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¿Qué está pasando con la lectura? Para muchas personas la IA podría estar poniendo fin a la era del texto tradicional.

Rothman, Joshua. “What’s Happening to Reading?The New Yorker, junio, 2025. https://www.newyorker.com/culture/open-questions/whats-happening-to-reading

El ensayo reflexiona sobre cómo ha cambiado radicalmente la experiencia de la lectura en la era digital. Durante décadas, leer un libro —práctica sostenida y profunda— era una actividad relativamente constante. Sin embargo, la omnipresencia de los teléfonos inteligentes, la diversidad de contenidos y la velocidad de la información han fragmentado ese acto. La lectura intensa, entendida como el seguimiento paciente y reflexivo de un texto, ya no es lo habitual; en su lugar, predomina una lectura dispersa, alternando entre distintos formatos, plataformas y dispositivos.

Hoy, leer implica interactuar con múltiples medios: libros impresos o digitales, audiolibros, blogs, redes sociales y mensajes breves. Este cambio ha creado una lectura que es a la vez dispersa y concentrada: difusa en su distribución, pero intensamente personalizada en su consumo. La competencia de otros entretenimientos —series, videojuegos, podcasts o videos— reduce la disponibilidad de tiempo y concentración para la lectura profunda, modificando la manera en que los lectores se relacionan con los textos.

El ensayo también aborda el impacto de la inteligencia artificial. Con herramientas capaces de resumir, condensar o reformular textos, la lectura se convierte en una experiencia modular y pragmática. Muchos lectores podrían depender de versiones abreviadas o reinterpretadas generadas por máquinas, lo que podría desplazar el hábito de enfrentarse directamente a la obra original. Esto redefine lo que significa leer, privilegiando la eficiencia y la utilidad sobre la comprensión profunda y sostenida.

Finalmente, se reflexiona sobre las consecuencias culturales de estos cambios. La lectura tradicional podría convertirse en una práctica minoritaria, apreciada por unos pocos, mientras que la mayoría interactúa con textos a través de formatos asistidos por IA o simplificados. La lectura no desaparece, pero su naturaleza y propósito se transforman: deja de ser un ejercicio de concentración y pensamiento crítico para convertirse en una práctica más flexible, inmediata y mediada por la tecnología.

Gafas de sol con pantalla de tinta electrónica integrada

Nawotka, Edward. “Can E‑Readers Still Innovate?: A Chat with Sol Reader CEO Ben Chelf.” Publishers Weekly, 9 de julio de 2025.

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Sol Reader, es una startup de San Francisco dedicada a innovar en el campo de los lectores electrónicos. Chelf revela el desarrollo de un lector electrónico portátil en forma de gafas con pantalla de tinta electrónica integrada, cuyo diseño recuerda a unas gafas de sol y que se ofrece al público por 249 dólares

La importancia de este lanzamiento radica en que representa la primera innovación significativa en el mercado de los e‑readers desde el Kindle de 2007, un mercado que hasta ahora había avanzado muy poco en resolución (300 ppi) y diseño. El dispositivo, ligero (50–60 g) y asequible en comparación con alternativas como el Vision Pro de Apple, combina un lector de tinta electrónica minimalista con características específicas para mejorar la lectura nocturna sin distracciones. Estas “gafas lectoras” permiten a los usuarios leer en cualquier posición, incluso tumbados boca arriba, sin necesidad de sostener un libro, una tablet o un teléfono.

Uno de los aspectos más interesantes es que Sol Reader no pretende ser un dispositivo de realidad aumentada o un visor inmersivo con múltiples funciones. Muy al contrario, el objetivo es deliberadamente limitado: enfocarse solo en la lectura, sin notificaciones, sin distracciones, sin conexión directa a redes sociales o correos electrónicos. Esta filosofía responde a una necesidad creciente de muchos lectores que se sienten abrumados por la tecnología y que desean un espacio más “desconectado” para leer, especialmente durante la noche o en momentos de descanso.

Entre las características destacadas, Sol Reader es compatible con bibliotecas de Kindle, dispone de su propia tienda y permite la carga manual de libros sin DRM. Además una de las funciones más demandadas por los usuarios es la reproducción de audiolibros, una característica en la que ya están trabajando. El enfoque del dispositivo busca evitar que se convierta en un ordenador complejo en la cara del usuario, manteniendo su utilidad centrada únicamente en la lectura

El artículo plantea la interrogante sobre si este enfoque puede triunfar allá donde han fracasado otros dispositivos wearables más ambiciosos. La propuesta de Sol Reader destaca por su sencillez de uso, foco específico en lectura y diseño intencional para no acentuar la sobrecarga tecnológica

La lectura en papel mejora las habilidades de comprensión entre seis y ocho veces más que la lectura en dispositivos digitales

 Altamura, L., Vargas, C., & Salmerón, L. (2023). «Do New Forms of Reading Pay Off? A Meta-Analysis on the Relationship Between Leisure Digital Reading Habits and Text Comprehension». Review of Educational Research, 0(0). https://doi.org/10.3102/00346543231216463

Un equipo de la Universidad de Valencia analizó más de dos docenas de estudios publicados entre 2000 y 2022, con casi 470 000 participantes. Concluyeron que la lectura en papel mejora las habilidades de comprensión entre seis y ocho veces más que la lectura en dispositivos digitales

Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Valencia concluye que la lectura en formato impreso mejora la comprensión lectora entre seis y ocho veces más que la lectura en pantallas. Esta investigación, que analizó más de veinte años de estudios y casi 470 000 participantes, confirma que el papel sigue siendo el medio más eficaz para fomentar una lectura profunda y comprensiva, especialmente en contextos educativos.

Una de las razones principales es que los textos digitales suelen presentar una calidad lingüística inferior. Muchas veces están escritos en un estilo conversacional, como en redes sociales, lo que limita la exposición a estructuras sintácticas complejas, vocabulario académico y razonamientos elaborados. Además, el acto de leer en pantalla tiende a ser más superficial, con un enfoque en el escaneo rápido y fragmentado, lo que perjudica la capacidad de conectar ideas y retener información.

Los resultados varían según la edad de los lectores. En niños de primaria, la lectura digital tiene un efecto claramente negativo sobre la comprensión. En adolescentes y universitarios, aunque la relación se vuelve algo más positiva, sigue siendo menos efectiva que la lectura en papel. Esto se debe en parte a que los lectores más jóvenes aún no dominan estrategias cognitivas que les permitan ignorar las distracciones digitales, mientras que los mayores han desarrollado mayor capacidad de autorregulación.

Los investigadores no están en contra del uso de tecnologías digitales, pero advierten que el aprendizaje profundo —especialmente en edades tempranas— requiere el tipo de atención, ritmo pausado y concentración que fomenta la lectura impresa. Por ello, recomiendan que las escuelas y educadores prioricen los libros físicos para desarrollar sólidas habilidades lectoras antes de introducir de manera intensiva la lectura digital.

En conclusión, aunque las pantallas ofrecen acceso rápido a una gran cantidad de información, no sustituyen las ventajas cognitivas y educativas de leer en papel. Para cultivar una comprensión lectora rica, duradera y crítica, especialmente en estudiantes, el libro impreso sigue siendo la herramienta más poderosa.

¿Qué está pasando con la lectura? para muchos, la inteligencia artificial puede estar poniendo fin a la era del texto tradicional.

Rothman, Joshua. 2024. What’s Happening to Reading? For many people, A.I. may be bringing the age of traditional text to an end. The New Yorker, April 29, 2024. https://www.newyorker.com/culture/open-questions/whats-happening-to-reading

Joshua Rothman reflexiona sobre cómo la llegada de la inteligencia artificial y las pantallas está transformando radicalmente la experiencia de lectura. El autor sugiere que la lectura profunda y contemplativa, asociada al texto impreso, está siendo reemplazada por interacciones fragmentadas con la lectura digital, dominada por aplicaciones, redes sociales y modelos de lenguaje que condensan y simplifican la experiencia. Rothman cuestiona si estamos entrando en el final de la era dominada por el texto tradicional

En décadas pasadas, preguntas como “¿qué lees y por qué?” no solían ser tan urgentes. La lectura era una actividad común y establecida, sin mayores cambios desde la aparición de la industria editorial moderna en el siglo XIX. Antes de la era digital, leer un libro en un banco del parque era algo discreto y personal; nadie necesitaba saberlo si uno no lo contaba. La experiencia de leer se limitaba a deslizar la vista sobre las páginas en silencio, a un ritmo propio y sin interrupciones externas.

Sin embargo, en la actualidad la naturaleza de la lectura ha cambiado profundamente. Aunque muchas personas siguen disfrutando de los libros y publicaciones tradicionales, para otras el modelo clásico de lectura —profunda, continua y desde el inicio hasta el final— se ha vuelto casi obsoleto. Hoy en día, algunos comienzan un libro en un lector digital, lo continúan escuchando en formato audio, o directamente evitan los libros para pasar las horas navegando en noticias, blogs o redes sociales. La lectura actual es a la vez dispersa y concentrada, con palabras que fluyen aleatoriamente en una pantalla mientras otras plataformas, como YouTube, videojuegos o Netflix, compiten por nuestra atención constante.

Este cambio no ocurrió de la noche a la mañana, sino que ha sido un proceso gradual influenciado por tecnologías adoptadas mayormente por los jóvenes. Estadísticas recientes muestran una caída significativa en la lectura tradicional: por ejemplo, en Estados Unidos el porcentaje de adultos que leen al menos un libro al año bajó del 55% al 48% en una década, mientras que en adolescentes la caída fue aún más marcada. Esta disminución ha generado preocupación en profesores universitarios, que observan que muchos estudiantes tienen dificultades para leer textos complejos y extensos debido a la influencia de los dispositivos móviles.

El auge de la información en la era digital ofrece muchas nuevas formas de aprender, leer y entretenerse. ¿Realmente queremos volver a un tiempo con menos acceso a contenidos variados? Algunos académicos han interpretado la caída de la lectura tradicional como el fin del “paréntesis de Gutenberg,” un periodo histórico dominado por el texto impreso estructurado, que la llegada de internet habría cerrado, devolviéndonos a una comunicación más libre, descentralizada y conversacional, más cercana a una cultura oral moderna. Este fenómeno se ve reflejado en el auge de los podcasts, boletines y memes, que recuerdan las antiguas tradiciones de compartir conocimientos a través del diálogo.

Sin embargo, esta idea de una “segunda oralidad” puede resultar un poco anticuada. Vivimos en la era posterior a la dominación de redes sociales como Facebook, y ahora enfrentamos una nueva realidad: la inteligencia artificial (IA). En internet, no siempre interactuamos con personas reales, sino con entidades generadas por IA que han sido entrenadas con enormes cantidades de texto. Es como si los libros se hubieran “animado” para crear una nueva forma de comunicación que mezcla texto, pensamiento y conversación, transformando el valor y la utilidad de la palabra escrita.

La lectura digital favorece el escaneo rápido, saltos entre fragmentos y multitarea. Esto se relaciona con lo que expertos llaman el “screen inferiority effect”, donde la comprensión disminuye significativamente en lectura digital, en especial en lectores jóvenes. Una extensa meta‑revisión realizada en la Universidad de Valencia (con más de 450 000 participantes) reveló que la lectura impresa mejora la comprensión entre seis y ocho veces más que la digital. La explicación: la lectura en pantalla tiende a promover enfoques cognitivos superficiales, menor atención sostenida y mayor carga mental

Los estudiantes de primaria y secundaria experimentan mayor impacto negativo por la lectura digital, mientras que los niveles de comprensión mejoran ligeramente en lectores adolescentes y universitarios. Estudios como el de Altamura et al. (2023) muestran efectos negativos significativos para estudiantes más jóvenes, aunque menores a medida que se avanza en edad y habilidad lectora. Los resultados del programa PISA 2022 también revelan un descenso en el rendimiento de comprensión lectora en países de la OCDE, asociado en parte al uso excesivo de dispositivos digitales en el aula.

Rothman plantea que herramientas de IA como chatbots y modelos de lenguaje están redefiniendo la lectura: permiten resumen, explicación y edición inmediata, pero también podrían transformar la lectura en una actividad más utilitaria y menos reflexiva. Estudios recientes en entornos educativos advierten que el uso prolongado de IA puede debilitar significativamente el pensamiento crítico, debido al fenómeno de descarga cognitiva: los usuarios delegan el esfuerzo mental y pierden capacidad analítica.

Aunque la lectura impresa sigue ofreciendo ventajas claras en comprensión y concentración, el entorno digital no es inherente al fracaso lectivo. Algunos estudios señalan que los lectores que prefieren textos impresos obtienen mejores resultados, independientemente de su edad. La clave está en entrenar estrategias específicas para lectura digital, fomentar entornos sin distracciones y combinar formatos con intencionalidad pedagógica.

Si bien, la IA no puede reemplazar a lectores humanos que aportan originalidad y visión personal, sí tiene fortalezas únicas, como responder preguntas sin cansancio y simplificar textos complejos para hacerlos más accesibles. Así, la IA puede transformar cualquier texto en un punto de partida para aprender más o en una herramienta que acerca contenidos difíciles a un público más amplio.

Esta dinámica abre la puerta a difuminar la distinción entre fuentes originales y secundarias, especialmente para aquellos que buscan separar forma y contenido. Desde hace años, servicios como Blinkist ofrecen resúmenes condensados de libros de no ficción, y las ediciones abreviadas de novelas también son populares, lo que indica que muchos lectores prefieren captar la esencia de una obra sin dedicarle tanto tiempo.

Es posible que, en el futuro, empecemos a consumir textos en versiones resumidas o alteradas, y solo luego decidamos si queremos la obra completa, de forma similar a cómo hoy escuchamos podcasts acelerados o consultamos Wikipedia para entender mejor una serie. La IA facilitará esta transformación, generando versiones adaptadas al instante y dando más control a los lectores sobre cómo interactúan con los textos.

Rothman argumenta que la lectura profunda está bajo amenaza en un contexto dominado por pantallas e inteligencia artificial. La transformación va más allá de la forma: implica una redefinición cultural de lo que significa leer. Sin embargo, mediante el uso consciente de herramientas digitales, la educación adecuada y el fomento de la lectura impresa, es posible preservar y revitalizar la lectura reflexiva y crítica en un mundo cada vez más líquido textual.

Lectura aumentada con gafas de realidad aumentada

LBBOnline. 2025. “Singapore’s National Library Board Brings Books to Life with AR Spectacles.” Little Black Book, 28 de mayo. https://lbbonline.com/news/Singapores-National-Library-Board-Brings-Books-to-Life-with-AR-Spectacles

La Junta Nacional de Bibliotecas de Singapur (NLB), en alianza con la empresa tecnológica Snap Inc. y la agencia creativa LePub Singapore, ha desarrollado una experiencia pionera a nivel mundial llamada Lectura Aumentada (Augmented Reading). Este proyecto transforma la manera en que las personas interactúan con los libros al incorporar efectos audiovisuales inmersivos mediante el uso de las gafas de realidad aumentada Snap Spectacles, impulsadas por el sistema Snap OS.

Se trata de una experiencia que combina el acto tradicional de leer con las posibilidades tecnológicas de la realidad aumentada (RA). Mientras el lector lee un libro, las gafas escanean el texto en tiempo real, y gracias al reconocimiento de texto y técnicas de aprendizaje automático, activan una serie de efectos visuales y sonoros relacionados con el contenido.

Así, por ejemplo, mientras leemos, una música ambiental acompaña la narración y ayuda a establecer el tono emocional de cada escena. Las melodías varían según el contexto narrativo, creando una atmósfera que potencia la conexión con la historia. También se incorporan efectos sonoros, como puertas chirriantes, pasos o risas lejanas, que aparecen sincronizados con el contenido del libro. Estos sonidos aportan dramatismo, tensión o calidez, según el momento, y aumentan así la inmersión del lector en la trama. Además, se proyectan elementos visuales complementarios sobre el entorno del lector mediante las gafas de realidad aumentada. Personajes, paisajes o incluso objetos mágicos “salen” del libro y cobran vida ante sus ojos, generando una experiencia envolvente que fusiona lo físico con lo digital. Otra posibilidad es la visualización de objetos virtuales que van apareciendo a lo largo de la historia. El lector puede “recogerlos” mientras avanza en la lectura y compartirlos digitalmente, lo que convierte la experiencia en algo más social, interactivo y personalizable.

En palabras de Stephan Schwarz, director creativo ejecutivo de LePub Singapore, esta tecnología no busca reemplazar la lectura tradicional, sino ofrecer una puerta de entrada emocionante y sensorial al mundo de los libros. El objetivo es fomentar un vínculo emocional más fuerte con la narrativa, especialmente entre los lectores jóvenes o aquellos menos habituados a la lectura.

La creación de esta experiencia fue posible gracias a un trabajo colaborativo entre LeGarage (el laboratorio de innovación de LePub), el equipo de innovación de Snap en su AR Studio de París y la propia NLB. Esta alianza unió conocimientos de biblioteconomía, diseño de experiencia de usuario y desarrollo tecnológico avanzado.

Sergey Mast, director creativo del área de Código y Arte en LeGarage, destacó el valor de haber formado un equipo multidisciplinar que mezcla la pasión por las bibliotecas con el potencial de la RA para enriquecer la narrativa: “Ahora puedes vivir las grandes historias de la literatura con una dimensión extra”.

Gene Tan, bibliotecario jefe y director de innovación de la NLB, explicó que este proyecto se alinea con los esfuerzos continuos de la biblioteca para explorar nuevas formas de conectar a los ciudadanos con la lectura, el aprendizaje y la cultura. “Queremos inspirar el descubrimiento y reavivar la pasión por los libros mediante tecnologías accesibles y atractivas”, afirmó.

Por su parte, Antoine Gilbert, gerente sénior del AR Studio de Snap en París, recalcó que la misión de su estudio es mostrar cómo la realidad aumentada puede enriquecer los ámbitos del arte, la educación y la cultura. Para él, esta experiencia de Lectura Aumentada representa una evolución fundamental en la forma en que la gente puede interactuar con el contenido escrito, cruzando las fronteras entre el mundo físico y el digital.

Actualmente, la experiencia se encuentra en fase beta y se están realizando pruebas con lectores seleccionados. Se espera que las primeras versiones de las gafas con lentes de Lectura Aumentada estén disponibles para el público a lo largo de este año, comenzando por bibliotecas seleccionadas de Singapur. Además, Snap lanzará un prototipo de lente en su plataforma Spectacles’ Lens Explorer para que desarrolladores puedan experimentar y expandir esta tecnología.

La iniciativa de la NLB de Singapur representa un paso audaz hacia el futuro de la lectura, al combinar la tradición del libro con las herramientas más avanzadas de la realidad aumentada. Lejos de restar valor al acto de leer, este proyecto busca revitalizar el vínculo entre los lectores y las historias, convirtiendo cada página en una experiencia sensorial, envolvente y profundamente personal.

¿Comprarás algún día más libros electrónicos que en papel? (18ª encuesta anual) 

Bransford, N. (2024, diciembre 9). Will you ever buy mostly e-books? 18th annual poll. Nathan Bransford Blog. https://nathanbransford.com/blog/2024/12/will-you-ever-buy-mostly-e-books-18th-annual-poll

A través de su encuesta anual, que se ha convertido en una tradición dentro de su blog, Bransford explora los cambios en los hábitos de lectura impulsados por factores tecnológicos, económicos y culturales.

Se analiza la evolución de las preferencias de lectura entre libros físicos y libros electrónicos a lo largo de los últimos 18 años. Bransford invita a los lectores a participar en su encuesta anual sobre el tema, destacando cómo las preferencias han cambiado debido a factores como avances tecnológicos, hábitos de consumo y disponibilidad de títulos. El autor también reflexiona sobre las razones detrás de estas elecciones, incluyendo aspectos prácticos, sentimentales y económicos, abriendo un espacio para el debate sobre el futuro de la lectura digital.

El autor destaca que, aunque los libros electrónicos ganaron popularidad rápidamente gracias a su comodidad, portabilidad y precio, los libros físicos aún conservan un fuerte atractivo debido a su tangibilidad, conexión emocional y la experiencia estética que ofrecen, como el diseño de las portadas o el placer de pasar páginas de papel. Este dilema refleja una tensión continua entre innovación y tradición, donde los avances tecnológicos han hecho que los dispositivos de lectura sean más accesibles y versátiles, mientras que los lectores nostálgicos y coleccionistas prefieren el formato físico por su valor sentimental y durabilidad.

Bransford también aborda cómo la disponibilidad de títulos en cada formato ha influido en las decisiones de los lectores. Por ejemplo, algunos títulos pueden estar más fácilmente disponibles como e-books, mientras que otros, especialmente ediciones especiales o de coleccionista, están diseñados para apreciarse como objetos físicos. Además, analiza el impacto de los precios y cómo las promociones frecuentes en libros electrónicos han incentivado a algunos consumidores a adoptar este formato.

La (nueva) biblioteca de Babel

Valenzuela Navarrete, G. (2013). La (nueva) biblioteca de Babel. Entretextos5(15), 1–7. https://doi.org/10.59057/iberoleon.20075316.201315475

Ha llegado el momento en el que nos resulta difícil concebir la vida sin computadoras e Internet; sin embargo, a menudo se desconoce el origen de un invento que se ha hecho tan omnipresente en nuestros días. En este artículo, se hace primero un repaso de cómo surgieron los primeros intentos por compactar la información en microchips hasta llegar a los actuales lectores electrónicos, tipo Kindle o Papyre. En segundo lugar, se hace referencia breve a la manera en la que Internet y las tecnologías relacionadas están transformando la literatura. Además, se propone al final una nueva manera de considerar los elementos básicos del ejercicio literario, lector, autor y editor.

La nueva generación de lectores de documentos

Yeh, C., Lipka, N., & Dernoncourt, F. (2023). Envisioning the Next-Gen Document Reader (arXiv:2302.07492). arXiv.

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La gente lee documentos digitales a diario para compartir, intercambiar y comprender información en entornos electrónicos. Sin embargo, los lectores de documentos actuales crean una experiencia de lectura estática y aislada, que no favorece los objetivos de los usuarios de adquirir más conocimientos y realizar tareas adicionales a través de la interacción con los documentos. En este trabajo, se presenta una revisión de lo que será el lector de documentos de nueva generación, que pretende mejorar la comprensión del usuario y crear una experiencia de información más conectada y fiable. Se describen 18 funciones potenciadas por programación neurolingüística (PNL) para añadir a los lectores de documentos existentes y se propone un novedoso mercado de complementos que permite a los usuarios personalizar aún más su experiencia de lectura, como se demuestra a través de 3 prototipos exploratorios de interfaz de usuario.

RLUK ofrece un conjunto de herramientas comunitarias para el desarrollo y la creación de salas de lectura virtuales (VRR)

Virtual Reading Rooms (VRRs) Toolkit

Las salas de lectura virtuales (VRR) ofrecen acceso digital a distancia a colecciones que no dependen de la digitalización. Mediante la transmisión en directo a través de visualizadores de alta resolución colocados en espacios físicos de investigación, los académicos, profesores o miembros del público pueden ver las colecciones patrimoniales y culturales de una institución y relacionarse digitalmente con ellas, solicitando a un miembro del personal que las coloque y reposicione para facilitar su investigación a distancia. Se trata de servicios emergentes y personalizados que proporcionan otro medio de acceso a materiales no digitalizados.

Los VRR formaron parte de la respuesta de emergencia de bibliotecas y archivos a los retos impuestos por la pandemia de Covid-19. Gracias a los VRR, muchas instituciones pudieron proporcionar acceso geográficamente remoto a colecciones y materiales didácticos no digitalizados a un público mundial.

Desde entonces, los VRR se han integrado cada vez más en la oferta de servicios existente de las instituciones como forma de garantizar su sostenibilidad y desarrollo ulterior. Además, las bibliotecas y los archivos son cada vez más conscientes del potencial de las RVR para hacer accesibles diferentes tipos de colecciones a una variedad de grupos de audiencia.

El conjunto de herramientas para salas de lectura virtuales (VRR) es un recurso para todas las instituciones que albergan colecciones, incluidas bibliotecas, archivos y museos, que estén interesadas en crear un servicio de consulta de VRR o se encuentren en las primeras fases de desarrollo de VRR.

En octubre de 2022, RLUK, en colaboración con sus socios, celebró un simposio internacional de sobre la «Creación de un conjunto de herramientas impulsadas por la comunidad para el desarrollo y la prestación de servicios de salas de lectura virtuales». Este conjunto de herramientas impulsadas por la comunidad constituye el resultado colaborativo del simposio y se basa en la información recopilada a través de charlas, debates y sesiones interactivas en las que los delegados compartieron sus experiencias en el desarrollo y la gestión de las VRR en beneficio del sector.

Lo digital no va contra la pasión de leer

«No me interesa el libro como objeto bonito, me interesa para leerlo y nada más. No me parece que lo digital vaya en contra de la pasión de leer. Yo comprendo muy bien la pasión de coleccionar libros y el gusto por ellos, por las primeras ediciones, por el libro como objeto, aunque yo no he conocido esa pasión».

Luis Landero

Josefa Vicente Fernández, más conocida como «la tía Pepa»,  es una vecina de Horcajo de los Montes (Ciudad Real) cuyo amor por la lectura es parte de sí misma. A sus 98 años de edad, esta horcajeña acaba de superar otra barrera más en su longeva vida: la digital.

Los libros han acompañado durante buena parte de su vida a «La tía Pepa» pero, recuerda cómo hace unos años le era ya casi imposible seguir devorando los cientos de libros que han pasado por sus manos al ir pendiendo vista, cuenta en una entrevista a EFE

Uno de sus hijos, Javier, no dudó en hacer posible que su madre no dejara por ningún motivo su pasión por la lectura y decidió comprarle un libro digital que se ha convertido en el mejor de sus regalos, al poder aumentar el tamaño de la letra, que hace más fácil la lectura.

Otra de sus hijas, María Sagrario, recuerda la pasión por las aventuras literarias de su madre.»Un libro de 400 páginas no le dura una semana. Antes hacía ganchillo, pero, ahora su única distracción es la lectura y escuchar una hora una novela en televisión»

Fuente

Enclm/Efe. «La pasión por la lectura de “la tía Pepa” traspasa barreras: del papel al libro digital». ENCLM (blog), 20 de abril de 2022.

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