
“La lectura es una forma lenta, pero muy potente para cambiar el mundo”
Javier Cercas

“La lectura es una forma lenta, pero muy potente para cambiar el mundo”
Javier Cercas

Vizcaíno-Verdú, Arantxa y Contreras-Pulido, Paloma y Guzmán-Franco, María-Dolores. El booktuber: Lectura y aprendizaje informal en YouTube. Comunicar , 2019, vol. 27, n. 59, págs. 95-104.
La era digital ha perpetuado nuevas pedagogías de participación colectiva en red que requieren una reflexión en el área educativa, en tanto que YouTube, como plataforma audiovisual de sobresaliente reconocimiento, concentra un extenso repertorio de prácticas de aprendizaje informal y juvenil. En este caso, la investigación se centra en una forma de expresión literaria impulsada por la comunidad Booktube, que se dedica a la recomendación de libros y al fomento de la lectura focalizando sus mensajes a través del formato videoblog. Dicha vertiente, estrechamente popularizada en la plataforma, nos permite profundizar en nuevas prácticas juveniles fuera del aula que remiten a la promoción de libros y a la expresión crítica y juiciosa sobre aspectos relacionados con el contenido, los formatos, los géneros y los autores en un contexto auspiciado por la ecología mediática. Con el objetivo de profundizar en los motivos por los que la juventud lee actualmente, desarrollamos una revisión bibliográfica a partir del alfabetismo transmedia evaluando las competencias narrativas y estéticas, y aplicamos un análisis de contenidos mediante un estudio de caso que recoge los canales de dos booktubers españoles con amplia repercusión y comunidad: Javier Ruescas y Fly like a Butterfly. Los resultados atisban un espacio de afinidad ligado a la opinión entre pares que promueve la lectura y escritura, y a la capacidad para interpretar, describir, comparar y reflexionar sobre el contexto literario.
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Todos recordamos el entrañable programa que niños y no tan niños veíamos en TVE en los años 80 los sábados por la mañana «La Bola de cristal» dirigido por Lolo Rico, y seguro también que nos acordamos de esa maravillosa frase «Si no quieres ser como éstos ¡lee!». Además de la participación de algunos de los músicos más relevantes de la móvida madrileña como Kiko Veneno, Alaska, Santiago Auseron o Loquillo.
El programa se emitió entre 1984 y 1988, y se puede decir que fue de lo mejor que ha hecho la televisión española en su historia. Era un programa infantil que por primera vez trataba a los niños como personas inteligentes, y tenía cuotas de audiencia que sólo ahora superarían los grandes partidos de futbol (5 millones de espectadores). La Bola de Cristal nos invitaba constantemente a reflexionar, a cuestiornarnos todo, era muy crítico con absolutamente todo, y finalmente fue eliminado sin más de las emisiones, aunque no precisamente por falta de audiencia.

Como pone de manifiesto el blog de «Cultura inquieta» el programa era una aunténtica fuente de inspiración, una fábrica de eslóganes culturales, de frases estimulantes. Por ejemplo:
“Tienes 15 segundos para imaginar. Sí no se te ha ocurrido nada, a lo mejor deberías ver menos la tele.”
“Solo no puedes, con amigos sí.”
“¡Viva el mal, viva el capital!»
“Si quieres ser un perro sólo tienes que ladrar y no leer.”
«¡Nunca te acostarás sin saber una cosa más!»
«Haz deporte, no eches tripa. Juega limpio. Participa.»

Gonzalbo, Fernando Escalante. A La Sombra De Los Libros: Lectura, Mercado y Vida Pública. 1st ed., vol. 151, Colegio De Mexico, 2007.
El argumento básico de las páginas que siguen es muy sencillo, puede resumirse en pocas palabras. En los últimos veinte o treinta años se ha producido en todo el mundo una concentración extraordinaria de la industria editorial: la mayor parte del mercado global pertenece a ocho o diez empresas, integradas en grupos que tienen también periódicos, revistas, productoras de cine, discográficas, cadenas de radio y televisión. El negocio de los libros se ha convertido en un gran negocio, incorporado a la industria del espectáculo. Y eso tiene consecuencias sobre el tipo de libros que se publican y sobre el modo…

Más de una cuarta parte de los adultos estadounidenses dicen que no han leído un libro, ni en su totalidad ni en parte, ni en forma impresa o electrónica, en el último año. entre los factores de no lectura está el nivel de estudios, ingresos y procedencia.
Según una encuesta de Pew Research, el 27% por ciento de los adultos estadounidenses dicen que no han leído ningún libro en los últimos doce meses, frente a 19 por ciento que lo dijo en 2011.
La investigación muestra que las personas que son menos inclinadas a leer libros se dividen en varias categorías.

“… en mis libros, siempre intento dejar suficiente espacio en la prosa para que el lector la habite; porque en definitiva creo que es el lector, y no el autor, quien escribe el libro”.
Paul Auster
Fragmento extraído del libro
Julio Alonso Arevalo. «Los libros, la lectura y los lectores a través de la literatura y las artes». Buenos Aires : Alfagrama Ediciones, 2019 Disponible en España en Canoa Libros http://www.canoalibros.com/

Perrin, Andrew. One-in-five Americans now listen to audiobooks. Pew Research Centre, sept 2019
Según una encuesta del Pew Research Center realizada del 8 de enero al 7 de febrero de 2019. Los libros impresos siguen siendo el formato más popular para la lectura, con un 65% de los adultos diciendo que habían leído al menos un libro impreso el año anterior a la encuesta.
Aproximadamente siete de cada diez adultos estadounidenses (72%) dicen que han leído un libro en los últimos 12 meses en cualquier formato, una cifra que ha permanecido prácticamente inalterada desde 2012. En cuanto a los formatos los porcentajes de lectores de libros impresos y electrónicos son similares a los de una encuesta de Pew Research realizada en 2016, ha habido un aumento en el porcentaje de estadounidenses que informan haber escuchado audiolibros, del 14% al 20%.
A pesar de cierto crecimiento en ciertos formatos digitales, sigue siendo cierto que relativamente pocos estadounidenses sólo consumen libros digitales (que incluyen audiolibros y libros electrónicos) con exclusión de los impresos. Alrededor del 37% de los estadounidenses dicen que sólo leen libros impresos, mientras que el 28% lee en estos formatos digitales y también lee libros impresos. Sólo el 7% de los estadounidenses dicen que sólo leen libros en formato digital y que no han leído ningún libro impreso en los últimos 12 meses. Aproximadamente un cuarto de los estadounidenses no han leído un libro en ningún formato en el último año.

Las diferencias demográficas en la lectura de libros en 2019 son similares a los patrones observados en encuestas anteriores. Por ejemplo, los adultos con una licenciatura o un título superior tienen más probabilidades de ser lectores de libros que aquellos que sólo han asistido a algunas universidades, graduados de secundaria y aquellos con menos nivel de una educación Y los adultos de 18 a 29 años son más dados a leer libros que los de 65 años o más. Al mismo tiempo, algunos grupos tienen más o menos probabilidades de leer libros en ciertos formatos que en 2018.
PRESENTACIÓN DEL LIBRO

Julio Alonso Arevalo. Los libros, la lectura y los lectores a través de la literatura y las artes. Buenos Aires : Alfagrama Ediciones, 2019
Disponible en España en Canoa Libros

Advancing Literacy With Large Print. Results from a nationwide study about the efficacy of large print books on student reading skills and mindsets. Thorndike Press de Gale, 2019
¿Crees que los libros con letras grandes son sólo para adultos? Piénsalo de nuevo. Una nueva investigación publicada hoy por Thorndike Press de Gale, una compañía de Cengage, muestra que los estudiantes en los grados 3-12 que leen libros con letras grandes desarrollaron habilidades de lectura más fuertes, se sintieron más cómodos leyendo y adoptaron nuevas y positivas mentalidades de lectura.

Mata, Juan. Casas lectoras. Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 2015
El Proyecto Casas Lectoras es una experiencia promovida por la Fundación Sánchez Ruipérez, que se desarrollará en Madrid a lo largo de 2015 y 2016, en virtud de un convenio suscrito con el Ayuntamiento de esta ciudad para actuaciones en el campo de la lectura y las bibliotecas.
Cuando se habla de familias lectoras se tiende a pensar en un modelo idealizado y uniforme de familia, lo cual es tan impreciso como ilusorio. Los hogares son tan heterogéneos como la idiosincrasia de las personas que los constituyen y las circunstancias económicas o culturales en las que viven. A menudo muchos discursos y programas sobre la lectura tienden a ignorar las condiciones reales en las que crecen tantos y tantos niños. No basta con defender la participación de las familias en el estímulo de la lectura. Es necesario tener en cuenta la diversidad de familias y hogares, sus distintas experiencias y aspiraciones, pues eso evitaría incurrir en vaguedades o torpezas y ayudaría a saber qué se debe proponer y qué se puede esperar. No obstante, al referirnos a familias o casas lectoras estamos pensando en hogares donde hay niños o jóvenes en edad escolar, pues son ellos, aun cuando no se diga de modo explícito, los principales destinatarios de todas las actividades que tratan de alentar el deseo de leer. Hablamos de casas lectoras con la confianza de iniciar un proceso de acercamiento temprano y afectivo a los libros. Y sabemos que, como ocurre con cualquier afición o vocación, es más probable que prenda ese deseo si se crece entre libros que si se hace en un entorno carente de referencias o prácticas lectoras.