Archivo de la etiqueta: Lectura

Libros, bibliotecas y música. Viviendo en la era Pop 2019/05/31

 

Libros, bibliotecas y música. Viviendo en la era Pop 2019/05/31

ESCUCHAR

Ir a descargar

 

Libros, bibliotecas y música recoge música y textos recitados por Catherine Rendón relativos al mundo de los libros, la lectura y las bibliotecas. Entre los textos y músicas que escuchamos:

01. MAGUIENCY . Organizar biblioteca – Crowed House-Distant sun
02. ALONSO-CORDON Bach -Sonata No.3 in D Minor Op.108 II. Adagio
03. ANONIMO – LIBROS Eric Clapton Knockin’ On Heaven’s Door
04. BOLAÑO Silver Convention – Fly Robin Fly
05. DYLAN THOMAS – Angélica – Emiliano Salvador
06. EPICURO. Echo and the Bunnymens. Seven Seas
07, LANCASTER- Lana del Rey -Guns and Roses
08. MANGEL – Texas-red_book
09. MARGARIT – Steve Winwood – 09-Horizon
10. RUY ALVAREZ. MOGADOR – Erin Boheme – Someone to love

10 años de Little Free Libraries: las casitas de hadas de materiales reciclados para compartir libros

32e656cbedb3103f970b26f56cad979a

Todd Bol, creador del movimiento Little Free Libraries

 

 

La idea de compartir libros libremente en pequeñas en cajas que imitan casas de hadas de vistosos materiales reciclados en los patios delanteros y a los patios de las escuelas, nació en Wisconsin hace 10 años, se ha convertido en una revolución en el intercambio de libros con más de 80.000 lugares de más de 90 países en los que los vecinos comparten libros libremente.

Las pequeñas bibliotecas gratuitas están en todas partes: fuera de las casas, dentro de los centros recreativos, al lado de las cafeterías, en bibliotecas, etc. La primera El primero la colocó Todd Bol en Hudson en un poste frente a la casa de Todd Bol en Hudson, Wisconsin, hace 10 años. La escuela en miniatura que Bol construyó tenía libros gratuitos que cualquiera podía disfrutar. La idea era  homenajear a su padre, que era maestro y que siempre tuvo gran amor por animar a leer a sus alumnos. Lo que fue un éxito a nivel local, se convirtió en un fenómeno mundial con el paso del tiempo. «Puse mi biblioteca y noté que mis vecinos le hablaban como si fuera un cachorrito», dijo Bol, que falleció de cáncer hace unos años. «Y me di cuenta de que había algún tipo de magia en ello.»

Un año después de instalar su biblioteca, Bol y Rick Brooks, un amigo y socio de negocios, lanzaron Little Free Library, registrándola como una organización sin fines de lucro en 2012. Su objetivo era hacer que los libros estuvieran disponibles más ampliamente y, al mismo tiempo, fortalecer los vínculos dentro de las comunidades.

Se trata de bibliotecas sin bibliotecarios, en las que la gente sin más pone los libros que ya leyó, y que quiere que otros lean, si ningún tipo de registro, ni de transacción, simplemente igual que alguien deja un libro, otro al que le interesa lo coge sin más. Un aspecto que lo diferencia del Bookcrossing, que es la práctica de dejar libros en lugares públicos para que los recojan otros lectores, que después harán lo mismo, previo registro y preparación alguna, tal como explica Margret Aldrich, portavoz de Little Free Library. es «una pequeña biblioteca libre es una caja llena de libros que, cuando los encuentras, puedes llevarte a casa»,  «O si tienes un libro para compartir, puedes dejarlo para que otro lo lea.»

 

Lectura y bibliotecas en Colombia. Planeta Biblioteca 2019/05/15

a498a8a7ae7dbad2bde37c994106e66d

Planeta Biblioteca 2019/05/15. Lectura y bibliotecas en Colombia

Escuchar el programa

Ir a descargar

En esta ocasión ha participado en nuestro programa Catherine Rendon Galvis, especialista en Promoción de la Lectura, que nos ha hablado de la lectura y las bibliotecas en un país tan amplio, variado y maravilloso como Colombia. Desde el «Biblioburro» a las Bibliotecas de guerrillas. Las bibliotecas de las guerrillas, llamadas «Bibliotecas públicas móviles para La Paz», ubicadas en las zonas del campo colombiano para apoyar el trabajo de reinserción de los ex guerrilleros de la FARC en la sociedad civil. Un programa apasionante en torno a la lectura.

Pasar la mirada por los libros de la biblioteca

1243086684_0

“Me gusta pasear la mirada por los lomos de los libros en la biblioteca. Es una manera de recapitular todo lo que hay en ellos, todo lo que ya he leído y lo que me falta por leer, y lo que leeré de nuevo según me vaya apeteciendo, en esta isla confortable a la que nos hemos retirado. En La isla misteriosa, los náufragos que llevan ya varios años en ella descubren una mañana en la playa un cofre arrastrado por la marea en el que encuentran una biblioteca sucinta de obras maestras. El almirante Byrd llevó consigo a su cabaña en la Antártida una caja de libros, un gramófono y una colección de discos. Oía rugir sobre su cabeza una tormenta de nieve en la noche perpetua y leía a la luz de una lámpara de petróleo. Yo tiendo al desorden y a la acumulación: Cecilia ha mantenido siempre una vigilancia exigente para que los libros no proliferen sin control y lo invadan todo. La mudanza fue la oportunidad para una depuración rigurosa; un ejercicio práctico de despojamiento. La biblioteca se hace igual con lo que se elige como con lo que queda descartado….

Saco un libro de la estantería, no para leerlo entero, sino tan solo para tocarlo o para detenerme en una página al azar, o para ver si hay fecha de compra y dedicatoria, queriendo encontrar en sus páginas signos materiales de nuestra vida de entonces, las dos entradas de un concierto o de una película, la factura del restaurante en el que acabábamos de comer, cada cosa con su precisión testimonial olvidada: el 6 de abril de 2012 Cecilia estuvo en un concierto de João Gilberto en Carnegie Hall; el recibo del dry cleaning en el que se enumeran las piezas de ropa que recogimos el 14 de noviembre de 2006 sirvió para marcar la página donde había un pasaje que a los dos nos gustaba mucho en un cuento de Alice Munro”

 

Antonio Muñoz Molina “Tus pasos en la escalera”

Mujeres y niños en la cárcel. Lectura y escritura dentro y fuera de la Unidad 33

60cbb5f7bf75fe079b12de493485a4dd

Claudia Molinari, Graciela Brena. “Mujeres y niños en la cárcel. Lectura y escritura dentro y fuera de la Unidad 33”. La Plata: Universidad de la Plata, 2018

Texto

En esta publicación colectiva analizamos el trabajo realizado entre los años 2010-2015 en el marco del Proyecto de Extensión «Lectura y escritura en la Unidad 33. Madres, niños e instituciones educativas». Nuestro propósito es aportar documentación y análisis de las si­tuaciones educativas no escolares en torno a la lectura y la escritura que desarrollamos en dicha unidad con grupos de niños multiedad y con grupos de mujeres, así como otras accio­nes a favor del derecho de las madres priva­das de libertad de participar de las actividades escolares de sus hijas/os fuera de la unidad penitenciaria. Los registros de las interaccio­nes verbales, las crónicas de los encuentros, las entrevistas a las participantes y las diver­sas producciones escritas se constituyeron en material imprescindible para comprender el funcionamiento de las situaciones propues­tas, para identificar avances, revisar decisiones considerando las particularidades del contex­to y para incluir las voces de todas/os las/os protagonistas. Los resultados de este trabajo ponen en evidencia cómo mujeres y niñas/os pueden ejercer sus derechos culturales cuan­do tienen oportunidades dentro y fuera de la prisión

El regalo de leer

Gratis en Amazon

 

Este libro celebra uno de los actos únicos en la condición humana: la lectura. Se inspira en el conocido poema de Miguel de Unamuno, que comienza con el verso «leer, leer, leer, vivir la vida» y que concluye con reflexiones que abarcan la trascendencia de nuestras acciones y la palabra escrita. Con este poema como premisa, hemos invitado a varios escritores reconocidos en el mundo hispanohablante a responder a la pregunta «¿Qué es leer para ti?».

Este libro se publica para conmemorar el Día Mundial del Libro de 2019, celebrado globalmente el 23 de abril y que coincide con Sant Jordi, cuya tradición está especialmente arraigada en Cataluña donde se festeja regalando libros y rosas entre amigos y enamorados.

Para acoger mejor esa tradición, las ilustradoras Las Rayadas han complementado el contenido con ilustraciones alusivas a rosas y libros. Su propuesta la encontrarás entrelazada con los textos de los autores.

Todos podemos leer: las bibliotecas municipales de Zamora prestan gafas, audiolibros y exponen libros de lectura fácil

lectura-excusas-2

Tal como aparece en la Opinión de Zamora (España), las bibliotecas de esta ciudad ha lanzado una campaña en para el día del libro coma que han titulado «Todos podemos leer», que intenta que todas las personas que deseen leer pueden hacerlo, ya que a menudo ponen como argumento para no leer que los libros tienen letra pequeña y que tienen dificultades para verlos adecuadamente, que no entienden lo que dicen, que se han olvidado las gafas o incluso que se cansan leyendo.

De modo que como las bibliotecas municipales de Zamora intentan que a través de este programa, la gente descubre los recursos qué contienen las bibliotecas para hacer la lectura más sencilla. Así,  además de exponer libros de texto con letra grande, audiolibros, libros en otros idiomas, y también han sacado de las estanterías novelas gráficas que facilitan la lectura a través de las imágenes. Pero lo más sorprendente de esta campaña cómo es que las bibliotecas también están ofreciendo un pequeño estante con gafas graduadas a diferetes dioptrías para que nadie se quede excluido de leer por ningún motivo.

¿Y si leer estuviera prohibido?

e768513e14fdd23ab9fd4379f0d9cc98

En un mundo en el que leer estuviera prohibido, jóvenes se encerrarían en sus cuartos para ojear sus libros a escondidas.

Se masturbarían una y otra vez mientras pasan sus páginas excitados por el morbo que tiene lo prohibido.

En un mundo en el que leer fuera ilegal, habría bibliotecas clandestinas con puertas traseras donde jóvenes rebeldes e inadaptados se reunirían para calmar su mono de lectura.

Imagínalo, cierra los ojos por un momento e imagina una sociedad que persiguiera a sus lectores.

Qué bonito sería sentarnos tú y yo con un buen libro en mitad de la carretera desafiando al mundo, o que la policía viniera hasta nuestra casa golpeando la puerta a patadas mientras nos metemos unas buenas rayas de Kafka, Poe o Hemingway.

Imagina un mundo en el que leer fuera un acto de rebeldía hacia un sistema que persigue a jóvenes que se niegan a ser copias de copias de otras copias que aparecen en televisión… ¿Un acto de rebeldía? ¡Qué estupidez! Como si en este mundo en el que vivimos ya de por sí leer no fuera una maldita declaración de guerra.

Carlos Kaballero

Leer es una vagancia sin monotonía

 

a1bc11f74ce368e494d7f699e2585474

«La lectura es compatible con la espera. Leer es una vagancia sin monotonía. Solo cuando dejé de trabajar descubrí con asombro el reino espacioso de libertad de las mañanas de diario. Si me da la gana puedo sentarme a leer en cuanto he terminado de fregar las cosas del desayuno y he vuelto del paseo con Luria. Cuando salgo a la calle llevo un libro conmigo. Leo mientras espero la comida, las pocas veces que voy a un restaurante, y mientras tomo el café después de comer o apuro mi copa de vino. Leo cada viernes a mediodía en Mascote do Sacramento, que está a un paso de mi casa y sirve el mejor bacalhau à brás de Lisboa. Encuentro una plazoleta silenciosa con un banco y una de esas acacias gigantes y protectoras de Lisboa y me siento un rato a leer a la sombra. La lectura abrevia y distrae el tiempo de la espera. Eso es algo muy valioso en esta ciudad en la que las cosas pueden suceder a un ritmo muy lento. Mientras estoy leyendo el tiempo queda en suspenso. Paso de una lectura a otra sin ningún orden. Leo dos o tres libros a la vez, según las horas, en distintos lugares. Leo los diarios de las navegaciones del capitán Cook por los mares del Sur. Leo una historia del terremoto de Lisboa de 1755. Leo un libro sobre los fundamentos moleculares de la memoria escrito por el jefe de Cecilia y firmado para ella con una rúbrica florida y unas palabras de elogio más halagadoras todavía por venir de un premio nobel. Los tomos más cuantiosos los reservo para el sillón anatómico. También está aquí junto a una ventana que da a la calle. En un grado de grosor descendente están los libros de leer en la cama, y los de llevar en la mochila, o en el bolsillo de la chaqueta. Los más dúctiles son los de poesía. No sabía que hubiera coleccionado tantos. Leía sobre todo poemas cuando no tenía tiempo de leer otra cosa. «The quick fix of poetry», dice mi amigo Dan Morrison: el subidón rápido de la poesía. Como no hago viajes ni estoy pendiente de comprar inmediatamente novedades ya no tengo necesidad de usar el Kindle. Me gusta la constancia física de la lectura. En un anaquel separado voy poniendo los libros ya leídos. Al verlos juntos perduran más en la memoria. La biblioteca a lo largo del pasillo, llena de libros pero no abrumadora, porque llega solo a la altura de los ojos, me da tanta seguridad como una alacena o un sótano con estantes bien surtidos de toda clase de víveres. Mi escena favorita en esa película, The Shining, es cuando el cocinero viejo le va enseñando a Shelley Duvall una por una las dependencias del almacén en el que se guardan en un orden perfecto todas las provisiones que necesitarán ella y su familia durante su aislamiento de varios meses de invierno.»

Antonio Muñoz Molina «Tus pasos en la escalera»