A raíz de la crisis de Covid-19, se avecina una transformación crítica para las bibliotecas públicas

 

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Librarians, America Is Counting on You. by Sari Feldman | PW, May 15, 2020

 

¿Cómo será nuestro mundo una vez que finalmente hayamos pasado esta crisis de salud de Covid-19? Como todos los demás, anhelamos un regreso a la cotidianidad, antes seguramente entraremos en una nueva normalidad, que tendrá importantes implicaciones para muchas instituciones, incluidas las bibliotecas públicas.

El valor de las bibliotecas públicas rara vez se cuestiona en tiempos de crisis: pensemos en la Biblioteca Pública de Nueva Orleans después del huracán Katrina, o en la Biblioteca Pública Municipal de Ferguson durante los disturbios allí acaecidos Pero en esta crisis hay una particularidad muy concreta; el distanciamiento social requerido afecta muy directamente a los cimientos sobre los que descansa la biblioteca pública moderna. Y a medida que pasan los días, pensamos con preocupación en cómo serán las bibliotecas después de estos cierres.

Por un lado, sospecho que Covid-19 cambiará la perspectiva de algunas personas sobre lo que puede y debe compartirse. Me temo que muchas personas comenzarán a pensar demasiado en el manejo de materiales y la circulación de colecciones de bibliotecas físicas, incluidos libros. Es una suposición razonable que las personas saldrán de esta crisis de salud pública con un mayor sentido de riesgo relacionado con la exposición a gérmenes.

Sin embargo, a pesar de cierre casi generalizado de locales, algunos estadounidenses están en la biblioteca en este momento, sentados en el estacionamiento de la biblioteca usando el WiFi para conectarse a las escuelas, servicios sociales e incluso contactando con sus amigos, tomando en préstamo libros electrónicos o asistiendo a un club de lectura o una actividad de la biblioteca vía Zoom desde el confort de sus casas. Sin embargo, otros se cuestionan si volverán a mezclarse con extraños en el espacio de la biblioteca en un corto plazo.

En esta crisis ha habido un impacto muy claro: Internet se ha vuelto aún más central en nuestras vidas. Hasta tal punto, que incluso en estos días estamos pensando más en los  contenidos que en cosas como la privacidad o la seguridad.

La verdad es que, a medida que las  bibliotecas entramos en la nueva normalidad nadie sabe a ciencia  cierta lo qué nos deparará el futuro. Si bien la enorme energía desplegada por las bibliotecas a lo largo de su extensa existencia no puede consistir simplemente en traducir programas de la biblioteca a la web, construir colecciones digitales y garantizar una esterilización adecuada de los libros para matar el virus. Por eso, al contemplar la reapertura de nuestras bibliotecas comenzamos a pensar que se espera de las bibliotecas en la era de Covid-19.  Sin duda, como hemos hecho siempre, intentaremos proporcionar lo mejor de lo han sido siempre nuestras bibliotecas. A raíz de la crisis de Covid-19, se avecina una transformación crítica de las bibliotecas públicas, pero el público cuenta con los bibliotecarios para hacerlo bien.