Levinson, Kaitlyn. “A Florida ‘Library without Books’ Looks to Expand One County’s Tech Workforce.” Route Fifty, October 14 2025.
La creación de la llamada Osceola Tech Library —una “biblioteca sin libros” que, en lugar de estanterías tradicionales, ofrece laboratorios, actividades y servicios digitales orientados al desarrollo de habilidades tecnológicas entre los residentes. Según la comisionada Viviana Janer, esta instalación será “toda digital” y centrada en tecnologías emergentes como la programación, la realidad virtual y la inteligencia artificial.
La iniciativa responde a la necesidad de diversificar la economía local, que dependía fuertemente del turismo y quedó expuesta durante la pandemia de COVID-19 como “volátil”. Con este proyecto, las autoridades locales buscan introducir un sector tecnológico que ofrezca carreras mejor remuneradas y mayor estabilidad en la comunidad. El nuevo centro está apoyado por una subvención estatal de 4 millones de dólares además de fondos del propio condado, con apertura prevista para octubre de 2026.
Más allá del aspecto formativo, la biblioteca cumple también una función de equidad digital: incluirá, por ejemplo, zonas de acceso a telemedicina para quienes carecen de conexión o equipos propios en casa. Las autoridades enfatizan que “no se trata solo de tecnología, sino de dar acceso —igualitario— a oportunidades en un mundo en el que la educación y el empleo están cada vez más vinculados al ámbito digital”.
Asimismo, la ubicación estratégica de la instalación —cerca de NeoCity, un distrito tecnológico de la región— permitirá establecer colaboraciones con instituciones de educación superior, empresas tecnológicas y entidades de investigación, favoreciendo el desarrollo de rutas profesionales conectadas al ecosistema local. En definitiva, este modelo redefine el concepto de biblioteca tradicional, transformándola en un hub de capacitación, innovación y acceso digital que responde simultáneamente a los desafíos del empleo, la educación y la brecha tecnológica en la región.
Thompson, Emily, Vanessa Rodriguez, Eric Johnson, Kelsey Sheaffer, and Oscar K. Keyes. A Complete Guide to Creative Technology Spaces in Academic Libraries: Media Labs, Makerspaces, and More. Chicago: ALA Editions, 2025.
A Complete Guide to Creative Technology Spaces in Academic Libraries ofrece una guía exhaustiva para la creación, desarrollo y gestión de espacios tecnológicos creativos en bibliotecas académicas. Los autores abordan cómo estos espacios, que incluyen estudios de medios, laboratorios de realidad virtual, estudios de grabación, makerspaces, laboratorios de datos y más, pueden fomentar la innovación, la colaboración y el aprendizaje práctico entre los usuarios.
El texto proporciona estrategias para iniciar un nuevo espacio o expandir uno existente, destacando la importancia de la planificación, la obtención de recursos y la alineación con la misión institucional. Se enfatiza la necesidad de considerar la accesibilidad, la seguridad y la sostenibilidad al diseñar estos espacios. Además, se ofrecen recomendaciones sobre cómo establecer políticas y procedimientos efectivos, capacitar al personal y desarrollar programas de instrucción que maximicen el impacto de estos espacios en la comunidad académica.
La iniciativa Library of Things en las bibliotecas del condado de Orange representa un cambio de paradigma en la manera de entender el papel de la biblioteca pública. Ya no se concibe únicamente como un espacio para acceder a libros, revistas o recursos digitales, sino como un lugar donde las personas pueden experimentar, aprender y poner en práctica habilidades nuevas a través del préstamo de objetos útiles para la vida cotidiana. Desde instrumentos musicales hasta herramientas de bricolaje, pasando por máquinas de coser, juegos de mesa o equipos de cocina, la biblioteca se convierte en un centro de creatividad y aprendizaje práctico.
Este tipo de programas responde a una necesidad social: muchas veces adquirimos objetos que solo utilizamos una o dos veces, y luego terminan almacenados sin un uso real. Al ofrecer la posibilidad de prestarlos, la biblioteca fomenta el consumo responsable, la economía compartida y la sostenibilidad. Además, facilita el acceso a recursos que de otro modo podrían estar fuera del alcance económico de muchos usuarios. No se trata únicamente de ahorrar dinero, sino de democratizar la oportunidad de probar, aprender y desarrollar nuevas competencias.
El sistema de préstamo es sencillo y se adapta a la dinámica de la vida moderna. Los adultos con tarjeta de la biblioteca pueden llevarse hasta dos objetos durante tres semanas, con la idea de que los utilicen de manera práctica en sus proyectos personales o familiares. Esta flexibilidad, unida a la diversidad del catálogo, convierte a la biblioteca en un lugar que responde directamente a los intereses y necesidades de la comunidad.
El programa se complementa con actividades educativas que multiplican su impacto. Las clases de costura con máquinas que luego se pueden llevar a casa, los talleres sobre reciclaje, las charlas de cocina sostenible o las demostraciones de instrumentos musicales son ejemplos de cómo la biblioteca integra el aprendizaje práctico con la formación cultural y medioambiental. De esta manera, no solo ofrece un servicio de préstamo, sino que también se convierte en un espacio de encuentro, experimentación y creación colectiva.
En última instancia, esta transformación refuerza la idea de que la biblioteca es un organismo vivo, en constante adaptación a los cambios sociales y tecnológicos. Con iniciativas como esta, pasa de ser un simple repositorio de información a un verdadero laboratorio ciudadano, donde se fomenta la creatividad, el aprendizaje intergeneracional y el fortalecimiento de la comunidad.
Las bibliotecas públicas han evolucionado para convertirse en espacios atractivos y relevantes para los adolescentes. En lugar de ser lugares silenciosos y tradicionales, muchas bibliotecas ahora ofrecen entornos dinámicos donde los jóvenes pueden relajarse, socializar, estudiar y desarrollar habilidades creativas.
Las bibliotecas han transformado su papel tradicional para adaptarse a las necesidades y preferencias de los adolescentes. En lugar de ser únicamente lugares silenciosos dedicados a la lectura y el estudio, las bibliotecas modernas ofrecen espacios dinámicos que combinan aprendizaje, creatividad y socialización. Estas transformaciones responden a la necesidad de proporcionar entornos seguros y estimulantes donde los jóvenes puedan explorar intereses diversos, desde la tecnología digital hasta las artes, mientras construyen relaciones sociales y comunitarias.
Un ejemplo destacado es The Mix, un espacio exclusivo para adolescentes en la Biblioteca Pública de San Francisco. Este espacio ofrece actividades variadas, como impresión 3D, grabación de música, producción de videos, creación de podcasts y juegos, lo que permite a los jóvenes desarrollar habilidades técnicas y creativas de manera informal y autónoma. La iniciativa se inspira en el programa YOUMedia, implementado en 2009 por la Biblioteca Pública de Chicago, que proporcionaba acceso a tecnología digital en un entorno supervisado y seguro. La experiencia resultó tan exitosa que se expandió a 29 sucursales y se convirtió en modelo para otras bibliotecas en Estados Unidos.
El artículo también subraya cómo la pandemia de COVID-19 puso de relieve la importancia de estos espacios para los adolescentes. La interrupción de la vida escolar y social provocó un aislamiento significativo, lo que hizo que muchos jóvenes dependieran de la biblioteca como lugar de reconexión y apoyo emocional. En respuesta, la Biblioteca Pública de Nueva York y otras instituciones han ampliado sus programas para adolescentes, ofreciendo no solo actividades creativas, sino también oportunidades de participación cívica, preparación universitaria, talleres de habilidades prácticas y clubes de lectura. Estos programas buscan equilibrar el aprendizaje académico con la construcción de comunidad y el desarrollo personal.
Sung enfatiza que esta transformación demuestra que las bibliotecas pueden ser mucho más que depósitos de libros: son centros de innovación educativa y social, adaptables a los intereses de cada generación. Al ofrecer espacios que combinan tecnología, creatividad y socialización, las bibliotecas fomentan un sentido de pertenencia y motivación entre los adolescentes, contribuyendo a su desarrollo integral y fortaleciendo la conexión entre los jóvenes y su comunidad. En este sentido, las bibliotecas modernas se presentan como un modelo de cómo las instituciones culturales pueden reinventarse para seguir siendo relevantes en un mundo digital y socialmente cambiante.
El grupo Library Makers ha lanzado un proyecto piloto innovador: Wiki for Makers, una plataforma colaborativa destinada a convertirse en un repositorio especializado de información para comunidades de creación y makerspaces. El objetivo es reunir, organizar y difundir todo tipo de saberes, desde lo técnico hasta lo artesanal, para que sirvan de referencia a quienes buscan soluciones prácticas o inspiración en el ámbito maker.
La iniciativa parte de una idea sencilla pero poderosa: en un makerspace nadie es experto en todo, pero cada persona tiene conocimientos valiosos que pueden ayudar a otros. Así, tanto un especialista en impresión 3D como alguien que dirige un taller de ganchillo semanal tienen algo que aportar. Esta diversidad enriquece el proyecto y garantiza que la plataforma recoja la pluralidad de experiencias que caracterizan al movimiento maker.
Wiki for Makersofrece dos vías principales de colaboración. La primera es la más sencilla: enviar ideas o sugerencias a través del formulario Wiki Suggestion Box, disponible en la plataforma de Library Makers. Con este método, los usuarios pueden compartir información que luego será incorporada por editores voluntarios. La segunda opción es más directa: crear una cuenta en Miraheze, donde está alojado el wiki, y comenzar a añadir o editar artículos por cuenta propia. Esta alternativa no exige compromisos ni procesos de aprobación: se puede participar corrigiendo un error ortográfico o redactando una guía completa sobre equipamiento, procesos o políticas de makerspaces.
El artículo ofrece además una guía práctica en cinco pasos para empezar:
Crear una cuenta en Miraheze.
Confirmar el correo electrónico.
Iniciar sesión en Wiki for Makers y acceder a las herramientas de edición.
Navegar hasta la sección deseada y añadir contenido de forma sencilla.
Guardar los cambios y, si se desea, activar la opción de vigilar la página para recibir notificaciones futuras.
Las herramientas de Miraheze son intuitivas, pero también disponen de opciones avanzadas y un centro de ayuda para quienes quieran profundizar. Además, las páginas cuentan con pestañas de discusión que fomentan el intercambio de ideas y la construcción colectiva del conocimiento.
Wiki for Makers es un proyecto abierto, inclusivo y comunitario. No se requiere usar el nombre real ni pertenecer formalmente a un makerspace para colaborar. Cualquier persona interesada puede contribuir, compartiendo experiencias técnicas, artesanales o de gestión. De este modo, la plataforma busca consolidarse como un recurso vivo, en constante crecimiento, que facilite el acceso a respuestas, fomente el aprendizaje compartido y fortalezca la red global de creadores.
Las bibliotecas del condado de Sonoma han implementado una iniciativa pionera que transforma los espacios bibliotecarios tradicionales en centros modernos de producción multimedia. Esta iniciativa incluye estudios de sonido disponibles en las sucursales de Central (Santa Rosa) y Rincon Valley Regional Library, diseñados específicamente para que los usuarios puedan crear, editar y publicar proyectos de audio y video
El programa representa un enfoque revolucionario hacia el concepto de biblioteca pública del siglo XXI. En lugar de limitarse únicamente a la consulta y préstamo de libros, estas bibliotecas han evolucionado para convertirse en espacios de creación digital donde los residentes locales pueden acceder a tecnología profesional de producción multimedia. Los estudios están equipados con tecnología de última generación que permite tanto la grabación como la edición de contenido audiovisual, democratizando el acceso a herramientas que tradicionalmente solo estaban disponibles en estudios profesionales costosos.
El acceso a estos estudios requiere una tarjeta de biblioteca válida y se gestiona mediante un sistema de reservas. Los usuarios deben poseer conocimientos básicos sobre equipos de audio y software de edición, además de comprometerse a cumplir con las leyes de derechos de autor Esta estructura garantiza un uso responsable y eficiente de los recursos, mientras que el requisito de conocimientos previos asegura que los usuarios puedan aprovechar al máximo las capacidades del equipo disponible.
La iniciativa se extiende más allá de los estudios fijos. Las bibliotecas también ofrecen un servicio de préstamo de equipos llamado «E Street Equipment Checkout», disponible en la sede central de Santa Rosa, que permite a los usuarios retirar equipos de grabación sin necesidad de cita previa durante las horas de apertura de la biblioteca. Este servicio complementario amplifica significativamente el alcance del programa, permitiendo que los usuarios lleven la producción multimedia fuera de las instalaciones bibliotecarias.
El catálogo de equipos disponible incluye una variedad impresionante de tecnología profesional. Entre los recursos se encuentran micrófonos inalámbricos de solapa de alta calidad compatibles con cámaras DSLR y videocámaras, sistemas de grabación dual para vocales, y micrófonos de condensador omnidireccionales. Esta diversidad de equipos permite a los usuarios abordar proyectos de diferentes escalas y características, desde podcasts íntimos hasta producciones videoaudiográficas más complejas.
El programa de estudios de sonido forma parte de una estrategia más amplia de modernización bibliotecaria en el condado de Sonoma. Esta estrategia incluye también el préstamo de Chromebooks con conexión 4G LTE para usuarios mayores de 13 años, demostrando un compromiso integral con la reducción de la brecha digital y el fomento de la alfabetización tecnológica en la comunidad.
Las implicaciones sociales y educativas de esta iniciativa son profundas. Al proporcionar acceso gratuito a equipos de producción multimedia de nivel profesional, las bibliotecas del condado de Sonoma están nivelando el campo de juego para creadores emergentes, emprendedores, estudiantes, y cualquier miembro de la comunidad interesado en desarrollar habilidades de comunicación digital. Esto es particularmente significativo en una era donde la competencia en medios digitales se ha vuelto esencial tanto para el éxito académico como profesional.
El modelo implementado en Sonoma County representa una evolución natural del concepto tradicional de biblioteca como repositorio de información hacia un concepto más dinámico de biblioteca como espacio de creación y colaboración comunitaria. Esta transformación responde a las necesidades contemporáneas de una sociedad cada vez más digital, donde la capacidad de producir contenido multimedia de calidad se ha convertido en una habilidad fundamental para la participación plena en la vida cívica, educativa y económica.
La iniciativa también refleja una comprensión sofisticada de las barreras económicas que enfrentan muchos creadores de contenido. El acceso a estudios profesionales y equipos especializados tradicionalmente requiere inversiones significativas que están fuera del alcance de muchas personas. Al eliminar estas barreras financieras, las bibliotecas del condado de Sonoma están fomentando la innovación y la creatividad a nivel comunitario, potencialmente catalizando el desarrollo de nuevos talentos y empresas locales en el sector de medios digitales.
Sotelo Pinzón, Valentina, y Victor Nelson Rodríguez Naranjo. Bibliotecas como laboratorios de ciencia y juego. Proyecto Bibliotecario Común “Bibliotecas que aprenden e investigan”. Bogotá: Red Distrital de Bibliotecas Públicas (BibloRed), 2024. Corrección de texto y preparación por Laura Acero
“Bibliotecas que aprenden e investigan” es un Proyecto Bibliotecario Común nacido en el marco de la estrategia Barrios Vivos de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá. Participan siete bibliotecas comunitarias de diferentes localidades en alianza con Escuelas LEO, línea a cargo de los procesos de formación e investigación de la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá – BibloRed. A través del fortalecimiento de los lazos entre bibliotecas comunitarias y públicas, este proyecto desarrolla procesos colaborativos de formación y sistematización de experiencias. Este número relata cómo ha sido “Codexis: coordenadas para la apropiación social de la ciencia y tecnología en bibliotecas comunitarias”, realizado en el barrio El Recreo, de la localidad de Bosa.
Las bibliotecas contribuyen a fortalecer las economías comunitarias mediante el apoyo a pequeños negocios y emprendedores. Un hallazgo relevante de esta conferencia fue el desconocimiento generalizado sobre la variedad de servicios que las bibliotecas ya ofrecen en este ámbito, lo que subraya la necesidad de visibilizar estas capacidades y fomentar alianzas con organismos locales de desarrollo económico.
En primer lugar, el artículo señala que las bibliotecas ofrecen diversos programas y servicios que pueden ir desde talleres básicos sobre el uso de bases de datos hasta charlas especializadas dirigidas por expertos en temas empresariales. Estas actividades, que pueden adaptarse según la capacidad de cada biblioteca, son solo una parte del apoyo que se brinda. Además, otros servicios como notarías, expedición de pasaportes o asistencia social también pueden ser de gran utilidad para emprendedores, pero muchas veces no se comunican de manera efectiva a quienes podrían beneficiarse. Por ello, es importante promover activamente todas estas ofertas para que los empresarios conozcan el valor que las bibliotecas pueden aportar.
Otro aspecto fundamental es la provisión de espacios accesibles para trabajar y reunirse, especialmente en comunidades con necesidades económicas. Las bibliotecas se posicionan como uno de los pocos lugares públicos donde las personas pueden trabajar sin ningún coste asociado, algo especialmente valioso para quienes inician un negocio o trabajan de forma independiente. La disponibilidad de salas de reuniones o mesas abiertas convierte a estos espacios en lugares de co-working gratuitos, facilitando la concentración y la productividad de sus usuarios.
Además, las bibliotecas ponen a disposición bases de datos y recursos digitales esenciales para los negocios, como Reference Solutions, que ayuda a identificar clientes potenciales, o LinkedIn Learning, que ofrece cursos en línea sobre marketing, ventas, finanzas y gestión. Asimismo, muchas bibliotecas cuentan con un “Library of Things”, donde se prestan objetos como kits de cámara con trípode y luces, que pueden ser herramientas clave para el marketing de productos o servicios, ayudando a los emprendedores a reducir costes iniciales y acceder a materiales profesionales sin inversión directa.
En el ámbito tecnológico, las bibliotecas proveen acceso gratuito a internet de alta velocidad, computadoras, impresoras y dispositivos prestables como hotspots o Chromebooks, facilitando la inclusión digital y superando barreras para los nuevos empresarios. Igualmente, ofrecen espacios con tecnologías innovadoras como makerspaces e impresoras 3D, que permiten a los emprendedores diseñar y probar prototipos. Esto convierte a las bibliotecas en lugares ideales para el desarrollo de habilidades digitales y la experimentación tecnológica, aspectos fundamentales en la economía moderna.
Finalmente, las bibliotecas funcionan como centros de conexión y colaboración, donde los pequeños empresarios pueden reunirse para compartir experiencias, generar redes de apoyo y participar en actividades como noches de networking, mentorías o programas como 1 Million Cups. Estas iniciativas fomentan un ecosistema empresarial más cohesionado y apoyado desde la comunidad.
El artículo concluye recomendando que las bibliotecas, independientemente de su tamaño, comiencen por identificar y promover los recursos que ya ofrecen y ajusten la forma en que los presentan para hacerlos más atractivos a los negocios. También enfatiza la importancia de establecer relaciones con organizaciones locales dedicadas al desarrollo económico para integrar los servicios bibliotecarios en la oferta comunitaria. Para apoyar esta labor, la ALA pone a disposición herramientas como Libraries Build Business Communications Toolkit, que facilita la comunicación con los actores clave del mundo empresarial. En suma, el texto subraya que las bibliotecas públicas son actores fundamentales para el desarrollo económico local y deben posicionarse activamente para cumplir esta función.
En pleno corazón de Manhattan, frente a los icónicos leones de la Biblioteca Stephen A. Schwarzman, se alza uno de los centros culturales más modernos y ambiciosos de Nueva York: la Stavros Niarchos Foundation Library (SNFL). Esta biblioteca, parte del sistema de la New York Public Library (NYPL), representa una renovación profunda del concepto tradicional de biblioteca pública, adaptándolo a las necesidades del siglo XXI.
El edificio que hoy alberga la SNFL fue inaugurado originalmente en 1914 como la Biblioteca Central de Circulación, conocida más tarde como la Mid-Manhattan Library. Durante décadas, fue uno de los puntos más activos de préstamo de libros de la ciudad. Sin embargo, la necesidad de modernización llevó a la NYPL a emprender una transformación integral del espacio, que se hizo posible gracias a la generosa donación de 55 millones de dólares por parte de la Stavros Niarchos Foundation. Esta fue la mayor contribución individual en la historia de la biblioteca pública neoyorquina.
Tras varios años de obras, la renovada biblioteca abrió sus puertas al público en junio de 2021. El rediseño arquitectónico estuvo a cargo del estudio holandés Mecanoo y del estadounidense Beyer Blinder Belle, que supieron equilibrar el respeto por el legado histórico con una visión de futuro. La nueva SNFL cuenta con ocho plantas, entre las que se incluye una azotea con jardín y terraza de lectura, un centro juvenil con salas de videojuegos y tecnología, áreas de estudio silencioso, espacios flexibles para eventos y un moderno laboratorio de innovación digital.
Para muchos expertos, espacios como la SNFL son más necesarios que nunca. La bibliotecaria y consultora estadounidense R. David Lankes ha señalado que “una biblioteca no es una colección de libros, sino una comunidad de aprendizaje”. En esa línea, la SNFL se ha transformado en mucho más que un lugar de préstamo: es un ecosistema de conocimiento, innovación y encuentro social.
La Stavros Niarchos Foundation Library no solo destaca por su arquitectura, sino también por la amplitud y calidad de los servicios que ofrece. Los usuarios pueden acceder al préstamo de libros físicos y digitales, utilizar ordenadores y conectarse a WiFi gratuito. Además, hay múltiples salas de estudio, espacios de reunión y zonas de trabajo colaborativo. La biblioteca se ha consolidado como un verdadero centro comunitario, con una programación constante de actividades educativas y culturales: talleres de escritura y tecnología, clubes de lectura, clases de inglés, programas para familias e incluso asesoramiento para la búsqueda de empleo a través del Career Services Center.
Uno de los servicios más innovadores es el programa TechConnect, que brinda formación en habilidades digitales para todas las edades y niveles. También destacan las iniciativas dirigidas a inmigrantes, personas mayores y comunidades diversas, en consonancia con el compromiso de la NYPL con la inclusión y la equidad de acceso al conocimiento. Como ha expresado la directora de la NYPL, Anthony W. Marx: “Las bibliotecas modernas son el motor de la democracia, donde el conocimiento es gratuito, accesible y sin barreras”.
El compromiso de la SNFL con la diversidad cultural se refleja también en eventos tan singulares como el K-Pop Pop Off, una celebración anual dedicada a la música pop coreana. Desde sesiones de fotos hasta clases de baile, manualidades y encuentros creativos, este evento da la bienvenida tanto a fans incondicionales del K-pop como a quienes recién descubren este fenómeno global. Se trata de una muestra más de cómo la biblioteca se convierte en un espacio donde confluyen las culturas, el arte y la comunidad.
En definitiva, la Stavros Niarchos Foundation Library se ha convertido en un referente de lo que debe ser una biblioteca pública en la era contemporánea: un espacio abierto, inclusivo, accesible, tecnológicamente equipado y profundamente vinculado con la comunidad. Es, sin duda, un símbolo de cómo la inversión en cultura y educación puede transformar una ciudad. Como resume la bibliotecaria Carla Hayden, directora de la Biblioteca del Congreso de EE. UU.: “Las bibliotecas no son lugares tranquilos para libros, sino centros ruidosos para el progreso”.
En las últimas dos décadas, los espacios compartidos de trabajo y producción, como los Fablabs, han ganado relevancia en contextos urbanos, atrayendo la atención de responsables políticos y académicos de la geografía económica y los estudios urbanos. Los Fablabs son talleres abiertos que fomentan la innovación desde las bases mediante el acceso compartido a máquinas de fabricación digital y la posibilidad de colaborar y compartir conocimiento, tanto presencialmente como en línea. Los usuarios de estos espacios, conocidos como «Makers», son presentados como precursores de la democratización de la producción y como actores clave en la transformación de las economías urbanas en la era del capitalismo digital.
El libro, basado en una investigación doctoral centrada en los Makers y los Fablabs en Turín, utiliza la observación etnográfica en Fablab Torino para ofrecer un marco teórico original. Este combina la geografía económica post-estructuralista con conceptos de la Teoría del Actor-Red y los Estudios de Ciencia y Tecnología. Con un enfoque interdisciplinario, el análisis examina cómo el «Making» se configura como una nueva forma de trabajo y producción a través de tres conceptos clave: conocimiento, materialidad y trabajo.
La investigación destaca cómo los Fablabs y la escena Maker en Turín se constituyen performativamente mediante la interacción entre teorías económicas y arreglos socio-técnicos diseñados para materializar dichas teorías. La relevancia geográfica del fenómeno no reside en configuraciones espaciales estáticas, sino en las espacialidades heterogéneas y emergentes generadas por las prácticas individuales y las dinámicas sociomateriales que estructuran organizaciones económicas como los Fablabs.
Este estudio resulta de interés para académicos de ciencias sociales que investigan la reconfiguración del trabajo, la producción en las ciudades y las transformaciones económicas mediadas digitalmente.