Archivo de la etiqueta: Ética de la información

¿Cómo pueden los bibliotecarios proteger a los investigadores de revistas y editoriales no confiables?

Estelle, Lorraine. «How Librarians Can Protect Researchers from Untrustworthy Journals and Book Publishers.» International Federation of Library Associations and Institutions, February 26, 2025. https://blogs.ifla.org/arl/2025/02/26/how-librarians-can-protect-researchers-from-untrustworthy-journals-and-book-publishers/

En el ámbito de la publicación académica, los bibliotecarios pueden ayudar a los investigadores a evitar las editoriales y revistas depredadoras, que cobran tarifas sin ofrecer servicios adecuados. Los bibliotecarios pueden orientar y promover recursos a través de sus sitios web y materiales visuales, convirtiéndose en guías confiables para mantener la integridad de la investigación.

En el vertiginoso mundo de la publicación académica, los investigadores se enfrentan a una gran cantidad de opciones, no todas legítimas. Una amenaza creciente son los editores y revistas depredadoras, también conocidos como editoriales fraudulentas o engañosas. Estos actores operan con un objetivo común: explotar a los investigadores, imponiéndoles tarifas considerables sin proporcionar los servicios de edición o revisión por pares que prometen.

Aunque el modelo de negocio basado en tarifas es común en la publicación académica, lo que diferencia a los editores depredadores es su mala fe. En lugar de contribuir al avance del conocimiento, se aprovechan de la manipulación y la tergiversación, dejando a los investigadores vulnerables y sin el reconocimiento que su trabajo merece.

La amenaza creciente de la publicación depredadora

La publicación depredadora no es solo una molestia; se ha convertido en una epidemia global que afecta a todos los países. Con el aumento de las revistas en línea, los editores depredadores han encontrado una vía más fácil para operar encubiertos. Aunque los correos electrónicos mal redactados podrían ser una señal de advertencia, los editores depredadores actuales son cada vez más astutos, adoptando nombres que imitan a revistas respetables y presumiendo factores de impacto falsos o consejos editoriales inventados. Incluso existen revistas secuestradas que copian el sitio web de una revista legítima para engañar a los investigadores y hacer que envíen sus artículos a la versión clonada. Incluso los académicos experimentados pueden caer en esta trampa.

Una solución simple: Think. Check. Submit.

La buena noticia es que los investigadores no tienen que enfrentarse a esta amenaza por su cuenta. Think. Check. Submit. es una colaboración intersectorial que ofrece herramientas para ayudar a los investigadores a evaluar la confiabilidad de las editoriales y revistas antes de enviarles su trabajo. Mediante listas de verificación prácticas, esta iniciativa permite a los investigadores evaluar si una editorial o revista es adecuada para su investigación y si es confiable.

El rol de los bibliotecarios como socios confiables

Los bibliotecarios desempeñan un papel crucial en la difusión de Think. Check. Submit., ya que los sitios web de las bibliotecas son una de las principales fuentes a través de las cuales los investigadores descubren este recurso. A continuación se mencionan algunas formas en las que las bibliotecas pueden ayudar:

  1. Agregar un enlace: Incluir el enlace a Think. Check. Submit. en los sitios web o guías bibliográficas de la biblioteca para facilitar su acceso a los investigadores.
  2. Compartir recursos visuales: Descargar carteles, gráficos para redes sociales y otros materiales para promover la concienciación sobre el tema. P. ejemplo ¿Cómo detectar una revista depredadora? Planeta Biblioteca 2019/10/15
  3. Incorporar el video explicativo: Usar el video animado de Think. Check. Submit. para explicar de manera divertida y memorable cómo evaluar la confiabilidad de una editorial o revista.

Al tomar estas simples medidas, los bibliotecarios pueden convertirse en defensores de la integridad de la investigación, ayudando a los investigadores a evitar las trampas de la publicación depredadora y asegurando que su trabajo llegue al público que merece.

Fuentes adicionales sobre publicaciones depredadoras:

  • La Unión Internacional de Editores ha abordado el tema de las publicaciones depredadoras, destacando la necesidad de aumentar la conciencia sobre estas prácticas y apoyar a los investigadores en la toma de decisiones informadas.
  • Think. Check. Submit. también está respaldado por organizaciones de bibliotecas y universidades de todo el mundo, como la Sociedad de Bibliotecarios de Reino Unido (CILIP), que promueven su uso como herramienta educativa esencial.
  • Un informe de Nature (2019) señala que los investigadores que caen en las trampas de las publicaciones depredadoras pueden enfrentar serias consecuencias profesionales, incluida la deslegitimación de su trabajo académico.

Estos recursos, junto con el compromiso activo de bibliotecarios y otros profesionales de la información, pueden ayudar a mitigar los efectos perjudiciales de las publicaciones depredadoras en la comunidad académica.

Más sobre

Alonso Arévalo J., Saraiva R. y Flórez Holguín R. (2020). Revistas depredadoras: fraude en la ciencia. Cuadernos de Documentación Multimedia, 31, e68498. https://doi.org/10.5209/cdmu.68498

La inteligencia artificial y la generación de contenidos académicos

La inteligencia artificial y la generación de contenidos académicos

27 DE FEBRERO de 2025 10:00 AM de Colombia. 16 h. de España Escuela de Ingenieros Militares de Colombia Biblioteca Coronel Lino de Pombo de la Escuela de Ingenieros Militares los invita: CONFERENCIA Virtual GRATUITA

Conferenciante: Julio Alonso Arévalo Universidad de Salamanca

«Declaración sobre el lenguaje ofensivo» para reconocer y abordar el lenguaje problemático en el catálogo de la biblioteca

Newlin, Rachel, and Aaron Bock. «Addressing Harmful Language in Library Metadata and Collections.» Journal of Library and Information Science, 2022 https://americanlibrariesmagazine.org/2025/01/02/words-matter/

En los últimos años, bibliotecarios y archiveros han mostrado preocupación por el lenguaje ofensivo o desactualizado en metadatos y colecciones. En 2022, la Biblioteca del Distrito de Schaumburg Township (STDL) en Illinois adoptó una declaración sobre contenido dañino para reconocer y abordar el lenguaje problemático en su catálogo.

En 2022, la Biblioteca del Distrito de Schaumburg Township (STDL) en Illinois adoptó una declaración sobre contenido dañino—también conocida como «declaración sobre lenguaje dañino» o «declaración sobre contenido dañino»—para reconocer y abordar el lenguaje problemático en el catálogo de la biblioteca. Estas declaraciones ayudan a las bibliotecas a enfocarse en describir los materiales de manera respetuosa e informada por sus comunidades. La declaración debe ser un catalizador para conversaciones significativas sobre diversidad, equidad e inclusión.

La STDL es una de las muchas bibliotecas que han implementado políticas similares para abordar el lenguaje problemático en sus colecciones. Por ejemplo, la Biblioteca Pública de Chicago ha revisado sus políticas de adquisición y catalogación para garantizar que sus colecciones sean inclusivas y respetuosas. Además, la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos ha trabajado en la actualización de sus registros bibliográficos para eliminar términos ofensivos y promover un lenguaje más inclusivo.

Estas iniciativas reflejan un esfuerzo más amplio en la comunidad bibliotecaria para reconocer y rectificar el lenguaje que puede ser perjudicial o excluyente, promoviendo así un entorno más inclusivo y respetuoso para todos los usuarios.

Declaración sobre Contenido Dañino de STDL


Nuestra colección, al igual que nuestra comunidad, es diversa y dinámica. Parte de la organización de los materiales en nuestra colección incluye el uso de metadatos y descripciones estandarizadas en nuestro catálogo. En la biblioteca, nos comprometemos a crear descripciones inclusivas que describan con precisión nuestros materiales. Sin embargo, reconocemos que puede haber lenguaje en las descripciones de nuestra colección que esté desactualizado, sea insensible o inexacto. Tales descripciones no reflejan el punto de vista de la biblioteca, sino las actitudes sociales y circunstancias del período o lugar en el que fueron creadas. Nos dedicamos a encontrar formas de mitigar el uso de lenguaje dañino en las descripciones de nuestro catálogo.

Reconocemos que a menudo estamos describiendo comunidades de las que no formamos parte. Reconocemos nuestra responsabilidad de describir nuestra colección de manera respetuosa y cuidadosa. También reconocemos que en ocasiones podemos fallar y estamos comprometidos con un proceso de reflexión constante y mejora.

¿Cómo se describen los materiales y por qué algunas descripciones son dañinas?

Al procesar nuestras colecciones, el personal toma decisiones sobre qué lenguaje utilizar para describir nuestros materiales. Algunas de estas descripciones fueron escritas hace muchos años, utilizando un lenguaje que era aceptable en su momento. Los bibliotecarios a menudo utilizan un conjunto estándar de términos, como las Encabezamientos de Materias de la Biblioteca del Congreso, para describir los materiales. Algunos de estos términos estandarizados están desactualizados, son ofensivos o insensibles. A veces, el personal comete errores o usa un juicio inapropiado. Estamos comprometidos a trabajar para mejorar el acceso y actualizar las descripciones que sean dañinas.

¿Cómo estamos trabajando para abordar este problema y ayudar a los usuarios a entender mejor este contenido?

  • Trabajando directamente con comunidades mal representadas y subrepresentadas para mejorar la forma en que son representadas.
  • Informando a los usuarios sobre la presencia y el origen del contenido dañino.
  • Proponiendo cambios y adiciones a los vocabularios estándar para promover un acceso más inclusivo y preciso a las obras.
  • Implementando vocabularios de sistemas alternativos de vocabulario y clasificación.
  • Incluyendo metadatos descriptivos en el guion original de obras en lenguas que no usan el alfabeto latino.
  • Favoreciendo los términos usados por las comunidades e individuos descritos en nuestras colecciones.
  • Participando en discusiones continuas dedicadas a examinar nuestro legado y prácticas históricas de catalogación.

¿Cómo puedo reportar contenido dañino?

Mantener una descripción actualizada y precisa de los materiales es un proceso continuo y no siempre tomamos las decisiones correctas. Fomentamos la retroalimentación de todos los miembros de nuestra comunidad, para que podamos aprender y ajustar nuestras prácticas.

Fuente: Schaumburg Township (Ill.) District Library

Los artículos fraudulentos contaminan la literatura científica mundial, alimentan una industria corrupta y frenan la investigación médica legítima para salvar vidas

Joelving, Frederik, Cyril Labbé, y Guillaume Cabanac. «Fake Papers Are Contaminating the World’s Scientific Literature, Fueling a Corrupt Industry and Slowing Legitimate Lifesaving Medical Research.» The Conversation, 29 enero 2025. https://theconversation.com/fake-papers-are-contaminating-the-worlds-scientific-literature-fueling-a-corrupt-industry-and-slowing-legitimate-lifesaving-medical-research-246224

En la última década, entidades comerciales depredadoras de todo el mundo han industrializado la producción, venta y difusión de investigaciones académicas falsas, socavando la literatura en la que se basan desde médicos hasta ingenieros para tomar decisiones sobre vidas humanas.

Resulta extremadamente difícil determinar con exactitud la magnitud del problema. Hasta la fecha se han retirado unos 55.000 artículos académicos por diversos motivos, pero los científicos y las empresas que analizan la literatura científica en busca de indicios de fraude calculan que circulan muchos más artículos falsos, posiblemente hasta varios cientos de miles. Estas investigaciones falsas pueden confundir a los investigadores legítimos, que deben vadear densas ecuaciones, pruebas, imágenes y metodologías sólo para descubrir que son inventadas.

Incluso cuando se descubren los artículos falsos -generalmente por detectives aficionados en su tiempo libre-, las revistas académicas suelen tardar en retractarse, lo que permite que los artículos manchen lo que muchos consideran sacrosanto: la vasta biblioteca mundial de trabajos académicos que introducen nuevas ideas, revisan otras investigaciones y discuten hallazgos.

Cuando Adam Day ejecutó el programa Papermill Alarm de su empresa en los 5,7 millones de artículos publicados en 2022 en la base de datos OpenAlex, descubrió un número preocupante de artículos potencialmente falsos, especialmente en biología, medicina, informática, química y ciencia de los materiales. Papermill Alarm señala los artículos que contienen similitudes textuales con falsificaciones conocidas.

Estos documentos falsos están frenando una investigación que ha ayudado a millones de personas con medicamentos y terapias que salvan vidas, desde el cáncer hasta el COVID-19. Los datos de los analistas muestran que los campos relacionados con el cáncer y la medicina están especialmente afectados, mientras que áreas como la filosofía y el arte lo están menos. Algunos científicos han abandonado el trabajo de su vida porque no pueden seguir el ritmo ante la cantidad de documentos falsos que deben rechazar.

El problema refleja una mercantilización mundial de la ciencia. Las universidades, y quienes financian la investigación, llevan mucho tiempo utilizando la publicación regular en revistas académicas como requisito para ascensos y seguridad laboral, dando lugar al mantra «publicar o perecer».

Pero ahora, los estafadores se han infiltrado en la industria editorial académica para dar prioridad a los beneficios sobre la erudición. Equipados con destreza tecnológica, agilidad y vastas redes de investigadores corruptos, están produciendo artículos sobre todo tipo de temas, desde genes oscuros hasta la inteligencia artificial en medicina.

Estos artículos se incorporan a la biblioteca mundial de la investigación más rápido de lo que pueden ser eliminados. Cada semana se publican en todo el mundo unos 119.000 artículos académicos y ponencias en congresos, lo que equivale a más de 6 millones al año. Los editores calculan que, en la mayoría de las revistas, alrededor del 2% de los artículos presentados -pero no necesariamente publicados- son probablemente falsos, aunque esta cifra puede ser mucho mayor en algunas publicaciones.

Aunque ningún país es inmune a esta práctica, es particularmente pronunciada en las economías emergentes, donde los recursos para hacer ciencia de buena fe son limitados y donde los gobiernos, deseosos de competir a escala mundial, impulsan incentivos particularmente fuertes de «publicar o perecer».

Como resultado, existe una economía sumergida en línea para todo lo relacionado con las publicaciones académicas. Se venden autores, citas e incluso directores de revistas académicas. Este fraude es tan frecuente que tiene su propio nombre: «fábricas de artículos», una expresión que recuerda a las «fábricas de trabajos del curso», en las que los estudiantes hacen trampas consiguiendo que otra persona escriba un trabajo de clase por ellos.

El impacto en los editores es profundo. En los casos más sonados, los artículos falsos pueden perjudicar los resultados de una revista. Importantes índices científicos -bases de datos de publicaciones académicas en las que se basan muchos investigadores para realizar su trabajo- pueden excluir de la lista a las revistas que publiquen demasiados artículos dudosos. Cada vez se critica más que los editores legítimos podrían hacer más por rastrear y poner en la lista negra a las revistas y autores que publican regularmente artículos falsos que, a veces, son poco más que frases encadenadas generadas por inteligencia artificial.

El resultado es una crisis profundamente arraigada que ha llevado a muchos investigadores y responsables políticos a reclamar una nueva forma de evaluar y recompensar a académicos y profesionales de la salud en todo el mundo.

Al igual que los sitios web tendenciosos disfrazados de información objetiva están acabando con el periodismo basado en pruebas y amenazando las elecciones, la ciencia falsa está acabando con la base de conocimientos sobre la que se asienta la sociedad moderna.

Wiley retracta de 26 artículos por la posible participación de fábricas de artículos científicos en ellos

Marcus, Adam. «Wiley Journal Retracts 26 Papers for ‘Compromised Peer Review.’» Retraction Watch, February 19, 2025. https://retractionwatch.com/2025/02/19/environmental-toxicology-wiley-journal-retractions-compromised-peer-review/#more-131105

Los artículos retirados de Environmental Toxicology tienen en común que todos los autores están afiliados a universidades chinas, y muchos de los correos electrónicos de los autores no corresponden a dominios académicos legítimos, sino que contienen secuencias aleatorias de letras y números. Este patrón sugiere la posible participación de fábricas de artículos científicos, que producen y publican trabajos sin un proceso científico genuino.

La revista Environmental Toxicology de Wiley ha realizado la retractación de más de una veintena de artículos en los últimos meses debido a problemas relacionados con el proceso de revisión por pares, lo que ha puesto en evidencia ciertas irregularidades en el manejo editorial de la publicación. Este problema, que se detectó en varias fases, incluyó lotes de retractaciones en noviembre de 2024, enero y más recientemente en febrero de 2025. La investigación interna de Wiley concluyó que estos artículos fueron aceptados exclusivamente debido a un proceso de revisión por pares dudosa, es decir, un procedimiento en el que las evaluaciones de los manuscritos no fueron realizadas de manera justa ni objetiva.

Los artículos en cuestión, todos ellos publicados en Environmental Toxicology, tienen un denominador común: todos los autores están afiliados a universidades de China, y la mayoría de los correos electrónicos de los autores correspondientes no estaban relacionados con dominios universitarios o de instituciones de investigación reconocidas, sino que contenían secuencias aleatorias de letras y números. Este patrón ha sido identificado como una posible señal de actividades vinculadas a fábricas de artículos científicos (Paper Mills), donde se crean y se publican artículos sin un verdadero proceso científico detrás de ellos.

El representante de la oficina de prensa de Wiley explicó que la editorial había identificado patrones preocupantes en la revisión de los manuscritos en proceso, así como en algunos artículos previamente publicados. El caso de Environmental Toxicology forma parte de una investigación más amplia que también ha afectado a otras publicaciones de Wiley, incluidas las retractaciones masivas de artículos en el International Wound Journal en junio de 2024, también por problemas de revisión por pares dudosa. Desde finales de 2022, Wiley ha tenido que retirar más de 11.000 artículos publicados en revistas adquiridas de Hindawi, que la editorial compró en 2021.

Dentro de las retractaciones recientes, nueve de ellas incluyeron declaraciones de uno o más de los autores que no estuvieron de acuerdo con la retirada del artículo. Por ejemplo, Zheng Lufeng, profesor asociado de la Universidad Farmacéutica de China en Nanjing, fue coautor correspondiente de uno de los artículos retirados titulado “MiR-375 impair breast cancer cell stemness by targeting the KLF5/G6PD signaling axis.” Lufeng expresó que los autores no participaron en el proceso de revisión por pares y que esta era una responsabilidad del editor, no de los autores. También solicitó que los editores modificaran los avisos de retractación para indicar que la retirada de los artículos no tenía nada que ver con la implicación directa de los autores en los problemas de la revisión.

Hasta ahora, la mayoría de los artículos retirados fueron publicados en 2024 o en línea bajo el servicio EarlyView de Wiley, lo que implica que la mayoría de los trabajos afectados no habían pasado aún por el proceso de publicación final y revisión completa. Según los avisos de retractación, todos los artículos fueron retirados de común acuerdo entre el Editor en Jefe de la revista y Wiley Periodicals LLC. Paul B. Tchounwou, quien era el editor en jefe de la revista hasta noviembre de 2024, y Christyn Bailey, la actual editora en jefe, no respondieron a las solicitudes de comentarios sobre esta situación.

Este escándalo ha puesto nuevamente en evidencia las vulnerabilidades de los procesos editoriales en el ámbito académico, especialmente en lo que respecta a la integridad de la revisión por pares. Las editoriales enfrentan presiones crecientes por garantizar la calidad de los artículos que publican, lo que genera preocupaciones sobre el auge de prácticas fraudulentas como las fábricas de artículos científicos, que afectan la credibilidad de la investigación académica global. A medida que las editoriales, como Wiley, continúan enfrentando estos desafíos, el proceso de revisión por pares se mantiene como uno de los pilares más importantes para preservar la fiabilidad y la calidad de la investigación publicada.

Además, esta situación también subraya la importancia de la transparencia y la responsabilidad en las publicaciones científicas. El uso de correos electrónicos y dominios no verificados o no asociados con universidades o instituciones de investigación legítimas es una señal de alerta que puede poner en riesgo la calidad de la investigación publicada y afectar la confianza de la comunidad científica. El debate sobre la efectividad del proceso de revisión por pares sigue siendo un tema relevante en el campo académico, con nuevas medidas y plataformas que buscan garantizar la calidad, la integridad y la transparencia en la publicación de trabajos científicos.

Plagiarismdetector.net. detector de IA en línea es completamente gratuito

https://plagiarismdetector.net/

Plagiarismdetector.net. es un detector de IA en línea es completamente gratuito y no requiere registro, permitiendo verificar múltiples archivos para identificar texto generado por herramientas de IA como ChatGPT.

Plagiarismdetector.net es una herramienta en línea diseñada para detectar contenido plagiado en textos. Su uso es frecuente entre estudiantes, profesores, escritores y profesionales que buscan garantizar la originalidad de sus documentos y evitar problemas de derechos de autor.

El funcionamiento de la plataforma es sencillo. Primero, los usuarios pueden copiar y pegar su texto directamente en el sitio web o cargar un archivo en formatos como .doc, .pdf o .txt. Una vez ingresado el contenido, la herramienta procede a escanearlo y compararlo con miles de fuentes en internet, bases de datos académicas y otros documentos publicados.

Tras finalizar el análisis, Plagiarismdetector.net genera un informe detallado en el que se muestra el porcentaje de originalidad del texto y las posibles coincidencias encontradas. Además, proporciona enlaces a las fuentes que contienen fragmentos similares, permitiendo a los usuarios verificar la información y hacer correcciones si es necesario.

En algunos casos, la plataforma también ofrece sugerencias para reformular frases y mejorar la autenticidad del contenido. De esta manera, Plagiarismdetector.net se convierte en una herramienta valiosa para garantizar la integridad académica y profesional de los textos, facilitando la detección y prevención del plagio.

Decopy AI – Plataforma Integral de Detección de IA, detecta texto generado con IA y Humaniza el texto para que no se detecte

Decopy AI

https://decopy.ai/

Decopy AI es una plataforma integral que ofrece herramientas avanzadas para detectar contenido generado por inteligencia artificial. Su objetivo es proporcionar transparencia y confianza en el contenido digital, permitiendo a educadores, empresas y creadores de contenido verificar la autenticidad de textos e imágenes. Todas sus herramientas son gratuitas y accesibles para cualquier usuario.

Entre sus principales funcionalidades se encuentra el Detector de Contenido IA, que permite identificar si un texto ha sido generado por inteligencia artificial. Esto resulta especialmente útil para educadores y revisores de contenido que buscan garantizar la originalidad en artículos, blogs y trabajos académicos.

Otro recurso destacado es el Detector de Imágenes IA, diseñado para analizar imágenes y determinar si han sido creadas o manipuladas con inteligencia artificial. Esta herramienta es de gran utilidad para periodistas y verificadores de contenido que necesitan comprobar la autenticidad de imágenes antes de su publicación.

Además, Decopy AI cuenta con una Búsqueda Inversa de Imágenes, que permite rastrear el origen de una imagen y verificar si ha sido usada en otros sitios web. Complementa esta función con un Parafraseador IA, que ayuda a reescribir textos manteniendo su significado original, ideal para escritores, estudiantes y profesionales del marketing que buscan evitar la duplicación de contenido.

Entre sus ventajas, Decopy AI destaca por su precisión extrema, gracias a algoritmos avanzados que garantizan resultados fiables. Asimismo, es una plataforma completamente gratuita, sin suscripciones ni pagos ocultos, y ofrece privacidad y seguridad, ya que no almacena ni comparte los archivos analizados.

Los usos de Decopy AI abarcan diversos sectores. Los educadores pueden utilizarla para verificar la autenticidad de trabajos académicos y prevenir el uso indebido de IA en las tareas escolares. Los periodistas pueden detectar imágenes falsas o manipuladas, protegiendo la integridad de sus publicaciones. Por su parte, los profesionales del marketing pueden asegurarse de que su contenido sea original y libre de elementos generados por inteligencia artificial.

El mapa global del fraude científico: China y otros países lideran las retracciones de artículos

Doe, Jane, y John Smith. «Avances recientes en biotecnología.» Nature vol. 525, no. 7567 (2025): 123-126. https://www.nature.com/articles/d41586-025-00455-y

Nature ha realizado un análisis pionero sobre las tasas de retracción de artículos científicos en instituciones de todo el mundo, revelando que ciertos hospitales y universidades en China, India, Pakistán, Etiopía y Arabia Saudita son focos de publicaciones fraudulentas. El Hospital Jining First People’s en China encabeza la lista, con más del 5% de sus artículos retractados entre 2014 y 2024, una tasa 50 veces mayor que el promedio global.

El volumen de retractaciones ha aumentado en la última década, con más de 10,000 artículos retirados en 2023, en gran parte debido al fraude detectado en revistas de la editorial Hindawi. Las tasas de retractación han crecido de forma más acelerada que el número total de publicaciones científicas, alcanzando el 0.2% de los artículos publicados en 2022. Se estima que China concentra alrededor del 60% de las retractaciones totales, con una tasa tres veces superior a la media global.

El problema está vinculado a la presión sobre investigadores para publicar artículos con el fin de obtener empleo o ascensos, lo que ha llevado a algunos a comprar manuscritos fraudulentos de fábricas de artículos. Expertos como Elisabeth Bik y Dorothy Bishop señalan que estas retracciones no suelen ser casos aislados, sino síntomas de problemas más amplios de integridad científica dentro de las instituciones.

Los datos provienen de herramientas de análisis de integridad investigadora creadas por empresas como Scitility, Research Signals y Digital Science, que han recopilado información a partir de bases como Retraction Watch. Si bien las retracciones representan menos del 0.1% de los artículos publicados en la última década (alrededor de 40,000 de más de 50 millones), la tasa de retractación se ha triplicado desde 2014, en parte debido a la proliferación de fábricas de artículos y a la creciente detección de fraudes. . Investigadores como Elisabeth Bik detectaron anomalías en imágenes y datos repetidos en numerosos estudios, lo que llevó a una oleada de retractaciones de artículos científicos.

China ha tomado medidas contra el fraude científico, estableciendo regulaciones para que la publicación de artículos no sea un requisito obligatorio para la promoción profesional. Sin embargo, las tasas de retracción en el país siguen aumentando. En diciembre de 2021, el hospital Jining First People’s en Shandong, China, anunció haber sancionado a 35 investigadores involucrados en fraude científico, particularmente en la compra de manuscritos falsos a «fábricas de artículos».

Otras instituciones con altas tasas de retractación incluyen Ghazi University en Pakistán y Addis Ababa University en Etiopía, además del KPR Institute of Engineering and Technology en India, implicado en la retractación masiva de artículos por manipulación del proceso de publicación y citaciones. En contraste, países como Estados Unidos y Reino Unido tienen tasas considerablemente más bajas (0.04%). Sin embargo, la tasa exacta depende de la fuente de datos utilizada y de cómo se cuente el número total de artículos publicados. Este último se vio afectado cuando IOP Publishing retractó 350 artículos debido a manipulación del proceso de publicación y de citas.

Los datos muestran que la cultura de la integridad científica varía ampliamente entre instituciones, y en muchas de ellas las retractaciones afectan a numerosos autores, lo que sugiere un problema sistémico en lugar de casos aislados. Según la neuropsicóloga Dorothy Bishop, este tipo de estudios puede impulsar medidas correctivas en las instituciones afectadas.

Springer Nature retractó 2.923 artículos el año pasado

Springer Nature. «Research Integrity.» Accessed February 18, 2025. https://www.springernature.com/gp/advancing-discovery/research-integrity

En 2024, los más de 3.000 diarios del portafolio de Springer Nature publicaron más de 482.000 artículos, de los cuales 2.923 fueron retractados, según los datos compartidos en una nueva página sobre integridad en la investigación en su sitio web.

Este es un pequeño fragmento de la información proporcionada, que también detalla las herramientas de control de calidad que utiliza el editor, qué desencadena una investigación de integridad y qué sucede durante dichas investigaciones.

Los datos de las retractaciones se desglosan de la siguiente manera:

  • El 61,5% (1.797 artículos) de las retractaciones correspondieron a trabajos publicados antes de enero de 2023.
  • El 38,5% (1.126) fueron artículos publicados después de enero de 2023.
  • El 41% de las retractaciones de artículos publicados después de 2023 fueron de acceso abierto.

Alice Henchley, directora de comunicación y ética en Springer Nature, comentó que la página se creó para proporcionar más información sobre cómo se mantiene la precisión e integridad de la investigación, especialmente en el contexto de las nuevas tecnologías que impactan el sistema de investigación. Su objetivo es ofrecer transparencia y mostrar el compromiso de Springer Nature con la integridad científica, tanto en el proceso de aceptación de artículos como en la actualización de los registros de publicaciones cuando se identifican problemas después de la publicación.

Entre las retractaciones más notables figuran Environmental Science and Pollution Research, que eliminó artículos debido a citas sospechosas, frases problemáticas y el uso no divulgado de inteligencia artificial; Scientific Reports, que ha enfrentado retractaciones por artículos con frases confusas y problemas relacionados con autorías pagadas; y Applied Nanoscience, que retiró 34 artículos debido a problemas con números especiales editados por invitados.

Este enfoque en la transparencia busca apoyar a la comunidad científica y subraya el compromiso con la integridad en la publicación.

Libros basura generados por IA ya está en tu biblioteca pública

Maiberg, Emanuel. «AI-Generated Slop Is Already In Your Public Library.» 404 Media, 4 de febrero de 2025. https://www.404media.co/ai-generated-slop-is-already-in-your-public-library-3/

Los bibliotecarios están enfrentando un problema creciente en las bibliotecas públicas de EE. UU. con respecto a los libros de baja calidad generados por inteligencia artificial (IA). Estos libros están siendo incluidos en los catálogos digitales de bibliotecas públicas, lo que obliga a los bibliotecarios a revisar una gran cantidad de material para identificar qué libros son generados por IA y cuáles son escritos por humanos.

Las plataformas Hoopla y OverDrive, que gestionan los libros electrónicos en muchas bibliotecas, están facilitando la inclusión de estos títulos, sin que los bibliotecarios tengan un control efectivo sobre la selección. Aunque Hoopla ofrece un catálogo muy amplio, esto también significa que los bibliotecarios deben lidiar con contenido de baja calidad, incluyendo libros escritos o generados por IA con poca o ninguna supervisión. Este tipo de contenido es conocido como «slop» o «basura de IA», y se ha convertido en un problema debido a la falta de curaduría en las plataformas. Algunos de estos libros, aunque no presentan información peligrosa, están mal escritos y tienen una presentación pobre.

Los bibliotecarios expresan su preocupación por la cantidad creciente de contenido de IA en sus catálogos, ya que los usuarios pueden no ser conscientes de que están leyendo material generado por IA. Además, esto genera un gasto innecesario para las bibliotecas, que deben pagar por libros de baja calidad. Los bibliotecarios piden mayor transparencia y control en el proceso de selección de los libros, y sugieren que los libros generados por IA deben estar claramente identificados en los catálogos para que los usuarios sepan que no fueron escritos por autores humanos.