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¿Quieres barrios más seguros? Inviertan en bibliotecas. Cuando aumenta la financiación de las bibliotecas, la delincuencia tiende a disminuir

EveryLibrary. 2022. “Want Safer Neighborhoods? Invest in Libraries.” Medium. https://medium.com/everylibrary/want-safer-neighborhoods-invest-in-libraries-8c5259ad32e2 (consultado el 21 de julio de 2025).

El artículo plantea que invertir en bibliotecas públicas es una estrategia eficaz y comprobada para mejorar la seguridad y la calidad de vida en los vecindarios. Contrario a enfoques tradicionales que destinan presupuestos principalmente a la policía y la vigilancia, la pieza sugiere que las bibliotecas contribuyen de manera significativa a la reducción de la delincuencia y la violencia, además de fomentar el desarrollo social y económico de las comunidades.

Las bibliotecas públicas funcionan como espacios abiertos, accesibles e inclusivos que ofrecen recursos y programas para personas de todas las edades y condiciones. Son lugares de encuentro donde se promueve la educación, la cultura y la cohesión social, elementos esenciales para la prevención del crimen. En barrios vulnerables, las bibliotecas pueden ser refugios que ofrecen actividades constructivas y apoyo a jóvenes en riesgo, alejándolos de entornos potencialmente peligrosos.

El artículo cita estudios y ejemplos concretos que vinculan la presencia y actividad de las bibliotecas con una disminución en las tasas de violencia y delincuencia. Un caso destacado es el de bibliotecas en ciudades de Estados Unidos que, mediante programas de alfabetización, empleo, apoyo psicosocial y actividades extracurriculares, han contribuido a reducir el crimen juvenil y mejorar la percepción de seguridad en sus comunidades. En estos espacios, el acceso gratuito a tecnología, educación y servicios sociales fortalece la resiliencia comunitaria.

Un estudio reciente publicado en el Journal of Cultural Economics examina lo que ocurre cuando se abre una nueva sucursal de una biblioteca en Kansas City (Misuri). La ciudad tuvo doce sucursales de biblioteca durante muchos años. En 2013, añadieron la decimotercera sucursal, conocida como Woodneath Public Library Branch. Este estudio se centra en la sucursal de Woodneath. Los investigadores compararon los índices de delincuencia antes y después de la apertura de la biblioteca de Woodneath. Aunque no se redujeron todos los delitos, hubo un claro descenso en algunos tipos, como el vandalismo, los allanamientos y los robos. Esta reducción de la delincuencia fue más notable en la zona más cercana a la biblioteca.

El estudio también citaba las conclusiones de EveryLibrary, según las cuales, a medida que la financiación de las bibliotecas por persona aumentaba de 1995 a 2016, los índices nacionales de delincuencia descendían casi en la misma proporción. Esta tendencia parece exclusiva de las bibliotecas y no se aplica a todas las demás instituciones culturales públicas.

Los investigadores del estudio sobre bibliotecas de Missouri también descubrieron que las bibliotecas influyen en la forma en que la gente piensa sobre el riesgo de delincuencia. El artículo explicaba que cuando se construye una nueva biblioteca, suele haber más tráfico peatonal, mejor iluminación, cámaras de seguridad y nuevas rutas de patrulla policial. Todas estas mejoras ayudan a la gente a sentirse más segura y hacen que los barrios sean más acogedores.

De hecho, la mayoría de los estadounidenses ya ven las bibliotecas como espacios seguros. El 69% de los encuestados afirma sentirse cómodo en su biblioteca local. El estudio sugiere que esta reputación convierte a las bibliotecas en un excelente refugio para personas que, de otro modo, pasarían el tiempo en entornos menos seguros.

Invertir en bibliotecas se presenta como una política pública de prevención más eficiente y sostenible a largo plazo que la mera represión o vigilancia policial. Las bibliotecas proporcionan servicios integrales que abordan causas profundas de la inseguridad, como la pobreza, la falta de educación y la exclusión social. La financiación adecuada permite ampliar programas, mantener horarios accesibles y garantizar que las bibliotecas respondan a las necesidades cambiantes de la población.

Las bibliotecas del condado de Wake frente a la crisis de las personas sin hogar

Gallup, Jasmine. “Recharging and Referrals: How Wake County Libraries Are Taking on the Homelessness Crisis.” INDY Week, 2 de abril de 2025. https://indyweek.com/culture/recharging-and-referrals-how-wake-county-libraries-are-taking-on-the-homelessness-crisis/?utm_source=flipboard&utm_content=topic/libraries

En el condado de Wake, en Carolina del Norte (EE. UU.), las bibliotecas públicas han empezado a desempeñar un papel inesperado pero esencial en medio de la creciente crisis de personas sin hogar. Especialmente en sedes como la biblioteca Richard B. Harrison y la biblioteca regional Oberlin, se ha observado un aumento constante de personas que acuden no solo en busca de libros o acceso a la información, sino también de refugio, conexión a internet, electricidad para cargar sus teléfonos y un espacio seguro y digno donde pasar parte del día. Para muchas de estas personas, el teléfono móvil es una herramienta vital para mantenerse conectadas con posibles empleadores, servicios sociales o familiares, por lo que la posibilidad de recargarlo adquiere un valor enorme.

El artículo presenta el caso de John, un hombre que duerme en un parque cercano y que cada mañana llega temprano a la biblioteca para buscar trabajo a través de los ordenadores, informarse sobre recursos públicos o, simplemente, poder estar bajo techo. Junto a él, muchas otras personas encuentran en estos espacios no solo acceso a servicios básicos, sino también una sensación de normalidad, un lugar donde no ser juzgados ni expulsados de inmediato. Para muchos, la biblioteca representa el último bastión de respeto e inclusión en un entorno social y económico cada vez más adverso.

La situación responde a una realidad preocupante: según datos oficiales, la población sin hogar en Estados Unidos aumentó un 18 % entre 2023 y 2024. Solo en el condado de Wake, la organización Oak City Cares atendió en 2024 a unas 6 000 personas, muy por encima de las 1 500 de hace apenas dos años. Durante el último recuento puntual de personas sin techo, se registraron 992 durmiendo en la calle o en refugios la noche del conteo. Esto ha generado una presión creciente sobre los servicios públicos, entre ellos las bibliotecas, que se han visto obligadas a ampliar sus funciones más allá de su misión tradicional.

Ante esta situación, algunas bibliotecas están impulsando iniciativas innovadoras. Un ejemplo es la colaboración con la Universidad de Carolina del Norte en Pembroke, que permite que estudiantes de trabajo social realicen prácticas en bibliotecas. Su función es doble: apoyar directamente a los usuarios sin hogar y asesorar al personal bibliotecario sobre cómo abordar comportamientos difíciles, gestionar crisis emocionales o derivar a recursos de ayuda. Esta medida no solo profesionaliza la atención social dentro de las bibliotecas, sino que contribuye a formar redes de apoyo comunitario que trascienden los muros de estos centros.

Sin embargo, esta transformación no está exenta de dificultades. Las bibliotecas deben mantener un equilibrio delicado entre ser espacios abiertos para toda la comunidad y asegurar un ambiente seguro y funcional. Por ello, existen normas de conducta que prohíben, por ejemplo, dormir en las instalaciones o comportamientos disruptivos. En 2024, la biblioteca regional Oberlin tuvo que llamar a la policía en 17 ocasiones, en su mayoría por chequeos de bienestar, personas desorientadas o altercados menores. Lejos de criminalizar la pobreza, el enfoque del personal y de los guardias de seguridad busca intervenir con sensibilidad y respeto, evitando el uso de la fuerza siempre que sea posible.

Lo que está ocurriendo en Wake County refleja una transformación más amplia del papel de las bibliotecas públicas en la sociedad contemporánea. Frente a la insuficiencia de recursos sociales y la creciente marginación de sectores vulnerables, estos espacios se convierten, de facto, en nodos de contención social, donde se cruzan cultura, dignidad y asistencia. Aun cuando no pueden —ni deben— sustituir a los servicios de vivienda o salud pública, las bibliotecas están demostrando una capacidad de adaptación y una vocación inclusiva que las sitúa en la primera línea de respuesta a la emergencia social actual.

La muerte de la biblioteca pública: entre refugios sociales y pérdida de identidad cultural

Zac Bissonnette (8 de julio de 2025). The Death of the Public Library. The Free Press. Recuperado de https://www.thefp.com/p/the-death-of-the-public-library

Se analiza la crisis que atraviesan muchas bibliotecas públicas en Estados Unidos, un fenómeno que no puede atribuirse únicamente a la competencia con internet o el cambio en los hábitos culturales. Según el autor, Zac Bissonnette, el principal desafío para estas instituciones es la creciente presencia de personas en situación de calle que utilizan las instalaciones como refugio, lo que transforma radicalmente la experiencia de los usuarios tradicionales y el rol social de las bibliotecas.

Bissonnette describe su visita a la biblioteca pública Mandel, en West Palm Beach, Florida, como un ejemplo emblemático. Allí, las áreas comunes están ocupadas por personas sin hogar que pernoctan, consumen alcohol o sustancias, y a menudo provocan un ambiente incómodo debido a olores o comportamientos que dificultan la concentración. Esta situación, aunque impulsada por la buena intención de ofrecer un espacio seguro, termina por alienar a los lectores y estudiantes que buscan un entorno tranquilo para sus actividades. En consecuencia, la biblioteca registra una disminución significativa tanto en el número de visitantes como en los préstamos de libros y otros materiales.

Entre 2012 y 2019, la biblioteca Mandel vio caer sus visitas en un 27 % y la circulación en un 26 %, reflejando un patrón que se repite en otras bibliotecas públicas. Este descenso representa una pérdida de relevancia y eficacia de estos espacios, que históricamente han sido centros comunitarios vitales para la educación, el acceso a la cultura y la inclusión social. El artículo subraya que la crisis es también una crisis de identidad: las bibliotecas están atrapadas entre la necesidad de atender a personas vulnerables y la obligación de mantener un ambiente propicio para la lectura y el estudio.

Para enfrentar esta compleja realidad, Bissonnette sostiene que las soluciones deben ir más allá de medidas superficiales como renovaciones físicas o incrementos en el presupuesto para tecnología. En cambio, se requieren políticas integrales que integren la labor social con la función cultural y educativa de las bibliotecas. Esto implica coordinar con servicios sociales locales para proveer asistencia adecuada a las personas sin hogar, capacitar al personal para manejar estas situaciones y establecer normas claras sobre el uso del espacio público. La clave es encontrar un equilibrio que permita proteger a todos los usuarios y preservar la misión central de la biblioteca como un lugar accesible, seguro y atractivo para la comunidad.

Finalmente, el artículo advierte que, sin estas intervenciones, las bibliotecas públicas corren el riesgo de perder su función histórica y transformarse en refugios informales que no cumplen plenamente con sus objetivos culturales ni sociales. La supervivencia y revitalización de las bibliotecas dependerá de la capacidad para adaptarse y redefinir su papel en un contexto social cada vez más complejo y desigual.

El uso de la inteligencia artificial (IA) en el trabajo se ha casi duplicado en los dos últimos años

Pendell, Ryan. “AI Use at Work Has Nearly Doubled in Two Years.” Gallup, June 16, 2025. https://www.gallup.com/workplace/691643/work-nearly-doubled-two-years.aspx

El uso de IA en el entorno laboral se ha acelerado notablemente, especialmente entre empleados de oficina y mandos intermedios. No obstante, sigue habiendo un déficit significativo en estrategias organizacionales claras y en percepción del valor de estas herramientas —lo que indica oportunidades para mejorar la implementación y formación en el uso de IA.

En un artículo publicado el 16 de junio de 2025, Gallup revela que el uso de la inteligencia artificial (IA) en el trabajo en EE. UU. se ha casi duplicado en los dos últimos años.

Cifras clave:

  • El porcentaje de empleados que usa IA al menos unas veces al año aumentó del 21 % al 40 %.
  • El uso frecuente (varias veces por semana o más) también casi se duplicó, pasando del 11 % al 19 %.
  • El uso diario de IA se duplicó en el último año, de un 4 % a un 8 %.

El incremento se observa principalmente en trabajos de oficina. El 27 % de estos empleados utiliza IA con frecuencia, 12 puntos más que en 2024. Las industrias con mayor adopción son tecnología (50 %), servicios profesionales (34 %) y finanzas (32 %), mientras que en producción y atención al cliente el uso se mantiene entre 9 % y 11 %.

Los líderes (managers de managers) utilizan IA con más frecuencia: el 33 % lo hace varias veces por semana, comparado con el 16 % entre los empleados individuales.

Pese a este aumento, solo el 15 % de los empleados cree que su trabajo correrá peligro por la automatización o la IA en los próximos cinco años — cifra sin cambios desde 2023. Este temor es ligeramente mayor en tecnología, comercio minorista y finanzas.

Aunque muchas organizaciones están integrando IA —el 44 % de los empleados lo señala—, solo el 22 % cuenta con una estrategia clara y el 30 % dispone de políticas u orientaciones formales. Esto revela una brecha importante entre adopción e implementación regulada.

Por último, solo el 16 % de los usuarios piensa que las herramientas de IA que les brinda su empresa son útiles. Sin embargo, quienes las utilizan para interactuar con clientes reportan efectos positivos en un 68 % de los casos, frente a solo un 13 % entre los que no las usan.

Estado actual de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la sociedad 2025

Brennan, Kate, Amba Kak y Sarah Myers West. Artificial Power: AI Now 2025 Landscape. AI Now Institute, 3 de junio de 2025. https://ainowinstitute.org/wp-content/uploads/2025/06/FINAL-20250602_AINowLandscapeReport_Full.pdf

El informe Artificial Power: AI Now 2025 Landscape Report, publicado el 3 de junio de 2025 por el AI Now Institute, ofrece un análisis crítico sobre el estado actual de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la sociedad. El documento destaca cómo las grandes empresas tecnológicas, como Microsoft, Amazon, Google y Meta, han consolidado un poder significativo que influye en diversos aspectos de la vida pública.

El documento subraya cómo las principales empresas tecnológicas —Microsoft, Amazon, Google y Meta— han acumulado un poder significativo, no solo en términos económicos, sino también en su capacidad para influir en las políticas públicas, en la investigación académica y en la vida cotidiana. Esta concentración de poder plantea serias preocupaciones sobre la rendición de cuentas, la equidad y la capacidad de los gobiernos para regular de forma eficaz estas tecnologías.

Uno de los aspectos más destacados del informe es su crítica a las narrativas dominantes sobre la inteligencia artificial. En particular, cuestiona los discursos en torno a la inteligencia artificial general (AGI) y la supuesta «carrera armamentista» global en IA. El informe sostiene que estos relatos tienden a desviar la atención del impacto real que los sistemas actuales de IA están teniendo sobre el trabajo, la economía y la estructura social. En lugar de enfocarse en escenarios hipotéticos, el informe propone centrar los esfuerzos en abordar los problemas concretos que ya están afectando a millones de personas.

El impacto de la IA en el mundo laboral es otro de los temas centrales. Según el informe, la automatización impulsada por la IA está provocando una reestructuración del empleo que afecta especialmente a los trabajadores en condiciones precarias. Aunque a menudo se prometen mejoras en eficiencia y productividad, los beneficios no se reparten equitativamente y los trabajadores rara vez tienen voz en los procesos de toma de decisiones relacionados con la introducción de estas tecnologías. Esta asimetría contribuye a reforzar las desigualdades existentes y a erosionar derechos laborales fundamentales.

Ante este panorama, el AI Now Institute propone una serie de recomendaciones clave. Entre ellas, destaca la necesidad de implementar políticas que frenen la concentración del poder corporativo, fomenten la competencia y garanticen el acceso equitativo a los recursos tecnológicos. También subraya la urgencia de fortalecer los derechos laborales, dando mayor participación a los trabajadores en la gobernanza tecnológica. Finalmente, aboga por un enfoque regulatorio que priorice la justicia social, integrando consideraciones de equidad, inclusión y sostenibilidad en todas las fases del ciclo de vida de los sistemas de IA.

En conjunto, el informe plantea una llamada de atención clara: para que la inteligencia artificial beneficie realmente a la sociedad, es necesario abordar de forma estructural las dinámicas de poder que hoy dominan su desarrollo y aplicación.

Principales hallazgos del informe

  1. Concentración de poder en Big Tech: El informe señala que estas corporaciones han acumulado una ventaja considerable en términos de datos y capacidad computacional, lo que les permite dominar el desarrollo y la implementación de sistemas de IA. Esta concentración de poder plantea desafíos para la rendición de cuentas y la equidad en la sociedad.
  2. Mitos en torno a la IA: Se critica la narrativa predominante sobre la inteligencia artificial general (AGI) y la carrera armamentista en IA, argumentando que estas ideas desvían la atención de los problemas reales y urgentes relacionados con la tecnología actual.
  3. Impacto en el trabajo y la economía: El documento destaca cómo la automatización impulsada por la IA está afectando negativamente a los trabajadores, especialmente a aquellos en roles precarizados, y cómo las promesas de eficiencia a menudo no se traducen en beneficios equitativos para la sociedad en general.
  4. Necesidad de regulación efectiva: El informe aboga por una regulación que no solo se centre en la transparencia y la auditoría técnica, sino que también considere el contexto social y político en el que operan los sistemas de IA.

Servicios de información local para personas migrantes: una ruta de atención desde las bibliotecas

CERLALC. Servicios de información local para personas migrantes: una ruta de atención desde las bibliotecas. Bogotá: CERLALC, 2024.

Texto completo

En respuesta a los crecientes flujos migratorios en la región, el CERLALC, en colaboración con la Oficina Regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe, ha lanzado un proyecto regional que involucra a cinco países: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Este proyecto tiene como objetivo promover, mediante la palabra escrita y oral, y el acceso significativo a la información, la garantía de los derechos sociales, educativos y culturales de las personas en situación de movilidad.

La publicación destaca la importancia de las bibliotecas como espacios seguros y accesibles que pueden ofrecer servicios de información adaptados a las necesidades de las personas migrantes. Se enfatiza la necesidad de sensibilización, fortalecimiento de capacidades y desarrollo de estrategias dirigidas a la atención de esta población. Para ello, se cuenta con la asesoría de especialistas en lectura, educación, literatura y migración, como Evelyn Arizpe, Fanuel Díaz y Nelly Cantú

Además, se planea la implementación de actividades como conferencias, talleres y espacios de intercambio de experiencias, con el objetivo de fortalecer las capacidades de mediadores culturales, bibliotecarios y otros actores clave en la atención a la población migrante. Se brindará formación y acompañamiento a un grupo de 50 personas entre bibliotecarias, bibliotecarios, mediadoras y mediadores de lectura de los cinco países participantes. Las experiencias desarrolladas serán sistematizadas y difundidas para promover acciones similares en otros países de la región.

Este enfoque reconoce el papel transformador de la lectura, la escritura y la oralidad en la inclusión y el bienestar de las personas migrantes, posicionando a las bibliotecas como actores clave en la garantía de sus derechos humanos.

Durante la guerra las bibliotecas de Ucrania están siendo centros clave de ayuda humanitaria, refugios, espacios de aprendizaje y apoyo emocional

Lopatovska, Irene, Grace Pickering, y Celia Coan. 2025. «Ukrainian Public Libraries During the Russia-Ukraine War: Supporting Individuals, Communities, and the Nation.» Journal of Librarianship and Information Science. https://doi.org/10.1177/09610006251326610

Este estudio analiza el papel de las bibliotecas públicas ucranianas durante la guerra entre Rusia y Ucrania. A través de entrevistas con doce directores de bibliotecas en distintas regiones del país, se recopilan testimonios sobre cómo el conflicto ha impactado sus servicios y funciones.

Los resultados confirman que muchas bibliotecas se han transformado en centros clave de ayuda humanitaria, refugios, espacios de aprendizaje y apoyo emocional. Además, han impulsado nuevas iniciativas relacionadas con la alfabetización mediática, la descolonización de las colecciones y el fortalecimiento de la identidad nacional ucraniana.

A partir de los datos recogidos y de la literatura existente, los autores proponen un marco teórico que identifica las necesidades de los usuarios en contextos de guerra, que van desde necesidades básicas (psicológicas, físicas, de seguridad e informativas) hasta la necesidad de pertenecer a una comunidad y una nación. Este marco, aunque contextualizado en Ucrania, puede aplicarse también para comprender el valor y las funciones de las bibliotecas públicas en otras partes del mundo.

Servicios bibliotecarios a personas sin hogar

«Libraries Serve Homeless and Low-Income Users: How Public Libraries Welcome Them«. EveryLibrary. Last modified February 2, 2022. https://action.everylibrary.org/libraries_serve_homeless_and_low-income_users

Cuando se trata de personas que están en situaciones de falta de vivienda o ingresos bajos, las bibliotecas públicas, especialmente las de áreas urbanas, caminan por una línea delgada. Por un lado, se han dedicado a tratar a todos los usuarios con respeto y dignidad. Pero, por otro lado, aquellos que luchan a menudo traen desafíos que la mayoría de las bibliotecas y su personal no están los suficientemente preparados para manejar.

A pesar de esto, las bibliotecas públicas y las muchas y diversas personas que trabajan en ellas a menudo se acercan a sus visitantes sin hogar o de bajos ingresos para ayudarlos a encontrar comida, ropa, refugio, junto con un entorno amigable y acogedor. Este ensayo examina cómo lo hacen y los resultados que se generan.

¿Qué caracteriza a las poblaciones sin hogar y de bajos ingresos? Según Homelessness.org, las causas de la falta de vivienda no se pueden clasificar en categorías específicas. En cambio, es una amalgama de factores que incluyen:

  • Falta de vivienda asequible y la escala limitada de los programas de asistencia para vivienda.
  • Los salarios por hora son demasiado bajos para que las personas puedan permitirse una vivienda en muchos lugares.
  • Oportunidades de empleo reducidas.
  • Disminución de la disponibilidad de asistencia pública.
  • Ausencia de atención médica asequible.
  • Violencia doméstica.
  • Enfermedades mentales.
  • Adicciones (especialmente para los pobres y adictos).

Pero, ¿no podría cualquiera de nosotros caer en alguna de estas situaciones en cualquier momento? ¿Qué pasaría si tienes un buen trabajo pero de repente te despiden? ¿Qué pasa si te enfermas o quedas discapacitado y no puedes encontrar cobertura de salud para pagar hospitalización, medicamentos o equipo adaptativo?

La próxima vez que veas a personas que parecen estar pasando por un mal momento descansando en los muebles de una biblioteca o bañándose en los baños, imagina que estás en una o más de las circunstancias mencionadas. Luego, ofrece algunas palabras amables para reconocerlos y su derecho a usar la biblioteca, como cualquier otra persona.

Las bibliotecas públicas se financian principalmente a través de los gobiernos locales, a veces complementadas por donaciones privadas y subvenciones de los gobiernos estatal y federal. Una encuesta anual para el año fiscal 2019 mostró que las bibliotecas públicas gastaron un promedio de 44.88 $ por persona dentro de su área de cobertura.

Este monto no es mucho una vez que se deducen los salarios del personal, las nuevas tecnologías y las sustituciones, los libros y suscripciones de libros y revistas en papel y en línea, los eventos públicos y otros gastos. Y deja poco o ningún fondo para ofrecer comodidades cotidianas a aquellos que no pueden permitírselas de otro modo. Pero, ¿es realmente responsabilidad de las bibliotecas públicas?

Un ambicioso proyecto para abordar algunas de estas necesidades fue un estudio de 2016 sobre los determinantes sociales de la salud, que involucró una asociación entre la Universidad de Pennsylvania y la Free Library of Philadelphia, con 54 sucursales. Sus hallazgos hablaron de manera elocuente sobre el papel de las bibliotecas urbanas y cómo sirven a los usuarios de diferentes orígenes y necesidades, especialmente en relación con el papel de las bibliotecas en la salud pública. El estudio encontró que las bibliotecas públicas:

  • Abordan los determinantes sociales de la salud.
  • Son una red de seguridad para las poblaciones vulnerables.
  • Están comprometidas con el servicio público.

Al concluir, los autores señalan que, “aunque la salud no ha sido históricamente el centro de sus misiones, las bibliotecas ocupan un lugar único en la vida pública, lo que las convierte en poderosos socios para construir una cultura de salud”. Una cultura de salud, en términos generales, puede implicar desde la confianza en el personal de la biblioteca hasta la información que comparten o las referencias locales para obtener más ayuda.

Pocas bibliotecas públicas urbanas han logrado la escala de la Free Library de Filadelfia en cuanto a la ayuda a las poblaciones vulnerables. Sin embargo, te sorprenderá saber lo que muchas están haciendo para ayudar.

Las bibliotecas públicas logran mucho para los usuarios necesitados al colaborar con varias agencias y organizaciones locales para dirigir a los usuarios de bajos ingresos y sin hogar hacia servicios más allá de los recursos y el ámbito de la biblioteca. Un grupo de académicos describe esta posición como un “recurso a nivel meso”. Un ejemplo de esto es el Sistema de Bibliotecas Públicas de Rochester (Nueva York), con diez sucursales en toda la ciudad de poco más de 200,000 habitantes (sin contar la extensa área metropolitana).

Rochester enfrenta muchos desafíos relacionados con la pobreza además de la falta de vivienda e ingresos bajos. Pero la sucursal central de la biblioteca pública apoya una asociación colaborativa llamada el Centro de Recursos para la Biblioteca (LROC), entre la red de bibliotecas y agencias locales de servicios humanos.

El LROC, que emplea a empleados y voluntarios de organizaciones relevantes, conecta a los usuarios con los siguientes servicios y recursos:

  • Vivienda
  • Alimentos
  • Ropa
  • Refugio
  • Ingresos
  • Gestión de casos
  • Atención médica
  • Asistencia legal
  • Empleo

El Centro “ofrece servicios a las personas sin hogar, aquellas en peligro de quedarse sin hogar y aquellas que necesitan acceso a varios recursos”, todos sin barreras de acceso.

Las bibliotecas públicas son una de las pocas instituciones donde las personas que enfrentan dificultades personales y comunitarias pueden acudir en busca de ayuda, con la confianza de que el personal de la biblioteca no las juzgará, explotará ni las tratará como visitantes no bienvenidos.

Aún así, los problemas experimentados por los usuarios de bibliotecas con ingresos muy bajos rara vez se resuelven sin conflictos, ya sea entre los usuarios de bibliotecas más acomodados y sus contrapartes sin hogar o entre las bibliotecas públicas y las comunidades más amplias que las albergan.

Desde 2016, el Pew Trust ha estado siguiendo las bibliotecas públicas en ciudades como el Distrito de Columbia, Dallas, Salt Lake City y Denver. Estos lugares estuvieron a la vanguardia del rediseño de sus bibliotecas más grandes para cumplir con las necesidades tanto de las personas sin hogar como de otros usuarios.

¿Creerías que algunas ciudades, como Denver, Seattle y Alexandria (VA), han ido tan lejos como para convertir antiguos centros comerciales en espacios habitacionales para personas sin hogar y otros que necesitan vivienda? Quizás, en el futuro, en lugar de construir nuevas bibliotecas, las bibliotecas existentes que busquen nuevos espacios podrían compartir y ocupar las áreas más grandes de antiguos centros comerciales que alguna vez contenían grandes almacenes.

El Papel de las bibliotecas en el acceso a información sobre salud mental

Love, Sage “Connecting Communities to Care.Ithaka S+R Blog, 14 de marzo de 2024. https://sr.ithaka.org/blog/connecting-communities-to-care/.

Este estudio resalta la importancia de fortalecer la cooperación entre bibliotecas para mejorar el acceso a la información y el apoyo en salud mental.

La crisis de salud mental entre los estudiantes universitarios en Estados Unidos sigue siendo alarmante. Según el Center for Collegiate Mental Health 2024 Annual Report, recopilado de 213 instituciones, más de 170.000 estudiantes buscaron tratamiento de salud mental, reflejando una creciente demanda de estos servicios.

Ante esta situación, las bibliotecas académicas y públicas están desempeñando un papel clave al conectar a sus comunidades con recursos de salud mental. El proyecto Maximizing Public-Academic Library Partnerships, financiado por ECMC Foundation, reveló que el 38% de las bibliotecas de colegios comunitarios y el 65% de las bibliotecas públicas ofrecen información sobre salud mental en sus sitios web. Las bibliotecas públicas, en particular, proporcionan más recursos como asistencia de trabajadores sociales, apoyo en crisis y programas de bienestar (meditación, yoga, terapia de jardinería, etc.). Un estudio publicado en BMC Public Health indica que el 75.7% de los encuestados está interesado en que las bibliotecas ofrezcan actividades y grupos de salud mental y mindfulness . Además, el 73.7% valora disponer de un espacio tranquilo para relajarse o estudiar.​

Aquí tenemos dos ejemplos:

Honolulu Community College (HCC): su guía de recursos de salud mental centraliza información de crisis, autocuidado y referencias a servicios dentro y fuera del campus. También ofrece guías sobre violencia doméstica y personas sin hogar.

Denver Public Library (DPL): dispone de dos secciones de recursos de salud mental en su web, con información sobre líneas de ayuda, clínicas de salud mental y un calendario de eventos enfocado en bienestar.

Las colaboraciones entre bibliotecas y profesionales de la salud mental han demostrado ser efectivas. La American Psychological Association destaca que las bibliotecas están educando a su personal y al público para apoyar a personas con condiciones de salud mental y uso de sustancias . Estas asociaciones pueden incluir servicios de asesoramiento, directorios de recursos comunitarios y aportes sobre las colecciones de salud mental de la biblioteca

Además, las bibliotecas están ofreciendo programas de salud y bienestar gratuitos. Por ejemplo, en Milwaukee, la Clínica Médica Móvil de Aurora Health Care proporciona servicios de salud en bibliotecas públicas, eliminando barreras como el costo, el seguro o el idioma. Estas iniciativas subrayan el potencial de las bibliotecas para actuar como centros comunitarios que promueven la salud mental y el bienestar, ofreciendo recursos accesibles y colaborando con profesionales para satisfacer las necesidades de sus comunidades.

Bibliotecas y educación: proporcionando acceso al conocimiento y empoderando comunidades

«Libraries and Education: Providing Access to Knowledge and Empowering CommunitiesPressReader, January 20, 2025. https://blog.pressreader.com/libraries-institutions/libraries-and-education-providing-access-to-knowledge-and-empowering-communities

A lo largo de los continentes, las bibliotecas han evolucionado para convertirse en centros dinámicos que no solo proporcionan acceso al conocimiento, sino que también empoderan a las comunidades, reducen la brecha digital y promueven la inclusión.

Las bibliotecas han experimentado una transformación significativa a lo largo de las últimas décadas, trascendiendo su función tradicional como simples almacenes de libros para convertirse en espacios multifuncionales que desempeñan un papel central en la educación y el bienestar social. Este cambio ha sido impulsado por la necesidad de adaptarse a las nuevas exigencias tecnológicas y sociales, en un mundo cada vez más globalizado e interconectado. Las bibliotecas actuales ofrecen más que solo libros: proporcionan acceso a una vasta gama de recursos digitales que incluyen eBooks, bases de datos académicas, revistas electrónicas, recursos multimedia y plataformas de aprendizaje en línea. Esto les permite a los usuarios acceder a información actualizada y relevante, sin importar su ubicación geográfica o su situación socioeconómica, contribuyendo de manera significativa a la democratización del conocimiento.

Además de ofrecer recursos digitales, las bibliotecas se han convertido en centros de alfabetización tecnológica, proporcionando a las personas las habilidades necesarias para navegar en el mundo digital. En una era en la que el acceso a la tecnología es esencial para el éxito personal y profesional, las bibliotecas juegan un papel crucial al ofrecer talleres, cursos y programas de formación sobre el uso de las tecnologías digitales. Estas iniciativas son especialmente valiosas en comunidades vulnerables, donde la brecha digital puede ser un obstáculo importante para el desarrollo educativo y profesional. De esta manera, las bibliotecas no solo facilitan el acceso a la tecnología, sino que también fomentan la inclusión digital, asegurándose de que todos los individuos, independientemente de su origen, tengan las herramientas necesarias para participar plenamente en la sociedad digital.

Además, las bibliotecas han evolucionado para convertirse en áreas de encuentro y centros de actividad comunitaria, donde las personas pueden conectarse, intercambiar ideas, aprender y participar en actividades culturales y educativas. Estos espacios se han transformado en lugares de encuentro inclusivos, abiertos a personas de todas las edades y orígenes, y ofrecen programas que fomentan la participación ciudadana, la creación de redes y la interacción social. Desde talleres de lectura, exposiciones de arte y música, hasta actividades de apoyo a la salud mental y el bienestar, las bibliotecas se han convertido en verdaderos centros comunitarios, fundamentales para fortalecer el tejido social.

Bibliotecas como puertas al conocimiento
En su núcleo, las bibliotecas son verdaderos tesoros de información. Durante siglos, han albergado colecciones de libros, manuscritos y otros materiales que educan, inspiran e informan. Hoy en día, las bibliotecas han ampliado su oferta para incluir recursos digitales, como libros electrónicos, revistas académicas y contenido multimedia, lo que es especialmente transformador en regiones desatendidas.

Bibliotecas como guardianes de la libertad intelectual
Las bibliotecas, según Barack Obama, son esenciales para una sociedad democrática, ya que permiten el intercambio libre de ideas, lo cual es crucial para que los ciudadanos se mantengan informados y comprometidos. Los bibliotecarios, en su papel de defensores de la libertad intelectual, permiten el acceso a una amplia gama de puntos de vista y opiniones, asegurando que la educación sea accesible para todos.

Fomentando la alfabetización digital e informacional
En un mundo cada vez más digital, las bibliotecas juegan un papel clave al reducir la brecha tecnológica. Ofrecen talleres y programas de formación para mejorar la alfabetización digital, lo que permite a las personas usar la tecnología de manera efectiva en su aprendizaje, investigación académica y desarrollo personal.

Colecciones diversas para promover la comprensión cultural
Las bibliotecas, al ofrecer colecciones diversas, fomentan la comprensión y la empatía cultural, desafiando estereotipos y promoviendo el respeto mutuo entre las culturas.

Apoyo al aprendizaje a lo largo de la vida
Las bibliotecas públicas también apoyan el aprendizaje continuo, ofreciendo servicios que promueven el desarrollo personal y profesional, como clases de alfabetización, desarrollo de habilidades laborales y materiales para el aprendizaje de idiomas.

Trabajo conjunto con instituciones educativas
Las bibliotecas colaboran con escuelas y universidades, proporcionando recursos educativos abiertos y programas que ayudan a las personas a adquirir nuevas habilidades y completar su educación, superando barreras geográficas y socioeconómicas.

Investigación internacional y colaboración académica
Para investigadores y académicos, las bibliotecas son fundamentales al proporcionar acceso a bases de datos especializadas y sistemas de préstamo interbibliotecario, facilitando la colaboración internacional y el éxito académico.

Promoción de la inclusión y la equidad
Las bibliotecas también promueven la inclusión y la equidad, garantizando que sus recursos sean accesibles para todos, independientemente de su lengua, capacidades o estatus socioeconómico. Ofrecen materiales en varios idiomas y formatos accesibles, y sirven como espacios seguros para comunidades marginadas.

Un futuro más equitativo
El Día Internacional de la Educación es una oportunidad para reconocer las contribuciones multifacéticas de las bibliotecas a la educación global. Las bibliotecas no son solo depósitos de libros; son centros vibrantes de innovación, inclusión e inspiración. Para seguir cumpliendo su misión, las bibliotecas requieren inversiones y apoyo sostenido de gobiernos, organizaciones y comunidades.