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Devuelven un libro a una bibliotecas 76 años tarde: la mayor morosidad de la historia

Hartlaub, Peter. “76 years overdue: What happens when you return an S.F. library book from the 1940s?San Francisco Chronicle, 30 de agosto de 2025 https://www.sfchronicle.com/totalsf/article/library-book-overdue-fine-21014643.php

En 2025, un coleccionista de fotografías de San Francisco, David Gallagher, descubrió un tesoro inesperado mientras ordenaba las pertenencias de su vecino recientemente fallecido. Entre cajas de recuerdos, álbumes antiguos y objetos acumulados durante toda una vida, apareció un ejemplar en excelente estado de California and the West, la célebre obra de 1940 creada por los fotógrafos Edward Weston y Charis Wilson Weston. El libro, una primera edición, llevaba décadas oculto, como si hubiera estado hibernando a la espera de reaparecer. Lo sorprendente llegó al inspeccionar la tarjeta de préstamo: el ejemplar había sido sacado de la biblioteca en 1949 y jamás devuelto. Setenta y seis años de retraso que lo convertían en un auténtico récord de “morosidad literaria”.

En otro tiempo, semejante demora habría sido sinónimo de una multa gigantesca. Basta hacer el cálculo: diez centavos por día, acumulados durante más de siete décadas, habrían generado una cantidad capaz de asustar a cualquiera. El total rondaría los casi tres mil dólares, una cifra que convertiría la devolución del libro en un gesto casi heroico. Sin embargo, la sorpresa fue otra: no había deuda alguna. No existía sanción pendiente. Desde 2019, la San Francisco Public Library había eliminado todas las multas por retrasos, adoptando un nuevo modelo de relación con sus usuarios, más amable, inclusivo y centrado en el acceso universal.

La decisión de suprimir las multas no nació del capricho, sino de una reflexión profunda sobre el papel social de las bibliotecas. Durante años, las sanciones económicas habían funcionado como una barrera silenciosa pero poderosa: castigaban más a quienes menos tenían, generaban vergüenza en quienes se retrasaban y hacían que miles de personas dejaran de volver a la biblioteca por miedo a enfrentarse a cargos que no podían asumir. La institución entendió que su misión no era penalizar, sino garantizar que la cultura y el conocimiento estuvieran al alcance de todos. Recuperar un libro prestado debía ser un acto normal, no una fuente de ansiedad.

Por eso, cuando el viejo ejemplar de California and the West cruzó de nuevo las puertas de la biblioteca, el gesto fue recibido no con reproches, sino con alegría. Para el personal, la devolución simbolizaba exactamente lo que buscaban con esta política: que incluso los usuarios que arrastraban retrasos imposibles se sintieran bienvenidos y libres de devolver aquello que, en el fondo, siempre perteneció a la comunidad. El hallazgo, además de anecdótico y pintoresco, sirvió como recordatorio de que una biblioteca que no castiga es una biblioteca que recupera historias, libros y también a sus lectores.

Presentación de la saga «Los historiadores» con Guillermo Mira y Javier Hernández Planeta Biblioteca 2025/11/27

Presentación de la saga «Los historiadores: El jinete de Macedonia» con Guillermo Mira y Javier Hernández

Planeta Biblioteca 2025/11/27

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En su paso por Radio USAL, Guillermo Mira Osuna y Javier Hernández presentaron El Jinete de Macedonia, segundo volumen de su saga juvenil Los Historiadores. Ambos explicaron que la idea de mezclar ficción histórica con elementos fantásticos nace de su deseo de acercar el pasado a los jóvenes de una manera emocionante, combinando rigor histórico con aventuras que estimulen la imaginación y mantengan la atención lectora. Según Guillermo, el trabajo creativo se reparte de manera muy orgánica: cada uno aporta su mirada particular —ya sea en documentación, construcción de personajes o diseño del mundo narrativo— y esa diversidad enriquece el resultado final. Respecto al público juvenil, señalaron que escribir para jóvenes supone un desafío particular: exige ritmo, coherencia emocional y un equilibrio entre entretenimiento y profundidad. Los autores remarcaron que buscan crear historias dinámicas, pero también transmitir valores y despertar curiosidad por el conocimiento.

En Los Historiadores, los protagonistas viajan a civilizaciones antiguas. Los autores confesaron que desean que los jóvenes lectores comprendan que la historia es un territorio vivo y apasionante, y que descubran que otras culturas, aunque distantes en el tiempo, enfrentaron desafíos muy similares a los actuales. La construcción de personajes creíbles es otro de sus retos. Explicaron que trabajan con perfiles muy diversos en edades y temperamentos para que cada lector pueda identificarse con alguno. Les interesa, sobre todo, que los personajes evolucionen y representen diferentes formas de afrontar los problemas.

Para cerrar la entrevista, adelantaron que desean seguir explorando la fantasía histórica, pero no descartan aventurarse en otros géneros. Lo que tienen claro es que continuarán creando historias capaces de despertar la imaginación y el gusto por aprender entre los jóvenes lectores.

Un nuevo paradigma para la biblioteconomía: una revisión del trabajo de las asociaciones bibliotecarias y la IA desde 2019 hasta hoy

Garcia-Febo, Loida. “A New Paradigm for Librarianship: A Review of Library Associations’ Work and AI from 2019 Until the Present.” IFLA Management of Library Associations, noviembre 24, 2025. IFLA. https://repository.ifla.org/handle/20.500.14598/6927

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a autora sostiene que las asociaciones bibliotecarias —en especial ALA, IFLA, ARL, ACRL y CENL— han sido actores fundamentales para interpretar, orientar y liderar la introducción de la IA en bibliotecas, actuando como conectores entre iniciativas locales y agendas globales. Estas asociaciones han impulsado marcos éticos, programas de capacitación, alianzas internacionales y documentos estratégicos que guían la adopción responsable y humana de estas tecnologías.

El texto comienza situando a la profesión frente a un momento histórico: la transición desde un modelo basado en colecciones físicas hacia instituciones tecnológicas capaces de influir en la sociedad digital. La autora expone su propia implicación internacional en conferencias y comités desde 2019 para explicar la perspectiva desde la que observa el fenómeno: la de un liderazgo activo en el diálogo global entre bibliotecas y tecnología. Insiste en que la IA no solo introduce herramientas nuevas, sino que redefine el papel del bibliotecario, los valores profesionales —como la equidad, la privacidad y la libertad intelectual— y la misión social de las bibliotecas.

A continuación se describe cómo la IA se ha incorporado rápidamente al ecosistema bibliotecario: chatbots para atención en tiempo real, herramientas de accesibilidad y búsqueda multilingüe, analíticas para la comunicación científica y sistemas de evaluación de necesidades comunitarias. Paralelamente, alerta sobre riesgos como el sesgo algorítmico, la opacidad o la distribución desigual de recursos; de ahí que las asociaciones hayan priorizado la creación de guías éticas y políticas responsables. Documentos como la IFLA Statement on Libraries and AI, los principios de ARL sobre IA o las competencias en IA de ACRL ilustran estos esfuerzos por mantener la centralidad del juicio humano y la transparencia.

Un foco clave del artículo es la transformación educativa. La autora detalla cómo las asociaciones influyen en la formación a través de estándares, acreditaciones y colaboraciones con universidades. Programas de instituciones como San José State University, University of North Carolina, University of Washington y University of Illinois muestran la creciente integración de ciencia de datos, análisis sociotécnico y ética de la IA en la educación bibliotecaria. Al mismo tiempo, asociaciones como ACRL han creado grupos de trabajo para desarrollar competencias específicas y llenar las lagunas formativas que todavía existen en el colectivo profesional.

La dimensión global ocupa otra parte sustancial del análisis. Garcia-Febo describe cómo las asociaciones bibliotecarias se han convertido en interlocutores relevantes en debates internacionales sobre movilidad digital, gobernanza algorítmica y derechos humanos. A través de iniciativas como la participación de IFLA en la ONU, el trabajo del AI SIG, los simposios internacionales y la alineación con la Agenda 2030, las bibliotecas se posicionan como agentes que pueden influir en políticas públicas de tecnología ética. Las encuestas y redes europeas impulsadas por CENL, así como los eventos multilaterales organizados entre 2024 y 2025, muestran un movimiento coordinado y creciente hacia la institucionalización de la IA en la profesión.

El documento incluye además una línea temporal detallada de los principales hitos desde 2019: publicaciones pioneras de ALA, la creación del IFLA AI SIG, los informes y encuestas de CENL, libros especializados, programas de reskilling como el GPT-4 Exploration Program, y el lanzamiento del documento Entry Point to Libraries and AI en 2025. Esta cronología permite ver cómo la atención a la IA ha evolucionado desde una fase exploratoria inicial hacia una etapa madura, donde existen políticas, competencias, foros estables y cooperación internacional estructurada.

Se identifica tres direcciones estratégicas clave para el futuro:

  • Políticas ágiles y gobernanza adaptativa: generar documentos vivos, promover pilotos experimentales y ampliar la mirada hacia nuevas tecnologías como el metaverso o la publicación computacional.
  • Alfabetización en IA y competencia ética: crear marcos de formación continua que incluyan comprensión técnica, reflexión ética, diseño centrado en las personas y mecanismos de rendición de cuentas; incluso proponiendo microcredenciales.
  • Colaboración global y multisectorial: ampliar redes con asociaciones, consorcios, universidades, sociedad civil y actores tecnológicos, con especial atención al Sur Global.

Para la autora, el reto no es solo integrar la IA en bibliotecas, sino garantizar que lo haga de forma ética, inclusiva y orientada al bien público. Bibliotecas y bibliotecarios, apoyados por sus asociaciones, no son meros usuarios de tecnología: son guías capaces de moldear el futuro digital con responsabilidad y visión social.

¿Qué atrae a la generación Z a la biblioteca?

EveryLibrary. “What Brings Gen Z to the Library.” EveryLibrary Action. https://action.everylibrary.org/what_brings_gen_z_to_the_library.

La Generación Z, a pesar de haber crecido rodeada de tecnología y acceso inmediato a la información, mantiene un vínculo fuerte con las bibliotecas. Lejos de ser espacios obsoletos, las bibliotecas representan para estos jóvenes lugares de apoyo académico, conexión social, acceso a recursos y bienestar emocional.

El texto explora las motivaciones que llevan a los jóvenes de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) a acudir a las bibliotecas, a pesar de su condición de “nativos digitales”. A través de datos recientes, se destaca que una parte significativa de esta generación sigue utilizando tanto los espacios físicos como los recursos digitales de las bibliotecas: un 54 % ha visitado bibliotecas en los últimos doce meses, mientras que otros recurren a servicios digitales cuando no pueden acudir presencialmente.

El informe destaca que más de la mitad de los miembros de esta generación ha visitado una biblioteca en el último año, lo que demuestra que el espacio físico continúa siendo relevante incluso en un contexto hiperconectado. Para quienes no pueden acudir presencialmente, las bibliotecas digitales y sus servicios online siguen siendo un complemento fundamental, permitiendo a los jóvenes acceder a contenidos sin restricciones de lugar ni horario.

Uno de los grandes atractivos para la Generación Z son los recursos digitales y tecnológicos. Los audiolibros, ebooks y plataformas de préstamo digital encajan perfectamente con sus hábitos de consumo de información, donde la movilidad, la inmediatez y el acceso multiplataforma son esenciales. Sin embargo, paradójicamente, esta misma generación muestra un fuerte apego por los libros impresos. La experiencia táctil, el placer de navegar entre estanterías y la sensación de conexión con lo físico siguen siendo un componente emocional importante. Diversos estudios citados indican que estos jóvenes compran una media de dos libros en papel al mes, lo que desmonta la idea de que lo digital ha sustituido por completo al formato tradicional.

Las bibliotecas también funcionan como un soporte académico clave. La Generación Z recurre a ellas en busca de ayuda para tareas, proyectos de investigación y orientación informativa. Los servicios de referencia, las sesiones de tutoría y los talleres facilitan la adquisición de habilidades académicas y digitales que no siempre se desarrollan plenamente en el aula. Este acompañamiento personalizado refuerza la impresión de que la biblioteca es un recurso confiable, gratuito y accesible.

A su vez, las bibliotecas funcionan como lugares de conexión social y construcción de comunidad. Los jóvenes valoran enormemente los espacios compartidos: salas de trabajo en grupo, zonas de descanso, áreas creativas y espacios donde socializar sin sentir presión de consumo, como ocurre en cafeterías o centros comerciales. El wifi gratuito, los equipos tecnológicos y los dispositivos prestables aumentan la utilidad del espacio, pero lo que más aprecian es la flexibilidad: pueden estudiar, hablar, colaborar y relajarse en un mismo lugar. Esta multifuncionalidad responde a su forma de trabajar, en la que combinan tareas académicas con momentos de desconexión y conversación.

Otro aspecto fundamental es la búsqueda de espacios de estudio flexibles. La Generación Z valora tanto el silencio para concentrarse como los entornos dinámicos para trabajar en grupo. Prefieren asientos cómodos, iluminación adecuada, zonas donde “anidar” —crear pequeños refugios personales con mantas, bebidas o dispositivos— y espacios que se adapten a su manera fluida de aprender. Esta tendencia, denominada “blending”, combina estudio, ocio y actividad social en un mismo escenario, convirtiendo la biblioteca en un entorno ideal para su estilo de vida híbrido.

Finalmente, las bibliotecas se han convertido en lugares de descanso mental para una generación que vive saturada de pantallas y estímulos digitales. Muchos jóvenes acuden para desconectarse, reducir la sobrecarga tecnológica y disfrutar de un espacio tranquilo donde no se espera que respondan a notificaciones o multitareas constantes. Este componente de bienestar y autocuidado es clave para entender por qué la biblioteca sigue siendo un refugio necesario en sus rutinas.

En conjunto, el informe subraya que las bibliotecas deben seguir evolucionando para responder a estas necesidades: espacios acogedores, servicios híbridos, políticas inclusivas y una comprensión profunda de los valores de la Generación Z —diversidad, creatividad, pertenencia y flexibilidad—. Solo así podrán seguir siendo lugares relevantes, acogedores y esenciales para las nuevas generaciones.

Catalogar con inteligencia artificial: retos y límites de la IA en los metadatos

Bryant, Rebecca y Annette Dortmund. “Striking the Right Balance: Opportunities and Challenges of AI in Metadata Workflows.Hanging Together, OCLC Research Library Partnership, 2025. https://hangingtogether.org/striking-the-right-balance-opportunities-and-challenges-of-ai-in-metadata-workflows/

La inteligencia artificial (IA) tiene un gran potencial para mejorar los flujos de trabajo de metadatos, ya que ofrece herramientas para aumentar la eficiencia, mejorar la búsqueda y abordar retos que llevan mucho tiempo presentes en las bibliotecas. Sin embargo, como ocurre con cualquier tecnología transformadora, la adopción de la IA requiere una reflexión profunda sobre sus limitaciones, sus implicaciones éticas y su impacto en la práctica profesional. La clave está en encontrar el equilibrio adecuado, uno que aproveche las capacidades de la IA y, al mismo tiempo, mantenga la calidad y los estándares profesionales de los que dependen las bibliotecas.

Entre abril y junio de 2024, la OCLC Research Library Partnership (RLP) convocó al Grupo de Trabajo sobre la Gestión de la IA en los Flujos de Trabajo de Metadatos. Este grupo de trabajo reunió a gestores de metadatos para explorar cómo se podría integrar la IA en los flujos de trabajo de catalogación, colecciones especiales y repositorios institucionales. A lo largo de estos debates, los bibliotecarios y archiveros expresaron tanto entusiasmo como cautela sobre la adopción de la IA, y surgieron una serie de temas transversales, ideas que van más allá de los flujos de trabajo específicos y destacan las oportunidades y los retos de la adopción responsable de la IA en las bibliotecas.

Un tema fundamental en todos los debates fue la importancia crítica de la calidad de los metadatos. Los participantes en los grupos de trabajo afirmaron de manera sistemática que crear registros utilizando IA es contraproducente si los recursos no se describen con precisión o si se induce a error a los usuarios. Este énfasis en la calidad no es un obstáculo para la adopción de la IA, sino un marco para su implementación responsable.

A partir de las conclusiones del grupo de trabajo “Managing AI in Metadata Workflows” de la OCLC, se destacan varias tensiones: por un lado, la IA ofrece eficiencia, puede automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para que los catalogadores se centren en trabajos de mayor valor; por otro, se plantea la necesidad de preservar la calidad de los metadatos, evitar “alucinaciones” (errores de la IA), y mantener el control humano mediante revisiones.

Se plantearon repetidamente varias consideraciones relacionadas con la calidad:

  • Alucinaciones que introducen información falsa en los registros del catálogo.
  • Resultados inconsistentes a partir de entradas idénticas, lo que socava la fiabilidad.
  • Puntuaciones de confianza poco fiables que no siempre reflejan con precisión la calidad del contenido generado por la IA.
  • Fallos en el reconocimiento de entidades, en los que los resultados generados por la IA pueden parecer sintácticamente correctos, pero no identifican a la persona, el lugar o la organización correctos.

Sin embargo, estos retos están impulsando innovaciones productivas en lugar de suponer barreras insuperables. El enfoque de OCLC para la deduplicación basada en IA en WorldCat demuestra cómo se pueden abordar las preocupaciones sobre la calidad mediante enfoques híbridos que combinan la eficiencia de la IA con la experiencia humana. OCLC ha colaborado estrechamente con la comunidad de catalogación para ayudar a validar la comprensión de su modelo de aprendizaje automático de los registros duplicados en WorldCat. Hasta la fecha, OCLC ha eliminado más de 9 millones de registros duplicados de WorldCat gracias a este modelo de IA, que seguimos probando y perfeccionando. El proceso incluye protocolos de toma de decisiones conservadores y supervisión humana para casos complejos, lo que demuestra cómo la IA puede ampliar el trabajo de calidad en lugar de comprometerlo.

Una cuestión recurrente es la dificultad de los modelos actuales para entender contexto cultural o terminología especializada, lo que puede llevar a imprecisiones semánticas. Además, se discute cómo los roles profesionales están cambiando: la IA puede encargarse del volumen bajo, pero los especialistas siguen siendo indispensables para revisar, validar y ajustar los resultados. Esto implica diseñar nuevos perfiles profesionales con habilidades para evaluar salidas de IA y para intervenir cuando la máquina se equivoca.

El texto también profundiza en los aspectos éticos: subraya la importancia de la transparencia (se debe dejar constancia de cuándo un metadato ha sido generado por IA), la trazabilidad y los estándares para gestionar la autoría de la IA. Además, apunta a las preocupaciones medioambientales relacionadas con el consumo energético de los modelos de IA y reclama una implementación sostenible. El análisis termina señalando que no se trata de sustituir al profesional, sino de colaborar con la IA de manera que se potencien sus fortalezas sin sacrificar rigor, equidad ni responsabilidad.

Historias que se pegan al papel: contar la historia de tu familia mediante técnicas de scrapbooking.

Grimm, Kate-Lynn. “Scrapbook Sunday.” Programming Librarian. Piscataway Public Library. https://programminglibrarian.org/programs/scrapbook-sunday

“Domingo de Scrapbook” es un programa semanal e informal organizado por la Biblioteca Pública de Piscataway con el objetivo de ofrecer un espacio creativo donde las personas pudieran contar la historia de su familia mediante técnicas de scrapbooking.

La biblioteca proporcionaba materiales como papel decorativo, adhesivos, adornos y herramientas, además de apoyo y orientación para quienes se iniciaban en esta actividad. Los participantes traían sus propios recuerdos personales —fotografías, cartas, recortes, pequeños objetos planos— para incorporarlos a sus páginas y construir así una narración visual de su historia.

El programa formaba parte de la oferta cultural asociada a la exposición “World on the Move”, centrada en la migración humana a lo largo de la historia. La actividad se diseñó como una forma de expresión de bajo riesgo, abierta, flexible y dirigida por los propios usuarios. La intención era crear un espacio relajado en el que las personas pudieran reflexionar sobre sus experiencias vitales o familiares, compartir recuerdos y conectar con otras personas de la comunidad a través de la creatividad y la memoria.

La planificación del programa llevó varios meses y se optó por realizarlo los domingos por la tarde, un horario que permitía a distintos miembros del personal participar en la coordinación. El presupuesto fue reducido gracias a la donación de una gran cantidad de materiales de scrapbooking, y la biblioteca ofreció incluso impresión gratuita de fotografías para facilitar que los asistentes pudieran traer sus imágenes personales sin coste adicional.

Se llevaron a cabo cinco sesiones con una participación aproximada de medio centenar de personas entre adultos y jóvenes. La última sesión coincidió con la clausura de la exposición “World on the Move”, lo que atrajo a más público juvenil y favoreció la interacción intergeneracional. El programa demostró ser una iniciativa sencilla pero muy significativa para fomentar la expresión personal, preservar historias familiares y fortalecer los vínculos comunitarios.

Como aprendizaje final, el equipo organizador destacó la importancia de documentar adecuadamente los trabajos realizados por los participantes. Hubiera sido valioso conservar imágenes o ejemplos de las creaciones para incorporarlas al archivo de la biblioteca. También señalaron que, aunque los adultos fueron el público más frecuente, los adolescentes mostraron gran interés cuando la actividad se integraba en eventos más amplios. El programa fue considerado un éxito por su impacto humano y comunitario, pese a requerir pocos recursos materiales y logísticos.

Bibliotecas públicas y aprendizaje para adultos: ampliando posibilidades. Libro blanco.

Public Library Association. Expanding Possibilities: Public Libraries and Adult Learning White Paper. Public Libraries Online, 12 de noviembre de 2025.

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El informe “Expanding Possibilities: Public Libraries and Adult Learning”, elaborado por la Public Library Association (PLA) con el patrocinio de Gale (parte de Cengage Group), analiza cómo las bibliotecas públicas de Estados Unidos están ampliando sus servicios para apoyar el aprendizaje de adultos. A partir de una encuesta nacional a más de 350 bibliotecas, revisión bibliográfica y estudios de caso, el documento identifica tendencias, barreras y estrategias innovadoras que las bibliotecas usan para ayudar a los mayores a adquirir nuevas habilidades, acceder a recursos y alcanzar sus objetivos educativos.

Entre los hallazgos más relevantes, el estudio destaca que las bibliotecas se están convirtiendo en proveedores esenciales de educación para adultos, ofreciendo formación en alfabetización digital, programas de desarrollo profesional, talleres de salud y finanzas, y espacios comunitarios de aprendizaje

El informe también señala que existen obstáculos significativos para la participación: falta de financiación estable, dificultades para evaluar el impacto de los programas y desafíos para mantener asociaciones eficaces. A pesar de ello, muchas bibliotecas están superando estas barreras mediante colaboraciones con otras organizaciones, el diseño de programas adaptados a las necesidades locales y la evaluación constante de sus resultados.

Por otro lado, se subraya la importancia de alinear las acciones de las bibliotecas con las prioridades de aprendizaje de la comunidad, garantizando que los programas respondan a las necesidades reales de los usuarios adultos. Esto implica diseñar ofertas formativas flexibles, accesibles y relevantes, que respondan tanto a demandas profesionales como personales.

Finalmente, la PLA recomienda reforzar la visibilidad de las bibliotecas como instituciones clave para el aprendizaje continuo, abogando por más apoyo institucional, inversiones sostenibles y una evaluación sistemática. De este modo, las bibliotecas pueden consolidarse como piezas fundamentales del ecosistema educativo, ofreciendo oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida.

Julio Alonso Arévalo «Una profesión que me ha dado un hermoso viaje» entrevista en la UTEM de Santiago de Chile

YEPO: podcast de la UTEM. Universidad Técnica Metropolitana de Chile

Conversación con Julio Alonso Arévalo «Una profesión que me ha dado un hermoso viaje»

Santiago de Chile, 14 de octubre de 2025

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Conversamos con el bibliotecario español, Julio Alonso Arevalo, Jefe de la Biblioteca de la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca, durante su última visita a Chile. Además de su amplia producción científica y editorial, es pionero de la comunicación profesional en medios digitales, radio y pódcast. Creó el blog Universo Abierto y el programa radial-pódcast Planeta Biblioteca, que ya tiene 16 años y 600 episodios.

En Chile nos habló sobre alfabetización en IA para bibliotecarios, destacando la necesidad de crear un entorno de confianza respecto del explosivo crecimiento de información sintética. Reivindica el rol de la biblioteca como espacio de socialización, cohesión y servicio comunitario más allá del libro y el alto nivel de confianza social en bibliotecarios. Por lo mismo destaca que la profesión requiere de habilidades blandas: escucha activa, mediación, comunicación y colaboración con otros perfiles profesionales.

Nos comenta sobre el proyecto en curso de makerspace en Salamanca para desarrollar proyectos de impresión 3D, video y podcasting. Lo que distingue un makerspace es que es una instancia de aprendizaje práctico, no jerárquico y comunitario.

Parafrasea a Kavafis y nos dice que la profesión le ha ofrecido un hermoso viaje, en que lo principal son las personas con las que conectas.

La inteligencia artificial en las bibliotecas. Lo que los bibliotecarios deben saber ahora.

Chatbots and Beyond: Artificial Intelligence in Libraries. What Librarians Need to Know Now. PressReader. 2024.

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Este documento ofrece una visión integral sobre cómo la inteligencia artificial (IA), especialmente la generativa, está transformando el mundo bibliotecario. Aborda aplicaciones prácticas, implicaciones éticas, riesgos de privacidad y el papel activo que pueden asumir los bibliotecarios en esta revolución tecnológica.

La inteligencia artificial (IA) ha irrumpido en nuestras vidas con una rapidez sorprendente, y las bibliotecas no son la excepción. Este informe destaca cómo la IA, especialmente la generativa, está transformando el trabajo bibliotecario en múltiples dimensiones. Aunque no es necesario dominar los aspectos técnicos para utilizar estas herramientas, comprender sus fundamentos —como el aprendizaje automático y el reconocimiento de patrones— permite a los profesionales de la información interactuar con ellas de forma crítica y creativa.

El lanzamiento de ChatGPT en 2022 marcó un punto de inflexión en la adopción pública de la IA generativa. Su capacidad para generar texto a partir de instrucciones ha revolucionado sectores como la educación, la investigación y la gestión de contenidos. Los bibliotecarios, aunque a menudo no se consideren expertos en IA, ya han estado usando algoritmos de búsqueda y sistemas automatizados que incorporan inteligencia artificial, lo que los posiciona como mediadores clave en esta nueva era.

En bibliotecas universitarias, la IA se utiliza para asistir en investigaciones, recomendar recursos personalizados, gestionar cuentas de usuarios y ofrecer soporte técnico. Herramientas como Elicit, Scite y Consensus ayudan a navegar literatura científica y generar resúmenes. Además, los sistemas de indexación automatizada permiten mejorar la organización y descubrimiento de contenidos, refinando metadatos y ampliando el acceso interdisciplinario.

Las bibliotecas públicas también se benefician de la IA mediante la automatización de procesos como la gestión de inventarios, préstamos interbibliotecarios y recomendaciones de lectura. El análisis de datos de uso permite tomar decisiones más informadas sobre adquisiciones y servicios, optimizando recursos y mejorando la experiencia del usuario.

No obstante, el informe subraya los riesgos éticos asociados al uso de IA, como el sesgo en los datos de entrenamiento, la desinformación y la infracción de derechos de autor. Los modelos generativos pueden producir textos convincentes pero incorrectos, lo que hace urgente fomentar la alfabetización crítica en IA. Las bibliotecas pueden liderar este proceso mediante talleres, acceso a fuentes confiables y formación en pensamiento crítico.

La privacidad y la ciberseguridad también son preocupaciones centrales. Las bibliotecas manejan grandes volúmenes de datos sensibles, lo que las convierte en posibles objetivos de ataques informáticos. Se recomienda realizar auditorías de seguridad, capacitar al personal y adoptar estrategias de protección como el modelo de “confianza cero”.

Finalmente, el informe aclara que la IA no reemplazará a los bibliotecarios, sino que transformará sus funciones. Los profesionales de la información están llamados a liderar el diseño de herramientas basadas en IA, enseñar su uso ético y fomentar una cultura de alfabetización digital. En este contexto, las bibliotecas se convierten en espacios clave para aprender a leer, escribir y pensar con inteligencia artificial.

Los desafíos de las bibliotecas en un contexto marcado por la desinformación, la posverdad y el creciente aislamiento social con Sara Martínez Cardama. Planeta biblioteca 2025/11/14

Los desafíos de las bibliotecas en un contexto marcado por la desinformación, la posverdad y el creciente aislamiento social con Sara Martínez Cardama

Planeta biblioteca 2025/11/14

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La entrevista con la profesora e investigadora Sara Martínez Cardama explora los desafíos más urgentes que enfrentan las bibliotecas públicas en un contexto marcado por la desinformación, la posverdad y el creciente aislamiento social derivado de la vida digital. Martínez Cardama analiza cómo estas problemáticas impactan en el trabajo cotidiano de los profesionales de la información y subraya la necesidad de reforzar la esfera pública a través de espacios seguros, críticos y participativos.

Destaca la importancia de que las bibliotecas desarrollen programas sólidos de alfabetización mediática e informacional, priorizando competencias como la evaluación crítica de fuentes, la verificación de datos y la gestión ética de la información. También ofrece su visión sobre la “postneutralidad” en bibliotecas, defendiendo un rol más activo en la defensa de derechos democráticos y en la lucha contra las noticias falsas, donde las herramientas de fact-checking aportan, pero no sustituyen, el pensamiento crítico.

Además, pone en valor la investigación cualitativa para comprender mejor los fenómenos sociales, así como los proyectos intergeneracionales que fortalecen la cohesión comunitaria. Aborda los dilemas éticos del advocacy bibliotecario y reflexiona sobre la evolución de las bibliotecas en países donde se han cerrado centros juveniles y bibliotecas públicas, como Reino Unido.

Finalmente, plantea los nuevos valores que las bibliotecas deben asumir en la era digital: compromiso social, responsabilidad informativa, apertura, cuidado comunitario y un papel activo en la reconstrucción de la esfera pública.