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La construcción de comunidades ciudadanas inclusivas: papel de las bibliotecas en contextos de crisis y de emergencia social

Alonso‑Arévalo, Julio. 2018. La construcción de comunidades ciudadanas inclusivas: papel de las bibliotecas en contextos de crisis y de emergencia social.” Desiderata 7: 50–55. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6239039

Se plantea una reflexión profunda sobre la transformación del rol de las bibliotecas públicas en el siglo XXI, especialmente en contextos de crisis y emergencias sociales. Según el autor, las bibliotecas han dejado de ser espacios centrados exclusivamente en la custodia y gestión de colecciones para convertirse en actores activos en la construcción de capital humano y social.

En este nuevo paradigma, las personas —no los materiales— constituyen el centro de la misión bibliotecaria. Las bibliotecas no solo proporcionan acceso a recursos y conocimientos técnicos, sino que también inspiran y cultivan el aprendizaje individual y colectivo, fortaleciendo redes de conocimiento dentro de la comunidad. Esto implica un cambio radical hacia una biblioteca más participativa y conectada con las necesidades y aspiraciones de sus usuarios, fomentando relaciones sociales e inclusión.

En el contexto de crisis —ya sean desastres naturales, emergencias sociales o situaciones de vulnerabilidad—, las bibliotecas tienen un papel especialmente significativo. El autor destaca que su carácter accesible, abierto y cercano a la ciudadanía las posiciona como centros de intervención y resiliencia cuando otras estructuras sociales enfrentan dificultades. Al proporcionar espacios físicos y simbólicos de encuentro, les permite a los individuos no solo acceder a información útil, sino también reconstruir vínculos sociales, compartir experiencias y desarrollar respuestas colectivas. Este enfoque amplía la función tradicional de bibliotecas más allá de la mera difusión de información, integrándolas en los procesos de recuperación y cohesión comunitaria.

Además subraya además el papel del bibliotecario como mediador y facilitador en esta transformación. Más allá de sus funciones técnicas, los profesionales de la información ayudan a las personas a navegar nuevas tecnologías, gestionar datos relevantes y satisfacer sus necesidades informativas en situaciones de cambio constante. Esta labor se traduce en apoyo personalizado y en experiencias de aprendizaje que fortalecen la participación ciudadana y promueven la apropiación comunitaria de la biblioteca. En síntesis, el artículo aboga por concebir las bibliotecas como centros vivos de interacción social y agentes dinamizadores del capital social, capaces de promover la inclusión, la cohesión y la resiliencia en tiempos de crisis, reflejando un giro hacia una visión más amplia y humana del servicio bibliotecario.

El ataque de Trump a las bibliotecas: una amenaza devastadora para la democracia y el acceso al conocimiento

Lo, Leo S. Trump’s attack on libraries was predictable. Its consequences could be devastating. The Guardian, 21 de marzo de 2025.

En un artículo de opinión publicado en The Guardian, Leo S. Lo —presidente de la Association of College and Research Libraries— denuncia la reciente iniciativa del presidente Donald Trump de eliminar el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS), la única agencia federal de Estados Unidos encargada de financiar y apoyar bibliotecas y museos en todo el país.

Según Lo, aunque muchos no se sorprendan por las propuestas de Trump, este ataque era en realidad previsible en un contexto de creciente hostilidad política hacia las instituciones educativas y culturales. Subraya que la eliminación del IMLS no es simplemente un recorte presupuestario, sino una acción que podría desmantelar infraestructuras comunitarias esenciales que apoyan la alfabetización, la formación laboral, el acceso digital, la preservación cultural y la participación cívica.

Lo recuerda que, lejos de ser reliquias obsoletas en la era digital, las bibliotecas siguen siendo fundamentales para millones de estadounidenses: por ejemplo, en Dallas, Texas, se registraron casi 3,9 millones de recursos digitales prestados en un año, lo que demuestra la importancia continua de estas instituciones como puertas de acceso a oportunidades educativas y económicas, especialmente para familias con menos recursos. Además de su valor práctico, las bibliotecas tienen un impacto económico positivo, con programas que generan retornos significativos por cada dólar invertido.

El artículo también explora el impacto desproporcionado que el recorte de fondos tendría en comunidades indígenas, rurales y académicas. Proyectos que preservan lenguas y culturas, plataformas educativas abiertas y programas inclusivos para estudiantes con autismo son solo algunos ejemplos de iniciativas que dependen de las subvenciones del IMLS. Sin este apoyo, muchos de estos servicios quedarían en riesgo, debilitando la capacidad de los bibliotecarios para combatir la desinformación y apoyar el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Frente a esta situación, Lo insta a la ciudadanía a actuar: contactar a sus legisladores, participar en reuniones comunitarias y difundir el valor de las bibliotecas para protegerlas de una pérdida que, en su opinión, sería “devastadora” no solo para los servicios culturales, sino para la salud de la democracia misma.

Cuando los libros se convierten en basura: la controversia del alcalde de Croydon

Marín, A. (2025). Booked! Mayor Perry deceives over destruction of library stock. Inside Croydon. Cobertura de cómo la administración de Perry permitió que contratistas tiraran libros a la calle y la reacción pública ante el incidente. https://insidecroydon.com/2025/08/10/booked-mayor-perry-deceives-over-destruction-of-library-stock/

Se describe un episodio escandaloso en el que cientos de libros de la biblioteca pública de Broad Green —en el municipio de Croydon (Londres)— fueron tirados en la calle por contratistas que trabajaban para el ayuntamiento, después de que la biblioteca cerrara definitivamente el año anterior.

El incidente tuvo lugar tras el cierre de la biblioteca Broad Green en el sur de Londres como parte de un plan de recortes presupuestarios del consejo local, bajo la administración del alcalde Jason Perry. Contratistas empleados por el ayuntamiento retiraron cientos de libros del edificio, dejando grandes montones tirados en la acera, una acción que fue fotografiada por medios locales como Inside Croydon. La escena provocó indignación entre residentes, usuarios de la biblioteca y grupos comunitarios, quienes denunciaron que se trataba de una falta de respeto al patrimonio cultural y educativo de la zona, y que la medida demostraba una gestión negligente del material bibliográfico.

El alcalde Perry se pronunció públicamente calificando la situación de “inaceptable” y atribuyendo parte de la culpa a circunstancias externas, como la ocupación del edificio por okupas tras su cierre. Sin embargo, la cobertura de Inside Croydon subraya que la responsabilidad principal recae en la administración del consejo y sus contratistas, quienes no aplicaron protocolos adecuados para preservar, donar o redistribuir los libros antes de vaciar la biblioteca. La noticia destaca que este episodio es solo uno de varios ejemplos de mala gestión y decisiones cuestionables de la administración Perry en el manejo de bibliotecas locales, donde los recortes de personal y cierres de sucursales han generado fuertes críticas de la comunidad.

La polémica no solo refleja la pérdida de material educativo y cultural, sino también la desaparición de un espacio comunitario de encuentro y aprendizaje. Activistas y vecinos argumentan que la acción del consejo, combinada con la falta de consulta y planificación, demuestra un desprecio por el acceso público a la cultura y la educación. La imagen de los libros tirados en la acera se ha convertido en un símbolo de la degradación de los servicios públicos en Croydon y ha impulsado debates sobre la necesidad de políticas más responsables y transparentes en la gestión de recursos culturales y bibliotecarios.

Huelga de bibliotecarios en la British Library: precariedad laboral, ciberataque y fallos de gestión en la biblioteca nacional del Reino Unido

Cockerell, Claudia. 2025. Scandals, Grossly Underpaid Staff and a Devastating Cyber Attack: Inside the Nightmare at the British Library. The Standard, December 2025. https://www.standard.co.uk/news/london/british-library-staff-strike-cyber-attack-b1263045.html

El personal de la British Library protagonizó una huelga en diciembre de 2025 en protesta por bajos salarios, malas condiciones laborales y la continua crisis tras un devastador ciberataque ocurrido hace dos años, que dejó fuera de servicio muchos sistemas digitales y catálogos en línea. Los trabajadores, representados por el sindicato Public and Commercial Services Union (PCS), exigían mejores sueldos y condiciones, señalando que muchos empleados dependen de trabajos secundarios o de asistencia social debido a la insuficiencia de sus ingresos.

La British Library, la biblioteca nacional del Reino Unido y una de las mayores del mundo, ha sido escenario de una profunda crisis interna que combina huelgas prolongadas del personal, impactos persistentes de un ciberataque devastador de 2023 y tensiones sobre la gestión institucional y la financiación pública. La biblioteca, con más de 170 millones de ítems en su colección física —desde manuscritos históricos hasta obras impresas modernas— ha visto cómo estos problemas han afectado tanto a empleados como a usuarios académicos y al público en general.

La huelga, que llevó al cierre de las salas de lectura principales y a una significativa interrupción de los servicios, fue enmarcada por el profundo descontento con la gestión de la biblioteca. El ciberataque de octubre de 2023, perpetrado por el grupo de ransomware Rhysida, no solo dañó la infraestructura digital, sino que también filtró datos personales de empleados y usuarios en la dark web, lo que aumentó la carga de trabajo y la frustración del personal.

Un sondeo entre los trabajadores sindicalizados reveló que el 71% considera insuficiente su salario para cubrir sus necesidades básicas, obligando a muchos a recurrir a bancos de alimentos o a empleos secundarios. La frustración se intensificó con una comunicación interna sobre recomendaciones de “regalar experiencias o vales caseros” en Navidad como una manera de ahorrar dinero, percibida por muchos como una burla a la realidad económica del personal. Mientras tanto, los altos cargos ejecutivos ganan salarios significativamente mayores —el anterior director ejecutivo recibió alrededor de 165,000 £ al año, más de cinco veces el salario promedio del personal base— y algunos incluso percibieron bonificaciones después del ciberataque, lo que ha alimentado aún más el descontento.

La crisis actual no puede entenderse sin abordar el ciberataque que sufrió la biblioteca el 28 de octubre de 2023. Un grupo de ransomware conocido como Rhysida infiltró los sistemas de la institución mediante un servidor de acceso remoto que carecía de medidas de seguridad modernas como la autenticación multifactor, aprovechando vulnerabilidades y sistemas heredados.

Además, el artículo describe tensiones internas y críticas hacia la dirección de la biblioteca, incluyendo la renuncia del anterior director ejecutivo tras una breve gestión y la percepción de que los altos salarios de la alta dirección contrastan con la situación económica de los empleados de base. El malestar se agrava por la lentitud de la recuperación digital y la percepción de falta de apoyo institucional y gubernamental para abordar tanto las secuelas del ciberataque como las demandas laborales.

Como afecta a las bibliotecas rurales de Estados Unidos los recortes federales, las redadas de inmigración y la desaceleración económica

«Federal Cuts, Immigration Raids and a Slowing Economy Hit Rural Libraries” — The New York Times, 10 de noviembre de 2025 https://www.nytimes.com/2025/11/10/us/politics/rural-libraries.html

Al igual que muchos pueblos pequeños rurales, Tieton, Washington, se enfrenta a una confluencia de circunstancias que han hecho insostenible mantener su biblioteca de una sola sala, un “símbolo cívico” para el pueblo.

las bibliotecas rurales estadounidenses enfrentan una presión sin precedentes debido a una combinación de factores económicos, sociales y políticos. Los recortes en la financiación federal y estatal han obligado a muchas bibliotecas a reducir personal, limitar horarios de apertura y recortar programas educativos y culturales, afectando especialmente a comunidades pequeñas donde estas instituciones son uno de los pocos espacios de acceso a información y tecnología.

En marzo, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva para desmantelar el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS, por sus siglas en inglés), que había proporcionado alrededor de 270 millones de dólares al año a bibliotecas públicas y académicas para financiar servicios como programas de lectura de verano, acceso a internet de alta velocidad, préstamos entre bibliotecas, capacitación del personal y acceso a bases de datos nacionales.

Actualmente, continúa una batalla judicial sobre esa orden, con una medida cautelar temporal que mantiene operativa a la agencia. Sin embargo, los gobiernos estatales y locales, ya preocupados por la incertidumbre que generan los recortes inminentes, enfrentan además el aumento de los costos de personal, una economía en desaceleración y una nueva ley que reduciría Medicaid y la asistencia alimentaria. Debido a esto, estas administraciones podrían no ser capaces de compensar la reducción o eliminación de fondos federales.

Las comunidades ya están sintiendo los efectos: algunas bibliotecas rurales en Florida y Mississippi han congelado sus programas de préstamo interbibliotecario, lo que limita considerablemente el acceso de los residentes de zonas más alejadas a materiales diversos. Las bibliotecas estatales de Maine, Indiana, Connecticut y Washington han despedido personal o advertido sobre próximos recortes; dado que los bibliotecarios estatales suelen proporcionar la mayor parte de la formación y asistencia tecnológica a sus colegas de ciudades pequeñas, los recortes a nivel estatal pueden traducirse en servicios reducidos o simplificados en bibliotecas municipales y del condado.

Ante múltiples desafíos, el distrito bibliotecario de Yakima (Washington) comenzó a advertir a los residentes a finales del año pasado que las cuatro ciudades que aún pagaban una tarifa fija anual al distrito tendrían que pagar más por sus bibliotecas o perder el servicio. La reacción pública logró cambios en varias localidades, incluida Naches, con una población de 1.090 habitantes, donde los usuarios frecuentes de la biblioteca persuadieron a la junta del distrito para que aumentara la tarifa de manera gradual durante tres años. La Coalición Amigos de la Biblioteca de Naches está ahora considerando constituirse como organización sin fines de lucro para recaudar fondos destinados a una sucursal más grande que podría incluir servicios como salas de conferencias e incluso una cafetería.

Además, la inmigración y las redadas migratorias han generado un clima de miedo que disuade a las familias inmigrantes de utilizar estos espacios, lo que limita su función de centro comunitario inclusivo. Las bibliotecas rurales también se ven afectadas por la desaceleración económica: el éxodo de jóvenes hacia ciudades en busca de empleo reduce la población usuaria y, al mismo tiempo, incrementa la dependencia de quienes permanecen, especialmente personas mayores y familias con pocos recursos.

El artículo destaca que, a pesar de estos desafíos, muchas bibliotecas están innovando para mantenerse relevantes, ofreciendo servicios de conexión a internet, programas de alfabetización digital, talleres educativos y apoyo social. Sin embargo, advierte que sin un aumento de fondos y un enfoque político que reconozca su importancia, estas instituciones corren el riesgo de desaparecer, lo que dejaría a muchas comunidades rurales sin acceso a información crítica y a espacios de encuentro comunitario.

Crisis en los préstamos interbibliotecarios por la eliminación de la exención arancelaria para envíos inferiores a 800 dólares

Massie, Dennis. “Rising to the Challenge: How the SHARES Resource Sharing Community Navigated a Global Disruption to International Shipping.” Hanging Together (OCLC Research), 15 de septiembre de 2025. https://hangingtogether.org/rising-to-the-challenge-how-the-shares-resource-sharing-community-navigated-a-global-disruption-to-international-shipping/

A finales de agosto de 2025, la eliminación de la exención arancelaria de minimis para envíos inferiores a 800 dólares generó gran incertidumbre en los préstamos interbibliotecarios de EE. UU. Más de una docena de países y numerosos proveedores suspendieron los envíos hacia ese país. La medida puso en riesgo la circulación internacional de materiales académicos y bibliográficos.

En agosto de 2025, las bibliotecas de Estados Unidos que gestionan préstamos interbibliotecarios se enfrentaron a una crisis inesperada: la revocación de la exención arancelaria De Minimus para envíos de menos de 800 dólares. Esta medida generó incertidumbre en el transporte internacional, pues más de una docena de países y diversos proveedores de documentos y libros suspendieron temporalmente los envíos a EE. UU. El riesgo de que materiales en tránsito quedaran retenidos y de que los nuevos envíos acumularan tarifas imprevistas amenazaba con desestabilizar la actividad de préstamo y adquisición académica.

La comunidad SHARES, integrada por bibliotecas de distintos países, reaccionó de manera inmediata. A través de la lista de correo SHARES-L comenzaron a compartirse experiencias, estrategias y resultados en tiempo real: universidades como Waterloo, Pennsylvania State o Glasgow ajustaron formularios de aduanas para incluir aclaraciones como “solo para seguros” o “no para reventa”, mientras que otras, como la Universidad de Pensilvania, optaron por suspender temporalmente los envíos tras incidentes costosos. Al mismo tiempo, se celebraron reuniones virtuales (town halls), en las que se recopilaron actualizaciones, se propusieron alternativas como ofrecer índices o tablas de contenidos en lugar de préstamos físicos y se establecieron protocolos comunes.

El impacto trascendió los préstamos interbibliotecarios: instituciones como Princeton informaron que varios proveedores internacionales de libros también detuvieron las ventas hacia EE. UU., lo que mostraba la magnitud del problema. Poco después, comenzaron a surgir orientaciones de empresas de mensajería como FedEx, que recomendaron declarar valores nominales, añadir códigos arancelarios específicos (como 4901.x para libros) y detallar que los envíos correspondían a préstamos interbibliotecarios temporales y no a operaciones comerciales. Estas medidas facilitaron que los envíos fueran tramitados como exentos de aranceles en aduanas.

En menos de tres semanas, la situación empezó a normalizarse: la mayoría de las universidades pudo reanudar los préstamos internacionales, en algunos casos con pequeñas tarifas adicionales o ajustes en la documentación, aunque algunas instituciones prefirieron mantener la suspensión por precaución. Casos como el de la Universidad de Brown o la de Pensilvania, que recibieron cargos menores por envíos desde Canadá y decidieron impugnarlos, evidencian que la adaptación aún continúa.

La respuesta de SHARES se articuló en dos niveles: la lista de correo, que permitió la participación asincrónica y la circulación constante de información, y los town halls, que ofrecieron espacios de coordinación y discusión en tiempo real. Este modelo de colaboración transformó la incertidumbre individual en soluciones colectivas y reafirmó el valor de la comunidad como infraestructura esencial para afrontar crisis globales. En última instancia, el episodio demostró que la cooperación, el intercambio de información y el apoyo mutuo son tan importantes como la logística o la tecnología en el sostenimiento de las bibliotecas académicas y sus redes internacionales.

Millones de niños desaparecen del sistema educativo estadounidense

Barshay, Jill. “Public School Kids Were Already Going Missing. There’s Even More to Come.” KQED MindShift, 22 de septiembre de 2025. https://www.kqed.org/mindshift/65802/public-school-kids-were-already-going-missing-theres-even-more-to-come

Se aborda aborda un fenómeno alarmante en el sistema educativo de EE. UU.: el aumento significativo de estudiantes que han desaparecido de las listas escolares desde la pandemia de COVID-19.

Según un informe del Brookings Institution, durante el año escolar 2021–22, aproximadamente 2 millones de estudiantes de entre 5 y 17 años desaparecieron de las matrículas escolares, lo que representa un aumento del 450% en comparación con 2019–20. Incluso en el año escolar 2023–24, aún había 2,1 millones de niños no contabilizados, casi el 4% de la población infantil escolarizada, casi cinco veces más que antes de la pandemia.

Este fenómeno no se debe únicamente a la mudanza de familias o al desorden administrativo, sino que muchos de estos niños no están inscritos en escuelas privadas ni están siendo educados en casa. El informe sugiere que estos niños podrían estar fuera del sistema educativo sin una educación formal, lo que plantea preocupaciones sobre su desarrollo académico y futuro.

Además, el artículo destaca que las pérdidas de matrícula son más pronunciadas en distritos de alta pobreza y en comunidades predominantemente negras, donde más de una cuarta parte de los estudiantes no están inscritos en escuelas públicas tradicionales. Se prevé que, si esta tendencia continúa, las escuelas públicas tradicionales podrían perder hasta 8,5 millones de estudiantes para 2050.

Este fenómeno refleja una crisis educativa que va más allá de la pandemia y que requiere atención urgente para garantizar que todos los niños reciban una educación adecuada y equitativa.

Espacios de organizaciones sin fines de lucro como las bibliotecas pueden jugar un papel crucial en tiempos de incertidumbre y cambio

Griffin, Danielle, and Pamela Uppal-Sandhu. «Resilience and Community in Times of Change: The Role of the Non-Profit Sector.» The Philanthropist Journal, February 24, 2025. https://thephilanthropist.ca/2025/02/resilience-and-community-in-times-of-change-the-role-of-the-non-profit-sector/

Las organizaciones sin fines de lucro desempeñan un papel esencial en la construcción de comunidades resilientes, especialmente en tiempos de crisis sociales y sanitarias. Estas entidades no solo ofrecen servicios vitales, sino que también fomentan la colaboración y el empoderamiento comunitario, elementos clave para enfrentar y superar desafíos colectivos.

Las redes comunitarias son fundamentales en la construcción de la resiliencia social, ya que proporcionan apoyo emocional y material a los miembros afectados por situaciones adversas. Estas redes fomentan la colaboración y la solidaridad, fortaleciendo el tejido social y la capacidad de adaptación de la comunidad ante crisis.

Frente a desafíos como emergencias de salud pública, desastres climáticos, y la creciente desigualdad social, las organizaciones deben responder a la creciente demanda de servicios con recursos limitados. A pesar de sentirse abrumadas, muchas organizaciones mantienen una perspectiva optimista, lo que refleja la resiliencia inherente al sector.

Las bibliotecas, como espacios de organizaciones sin fines de lucro, juegan un papel crucial en tiempos de incertidumbre y cambio, actuando como pilares fundamentales en la construcción de comunidades resilientes. Estas instituciones no solo proporcionan acceso a información y recursos vitales, sino que también fomentan el sentido de pertenencia, colaboración y empoderamiento entre los miembros de la comunidad, aspectos esenciales para enfrentar desafíos colectivos.

En tiempos de crisis sociales, sanitarias o económicas, las bibliotecas se convierten en centros de apoyo emocional y material, ofreciendo un refugio seguro donde las personas pueden acceder a recursos educativos, tecnológicos y culturales. Además, actúan como puntos de encuentro para la solidaridad, donde se promueve la cooperación entre individuos y organizaciones locales. La resiliencia social se ve fortalecida a través de las redes comunitarias que estas bibliotecas facilitan, permitiendo que los miembros de la comunidad encuentren apoyo tanto en situaciones de emergencia como en procesos de adaptación a nuevas realidades.

Enfrentando desafíos como emergencias de salud pública, desastres climáticos y la creciente desigualdad social, las bibliotecas deben responder a una demanda cada vez mayor de servicios con recursos limitados. A pesar de las dificultades, muchas bibliotecas mantienen un enfoque positivo y proactivo, adaptándose a las necesidades emergentes y demostrando la capacidad de resistencia y flexibilidad inherente al sector bibliotecario. Este compromiso con la comunidad convierte a las bibliotecas en agentes clave para mitigar los efectos de las crisis y promover la recuperación.

La colaboración entre bibliotecas y otras organizaciones comunitarias amplifica la capacidad de respuesta ante crisis, potenciando el impacto de sus acciones. Las bibliotecas no solo ofrecen acceso a libros y recursos digitales, sino que también facilitan talleres, programas de alfabetización digital, actividades culturales y servicios de apoyo psicológico, lo que refuerza la cohesión social y la participación activa. Al trabajar en conjunto con otras organizaciones, las bibliotecas pueden influir en la creación de políticas públicas que respondan a las necesidades de las comunidades más vulnerables, abogando por un cambio social que promueva la equidad y el bienestar colectivo.

En momentos de crisis, las bibliotecas también se destacan como espacios de innovación social. Al ser instituciones abiertas y dinámicas, pueden adaptarse rápidamente a nuevas demandas, implementando modelos de servicio flexibles y soluciones innovadoras que aborden problemas sociales específicos. Además, las bibliotecas actúan como incubadoras de nuevas ideas, desde proyectos de inclusión digital hasta iniciativas de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente, que benefician a la comunidad a largo plazo.

Las alianzas estratégicas con otras entidades permiten a las bibliotecas ampliar su alcance y fortalecer su impacto. Estas colaboraciones no solo permiten acceder a recursos adicionales, sino que también aumentan la capacidad de las bibliotecas para intervenir de manera más efectiva ante emergencias y necesidades urgentes. En este contexto, las bibliotecas se convierten en agentes esenciales para la resiliencia de la comunidad, mejorando la capacidad de adaptación ante la adversidad y contribuyendo a la construcción de un futuro más equitativo y sostenible.

Las bibliotecas públicas en ‘crisis’ debido a recortes de servicios

BBC News. «Public Libraries in “crisis” as Councils Cut Services», 2 de septiembre de 2024. https://www.bbc.com/news/articles/cn9lexplel5o.

Desde 2016, más de 180 bibliotecas gestionadas por consejos municipales en el Reino Unido han cerrado o han sido transferidas a grupos de voluntarios. Las comunidades más desfavorecidas fueron cuatro veces más propensas a perder bibliotecas financiadas públicamente, lo que ha resultado en la pérdida de 2,000 empleos. Estos datos reflejan la magnitud de la crisis que enfrentan las bibliotecas públicas.

El gobierno ha reconocido las presiones sobre los servicios bibliotecarios y ha prometido estabilidad para los consejos locales. Aunque las visitas a las bibliotecas aumentaron un 71% entre 2021 y 2023, los fondos no han alcanzado la creciente demanda. Las áreas más pobres son las más afectadas por los cierres, a pesar de que las bibliotecas ofrecen servicios más allá del préstamo de libros, como clubes de lectura y espacios cálidos para personas en situación de pobreza energética.

En algunos lugares, los voluntarios han intervenido para salvar las bibliotecas, como en el caso de la biblioteca de Ringmer, donde una comunidad local logró mantenerla abierta, aunque con desafíos para mantener los servicios sin financiación pública. Las protestas continúan en áreas como Birmingham y Nottingham ante la propuesta de reducir los servicios.

Las autoridades locales tienen la obligación de proporcionar un servicio bibliotecario «completo», pero la interpretación de este mandato ha cambiado, provocando una disminución en la calidad y cantidad de bibliotecas.

¿Qué son y que implican los desiertos informativos?

Los desiertos informativos («news deserts») son comunidades que carecen de medios de comunicación locales que proporcionen noticias y contenidos creíbles y completos. Este fenómeno ocurre cuando los periódicos y otras fuentes de noticias locales cierran o se reducen significativamente, dejando a las comunidades sin acceso a información esencial sobre eventos locales, gobierno, elecciones y otros temas importantes.

Desde 2005, Estados Unidos ha perdido más de una cuarta parte de sus periódicos y se prevé que perderá un tercio para 2025. Los desiertos informativos representan una amenaza significativa para las comunidades locales y la democracia, especialmente en una era de noticias falsas.

Las noticias locales son fundamentales para mantener informada a la comunidad sobre el gobierno local, las elecciones y eventos sociales. No obstante, la industria periodística enfrenta una crisis, con el cierre de muchos periódicos en las últimas dos décadas, lo que ha dado lugar a «desiertos de noticias»: comunidades sin cobertura informativa local.

El Centro para la Innovación y la Sostenibilidad en los Medios Locales (CISLM) de la Universidad de Carolina del Norte define un desierto informativo como: “una comunidad, ya sea rural o urbana, con acceso limitado a noticias y contenidos creíbles y completos que alimentan la democracia a nivel local”. La desaparición del periodismo local deja un vacío que puede ser llenado por desinformación.

Los desiertos informativos surgen por varias razones. Una de las principales causas es el declive financiero de los medios. La disminución de ingresos por publicidad y suscripciones ha llevado al cierre de muchos periódicos locales. Otra causa significativa es la consolidación de medios. La compra y fusión de medios por grandes corporaciones a menudo resulta en la reducción de personal y cobertura local, ya que estas empresas buscan maximizar la eficiencia y reducir costos. Finalmente, los cambios en el consumo de noticias también juegan un papel importante. El auge de las noticias digitales y las redes sociales ha cambiado la forma en que las personas consumen noticias, afectando la viabilidad de los medios tradicionales que no han logrado adaptarse a estos nuevos hábitos de consumo.

La falta de noticias locales tiene varias consecuencias negativas. Sin fuentes confiables de noticias, las comunidades pueden ser más vulnerables a la desinformación y las noticias falsas. Esto se debe a que no hay medios locales que puedan verificar y proporcionar información precisa sobre eventos y asuntos importantes. Además, la ausencia de noticias locales puede disminuir la participación cívica. Los ciudadanos, al no estar informados sobre los asuntos locales, son menos propensos a participar en actividades cívicas y elecciones. Finalmente, la falta de cobertura mediática local reduce la rendición de cuentas. Los funcionarios locales y las instituciones pueden operar con menos escrutinio público, lo que puede llevar a la corrupción y a una menor transparencia.

Para abordar los desiertos informativos, se están explorando varias soluciones. Una de ellas es la transformación digital. Los medios de comunicación pueden adoptar modelos de distribución digital para llegar a una audiencia más amplia sin incurrir en los costos asociados con la impresión y la distribución física. Esto les permite expandir su alcance a nuevas audiencias y mantener costos bajos.

Además, se están implementando modelos de negocio innovadores. Esto incluye la introducción de nuevos métodos de monetización, como las suscripciones digitales y el acceso patrocinado. Estas estrategias permiten a los medios generar ingresos de manera sostenible mientras ofrecen contenido de calidad a los lectores. El acceso patrocinado, en particular, puede ser una forma efectiva de proporcionar acceso a noticias confiables a comunidades que de otro modo estarían mal atendidas.

Finalmente, el apoyo comunitario y gubernamental también juega un papel crucial. Se están ofreciendo incentivos y subvenciones para apoyar el periodismo local y garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Esto puede incluir fondos destinados a medios locales independientes, programas de becas para periodistas locales y campañas de concientización sobre la importancia del periodismo local en la democracia. El respaldo del gobierno y la comunidad es fundamental para mantener vivos los medios locales y garantizar que sigan cumpliendo su función vital en la sociedad.

Fuente: Media Makers Meet | What’s new in media. «How technology can help publishers eliminate the threat of news deserts», 5 de enero de 2023. https://mediamakersmeet.com/how-technology-can-help-publishers-eliminate-the-threat-of-news-deserts/.