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Las bibliotecas públicas innovan para servir a las poblaciones vulnerables en la primera línea de COVID-19

 

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Public Libraries Innovate to Serve Vulnerable Populations on the Front Lines of COVID-19. Urban Li May 26, 2020

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A medida que COVID-19 aumenta las brechas sistémicas entre los que tienen y los que no tienen en nuestras sociedades, las bibliotecas están avanzando valientemente, y hacia nuevas fronteras, para cumplir con su función central de garantizar el acceso equitativo a la información y los servicios

Las bibliotecas públicas de los EE. UU. y Canadá están tomando medidas audaces e innovadoras para mitigar el impacto desigual de COVID-19 en los niños, las familias de bajos ingresos, las comunidades de color, las personas sin hogar y otras poblaciones de alto riesgo. A través de asociaciones dinámicas con el gobierno local, están diseñando nuevos modelos de servicios digitales, espacios de biblioteca reinventados y otros enfoques innovadores, estos nuevos esfuerzos reflejan una rápida evolución del papel esencial de la biblioteca pública en la era de COVID-19.

Estas son algunos ejemplos de las medidas que están proyectando:

  • Recopilar, crear y distribuir equipos de protección personal. El personal y los voluntarios de la Biblioteca Pública de San José han utilizado las impresoras 3D de la biblioteca para crear cientos de equipos de protección y máscaras para donar a organizaciones necesitadas. El 24 de abril de 2020, el alcalde de San José, Sam Liccardo, y la bibliotecaria de la ciudad, Jill Bourne, se unieron a los miembros del equipo de la biblioteca en el Good Samaritan Hospital para donar cerca de 300 máscarillas.
  • Combatir la inseguridad alimentaria. La Biblioteca Pública de Toronto (Ontario) ha transformado 12 sucursales de la biblioteca en ubicaciones de servicio alternativas para los bancos de alimentos de la ciudad. Los miembros del equipo de la biblioteca supervisan y trabajan para empacar alimentos en estos sitios, y han servido a más de 8.100 hogares y 21.800 individuos.
  • Proporcionar acceso equitativo a suministros de emergencia. Richland Library (SC) ha trabajado con Richland School District One para distribuir 200 botiquines de primeros auxilios a los padres en los sitios de distribución de comidas. Este trabajo fue posible gracias a una subvención de Aflac al Departamento de Seguridad de la biblioteca para distribuir botiquines de primeros auxilios a las familias de la comunidad hasta el verano de 2020.
  • Ofrecer pruebas COVID-19 gratuitasLa Biblioteca Pública de Kansas City (Mo.) se ha asociado con Swope Health para ofrecer pruebas de virus gratuitas en las sucursales de la biblioteca. En mayo, el equipo pudo evaluar a 223 individuos para detectar el coronavirus de forma gratuita.
  • Rastrear la propagación de COVID-19. Los miembros del equipo de la Biblioteca Pública de San Francisco (California) se han unido a casi 100 empleados de la ciudad que están llamando a los residentes de San Francisco para ayudar a rastrear y contener la propagación del virus.
  • Brindar refugio y suministros a las personas sin hogar. La Biblioteca del Condado de Los Ángeles (California) se ha asociado con United Way of Greater Los Angeles para proporcionar acceso a la biblioteca y kits de actividades a las personas sin hogar que se alojan en hoteles de la ciudad a través de la iniciativa Project Roomkey 

 

Las bibliotecas públicas de EsEstados  Unidos también están llegando a los usuarios de nuevas maneras a través de una programación digital sólida, asociaciones con sistemas escolares para apoyar el aprendizaje a distancia, líneas telefónicas directas para pequeñas empresas y empresarios, portales web de “biblioteca en casa” y mucho más. Muchas bibliotecas ahora ofrecen acceso a los materiales de la biblioteca y al personal experto a través de servicios en la acera y en coche, acceso limitado al edificio para uso de ordenadores y divulgación a las comunidades necesitadas.

Recomendaciones para la reapertura de servicios al público en bibliotecas en las FASES 0, 1 y 2

 

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Fuente Ministerio de Cultura y Deporte

La Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, a través de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria, ha elaborado las siguientes recomendaciones con el objetivo facilitar la reapertura de servicios bibliotecarios al público en las Fases 0, 1 y 2, basándose en lo establecido en las siguientes órdenes del Ministerio de Sanidad:

Orden SND/388/2020Nueva ventana, de 3 de mayo, por la que se establecen las condiciones para la apertura al público de determinados comercios y servicios, y la apertura de archivos, así como para la práctica del deporte profesional y federado.

Orden SND/399/2020 Nueva ventana, de 9 de mayo, para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional, establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la fase 1 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad.

Orden SND/414/2020 Nueva ventana, de 16 de mayo, para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la fase 2 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad.

A raíz de la crisis de Covid-19, se avecina una transformación crítica para las bibliotecas públicas

 

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Librarians, America Is Counting on You. by Sari Feldman | PW, May 15, 2020

 

¿Cómo será nuestro mundo una vez que finalmente hayamos pasado esta crisis de salud de Covid-19? Como todos los demás, anhelamos un regreso a la cotidianidad, antes seguramente entraremos en una nueva normalidad, que tendrá importantes implicaciones para muchas instituciones, incluidas las bibliotecas públicas.

El valor de las bibliotecas públicas rara vez se cuestiona en tiempos de crisis: pensemos en la Biblioteca Pública de Nueva Orleans después del huracán Katrina, o en la Biblioteca Pública Municipal de Ferguson durante los disturbios allí acaecidos Pero en esta crisis hay una particularidad muy concreta; el distanciamiento social requerido afecta muy directamente a los cimientos sobre los que descansa la biblioteca pública moderna. Y a medida que pasan los días, pensamos con preocupación en cómo serán las bibliotecas después de estos cierres.

Por un lado, sospecho que Covid-19 cambiará la perspectiva de algunas personas sobre lo que puede y debe compartirse. Me temo que muchas personas comenzarán a pensar demasiado en el manejo de materiales y la circulación de colecciones de bibliotecas físicas, incluidos libros. Es una suposición razonable que las personas saldrán de esta crisis de salud pública con un mayor sentido de riesgo relacionado con la exposición a gérmenes.

Sin embargo, a pesar de cierre casi generalizado de locales, algunos estadounidenses están en la biblioteca en este momento, sentados en el estacionamiento de la biblioteca usando el WiFi para conectarse a las escuelas, servicios sociales e incluso contactando con sus amigos, tomando en préstamo libros electrónicos o asistiendo a un club de lectura o una actividad de la biblioteca vía Zoom desde el confort de sus casas. Sin embargo, otros se cuestionan si volverán a mezclarse con extraños en el espacio de la biblioteca en un corto plazo.

En esta crisis ha habido un impacto muy claro: Internet se ha vuelto aún más central en nuestras vidas. Hasta tal punto, que incluso en estos días estamos pensando más en los  contenidos que en cosas como la privacidad o la seguridad.

La verdad es que, a medida que las  bibliotecas entramos en la nueva normalidad nadie sabe a ciencia  cierta lo qué nos deparará el futuro. Si bien la enorme energía desplegada por las bibliotecas a lo largo de su extensa existencia no puede consistir simplemente en traducir programas de la biblioteca a la web, construir colecciones digitales y garantizar una esterilización adecuada de los libros para matar el virus. Por eso, al contemplar la reapertura de nuestras bibliotecas comenzamos a pensar que se espera de las bibliotecas en la era de Covid-19.  Sin duda, como hemos hecho siempre, intentaremos proporcionar lo mejor de lo han sido siempre nuestras bibliotecas. A raíz de la crisis de Covid-19, se avecina una transformación crítica de las bibliotecas públicas, pero el público cuenta con los bibliotecarios para hacerlo bien.

Recomendaciones Rebiun para un protocolo sobre reapertura de las bibliotecas universitarias y científicas

 

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Recomendaciones Rebiun para un protocolo sobre reapertura de las bibliotecas universitarias y científicas. Madrid: Rebiun, 2020

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Desde la puesta en marcha por parte de las autoridades gubernamentales de las medidas que progresivamente se han adoptado para evitar la propagación del virus COVID-19, la Universidad ha modificado su funcionamiento, servicios y procedimientos con el objetivo de no interrumpir la docencia y mantener su actividad académica por medios telemáticos.

En la misma línea, las Bibliotecas Universitarias y Científicas ha mantenido y ajustado sus actividades para adaptar el apoyo a la docencia, al estudio y a la investigación a esta situación de emergencia, demostrando así una enorme capacidad de respuesta. Esto no ha sucedido de forma improvisada, ya que nuestras Bibliotecas disponen de gran parte de su colección en formato electrónico, cuentan con servicios orientados al entorno digital y tienen automatizados muchos de sus procesos mediante herramientas informáticas que permiten el acceso a los mismos de forma remota. Por tanto, gracias al alto nivel de digitalización de la Biblioteca, la transición del trabajo presencial al teletrabajo ha podido llevarse a cabo en muchas de sus áreas, garantizando de esta forma la continuidad del Servicio.

Corresponde ahora acometer en esta nueva fase la reapertura de las instalaciones y servicios de forma presencial. De nuevo, las autoridades sanitarias marcan los pasos teniendo como objetivo la contención de la pandemia y la vuelta progresiva a la normalidad de todos los sectores y servicios. El escenario en el que nos encontramos es en gran medida incierto y cambiante, por lo que va a requerir un gran esfuerzo de análisis, adaptación e ingenio para desarrollar las diferentes actuaciones permitan a las Bibliotecas retornar progresivamente a su actividad presencial.

 

 

La respuesta de las bibliotecas a la crisis del COVID-19

 

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The Post-pandemic Future of Libraries. Deborah Fallows. The Atlantic. 6:00 AM / May 12, 2020

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“[Con la crisis del COVID-19″] Las bibliotecas estamos trabajando rápidamente para convertirnos en la “plaza de la ciudad virtual”, un lugar de información y conexión ciudadana. Nunca he estado más orgullosa de ser bibliotecaria”

Erica Grossman bibliotecas Anythink en Colorado,

 

Siempre las bibliotecas públicas han apretado filas respondiendo como “segundos lugares”, dando un paso adelante en favor de sus comunidades en tiempos de desastres naturales o provocados por el hombre, como huracanes, inundaciones, tiroteos, incendios y tiempos críticos crisis en las vidas de las personas. Durante todos estos acontecimientos, las bibliotecas han permanecido abiertas, sustituyendo a los niños cuando sus escuelas cerraban; ofreciendo sesiones terapéuticas o conversación después de las pérdidas de vidas; trayendo enfermeras o trabajadores sociales cuando los servicios no estaban disponibles para la gente; y contratando asistentes sociales para las personas sin hogar, a quienes ofrecen refugio y seguridad durante el día. En el momento actual a pesar del cierre de sus locales las bibliotecas se están orientando rápidamente hacia nuevas formas de ofrecer servicios al público, que es el núcleo de su misión. 

 

Incluso antes de que los bibliotecarios cerraran sus puertas contra la pandemia, empezaron a moverse rápidamente para mantener su trabajo en marcha. Comenzaron a cambiar la programación habitual a formatos en línea; distribuyendo reservas de tecnología móvil a los digitalmente necesitados; fortaleciendo las asociaciones con escuelas y sitios de donación de alimentos; activando su tecnología de fabricación para producir EPP; y ayudando a preparar a la población sin hogar con alternativas de refugio; y más.

Las ideas siguen adelante. Estas son algunas de las cosas que las bibliotecas están haciendo la crisis del COVID-19: La biblioteca pública de Alexandria, Virginia, ofrece servicios de recogida de libros en la acera para su comunidad. La biblioteca del condado de Hillsborough, en Florida, abrió un servicio de recogida para solicitudes de reempleo. La gente rellena las solicitudes  y  las enviar por correo. En Arlington, Virginia, la biblioteca pública ya ha publicado varios números en línea de Quaranzine, con una colección comunitaria de obras de arte, poesía, fotos e historias sobre la vida durante la pandemia. La Biblioteca Pública de Hartford en Connecticut ha trasladado sus servicios para inmigrantes a la red, incluyendo la provisión de ayuda legal para completar las solicitudes de ciudadanía y prepararse para las entrevistas de ciudadanía.

Además, las bibliotecas siempre han sido fuentes de información confiables. Muchas están revisando sus sitios web y ampliando sus medios sociales con múltiples fines: atraer a más usuarios y difundir el mensaje de sus diversos fondos disponibles en formato digital; publicar información oportuna, precisa y curada; y ofrecer información actualizada de servicio público sobre esfuerzos y cuestiones locales como servicios municipales, asesorías públicas, directivas y solicitudes de salud, cuestiones fiscales y de desempleo y, por supuesto, recursos de COVID-19. La Biblioteca Pública de Birmingham en Alabama tiene una lista de enlaces valiosos, incluyendo uno que muestra exactamente dónde hacerse la prueba del COVID-19 e incluye detalles de horarios, ubicación y necesidad de citas con anticipación.

Manteniendo a las personas productivas, seguras, sanas, informadas y conectadas entre sí: Muchas bibliotecas han aumentado su presencia en línea. Hay listas y listados de recursos para actividades infantiles; planes para mejorar las habilidades laborales de los adultos y para hacer frente a la pérdida del empleo; ideas de pasatiempos; listas de lectura; formas de dormir mejor, meditar y mantenerse en calma; formas de hacer ejercicio; e ideas para la interacción social virtual.

Mirando hacia el presente y el futuro: El teléfono de la vieja escuela ha vuelto. Dándose cuenta de que muchos ancianos que utilizaban los servicios presenciales en las bibliotecas no se sienten cómodos moviéndose en línea, las Bibliotecas Anythink, un distrito de siete bibliotecas en el Condado de Adams, Colorado, han dedicado sus horas del mediodía a atender un centro de llamadas telefónicas. Los usuarios pueden llamar para “sólo saludar” o hablar de lo que tienen en mente. El mensaje que la biblioteca quiere transmitir incluso durante la pandemia, según la directora Pam Smith: “Estamos cerca de ti”.

Muchos sistemas escolares y las bibliotecas que trabajan con ellos han identificado las lagunas en la forma en que las escuelas imparten su educación a distancia a sus estudiantes. Muchas familias carecen del equipos, acceso a Internet o no tienes habilidades con la tecnología para ayudar a sus hijos a hacer sus tareas escolares. De este modo la biblioteca pública de Seattle, ha empezado a prestar equipos a los estudiantes, ofrecer más conectividad a través de puntos de conexión Wi-Fi y más ayuda tecnológica para guiar a las personas en sus hogares.

Las Bibliotecas Anythink ofrecen ayuda técnica en línea, lecturas de poesía, servicios de impresión y correo, y clases de cocina. Las bibliotecas del condado de Deschutes en Bend, Oregón, que son maestros colaboradores, trabajan con docenas de organizaciones de toda la ciudad para incrementar las capacidades de trabajo de cada uno, desde la redacción del currículum vitae hasta el asesoramiento fiscal y el asesoramiento para pequeñas empresas.

En Erie, varios miembros del personal han sido reasignados al Departamento de Salud del condado como parte del equipo de respuesta de COVID-19 para las comunicaciones públicas, la investigación en salud pública y la equidad en salud. En Colorado, los bibliotecarios empresariales de Poudre River han estado ayudando a la Oficina Estatal de Desarrollo Económico y Comercio Internacional a responder a las llamadas de los propietarios de pequeñas empresas sobre una gran cantidad de temas relacionados con la pandemia.

Con las escuelas ahora cerradas, algunas bibliotecas se han convertido en lugares de paso o de recogida de comidas para llevar. Esto sucede en el condado de San Luis, por ejemplo, que colabora con Operation Food Search, una organización sin fines de lucro que distribuye comidas gratuitas para llevar en nueve de sus bibliotecas. En Ohio, la Biblioteca Pública de Cincinnati y el Condado de Hamilton, junto con el ministerio de alimentos de la Iglesia Metodista Unida están ofreciendo comidas preparadas a todos los niños menores de 18 años. En Ohio, el sistema de bibliotecas públicas del condado de Toledo Lucas ha ofrecido sus vehículos a los que entregan alimentos.

En Maryland, el Sistema de Bibliotecas del Condado de Prince George ha enviado dos de sus impresoras 3-D a casa de  un empleado para imprimir escudos protectores y máscaras para los trabajadores de la salud. La biblioteca está donando mano de obra y materiales para este esfuerzo, y como otras organizaciones en todo el estado, está trabajando con Open Works, la mayor comunidad de makerspaces de Baltimore, para asegurarse de que todos cumplan con las especificaciones para la producción de los escudos protectores.

Aumentar lo virtual: A pesar de todo lo horrible que tiene, la pandemia presenta una oportunidad, impulsada por la crisis, para que las bibliotecas amplíen sus capacidades en línea más lejos y más rápido que nunca.

De cara a la reapertura, el consejo ejecutivo del Urban Libraries Council anunció que está lanzando grupos de trabajo de sus miembros para abordar las crisis relacionadas con la pandemia, y entre ellos hay uno que mira hacia adelante y redefine el papel de la biblioteca con el público, las escuelas, las empresas y el gobierno.

Pam Smith-directora de Anythink Libraries-lo resumió, y apuesto a que habla por muchos: “Nunca he estado más orgullosa de ser bibliotecaria”.

 

Las bibliotecas serán muy diferentes cuando vuelvan a abrir

 

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Local libraries will look a lot different when they reopen By Stephan Barker
The Washington Post May 8, 2020 at 1:00 p.m. GMT+2

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“Es difícil imaginar que todos los servicios de la biblioteca se vuelvan digitales. Los ordenadores de acceso público se han convertido en una parte integral de los servicios de la biblioteca; sin embargo, en la mayoría de las sucursales, los ordenadores están a sólo unos centímetros de distancia, lo que hace imposible un distanciamiento social seguro. Las bibliotecas tendrán que reducir el número de ordenadores o reducir el espacio dedicado a los libros, las revistas y las mesas y sillas para disponer de espacios más amplios. La hora de los cuentos y los grupos de discusión de libros ofrecen desafíos adicionales. Las actividades que requieren una interacción social más estrecha -juegos de mesa y ayuda con los deberes escolares- tendrán que limtarse. Las bibliotecas más pequeñas sin mucho espacio podrían tener que cancelar estas actividades o reconfigurar sus interiores”

Stephan Barker

 

A medida que nos preparamos para reabrir después del cierre de la pandemia, las empresas y organizaciones tendrán que reconfigurar los modelos de servicio para involucrar al público de manera segura. Las bibliotecas públicas no están exentas de este mandato. Las bibliotecas están cerradas en todo el país, pero muchas están ofreciendo horarios de cuentos en línea y otras actividades en lugar de servicios presenciales.

El temor a la transmisión del virus de los libros y otros materiales puede reducir gravemente el préstamo tradicional, y las bibliotecas han estado reduciendo sus colecciones impresas durante años; la pandemia puede dar a las bibliotecas el impulso necesario para llevar esta tendencia aún más lejos. Muchos usuarios de las bibliotecas prefieren los libros impresos a los libros electrónicos y los formatos digitales, pero el temor al contagio puede alterar significativamente la ecuación.

Los cuentos y los grupos de debate sobre libros ofrecen retos adicionales. Una sucursal con un auditorio o una gran sala de reuniones podría ofrecer una hora de cuentos y permitir a los padres y a los niños mantener el distanciamiento social. Lo mismo ocurre con los grupos de discusión de libros. Pero las actividades que requieren una interacción social más estrecha, por ejemplo, juegos de mesa y ayuda con los deberes, tendrían que ser restringidas. Las bibliotecas más pequeñas sin mucho espacio podrían tener que cancelar estas actividades o reconfigurar sus interiores.

En cada crisis financiera, las bibliotecas están entre los primeros organismos públicos que se enfrentan a recortes presupuestarios. Los gobiernos estatales y locales ya están en apuros financieros. Una percepción errónea común entre algunos legisladores y miembros del público es que las bibliotecas son un servicio no esencial. Sin embargo, en las zonas de bajos ingresos, los ordenadores de las bibliotecas son la única conexión a Internet para muchos residentes. El cierre de una sucursal priva a las personas de sus derechos y les dificulta la solicitud de subsidios de desempleo, la búsqueda de empleo o el acceso a los servicios sociales.

La forma en que las bibliotecas sobrevivan a este difícil período dependerá de las prioridades que establezcan; el hecho de que sean accesibles -e indispensables- compensará la reducción de tamaño que se avecina. También tienen la obligación de proporcionar acceso a Internet y a ordenadores en los barrios desfavorecidos. Las sucursales más sostenibles serán probablemente las que estén ubicadas en instalaciones más grandes, como el nuevo Centro Comunitario de Wheaton del condado de Montgomery. El edificio alberga una sucursal del sistema de bibliotecas del condado de Montgomery, además de un gimnasio, una pista para caminar, salas de juego, un auditorio, una cocina, salas de reuniones, una tienda de libros usados y un estacionamiento cubierto.

La “nueva normalidad” se ha convertido en uno de los clichés más sobrecargados de los últimos meses. Nadie sabe cómo será la nueva normalidad, pero para las bibliotecas públicas, sospecho que los cambios serán significativos. De una cosa estoy seguro: ¡Muchos de nosotros no podemos esperar a que nuestras bibliotecas vuelvan a abrir!

 

Reapertura de Archivos, Bibliotecas y Museos (REALM): un proyecto de investigación COVID-19 para compartir las buenas prácticas

 

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REopening Archives, Libraries and Museums (REALM)

 

REopening Archives, Libraries and Museums (REALM)  es una asociación de investigación entre OCLC Institute of Museum and Library Services, y Battelle para crear y distribuir información basada en la ciencia y prácticas recomendadas diseñadas para reducir el riesgo de transmisión de COVID-19 al personal y visitantes que participan en la entrega o uso de servicios de museo, biblioteca y archivo.

Las actualizaciones y los recursos del proyecto se agregarán a este centro de información a medida que estén disponibles.

Estas son algunas de las cuestiones centrales del proyecto:

  • Recopilar, revisar y resumir la investigación autorizada que se aplica a los materiales que se encuentran comúnmente en las colecciones e instalaciones de archivos, bibliotecas y museos.
  • Consulta continua y participación con un comité directivo del proyecto, grupos de trabajo y otros expertos en la materia de archivos, bibliotecas y museos.
  • Pruebas de laboratorio de cómo COVID-19 interactúa con una selección de materiales comúnmente encontrados en archivos, bibliotecas y museos; e identificar métodos de manejo y remediación
  • Sintetizar los recursos en un kit de herramientas que admitan la reapertura y las consideraciones operativas
  • Compartir información del proyecto y recursos del kit de herramientas a través del sitio web del proyecto y amplificado por las asociaciones miembro y las organizaciones de apoyo que sirven a archivos, bibliotecas y / o museos.

El proyecto está diseñado para ser flexible y evolucionar a medida que se conozca más sobre el virus y las mejores prácticas para reducir el riesgo de transmisión. La asociación abordará preguntas de investigación conocidas y emergentes en tres fases.

Fase 1: Preparación para la apertura de bibliotecas: Investigación sobre materiales y flujos de trabajo de alta prioridad (mayo de 2020 – agosto de 2020)

Esta fase recopilará, conservará y difundirá información y prácticas recomendadas para manejar colecciones físicas e instalaciones en anticipación de una introducción gradual o reapertura total de los edificios y servicios de la biblioteca pública a partir de mayo de 2020. Esta fase producirá un conjunto inicial de recursos del kit de herramientas.

Fase 2: Investigación adicional para apoyar las operaciones de bibliotecas, archivos y museos (junio de 2020 – octubre de 2020)

Esta fase estudiará un segundo conjunto de materiales y flujos de trabajo en bibliotecas, archivos / colecciones especiales y museos. Este conjunto incluirá todos los materiales y flujos de trabajo que tengan factores que no se abordaron en la Fase 1 pero que son importantes para la función de los archivos, bibliotecas y / o museos. Las actividades de investigación producirán un segundo conjunto de recursos del kit de herramientas y actualizarán los recursos de la Fase 1 con nueva información que pueda haber surgido. Se lanzará un sitio web más completamente diseñado durante esta fase.

Fase 3: Monitorear, actualizar, comunicar (octubre de 2020 – septiembre de 2021)

En la fase 3, el proyecto continuará monitoreando y revisando la investigación emergente que puede requerir actualizaciones y adiciones a lo que se ha creado durante las dos primeras fases. Además, a medida que la tasa de transmisión del virus cambia con el tiempo y las comunidades continúan ajustándose a esos cambios, las políticas y prácticas de las bibliotecas y museos también pueden justificar un cambio.

En la Fase1 en curso las actividades incluyen:

  • Realización de revisiones bibliográficas de investigaciones científicas.
  • Recopilación y evaluación de protocolos y directrices para otras industrias de servicios basadas en materiales.
  • Recopilación de ejemplos de planes y protocolos de bibliotecas públicas y estatales para la reapertura
  • Desarrollo de escenarios de pruebas de laboratorio e identificación de materiales para priorizar para el análisis.
  • Pruebas de laboratorio en Battelle
  • Comité directivo y reuniones de grupos de trabajo.
  • Comunicación de actualizaciones de proyectos a través del sitio web.
  • Establecer canales de comunicación adicionales para el proyecto y una red comunitaria de asociaciones y organizaciones de apoyo.

OCLC y Battelle publicarán resúmenes de investigación basados ​​en revisiones de literatura y conocimientos especializados recopilados durante el proyecto. Estas sesiones informativas estarán diseñadas para respaldar decisiones basadas en evidencia sobre operaciones, políticas y flujos de trabajo. Si deseas recibir la información debes registrarte o suscribirte:

 

Recomendaciones Rebiun para un protocolo sobre reapertura de las bibliotecas universitarias y científicas

 

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Recomendaciones rebiun para un protocolo sobre reapertura de las bibliotecas universitarias y científicas, Madrid: Rebiun, 2020

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Desde la puesta en marcha por parte de las autoridades gubernamentales de las medidas que progresivamente se han adoptado para evitar la propagación del virus COVID-19, la Universidad ha modificado su funcionamiento, servicios y procedimientos con el objetivo de no interrumpir la docencia y mantener su actividad académica por medios telemáticos. SE plantean ahora unas recomendaciones dirigidas de forma específica a las bibliotecas que forman parte de la red con el objetivo de que sean un documento base que pueda servir de referencia y guía a las bibliotecas para desarrollar e implementar sus propios planes de vuelta a la presencialidad

 

Condiciones para la reapertura al público de las bibliotecas en la FASE 1

 

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Fuente: Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria
Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura
Ministerio de Cultura y Deporte

Infografía

 

El BOE ha publicado esta mañana la Orden del Ministerio de Sanidad con las condiciones para la reapertura al público de las bibliotecas en la FASE 1 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad.

El capítulo VIII detalla las condiciones para la reapertura al público.

  • Podrá procederse a la apertura de las #bibliotecas, tanto de titularidad pública como privada para las actividades de préstamo y devolución de obras, lectura en sala, así como para información bibliográfica y bibliotecaria.
  • No podrán llevarse a cabo actividades culturales, actividades de estudio en sala o de préstamo interbibliotecario, así como cualquier otro servicio destinado al público distinto de los mencionados en el párrafo anterior.
  • Asimismo, no se podrá hacer uso de los ordenadores y medios informáticos de las bibliotecas destinados para el uso público de los ciudadanos, así como de catálogos de acceso público en línea o catálogos en fichas de la biblioteca.
  • No obstante lo previsto en el apartado anterior, en la Biblioteca Nacional de España y en las bibliotecas especializadas o con fondos antiguos, únicos, especiales o excluidos de préstamo domiciliario por cualquier motivo, se podrá permitir la consulta de publicaciones excluidas de préstamo domiciliario con reducción de aforo y sólo en los casos en que se considere necesario.
  • Las obras serán solicitadas por los usuarios y proporcionadas por el personal de la biblioteca.
  • Una vez consultadas, se depositarán en un lugar apartado y separadas entre sí durante al menos catorce días.
  • Las colecciones en libre acceso permanecerán cerradas al público.

La orden detalla también las Medidas de higiene y/o de prevención en las bibliotecas, así como las Medidas de información. Os dejamos el enlace directo a la Orden, para que la podéis consultar en su totalidad.

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2020-4911

Bibliotecas públicas en Europa y COVID-19

 

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Public Libraries in Europe and COVID-19: Findings from NAPLE Members, April 2020”

Texto completo

 

La enfermedad por coronavirus (COVID-19) comenzó a provocar el cierre de edificios de bibliotecas al público a principios de marzo de 2020. El siguiente documento resume las medidas tomadas en respuesta al virus por las bibliotecas públicas en 20 países miembros de NAPLE hasta la fecha,  , con un enfoque específico en el alcance de los cierres en toda Europa; el compromiso del personal durante los cierres; servicios ofrecidos al público (tanto físicos como en línea) mientras los edificios estaban cerrados; cuarentena de libros y otras medidas de salud y seguridad; esfuerzos de las bibliotecas para apoyar iniciativas nacionales de salud; y los esfuerzos de la biblioteca para abordar la información errónea sobre el virus COVID-19.

La información que figura en el presente informe se basa en las respuestas de los miembros de NAPLE presentadas en una hoja de cálculo compartida entre el 20 de marzo y el 24 de abril de 2020. Como tal, debe ser visto como una instantánea de este período.

Este informe ha sido posible gracias a las contribuciones de los miembros y colegas de NAPLE de los siguientes países: Alemania, Bélgica (Flandes); Croacia; Dinamarca; Eslovenia; España; Estonia; Finlandia; Francia; Grecia; Irlanda; Lituania; Noruega; Países Bajos; Polonia, Portugal, República Checa; Escocia; Suecia; Suiza.