Archivo de la etiqueta: Encabezamientos de materia

Listado de encabezamientos de materia de música : basado en el tesauro de autoridades de la Biblioteca del Congreso.

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Grupo de Catalogación Gardano (2013). [e-Book] Listado de encabezamientos de materia de música : basado en el tesauro de autoridades de la Biblioteca del Congreso. Madrid, Asociación Española de Documentación Musical, 2013

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Desde el comienzo de su andadura, una de las principales preocupaciones del Grupo de trabajo de catalogación musical Gardano de la Asociación Española de Documentación Musical (Aedom) fue la creación de herramientas de catalogación, el intercambio de dudas y la recopilación de obras de referencia todavía no conocidas suficientemente en el ámbito de habla castellana. Uno de los apartados de la documentación musical con más lagunas, en lo que se refiere a la traducción de textos de especial interés, era el que pertenecía al campo de las autoridades de materia1 . El proyecto de traducción de encabezamientos de materia de música surgió, en un principio, como una mera puesta en común de los problemas suscitados en el trabajo diario de los profesionales de la documentación musical. Si bien este listado o vocabulario técnico tiene su origen en la traducción de la obra de referencia Music Subject Headings: Compiled from Library of Congress Subject Headings2 , con el tiempo la tarea de traducción se convirtió, paulatinamente, en un ejercicio que consistía en adaptar al castellano los términos problemáticos y en revisar el listado publicado en 1998.

Lista de Encabezamientos de materia para Bibliotecas Públicas

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Lista de Encabezamientos de materia para Bibliotecas Públicas. [e-Book]Madrid, Ministerio de Cultura. 1994.

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Desde que la biblioteca pública ha tomado como propia la misión de proporcionar a toda la comunidad a la que sirve la información que ésta necesita para el ejercicio de todas sus responsabilidades (personales, profesionales, sociales y políticas) el catálogo alfabético de materias parece tener asegurado un largo futuro. La mejor confirmación de este futuro se halla en la abundante bibliografía especializada que se ocupa de este asunto. En los Estados Unidos, un siglo después de que Charles A. Cutter publicase en 1876 sus Rules for a Dictionary Catalog (que suelen citarse por su 4 ed.: Washington: Government Printing Office, 1904) aparecía la obra de Loys Mai chan (Library of Congress Subject Headings. Littleton, (Colo.): Libraries Unlimited, 1978) como código fundamental de reglas para utilizar los Subject Headings de la Biblioteca del Congreso. Detrás quedaban obras tan importantes como las de David Judson Haykin (Subject Headings: A Practical Guide. Washington: Government Printing Office, 1951; reimpr. New York: Gordon Press, 1978) y Julia Pettee (Subject Headings: The History and Theory of the AlphabÉtical Subject Approach. New York: H. W. Wilson, 1947). Y, como instrumentos de trabajo en todas las bibliotecas norteamericanas y en muchas otras del mundo, dos grandes listas: la ya citada de la Biblioteca del Congreso de Washington (cuya 9.a ed. en 2v. es de 1980 con suplemento de 1982 y puestas al día y correcciones frecuentes) y la de Sears (Sears, Minnie Earl: Sears List of Subject Headings. 12 th. ed. New York: H. W. Wilson, 1982) cuya última edición aquí citada no ha dejado de servirse de la lista de la biblioteca más grande del mundo. Precisamente estas dos listas han servido de base a las dos más importantes en lengua española: Lista de encabezamientos de materias para bibliotecas por Carmen Rovira y Jorge Aguayo (Washington: Unión Panamericana, 1967. 3v. y dos suplementos, en 1969 y 1970, respectivamente) y Sears: Lista de encabezamientos de materia (trad. y ad. Carmen Rovira, de la 12.a ed. inglesa –ed. Barbara M. Westby. New York: H. W. Wilson, 1984). La primera, que recoge la experiencia de un grupo de grandes bibliotecas hispanoamericanas, se confiesa deudora de la lista de la Biblioteca del Congreso de la que directa o indirectamente depende; la segunda es una traducción inteligentemente adaptada por quien, figurando en estas dos grandes obras, es nuestra primera especialista en lengua española en este asunto.

Pensar lo impensable: una biblioteca sin un catálogo

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Alonso-Arévalo, Julio. Pensar lo impensable: una biblioteca sin un catálogo. En: Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, Año 28, nº 105 (2014) pp. 274-278

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Los estudios internacionales y estadísticas de usuarios muestran que los estudiantes y profesores se están alejando de los sitios web de la biblioteca cuando buscan información científica, y utilizan los  grandes motores de búsqueda de libre acceso como Google. En alguna manera el catálogo queda limitado a las búsquedas identificativas cuando un profesor les recomienda en la bibliografía un libro del que el estudiante conoce el autor o el título. Cuando se trata de búsquedas informativas en las que el alumno o el investigador tiene que buscar contenidos sobre un determinado asunto el 75% inician el proceso de búsqueda a través de Google. Habría que preguntarse porque ocurre esto.  ¿Por qué? Las materias no se adecuan a las necesidades, seguimos utilizando estructuras encabezamiento y subencaezamiento, que son propias de entornos analógicos como el catálogo de fichas, aunque por inercia profesional se siguen utilizando en catálogos automatizados. Por otro lado existen conceptos nuevos que no se incluyen, o tardan mucho en ser contemplados; y conceptos que son difíciles de prever. ¿A quien se le ocurriría buscar por un congreso como autor?, o ¿Buscar libros de economía poniendo ECONOMÍA POLÍTICA, o SEPARACIÓN DE CUERPOS Y ALMAS por divorcio?. A pesar de que se pueden establecer reenvíos estos no son contemplados en muchas ocasiones. Estas cuestiones deberemos superarlas. Por no hablar de la experiencia de búsqueda fragmentada; es decir si una biblioteca posee 14 plataformas de revistas electrónicas el usuario tiene que buscar en las 14, ya que los metabuscadores son muy limitados, metabuscadores de alto coste como METALIB, SFX, Aquabrowser, aunque permiten buscar en recursos múltiples  tienen una relevancia de recuperación relativa. Una de las tareas que realizo en la biblioteca es un vaciado de artículos de revista, si busco los publicados en este años en todos los paquetes me salen unos 170 artículos, si esto lo busco a través del metabuscador me proporciona sólo el 10% de los que hay en los diferentes paquetes. Esta es la realidad. Por eso cuando un usuario tiene que hacer un trabajo de clase o una investigación prefiere buscar en los recursos en abierto que proporciona Google, ya que va a encontrar más información.

Otra cuestión en relación con esto, tiene que ver con la visibilidad de los catálogos de biblioteca. El catálogo al que los bibliotecarios dedicamos mucho tiempo y esmero, se basa en una búsqueda dinámica, es decir, que cuando buscamos, consulta una base de datos interna y genera una página web con los resultados, en el momento que cerramos esa página html, este contenido desaparece, de manera que cuando los robots y arañas de Google bajan a través de los enlaces a indexar la web no encuentran nada, por lo que es posible que un usuario que busque en Google encuentre que el libro que desea lo venden en la librería de al lado de la biblioteca, pero no le va a proporcionar la inforamción de que el libro está en la biblioteca de al lado en préstamo gratuito, a no ser que entre a consultar el catálogo. Por eso sería preferible que los catálogos de las bibliotecas fueran estáticos, de manera que serían indexados por los motores de búsqueda y esa información sería visible.

En los últimos años, las cosas han ido cambiando rápidamente. Nuevas herramientas de descubrimiento comercial, han entrado en el mercado de las bibliotecas y los bibliotecarios estamos perdiendo nuestro papel pionero. Mientras tanto más y más usuarios están encontrando su camino a nuestras revistas a través de los grandes motores de búsqueda como Google Scholar que está disponibles gratuitamente en Internet y contienen un número masivo de material científico. Pero nuestros usuarios también están cambiado las bases de datos a las que está suscrita la biblioteca, tales como Web of Science y Scopus. Las estadísticas muestran que el uso del catálogo de la biblioteca se está estabilizando, mientras que el uso de las revistas bajo licencia sigue creciendo. Ha llegado el momento de repensar el futuro de las herramientas de descubrimiento en la biblioteca, para analizar el futuro del descubrimiento  de información.

Los usuarios están en Internet y usan Google o herramientas de descubrimiento de Google para encontrar el contenido que necesitan y luego esperan que la biblioteca pueda disponer de ese el contenido en acceso completo a través del catálogo. Llegamos a la conclusión de que si, de hecho, este es el mundo de nuestros usuarios, si esta es la realidad, si las grandes empresas comerciales pueden ofrecer motores de búsqueda de libre acceso con contenido científico, realmente no hay necesidad de que las bibliotecas dispongan de sistemas de descubrimiento.

Las preguntas por responder son:

1. Son las herramientas de descubrimiento en la actualidad disponibles una alternativa adecuada ?
2. ¿Cuáles son los riesgos y las posibles condiciones de confiar en estos servicios alternativos?
3. ¿Qué se necesita hacer para asegurar una información confiable?

A pesar de que otros motores de búsqueda son cada vez más populares hay que tener en cuenta que las estadísticas de usuarios siguen mostrando un número masivo de búsquedas en a través del OPAC. Pero en el caso de los recurso electrónicos, primero es necesario averiguar en qué medida nuestros artículos de revistas, libros y otros materiales se pueden encontrar en los sistemas y bases de datos en Internet. Parece que la detectabilidad en Google Scholar, Worldcat u otras herramientas depende del tipo de material y no de la disciplina científica. Los artículos electrónicos en general se pueden encontrar en Internet. Google Books y Worldcat proporcionan una alternativa razonable a nuestro propio catálogo en lo que se refiere a los libros impresos. Sin embargo, la capacidad de descubrimiento de las colecciones especiales de mapas, manuscritos y materiales especiales como partituras su localización es más problemática. La explicación de esto es simple: se trata de materiales que tradicionalmente sólo se encuentran en los catálogos.

Argumentos en contra:

• Los usuario quieren un motor de búsqueda integral.

Creemos que este es el argumento más fuerte en favor de un nuevo sistema de descubrimiento de la biblioteca. Es un pensamiento atractivo que una biblioteca sería capaz de ofrecer un simple punto de entrada a toda la información científica. Sin embargo, creemos que incluso la nueva generación de herramientas de descubrimiento de la biblioteca de momento no puede proporcionar una verdadera y exclusiva “ventanilla única” para todos los materiales. Los motores de búsqueda como Google Scholar y Worldcat tratan de cumplir esta función, así, por lo que pueden servir como buenas alternativas. Para los materiales especiales o disciplinas específicas seguirán siendo necesarias bases de datos especializadas.

• Con nuestra propia herramienta de descubrimiento no es necesario depender de los granndes agentes comerciales.

Si compramos una herramienta de descubrimiento también vamos a tener que depender de una organización comercial, y vamos a tener que invertir mucho en la configuración y mantenimiento. En la nube pública existen diferentes empresas como Google, Microsoft, OCLC, Elsevier y otros que están ofreciendo servicios de descubrimiento que se pueden utilizar, lo que garantiza una competencia suficiente para que nosotros no tengamos que depender de una empresa en particular.

• La biblioteca será menos visible a nuestros usuarios.

Durante años hemos desempeñado un papel importante como la principal puerta de acceso a la información científica a través de nuestros catálogos o nuestros sistemas de búsqueda específicos. Los usuarios conocen los sistemas de la bibliotecas o tienen formación para usarlos. Hoy en día, esta práctica no es tan evidente como lo que solía ser, pero cuando se pregunta a los usuarios acerca de la función de la biblioteca de su trabajo, mencionarán el catálogo de la biblioteca como una de las razones de la existencia de la biblioteca. En el siglo XXI, será todo un reto explicar cuál es nuestro papel al facilitar el acceso a la información científica y permanecer visible como un socio en la investigación y la educación.

• Habrá menos énfasis en nuestros materiales únicos y la producción científica de la Universidad.

Hasta ahora, el hecho de que teníamos nuestro propio sistema nos permite poner más énfasis en los materiales producidos por los propios investigadores de nuestra entidad (Repositorio institucional) y nuestras colecciones especiales únicas.

1. La Biblioteca no debe invertir en una nueva herramienta de descubrimiento. El beneficio para nuestros usuarios será marginal. En cambio, debemos concentrarnos en mejorar el acceso a los materiales comprados bajo licencia o los producidos por la propia universidad.

2. Descubrir en la nube pública  las colecciones especiales y otros materiales especiales sigue siendo insuficiente. Tenemos que mejorar la encontrabilidad añadiendo metadatos a las iniciativas nacionales e internacionales.

3. Debemos repensar el papel de la biblioteca en la que da acceso a la información científica.

Nuestro papel en el descubrimiento de la información científica ha sido parte de nuestra identidad como biblioteca durante años. Nos damos cuenta de que renunciar a esta función en favor de otros jugadores puede hjacernos perder nuestra razon de ser. Aunque si tenemos que repensar y rediseñar la forma en que ofrecemos nuestros servicios para el acceso a la información científica.

4. Debemos potenciar la visibilidad del catálogos.

Será esencial para que quienes no nos encuentren a través del mismo nos encuentren a través de lso resultados que les proporcionan los motores de b´suqueda, como ya ocurre con los repositorios institucionales. Donde cerca del 80% de las entradas no son a través del propio repositorio, si no a través de Google o Goocle Schoolar.

 

Manual de indización de Encabezamientos de Materia de la Biblioteca Nacional de España

 

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Biblioteca Nacional de España [e-Book]  Manual de indización de Encabezamientos de Materia, Madrid: Biblioteca Nacional, 2013

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El Manual de indización de la BNE pretende ser una herramienta de apoyo al trabajo de todos aquellos profesionales relacionados con el mundo de la clasificación y la indización.

Es el fruto de una exhaustiva labor de normalización del Servicio de Clasificación de la Biblioteca Nacional de España, pero no es una norma propiamente dicha. A partir de la experiencia de años de trabajo en cada área temática, se han estudiado y discutido problemas de indización específicos, fijándose unos criterios consensuados que hagan posible la uniformidad en las tareas de indización y clasificación en la Biblioteca Nacional de España. Por ello, y ante la escasa presencia de manuales de este tipo en el mundo bibliotecario, el Manual surge con la vocación de compartir la experiencia de la BNE y aportar unas directrices que ayuden a los profesionales de la información a indizar y clasificar de manera homogénea.

Como se verá a continuación, existen determinadas áreas temáticas sobre las que no se han especificado directrices. Esta obra es una obra abierta, es decir, que sus contenidos surgen en la medida en que aparecen nuevas cuestiones susceptibles de normalización en el trabajo diario del Servicio de Clasificación, de forma que seguirá incorporando documentos de información de áreas temáticas en las que todavía no se han alcanzado acuerdos que permitan una uniformidad de criterios. Por ello, este manual será actualizado periódicamente, incorporándose nuevos contenidos y revisando los ya existentes.

Manual de indización de Encabezamientos de Materia de la Biblioteca Nacional de España

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Biblioteca Nacional de España [e-Book]  Manual de indización de Encabezamientos de Materia, Madrid: Biblioteca Nacional, 2013.

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El Manual de indización de la BNE pretende ser una herramienta de apoyo al trabajo de todos aquellos profesionales relacionados con el mundo de la clasificación y la indización.

Es el fruto de una exhaustiva labor de normalización del Servicio de Clasificación de la Biblioteca Nacional de España, pero no es una norma propiamente dicha. A partir de la experiencia de años de trabajo en cada área temática, se han estudiado y discutido problemas de indización específicos, fijándose unos criterios consensuados que hagan posible la uniformidad en las tareas de indización y clasificación en la Biblioteca Nacional de España. Por ello, y ante la escasa presencia de manuales de este tipo en el mundo bibliotecario, el Manual surge con la vocación de compartir la experiencia de la BNE y aportar unas directrices que ayuden a los profesionales de la información a indizar y clasificar de manera homogénea.

Como se verá a continuación, existen determinadas áreas temáticas sobre las que no se han especificado directrices. Esta obra es una obra abierta, es decir, que sus contenidos surgen en la medida en que aparecen nuevas cuestiones susceptibles de normalización en el trabajo diario del Servicio de Clasificación, de forma que seguirá incorporando documentos de información de áreas temáticas en las que todavía no se han alcanzado acuerdos que permitan una uniformidad de criterios. Por ello, este manual será actualizado periódicamente, incorporándose nuevos contenidos y revisando los ya existentes.

Lista de Encabezamientos de materia para Bibliotecas Públicas

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Lista de Encabezamientos de materia para Bibliotecas Públicas. [e-Book]Madrid, Ministerio de Cultura.

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Desde que la biblioteca pública ha tomado como propia la misión de proporcionar a toda la comunidad a la que sirve la información que ésta necesita para el ejercicio de todas sus responsabilidades (personales, profesionales, sociales y políticas) el catálogo alfabético de materias parece tener asegurado un largo futuro. La mejor confirmación de este futuro se halla en la abundante bibliografía especializada que se ocupa de este asunto. En los Estados Unidos, un siglo después de que Charles A. Cutter publicase en 1876 sus Rules for a Dictionary Catalog (que suelen citarse por su 4 ed.: Washington: Government Printing Office, 1904) aparecía la obra de Loys Mai chan (Library of Congress Subject Headings. Littleton, (Colo.): Libraries Unlimited, 1978) como código fundamental de reglas para utilizar los Subject Headings de la Biblioteca del Congreso. Detrás quedaban obras tan importantes como las de David Judson Haykin (Subject Headings: A Practical Guide. Washington: Government Printing Office, 1951; reimpr. New York: Gordon Press, 1978) y Julia Pettee (Subject Headings: The History and Theory of the AlphabÉtical Subject Approach. New York: H. W. Wilson, 1947). Y, como instrumentos de trabajo en todas las bibliotecas norteamericanas y en muchas otras del mundo, dos grandes listas: la ya citada de la Biblioteca del Congreso de Washington (cuya 9.a ed. en 2v. es de 1980 con suplemento de 1982 y puestas al día y correcciones frecuentes) y la de Sears (Sears, Minnie Earl: Sears List of Subject Headings. 12 th. ed. New York: H. W. Wilson, 1982) cuya última edición aquí citada no ha dejado de servirse de la lista de la biblioteca más grande del mundo. Precisamente estas dos listas han servido de base a las dos más importantes en lengua española: Lista de encabezamientos de materias para bibliotecas por Carmen Rovira y Jorge Aguayo (Washington: Unión Panamericana, 1967. 3v. y dos suplementos, en 1969 y 1970, respectivamente) y Sears: Lista de encabezamientos de materia (trad. y ad. Carmen Rovira, de la 12.a ed. inglesa –ed. Barbara M. Westby. New York: H. W. Wilson, 1984). La primera, que recoge la experiencia de un grupo de grandes bibliotecas hispanoamericanas, se confiesa deudora de la lista de la Biblioteca del Congreso de la que directa o indirectamente depende; la segunda es una traducción inteligentemente adaptada por quien, figurando en estas dos grandes obras, es nuestra primera especialista en lengua española en este asunto.