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Huelga de bibliotecarios en la British Library: precariedad laboral, ciberataque y fallos de gestión en la biblioteca nacional del Reino Unido

Cockerell, Claudia. 2025. Scandals, Grossly Underpaid Staff and a Devastating Cyber Attack: Inside the Nightmare at the British Library. The Standard, December 2025. https://www.standard.co.uk/news/london/british-library-staff-strike-cyber-attack-b1263045.html

El personal de la British Library protagonizó una huelga en diciembre de 2025 en protesta por bajos salarios, malas condiciones laborales y la continua crisis tras un devastador ciberataque ocurrido hace dos años, que dejó fuera de servicio muchos sistemas digitales y catálogos en línea. Los trabajadores, representados por el sindicato Public and Commercial Services Union (PCS), exigían mejores sueldos y condiciones, señalando que muchos empleados dependen de trabajos secundarios o de asistencia social debido a la insuficiencia de sus ingresos.

La British Library, la biblioteca nacional del Reino Unido y una de las mayores del mundo, ha sido escenario de una profunda crisis interna que combina huelgas prolongadas del personal, impactos persistentes de un ciberataque devastador de 2023 y tensiones sobre la gestión institucional y la financiación pública. La biblioteca, con más de 170 millones de ítems en su colección física —desde manuscritos históricos hasta obras impresas modernas— ha visto cómo estos problemas han afectado tanto a empleados como a usuarios académicos y al público en general.

La huelga, que llevó al cierre de las salas de lectura principales y a una significativa interrupción de los servicios, fue enmarcada por el profundo descontento con la gestión de la biblioteca. El ciberataque de octubre de 2023, perpetrado por el grupo de ransomware Rhysida, no solo dañó la infraestructura digital, sino que también filtró datos personales de empleados y usuarios en la dark web, lo que aumentó la carga de trabajo y la frustración del personal.

Un sondeo entre los trabajadores sindicalizados reveló que el 71% considera insuficiente su salario para cubrir sus necesidades básicas, obligando a muchos a recurrir a bancos de alimentos o a empleos secundarios. La frustración se intensificó con una comunicación interna sobre recomendaciones de “regalar experiencias o vales caseros” en Navidad como una manera de ahorrar dinero, percibida por muchos como una burla a la realidad económica del personal. Mientras tanto, los altos cargos ejecutivos ganan salarios significativamente mayores —el anterior director ejecutivo recibió alrededor de 165,000 £ al año, más de cinco veces el salario promedio del personal base— y algunos incluso percibieron bonificaciones después del ciberataque, lo que ha alimentado aún más el descontento.

La crisis actual no puede entenderse sin abordar el ciberataque que sufrió la biblioteca el 28 de octubre de 2023. Un grupo de ransomware conocido como Rhysida infiltró los sistemas de la institución mediante un servidor de acceso remoto que carecía de medidas de seguridad modernas como la autenticación multifactor, aprovechando vulnerabilidades y sistemas heredados.

Además, el artículo describe tensiones internas y críticas hacia la dirección de la biblioteca, incluyendo la renuncia del anterior director ejecutivo tras una breve gestión y la percepción de que los altos salarios de la alta dirección contrastan con la situación económica de los empleados de base. El malestar se agrava por la lentitud de la recuperación digital y la percepción de falta de apoyo institucional y gubernamental para abordar tanto las secuelas del ciberataque como las demandas laborales.

Como afecta a las bibliotecas rurales de Estados Unidos los recortes federales, las redadas de inmigración y la desaceleración económica

«Federal Cuts, Immigration Raids and a Slowing Economy Hit Rural Libraries” — The New York Times, 10 de noviembre de 2025 https://www.nytimes.com/2025/11/10/us/politics/rural-libraries.html

Al igual que muchos pueblos pequeños rurales, Tieton, Washington, se enfrenta a una confluencia de circunstancias que han hecho insostenible mantener su biblioteca de una sola sala, un “símbolo cívico” para el pueblo.

las bibliotecas rurales estadounidenses enfrentan una presión sin precedentes debido a una combinación de factores económicos, sociales y políticos. Los recortes en la financiación federal y estatal han obligado a muchas bibliotecas a reducir personal, limitar horarios de apertura y recortar programas educativos y culturales, afectando especialmente a comunidades pequeñas donde estas instituciones son uno de los pocos espacios de acceso a información y tecnología.

En marzo, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva para desmantelar el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS, por sus siglas en inglés), que había proporcionado alrededor de 270 millones de dólares al año a bibliotecas públicas y académicas para financiar servicios como programas de lectura de verano, acceso a internet de alta velocidad, préstamos entre bibliotecas, capacitación del personal y acceso a bases de datos nacionales.

Actualmente, continúa una batalla judicial sobre esa orden, con una medida cautelar temporal que mantiene operativa a la agencia. Sin embargo, los gobiernos estatales y locales, ya preocupados por la incertidumbre que generan los recortes inminentes, enfrentan además el aumento de los costos de personal, una economía en desaceleración y una nueva ley que reduciría Medicaid y la asistencia alimentaria. Debido a esto, estas administraciones podrían no ser capaces de compensar la reducción o eliminación de fondos federales.

Las comunidades ya están sintiendo los efectos: algunas bibliotecas rurales en Florida y Mississippi han congelado sus programas de préstamo interbibliotecario, lo que limita considerablemente el acceso de los residentes de zonas más alejadas a materiales diversos. Las bibliotecas estatales de Maine, Indiana, Connecticut y Washington han despedido personal o advertido sobre próximos recortes; dado que los bibliotecarios estatales suelen proporcionar la mayor parte de la formación y asistencia tecnológica a sus colegas de ciudades pequeñas, los recortes a nivel estatal pueden traducirse en servicios reducidos o simplificados en bibliotecas municipales y del condado.

Ante múltiples desafíos, el distrito bibliotecario de Yakima (Washington) comenzó a advertir a los residentes a finales del año pasado que las cuatro ciudades que aún pagaban una tarifa fija anual al distrito tendrían que pagar más por sus bibliotecas o perder el servicio. La reacción pública logró cambios en varias localidades, incluida Naches, con una población de 1.090 habitantes, donde los usuarios frecuentes de la biblioteca persuadieron a la junta del distrito para que aumentara la tarifa de manera gradual durante tres años. La Coalición Amigos de la Biblioteca de Naches está ahora considerando constituirse como organización sin fines de lucro para recaudar fondos destinados a una sucursal más grande que podría incluir servicios como salas de conferencias e incluso una cafetería.

Además, la inmigración y las redadas migratorias han generado un clima de miedo que disuade a las familias inmigrantes de utilizar estos espacios, lo que limita su función de centro comunitario inclusivo. Las bibliotecas rurales también se ven afectadas por la desaceleración económica: el éxodo de jóvenes hacia ciudades en busca de empleo reduce la población usuaria y, al mismo tiempo, incrementa la dependencia de quienes permanecen, especialmente personas mayores y familias con pocos recursos.

El artículo destaca que, a pesar de estos desafíos, muchas bibliotecas están innovando para mantenerse relevantes, ofreciendo servicios de conexión a internet, programas de alfabetización digital, talleres educativos y apoyo social. Sin embargo, advierte que sin un aumento de fondos y un enfoque político que reconozca su importancia, estas instituciones corren el riesgo de desaparecer, lo que dejaría a muchas comunidades rurales sin acceso a información crítica y a espacios de encuentro comunitario.

Crisis en los préstamos interbibliotecarios por la eliminación de la exención arancelaria para envíos inferiores a 800 dólares

Massie, Dennis. “Rising to the Challenge: How the SHARES Resource Sharing Community Navigated a Global Disruption to International Shipping.” Hanging Together (OCLC Research), 15 de septiembre de 2025. https://hangingtogether.org/rising-to-the-challenge-how-the-shares-resource-sharing-community-navigated-a-global-disruption-to-international-shipping/

A finales de agosto de 2025, la eliminación de la exención arancelaria de minimis para envíos inferiores a 800 dólares generó gran incertidumbre en los préstamos interbibliotecarios de EE. UU. Más de una docena de países y numerosos proveedores suspendieron los envíos hacia ese país. La medida puso en riesgo la circulación internacional de materiales académicos y bibliográficos.

En agosto de 2025, las bibliotecas de Estados Unidos que gestionan préstamos interbibliotecarios se enfrentaron a una crisis inesperada: la revocación de la exención arancelaria De Minimus para envíos de menos de 800 dólares. Esta medida generó incertidumbre en el transporte internacional, pues más de una docena de países y diversos proveedores de documentos y libros suspendieron temporalmente los envíos a EE. UU. El riesgo de que materiales en tránsito quedaran retenidos y de que los nuevos envíos acumularan tarifas imprevistas amenazaba con desestabilizar la actividad de préstamo y adquisición académica.

La comunidad SHARES, integrada por bibliotecas de distintos países, reaccionó de manera inmediata. A través de la lista de correo SHARES-L comenzaron a compartirse experiencias, estrategias y resultados en tiempo real: universidades como Waterloo, Pennsylvania State o Glasgow ajustaron formularios de aduanas para incluir aclaraciones como “solo para seguros” o “no para reventa”, mientras que otras, como la Universidad de Pensilvania, optaron por suspender temporalmente los envíos tras incidentes costosos. Al mismo tiempo, se celebraron reuniones virtuales (town halls), en las que se recopilaron actualizaciones, se propusieron alternativas como ofrecer índices o tablas de contenidos en lugar de préstamos físicos y se establecieron protocolos comunes.

El impacto trascendió los préstamos interbibliotecarios: instituciones como Princeton informaron que varios proveedores internacionales de libros también detuvieron las ventas hacia EE. UU., lo que mostraba la magnitud del problema. Poco después, comenzaron a surgir orientaciones de empresas de mensajería como FedEx, que recomendaron declarar valores nominales, añadir códigos arancelarios específicos (como 4901.x para libros) y detallar que los envíos correspondían a préstamos interbibliotecarios temporales y no a operaciones comerciales. Estas medidas facilitaron que los envíos fueran tramitados como exentos de aranceles en aduanas.

En menos de tres semanas, la situación empezó a normalizarse: la mayoría de las universidades pudo reanudar los préstamos internacionales, en algunos casos con pequeñas tarifas adicionales o ajustes en la documentación, aunque algunas instituciones prefirieron mantener la suspensión por precaución. Casos como el de la Universidad de Brown o la de Pensilvania, que recibieron cargos menores por envíos desde Canadá y decidieron impugnarlos, evidencian que la adaptación aún continúa.

La respuesta de SHARES se articuló en dos niveles: la lista de correo, que permitió la participación asincrónica y la circulación constante de información, y los town halls, que ofrecieron espacios de coordinación y discusión en tiempo real. Este modelo de colaboración transformó la incertidumbre individual en soluciones colectivas y reafirmó el valor de la comunidad como infraestructura esencial para afrontar crisis globales. En última instancia, el episodio demostró que la cooperación, el intercambio de información y el apoyo mutuo son tan importantes como la logística o la tecnología en el sostenimiento de las bibliotecas académicas y sus redes internacionales.

Millones de niños desaparecen del sistema educativo estadounidense

Barshay, Jill. “Public School Kids Were Already Going Missing. There’s Even More to Come.” KQED MindShift, 22 de septiembre de 2025. https://www.kqed.org/mindshift/65802/public-school-kids-were-already-going-missing-theres-even-more-to-come

Se aborda aborda un fenómeno alarmante en el sistema educativo de EE. UU.: el aumento significativo de estudiantes que han desaparecido de las listas escolares desde la pandemia de COVID-19.

Según un informe del Brookings Institution, durante el año escolar 2021–22, aproximadamente 2 millones de estudiantes de entre 5 y 17 años desaparecieron de las matrículas escolares, lo que representa un aumento del 450% en comparación con 2019–20. Incluso en el año escolar 2023–24, aún había 2,1 millones de niños no contabilizados, casi el 4% de la población infantil escolarizada, casi cinco veces más que antes de la pandemia.

Este fenómeno no se debe únicamente a la mudanza de familias o al desorden administrativo, sino que muchos de estos niños no están inscritos en escuelas privadas ni están siendo educados en casa. El informe sugiere que estos niños podrían estar fuera del sistema educativo sin una educación formal, lo que plantea preocupaciones sobre su desarrollo académico y futuro.

Además, el artículo destaca que las pérdidas de matrícula son más pronunciadas en distritos de alta pobreza y en comunidades predominantemente negras, donde más de una cuarta parte de los estudiantes no están inscritos en escuelas públicas tradicionales. Se prevé que, si esta tendencia continúa, las escuelas públicas tradicionales podrían perder hasta 8,5 millones de estudiantes para 2050.

Este fenómeno refleja una crisis educativa que va más allá de la pandemia y que requiere atención urgente para garantizar que todos los niños reciban una educación adecuada y equitativa.

Espacios de organizaciones sin fines de lucro como las bibliotecas pueden jugar un papel crucial en tiempos de incertidumbre y cambio

Griffin, Danielle, and Pamela Uppal-Sandhu. «Resilience and Community in Times of Change: The Role of the Non-Profit Sector.» The Philanthropist Journal, February 24, 2025. https://thephilanthropist.ca/2025/02/resilience-and-community-in-times-of-change-the-role-of-the-non-profit-sector/

Las organizaciones sin fines de lucro desempeñan un papel esencial en la construcción de comunidades resilientes, especialmente en tiempos de crisis sociales y sanitarias. Estas entidades no solo ofrecen servicios vitales, sino que también fomentan la colaboración y el empoderamiento comunitario, elementos clave para enfrentar y superar desafíos colectivos.

Las redes comunitarias son fundamentales en la construcción de la resiliencia social, ya que proporcionan apoyo emocional y material a los miembros afectados por situaciones adversas. Estas redes fomentan la colaboración y la solidaridad, fortaleciendo el tejido social y la capacidad de adaptación de la comunidad ante crisis.

Frente a desafíos como emergencias de salud pública, desastres climáticos, y la creciente desigualdad social, las organizaciones deben responder a la creciente demanda de servicios con recursos limitados. A pesar de sentirse abrumadas, muchas organizaciones mantienen una perspectiva optimista, lo que refleja la resiliencia inherente al sector.

Las bibliotecas, como espacios de organizaciones sin fines de lucro, juegan un papel crucial en tiempos de incertidumbre y cambio, actuando como pilares fundamentales en la construcción de comunidades resilientes. Estas instituciones no solo proporcionan acceso a información y recursos vitales, sino que también fomentan el sentido de pertenencia, colaboración y empoderamiento entre los miembros de la comunidad, aspectos esenciales para enfrentar desafíos colectivos.

En tiempos de crisis sociales, sanitarias o económicas, las bibliotecas se convierten en centros de apoyo emocional y material, ofreciendo un refugio seguro donde las personas pueden acceder a recursos educativos, tecnológicos y culturales. Además, actúan como puntos de encuentro para la solidaridad, donde se promueve la cooperación entre individuos y organizaciones locales. La resiliencia social se ve fortalecida a través de las redes comunitarias que estas bibliotecas facilitan, permitiendo que los miembros de la comunidad encuentren apoyo tanto en situaciones de emergencia como en procesos de adaptación a nuevas realidades.

Enfrentando desafíos como emergencias de salud pública, desastres climáticos y la creciente desigualdad social, las bibliotecas deben responder a una demanda cada vez mayor de servicios con recursos limitados. A pesar de las dificultades, muchas bibliotecas mantienen un enfoque positivo y proactivo, adaptándose a las necesidades emergentes y demostrando la capacidad de resistencia y flexibilidad inherente al sector bibliotecario. Este compromiso con la comunidad convierte a las bibliotecas en agentes clave para mitigar los efectos de las crisis y promover la recuperación.

La colaboración entre bibliotecas y otras organizaciones comunitarias amplifica la capacidad de respuesta ante crisis, potenciando el impacto de sus acciones. Las bibliotecas no solo ofrecen acceso a libros y recursos digitales, sino que también facilitan talleres, programas de alfabetización digital, actividades culturales y servicios de apoyo psicológico, lo que refuerza la cohesión social y la participación activa. Al trabajar en conjunto con otras organizaciones, las bibliotecas pueden influir en la creación de políticas públicas que respondan a las necesidades de las comunidades más vulnerables, abogando por un cambio social que promueva la equidad y el bienestar colectivo.

En momentos de crisis, las bibliotecas también se destacan como espacios de innovación social. Al ser instituciones abiertas y dinámicas, pueden adaptarse rápidamente a nuevas demandas, implementando modelos de servicio flexibles y soluciones innovadoras que aborden problemas sociales específicos. Además, las bibliotecas actúan como incubadoras de nuevas ideas, desde proyectos de inclusión digital hasta iniciativas de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente, que benefician a la comunidad a largo plazo.

Las alianzas estratégicas con otras entidades permiten a las bibliotecas ampliar su alcance y fortalecer su impacto. Estas colaboraciones no solo permiten acceder a recursos adicionales, sino que también aumentan la capacidad de las bibliotecas para intervenir de manera más efectiva ante emergencias y necesidades urgentes. En este contexto, las bibliotecas se convierten en agentes esenciales para la resiliencia de la comunidad, mejorando la capacidad de adaptación ante la adversidad y contribuyendo a la construcción de un futuro más equitativo y sostenible.

Las bibliotecas públicas en ‘crisis’ debido a recortes de servicios

BBC News. «Public Libraries in “crisis” as Councils Cut Services», 2 de septiembre de 2024. https://www.bbc.com/news/articles/cn9lexplel5o.

Desde 2016, más de 180 bibliotecas gestionadas por consejos municipales en el Reino Unido han cerrado o han sido transferidas a grupos de voluntarios. Las comunidades más desfavorecidas fueron cuatro veces más propensas a perder bibliotecas financiadas públicamente, lo que ha resultado en la pérdida de 2,000 empleos. Estos datos reflejan la magnitud de la crisis que enfrentan las bibliotecas públicas.

El gobierno ha reconocido las presiones sobre los servicios bibliotecarios y ha prometido estabilidad para los consejos locales. Aunque las visitas a las bibliotecas aumentaron un 71% entre 2021 y 2023, los fondos no han alcanzado la creciente demanda. Las áreas más pobres son las más afectadas por los cierres, a pesar de que las bibliotecas ofrecen servicios más allá del préstamo de libros, como clubes de lectura y espacios cálidos para personas en situación de pobreza energética.

En algunos lugares, los voluntarios han intervenido para salvar las bibliotecas, como en el caso de la biblioteca de Ringmer, donde una comunidad local logró mantenerla abierta, aunque con desafíos para mantener los servicios sin financiación pública. Las protestas continúan en áreas como Birmingham y Nottingham ante la propuesta de reducir los servicios.

Las autoridades locales tienen la obligación de proporcionar un servicio bibliotecario «completo», pero la interpretación de este mandato ha cambiado, provocando una disminución en la calidad y cantidad de bibliotecas.

¿Qué son y que implican los desiertos informativos?

Los desiertos informativos («news deserts») son comunidades que carecen de medios de comunicación locales que proporcionen noticias y contenidos creíbles y completos. Este fenómeno ocurre cuando los periódicos y otras fuentes de noticias locales cierran o se reducen significativamente, dejando a las comunidades sin acceso a información esencial sobre eventos locales, gobierno, elecciones y otros temas importantes.

Desde 2005, Estados Unidos ha perdido más de una cuarta parte de sus periódicos y se prevé que perderá un tercio para 2025. Los desiertos informativos representan una amenaza significativa para las comunidades locales y la democracia, especialmente en una era de noticias falsas.

Las noticias locales son fundamentales para mantener informada a la comunidad sobre el gobierno local, las elecciones y eventos sociales. No obstante, la industria periodística enfrenta una crisis, con el cierre de muchos periódicos en las últimas dos décadas, lo que ha dado lugar a «desiertos de noticias»: comunidades sin cobertura informativa local.

El Centro para la Innovación y la Sostenibilidad en los Medios Locales (CISLM) de la Universidad de Carolina del Norte define un desierto informativo como: “una comunidad, ya sea rural o urbana, con acceso limitado a noticias y contenidos creíbles y completos que alimentan la democracia a nivel local”. La desaparición del periodismo local deja un vacío que puede ser llenado por desinformación.

Los desiertos informativos surgen por varias razones. Una de las principales causas es el declive financiero de los medios. La disminución de ingresos por publicidad y suscripciones ha llevado al cierre de muchos periódicos locales. Otra causa significativa es la consolidación de medios. La compra y fusión de medios por grandes corporaciones a menudo resulta en la reducción de personal y cobertura local, ya que estas empresas buscan maximizar la eficiencia y reducir costos. Finalmente, los cambios en el consumo de noticias también juegan un papel importante. El auge de las noticias digitales y las redes sociales ha cambiado la forma en que las personas consumen noticias, afectando la viabilidad de los medios tradicionales que no han logrado adaptarse a estos nuevos hábitos de consumo.

La falta de noticias locales tiene varias consecuencias negativas. Sin fuentes confiables de noticias, las comunidades pueden ser más vulnerables a la desinformación y las noticias falsas. Esto se debe a que no hay medios locales que puedan verificar y proporcionar información precisa sobre eventos y asuntos importantes. Además, la ausencia de noticias locales puede disminuir la participación cívica. Los ciudadanos, al no estar informados sobre los asuntos locales, son menos propensos a participar en actividades cívicas y elecciones. Finalmente, la falta de cobertura mediática local reduce la rendición de cuentas. Los funcionarios locales y las instituciones pueden operar con menos escrutinio público, lo que puede llevar a la corrupción y a una menor transparencia.

Para abordar los desiertos informativos, se están explorando varias soluciones. Una de ellas es la transformación digital. Los medios de comunicación pueden adoptar modelos de distribución digital para llegar a una audiencia más amplia sin incurrir en los costos asociados con la impresión y la distribución física. Esto les permite expandir su alcance a nuevas audiencias y mantener costos bajos.

Además, se están implementando modelos de negocio innovadores. Esto incluye la introducción de nuevos métodos de monetización, como las suscripciones digitales y el acceso patrocinado. Estas estrategias permiten a los medios generar ingresos de manera sostenible mientras ofrecen contenido de calidad a los lectores. El acceso patrocinado, en particular, puede ser una forma efectiva de proporcionar acceso a noticias confiables a comunidades que de otro modo estarían mal atendidas.

Finalmente, el apoyo comunitario y gubernamental también juega un papel crucial. Se están ofreciendo incentivos y subvenciones para apoyar el periodismo local y garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Esto puede incluir fondos destinados a medios locales independientes, programas de becas para periodistas locales y campañas de concientización sobre la importancia del periodismo local en la democracia. El respaldo del gobierno y la comunidad es fundamental para mantener vivos los medios locales y garantizar que sigan cumpliendo su función vital en la sociedad.

Fuente: Media Makers Meet | What’s new in media. «How technology can help publishers eliminate the threat of news deserts», 5 de enero de 2023. https://mediamakersmeet.com/how-technology-can-help-publishers-eliminate-the-threat-of-news-deserts/.

Los bibliotecarios están ahora en primera línea de la crisis de los sin techo en Estados Unidos

Halff, Noa. «Librarians are now on the frontline of America’s homelessness crisis». Mail Online, 3 de marzo de 2024. https://www.dailymail.co.uk/news/article-13084201/librarians-americas-frontline-workers-stress-pandemic-burnout.html.

Los bibliotecarios se han convertido en trabajadores de primera línea en Estados Unidos, enfrentándose a una serie de crisis que incluyen la falta de hogar, la migración, la epidemia de opioides y conflictos culturales. Este cambio ha llevado a un aumento alarmante de casos de agotamiento entre los bibliotecarios, quienes describen los encuentros que enfrentan como «traumáticos».

La pandemia ha intensificado esta presión, con el personal de las bibliotecas reportando una deterioración significativa de las condiciones desde 2020. En informes recientes, algunos bibliotecarios han revelado un aumento alarmante de los ataques verbales, incluida la hostilidad racial, sexual o basada en género, en estados como California, Colorado y Oregon.

En lugares como Oakland, California, los bibliotecarios ahora se sienten más inseguros que nunca, enfrentando abusos verbales y confrontaciones peligrosas como parte de sus deberes laborales. Un informe de la Biblioteca Pública de Oakland identificó el compromiso de la biblioteca con la «inclusividad» como un factor principal que contribuye a la tensión mental y emocional experimentada por los bibliotecarios.

El informe señala una baja moral dentro de las bibliotecas de Oakland, con muchos miembros del personal sintiéndose cada vez más inseguros, sin apoyo de la gerencia y no suficientemente capacitados para manejar a personas enfrentando crisis de salud mental y otros problemas. Además, durante la pandemia, se ha observado un aumento en los ataques verbales basados en la raza, el sexo o la identidad de género del personal de la biblioteca.

En Oregon, los bibliotecarios también han expresado un aumento del agotamiento debido a los abusos verbales y físicos que enfrentan, especialmente desde el inicio de la pandemia. Informan encuentros peligrosos que incluyen acoso, desnudez pública y violencia con armas. Los auditores del condado señalan que las personas sin hogar y con crisis de salud mental en todo el condado de Multnomah se están volviendo cada vez más hacia las bibliotecas, pero estas no están equipadas ni capacitadas para satisfacer sus necesidades.

En Colorado, la Biblioteca Pública de Denver fue la primera en contratar trabajadores sociales internos para ayudar a los usuarios a acceder a alimentos, empleo y vivienda. Entre 2019 y enero de 2024, la policía de Denver respondió a casi 2.900 llamadas en todas las ubicaciones de la biblioteca, que incluían intentos de suicidio, robo, asalto, sobredosis y chequeos de bienestar.

La cultura de las bibliotecas también se ha visto envuelta en una batalla cultural sobre la prohibición de libros que algunas personas consideran inapropiados. Las bibliotecas públicas fueron acusadas de «censura» después de que un informe revelara que tenían muchos menos libros críticos con el género que títulos de activistas transgénero en sus estantes. A medida que padres y educadores luchan por la prohibición de libros, algunos estados han promulgado leyes que imponen sanciones penales a los bibliotecarios que permiten que los niños accedan a materiales «obscenos».

A pesar de estas presiones, los académicos han encontrado que prohibir los libros de las escuelas y bibliotecas públicas les brinda más atención y lectores. La circulación de libros prohibidos aumentó en promedio un 12 por ciento en comparación con títulos similares no prohibidos.

Preparar las bibliotecas públicas para el futuro en una época de incertidumbre

«Future Libraries – CILIP: the library and information association». Preparing public libraries for the future in an age of uncertainty. Accedido 10 de febrero de 2024. https://www.cilip.org.uk/page/future-libraries.

Informe

Kit de herramientas


El proyecto «New Future Libraries Project» de CILIP tiene como objetivo fortalecer la resiliencia y estrategia en las bibliotecas públicas. Consiste en dos partes: «Come Rain or Shine», que anticipa los desafíos hasta 2040, y una herramienta práctica para analizar futuros usos de los espacios. Se basa en la colaboración de líderes del sector bibliotecario y organizaciones relevantes. Busca equipar a las bibliotecas para enfrentar el futuro con previsión estratégica, manteniendo su papel vital.

El proyecto «New Future Libraries Project» de CILIP (Chartered Institute of Library and Information Professionals) tiene como objetivo apoyar la «Resiliencia y Estrategia» en las bibliotecas públicas. Consiste en dos partes:

  1. «Come Rain or Shine: Preparing public libraries for the future in an age of uncertainty» (Preparar las bibliotecas públicas para el futuro en una época de incertidumbre) Esta parte del proyecto anticipa los desafíos y demandas que enfrentarán las bibliotecas públicas desde ahora hasta el 2040. Proporciona un análisis estratégico de posibles escenarios futuros y cómo podrían afectar a las bibliotecas.
  2. Future Libraries toolkit: Esta herramienta práctica proporciona una guía y un marco para ayudar a las bibliotecas a analizar estratégicamente posibles usos futuros de sus espacios. Incluye actividades prácticas que las bibliotecas pueden realizar en su contexto único.

El proyecto cuenta con la contribución de líderes de bibliotecas y organizaciones relevantes, como Arts Council England, the British Library, entre otros. El objetivo es equipar a las bibliotecas públicas para enfrentar el futuro con previsión estratégica, manteniendo su papel fundamental para las futuras generaciones.

El enfoque del proyecto está fundamentado en la «futurabilidad«, un marco que permite a las personas comprender mejor el papel que el futuro juega en lo que ven y hacen, reconociendo que el futuro aún no existe pero puede ser imaginado por los seres humanos.

Todo, para todos: cómo las bibliotecas están en primera línea de las situaciones de crisis

Reporter, Victoria Gibson Affordable Housing Reporter, Omar Mosleh Staff. «Everything, to Everyone, All at Once: How Libraries Ended up on the Front Line of Toronto’s Urban Crisis». Toronto Star, 9 de septiembre de 2023.

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Cuando aumenta el número de personas sin hogar, persisten las barreras a la atención de salud mental y se reducen los apoyos sociales, la miríada de problemas a los que se enfrentan las ciudades canadienses se manifiesta inevitablemente en uno de los últimos espacios verdaderamente públicos: Las bibliotecas.

Aquí, en uno de los pocos espacios públicos auténticos de Toronto, de entrada gratuita y al que no le importa que te quedes horas, hay una institución que hace todo lo posible por rellenar las grietas de la ciudad.

Está en primera línea de la crisis de la vivienda, ya que cientos de personas son rechazadas a diario de los albergues y muchas buscan refugio en las bibliotecas para protegerse de las inclemencias del tiempo. Como las drogas callejeras son cada vez más tóxicas, los trabajadores de las bibliotecas han aprendido a administrar naloxona contra las sobredosis. Y las bibliotecas de toda la ciudad están viendo, y tratando de responder a, la dolorosa realidad de las personas que luchan contra enfermedades mentales graves sin acceso adecuado -o asequible- a la atención de salud mental.

«Son cosas en las que no se piensa necesariamente en las bibliotecas», afirma Brandon Haynes, presidente del Sindicato de Trabajadores de las Bibliotecas Públicas de Toronto, integrado por 2.100 miembros.

A medida que los problemas de la ciudad se han ido agravando, la biblioteca se ha cuestionado sus propios límites, ya que sólo dispone de un número limitado de recursos, como un único trabajador social para las 100 sucursales. Las nuevas iniciativas, como el programa de trabajadores de crisis, dependen actualmente de la filantropía más que de la financiación pública. El personal se siente presionado por la reducción de otros espacios de acogida y por el aumento del índice de violencia y otros incidentes en la biblioteca.

«Lo mejor de la biblioteca es que está abierta y es accesible a todo el mundo, pero también es un reto, porque no podemos hacerlo todo», advirtió Haynes. Una biblioteca ideal, en su opinión, es un lugar donde todo el mundo recibe la asistencia que necesita, pero eso se ha convertido en una tarea cada vez más difícil.

«Lo que ocurre en la comunidad se traslada a la biblioteca».

No hay dos bibliotecas idénticas; responden a las necesidades de sus comunidades. La misma tarde en que los usuarios de la sucursal de Lillian se sentían ensimismados en sus propios mundos tranquilos, la biblioteca Thorncliffe de Toronto estaba bulliciosa, con docenas de niños y adolescentes agrupados en torno a mesas de manualidades, navegando por Internet o enfrascados en videojuegos. Un trío de chicos irrumpió por la puerta con un balón de fútbol en la mano mientras se dirigían al mostrador de información.

Hoy en día hay muy pocas opciones donde alguien pueda ir y simplemente existir sin pagar, dijo Cook. «¿Dónde se reúnen personas de distintos ingresos, razas y culturas si no es en lugares como bibliotecas y parques públicos?

Pero no siempre es fácil. A veces, una persona que se enfrenta a cualquier tipo de problema llega a la biblioteca en crisis, que puede desembocar en un conflicto con el personal de la biblioteca o con otros usuarios.…

«Creo que la biblioteca es en gran medida una extensión de lo que se siente en todos departamentos de la ciudad», dijo French. «Nuestros colegas de la vivienda, de los refugios… están siendo sacudidos allí. Aquí sienten la misma presión: económica, de salud mental, de falta de vivienda. Son problemas enormes a los que nos enfrentamos como sociedad y como ciudad».

«¿Y cuando la ciudad tiene problemas? Puedes sentirlo dentro de una sucursal de la biblioteca».

Mirando al futuro de la biblioteca, Haynes la ve ahora -como siempre- como un recurso.

«Hay tantos retos a los que se enfrenta la ciudad, y la biblioteca es un lugar estupendo al que acudir en busca de ayuda», afirma. Aunque no cree que puedan llenar todos los vacíos, su esperanza es que la institución se centre en valores básicos: crear un espacio tan seguro como acogedor.

«Una biblioteca perfecta es un lugar donde todo el mundo recibe la ayuda que necesita».

Este es un problema al que se enfrentan no sólo las bibliotecas, sino también otras instituciones e instalaciones públicas, como las agencias de transporte, los parques y los centros comunitarios. Demuestra hasta qué punto nosotros y tantos otros dependemos de estos servicios públicos, y cómo nuestra reciente historia de desfinanciación y/o privatización de estos servicios ha perjudicado a nuestras comunidades. Demuestra que necesitamos más servicios públicos dotados de los recursos adecuados, en lugar de concentrar la carga en unos pocos que siguen recibiendo recursos por debajo de lo óptimo. Cualquier político que siga pregonando la necesidad de bajar los impuestos o de privatizar los servicios públicos está claro que no entiende lo que nuestra sociedad necesita de verdad.