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Por qué tu biblioteca necesita un estudio multimedia y cómo crearlo

Why Your Library Needs a Multimedia Studio and How to Add One. (2024). Recuperado 13 de agosto de 2024, de https://www.infotoday.com/cilmag/jul24/King–Why-Your-Library-Needs-a-Multimedia-Studio-and-How-to-Add-One.shtml

Las bibliotecas están en una excelente posición para ofrecer estudios multimedia debido a su enfoque en el contenido y la creación de conocimiento. Un estudio multimedia en la biblioteca puede ayudar a la comunidad a grabar canciones, crear podcasts y más, utilizando tecnología de creación de contenido fácil de usar. Este artículo explora la importancia de agregar un estudio multimedia a tu biblioteca, presenta ejemplos y proporciona consideraciones para planificar el espacio.

Razones para crear un estudio multimedia

Las bibliotecas históricamente han ayudado a los usuarios a crear contenido a través de sus colecciones de libros y eventos. Con la disminución de estudios de grabación en muchas comunidades, las bibliotecas pueden llenar este vacío proporcionando el equipo, el espacio y la capacitación necesarios para proyectos multimedia.

Tipos de estudios multimedia

  1. Estudios de proyecto: Espacios pequeños con equipo básico como una computadora, interfaz de audio y micrófonos. Ideal para grabaciones de canciones, proyectos escolares o historias orales.
  2. Laboratorios de edición: Espacios con computadoras y software de edición de audio y video. Se utilizan para editar proyectos después de grabarlos en un estudio más grande.
  3. Estudios de grabación: Espacios más grandes con suficiente espacio para bandas y equipos de grabación. Pueden incluir varias habitaciones, como un control de sonido y salas de grabación.
  4. Espacios de producción de video/fotografía: Equipados con cámaras, luces, trípodes y fondos. Son ideales para proyectos de video y fotografía.

Ejemplos de espacios multimedia en bibliotecas

  • Charles County Public Library: Ofrece el Drop the Mic Recording Studio, un estudio profesional con cabina de sonido y equipo de grabación.
  • Wichita Public Library: Tiene el AV Studio, que incluye equipo para grabación y edición de audio y video.
  • Pikes Peak Library District: Studio21c es un gran espacio para proyectos de video y fotografía.
  • Martin Public Library: Ofrece un estudio de grabación y edición de video y sonido.
  • Chattanooga Public Library: El Studio es un gran estudio de grabación con varias salas y equipos.
  • Westport Library: Operan Verso Studios, un estudio de grabación profesional con precios competitivos.

Consideraciones para planificar un espacio multimedia

  1. Propósito: Define si el espacio será multifuncional, un estudio de podcast, un espacio de video/fotografía o un estudio de grabación.
  2. Niveles de sonido: Considera la necesidad de aislamiento acústico y pautas para el uso del espacio.
  3. Presupuesto de reemplazo: Planifica un presupuesto anual para reemplazar y actualizar el equipo.
  4. Personal: Asegúrate de tener personal capacitado o dispuesto a aprender sobre el nuevo equipo y espacio.

Las bibliotecas tienen la oportunidad única de descubrir las necesidades creativas de sus comunidades y proporcionar las herramientas y el espacio para ayudar a los usuarios a crear proyectos únicos e interesantes.

Almacén de colecciones de las bibliotecas Bodleian

A Visit to the Collection Storage Facility. (2023, noviembre 3). Oxford Libraries Graduate Trainees. https://blogs.bodleian.ox.ac.uk/oxfordtrainees/a-visit-to-the-collection-storage-facility/

El Collection Storage Facility (CSF) almacena materiales de menor uso de las bibliotecas, incluyendo libros, mapas y manuscritos, principalmente del siglo XVIII en adelante. Fue construido debido a la falta de espacio en las estanterías de la Bodleian Libraries.

En los márgenes de Swindon, en un lugar que a primera vista podría parecer poco notable, se encuentra un almacén de tamaño medio que alberga una parte significativa del conocimiento mundial. Este lugar, conocido originalmente como Book Store (Almacén de libros) y ahora renombrado como Collection Storage Facility (CSF), es el hogar de más de 10 millones de títulos, además de mapas y otros objetos variados. Aunque muchos podrían imaginar que la Bodleian y otras bibliotecas famosas son las que guardan estos tesoros, es aquí, entre paredes prefabricadas y vigas de acero, donde realmente se custodian la mayoría de estas colecciones.

Desde su apertura en 2010, a un costo de más de 20 millones de libras, el CSF ha estado desempeñando la crucial labor de preservar más de 150 millas de estanterías llenas de libros. Estos pasillos, que se extienden por más de 70 metros y alcanzan más de 10 metros de altura, están repletos de libros organizados únicamente por tamaño, desde la categoría A hasta la E. Para navegar entre estas filas, se utilizan vehículos especiales que permiten a los empleados recoger cualquier libro en cuestión de minutos. De hecho, si se solicita un material del CSF en cualquier biblioteca Bodleian antes de las 10:30 am, está garantizado que estará disponible esa misma tarde.

Además de la recuperación de libros, el equipo del CSF maneja una cantidad significativa de solicitudes de escaneo, con frecuencia más de cien al día, y en situaciones extraordinarias, como durante la primera semana de la pandemia de COVID-19, llegaron a manejar más de mil solicitudes. Esta operación de gestión de información masiva es impresionante y demuestra la eficiencia del sistema implementado en el CSF.

Antiguamente, el transporte de libros en la Bodleian se realizaba mediante un carro tirado por caballos que viajaba entre diferentes ubicaciones en Oxford. Un dato curioso es que el caballo se negaba a pasar frente al pub King’s Arms sin detenerse a beber, lo que podría sugerir que el conductor también tenía algo que ver en este hábito. Hoy en día, la tecnología ha sustituido a los caballos, y el transporte se realiza dos veces al día en furgonetas que parten del CSF, optimizando el almacenamiento y la logística de manera eficiente.

Los libros que llegan al CSF son clasificados por tamaño, empaquetados en bandejas de cartón libres de ácido que se ensamblan en el propio lugar, y luego se almacenan en filas densamente pobladas dentro de una de las cuatro cámaras de almacenamiento, que están controladas en temperatura y humedad para garantizar la conservación óptima de los materiales. Por razones obvias, el almacén está equipado con un sistema de rociadores de gran tamaño, ya que, como se explicó durante la visita, los libros mojados pueden ser reparados, pero los libros quemados no.

Un aspecto fascinante del CSF es su sistema de solicitud electrónica, que permite a los empleados localizar el camino más eficiente para recuperar cualquier ítem, gracias a que todos los elementos y bandejas están codificados con barras. Este sistema, sin embargo, no es automático: cuando la instalación se inauguró en 2010, hubo que «ingresar» 7.5 millones de ítems en el sistema, un proceso que se completó en apenas 15 meses. Estos materiales provenían de diversos lugares de almacenamiento anteriores, incluyendo la biblioteca «New Bodleian» (ahora Weston), Gladstone Link, la antigua instalación de almacenamiento en Nuneham Courtenay, e incluso almacenes subterráneos en las minas de sal de Cheshire.

El CSF no solo alberga libros académicos. Entre sus estanterías se pueden encontrar una amplia gama de materiales que abarcan desde documentos administrativos de la universidad hasta novelas románticas de Mills and Boon. También se almacenan cajas con juguetes que venían como obsequio en revistas, y una impresionante colección de hasta 2 millones de mapas que se distribuyen en múltiples pisos llenos de planchas. Durante la visita, uno de los mapas que más llamó la atención fue un mapa en relieve de Gran Bretaña. Además de libros y mapas, el CSF alberga material de archivo, bustos, máscaras mortuorias y otros objetos únicos.

Sorprendentemente, toda esta vasta colección es administrada por un equipo de solo 23 personas, lo que equivale a casi medio millón de libros por cada empleado. Esta cifra es realmente impresionante y subraya la magnitud del trabajo que se realiza en este lugar.

Conflicto creciente entre las editoriales y las bibliotecas en Estados Unidos debido al aumento en el préstamo de libros electrónicos (e-books).

Biron, C. L. (s. f.). US e-book lending boom pits publishers against libraries | Context. Recuperado 10 de agosto de 2024, de https://www.context.news/ai/us-e-book-lending-boom-pits-publishers-against-libraries

A medida que más usuarios optan por el préstamo digital, las editoriales imponen contratos de licencia restrictivos y costosos a las bibliotecas, lo que limita la cantidad de copias disponibles y encarece el proceso.

A medida que la digitalización ha transformado la forma en que las personas acceden a la información, las bibliotecas han tenido que adaptarse, integrando colecciones digitales que incluyen no solo e-books, sino también audiolibros, música y otros contenidos. Esta transición, acelerada por la pandemia de COVID-19, ha permitido a las bibliotecas continuar su misión de prestar materiales a sus usuarios incluso durante los confinamientos, pero también ha planteado nuevos desafíos, especialmente en términos de costos y acceso.

Uno de los principales problemas que enfrentan las bibliotecas es el modelo de licenciamiento impuesto por las editoriales. A diferencia de los libros impresos, que las bibliotecas pueden comprar y prestar sin restricciones, los e-books están sujetos a licencias digitales que son mucho más costosas y restrictivas. Este modelo de «licenciamiento» ha sido descrito como el «modelo de Netflix» porque, en lugar de poseer los libros, las bibliotecas pagan por permisos temporales que les permiten prestar los e-books bajo condiciones específicas. Estas condiciones incluyen limitaciones en el número de préstamos que se pueden realizar, la cantidad de copias disponibles simultáneamente y el tiempo durante el cual la biblioteca puede ofrecer el e-book. Estas restricciones no solo elevan los costos para las bibliotecas, sino que también limitan su capacidad para cumplir con su misión de proporcionar acceso libre y equitativo a la información.

Además de los desafíos económicos, el artículo explora las crecientes tensiones legales entre las bibliotecas y las editoriales. Un caso destacado es la demanda presentada en 2020 por cuatro grandes editoriales contra Internet Archive, una organización sin fines de lucro que posee una de las mayores colecciones de materiales impresos y digitales en el mundo. Internet Archive ha utilizado un modelo de «préstamo digital controlado», en el cual escanean libros físicos para prestarlos en formato digital, argumentando que esto es crucial para la preservación y el acceso a largo plazo. Sin embargo, las editoriales consideran que esta práctica constituye una violación de los derechos de autor, ya que permite la distribución digital sin una compensación adecuada para los autores y editores. Este conflicto refleja una batalla más amplia sobre la propiedad de los contenidos en la era digital y plantea preguntas fundamentales sobre quién controla el acceso a la información.

El uso de la inteligencia artificial (IA) en la censura de contenidos es otro aspecto crítico destacado en el artículo. En algunos estados, como Iowa, las leyes recientes han prohibido libros que contienen representaciones de actos sexuales, y los distritos escolares han recurrido a herramientas de IA para cumplir con estas normativas. Por ejemplo, el distrito escolar de Mason City utilizó IA para revisar miles de libros y eliminar aquellos que no cumplían con la ley estatal. Aunque esta tecnología puede parecer una solución eficiente, los expertos advierten que la IA es inherentemente limitada y carece de la capacidad para entender el contexto y el matiz de los contenidos, lo que puede resultar en la censura indebida de materiales valiosos. Además, la variabilidad en los resultados de las herramientas de IA subraya su inadecuación para tomar decisiones tan delicadas como la prohibición de libros, especialmente cuando se trata de obras que representan a comunidades minoritarias.

Las implicaciones de estos conflictos son profundas y tienen el potencial de remodelar el futuro del acceso a la información. Por un lado, las editoriales están enfocadas en proteger sus derechos de autor y maximizar sus ingresos en un entorno cada vez más digitalizado. Por otro lado, las bibliotecas luchan por mantener su papel como guardianes del acceso libre al conocimiento y la cultura. Este enfrentamiento no solo afecta la economía del sector editorial, sino que también tiene repercusiones significativas en la educación, la equidad y la libertad de expresión. A medida que las tecnologías digitales y la inteligencia artificial continúan evolucionando, es probable que este debate se intensifique, con nuevos desafíos y oportunidades que surgirán en el camino.

En última instancia, el artículo de Biron subraya la necesidad de encontrar un equilibrio entre los derechos de los creadores y la misión educativa y cultural de las bibliotecas. Este equilibrio será esencial para garantizar que, en un mundo cada vez más digital, todos tengan acceso a la información y la cultura de manera justa y equitativa. Las batallas legales en curso, las crecientes restricciones de licenciamiento y el uso controvertido de la inteligencia artificial son solo algunas de las dinámicas que definirán este debate en los próximos años, y su resolución tendrá un impacto duradero en la forma en que accedemos y compartimos el conocimiento.

¿Qué es un «Outpost» de biblioteca?

Outdoor library kiosk with bookshelves, touch screen, and book return slot
People interact with a modern outdoor library kiosk in a city park

«Introducing Our First Library Outpost!», 10 de julio de 2024. https://smcl.org/blogs/post/introducing-our-first-library-outpost-presentamos-nuestro-primer-outpost-de-la-biblioteca.

El Outpost es un puesto automatizado de la biblioteca disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, diseñado para facilitar el acceso a los materiales de la biblioteca. Outpost se ubica fuera de la Biblioteca, ofreciendo a la comunidad una selección de más de 300 libros y otros elementos. Este puesto automatizado permitirá a los usuarios buscar, seleccionar y devolver materiales de forma conveniente. Además, contará con muebles sostenibles para que los usuarios puedan leer, conectarse, disfrutar de la naturaleza, almorzar o acceder a WiFi gratuito.

¿Qué podré hacer en el Outpost de la biblioteca?

  • Sacar libros y DVDs de la colección del Outpost.
  • Devolver artículos de la biblioteca
  • Recoger reservas
  • Como el Outpost es como una máquina expendedora, tiene algunas limitaciones en cuanto al tamaño. .Si has solicitado un artículo que no cabe en la máquina, puedes contactar con la biblioteca para recogerlo

¿Necesito mi tarjeta de la biblioteca para usar el Outpost?

  • Necesitarás tu tarjeta de la biblioteca y el Código PIN para pedir artículos o retirar reservas
  • No necesitas tu tarjeta de la biblioteca para devolver artículos

¿Qué más contiene el Outpost de la biblioteca?

  • Un catálogo con pantalla táctil en el lado oeste del Outpost te permite acceder a nuestro sitio web. En nuestro sitio web, puedes buscar en el catálogo, iniciar sesión en tu cuenta para hacer reservas y ver la lista de eventos de la biblioteca.Acceso a WiFi gratuito 24/7
  • eBook Stop para descargar libros electrónicos
  • Muebles de jardín sustentables
  • Soporte para bicicletas

Futuros Outposts de la biblioteca

Dichos puestos no reemplazarán los servicios prestados por las bibliotecas de Bookmobile ni de las bibliotecas comunitarias, sino que complementarán y ampliarán sus servicios. Estos lugares acogedores permitirán a los residentes explorar los servicios de nuestra biblioteca afuera de nuestras instalaciones en un entorno natural, más cerca de sus hogares y lugares de trabajo.

Los riesgos de evitar la IA en las bibliotecas

Tanzi, Nick. «The Risks for Libraries in AI Avoidance». The Digital Librarian, 17 de julio de 2024. https://the-digital-librarian.com/2024/07/17/the-risks-for-libraries-in-ai-avoidance/.

Mientras seguimos identificando los inconvenientes de usar la inteligencia artificial en el entorno de la biblioteca, también es importante abordar los riesgos de evitar la IA.

Para muchos trabajadores de bibliotecas (y el público en general), la IA es una tecnología desconocida y poco entendida. Esto no es sorprendente cuando consideramos la velocidad a la que avanza la IA; estamos en un entorno de cambio constante, rápida innovación y poca regulación.

Existen suficientes aspectos problemáticos de la IA (sesgo algorítmico, alucinaciones, preocupaciones de privacidad, etc.) que parecería prudente simplemente evitar la tecnología, al menos hasta que las cosas se estabilicen. ¡Esto sería un error! La participación temprana es crítica para entender la inteligencia artificial, y un conocimiento práctico de la IA en la biblioteca es necesario porque:

No se puede regular eficazmente una tecnología que no se entiende

Una de nuestras responsabilidades inmediatas en la era de la IA es desarrollar políticas bibliotecarias relevantes y efectivas, lo cual requiere tanto nuevas políticas como la revisión de las existentes. Sin un conocimiento práctico de la IA, fracasaremos en este esfuerzo. La experiencia práctica nos permitirá comprender mejor el potencial de la IA (tanto para bien como para mal), anticipar su impacto en nuestras organizaciones y diseñar medidas de protección adecuadas.

La búsqueda está cambiando

He escuchado que la bibliotecología se describe como «el motor de búsqueda original». Aunque nuestra profesión precede a los motores de búsqueda (hubo un tiempo antes de Google), también es cierto que hemos adoptado los motores de búsqueda y se han convertido en parte de nuestras herramientas. Debemos reconocer que Google y la búsqueda en general están cambiando. De Google y Bing surgen Gemini y Copilot. Estamos presenciando el auge de la búsqueda conversacional impulsada por IA. A medida que evoluciona Internet, también deben evolucionar nuestras estrategias de búsqueda.

Es necesario identificar y gestionar las expectativas de los usuarios

Las expectativas de nuestros usuarios a menudo están informadas por el sector privado, que asocian con conveniencia. Pueden comparar nuestro proceso de préstamo de libros electrónicos con Amazon. Durante la pandemia, tuve usuarios que buscaban recoger medios físicos utilizando el mismo proceso de recogida sin contacto de Target.

Participar en la IA como consumidores en el mercado nos ayudará a ver a través de los ojos de nuestros usuarios. ¿Cuáles son las conveniencias que esperarán de nosotros en el futuro cercano? ¿Cómo «comprarán» en nuestra ubicación y qué calidad de soporte al cliente impulsado por IA esperarán?

Esto no significa que debamos adoptar la IA de la misma manera que el sector privado. Más bien, debemos identificar las expectativas de los usuarios, determinar si y cómo podemos satisfacerlas mientras adherimos a la ética profesional, y si no podemos, planificar para comunicar efectivamente esas razones a nuestros interesados.

Necesitaremos evaluar soluciones de proveedores

Las soluciones de IA proporcionadas por proveedores llegarán a su biblioteca. Es posible que haya visto la IA de Scopus de Elsevier. Para evaluar eficazmente las plataformas de proveedores actuales y futuras, necesitaremos tener un firme conocimiento de la funcionalidad de la IA generativa, poseer habilidades efectivas para generar prompts y comprender las implicaciones éticas. Estas habilidades provienen de la experiencia práctica con herramientas populares y disponibles. El conocimiento adquirido a través de la exposición a la IA nos permitirá gestionar mejor su integración en la biblioteca o determinar cuándo puede ser inapropiada. ¿Es la herramienta necesaria? ¿Viola nuestra ética profesional? ¿Es una adición necesaria o las soluciones gratuitas/de código abierto satisfacen nuestras necesidades?

El factor miedo

Las personas temen lo que no entienden. Esto es ciertamente cierto con la IA. Evitar la tecnología o, más ampliamente, evitar cualquier diálogo al respecto es una receta para el desastre. ¿Está la administración construyendo una comprensión de cómo funciona la tecnología? ¿Están hablando con el personal sobre cómo puede usarse en su propia biblioteca e identificando posibles puntos de fricción? Desmitificar la tecnología para el personal puede contribuir en gran medida a disipar los temores, o al menos a distilarlos en cuestiones reales y no imaginadas.

Santuarios de libros: creando espacios seguros para libros prohibidos y lectores

Bauld, Andrew. «Book Sanctuaries Create Safe Spaces for Banned Books and Readers». School Library Journal. Accedido 26 de julio de 2024. https://www.slj.com/story/Book-Sanctuaries-Create-Safe-Spaces-for-Banned-Books-and-Readers.

Un santuario de libros es un lugar donde se protege la libertad intelectual y se asegura el acceso a libros desafiados y prohibidos. Puede ser una ciudad, una institución, o una sección designada dentro de una instalación más grande. Eston santuarios son respuesta a los ataques flagrantes a la libertad de expresión y al derecho de los individuos a leer, las bibliotecas públicas de toda América del Norte que se están declarando a sí mismas y a sus ciudades como «Santuarios de Libros.» Este movimiento comenzó en septiembre de 2022, cuando la Ciudad de Chicago y la Biblioteca Pública de Chicago se declararon un espacio para historias en peligro y llamaron a otros a hacer lo mismo.

Chicago fue la primera ciudad santuario de libros en los EE. UU., estableciendo santuarios en sus 81 sucursales de biblioteca en 2022. Esto inspiró a otras ciudades, como Stamford y Toronto, que creó una colección de libros prohibidos.

BookSanctuary.org de la Biblioteca Pública de Chicago insta a los santuarios establecidos a hacer al menos una de las siguientes acciones:

  • Coleccionar y proteger libros en peligro
  • Hacer esos libros ampliamente accesibles
  • Organizar charlas y eventos sobre libros, incluyendo conversaciones sobre personajes e historias diversas
  • Educar a otros sobre la historia de la prohibición y quema de libros

En Coral Gables, Florida, la Iglesia Congregacional celebró un evento de lectura de poesía y distribución de libros prohibidos, atrayendo a una multitud. La poeta Amanda Gorman donó 1.200 copias de The Hill We Climb, un libro desafiado en una escuela de Florida. En el Santuario de Libros Prohibidos, estos títulos fueron celebrados, no vilipendiados.

Alice Knapp, directora de la Biblioteca Ferguson en Stamford, Connecticut, enfrentó quejas que se transformaron en amenazas y acoso. En respuesta, en diciembre de 2022, la Junta de la Biblioteca Ferguson votó para designarla como un santuario de libros. En enero de 2023, Stamford se convirtió en la primera ciudad santuario de libros en Connecticut. Las bibliotecas de Stamford se comprometieron a expandir el acceso a libros prohibidos y desafiados.

En abril de 2023, la Biblioteca del Condado de Broward en Florida se unió al movimiento, creando santuarios en sus 36 sucursales. Estos santuarios ofrecen tarjetas de biblioteca y botones «Yo Leo Libros Prohibidos», y organizan eventos todo el año. La respuesta de la comunidad ha sido mayormente positiva, con los 50 títulos prohibidos disponibles en el santuario prestados al menos una vez en un mes.

Estas acciones han resonado a nivel estatal. En Connecticut, el anuncio del santuario inspiró al senadora Ceci Maher a redactar el Proyecto de Ley 2, que mejora el acceso de los niños a servicios de salud y protege las bibliotecas contra la prohibición de libros. Este proyecto de ley fue aprobado en junio de 2023.

En Illinois, la legislación adoptada en junio de 2023 requiere que las bibliotecas adopten la «Library Bill of Rights,»» de la ALA para ser elegibles para fondos estatales.

Alice Knapp ve estos actos legislativos como el primer paso crítico para luchar contra la censura, proporcionando apoyo real a los bibliotecarios y asegurando que puedan cumplir con su trabajo de manera efectiva.

Construyendo Bibliotecas Resilientes

Public Libraries Online – A Publication of the Public Library Association. «Building Resilient Libraries: Protecting Against Book Bans – Public Libraries Online», 24 de julio de 2024. https://publiclibrariesonline.org/2024/07/building-resilient-libraries-protecting-against-book-bans/.

Ante el aumento de intentos de prohibir libros y otros materiales, los sistemas bibliotecarios y las jurisdicciones gubernamentales están tomando medidas. Es crucial proteger la libertad intelectual y los derechos de los usuarios y comunidades para elegir lo que desean leer. El personal y las juntas de las bibliotecas no pueden permanecer pasivos mientras las colecciones se ven afectadas para satisfacer una perspectiva particular.

Muchos de los libros que se buscan prohibir tratan sobre personas LGBTQIA+, BIPOC y otros grupos subrepresentados y marginados. Activistas extremistas intentan imponer sus puntos de vista religiosos y sociales a todos, argumentando que su perspectiva debe ser universal, o que los elementos en la colección les resultan ofensivos y deben ser removidos para todos.

Aunque los usuarios tienen derecho a quejarse o desafiar un libro, algunos toman medidas contra el personal o intentan bloquear el acceso de otras personas a los libros. En los últimos cinco años, ha habido un aumento del 600% en las amenazas al personal a nivel nacional y 11 incidentes de amenazas de bomba.

Políticas y Procedimientos Internos Fuertes

Todas las bibliotecas deben ser claras sobre cómo seleccionan sus materiales y tener un proceso de reconsideración que incluya una pregunta sobre si el libro ha sido leído. Los usuarios deben ser dirigidos a hablar con el personal antes de presentar una solicitud de reconsideración o una queja. Una política de desarrollo de colecciones fuerte y defendible debe referenciar los principios de la American Library Association (ALA) como se articula en «Library Bill of Rights,» «Freedom to Read Statement» y «Freedom to View Statement.»

La política debe publicarse en el sitio web de la biblioteca para transparencia y consistencia. Limitar las solicitudes de reconsideración a usuarios que vivan en la jurisdicción de la biblioteca es una buena práctica.

Apoyo Político, Incluyendo Legislación

Muchos estados están utilizando la legislación para proteger la libertad de lectura y combatir la censura. En Illinois, la Ley del Sistema de Bibliotecas exige que las bibliotecas adopten la «Library Bill of Rights» de la ALA o creen una declaración que prohíba la prohibición de libros para ser elegibles para fondos estatales. En California, la ley AB-1078 prohíbe restringir el acceso a materiales de biblioteca y aula que presenten personas LGBTQ o sean escritos por autores LGBTQ.

En Maryland, la Ley de Libertad para Leer, patrocinada por la delegada estatal Dana Jones y promulgada por el gobernador Wes Moore, establece principios para la curación de una colección de biblioteca y protege al personal y las bibliotecas de ser penalizados por hacer su trabajo dentro de las políticas y procedimientos de su organización.

Santuarios de Libros

Un santuario de libros es un espacio físico o digital que protege activamente la libertad de leer. Chicago Public Library fue el primer sistema en declarar todas sus bibliotecas como santuarios de libros en 2022. En Estados Unidos3825 santuarios de libros ya existen. Esto significa que la biblioteca es un lugar donde:

  • Las personas pueden tomar prestados y leer libros prohibidos.
  • Los libros en peligro son accesibles para todos.
  • Se organizan charlas sobre libros, lecturas y otros eventos relacionados con libros prohibidos.
  • Se educa a las personas sobre la historia de la prohibición y quema de libros.

Apoyo de Primera Línea para Libros y Autores Amenazados

Es importante que el personal de la biblioteca lea los libros que están siendo prohibidos para familiarizarse con el contenido y proporcionar respuestas informadas. Por ejemplo, cuando un usuario se quejó del libro «Grandad’s Camper» de Harry Woodgate, una revisión mostró que las afirmaciones sobre el contenido no eran ciertas.

En celebración del mes del Orgullo, la Biblioteca de Hoboken organizó una maratón de lectura de libros prohibidos llamada «Read out Loud and Proud,» que incluyó lecturas por una Drag Queen y un sorteo de cinco libros prohibidos.

Alentar al personal a agregar libros prohibidos a las exhibiciones regularmente, no solo durante el mes del Orgullo o la semana de libros prohibidos, es crucial. La biblioteca debe seguir proporcionando una amplia selección de libros para que todos puedan encontrar algo que se ajuste a sus vidas, valores y curiosidad.

Guía de estrategias de acción climática para bibliotecas

National Climate Action Strategy for Libraries. American Library Association (ALA), 2024

Texto completo

El cambio climático ha sido denominado el mayor desafío de nuestra generación y ahora la comunidad bibliotecaria de EE. UU. cuenta con más ayuda para asegurar que sus bibliotecas prosperen frente a ese desafío y contribuyan a la resiliencia de sus comunidades.

En colaboración con la Junta Ejecutiva de la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA), el Consejo Asesor de la Iniciativa de Bibliotecas Sostenibles emprendió un ambicioso proyecto para crear una Estrategia Nacional de Acción Climática para Bibliotecas (NCAS) y una Guía de Implementación. Ambos fueron anunciados durante los comentarios de bienvenida de la presidenta de la ALA, Emily Drabinski, en la Conferencia Anual de la ALA 2024 en San Diego.

Después de una década de trabajo, el equipo de la Iniciativa de Bibliotecas Sostenibles, junto con más de 150 participantes involucrados en el Programa de Certificación de Bibliotecas Sostenibles, ha identificado patrones y áreas de impacto que ayudaron a dar forma a una estrategia nacional de acción climática. Esto se combinó con los esfuerzos de un destacado grupo de trabajo compuesto por profesionales de bibliotecas conocidos por su liderazgo en el tema de la sostenibilidad en toda la profesión. Se realizó una encuesta nacional a principios de 2024 para identificar las barreras a la implementación y ayudar a informar la guía de implementación que ahora también está disponible.

La Estrategia


Mitigación del Cambio Climático

Las bibliotecas alinean sus objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero con los que los científicos y responsables de políticas climáticas internacionales han indicado como necesarios para prevenir efectos catastróficos en cascada. Esta estrategia recomienda que todas las bibliotecas reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero de sus instituciones en un 43% respecto a los niveles de 2015 para 2030 y logren emisiones netas de gases de efecto invernadero cero para 2050.

Adaptación al Cambio Climático y Contribuciones a la Resiliencia Comunitaria

Las bibliotecas adoptan tanto planes internos de preparación para desastres como objetivos estratégicos que aborden los peligros climáticos más probables en su área para contribuir a la resiliencia de sus comunidades.

Trabajo de Justicia Climática

Las bibliotecas aprovechan el poder transformador de la educación para la justicia climática y desarrollan relaciones con organizaciones comunitarias locales que trabajan en justicia climática para incorporar una conciencia más profunda sobre la intersección de los derechos humanos y civiles con la gestión climática de la que se encuentra actualmente.

El auge de las bibliotecas de herramientas

. «If You Can Borrow a Book, Then Why Not a Chainsaw? The Rise of Tool Lending Libraries», In These Times 3 de enero de 2023. https://inthesetimes.com/article/tool-lending-library-alternative-economy.

Después de la Segunda Guerra Mundial, surgieron las bibliotecas de herramientas que prestan implementos y brindan orientación práctica a miembros de la comunidad que no pueden permitirse poseer o almacenar sus propias herramientas.

Según un estudio de 2021 de la Universidad Estatal de San José (SJSU), las bibliotecas de herramientas se documentaron por primera vez en los Estados Unidos en la década de 1940. Estas instituciones prestan dispositivos como herramientas eléctricas y manuales, implementos de jardinería e incluso utensilios de cocina a aquellos que necesitan la herramienta adecuada pero no tienen los medios para poseerla o almacenarla.

Hasta mayo de 2021, más de 50 bibliotecas de herramientas operaban en los Estados Unidos. Hubo un auge en el número de estas bibliotecas a finales de la década de 1970, con la creación de bibliotecas como la de Berkeley, California, en 1979. Después de más de 40 años de evolución, la biblioteca de herramientas de la Biblioteca Pública de Berkeley (BPL) ahora se puede acceder a través de su sitio web.

El estudio reveló que las bibliotecas de herramientas se pensaban tradicionalmente como un fenómeno de los años 70, pero ejemplos anteriores datan de la década de 1940, cuando la biblioteca pública en Grosse Pointe, Michigan, abrió la primera biblioteca de herramientas en 1943.

La biblioteca pública de Grosse Pointe creó su primera biblioteca de herramientas en respuesta a la escasez de utensilios domésticos después de la guerra. El Comité de Trabajo de Niños del Rotary Club de Grosse Pointe donó las primeras 25 herramientas para fomentar la destreza manual en la juventud. Hoy en día, su colección incluye más de 150 implementos, desde cortadores de pernos hasta binoculares para observar aves, e incluso juegos de jardín como croquet.

El Rotary Club local adoptó la responsabilidad de mantener y reparar el catálogo variado de artículos y sigue haciéndolo. El estudio afirma que la supervivencia y el crecimiento de la colección de herramientas de la biblioteca de Grosse Pointe podrían no haber sido posibles sin la participación del Rotary Club.

En 1976, se formó la segunda biblioteca de herramientas en Columbus, Ohio, establecida por el gobierno local. Esta biblioteca proporcionaba herramientas gratuitas a propietarios e inquilinos y ahora contiene más de 5,000 implementos. En 2009, la organización sin fines de lucro ModCon Living asumió las operaciones de la biblioteca de herramientas de Columbus, financiándola a través de cuotas de membresía y donaciones.

Otra biblioteca de herramientas se estableció en Seattle en la década de 1970 por un profesor de la Universidad de Washington, quien donó herramientas obtenidas de estudiantes que se mudaban. La Asociación de Vecinos de Phinney asumió el mantenimiento de estas herramientas. La Biblioteca de Herramientas de Phinney todavía está en funcionamiento y cuenta con unos 3,000 artículos.

El mayor aumento en las bibliotecas de herramientas en los EE. UU. se produjo alrededor de 2008 durante la Gran Recesión. Instituciones como la Biblioteca de Cosas de Sacramento en California y la Biblioteca de Herramientas de Chicago en Illinois se abrieron como parte de este «movimiento de préstamo de herramientas».

Las bibliotecas de herramientas también se han establecido en el Reino Unido. La Biblioteca de Herramientas de Edimburgo se estableció en 2015 y sirvió de inspiración para instituciones similares en otras áreas. En 2018, se estableció una Biblioteca de Cosas en Londres, dirigida por voluntarios que ayudan a organizaciones interesadas a crear sus propias bibliotecas de herramientas.

Con la popularidad de los libros digitales y el aumento de la inflación, las bibliotecas públicas en los Estados Unidos y en todo el mundo podrían adoptar los modelos de préstamo de herramientas establecidos por pioneros como las bibliotecas de Grosse Pointe y Berkeley, que han utilizado con éxito estos modelos durante décadas.

¿Cuáles son las predicciones de los líderes sobre el futuro de las bibliotecas?

What industry leaders predict about the future of libraries: new research and survey results from over 400 library leaders. PressReader, 2024

Descargar informe

A medida que las comunidades cambian, también lo hacen las instituciones que las sirven. Los bibliotecarios deben adaptar constantemente sus servicios, políticas e incluso el diseño de las bibliotecas para responder a estos desarrollos en tiempo real. Este informe explora los desafíos, nuevos desarrollos y emocionantes oportunidades para las bibliotecas en el futuro, reimaginando el papel de los bibliotecarios como líderes comunitarios.

En primer lugar, las bibliotecas siempre han apoyado a sus comunidades, independientemente de cómo haya evolucionado su rol a lo largo del tiempo. A medida que las comunidades cambian, también lo hacen las instituciones que las sirven. Por lo tanto, los bibliotecarios tienen la tarea de adaptar constantemente sus servicios, políticas e incluso el diseño de las bibliotecas para responder a estos desarrollos en tiempo real. Dada la necesidad de anticipar y responder a las tendencias a corto y largo plazo, es importante revisar los movimientos y desarrollos que están moldeando el futuro de las bibliotecas.

En 2019, se exploró por primera vez este tema con el informe inaugural «El futuro de las bibliotecas». A la luz de los rápidos cambios observados en los últimos años, especialmente los impactos del COVID-19 en las comunidades, las instituciones locales y las formas de trabajar, se decidió revisar este tema nuevamente. El objetivo era identificar qué ha cambiado desde entonces, qué se mantiene constante y qué espera a los equipos de bibliotecas en 2022 y más allá.

Para ello, se entrevistaron a seis expertos seleccionados por sus diversos antecedentes y experiencias en el campo de las bibliotecas. A cada uno se le pidió que compartiera sus perspectivas sobre el futuro de las bibliotecas: los desafíos que podrían enfrentar, los nuevos desarrollos que se avecinan y las oportunidades emocionantes.

Este informe explora los seis temas principales que surgieron de estas conversaciones, destacando áreas importantes de enfoque para las bibliotecas en los próximos años. Estas ideas se contrastaron con una encuesta realizada a más de 400 profesionales de bibliotecas de todo el mundo, solicitándoles que respondieran a estos temas, que elaboraran sobre cómo se ven afectados por estos desafíos y que compartieran las estrategias que están implementando para abordarlos.

  • Accesibilidad e inclusión
  • Preservación cultural e intelectual compartida
  • Estrategias holísticas de sostenibilidad
  • Empoderamiento cívico y alfabetización mediática
  • Herramientas digitales y capacitación
  • Desarrollo de la fuerza laboral

1. Accesibilidad e inclusión

Las bibliotecas se han transformado de ser depósitos de contenido a convertirse en centros de aprendizaje inclusivos para sus comunidades, diversificando el uso de sus espacios, una tendencia que se exploró por primera vez en 2019. Hoy, los expertos con los que se habló reiteraron la importancia de la accesibilidad como una parte fundamental de este esfuerzo. Las bibliotecas del futuro necesitan un diseño sin barreras para dar la bienvenida a comunidades diversas y multigeneracionales. Estos elementos pueden ser físicos (pasillos más anchos, mesas más bajas, asientos ajustables) o incorporados en la programación, como ofrecer lectores de pantalla de texto a voz, subtítulos cerrados o traducción en ASL durante los eventos.

2. Preservación cultural e intelectual compartida

Las bibliotecas se centrarán más en la co-gestión con sus comunidades al preservar la historia cultural e intelectual. António Torres afirma que «las bibliotecas fueron y son el garante de la preservación de nuestro patrimonio intelectual». En una biblioteca, se puede encontrar, acceder y compartir los libros físicos de nuestra producción literaria y científica. La nueva era digital y sus tecnologías permiten a las bibliotecas utilizar plataformas y herramientas digitales para preservar el contenido.

La preservación cultural e intelectual compartida es una de las funciones más importantes de una biblioteca. Sin embargo, la biblioteca del futuro buscará maneras de compartir la propiedad de estos registros con su comunidad, un nuevo tema importante que surgió de la investigación de este año.

3. Las bibliotecas emergen como líderes en sostenibilidad

En 2019, el enfoque estaba en las tácticas para apoyar la sostenibilidad a largo plazo de las bibliotecas: diversificar las fuentes de ingresos a través de programas y servicios creativos. Hoy, la sostenibilidad se ve desde una perspectiva más amplia: cómo las bibliotecas del futuro demostrarán que los esfuerzos de sostenibilidad ambiental van de la mano con la justicia social, incluida la igualdad y la descolonización, y el bienestar general de las comunidades.

Las iniciativas de sostenibilidad exitosas requieren tácticas locales, acción y coordinación. Este enfoque hiperlocal siempre ha sido una fortaleza clave de las bibliotecas. Aunque cada vez más bibliotecas alinean sus estrategias con los objetivos de sostenibilidad de la ONU, también están considerando su triple resultado: personas, prosperidad y planeta. Los expertos ven la biblioteca como un laboratorio viviente para los esfuerzos de sostenibilidad, reuniendo a las personas para compartir prácticas sostenibles y aprender unos de otros. Esto es consistente con los hallazgos de la encuesta realizada.

4. Empoderamiento cívico y alfabetización mediática

Veremos una creciente necesidad de las bibliotecas como lugares creíbles de empoderamiento cívico, tanto para fomentar la democracia como para prevenir la propagación de desinformación.

LAS BIBLIOTECAS SON ÚNICAS porque ofrecen un terreno neutral para la colaboración, fomentando prácticas democráticas de manera que otras instituciones cívicas no pueden. «Hay un declive general de confianza en las instituciones, y las bibliotecas todavía se consideran lugares muy creíbles. Al ser el espacio democrático más creíble, inclusivo e imparcial, también asumen una responsabilidad enorme», dice Tinaztepe. «A medida que nuestras sociedades están cada vez más polarizadas, las bibliotecas son el único lugar donde todos podemos reunirnos, independientemente de nuestros puntos de vista, antecedentes e intereses. La biblioteca es el único lugar que realmente está hecho para unirnos, independientemente de lo que pensemos».

5. Herramientas digitales y capacitación

Las bibliotecas servirán como importantes portales hacia nuevas tecnologías y capacitación. EN 2019, comenzamos a explorar los impactos de las tecnologías avanzadas en las bibliotecas y la educación, centrándonos particularmente en la cadena de bloques y la inteligencia artificial. En 2021, los expertos con los que hablamos se centraron más en abordar pasos más pequeños y tangibles que ayudarán a mover a las bibliotecas hacia estas tendencias más amplias y tecnológicamente avanzadas.

Thong destacó las oportunidades que tienen las bibliotecas para ser el primer punto de contacto para los usuarios que acceden a nuevas herramientas, a menudo intimidantes. «El aprendizaje asistido por inteligencia artificial y la evaluación se despliegan ampliamente ahora», dice. «Una biblioteca puede incluso ser un centro de pruebas simuladas donde se pueden realizar pruebas preliminares utilizando IA. Y luego se tienen recursos de aprendizaje que utilizan IA y que están disponibles».

6. Desarrollo de la fuerza laboral

Las bibliotecas deben continuar realizando inversiones importantes en su propia fuerza laboral. Nada de lo mencionado en este informe sería posible sin los increíbles equipos de bibliotecas que lo hacen todo posible. Se ha observado cuánto ha evolucionado el rol de los bibliotecarios a lo largo del tiempo. Han sido los primeros en responder como trabajadores de primera línea durante la COVID-19. Son especialistas en tecnología y gestores de redes sociales. Van más allá de sus descripciones de trabajo oficiales todos los días.

Aunque esto era relevante en 2019, hoy es aún más pertinente. Cada experto con el que se habló mencionó la necesidad de mejorar las habilidades de la fuerza laboral de las bibliotecas, no solo para mantenerse al día con los cambios tecnológicos, ambientales y sociales, sino también para invertir en el crecimiento personal y profesional de estos individuos tan importantes. Los encuestados estuvieron de acuerdo: el 61% planea ofrecer oportunidades de mejora de habilidades para su fuerza laboral dentro del próximo año. Otro 15% planea mejorar los programas de beneficios y el 13% planea aumentar la compensación para sus equipos.