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Análisis del entorno de las Bibliotecas Universitarias 2015

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Environmental Scan 2015 : By the ACRL Research Planning and Review Committee March 2015 ACRL.

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“2015 Environmental Scan of Academic Libraries” es un producto de ACRL’s Research Planning and Review Committee. En 2014 el comité publicó “Top Trends in Academic Libraries,”,  (Middleton et al. 2014). Este nuevo informe expande y amplía el documento anterior. Si bien, “2015 Environmental Scan of Academic Libraries” ofrece una visión más general de la situación actual de las bibliotecas universitarias en lugar de un examen exhaustivo. En este documento se analizan temas relacionados con la educación superior en general, y su consiguiente impacto en las colecciones de bibliotecas, acceso, servicios de datos de investigación, servicios de localización, instalaciones, comunicación científica, y en que medida las bibliotecas contribuyen con su influencia al éxito de los estudiantes.

En un momento de creciente desigualdad económica en Estados Unidos, hay un mayor énfasis en la movilidad social y el bienestar general. Esto se correlaciona con el nivel de ingresos, ya que posibilidad de acceso a la educación superior se ha convertido en un tema frecuente en los medios de comunicación. El aumento de la deuda estudiantil ha llevado a un mayor escrutinio de los gastos en educación superior y sus resultados. En diciembre de 2014, la administración Obama dio a conocer un plan de calificaciones universitarias que vincularía la financiación federal a una serie de parámetros de rendimiento tales como el precio neto promedio de una universidad, las tasas de finalización de sus estudiantes, el porcentaje de sus estudiantes que reciben becas, los resultados, y las tasas de prepago de préstamos.

La tecnología está impulsando la enseñanza hacia nuevos modelos en la educación superior. Un ejemplo de esto son los modelos de educación abierta que ofrecen alternativas a los programas basados en el modelo tradicional. Los cursos online abiertos masivos (MOOCs) y los modelos de educación basada en competencias  (CBE) representan estas alternativas más próximas a las necesidades del nuevo entorno. El aprendizaje en línea es una opción atractiva para los estudiantes adultos, un grupo demográfico que ha sido el objetivo de muchas de las grandes instituciones con fines de lucro; estos estudiantes pueden completar los programas de grado y otras credenciales a un ritmo más flexible y a un menor costo. La tecnología permite a los estudiantes, profesores y personal colaborar, enseñar y aprender en un nivel favorecido por las infraestructuras del nuevo contexto tecnológico-informativo a través de innovadores modelos de servicio. El entorno actual “ofrece nuevas formas de conectar las cosas que antes se consideraban dispares y ‘desconectadas”: personas, tutores y asesores, recursos, experiencias, contenidos diversos y comunidades, a través de modelos de enseñanza tanto formales como informales”

Por otra parte los niveles de financiación de la investigación han disminuido, lo que lleva a un entorno cada vez más competitivo para las instituciones de investigación. Al mismo tiempo, la investigación intensiva exige nuevas necesidades de infraestructura y servicios de gestión de datos relacionados,  su vez el gobierno federal ha emitido mandatos de acceso abierto para la investigación científica financiada por el propio gobierno. Las agencias federales han presentado y están revisando actualmente el desarrollo de planes para cumplir con la directiva 02/2013 de la Casa Blanca sobre Política Científica y Tecnológica.

Entre otras cosas establece algunas cuestiones en torno al papel de las bibliotecas y los bibliotecarios respecto al acceso abierto (open access) y las métricas alternativas (altmetrics):

* Las bibliotecas deben apoyar el libre acceso a la comunicación científica.

* Las bibliotecas deben construir relaciones con los profesores e investigadores del campus y otras unidades asumiendo el papel de editores.

* A medida que el papel y la importancia de los depósitos aumenta, los bibliotecarios universitarios deben desarrollar flujos de trabajo y servicios de consulta para apoyar el depósito de la investigación en repositorios institucionales y disciplinares.

* A medida que los requisitos de cumplimiento continúan evolucionando, los bibliotecarios universitarios deberían tomar la iniciativa en el desarrollo de iniciativas educativas sobre temas relacionados con acceso abierto y derechos de autor.

* Para mejorar la capacidad de descubrimiento del contenido en acceso abierto, los bibliotecarios deben colaborar con los principales editores para indexar revistas de acceso abierto.

* La creciente disponibilidad de contenido en acceso abierto  tendrá un impacto sobre la toma de decisiones de los servicios de  suscripción.

* Los investigadores serán optarán cada vez con más frecuencia por compartir sus investigaciones a través de los medios sociales que sirvan mejor a su red e incluyan datos altmétricos para poder documentar un impacto más real de esta investigación.

El mercado de libros electrónicos se mantiene en proceso de cambio, en un contexto en el que la mayoría de los editores ofrecen opciones de compra directamente a través de agregadores, proporcionando paquetes temáticos de la mayoría de editores de libros. De particular interés es el éxito significativo de las publicaciones periódicas en la universidad por medio de alianzas con portales académicos, como el Proyecto MUSE y JSTOR. Los gestores de derechos digitales (DRM) sigue siendo un desafío para extender el uso de los libros electrónicos y de la gestión de los mismos con el fin de cubrir las necesidades de los usuarios en relación a los servicios del préstamo simultáneo y el préstamo interbibliotecario, con restricciones sobre la impresión, descarga y reutilización de contenido. Algunas de estas cuestiones -como se señala más adelante, han sido eliminadas a través de la entrega directa de los contenidos por parte de los editores individuales, o a través de terceros que han negociado extensamente estos términos con los editores. Algunas editoriales también disponen de servicios de impresión bajo demanda como Springer, que permite imprimir la totalidad de los libros electrónicos en lugar de sólo capítulos individuales.

Gran parte de la discusión acerca de los libros electrónicos es si el libro impreso se mantendrá como vehículo de comunicación científica y si tendrá un estatus destacado en el nuevo ecosistema académico. Como señala Schonfield (2013) en su provocativo artículo Ithaka S+R US Library Report (Ithaka S + R, paren las rotativas), las mejoras aún son posibles e inciden en que aún el formato digital no han llegado a tener una aceptación plena. Algunos estudios han demostrado que los libros digitales y los libros impresos puede servir a muy diferentes fines para investigadores y estudiantes, ya sea para la búsqueda básica o para la lectura lineal (Rod-Welch et al 2013;. Staiger 2012;. Li et al 2011)

Aunque siguen existiendo predicciones que vislumbran un futuro de bibliotecas sin libros, de momento  sólo hay algunos ejemplos en este sentido. De acuerdo con un reciente informe Ithaka S+R US Library Report (Long & Schonfeld 2014), la transición hacia los libros electrónicos no ha sido tan rápida como se predijo. Por ejemplo, la mayoría de los directores de bibliotecas informan que la adquisición a gran escala de libros electrónicos no ha conducido a una adhesión por igual hacia los nuevos formatos por parte de los usuarios, ya que la mayoría de profesores aún desconfían de un futuro en el que únicamente haya libros electrónicos en las bibliotecas. Incluso para las ciencias, sólo alrededor del 15% de los profesores encuestados respondió favorablemente a la afirmación de que dentro de los próximos cinco años «no va a ser necesario mantener colecciones de libros impresos en las bibliotecas». Aunque si indicaron que aquellos títulos en papel de bajo uso deberían de ser retirados a una instalación de almacenamiento. En esta situación, sólo alrededor del 20-25% de los directores de bibliotecas siguen considerando la adquisición de libros impresos como un medio para construir colecciones de investigación de alta prioridad. Algunos gestores de colecciones consideran el crecimiento de los ebooks mediante el establecimiento y la expansión de los planes aprobación (Aprovall Plan), que ya no se reservan únicamente para las publicaciones en papel. Sin embargo, un porcentaje significativo de los títulos aun se siguen recibiendo en formato impreso.

Una cuestión que crea confusión en los centros de adquisición de libros y servicios de gestión en relación al préstamo de libros electrónicos, es el hecho de que la mayoría de las licencias de las monografías electrónicas siguen siendo muy restrictivas respecto al intercambio de contenidos de libros electrónicos, con lo que prácticamente producen cierto rechazo, ya que entre otras cuestiones no permiten atender adecuadamente algún servicio tan arraigado en bibliotecas universitarias como el préstamo interbibliotecario. Un nuevo proecto piloto entre Springer Verlag, en la Texas Tech University, Greater Western Alliance Library (GWLA) y la Universidad de Hawai en Manoa ofrece una nueva alternativa para compartir dicho contenido. Se trata del programa de software « Occam Reader«, que funciona como un add-on para el programa de préstamos ILLIAD ampliamente utilizado, que se encuentra en fase de prueba y desarrollo actualmente con buenos resultados (Anderson 2014).

Guía EUA para la verificación en la calidad de la implmentación del acceso abierto en universidades

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Open Access checklist for universities: A practical guide on implementation. EUA, 2015

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EUA (European University Association) lanzó esta semana ‘ Open Access checklist for universities: A practical guide on implementation’, un documento conciso para apoyar a las universidades en el desarrollo de políticas institucionales sobre el acceso abierto a las publicaciones de investigación.

La lista de control de acceso abierto se dirige a las instituciones de educación superior y de investigación que están desarrollando o que planean desarrollar una política de acceso abierto a la investigación. Se pretende que sea una guía general en el desarrollo de políticas institucionales sobre acceso abierto que puede ser útil para las distintas partes interesadas, incluidos de liderazgo, administración, bibliotecarios e investigadores.

La lista contiene información básica sobre acceso abierto, beneficios, retos y formas de aplicación, así como los aspectos estratégicos, prácticas y aspectos económicos que deben ser considerados en el desarrollo de la política de acceso abierto. También incluye enlaces a recursos y destaca algunas de las principales conclusiones de la encuesta EUA sobre Acceso Abierto realizada en 2014.

La lista de verificación complementa y amplía el trabajo EUA anterior en este campo. En concreto, en el contexto del Memorandum of Understanding (MoU) firmado entre EUA y la Comisión Europea en 2012, EUA se ha comprometido a alentar a las universidades para poner en práctica las políticas de acceso abierto a nivel institucional y ha creado un grupo de trabajo integrado de expertos representantes de tres conferencias nacionales de rectores (Francia, Países Bajos, CPU; VSNU, y la Comunidad francesa de Bélgica, CREF) para supervisar su evolución.

En septiembre de 2014, EUA publicó un documento informativo sobre el acceso abierto a la investigación Open Access to research publications, centrándose en la evolución de las políticas europeas, y más tarde ese año una encuesta dirigida a las universidades sobre la aplicación de las políticas de acceso abierto. Los resultados de la encuesta destacaron la necesidad de establecer directrices prácticas sobre la aplicación de acceso abierto y la lista de verificación fue desarrollado para hacer frente a esta cuestión.

De cara al futuro, el trabajo de la EUA en esta área incluirá un relanzamiento de la encuesta de acceso abierto, previsto para el otoño de 2015, con el fin de reunir una perspectiva longitudinal en el desarrollo e implementación de políticas de acceso abierto en las universidades europeas. Además, y basándose en la labor del grupo de trabajo, se está estableciendo un nuevo grupo de expertos con un mandato más amplio. El nuevo grupo se centrará en temas como el movimiento ‘Ciencia 2.0 , los datos abiertos y el texto y minería de datos, y prestará apoyo a los EUA en el diálogo a nivel de la UE sobre el acceso abierto.

Las mejores prácticas sobre gestión de revistas científicas

 

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Academic Journal Management: Best Practices : Tales from the Trenches, [e-Book] Scholastica, 2015.

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Contrariamente a la popular canción de los Rolling Stones “time is on my side«, los editores de revistas científicas nunca tienen la sensación de que el tiempo está de su lado, pues a dirario se enfrentan a coeditores y revisores que siempre están ocupados con su propia la investigación,  con otras solicitudes de revisión por pares o con sus carreras profesionales. Tanto si eres nuevo en la gestión de una revista académica o un editor veterano, te enfrentas al desafío de trabajar con un grupo de voluntarios con horarios profesionales muy al límite. Por eso Scholastica se ha entrevistado con docenas de editores para conocer como son sus procesos de revisión por pares y las mejores prácticas para la gestión a diario. En esta guía se reúnen las mejores sugerencias sobre la gestión de los editores de revistas  en Ciencias, Tecnología, Humanidades y Ciencias Sociales.

Colecciones y Espacio en bibliotecas universitarias

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Dames, K. M., R. B. Gwilt, et al. [e-Book]  Collections and Space: An Update on Syracuse University Libraries Journals Migration Project. Syracuse: Syracuse University Libraries, 2015

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Una de las cuestiones más importantes a las que las bibliotecas de investigación nos enfrentamos actualmente es cómo distribuir nuestro espacio entre las demandas -a veces contradictorias- de espacio para el estudio personal o de grupo, y de espacio requerido para la ubicación de los recursos y contenidos. Las bibliotecas de Syracuse University Libraries ha publicado el documento ““Collections and Space: An Update on Syracuse University Libraries’, el informe documenta el progreso en la reubicación de revistas impresas. Hasta la fecha, las bibliotecas han transferido más de 100.000 volúmenes de revistas de 7.000 títulos, constatando que esto ha supuesto un ahorro de 1.935.000 dólares en cinco años.

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Para compensar el acceso a estos fondos reubicados, el personal de las bibliotecas facilita el acceso al contenido almacenado en la instalación a través de dos servicios  “ Library to Go” y “ Articles to Go”, proporcionando copias escaneadas de artículos en línea y poniéndolas a disposición de los usuarios seis días por semana en las bibliotecas del campus y oficinas. Esto supone la combinación adecuada entre espacios y erudición, y de este modo se sigue aprovechando el fondo como un activo fundamental que ayuda a las bibliotecas a ser más eficientes, a la vez que el acceso se ve afectados lo menos posible.

Otros beneficios del proyecto, incluyen proporcionar espacio para los nuevos libros que las bibliotecas han comprado para satisfacer las necesidades curriculares y de investigación, mejorar la capacidad de los investigadores para acceder mejor a las colecciones impresas y proporcionar planificación y flexibilidad para desarrollar nuevos espacios que respondan a las demandas contemporáneas.

La lectura científica: resultados de un estudio realizado en 2012 en dos universidades en Australia

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Tenopir, C., R. Volentine, et al. (2013). [e-Book]  Scholarly Reading by Academic Staff: Summary Results of a Study Conducted in 2012 at Two Universities in Australia, Institute of Museum and Library Services (IMLS).

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El proyecto Lib-Valor mide el valor, los resultados y el retorno de la inversión de las colecciones y servicios bibliotecarios universitarios. Este informe cuantifica el valor de las colecciones de la biblioteca mediante el examen de los patrones de lectura de los profesores australianos y compara el uso de la biblioteca con otras fuentes de materias científicas utilizadas. En mayo de 2012, se invitó a los miembros investigadores en dos universidades de Australia a participar en un estudio para conocer cual era su comportamiento respecto a la lectura científica. Se recibieron 133 respuestas de una población total de 9.730 profesores con una tasa de respuesta del 1,4%. Cualquier conclusión deben hacerse con cautela debido a esta baja tasa de respuesta. En la encuesta se hicieron preguntas sobre la lectura de artículos, libros y otros materiales académicos de todas las fuentes (materiales de la biblioteca, otras fuentes, y medios de comunicación social), y se centró en el valor de uso (resultados de la lectura) y el valor de cambio (tiempo dedicado a la obtención y lectura ).

Los más importante hallazgos incluyen:

– Un 79% de los artículos leídos por los encuestados los obtienen mediante una biblioteca o a través de suscripción por parte del departamento, y el 97% de los obtenidos a través de la biblioteca o departamento son de colecciones electrónicas. Si bien los miembros del cuerpo docente prefieren los recursos electrónicos para obtener información, el formato impreso sigue siendo el  medio más popular para la lectura. Es decir imprimen los artículos para leerlos. Así el 70% de las lecturas de artículos se leen en formato impreso sobre papel, mientras que 42% se leen en la pantalla.

– Sólo el 7% de las lecturas de los investigadores son ebooks. Fundamentalmente obtienen libros de la biblioteca (37%) más a menudo que los que ellos compran (29%).

– La mayoría de las lecturas de artículos tienen como propósito principal la investigación (62%); las lecturas de libros también son para investigación (40%) y enseñanza (33%), mientras que otros tipo de publicaciones se leen más con fines de investigación (29%) y escritura (39%)

– Los profesores participan en las redes sociales; sin embargo, su uso es más a menudo ocasional que regular. Los docentes que participan en las redes sociales suelen leer más libros y otras publicaciones, y aquellos que además crean contenidos para medios de comunicación social leen más artículos científicos y libros. Los medios sociales aún no ha reemplazado a los artículos y libros tradicionales, aunque los profesores reconocen su valor para inspirar nuevas ideas de cara a una investigación.

– Los investigadores que recibieron premios en los últimos dos años leen más artículos que el resto de los miembros de la universidad. Y a medida que aumenta el número de artículos publicados, también lo hace el número de artículos leídos.

– La inversión media de tiempo de los profesores australianos es de 106 horas al año de su tiempo de trabajo con el material proporcionado por la biblioteca, o el equivalente a 13,25 días de ocho horas al año.

Ver además

Tenopir, C., R. Volentine, et al.  [e-Book]  UK Scholarly Reading and the Value of Library Resources:Summary Results of the Study Conducted Spring 2011, JISC. Texto completo

Tenopir, C; Volentine, R; and Christian, L. Scholarly Reading by Faculty in the United States: Summary Results of a Study Conducted in 2012 in Five Universities. 2013. Texto completo

La lectura científica: resultados de un estudio realizado en 2012 en cinco universidades estadounidenses

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Tenopir, C., R. Volentine, et al. (2012). [e-Book]  Scholarly Reading by Faculty in the United States: Summary Results of a Study Conducted in 2012 in Five Universities, Institute of Museum and Library Services (IMLS).

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El proyecto Lib-Valor mide el valor, los resultados y el retorno de la inversión de las colecciones y servicios bibliotecarios universitarios. Este informe cuantifica el valor de las colecciones de la biblioteca mediante el examen de los patrones de lectura de los profesores estadounidenses y compara el uso de la biblioteca con otras fuentes de materias científicas utilizadas. En febrero de 2012 a octubre de 2012, se invitó a los profesores de cinco universidades de Estados Unidos a participar en un estudio sobre su comportamiento en lectura científica. Se recibieron 837 respuestas de una población total de 11.332 profesores con una tasa de respuesta global del 7,4%. Cualquier conclusión deben hacerse con cautela debido a esta baja tasa de respuesta. La encuesta hizo preguntas sobre la lectura de artículos, libros y otros materiales académicos de todas las fuentes (biblioteca, otras fuentes, y medios de comunicación social), y se centró en el valor de uso (resultados de la lectura) y el valor de cambio (tiempo dedicado a la obtención y lectura ).

Los hallazgos más importantes son:

• Más de la mitad (54%) del de los encuestados obtiene los artículos que leen a partir de la biblioteca o por medio de la suscripción hecha por el departamento, y el 93% de los obtenidos a través de una biblioteca o departamento son colecciones electrónicas.

• Si bien los profesores prefieren recursos electrónicos para obtener información, el formato impreso sigue siendo el medio popular para la lectura. Poco más de la mitad (51%) de las lecturas de artículos se leen en la pantalla, mientras que casi la misma cantidad (48%) se leen en papel. Sólo el 8% de lecturas de libros son libros electrónicos.

• Aquellos investigadores que que recibieron premios y publicaron más artículos en los últimos dos años, leen más artículos, libros y otras publicaciones que el resto.

• Los libros que leen fundamentalmente los obtienen a través de compra directa por parte del profesor (39%) con más frecuencia que los que cogen en préstamo a través de la biblioteca (22%).

• La mayoría de las lecturas de artículos (52%) son para el propósito principal investigación, mientras que las lecturas de libros la utilizan además de para investigación (41%) para enseñanza (34%); con otras publicaciones tales como informes, documentos gubernamentales, la revista.

Alfabetización sobre datos en bibliotecas de investigación : mejores prácticas para los bibliotecarios

Wanner, AmandaData literacy instruction in academic libraries: best practices for librarians. Archival and Information Studies Student Journal 2015 – Spring

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El aumento del volumen y el detalle de la información capturada por las empresas, el aumento de los multimedia, las redes sociales y la “Internet de las cosas” van a impulsar un crecimiento exponencial de los datos en el futuro previsible. La Ciencia Datos se refiere a un área emergente de trabajo se ocupa de la recogida, preparación, análisis, visualización, administración y conservación de grandes colecciones de información. Aunque el nombre de Datos Científicos parece conectar más fuertemente con áreas tales como bases de datos y la informática, incluye muchos tipos diferentes de habilidades – incluyendo habilidades no-matemáticas -. Casi todos los analistas consideran “Big Data” como una de las tendencias de futuro que tendrán que tener en cuenta la mayoría de las empresas e instituciones. La sociedad TIC propicia y requiere un diluvio universal de datos, procesarlos, entenderlos y transformarlos en decisiones de valor es el reto del análisis big data. Vital para las empresas cuyo activo es la información. Según estima idC hoy hay muchos más datos se incrementan un 50% al año, o sea que se duplican cada dos años. Áreas tan variadas como la ciencia y los deportes, la publicidad y la salud pública, se ha producido un salto hacia el descubrimiento y la toma de decisiones a partir de los datos. La tendencia ligada a Big data también es alimentada por un mejor acceso a la información. Big Data puede llegar a ser el activo más valioso de una organización o una de sus obligaciones más costosas, todo depende de las estrategias y soluciones que se pongan en marcha  a corto plazo para afrontar el ingente crecimiento del volumen, la complejidad, la diversidad, y la velocidad de los datos. Como veremos, es una tendencia importante para las organizaciones y sus procesos de toma de decisiones, pero en absoluto afectará de la misma forma a todas las firmas y sectores.

Este documento analiza los retos y oportunidades de llevar la alfabetización sobre datos en bibliotecas universitarias y de investigación. La alfabetización informacional y alfabetización digital en las bibliotecas ha sido ampliamente discutido y aplicada en la literatura profesional, pero hasta hace muy poco se ha dado poco énfasis a la alfabetización de datos. Sin embargo, las nuevas iniciativas de gobierno electrónico y de datos abierta en la última década han creado datos públicos ampliamente disponibles que son de gran interés para investigadores y estudiantes. El aumento de la capacidad tecnológica para procesar gran cantidad de datos (Big data) ofrece nuevas oportunidades tanto para el laico como para el investigador. Conocer y alfabetizar sobre estas cuestiones requiere un esfuerzo de readaptación profesional para fomentar una mentalidad sobre la importancia de estos datos y la cultura de análisis, ya que se trata de la adopción de las nuevas tecnologías, ello presenta desafíos únicos para los bibliotecarios. ¿Cómo pueden las bibliotecas desempeñar su papel en este esfuerzo recualificación para desarrollar una “mentalidad basada en datos”?

Entre las cuestiones que se plantean está la diferencia entre ¿Qué es la alfabetización de datos y en qué se diferencia de su contraparte la alfabetización informacional?, ¿Qué puede aportar a un plan de estudios la alfabetización de datos en instituciones de educación superior? Este trabajo trata de abordar estas cuestiones. En la parte I  se examina críticamente el concepto de alfabetización de datos – en qué se diferencia, o se asemeja a otros tipos de alfabetizaciones, y por qué es importante, En la parte II examina la alfabetización de datos en el mundo académico, incluyendo una breve reseña bibliográfica de las prácticas de instrucción recientes en este sentido. El documento concluye con un conjunto de mejores prácticas para los bibliotecarios que desean seguir la alfabetización de datos en sus instituciones y recomendaciones para futuras investigaciones.

Ver

Monográfico: Big Data

 

El papel de la biblioteca universitaria y sus consecuencias futuras

 
 
Rick Anderson. A quiet culture war in research libraries – and what it means for librarians, researchers and publishers.  Insights: the UKSG journal (2048-7754) Published on 07 Jul 2015
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Una de las tensiones centrales que se plantea la Biblioteconomía moderna es cómo asignar los recursos limitados para cumplir con los propósitos de hacer del mundo un lugar mejor y a la vez servir a nuestras comunidades locales, proporcionándoles los servicios y colecciones que necesitan para apoyar la enseñanza, el aprendizaje y la investigación de nuestra institución.
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Antes de la llegada de Internet las bibliotecas no tenían más remedio que ocuparse de las necesidades locales e inmediatas. Con la llegada de la era digital el mundo de la información académica cambió radicalmente asumiendo la obligación de tener que ocuparse de nuevas cuestiones más allá de la esfera de los objetos físicos, lo que conlleva un cambio de perspectiva que afecta a los objetivos principales que debe cumplir la biblioteca de investigación.

De este modo se ha creado una brecha cada vez mayor entre los que creen que el objetivo fundamental de la biblioteca universitaria y de investigación es apoyar y promover los objetivos de la institución de acogida y los que creen que el papel más importante de la biblioteca es el de ser un agente colaborativo del progreso y apoyo a la comunicación académica. Aunque estas dos áreas de la actividad no son mutuamente excluyentes, están en mutua competencia debido a los escasos recursos; y las decisiones que se tomen en priorizar uno u otro punto de vista, lo que tendrá importantes consecuencias, tanto a nivel micro (para los usuarios y las instituciones atendidas por cada biblioteca) y a nivel macro (que afectaría a los miembros de la comunidad académica más amplia). La tensión entre estas dos visiones del mundo está creando fricción dentro de los profesionales y la ciencia de la información: ya que los presupuestos son cada vez más ajustados y obligan a elegir o priorizar uno u otro modelos. Este conflicto y el apoyo a una u otra tendencia tendrá consecuencias a lo largo de los próximos años tanto entre los usuarios de las bibliotecas que acceden a los contenidos de investigación como para los editores y otros proveedores para quien las bibliotecas son una o quizás la más importante base de clientes.

La guerra cultural que actualmente se está librando en las bibliotecas de investigación se debate entre dos escuelas generales de pensamiento: la primera considera que la misión más importante y fundamental de la biblioteca de investigación es servir las necesidades académicas de los estudiantes, eruditos e investigadores de su institución; la segunda considera que existe una misión más importante y fundamental, que es considerar la biblioteca de investigación como un agente global de cambio en el mundo para la mejora de la comunicación científica. Dos objetivos a priori y teóricamente no excluyentes, aunque en la práctica, sin embargo, el conflicto entre ambos es inevitable, porque los programas y proyectos que representan una u otra tendencia entran en competencia debido a que los recursos para el desarrollo de uno u otro modelo son estrictamente limitados. Por lo que la biblioteca de investigación se enfrenta a tener que tomar una decisión sobre cual es nuestro objetivo principal, optar por una estrategia predominantemente local o una global, en ello radica el conflicto. Desde 1995 nuestra función ha sido -cada vez más- garantizar a nuestros clientes el derecho colectivo a acceder y utilizar los documentos digitales alojados en la institución En este contexto, con muchas más opciones de acceso disponibles, es más fácil (y más fructífero) cuestionarse asuntos como el relativo a la justicia y equidad de acceso a la información y a sus productos.

En el cambio de lo institucional que consideran más apto optar por un modelo global, el acceso a un libro impreso o a un número de la revista no es escalable; ya que no permite el acceso más de que a una o dos personas que pueden utilizar cualquier documento físico en un momento dado. El acceso a un libro electrónico o a una revista digital, sin embargo, es en términos funcionales casi infinitamente escalable. Por esta razón, las bibliotecas recientemente se han visto capaces, por primera vez en su historia, de pensar en términos de proporcionar acceso a distritos electorales más allá de las fronteras de su instituciones de acogida. Un hecho que nos predispone a discusiones complejas sobre el adecuado uso de los recursos institucionales locales.

Cuando la información sólo se ceñía a objetos físicos, la mayoría de los problemas que tuvimos para hacer frente a la hora de adquirir esos objetos eran relativamente simples en comparación con los temas que tratamos en un entorno de información que se caracteriza por el acceso autorizado a recursos y contenidos alojados externamente en un contexto de sistemas de gestión de derechos a cambio de pagar peajes de acceso. Todos los cambios mencionados anteriormente han hecho posible la aparición de un sistema de acceso a través de un complejo de sistemas, modelos y plataformas que hacen posible tanto el acceso como la reutilización ilimitada de información académica que está disponible gratuitamente para todos los que tienen acceso a la red digital. Estas barreras tienen en cuenta cuatro aspectos: acceso, costes, derechos y financiación.

Responsabilidades locales vs. responsabilidades globales.

La solución pasaría por cuestionarse la siguiente pregunta ¿cómo debe cada una de nuestras bibliotecas equilibrar su responsabilidad con las necesidades de su institución de acogida y compaginar este aspecto con su responsabilidad de contribuir al cambio y mejora de la comunicación a nivel global?

En alguna manera tenemos que decidir y elegir entre ambos puntos de vista que aunque compatibles, la limitación de recursos hace necesario dar prioridad a uno u otro modelo

Hay un argumento reiterativo entre los profesionales que afirma que cada vez que una biblioteca contrata una licencia con una poderosa editorial contribuye a la perpetuación de un sistema insostenible y ampliamente perjudicial, que consume  grandes porciones de los presupuestos de las bibliotecas, y que apoya la publicación de baja calidad con revistas de baja demanda. Por otro lado, también puede ser cierto que para una biblioteca concreta, a pesar de todos sus múltiples aspectos negativos es la forma más rentable de proporcionar a sus usuarios fácil acceso al contenido que necesitan para hacer su trabajo.

Por otra parte cada vez hay más repositorios y revistas OA que dependen para su financiación, en su totalidad o en parte, de la pertenencia a la biblioteca. Muy a menudo estos esquemas proporcionan poco o ningún beneficio directo, local y más concretamente a la biblioteca o a sus usuarios; en cambio, ofrecen un mecanismo por el cual la biblioteca puede apoyar activamente el acceso más amplio y más abierto a los productos de la investigación para el público en general. Las bibliotecas en este sentido están contribuyendo a un propósito global, pero para ello utilizan fondos locales que están lejos cubrir la satisfacción de las necesidades inmediatas y locales.

Muchas bibliotecas están experimentando con dejar de lado los fondos para financiar las APC (gastos de procesamiento de artículo) en favor de los académicos locales y científicos que desean publicar en lugares OA Gold que imponen cargos por parte del autor. Este enfoque supone una reorientación de fondos muy similar a la representada por el pago de la membresía en un programa OA. El dinero que se podría haber utilizado para tener una gran cantidad de artículos disponibles para la comunidad local de acceso limitado, en este caso se utiliza para poner una porción de artículos a disposición del público en general, es decir trabajar para crear un ecosistema de comunicaciones académicas más justo y equitativo.

Como bien dice Rick Anderson tenemos que elegir entre seguir siendo soldados al cuidado de nuestras comunidades o ser revolucionarios que tratan de cambiar el sistema.  la solución propuesta por Anderson es intentar jugar a ambas posiciones y no caer en uno de los dos lados de la cuestión. Reconociendo que es poco probable que cualquier persona o institución se decante completamente de un lado o del otro, y que una mezcla de ambas funciones sería lo natural y deseable.

 

“Nos encanta la Biblioteca, pero vivimos en la Web” cómo los usuarios de bibliotecas universitarias ven los recursos y servicios en línea

 

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Harrop, H. ; Kay, D. ; Stephens, O ; Schmoller, S. “We Love The LibraryY,But We Live on The Web.”: Findings around how academic library users view online resources and services.Colin Carter of Innovative Interfaces, Sero Consulting 2015

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Encuesta realizada a más de 4.000 usuarios de siete grandes bibliotecas universitarias en el Reino Unido publicado con el sugerente título “We Love the Library, but We Live on the Web” – Findings around how academic library users view online resources and services (2015) que informa sobre cómo los usuarios interactúan con los servicios relacionados con las bibliotecas y cuáles son los principales retos a cumplir por parte de las bibliotecas en función de las expectativas de los usuarios. El informe incluye los resultados de los hallazgos de la encuesta llevada a cabo en las universidades: Universidad de Glasgow; Universidad de Hull; Universidad de Keele; London South Bank University; Queen Margaret University, Edinburgh; Queen’s University, Belfast; y Wellcome Library. La encuesta y el informe fueron gestionados por Sero Consulting (www.serohe.co.uk).

Los resultados sugieren que las bibliotecas pueden satisfacer más y mejor las necesidades de sus usuarios mediante la inclusión de todo tipo de recursos de la biblioteca – incluyendo recursos multimedia -a través de una sola fuente de descubrimiento que sea eficaz; además de proporcionar flujos de trabajo más directos orientados a la investigación electrónica; la habilitación de funciones sociales; y capacitar a los usuarios en el uso de aplicaciones. En conclusión, las bibliotecas deben aprovechar la oportunidad de atraer a los usuarios a través de un entorno más amplio como es el espacio web.

El comportamiento del usuario y el ecosistema de la tecnología están cambiando rápidamente, por lo que la comunidad bibliotecaria tiene que” tomar el pulso “de su base de usuarios con el fin de mantener un alto nivel de servicio. Se trata de una encuesta independiente que ayudará a las bibliotecas ofrecer la mejor experiencia posible a sus usuarios en la Web.

Informe Horizon 2015 sobre tendencias en la enseñanza universitaria

Johnson, L., S. Adams, et al. (2015). [e-Book]  Horizon Report > 2015 Higher Education Edition, NMC, 2015

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El informe Horizon del NMC detalla las tendencias, retos y tecnologías que están afectando y afectarán a bibliotecas universitarias y de investigación.

 

 

Qué hay en el horizonte a cinco años para las instituciones de educación superior? ¿Qué tendencias y tecnologías dirigirán el cambio educativo? ¿Cuáles son los desafíos considerados solucionables o difíciles de superar, y cómo podemos crear estrategias efectivas para solucionarlos? Estas cuestiones y preguntas similares con respecto a la adopción tecnológica y el cambio educativo ha dirigido el análisis y la investigación colaborativa de un cuerpo de 56 expertos para producir el NMC Horizon Report Europe: Edición Educación Superior 2015, en asociación con la EDUCAUSE Learning Initiative (ELI). La serie NMC.

Horizon Report traza el horizonte a cinco años para el impacto de tecnologías emergentes a nivel global. Con más de 13 años de investigación y publicaciones, puede ser considerada como la exploración más longeva de tendencias en tecnologías emergentes en educación.

Los expertos están de acuerdo en dos tendencias a largo plazo:

– El avance de los entornos de aprendizaje cada vez más flexibles que guiarán la innovación

– El incremento de la colaboración entre las instituciones de educación superior.

Estos son sólo dos de los 18 temas analizados en el NMC Horizon Report Europe: Edición Educación Superior 2015, indicando las tendencias clave, los desafíos significativos, y los desarrollos tecnológicos importantes que muy probablemente tendrán impacto alrededor del mundo en los próximos cinco años.

Con respecto a los desafíos para las universidades y las escuelas de educación superior, la mejora de la alfabetización digital es considerada como un desafío solucionable. En este sentido, ya está siendo afrontada con algunas acciones en instituciones de forma individual. Por ejemplo, en la Open University del Reino Unido, han desarrollado un sistema de información digital para estandarizar e implementar una mejor formación sobre la alfabetización digital en su currículum. La Cornell University también ofrece recursos en línea para aprender habilidades tecnológicas clave. Por otro lado, los expertos han identificado como un desafío complejo el uso de la enseñanza por recompensas por su pedagogía efectiva e innovadora — este desafío es difícil incluso de definir y mucho más de solucionar. Además, muchas instituciones ofrecen más incentivos para la investigación sobre la enseñanza basada en buenas prácticas.

En vista de las tendencias y desafíos observados, el panel de expertos también señaló los desarrollos tecnológicos que podrían dar apoyo a los motores de la innovación y el cambio. Se espera que en el plazo de un año o menos, las tendencias de “trae tu propio dispositivo” (Bring your own device –BYOD-) y las aulas invertidas (Flipped Classrooms) sean adoptadas cada vez más por las instituciones para hacer uso del aprendizaje en línea y móvil. El tiempo para la adopción de los makerspaces y la tecnología wearable se estima de dos a tres años, mientras que las tecnologías de aprendizaje adaptativo y el Internet de las Cosas se espera que sean de uso común en universidades y escuelas de cuatro a cinco años.

Las tres secciones clave de este informe constituyen una referencia y una directa guía de planificación tecnológica para educadores, líderes en educación superior, administradores, legisladores y tecnólogos. El objetivo del estudio es que sirva de ayuda a informar sobre las elecciones que las instituciones están haciendo sobre tecnología para mejorar, apoyar, o extender la enseñanza, el aprendizaje y la investigación creativa en la educación superior alrededor del mundo. Los líderes mundiales en educación ven al NMC Horizon Project y sus informes regionales y globales como referencias estratégicas clave de planificación tecnológica, y para ello se presenta el NMC Horizon Report Europe: Edición Educación Superior 2015.