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Conferencias depredadoras que utilizan nombres iguales o similares de grandes eventos de manera intencional

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More Duplication of Journal Titles and Conference Names by Predatory Publishers Stef Brezgov– 

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Editoriales depredadoras están organizando  conferencias utilizando títulos de nombres de prestigiosas conferencias de manera duplicada o casi duplicada de manera intencional.

Una de las entidades organizadoras de conferencias más prolífica es WASET, que responde al nombre de “World Academy of Science, Engineering and Technology”, pero en realidad no es ninguna academia. En la imagen de arriba, vemos que WASET está celebrando una conferencia en Chicago de la International Conference on Traffic and Transport Psychology (ICTTP). También van celebrar una versión de la falsa conferencia el mes que viene en Osaka.

La verdadera International Conference on Traffic and Transport Psychology se celebrará el próximo año en Brisbane, Qld., Australia, y esta conferencia sólo tiene lugar cada cinco años. Está organizada por el “Centre for Accident Research & Road Safetyb Queensland”. Si este es tu campo de conocimiento, te recomendamos que ignores completamente la conferencia de WASET y te dirijas a Brisbane.

Al Grupo OMICS, es una editorial depredadora de Hyderabad, India, le gusta copiar o imitar los títulos de revistas para engañar a los investigadores y hacerles creer que su imitación de baja calidad es la verdadera. Aquí hay dos ejemplos:

Insight Medical Publishing, también conocido como iMedPub, es un sello de mala calidad que ahora pertenece al Grupo OMICS. Actualmente están lanzando un nuevo título, Journal of Clinical Epigenetics. Su correo electrónico de spam se refiere a él sólo como Epigenetics Clínical, a veces esta es una táctica para engañar a la gente para que crea que la revista spam es Clinical Epigenetics, la revista oficial de la Clinical Epigenetics Society, publicada por BioMed Central.

Taylor & Francis publica Journal of Dual Diagnosis, y OMICS Group ha casi  duplicado el título, publicando una revista depredadora que se titula Dual Diagnosis: Open Access. El Grupo OMICS también está organizando una conferencia llamada Dual Diagnosis, y el correo electrónico de spam para esa conferencia está firmado por una persona con un nombre familiar, para hacer creer a los investigadores que esta es la conferencia original.

¿Cuánto se citan los artículos de revistas depredadoras en revistas no depredadoras?

 

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Marilyn H.Oermann et al. (2019). Citations of Articles in Predatory Nursing Journals. Nursing Outlook [early online publication]. https://doi.org/10.1016/j.outlook.2019.05.001

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Un estudio interesante que analiza hasta qué punto se citan los artículos de revistas depredadoras de enfermería en las revistas de enfermería de revistas no depredadoras. Se dan detalles de cómo identificaron las 127 revistas depredadoras y las revistas no depredadoras. Los hallazgos clave fueron que hubo 814 citas de artículos publicados en revistas depredadoras de enfermería. Los artículos de revistas predadoras fueron citados en todo tipo de revistas de enfermería no predadoras; por lo que se hace necesario que autores, revisores y editores sean capaces de identificar los artículos procedentes de revistas depredadoras.

De manera que se propone que la formación para la adquisición de competencias básicas en materia de información debe incluir no sólo la importancia de revisar el contenido de la literatura, sino también la fuente. Esto incluye las características y prácticas de las editoriales depredadoras, que pueden ayudar a los consumidores de investigación a proceder con cautela al considerar el contenido publicado por estos medios.

 

Revistas depredadoras: soluciones para detener la “Corrupción de la Ciencia”

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Manoj Mathew Lalu, Larissa Shamseer, Kelly D. Cobey & David Moher. How stakeholders can respond to the rise of predatory journals. Nature Human Behaviour 1, 852–855 (2017) DOIdoi:10.1038/s41562-017-0257-4

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Las revistas depredadoras son un problema global y creciente que contamina todos los dominios de la ciencia. Se necesitará una respuesta coordinada de todas las partes interesadas (investigadores, instituciones, donantes, reguladores y pacientes) para detener la influencia de estas revistas ilegítimas.

Un equipo de investigadores del Hospital de Ottawa y Universidad de Ottawa especializado en el estudio de revistas depredadoras ha esbozado un guión con los primeros pasos que las partes interesadas pueden llevar a cabo para combatir la creciente influencia de estas revistas que ha publicado en Nature Human Behavior, que sugiere:

  • Es necesario educar a los investigadores sobre cómo identificar las revistas predatorias y evitar enviar trabajos a estos puntos de venta sin escrúpulos.
  • Las instituciones de investigación deben proporcionar incentivos para que sus investigadores publiquen en revistas legítimas.
  • Los organismos de financiación necesitan auditar los lugares donde se publica la investigación que financian y desincentivar el envío de más artículos a las revistas predatorias.
  • Los pacientes y los participantes deben presionar a otras partes interesadas para asegurar que los estudios clínicos se publiquen en las mejores revistas posibles; también pueden ayudar a identificar publicaciones en revistas depredadoras que apoyan la ciencia “falsa”.

 

Los datos de millones de pacientes se están perdiendo en las revistas depredadoras. Los grupos de defensa de los pacientes, así como las organizaciones de pacientes que financian la investigación, deben ser conscientes de este problema masivo. Hay que desarrollar políticas  que permitan combatir el creciente problema de las revistas depredadoras

El The Centre for Journalology es líder mundial en la comprensión de la importancia de ayudar a los investigadores a publicar sus resultados de manera transparente y evitar revistas predatorias. El centro cuenta con un oficial de publicaciones a tiempo completo que ofrece capacitación y consultas a los investigadores del Hospital de Ottawa.

Puede ser difícil para los investigadores mantenerse al día sobre las mejores prácticas de publicación a medida que el panorama editorial cambia rápidamente, pero las instituciones necesitan contar con sistemas de apoyo para guiar a sus investigadores en la publicación responsable

El equipo también ha desarrollado los siguientes recursos para ayudar a los investigadores con este tema:

Características distintivas de las revistas predatorias (BMC Medicine)
Características de las invitaciones a enviar a revistas predatorias (BMC Medicine)

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Características de las revistas “depredadoras”

Las revistas “depredadoras” publicaron más de 420.000 artículos en 2014

Un 15% de las revisiones científicas de las revistas denuncias hechas por Retraction Watch son fraudulentas

Los avances en la revisión por pares

Revisión científica: monográfico

 

 

 

Características de las revistas “depredadoras”

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Shamseer, L., D. Moher, et al. “Potential predatory and legitimate biomedical journals: can you tell the difference? A cross-sectional comparison.” BMC Medicine vol. 15, n. (2017). pp. 28. http://dx.doi.org/10.1186/s12916-017-0785-9
https://bmcmedicine.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12916-017-0785-9

 

Internet ha transformado la publicación científica, sobre todo, con la introducción de la publicación de acceso abierto. Recientemente, ha habido un aumento de las revistas en línea que se caracterizan como “depredadores”, que solicitan activamente manuscritos y cobran honorarios de publicaciones sin proporcionar ni servicios editoriales, ni una sólida revisión por pares.

La investigación Potential predatory and legitimate biomedical journals: can you tell the difference? A cross-sectional comparison publicada en  BMC Medicine busca identificar las características de las revistas potencialmente “depredadoras”, para ello se realizó una comparación transversal de las características de las potenciales revistas depredadores respecto a aquellas otras legítimas de acceso abierto y las basado en suscripciones.

Para establecer la lista negra de revistas “depredadores”, Jeffrey Beall, quién acuñó el término “predatory”, utilizó una serie de criterios, tales como normas e instrucciones comprensivas para los autores que se identifican fácilmente en el sitio web de la revista, así como la comprobación del comité en la edición de la publicación y de la entidad académica que publica la revista (es decir, no autorizadas por la ley y / o no de acuerdo con normas o normas aceptadas). Si creía que la revista y / o el editor no cumplían con estos criterios, se añadía a su lista. Entre las limitaciones de la lista negra Beall, estaba la aplicación inconsistente y unilateral de criterios no basados en evidencia utilizados para identificar revistas.

Para llevar a cabo la investigación se identificaron revistas científicas de cada uno de los siguientes grupos: – potenciales revistas “depredadoras” (fuente: Beall’s List), presumiblemente legítimas y de acceso totalmente abierto (fuente: PubMed Central) y revistas bajo suscripción (fuente: Abridged Index Medicus). Se utilizaron los criterios de inclusión en la revista en MEDLINE para examinar e identificar revistas biomédicas dentro del grupo de revistas “depredadoras” potenciales. Se seleccionaron aleatoriamente cien revistas de cada grupo. Un evaluador evaluó las características de la revista (por ejemplo, la integridad del sitio web, la apariencia, los editores y el personal, el proceso de revisión editorial, las instrucciones a los autores, el modelo de publicación, los derechos de autor y licencias, la ubicación de las revistas y el contacto).

Se analizaron 93 revistas “depredadoras”, 99 de acceso abierto y 100 revistas basadas en suscripciones; Las exclusiones se debieron a la indisponibilidad del sitio web. La mayoría de las páginas de revistas “depredadoras” contenían errores ortográficos (61/93, 66%) e imágenes distorsionadas o potencialmente no autorizadas (59/93, 63%) en comparación con revistas de acceso abierto (6/99, 6% y 5/99, 5% , respectivamente) y revistas basadas en suscripciones (3/100, 3% y 1/100, 1%, respectivamente). Treinta y una (33%) de las revistas “depredadoras” anunciaban una medición falsa del impacto frente a tres (3%) revistas de acceso abierto y ninguna de las basadas en suscripción. Casi tres cuartas partes (n = 66, 73%) de las revistas “depredadoras” tenían editores o miembros del consejo editorial cuya afiliación con la revista no estaba verificada en comparación con dos (2%) revistas de acceso abierto y una (1%) en el caso de revistas bajo suscripción. Las revistas “depredadoras” cobran una tasa de publicación considerablemente menor (mediana 100 $ USD, IQR 63 $ – 150 $ ) que las revistas de acceso abierto (1865 $  USD, IQR $ 800- $ 2205) y las revistas híbridas basadas en suscripción ( 3000 $ USD, IQR $ 2500- $ 3000).

Por lo general, las revistas legítimas no solicitan regularmente envíos de manuscritos por correo electrónico y, de acuerdo con nuestros recientes hallazgos, casi nunca prometen una publicación rápida.

 

Un 15% de las revisiones científicas de las revistas denuncias hechas por Retraction Watch son fraudulentas

 
 

Basado en

Academic journals are facing a battle to weed out fake peer reviews. By Aja Romano. The Daily Dot – Aug 21, 2015, 8:30am

 

Cada vez son más las estafas que están enmascarando publicaciones que no lo son como revistas científicas que requieren del pago para aceptar y publicar trabajos sin ningún tipo de revisión por pares. Estas revistas son generalmente fáciles de detectar. Pero ahora hay un nuevo problema: el propio proceso de revisión por pares está siendo “hackeado” gracias a los servicios de terceros a los que se paga para fabricar falsas revisiones por pares.

La condición sine quanum para que consideremos que una revista es científica es que haya sido sometida a un proceso de revisión por parte de expertos o pares. El proceso de revisión por pares es crucial para la integridad de las publicaciones académicas, y es una tarea clave para asegurar que la información que se publica se ha examinado a fondo y es lo más precisa posible. Si una revista afirma que los documentos que publica son revisadas por expertos, se supone que este hecho proporciona  a los lectores un grado de confianza de que un grupo de expertos ha evaluado los contenidos que se publican en la misma, y que han pasado un examen concienzudo.

El proceso de revisión científica da validez como tal a una investigación, el desarrollo del proceso de revisión lo lleva a cabo el comité científico de la revista o publicación. El comité científico en general es designado por el editor de la revista entre aquellos expertos más cualificados o con mayor experiencia en ese área de conocimiento.  Cuando un autor envía un original a una revista, el editor designa a dos o tres de esos expertos para que revisen la calidad de la publicación; normalmente este proceso se lleva a cabo por lo que se denomina doble ciego; es decir los revisores no saben quién es el autor de la publicación y a la viceversa, el investigador desconoce quienes son los que hacen la revisión de su publicación. Cuando el comité científico emite el juicio de evaluación normalmente se dan tres posibilidades.

1. Publicación del artículo sin modificaciones

2. Aceptación del artículo con modificaciones

3. Rechazo

En resumen los revisores analizan la metodología de investigación utilizada en el trabajo y hacen sugerencias para mejorar y optimizar la calidad de lo publicado. También pueden optar por rechazar un trabajo si la investigación es poco sólida. y como vimos anteriormente los revisores normalmente no tienen contacto directo con los investigadores, si no que les comunican sus comentarios, críticas y preocupaciones por medio de los editores de la revista, sea directamente o a través de la plataforma de la revista (OJS), que luego son quienes deciden finalmente si aceptan o no el documento para su publicación en base al consenso respecto al juicio emitido por aquellos otros. En el caso de que haya una diferencia fuerte de criterio entre ambos revisores se designa a un tercero.

La presencia de entidades falsas que fingen validar la investigación no es nuevo en el mundo académico, pero en los últimos años  con el auge del libre acceso, los falsos informes de investigación fraudulenta han ido siendo objeto cada vez de más atención. El hecho de que el nombre del revisor asignado a un trabajo suene legítimo no quiere decir que en realidad lo sea. Según una noticia aparecida esta semana en The Dai ly Dot, no es ningún secreto que cualquiera puede fingir casi todo en Internet: referencias falsas de trabajos, noticias falsas, falsas audiencias, falsas credenciales académicas y ciencia falsa. Incluso las revistas universitarias que distribuyen importantes investigaciones de universidades de todo el mundo comienzan a ser objeto de estos mismos tipos de influencias, ya que en los últimos años es bastante frecuente encontrar revistas evaluadas por falsos revisores que proliferan en el mundo académico, según Retraction Watch una página web dedicada a la vigilancia científica al menos un total de 250 revistas de este tipo han sido denunciadas en los últimos tres años.

La tendencia reciente que permite a los autores del original e incluso a los propios revisores recomendar a otros investigadores para hacer revisiones por pares de su trabajo ha sido en parte el factor desencadenante de la corrupción en el sistema. En algunos casos incluso se está produciendo el robo de identidad, ya que los pares falsos suelen utilizar nombres de importantes científicos pertenecientes al área de investigación del documento a revisar, sin que los verdaderos científicos sepan que su identidad ha sido robada y está siendo utilizada para la emisión de opiniones falsas sobre una investigación a evaluar.

El proceso está mucho más extendido de lo que podríamos creer en un principio. El número total de documentos con revisiones por pares falsos desde 2012 sólo representa el 15 por ciento del número total de las denuncias hechas por Retraction Watch, una cifra relativamente importante respecto a miles de artículos científicos que se publican cada año en el que además se han visto implicadas importantes firmas editoriales. En el último año la revista Nature informó que parte de su plataforma, un software de gestión y publicación de servicios llamado ScholarOne, había sido utilizado para enlazar a más de un centenar de cuentas falsas de falsos revisores, las cuales redirecionaban  de nuevo a un único autor en Taiwán. Incluso sistemas tan sólidos como el de Elsevier también son vulnerable, aunque se sabe que esta importante editorial está trabajando para no permitir a los usuarios agregar cuentas fraudulentas, o hackear cuentas de editores y asignarlas a  colaboradores fraudulentos.

La buena noticia es que a medida que han ido apareciendo falsas revisiones científicas también lo han hecho los sitios de vigilancia que identifican revistas que ofrecen revisiones por pares falsos, e incluso en algunos casos de estafas por parte de revisores reales que ofrecen a los autores buenas críticas a cambio de dinero para crear reseñas falsas.

Todo esto tiene importantes daños colaterales para muchos autores, ya que muchos de los trabajos de investigación que aparecen en estas revistas fraudulentas son legítimos, y sus autores no tienen nada que ver con el falso proceso de revisión por pares, de modo que estos autores son víctimas de esta pantomima de sistema de revisión por pares, y una vez que sus documentos se retraen, será muy difícil para ellos volver a dar a conocer los resultados de su trabajo legítimos de investigación.

 

Las revistas “depredadoras” publicaron más de 420.000 artículos en 2014

 

 

Shen and Björk ‘Predatory’ open access: a longitudinal study of article volumes and market characteristics BMC Medicine (2015) 13:230

 

 

Una consecuencia negativa del rápido crecimiento de las publicación de acceso abierto financiadas a través de cargos de procesamiento de artículo, junto a la necesidad de los investigadores de publicar para obtener mejoras profesionales, acreditarse o obtener financiación para sus proyectos, es la aparición de editoriales y revistas “depredadoras” con un sistema de comercialización altamente cuestionable, lo que que ha provocado un aumento espectacular de artículos publicados por revistas “depredadoras”, según los investigadores Cenyu Shen y Bo-Christer Bjorkde Hanken School of Economics de Finlandia. A pesar de que el número total de revistas y editoriales con un volúmenes comparable al de todas las revistas indexadas por el Directorio de Revistas de Acceso Abierto (DOAJ), el problema de las revistas “depredadoras” parece circunscrito a unos pocos países, donde las prácticas de evaluación académica favorecen fuertemente la publicación internacional, pero sin controles adicionales de calidad.

 

Estás revistas que se cuentan por miles, cobran cientos de dólares a los autores a cambio una publicación rápida y de una mediocre o inexistente revisión por pares. Aunque hay una falta de estudios exhaustivos sobre varios aspectos de este fenómeno, incluyendo su extensión y distribución regional, una investigación de Cenyu Shen y Bo-Christer Bjork titulada  “‘Predatory’ Open Access: A Longitudinal Study of Article Volumes and Market Characteristics” publicada por BMC Medicine, demuestra que estás revistas publicaron más de 420.000 artículos de este tipo en 2014, frente a 53.000 que se publicaron en 2.010.

 

Evolución del Crecimiento de las revistas ”depredadoras”

 

 

Los autores utilizaron la lista de Jeffrey Beall sobre editores y revistas “depredadoras” como punto de partida para el estudio. Beall, bibliotecaria de comunicación académica y profesora asociada de la Universidad de Colorado en Denver, desarrollño 52 criterios para determinar la inclusión de las revistas en sus listas, con criterios que van desde si un editor solicita artículos originales a través de mensajes de spam a la existencia de un equipo editorial de la revista perfectamente organizado. De las aproximadamente 11.000 revistas incluidas en esta lista, Shen y Bjork hicieron su estudio basándose en una muestra de 613 revistas como una “estimación aproximada”.

El estudio contiene información sobre la disciplina y el asunto tratado, país de la editorial, cargo por procesamiento artículo y volúmenes de artículos publicados entre 2010 y 2014 que se recogieron manualmente desde los sitios web de las revistas. Además, para un subconjunto de revistas y artículos individuales también se tomaron muestras de la afiliación, país de los autores y las demoras de publicación.

Los resultados ponen de relieve que durante el período estudiado, las revistas depredadores han aumentado rápidamente su volumen de publicación de 53.000 artículos en 2010 a un número estimado de cerca de 420.000 artículos en 2014, publicados por alrededor de 8.000 revistas activas. Al principio de este fenómeno, los editores con más de 100 revistas dominaban el mercado, pero desde 2012 los editores en la categoría de tamaño de entre 10 y 99 revistas han acaparado la mayor cuota de mercado. La distribución regional de los países y la autoría del editor es altamente sesgada, respecto a los autores las tres cuartas partes proceden de Asia y África. los autores pagan una carga media de artículo de procesamiento de 178 USD parar los artículos publicados normalmente dentro de los 2 a 3 meses después de su presentación.

A pesar de que el número total de revistas y editoriales con un volúmenes comparable al de todas las revistas indexadas por el Directorio de Revistas de Acceso Abierto (DOAJ), el problema de las revistas “depredadoras” parece circunscrito a unos pocos países, donde las prácticas de evaluación académica favorecen fuertemente la publicación internacional, pero sin controles adicionales de calidad.