestra misión, realizando una transición de muchos de los servicios presenciales al entorno virtual, explorando las nuevas vías y maneras de servir a nuestros usuarios, uniendo a las personas mientras están separadas.

Nadie sabe a ciencia cierta lo qué nos deparará el futuro, todo dependerá del comportamiento de un virus que es nuevo, y que no conocemos suficientemente. La pandemia está acelerando algunos cambios que ya están en marcha, forzando reevaluaciones estratégicas y subrayando la necesidad de centrarse en las necesidades institucionales. Por eso, al contemplar la reapertura de nuestras bibliotecas comenzamos a pensar que se espera de las bibliotecas en la era de Covid-19.  Sin duda, como hemos hecho siempre, intentaremos proporcionar lo mejor de lo han sido siempre nuestras bibliotecas. A raíz de la crisis de Covid-19, se avecina una transformación crítica de las bibliotecas, pero el público sabe que puede contar cuenta con los bibliotecarios para hacerlo bien. Hay que tener en cuenta la enorme energía desplegada por las bibliotecas a lo largo de su extensa existencia.

Las bibliotecas están rediseñando todo, desde cómo seguir siendo espacios acogedores hasta cómo responder a los cambios en el comportamiento del lector. A modo de conclusión esbozamos algunos aspectos clave:

 

  • Las bibliotecas físicas desempeñan un papel clave en nuestras comunidades, pero nos vemos obligados a replegarnos
  • Aceleración de algunas tendencias en marcha
    • Mayor inversión en colecciones digitales
    • Digitalización cooperativa
    • Mayor necesidad de espacios
  • Necesitamos pensar creativamente sobre formas de extender nuestra misión más allá de los espacios físicos.
  • Ante un futuro incierto necesitamos apoyar una ciencia más abierta

 

 

Actividades y desafíos de las bibliotecas universitarias brasileñas durante la pandemia de COVID-19

 

f4a2091

Francinne, Gabrielle ; Sánchez-Tarrago, Nancy. Atuação e desafios das bibliotecas universitárias brasileiras durante a pandemia de COVID-19. Scielo preprints, 2020.DOI: https://doi.org/10.1590/SciELOPreprints.744

Texto completo

 

En un contexto marcado por el agravamiento de la crisis social, económica y política mundial, la emergencia provocada por COVID-19 y la adopción de medidas extraordinarias de distanciamiento social y cuarentena, se imponen nuevos retos a la biblioteca como institución social. En este escenario, el presente documento tiene por objeto investigar las actividades de las bibliotecas universitarias brasileñas, así como los principales desafíos para mantenerlas en funcionamiento mediante productos y servicios a distancia.

Al elegir las bibliotecas universitarias brasileñas como objeto de estudio se tiene en cuenta la importancia de esas instituciones en el apoyo a las actividades de investigación, enseñanza y extensión dentro de las universidades.

El método de investigación comprende la reunión de datos mediante cuestionarios en línea y el análisis cuantitativo y cualitativo de 188 respuestas recibidas de participantes vinculados a 64 instituciones de enseñanza superior distribuidas en todas las regiones del Brasil. Casi todas las bibliotecas han puesto en práctica el trabajo a distancia, utilizando las tecnologías de la información y la comunicación (con énfasis en las redes sociales), para llevar a cabo servicios de referencia virtual, difundir información, así como ofrecer acceso a bases de datos. También se llevan a cabo procesos técnicos y de desarrollo de colecciones, aunque con algunas limitaciones. Algunas bibliotecas han creado servicios de apoyo específicos para la investigación sobre COVID-19.

Los principales retos están relacionados con el cambio repentino de la asistencia personal y el trabajo presencial, al trabajo a distancia y la asistencia virtual, sin preparación previa (protocolos de actuación, infraestructura, aptitudes profesionales). La reapertura de las bibliotecas es otro reto importante, ya que incluye cambios en las instalaciones, el equipo de protección y los protocolos de higiene. Se ha llegado a la conclusión de que las bibliotecas universitarias tienen actividades y retos que van más allá de los aspectos puramente técnicos, incluidas las dimensiones éticas y políticas con miras a construir mejores sociedades.

 

 

 

 

 

¿Cómo desinfectar colecciones en una pandemia?

 

trends-cleaning

 

How to Sanitize Collections in a Pandemic: Conservators weigh in on the mysteries of materials handling during COVID-19 By Lara Ewen | American Libraries, June 1, 2020

Ver original

 

Mantener las bibliotecas seguras es importante tanto para los trabajadores como para los usuarios. Pero durante la actual pandemia de COVID-19, las preguntas sobre cómo hacerlo, especialmente en lo que respecta a materiales y superficies, tienen respuestas complicadas.

 

Es una situación sin precedentes. Los conservadores, que tienen experiencia en el diagnóstico y la reparación de daños de las colecciones, dicen que falta información histórica sobre la higienización de los materiales de la biblioteca. Además de un poco de evidencia anecdótica en un artículo de la Revista Smithsonian de 2019, hay muy pocos datos históricos disponibles, dice Evan Knight, especialista en conservación de la Junta de Comisionados de Bibliotecas de Massachusetts: “No hay nada publicado o compartido de epidemias anteriores”.

También es un desafío para filtrar a través de la evolución de la investigación. Un estudio realizado en enero en el Journal of Hospital Infection informó que los coronavirus similares al SARS-CoV-2, el responsable del COVID-19, pueden persistir en algunas superficies inanimadas (como metal, vidrio y plástico) hasta nueve días y en el papel hasta cuatro o cinco días. Mientras tanto, datos recientes de los Institutos Nacionales de Salud indican que el SARS-CoV-2 es detectable en aerosoles hasta tres horas, en el cobre hasta cuatro horas, y en el plástico y el acero inoxidable hasta quizás sólo dos o tres días.

La pandemia también presenta desafíos de naturaleza más filosófica. “Es difícil conciliar los requisitos de salud pública de esta pandemia con nuestra misión”, dice Jacob Nadal, director de preservación de la Biblioteca del Congreso (LC), que cerró al público el 12 de marzo y ha cancelado los eventos hasta el 1 de julio. “Es desgarrador ver cómo esta enfermedad nos obliga a dar un paso atrás exactamente en el momento en que íbamos Adar un paso adelante”.

El mejor desinfectante

Sin embargo, retroceder puede ser la mejor defensa contra una amenaza aún en desarrollo. El desinfectante más fácil, seguro y barato es el tiempo. “Esta pandemia es una situación única para la mayoría de los conservadores, así que no sabemos mucho sobre desinfectar en general, y este virus en particular”, dice Knight. “Nuestra opinión es que la profilaxis, o las medidas preventivas, son las mejores”.

Fletcher Durant, director de conservación y preservación de las Bibliotecas George A. Smathers de la Universidad de Florida en Gainesville, sugiere que todas las bibliotecas sigan la recomendación de la ALA del 17 de marzo de cerrar al público. “El aislamiento durante un mínimo de 24 horas, y preferiblemente 14 días, es el mejor desinfectante”, dice. “Es simplemente lo mejor y más seguro que nosotros como bibliotecarios podemos hacer en este momento.” Durant dice que se trata de proteger las bibliotecas así como al público. “Las bibliotecas podrían ser un foco de riesgo para la propagación de la enfermedad, lo que, más allá de los impactos directos sobre la salud, podría reducir la confianza del público en las bibliotecas”.

Eso también significa que las bibliotecas deben permanecer cerradas hasta que se elimine el riesgo de infección pública. “Seríamos los primeros en decir que no estamos equipados para hacer recomendaciones sobre virología, bacteriología o asuntos médicos”, dice Nadal. “Poner en cuarentena la viabilidad del virus es el mejor plan”.

Limpieza y desinfección

Algunas bibliotecas, sin embargo, tienen una misión que impide la cuarentena completa. LC, por ejemplo, sigue apoyando al Congreso durante en las sesiones, lo que requiere que parte del personal esté en el lugar. Otras bibliotecas mantienen servicios con préstamos de materiales en la acera. Eso significa que se justifican métodos de desinfección adicionales.

Las superficies internas duras, como las mesas, las manijas de las puertas, las cubiertas de los libros y los ordenadores, deben limpiarse profesionalmente. Los expertos también señalan que los auriculares de realidad virtual han sido señalados como un factor de riesgo, y las bibliotecas deberían suspender su uso. “Este es un momento para una precaución excepcional”, dice Nadal.

Todo el personal que trabaje en el lugar debe lavarse bien las manos, especialmente cuando manipule libros u otros objetos compartidos. “No hay estudios que respondan específicamente a la pregunta de cuán transmisible puede ser el coronavirus a partir de los materiales más comunes de la biblioteca, [como] el papel recubierto y no recubierto, la tela de los libros o las fundas de poliéster de los libros”, dice Nadal. “Tenemos que buscar información de alta calidad y evaluarla críticamente para determinar como aplicarla a nuestras preocupaciones particulares”

 

Evitar el daño

Knight dice que los bibliotecarios deben tener cuidado al usar disolventes de limpieza en los libros y otros materiales de biblioteca potencialmente frágiles. “No conozco ningún limpiador o desinfectante ‘menos dañino’, especialmente para cualquier objeto de evidente valor duradero”, dice, explicando que los riesgos para los libros sometidos a limpieza o desinfección acuosa incluyen daños por agua y bisagras y articulaciones debilitadas. “Los libros envueltos en poliéster o polietileno pueden limpiarse y desinfectarse más razonablemente, y las fuertes cubiertas de tela de buckram para encuadernación de bibliotecas probablemente también puedan soportar la limpieza mejorada”, añade. “Pero de nuevo, si uno está planeando limpiar y desinfectar las colecciones, incluso entre los volúmenes polícubiertos, deben entender y aceptar que habrá daños en la colección”.

Hay pruebas de que ciertos métodos pueden no ser eficaces de todos modos. “Las percepciones erróneas comunes pueden ser que rociar o limpiar el exterior de un volumen con Lysol, alcohol o lejía es suficiente para desnaturalizar el virus en todo el volumen”, dice Durant.

La luz ultravioleta (UV) también plantea un riesgo potencial para los materiales de colección debido a su alta intensidad. Y como es difícil confirmar que cada página ha sido expuesta a la luz, el esfuerzo podría resultar infructuoso. “La irradiación germicida UV ha demostrado ser generalmente efectiva a una exposición de 2-5 mili julios por centímetro cuadrado”, dice Durant. “Sin embargo, para que esta exposición sea efectiva, debe ser una exposición completa, [que es] algo que es casi imposible de lograr con libros encuadernados. Ciertamente no es tan efectivo como simplemente aislar los libros”.

Sin embargo, aunque las bibliotecas siguen aprendiendo nuevos procedimientos de preservación, ciertas constantes permanecen. “Este es un buen momento para pensar en el papel de las bibliotecas como guardianes de la memoria y la cultura”, dice Nadal. “Vamos a estar cerrados por un período de tiempo, y nuestra ética de servicio constante hará que esto sea doloroso. Mantener los materiales en cuarentena y fuera de circulación será frustrante. [Pero] somos guardianes de una larga historia, y nuestra principal obligación ahora es asegurarnos de que haya un largo futuro para el conocimiento registrado y la creatividad confiada a nuestro cuidado.”

Recursos adicionales:

Las bibliotecas públicas innovan para servir a las poblaciones vulnerables en la primera línea de COVID-19

 

1589278947_616485_1589279100_portadilla_normal

 

Public Libraries Innovate to Serve Vulnerable Populations on the Front Lines of COVID-19. Urban Li May 26, 2020

Ver noticia

 

A medida que COVID-19 aumenta las brechas sistémicas entre los que tienen y los que no tienen en nuestras sociedades, las bibliotecas están avanzando valientemente, y hacia nuevas fronteras, para cumplir con su función central de garantizar el acceso equitativo a la información y los servicios

Las bibliotecas públicas de los EE. UU. y Canadá están tomando medidas audaces e innovadoras para mitigar el impacto desigual de COVID-19 en los niños, las familias de bajos ingresos, las comunidades de color, las personas sin hogar y otras poblaciones de alto riesgo. A través de asociaciones dinámicas con el gobierno local, están diseñando nuevos modelos de servicios digitales, espacios de biblioteca reinventados y otros enfoques innovadores, estos nuevos esfuerzos reflejan una rápida evolución del papel esencial de la biblioteca pública en la era de COVID-19.

Estas son algunos ejemplos de las medidas que están proyectando:

  • Recopilar, crear y distribuir equipos de protección personal. El personal y los voluntarios de la Biblioteca Pública de San José han utilizado las impresoras 3D de la biblioteca para crear cientos de equipos de protección y máscaras para donar a organizaciones necesitadas. El 24 de abril de 2020, el alcalde de San José, Sam Liccardo, y la bibliotecaria de la ciudad, Jill Bourne, se unieron a los miembros del equipo de la biblioteca en el Good Samaritan Hospital para donar cerca de 300 máscarillas.
  • Combatir la inseguridad alimentaria. La Biblioteca Pública de Toronto (Ontario) ha transformado 12 sucursales de la biblioteca en ubicaciones de servicio alternativas para los bancos de alimentos de la ciudad. Los miembros del equipo de la biblioteca supervisan y trabajan para empacar alimentos en estos sitios, y han servido a más de 8.100 hogares y 21.800 individuos.
  • Proporcionar acceso equitativo a suministros de emergencia. Richland Library (SC) ha trabajado con Richland School District One para distribuir 200 botiquines de primeros auxilios a los padres en los sitios de distribución de comidas. Este trabajo fue posible gracias a una subvención de Aflac al Departamento de Seguridad de la biblioteca para distribuir botiquines de primeros auxilios a las familias de la comunidad hasta el verano de 2020.
  • Ofrecer pruebas COVID-19 gratuitasLa Biblioteca Pública de Kansas City (Mo.) se ha asociado con Swope Health para ofrecer pruebas de virus gratuitas en las sucursales de la biblioteca. En mayo, el equipo pudo evaluar a 223 individuos para detectar el coronavirus de forma gratuita.
  • Rastrear la propagación de COVID-19. Los miembros del equipo de la Biblioteca Pública de San Francisco (California) se han unido a casi 100 empleados de la ciudad que están llamando a los residentes de San Francisco para ayudar a rastrear y contener la propagación del virus.
  • Brindar refugio y suministros a las personas sin hogar. La Biblioteca del Condado de Los Ángeles (California) se ha asociado con United Way of Greater Los Angeles para proporcionar acceso a la biblioteca y kits de actividades a las personas sin hogar que se alojan en hoteles de la ciudad a través de la iniciativa Project Roomkey 

 

Las bibliotecas públicas de EsEstados  Unidos también están llegando a los usuarios de nuevas maneras a través de una programación digital sólida, asociaciones con sistemas escolares para apoyar el aprendizaje a distancia, líneas telefónicas directas para pequeñas empresas y empresarios, portales web de “biblioteca en casa” y mucho más. Muchas bibliotecas ahora ofrecen acceso a los materiales de la biblioteca y al personal experto a través de servicios en la acera y en coche, acceso limitado al edificio para uso de ordenadores y divulgación a las comunidades necesitadas.

Recomendaciones para la reapertura de servicios al público en bibliotecas en las FASES 0, 1 y 2

 

bpe-segovia2.jpg

 

Fuente Ministerio de Cultura y Deporte

La Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, a través de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria, ha elaborado las siguientes recomendaciones con el objetivo facilitar la reapertura de servicios bibliotecarios al público en las Fases 0, 1 y 2, basándose en lo establecido en las siguientes órdenes del Ministerio de Sanidad:

Orden SND/388/2020Nueva ventana, de 3 de mayo, por la que se establecen las condiciones para la apertura al público de determinados comercios y servicios, y la apertura de archivos, así como para la práctica del deporte profesional y federado.

Orden SND/399/2020 Nueva ventana, de 9 de mayo, para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional, establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la fase 1 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad.

Orden SND/414/2020 Nueva ventana, de 16 de mayo, para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la fase 2 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad.

A raíz de la crisis de Covid-19, se avecina una transformación crítica para las bibliotecas públicas

 

library_bcn

 

Librarians, America Is Counting on You. by Sari Feldman | PW, May 15, 2020

 

¿Cómo será nuestro mundo una vez que finalmente hayamos pasado esta crisis de salud de Covid-19? Como todos los demás, anhelamos un regreso a la cotidianidad, antes seguramente entraremos en una nueva normalidad, que tendrá importantes implicaciones para muchas instituciones, incluidas las bibliotecas públicas.

El valor de las bibliotecas públicas rara vez se cuestiona en tiempos de crisis: pensemos en la Biblioteca Pública de Nueva Orleans después del huracán Katrina, o en la Biblioteca Pública Municipal de Ferguson durante los disturbios allí acaecidos Pero en esta crisis hay una particularidad muy concreta; el distanciamiento social requerido afecta muy directamente a los cimientos sobre los que descansa la biblioteca pública moderna. Y a medida que pasan los días, pensamos con preocupación en cómo serán las bibliotecas después de estos cierres.

Por un lado, sospecho que Covid-19 cambiará la perspectiva de algunas personas sobre lo que puede y debe compartirse. Me temo que muchas personas comenzarán a pensar demasiado en el manejo de materiales y la circulación de colecciones de bibliotecas físicas, incluidos libros. Es una suposición razonable que las personas saldrán de esta crisis de salud pública con un mayor sentido de riesgo relacionado con la exposición a gérmenes.

Sin embargo, a pesar de cierre casi generalizado de locales, algunos estadounidenses están en la biblioteca en este momento, sentados en el estacionamiento de la biblioteca usando el WiFi para conectarse a las escuelas, servicios sociales e incluso contactando con sus amigos, tomando en préstamo libros electrónicos o asistiendo a un club de lectura o una actividad de la biblioteca vía Zoom desde el confort de sus casas. Sin embargo, otros se cuestionan si volverán a mezclarse con extraños en el espacio de la biblioteca en un corto plazo.

En esta crisis ha habido un impacto muy claro: Internet se ha vuelto aún más central en nuestras vidas. Hasta tal punto, que incluso en estos días estamos pensando más en los  contenidos que en cosas como la privacidad o la seguridad.

La verdad es que, a medida que las  bibliotecas entramos en la nueva normalidad nadie sabe a ciencia  cierta lo qué nos deparará el futuro. Si bien la enorme energía desplegada por las bibliotecas a lo largo de su extensa existencia no puede consistir simplemente en traducir programas de la biblioteca a la web, construir colecciones digitales y garantizar una esterilización adecuada de los libros para matar el virus. Por eso, al contemplar la reapertura de nuestras bibliotecas comenzamos a pensar que se espera de las bibliotecas en la era de Covid-19.  Sin duda, como hemos hecho siempre, intentaremos proporcionar lo mejor de lo han sido siempre nuestras bibliotecas. A raíz de la crisis de Covid-19, se avecina una transformación crítica de las bibliotecas públicas, pero el público cuenta con los bibliotecarios para hacerlo bien.

Recomendaciones Rebiun para un protocolo sobre reapertura de las bibliotecas universitarias y científicas

 

dce337ff76fff74888ed8e75955e17c4

 

Recomendaciones Rebiun para un protocolo sobre reapertura de las bibliotecas universitarias y científicas. Madrid: Rebiun, 2020

Texto completo

 

Desde la puesta en marcha por parte de las autoridades gubernamentales de las medidas que progresivamente se han adoptado para evitar la propagación del virus COVID-19, la Universidad ha modificado su funcionamiento, servicios y procedimientos con el objetivo de no interrumpir la docencia y mantener su actividad académica por medios telemáticos.

En la misma línea, las Bibliotecas Universitarias y Científicas ha mantenido y ajustado sus actividades para adaptar el apoyo a la docencia, al estudio y a la investigación a esta situación de emergencia, demostrando así una enorme capacidad de respuesta. Esto no ha sucedido de forma improvisada, ya que nuestras Bibliotecas disponen de gran parte de su colección en formato electrónico, cuentan con servicios orientados al entorno digital y tienen automatizados muchos de sus procesos mediante herramientas informáticas que permiten el acceso a los mismos de forma remota. Por tanto, gracias al alto nivel de digitalización de la Biblioteca, la transición del trabajo presencial al teletrabajo ha podido llevarse a cabo en muchas de sus áreas, garantizando de esta forma la continuidad del Servicio.

Corresponde ahora acometer en esta nueva fase la reapertura de las instalaciones y servicios de forma presencial. De nuevo, las autoridades sanitarias marcan los pasos teniendo como objetivo la contención de la pandemia y la vuelta progresiva a la normalidad de todos los sectores y servicios. El escenario en el que nos encontramos es en gran medida incierto y cambiante, por lo que va a requerir un gran esfuerzo de análisis, adaptación e ingenio para desarrollar las diferentes actuaciones permitan a las Bibliotecas retornar progresivamente a su actividad presencial.

 

 

La respuesta de las bibliotecas a la crisis del COVID-19

 

ap_20062455664741-1536x1045_571_855

The Post-pandemic Future of Libraries. Deborah Fallows. The Atlantic. 6:00 AM / May 12, 2020

Ver original

 

“[Con la crisis del COVID-19″] Las bibliotecas estamos trabajando rápidamente para convertirnos en la “plaza de la ciudad virtual”, un lugar de información y conexión ciudadana. Nunca he estado más orgullosa de ser bibliotecaria”

Erica Grossman bibliotecas Anythink en Colorado,

 

Siempre las bibliotecas públicas han apretado filas respondiendo como “segundos lugares”, dando un paso adelante en favor de sus comunidades en tiempos de desastres naturales o provocados por el hombre, como huracanes, inundaciones, tiroteos, incendios y tiempos críticos crisis en las vidas de las personas. Durante todos estos acontecimientos, las bibliotecas han permanecido abiertas, sustituyendo a los niños cuando sus escuelas cerraban; ofreciendo sesiones terapéuticas o conversación después de las pérdidas de vidas; trayendo enfermeras o trabajadores sociales cuando los servicios no estaban disponibles para la gente; y contratando asistentes sociales para las personas sin hogar, a quienes ofrecen refugio y seguridad durante el día. En el momento actual a pesar del cierre de sus locales las bibliotecas se están orientando rápidamente hacia nuevas formas de ofrecer servicios al público, que es el núcleo de su misión. 

 

Incluso antes de que los bibliotecarios cerraran sus puertas contra la pandemia, empezaron a moverse rápidamente para mantener su trabajo en marcha. Comenzaron a cambiar la programación habitual a formatos en línea; distribuyendo reservas de tecnología móvil a los digitalmente necesitados; fortaleciendo las asociaciones con escuelas y sitios de donación de alimentos; activando su tecnología de fabricación para producir EPP; y ayudando a preparar a la población sin hogar con alternativas de refugio; y más.

Las ideas siguen adelante. Estas son algunas de las cosas que las bibliotecas están haciendo la crisis del COVID-19: La biblioteca pública de Alexandria, Virginia, ofrece servicios de recogida de libros en la acera para su comunidad. La biblioteca del condado de Hillsborough, en Florida, abrió un servicio de recogida para solicitudes de reempleo. La gente rellena las solicitudes  y  las enviar por correo. En Arlington, Virginia, la biblioteca pública ya ha publicado varios números en línea de Quaranzine, con una colección comunitaria de obras de arte, poesía, fotos e historias sobre la vida durante la pandemia. La Biblioteca Pública de Hartford en Connecticut ha trasladado sus servicios para inmigrantes a la red, incluyendo la provisión de ayuda legal para completar las solicitudes de ciudadanía y prepararse para las entrevistas de ciudadanía.

Además, las bibliotecas siempre han sido fuentes de información confiables. Muchas están revisando sus sitios web y ampliando sus medios sociales con múltiples fines: atraer a más usuarios y difundir el mensaje de sus diversos fondos disponibles en formato digital; publicar información oportuna, precisa y curada; y ofrecer información actualizada de servicio público sobre esfuerzos y cuestiones locales como servicios municipales, asesorías públicas, directivas y solicitudes de salud, cuestiones fiscales y de desempleo y, por supuesto, recursos de COVID-19. La Biblioteca Pública de Birmingham en Alabama tiene una lista de enlaces valiosos, incluyendo uno que muestra exactamente dónde hacerse la prueba del COVID-19 e incluye detalles de horarios, ubicación y necesidad de citas con anticipación.

Manteniendo a las personas productivas, seguras, sanas, informadas y conectadas entre sí: Muchas bibliotecas han aumentado su presencia en línea. Hay listas y listados de recursos para actividades infantiles; planes para mejorar las habilidades laborales de los adultos y para hacer frente a la pérdida del empleo; ideas de pasatiempos; listas de lectura; formas de dormir mejor, meditar y mantenerse en calma; formas de hacer ejercicio; e ideas para la interacción social virtual.

Mirando hacia el presente y el futuro: El teléfono de la vieja escuela ha vuelto. Dándose cuenta de que muchos ancianos que utilizaban los servicios presenciales en las bibliotecas no se sienten cómodos moviéndose en línea, las Bibliotecas Anythink, un distrito de siete bibliotecas en el Condado de Adams, Colorado, han dedicado sus horas del mediodía a atender un centro de llamadas telefónicas. Los usuarios pueden llamar para “sólo saludar” o hablar de lo que tienen en mente. El mensaje que la biblioteca quiere transmitir incluso durante la pandemia, según la directora Pam Smith: “Estamos cerca de ti”.

Muchos sistemas escolares y las bibliotecas que trabajan con ellos han identificado las lagunas en la forma en que las escuelas imparten su educación a distancia a sus estudiantes. Muchas familias carecen del equipos, acceso a Internet o no tienes habilidades con la tecnología para ayudar a sus hijos a hacer sus tareas escolares. De este modo la biblioteca pública de Seattle, ha empezado a prestar equipos a los estudiantes, ofrecer más conectividad a través de puntos de conexión Wi-Fi y más ayuda tecnológica para guiar a las personas en sus hogares.

Las Bibliotecas Anythink ofrecen ayuda técnica en línea, lecturas de poesía, servicios de impresión y correo, y clases de cocina. Las bibliotecas del condado de Deschutes en Bend, Oregón, que son maestros colaboradores, trabajan con docenas de organizaciones de toda la ciudad para incrementar las capacidades de trabajo de cada uno, desde la redacción del currículum vitae hasta el asesoramiento fiscal y el asesoramiento para pequeñas empresas.

En Erie, varios miembros del personal han sido reasignados al Departamento de Salud del condado como parte del equipo de respuesta de COVID-19 para las comunicaciones públicas, la investigación en salud pública y la equidad en salud. En Colorado, los bibliotecarios empresariales de Poudre River han estado ayudando a la Oficina Estatal de Desarrollo Económico y Comercio Internacional a responder a las llamadas de los propietarios de pequeñas empresas sobre una gran cantidad de temas relacionados con la pandemia.

Con las escuelas ahora cerradas, algunas bibliotecas se han convertido en lugares de paso o de recogida de comidas para llevar. Esto sucede en el condado de San Luis, por ejemplo, que colabora con Operation Food Search, una organización sin fines de lucro que distribuye comidas gratuitas para llevar en nueve de sus bibliotecas. En Ohio, la Biblioteca Pública de Cincinnati y el Condado de Hamilton, junto con el ministerio de alimentos de la Iglesia Metodista Unida están ofreciendo comidas preparadas a todos los niños menores de 18 años. En Ohio, el sistema de bibliotecas públicas del condado de Toledo Lucas ha ofrecido sus vehículos a los que entregan alimentos.

En Maryland, el Sistema de Bibliotecas del Condado de Prince George ha enviado dos de sus impresoras 3-D a casa de  un empleado para imprimir escudos protectores y máscaras para los trabajadores de la salud. La biblioteca está donando mano de obra y materiales para este esfuerzo, y como otras organizaciones en todo el estado, está trabajando con Open Works, la mayor comunidad de makerspaces de Baltimore, para asegurarse de que todos cumplan con las especificaciones para la producción de los escudos protectores.

Aumentar lo virtual: A pesar de todo lo horrible que tiene, la pandemia presenta una oportunidad, impulsada por la crisis, para que las bibliotecas amplíen sus capacidades en línea más lejos y más rápido que nunca.

De cara a la reapertura, el consejo ejecutivo del Urban Libraries Council anunció que está lanzando grupos de trabajo de sus miembros para abordar las crisis relacionadas con la pandemia, y entre ellos hay uno que mira hacia adelante y redefine el papel de la biblioteca con el público, las escuelas, las empresas y el gobierno.

Pam Smith-directora de Anythink Libraries-lo resumió, y apuesto a que habla por muchos: “Nunca he estado más orgullosa de ser bibliotecaria”.