«e-Resource Licensing Explained: An A–Z Licensing Guidebook for Libraries» es una guía publicada por la Association of Research Libraries (ARL) el 14 de enero de 2025. Este manual práctico está diseñado para capacitar a los bibliotecarios en la gestión de licencias de recursos electrónicos (e-resources). Proporciona explicaciones legales sencillas y estrategias pragmáticas para proteger los derechos de los usuarios bajo la ley de derechos de autor de EE. UU., especialmente frente a términos de licencia restrictivos. Cada término de un acuerdo de licencia de e-resource se analiza en relación con los fundamentos legales, resultados deseados, lenguaje recomendado, posibles trampas, y la importancia y riesgos generales. La guía se actualizará periódicamente para incluir nuevas secciones y herramientas que reflejen las mejores prácticas, modelos de negocio y cambios legales.
Los audiolibros no solo son una alternativa accesible para quienes tienen dificultades con la lectura convencional, sino que también juegan un papel crucial en promover la alfabetización y la inclusión. A través de su propia experiencia personal y profesional, la autora Elizabeth Ellis defiende la validez de los audiolibros como una forma de lectura auténtica, especialmente en contextos donde el tiempo y la accesibilidad son limitados.
El estudio plantea si escuchar un audiolibro tiene el mismo valor que leer. Desde su perspectiva como madre y profesional de la industria de los audiolibros, asegura que, aunque las opiniones sean divididas, el cerebro humano procesa la información auditiva de manera similar a la visual. Este punto de vista es respaldado por expertos como Emily Pike Stewart, narradora y productora de audiolibros, quien señala que los audiolibros son fundamentales para la accesibilidad de personas con discapacidades visuales, como su esposo, que es ciego. A pesar de utilizar el braille, la mayoría de los libros no están disponibles en este formato, por lo que los audiolibros se convierten en una herramienta esencial para la lectura y el acceso a la información.
Además de ser una solución para personas con discapacidades visuales, los audiolibros también son cruciales para aquellos con trastornos neurológicos como la dislexia. Estos trastornos dificultan la lectura de texto impreso, pero los audiolibros ofrecen una alternativa efectiva, permitiendo a los oyentes disfrutar de los mismos contenidos sin enfrentar barreras adicionales. Organizaciones como Learning Ally están luchando contra el estigma de que los audiolibros no son «libros reales», y están promoviendo la alfabetización a través de audiolibros grabados por narradores humanos. Estas iniciativas son especialmente beneficiosas para niños de diversas edades y niveles educativos, promoviendo la inclusión independientemente de la raza, el estatus socioeconómico o la habilidad cognitiva.
La autora también resalta cómo los audiolibros permiten una experiencia más enriquecedora para aquellos que tienen poco tiempo para leer de manera tradicional, como es su caso al ser madre y escritora profesional. En situaciones cotidianas como desplazamientos largos, tareas domésticas o multitareas, los audiolibros brindan la oportunidad de disfrutar de libros mientras se realizan otras actividades. Un ejemplo destacado en el artículo es el de su esposo, quien, siendo un ávido lector de fantasía, menciona que le resulta más fácil procesar la información en formato de audio, ya que le permite escuchar mientras camina, cocina o realiza otras actividades. Además, señala cómo la actuación de la voz de los narradores puede enriquecer la experiencia, añadiendo una capa de profundidad y emoción a la obra.
En su experiencia profesional, Ellis también comparte ejemplos de cómo los audiolibros pueden transformar la percepción de una obra. Menciona el caso de «Mary Poppins», una serie que leíó en su juventud y que volvió a experimentar en formato de audiolibro, destacando cómo la narradora Sophie Thompson aportó una nueva dimensión al personaje. Esta capacidad de experimentar un libro desde una perspectiva diferente, gracias a la narración, es una de las características que distingue a los audiolibros de la lectura tradicional.
Sin embargo, Ellis no pasa por alto que no todos los libros son aptos para el formato de audiolibro. Durante su carrera como revisora de audiolibros, ha tenido que escuchar obras que no funcionan bien en este formato, como libros de cocina o finanzas, que a menudo se vuelven tediosos de escuchar debido a su contenido técnico y detallado. También destaca que la combinación entre el contenido de un libro y la habilidad del narrador es clave para que la experiencia sea positiva. Si la narración no se ajusta al tono o estilo del texto, puede afectar negativamente la calidad de la experiencia auditiva.
A pesar de estos desafíos, Ellis concluye que los audiolibros deben verse como una extensión natural de los libros impresos, no como una sustitución. El audiolibro es una herramienta poderosa para hacer que la literatura sea más accesible a una gama más amplia de personas, incluidos aquellos con discapacidades, personas que viven con poco tiempo, y aquellos que disfrutan de la interpretación única de un narrador. Los audiolibros también ayudan a hacer que los libros sean más inclusivos y menos exclusivos, eliminando barreras y permitiendo que más personas disfruten de la lectura. En última instancia, el artículo aboga por la idea de que la elección de leer un libro de manera tradicional, digital o en formato de audiolibro es una cuestión personal, pero que todas estas formas de «lectura» deben ser igualmente valoradas.
La Iniciativa de Datos Institucionales (IDI, por sus siglas en inglés) es un nuevo programa lanzado por el Harvard Library Innovation Lab con el objetivo de mejorar la accesibilidad de los datos de dominio público para el entrenamiento de la inteligencia artificial (IA). Este programa tiene como foco hacer disponibles grandes cantidades de datos de instituciones de conocimiento, incluyendo casi un millón de libros digitalizados en la Biblioteca de la Facultad de Derecho de Harvard, para alimentar modelos
Institutional Data Initiative (IDI), de la Biblioteca de la Facultad de Derecho de Harvard, lanzada el 12 de diciembre de 2024, tiene como objetivo ampliar y mejorar los recursos de datos disponibles para entrenar modelos de inteligencia artificial (IA). Este programa se centra en hacer accesibles los materiales de dominio público almacenados en instituciones como la Biblioteca de la Facultad de Derecho de Harvard, incluida una base de datos de casi un millón de libros digitalizados, para entrenar IA.
La iniciativa busca resolver la falta de diversidad y la subrepresentación de ciertos grupos en los conjuntos de datos utilizados actualmente para entrenar IA. Estos datos, proveniente de colecciones de instituciones académicas y bibliotecas públicas, son clave para desarrollar sistemas de IA más inclusivos y representativos. Según Greg Leppert, director ejecutivo de IDI, estos conjuntos de datos deben ser parte de la «dieta saludable» de datos para entrenar IA, ya que las IA solo son tan diversas como los datos con los que se entrenan.
Además, el proyecto busca garantizar que los datos de dominio público, como los obtenidos a través del Caselaw Access Project, no sean alterados ni omitidos, preservando la integridad de las colecciones institucionales. IDI también trabaja en colaboración con otras instituciones de conocimiento, como la Biblioteca Pública de Boston, y planea realizar un simposio para fomentar la cooperación y la liberación de datos entre diversas instituciones.
En general esta Iniciativa de Datos Institucionales de Harvard tiene como objetivo mejorar el acceso a los datos públicos y promover el uso ético de estos recursos para el entrenamiento de IA, con el fin de asegurar que las tecnologías futuras beneficien a la humanidad de manera más equitativa.
A través de su encuesta anual, que se ha convertido en una tradición dentro de su blog, Bransford explora los cambios en los hábitos de lectura impulsados por factores tecnológicos, económicos y culturales.
Se analiza la evolución de las preferencias de lectura entre libros físicos y libros electrónicos a lo largo de los últimos 18 años. Bransford invita a los lectores a participar en su encuesta anual sobre el tema, destacando cómo las preferencias han cambiado debido a factores como avances tecnológicos, hábitos de consumo y disponibilidad de títulos. El autor también reflexiona sobre las razones detrás de estas elecciones, incluyendo aspectos prácticos, sentimentales y económicos, abriendo un espacio para el debate sobre el futuro de la lectura digital.
El autor destaca que, aunque los libros electrónicos ganaron popularidad rápidamente gracias a su comodidad, portabilidad y precio, los libros físicos aún conservan un fuerte atractivo debido a su tangibilidad, conexión emocional y la experiencia estética que ofrecen, como el diseño de las portadas o el placer de pasar páginas de papel. Este dilema refleja una tensión continua entre innovación y tradición, donde los avances tecnológicos han hecho que los dispositivos de lectura sean más accesibles y versátiles, mientras que los lectores nostálgicos y coleccionistas prefieren el formato físico por su valor sentimental y durabilidad.
Bransford también aborda cómo la disponibilidad de títulos en cada formato ha influido en las decisiones de los lectores. Por ejemplo, algunos títulos pueden estar más fácilmente disponibles como e-books, mientras que otros, especialmente ediciones especiales o de coleccionista, están diseñados para apreciarse como objetos físicos. Además, analiza el impacto de los precios y cómo las promociones frecuentes en libros electrónicos han incentivado a algunos consumidores a adoptar este formato.
La tecnología NFT (Non-Fungible Token, o «Token No Fungible» en español) es una forma de activo digital basado en blockchain que representa la propiedad o autenticidad de un objeto único, generalmente en forma de arte digital, música, videos, coleccionables y otros tipos de contenido creativo.
Cuando compras un NFT, estás adquiriendo una especie de «certificado digital de propiedad» de un objeto digital, como una obra de arte, un video o un coleccionable. Este certificado está registrado en la blockchain, lo que garantiza que el dueño del NFT tiene la propiedad única de ese objeto digital, aunque otros puedan ver el mismo archivo.
Los NFT han ganado popularidad especialmente en el mundo del arte digital, permitiendo a los artistas vender sus obras en mercados específicos como OpenSea, Rarible o Foundation, donde los compradores adquieren una prueba de propiedad digital de esa obra. Sin embargo, su uso se ha expandido a otras áreas, incluyendo la música, videojuegos, deportes y bienes raíces virtuales.
Los NFTs son activos digitales basados en la tecnología blockchain que representan la propiedad o autenticidad de un objeto único, como arte digital, música, videos, coleccionables y otros contenidos creativos. Han ganado popularidad en el ámbito del arte digital, permitiendo a los artistas vender sus obras en plataformas como OpenSea, Rarible o Foundation. Sin embargo, su uso se ha extendido a otros sectores como la música, los videojuegos, los deportes y los bienes raíces virtuales.
NFTs: Un mercado de 25 mil millones de dólares en rápido crecimiento
La industria de los NFTs experimentó un crecimiento acelerado en 2021, alcanzando un volumen de comercio de 25.5 mil millones de dólares, lo que supuso un aumento del 765% con respecto al año anterior. Además, la creación de mundos virtuales alcanzó una capitalización de 3.6 mil millones de dólares, un récord histórico. El número de billeteras criptográficas activas superó los 2.7 millones, un incremento del 592% en comparación con 2020. Aunque el mercado de NFTs tuvo una desaceleración a principios de 2022, se recuperó en abril, con un aumento en el valor de muchas colecciones de NFTs, a pesar de la caída de criptomonedas como el ETH. Estos datos, junto con la creciente presencia de celebridades, muestran que los NFTs están encaminados a convertirse en una tendencia dominante.
Beneficios de los NFTs para los editores
Los NFTs brindan a los editores la posibilidad de crear productos digitales innovadores, con características y oportunidades antes imposibles. Los NFTs pueden ser limitados en número, lo que introduce el concepto de escasez en el ámbito digital. Los editores también pueden beneficiarse de regalías por ventas secundarias, generando ingresos recurrentes y automatizados. Además, los NFTs permiten nuevas formas de interacción con comunidades de fanáticos, vinculándolos a contenido multimedia o funciones especiales, como eventos exclusivos o canales privados en plataformas como Discord. Estos productos, a menudo más que una simple obra de arte, ofrecen una experiencia profunda y de largo plazo.
NFTs como parte de una estrategia de publicación digital
Para aprovechar al máximo los beneficios de los NFTs, deben ser parte de una estrategia de publicación digital a largo plazo. No deben considerarse productos aislados, sino como una herramienta para llegar a nuevos clientes y atraer a entusiastas de los NFTs, que a menudo provienen de fuera del mundo editorial. Al ofrecer productos NFT de alta calidad, los editores pueden atraer nuevos públicos y explorar mundos virtuales relacionados con sus propiedades intelectuales.
«Proof-of-work» vs. «Proof-of-stake»
Una blockchain (cadena de bloques) es una base de datos descentralizada que almacena información en nodos distribuidos. Para agregar un bloque nuevo a la cadena, todos los nodos deben alcanzar un consenso sobre el estado de la red. En el protocolo «proof-of-work» (prueba de trabajo), los mineros resuelven cálculos complejos para añadir bloques, lo que consume mucha energía, pero asegura la red. Ethereum, la blockchain más utilizada para NFTs, emplea este protocolo. Sin embargo, Ethereum planea actualizarse al protocolo «proof-of-stake» (prueba de participación), que reemplaza a los mineros con validadores y reduce el consumo energético. Blockchains como Polygon, Flow y Cardano ya utilizan «proof-of-stake», que es más eficiente y menos perjudicial para el medio ambiente.
Impacto ambiental y cómo la comunidad blockchain lo enfrenta
Uno de los mayores problemas de la tecnología blockchain es su alto consumo energético. El consumo anual de Ethereum es comparable al de Finlandia. Sin embargo, Ethereum está trabajando en una transición hacia «proof-of-stake», lo que reducirá significativamente su consumo energético. Otras blockchains, como Polygon y Solana, ya han implementado protocolos más eficientes, como «proof-of-stake» y «proof-of-history» (prueba de historia), que también abordan el impacto ambiental.
Billeteras como almacenamiento esencial para criptomonedas y NFTs
Las billeteras cripto son esenciales para almacenar NFTs y criptomonedas. Actualmente, MetaMask es la billetera más compatible. Estas billeteras funcionan como un «billetero digital», donde se guardan fondos y NFTs, y solo se pueden acceder mediante una clave privada para protegerlos de robos. Cada billetera tiene una ID única que se utiliza para realizar transacciones en la blockchain, y esta ID es crucial para crear y vender NFTs.
¿Qué es un contrato inteligente?
Un contrato inteligente es un programa basado en blockchain que define los términos y condiciones entre comprador y vendedor. Una vez desplegado, el contrato no puede ser modificado y se ejecuta automáticamente en todos los nodos de la red. Los contratos inteligentes en NFTs incluyen variables como el nombre del proyecto, el símbolo del contrato, la dirección de la billetera del editor y las regalías por reventa. Los derechos de licencia no forman parte del contrato inteligente y deben acordarse por separado con los compradores.
Aunque los OER ayudan a reducir costos y a mejorar el acceso a materiales educativos, encontrar buenos libros de texto sigue siendo un problema debido a la baja calidad de muchos directorios de OER. La investigación aborda los desafíos que enfrentan los académicos para identificar libros de texto de calidad dentro de los Recursos Educativos Abiertos (OER, por sus siglas en inglés).
El estudio evaluó más de 350 recursos relevantes, identificando 95 directorios multidisciplinarios y 23 directorios limitados a ciertas disciplinas que contienen una alta proporción de libros de texto gratuitos. Se proporcionó información comparativa de 118 directorios, destacando aquellos con altos niveles de precisión, criterios claros de selección y libros de texto de buena calidad. Entre los directorios más útiles se destacan tres: Open Textbook Library, B.C. Open Collection y LibreTexts Commons.
Los 95 directorios multidisciplinarios varían ampliamente en tamaño, desde 10 hasta más de 455,000 ítems, con una media de 9329 y una mediana de 280. La correlación entre el número total de ítems y el número de libros de texto es baja (r = 0.48), indicando que directorios más grandes no necesariamente contienen más libros de texto. Los productores principales de estos directorios son universidades y agencias gubernamentales canadienses.
El estudio concluye que, al concentrarse en estos directorios de alta calidad, se puede superar la principal barrera para la adopción de libros de texto OER: la dificultad para identificar títulos adecuados que reemplacen los textos convencionales.
Se recomienda a autores y editores asegurar que sus libros de texto OER estén incluidos en los directorios más útiles, promover estos directorios como mecanismos superiores de descubrimiento y mantener altos estándares de calidad. Además, es crucial enfocarse en directorios específicos de libros de texto para mejorar la accesibilidad y adopción de OER en la educación.
El contenido de este libro se origina a partir de la Jornada profesional y Taller práctico sobre contenidos digitales locales, organizada por ANABAD Murcia los días 2 y 3 de diciembre de 2010. El evento se celebró en la Biblioteca Regional de Murcia y en la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia.
La jornada recibió apoyo económico del proyecto de innovación docente WikipediaLAB, impulsado por el Vicerrectorado de Relaciones Internacionales e Innovación. También contó con el respaldo de FESABID y las acciones de formación de la Coordinadora de Asociaciones de Archiveros para el Ministerio de Cultura. Empresas como 102 Novadoc y EDIT.UM (publicaciones de la Universidad de Murcia) colaboraron en la realización del evento.
El libro titulado Contenidos digitales locales: modelos institucionales y participativos, coordinado por Tomás Saorín Pérez y Mª Verónica de Haro de San Mateo, fue publicado por la Federación ANABAD en 2011.
Tres cuartas partes del profesorado de educación superior en los EE. UU. imparten al menos un curso totalmente presencial, en comparación con el 40% que enseña completamente en línea o el 23% que combina componentes presenciales y en línea. Estos resultados provienen de la encuesta más reciente de Bay View Analytics, realizada a más de 3,400 docentes de educación superior en EE. UU.
Aunque la mayoría de los cursos son presenciales, esta proporción está muy por debajo del 96% del profesorado que enseñaba de manera completamente presencial antes de la pandemia de COVID-19. Esta relación entre cursos presenciales, en línea y combinados se ha mantenido sin cambios respecto al año pasado, representando una nueva normalidad en la educación superior. Los resultados de la encuesta también muestran que el uso de libros de texto y las percepciones sobre los materiales de cursos digitales frente a los impresos se mantuvieron estables en comparación con el año anterior, aunque hay una tendencia creciente hacia el uso de opciones de materiales digitales para los estudiantes. Casi todos los libros de texto requeridos se ofrecen en formato digital. Para el año académico 2023-24, solo el 8% de los cursos ofreció exclusivamente un libro de texto impreso, una disminución frente al 12% del año pasado y al 19% del año anterior.
Además, en 2023-24, más de la mitad del profesorado (56%) estaba al tanto de los recursos educativos abiertos (OER, por sus siglas en inglés), que son materiales de enseñanza y aprendizaje gratuitos para usar, adaptar y compartir. El 41% utilizó OER como material obligatorio o suplementario en sus cursos. Aunque la conciencia y el uso de los OER disminuyeron ligeramente en comparación con el año pasado, los niveles siguen siendo superiores o iguales a los observados hace dos años.
Las ventas de audiolibros en Harper Collins han superado por primera vez a las de libros electrónicos, según un reciente informe de ganancias. Este crecimiento no es un auge repentino, sino el resultado de varios factores, como el lanzamiento de la plataforma ACX de Amazon en 2011, que permitió a autores independientes publicar audiolibros, y el aumento del consumo de contenido de audio debido al auge del podcasting y la pandemia de COVID-19. Michele Cobb, de la Audio Publishers Association, señala que la industria ha evitado el ciclo de auge y caída del podcasting, ya que se basa en un modelo de ventas unitarias en lugar de publicidad. Sin embargo, hay preocupaciones sobre el impacto futuro de la inteligencia artificial y la entrada de Spotify en el mercado de audiolibros.
La audiencia de audiolibros también ha cambiado considerablemente. Si bien en el pasado los oyentes de audiolibros eran predominantemente personas mayores que escuchaban cintas de cassette, hoy en día, la mayoría de los oyentes son menores de 45 años. Además, estos adultos jóvenes están introduciendo a sus hijos en el mundo de los audiolibros, ampliando aún más el alcance del mercado.
A diferencia del podcasting, que ha experimentado altibajos debido a su dependencia de modelos de negocio basados en la publicidad, la industria de los audiolibros ha disfrutado de un crecimiento más estable. Esto se debe a que los audiolibros se venden como unidades individuales, al igual que los libros impresos, lo que proporciona una fuente de ingresos más constante y predecible.
A pesar del éxito reciente, la industria de los audiolibros enfrenta desafíos. Uno de los principales es el impacto potencial de la inteligencia artificial, que podría afectar la producción y el empleo en la narración de audiolibros. Además, la entrada de Spotify en el mercado de audiolibros a fines de 2023 genera tanto expectativas como preocupaciones. Aunque algunos editoriales reportan que esta incursión ha atraído a nuevos oyentes, también hay inquietudes sobre cómo este modelo de negocio podría afectar los ingresos de los autores.
Internet Archive, una biblioteca en línea que proporciona acceso gratuito a una vasta colección de libros, ha tenido que retirar aproximadamente 500.000 títulos después de una victoria legal obtenida por los editores. Esta decisión judicial, tomada el año pasado, obligó a Internet Archive a reducir drásticamente su oferta, lo que ha causado una «pérdida devastadora» para los lectores que dependen de esta plataforma para acceder a libros difíciles de conseguir o inexistentes en sus bibliotecas locales.
Internet Archive está apelando la decisión ante el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de EE. UU., argumentando que su modelo de préstamo digital controlado debería considerarse un uso justo bajo la ley de derechos de autor. La organización sostiene que los editores no han presentado pruebas de que su mercado de libros electrónicos haya sufrido daños a causa del préstamo de Internet Archive. Además, afirma que sus prácticas están alineadas con la tecnología estándar de la industria para evitar la descarga y redistribución no autorizada de los libros.
Chris Freeland, director de servicios de biblioteca de Internet Archive, ha expresado que los editores que han demandado a Internet Archive han impuesto restricciones que limitan gravemente el acceso a los libros, afectando a académicos, estudiantes y lectores en comunidades desfavorecidas. En respuesta, muchos usuarios de Internet Archive han firmado una carta abierta pidiendo a los editores que reconsideren y restauren los libros eliminados, subrayando el impacto negativo en la educación y el acceso a la información.
Los editores, representados por la Asociación de Editores Americanos (AAP), defienden las retiradas alegando que IA violó los derechos de autor al ofrecer acceso global a obras sin licencias adecuadas. La AAP no ha respondido a las preocupaciones sociales expresadas por los usuarios de IA.
En el caso de que la apelación no tenga éxito, Internet Archive planea seguir luchando en los tribunales para restablecer el acceso a los títulos afectados. Mientras tanto, la biblioteca sigue creciendo en otros aspectos, como la digitalización de libros para preservación y la oferta de libros fuera de circulación y de dominio público.
El resultado del caso podría tardar meses en resolverse, y los usuarios del Internet Archive, incluidos aquellos en comunidades rurales o con discapacidades, temen perder uno de los pocos recursos confiables para acceder a libros raros o difíciles de encontrar.