Archivo de la etiqueta: Comunidades

Viva la Biblioteca!: valor fundamental y renovado de las bibliotecas públicas frente a la omnipresencia de la cultura digital

Digges, Charles. “Viva la Library! Rebel against The Algorithm. Get a Library Card.” Nautilus, April 8, 2024. https://nautil.us/viva-la-library-543293

Digges defiende que las bibliotecas públicas no son reliquias del pasado, sino instituciones esenciales para preservar la profundidad cognitiva, la reflexión y la comunidad frente al dominio de los algoritmos digitales y la mercantilización de la información.

El articulo explora el valor fundamental y renovado de las bibliotecas públicas frente a la omnipresencia de la cultura digital y el dominio de los motores de búsqueda en nuestra manera de aprender, recordar y pensar. Digges sostiene que las bibliotecas físicas representan un contrapeso necesario a los efectos reductivos de los algoritmos digitales y la sobreabundancia de información en línea. Más allá de ser depósitos de libros, estas instituciones fomentan la exploración, la reflexión y el pensamiento crítico, cualidades que los entornos digitales por sí solos no garantizan.

El autor destaca la diferencia entre la búsqueda rápida en internet y la exploración profunda que permite una biblioteca. Cuando se busca información de manera inmediata en la web, se obtiene satisfacción rápida, pero se pierde la oportunidad de recorrer rutas intelectuales inesperadas y enriquecedoras. Digges recuerda cómo una simple consulta sobre un cuadro de Edward Hopper lo llevó, en la biblioteca, por múltiples caminos que incluyeron literatura, arte y música, un proceso poco probable si se hubiera limitado a buscar en línea. Este ejemplo ilustra cómo la biblioteca fomenta la curiosidad, la contemplación y el descubrimiento incidental, aspectos que los algoritmos rara vez promueven.

El artículo también cuestiona la promesa de los motores de búsqueda de convertirse en “bibliotecas universales”. Digges argumenta que esta ilusión encierra un pacto faústico: acceso inmediato a respuestas a cambio de privacidad, atención y la conversión de los usuarios en datos monetizables. Aunque los algoritmos modernos intentan comprender relaciones semánticas complejas, el resultado suele ser una información homogénea, saturada de publicidad y diseñada para clics rápidos, lo que empobrece la exploración intelectual y limita la diversidad del aprendizaje.

Además, Digges incorpora hallazgos sobre los efectos cognitivos del uso intensivo de entornos digitales. La búsqueda constante en línea tiende a debilitar la memoria y la concentración, ya que las personas recuerdan dónde encontrar la información en lugar de recordar la información misma. Esto puede afectar especialmente a los jóvenes, limitando su capacidad para profundizar en temas complejos y desarrollar pensamiento crítico. Frente a esto, la biblioteca se presenta como un espacio donde el conocimiento se puede explorar con calma, contextualizar y comprender de manera más profunda.

Más allá del acceso a información, las bibliotecas contemporáneas son espacios de comunidad y aprendizaje. Ofrecen programas, laboratorios de medios, acceso a tecnologías y personal capacitado que guía al usuario en la navegación de información tanto física como digital. Estos espacios promueven interacciones humanas significativas, fomentan el pensamiento crítico y permiten que la búsqueda sea activa y enriquecedora, no pasiva ni automatizada. A pesar de los desafíos actuales, como la brecha digital y los costos de licencias de eBooks, las bibliotecas siguen siendo instituciones vitales que equilibran la transformación digital con valores educativos y comunitarios.

En una era donde “buscar” tiende a significar confirmar lo que ya se sabe, la biblioteca sigue ofreciendo un espacio donde el conocimiento se descubre, se cuestiona y se comprende en su contexto más amplio, reafirmando su papel insustituible en la sociedad moderna.

Estrategias para construir comunidad en entornos culturales y educativos

Skelton Simon, Sydney y Molleen Theodore. Strategies for Building Community: Lessons from the ‘Gallery Guide Guide’.” American Alliance of Museums, 2 de mayo de 2025.

Ver Completo

Se analiza cómo las prácticas diseñadas para un programa educativo universitario pueden ofrecer valiosas estrategias para construir comunidad tanto dentro de museos como en otros entornos culturales y educativos. Basado en la experiencia del programa Gallery Guide de la Yale University Art Gallery, las autoras describen cómo este enfoque ha fomentado relaciones profundas entre los estudiantes participantes, y entre estos y el público visitante, gracias a un conjunto de métodos que van más allá de la simple transmisión de contenidos.

El programa, extendido a lo largo de un año académico, entrena a estudiantes universitarios para liderar conversaciones interactivas frente a obras de arte y a la vez desarrollar habilidades comunicativas, de escucha activa y de retroalimentación. El texto detalla prácticas como el uso de “icebreakers” para fomentar la confianza mutua, ejercicios de escucha en parejas para promover empatía y atención, y la creación de acuerdos comunitarios que establezcan normas de participación respetuosa y colaborativa desde el primer momento. Estas dinámicas, originalmente implementadas para mejorar la experiencia de aprendizaje de los guías, se presentan como modelos aplicables a equipos de trabajo, clases y otros grupos que buscan construir cohesión y sentido de pertenencia.

Además, se subraya la importancia de la reflexión y la retroalimentación constantes como mecanismos para fortalecer la comunidad. Las autoras describen cómo los espacios estructurados de análisis después de cada actividad —como los debriefs o las discusiones en grupo— permiten a los participantes compartir aprendizajes, evaluar dificultades y construir narrativas comunes de crecimiento colectivo. Al articular estos procesos dentro de una cultura de confianza y apertura, los equipos pueden cultivar relaciones de trabajo más sólidas y desarrollar un sentido de responsabilidad compartida por los objetivos del proyecto o institución.

El artículo propone que las habilidades humanas —como la escucha, la comunicación clara y la capacidad de reflexionar críticamente— son fundamentales para tejer comunidades vibrantes y sostenibles, tanto dentro de los museos como en cualquier organización que busque conectar personas, valores y experiencias en torno a un propósito común. Las estrategias extraídas del Gallery Guide Guide funcionan, en este sentido, como un manual práctico para cualquier profesional interesado en fomentar participación, pertenencia y colaboración auténtica en su entorno.

La biblioteca organiza desayunos para combatir el aislamiento

Draper, Emma. “Library runs coffee mornings to tackle isolation.” BBC News, 2 hours ago. Último acceso en enero de 2026. https://www.bbc.com/news/articles/clyw3l1djlwo

La Biblioteca Municipal de Douglas, situada en Duke Street, en la capital de la Isla de Man, ha puesto en marcha encuentros semanales de café con el objetivo de combatir la soledad y el aislamiento social.

Estas sesiones, denominadas Winter Warmer, se celebran todos los viernes entre las 9:00 y el mediodía y forman parte de la campaña más amplia Warm Welcome, una iniciativa extendida por las Islas Británicas que promueve la creación de espacios cálidos y acogedores para la comunidad durante los meses más fríos del año.

La bibliotecaria Jan McCartney subraya que las bibliotecas actuales van mucho más allá de su función tradicional de préstamo de libros y se han convertido en auténticos centros comunitarios abiertos a todo el mundo. Según explica, enero es un mes especialmente duro debido al mal tiempo, lo que incrementa la sensación de soledad en muchas personas. Por ello, estas actividades buscan atraer a quienes se sienten aislados, ofreciéndoles un entorno amable donde relacionarse o, simplemente, compartir un espacio social sin la obligación de conversar.

Además de fomentar la interacción social, la biblioteca cumple una función práctica como refugio térmico, especialmente para quienes desean reducir el gasto en calefacción doméstica. McCartney destaca la importancia de ofrecer un espacio luminoso, cómodo y cálido, con zonas pensadas tanto para la conversación como para quienes prefieren permanecer en silencio, sentados en sillones repartidos por la sala. Las sesiones se prolongarán hasta Pascua y la biblioteca también participó en iniciativas simbólicas como el Brew Monday del 19 de enero, una jornada alternativa al conocido Blue Monday, orientada a promover el bienestar emocional.

Más allá de los libros: alimentación, aprendizaje y construcción comunitaria en las bibliotecas

Susman Karp, L. (2025, 27 de agosto). How libraries are creating community through food. Civil Eats. https://civileats.com/2025/08/27/how-libraries-are-creating-community-through-food/

Las bibliotecas públicas en Estados Unidos están transformando su rol tradicional de prestadoras de materiales hacia funciones más amplias como centros comunitarios que promueven la inclusión social, la educación nutricional y la seguridad alimentaria.

Las bibliotecas, espacios reconocidos por su accesibilidad y confianza social, están aprovechando la comida como un vehículo para construir comunidad y responder a necesidades reales de la población. En lugar de limitarse a prestar libros, muchas están ofreciendo clases prácticas de cocina, talleres de alfabetización nutricional y educación sobre seguridad alimentaria, permitiendo a personas de distintas edades y orígenes aprender habilidades culinarias, reducir el desperdicio de alimentos y compartir experiencias en espacios seguros y abiertos.

El texto destaca ejemplos concretos, como el Free Library of Philadelphia Culinary Literacy Center, que ofrece más de 30 programas mensuales, desde clases con chefs locales hasta cursos de alfabetización en inglés basados en la cocina, demostrando cómo estos programas enriquecen tanto la competencia técnica como la cohesión social. Asimismo, iniciativas como los programas de cocina para jóvenes o despensas comunitarias han permitido a las bibliotecas adaptarse a las necesidades específicas de sus comunidades, combatiendo el aislamiento social, promoviendo hábitos alimentarios saludables y fomentando la asistencia física a las bibliotecas, que en años recientes había disminuido considerablemente.

Además de sus beneficios educativos y sociales, el artículo alerta sobre los riesgos derivados de recortes presupuestarios a programas de apoyo alimentario y a fondos para bibliotecas, que podrían limitar la continuidad de estas iniciativas, especialmente en áreas vulnerables. Esto evidencia la importancia de financiación estable y política pública que respalde el papel multifuncional de las bibliotecas como espacios que no solo promueven el acceso a la información, sino también el bienestar integral de sus comunidades.

Cómo las bibliotecas están creando comunidad a través de la comida

Susman Karp, Liz. “How Libraries Are Creating Community Through Food.” Civil Eats, August 27, 2025. https://civileats.com/2025/08/27/how-libraries-are-creating-community-through-food/

Las bibliotecas, que suelen ser espacios de unión, ofrecen cada vez más clases públicas sobre conocimientos nutricionales, seguridad alimentaria y cómo preparar una buena comida.

las bibliotecas públicas en Estados Unidos están transformándose en centros comunitarios que usan la comida como vehículo de inclusión, educación y bienestar. En lugar de limitarse a prestar libros, ahora muchas ofrecen clases de cocina, programas de alfabetización nutricional, distribución de alimentos, préstamo de utensilios de cocina y espacios para el cultivo comunitario.

Un ejemplo destacado es el Free Library of Philadelphia y su Culinary Literacy Center, que en 2014 sentó un precedente: cuenta con cocina profesional, aulas y equipos móviles (“Charlie Carts”) que permiten replicar actividades en distintas sucursales. Ofrece más de 30 programas mensuales para adultos y niños, desde clases de cocina con chefs locales hasta talleres de nutrición o alfabetización en inglés para personas refugiadas

Durante los últimos cinco años, Michelle Coleman ha asistido a clases de cocina y educación culinaria en una luminosa cocina didáctica de su biblioteca local en Boston. La cocina, diseñada para clases prácticas de cocina y demostraciones, cuenta con cuatro fogones de gas y una encimera de más de cinco metros de largo, y se incluyó en el rediseño del edificio en 2020 en respuesta a las opiniones de la comunidad.

Otros ejemplos a lo largo del país muestran cómo estas iniciativas se adaptan a las necesidades de cada comunidad. Bibliotecas en zonas rurales o urbanas coordinan proyectos de rescate de alimentos, jardines comunitarios, despensas libres o neveras comunitarias (community fridges), con el fin de hacer accesible la comida saludable sin costo y sin requisitos de identificación.

Estas acciones buscan responder a fenómenos como la inseguridad alimentaria, el desperdicio, el aislamiento social o la pérdida de visitas presenciales a bibliotecas. De hecho, entre 2019 y 2022, las visitas regulares a bibliotecas en EE. UU. bajaron un 46.5 %, según datos de la Institute of Museum and Library Services (IMLS), lo que ha motivado a muchas bibliotecas a reinventar su rol.

Finalmente, el artículo advierte sobre los riesgos derivados de recortes al presupuesto federal: programas vinculados con ayudas alimentarias, educación nutricional o fondos para bibliotecas podrían verse afectados. Esto pone en peligro la continuidad de muchas de estas iniciativas, especialmente en comunidades vulnerables que dependen de ellas.

La soledad acorta la vida hasta en ocho años menos por falta de vínculos sociales

Holt-Lunstad, J., Smith, T. B., Baker, M., Harris, T., & Stephenson, D. (2015). Loneliness and Social Isolation as Risk Factors for Mortality: A Meta-Analytic Review.Perspectives on Psychological Science, 10(2), 227-237. DOI: 10.1177/1745691614568352.

Texto completo

La soledad, el aislamiento social o vivir solo aumentan el riesgo de muerte prematura en un 26–32 %. Equivale a perder entre 5 y 8 años de vida, un impacto similar al de fumar 15 cigarrillos al día o padecer obesidad severa. Otros estudio de Harvard y de la OMS corroboran estos datos con conclusiones similares

El ser humano es un organismo inherentemente social, y que las relaciones interpersonales tienen un papel crucial en la salud y la supervivencia. Los investigadores destacan que, aunque la medicina y la salud pública suelen centrarse en factores de riesgo físicos (como el tabaco o la obesidad), el aislamiento social y la soledad también tienen un impacto sustancial en la mortalidad, pero históricamente se les ha prestado poca atención.

El objetivo del estudio fue cuantificar el grado en que la soledad, el aislamiento social y el hecho de vivir solo se asocian con un aumento del riesgo de muerte prematura, integrando la evidencia de decenas de estudios longitudinales. Con este metaanálisis, los autores pretendían situar la falta de vínculos sociales al mismo nivel de relevancia que los factores biomédicos tradicionales en la prevención y promoción de la salud.

El metaanálisis abarcó 70 estudios que, en conjunto, incluyeron a más de 3,4 millones de participantes seguidos durante un promedio de 7 años.

Los resultados fueron consistentes y contundentes. Las tres dimensiones analizadas se asociaron de manera significativa con un mayor riesgo de muerte prematura. En primer lugar, el aislamiento social se relacionó con un aumento del 29 % en el riesgo de mortalidad. Por su parte, la soledad mostró un incremento del 26 % en dicho riesgo. Finalmente, el hecho de vivir solo se asoció con un aumento aún mayor, del 32 %, en la probabilidad de fallecer de forma prematura.

En términos de impacto poblacional, estas cifras son comparables a los efectos del tabaquismo moderado, el consumo excesivo de alcohol o la obesidad grave. Los autores subrayan que la magnitud de estos efectos supera la de muchos factores de riesgo clínicos comúnmente reconocidos, lo que convierte a la conexión social en un determinante clave de la salud y la longevidad.

Además, el efecto no se limitó a grupos de edad específicos: tanto adultos jóvenes como mayores se vieron afectados, aunque la prevalencia de aislamiento y soledad tiende a aumentar con la edad.

En el plano biológico, la falta de conexión social activa respuestas de estrés crónico (elevación del cortisol, aumento de la presión arterial, inflamación sistémica) y altera la función inmunitaria, debilitando la resistencia a infecciones y enfermedades. En el plano psicológico y conductual, las personas aisladas son más propensas a hábitos poco saludables (mala alimentación, sedentarismo, abuso de sustancias) y presentan menor adherencia a tratamientos médicos o autocuidado.

También se observa que la soledad puede agravar trastornos mentales como la depresión o la ansiedad, que a su vez tienen efectos negativos sobre la salud física. Los autores destacan la interdependencia entre los factores psicológicos, sociales y fisiológicos en la explicación de la mortalidad.

El metaanálisis sitúa estos resultados en un contexto más amplio, señalando que desde mediados del siglo XX se ha observado un declive progresivo en la integración social: menos matrimonios, mayor movilidad geográfica, familias más pequeñas y una creciente digitalización de las relaciones. Este cambio estructural en las formas de convivencia hace que el aislamiento y la soledad sean problemas sociales en expansión, no solo individuales.

Otros estudios más recientes también corroboran en parte estos datos. cómo un informe de la Organización Mundial de la Salud (2025), según el cual la soledad y el aislamiento social representan un grave problema de salud pública. Se calcula que ambos factores contribuyen a unas 871 000 muertes anuales en todo el mundo. Esto equivale a alrededor de 100 fallecimientos por hora. El dato refleja el impacto que tiene la falta de vínculos sociales en la salud física y mental. La OMS advierte que combatir la soledad debe ser una prioridad global comparable a otras amenazas sanitarias.

Así mismo, el informe Harvard Study of Adult Development (2020) demuestra que mantener relaciones sociales sólidas es clave para una vida más larga y saludable, ya que las personas con vínculos afectivos fuertes presentan mejor salud mental y física. En cambio, la soledad y el aislamiento se asocian con un mayor riesgo de enfermedad y mortalidad. El impacto positivo de las relaciones cercanas puede traducirse en más de 10 años adicionales de esperanza de vida, lo que subraya que la calidad de las relaciones humanas influye más en el bienestar general que los factores económicos o genéticos.

También, un artículo del National Institute on Aging explica que tanto el aislamiento social como la soledad en personas mayores afectan seriamente la salud física y mental. Estas condiciones incrementan la probabilidad de hipertensión, depresión, deterioro cognitivo e incluso demencia. Además, subraya que la falta de conexiones sociales es comparable en impacto con otros factores de riesgo clásicos para la mortalidad. Por tanto, promover vínculos sociales sólidos y frecuentes se presenta como una estrategia clave para mejorar el bienestar y la longevidad en la población de edad avanzada.

Los autores hacen un paralelismo con las campañas de salud pública contra el tabaco o la obesidad, y argumentan que la falta de vínculos sociales debería tratarse con la misma seriedad. Las relaciones personales, según subrayan, no son solo un aspecto emocional, sino un determinante clínico de salud.

¿Qué hace que una biblioteca sea vibrante en un sistema universitario?

WizLibrarian. The Soul of the Library, From Chaos to Clarity: What Makes a Vibrant Library in a University System? Blogspot, 17 de julio de 2025. https://wizlibrarian.blogspot.com/2025/07/the-soul-of-library-from-chaos-to.html

Una biblioteca vibrante en el contexto universitario no se define únicamente por el número de volúmenes que alberga o por la sofisticación de sus infraestructuras tecnológicas. Su vitalidad se manifiesta, ante todo, en su capacidad de responder a las necesidades académicas, investigadoras y humanas de la comunidad que sirve.

La esencia de la biblioteca, como señala WizLibrarian, está en ser una institución centrada en las personas, un organismo vivo que acompaña la evolución de la civilización y que requiere reglas claras para evitar el caos en su funcionamiento cotidiano.

  1. Biblioteca como institución orientada a las personas

El artículo enfatiza que una biblioteca es una institución centrada en las personas y que evoluciona a la par con la civilización. Para evitar el caos y funcionar correctamente, necesita políticas claras y actualizadas.

2. Importancia de documentar las políticas

Uno de los pilares de esa vitalidad es la existencia de políticas bibliotecarias bien definidas. No se trata de documentos meramente administrativos, sino de guías prácticas que orientan cada acción de la institución. En muchas bibliotecas del Sur Global, estas políticas existen solo de manera oral, lo cual las vuelve frágiles y pasajeras. Al registrarlas por escrito, aunque sean breves y redactadas por un pequeño comité, la biblioteca gana en estabilidad y proyección. Además, al ser revisadas y actualizadas periódicamente, permiten que la institución se adapte a un entorno cambiante sin perder coherencia en su misión.

3. Adaptabilidad institucional

La adaptabilidad es otro rasgo clave. Una biblioteca no necesita ser enorme ni disponer de recursos ilimitados para ser vibrante; lo esencial es contar con políticas que reflejen su identidad, sus prioridades y su contexto particular. Las necesidades de una biblioteca universitaria en un entorno urbano con gran producción científica no son las mismas que las de una institución en una región rural con limitaciones presupuestarias. En ambos casos, sin embargo, el contar con normas escritas —ya sea sobre adquisición de materiales, acceso a la información digital o ética profesional— marca la diferencia entre el orden y la confusión.

4. Políticas esenciales para bibliotecas modernas

Entre las políticas que definen a una biblioteca progresista se encuentran la de desarrollo y gestión de colecciones, la de repositorio institucional y acceso abierto, la de uso de recursos electrónicos, la de servicios de referencia, la de ética y plagio, y, más recientemente, la de inteligencia artificial. Cada una de ellas, aunque pueda solaparse con otras, cumple una función esencial. La política de desarrollo de colecciones, por ejemplo, no solo establece los criterios de compra, donación o descarte de materiales, sino que también asegura que las adquisiciones estén alineadas con los objetivos de la universidad y con las demandas reales de docentes, investigadores y estudiantes. Este nivel de planificación otorga coherencia y sentido al crecimiento de la colección, evitando tanto la acumulación caótica como la carencia de recursos estratégicos.

El artículo señala varias políticas que toda biblioteca moderna y progresista debería considerar:

  • Desarrollo o adquisición de colecciones (incluyendo suscripciones, donaciones, y descarte)
  • Catalogación
  • Repositorio institucional
  • Acceso abierto
  • Recursos electrónicos
  • Investigación
  • Plagio
  • Ética bibliotecaria
  • Normas de uso
  • Servicios de referencia
  • Políticas sobre inteligencia artificial

Finalmente, una biblioteca universitaria vibrante es aquella que logra un equilibrio entre tradición y modernidad. Mantiene sus funciones históricas como garante de memoria y preservación documental, pero a la vez innova en servicios digitales, acceso remoto y nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje. Es, en palabras del artículo, el paso “del caos a la claridad”: un espacio en el que la comunidad universitaria encuentra organización, apoyo y acompañamiento intelectual, guiado por políticas sólidas que dotan de coherencia a cada decisión.

«En la era de la IA las bibliotecas deben pasar de simplemente servir a sus comunidades a salvarlas» (David Lankes)

Lankes, R. David. “An Urgent Conversation.” Words & Money, 11 de julio de 2025.

Lankes aborda de forma crítica y reflexiva el impacto de la inteligencia artificial (IA) en las bibliotecas y en la profesión de la biblioteconomía. El autor, profesor en la Universidad de Texas en Austin, explica que decidió autopublicar su obra Triptych: Death, AI, and Librarianship con el propósito de impulsar un diálogo profundo sobre cómo esta tecnología puede fortalecer o amenazar a las instituciones comunitarias y su misión social

En una época de creciente aislamiento social, división ideológica y agitación tecnológica, las bibliotecas se encuentran en una encrucijada. En Triptych: Death, AI, and Librarianship David Lankes -junto con Jain Orr y Qianzi Cao- hace una llamada a la acción audaz, urgente y profundamente humana para la profesión bibliotecaria.

Estructurado en torno a tres provocadoras conferencias, este libro desafía a los bibliotecarios a ir más allá de los modelos de servicio tradicionales y a abrazar su papel como agentes de transformación social. Lankes sostiene que las bibliotecas no son espacios neutrales, sino infraestructuras sociales vitales, lugares donde las comunidades pueden volver a conectarse, reclamar su autonomía y resistir a la desesperación que amenaza a las sociedades democráticas.

“Triptych es un manifiesto. Es uns llamads a los bibliotecarios a resistir la desesperación, defender la equidad y guiar a las comunidades a través de las complejidades éticas de la inteligencia artificial y el ascenso del autoritarismo — no al mantenerse al margen, sino al ponerse de pie juntos.”

Desde la lucha contra el aumento de las prohibiciones de libros y la erosión de la libertad intelectual hasta la navegación por los campos de minas éticos de la inteligencia artificial, El libro explora la identidad cambiante de la biblioteconomía en el siglo XXI. Defiende el poder de contar historias, la necesidad de la alegría frente a la adversidad y la inclusión radical de los «bibliotecarios salvajes», aquellos que acceden a la profesión por caminos poco convencionales pero que encarnan sus valores más profundos.

Lankes señala que su libro ha generado reacciones muy polarizadas, ya que muchos lo ven como una apuesta valiente por la innovación, mientras otros lo interpretan como una rendición ante las grandes tecnológicas. El autor aborda temas como la inteligencia artificial, la alegría en tiempos difíciles, los bibliotecarios sin título y, sobre todo, el concepto de “Muertes por Desesperación”, que hace referencia a las muertes causadas por suicidio, adicciones y enfermedades relacionadas con el alcohol entre personas marginadas sin estudios universitarios.

A través de Tríptico, Lankes quiere transmitir un mensaje claro: las bibliotecas deben pasar de simplemente servir a sus comunidades a salvarlas. Cree que, aunque la inteligencia artificial aún no contribuye de forma significativa a esta misión, tiene el potencial de hacerlo. Por eso decidió usarla tanto en el contenido como en la creación del libro, como una forma de experimentar y fomentar una comprensión directa de sus posibilidades y riesgos. Advierte, sin embargo, que esta tecnología está siendo liberada sin suficientes salvaguardas por parte de las grandes empresas, lo que agrava los efectos sociales negativos como la desinformación y la degradación de la confianza pública.

Lankes justifica la autopublicación como una necesidad frente a la lentitud de la publicación académica tradicional. A pesar de ser un investigador consolidado con obras premiadas, consideró que los temas urgentes que trata Tríptico —como el uso político de las bibliotecas y las amenazas a la libertad intelectual— no podían esperar el largo proceso editorial habitual. En colaboración con Library Journal, ha logrado publicar el libro con rapidez y así generar discusión en tiempo real. Aunque valora la revisión por pares y no la descarta en el futuro, defiende que la investigación también puede evolucionar a través de métodos ágiles y participativos, como el que ha utilizado.

Sobre la IA, Lankes reconoce que su inclusión en el libro puede desviar el foco del mensaje principal, que es combatir la desesperación y transformar la biblioteconomía. Aun así, insiste en que es necesario que los bibliotecarios se enfrenten directamente con esta tecnología. Critica que el enfoque actual de “alfabetización en IA” se base en modelos de tareas específicas, cuando la verdadera amenaza de la IA es su capacidad para sembrar dudas generalizadas y erosionar la confianza social. Las herramientas modernas ya permiten a cualquier usuario alterar imágenes y textos con facilidad, lo que complica la distinción entre lo real y lo falso, y plantea desafíos cruciales para las bibliotecas como guardianas del conocimiento y la verdad.

Principios para crear espacios comunitarios

Reflections from Our Founders: Developing the 11 Principles for Creating Great Community Places. Project for Public Spaces. Publicado el 17 de abril de 2024. https://www.pps.org/article/reflections-from-our-founders-developing-the-11-principles-for-creating-great-community-places

Los fundadores de Project for Public Spaces (PPS), Steve Davies, Fred Kent y Kathy Madden, desarrollaron estos principios a partir de décadas de experiencia en la observación y mejora de espacios públicos. Su objetivo era proporcionar una guía accesible y práctica para que cualquier persona, independientemente de su formación profesional, pudiera participar en la creación de lugares que fomenten la conexión comunitaria y el bienestar social.

Los 11 principios para crear grandes lugares comunitarios

  1. La comunidad es la experta: Involucrar a los residentes desde el inicio del proyecto, aprovechando sus conocimientos y experiencias para informar el diseño y uso del espacio.
  2. Crear un lugar, no solo un diseño: Enfocarse en cómo se utilizará el espacio y qué actividades albergará, más allá de su apariencia estética.
  3. No puedes hacerlo solo: Colaborar con socios diversos, como instituciones locales, escuelas y organizaciones comunitarias, para asegurar el éxito y la sostenibilidad del proyecto.
  4. Puedes aprender mucho solo observando: Observar cómo las personas interactúan con el espacio proporciona información valiosa para su mejora continua.
  5. Tener una visión: Desarrollar una visión compartida que refleje las aspiraciones y necesidades de la comunidad.
  6. Comenzar con cosas pequeñas: Implementar mejoras pequeñas y visibles que generen un impacto inmediato y fomenten el entusiasmo comunitario.
  7. Triangulación: Diseñar el espacio de manera que diferentes elementos (como bancos, cafeterías y áreas de juego) se complementen y fomenten la interacción social.
  8. Ignorar a los detractores: No dejarse desanimar por el escepticismo; la innovación en el diseño de espacios públicos a menudo enfrenta resistencia inicial.
  9. La forma apoya la función: Asegurar que el diseño físico del espacio facilite las actividades y usos previstos.
  10. El dinero no debería ser un problema: Con creatividad y colaboración, es posible realizar mejoras significativas incluso con recursos limitados.
  11. La creación de lugares es un proceso continuo: Reconocer que los espacios públicos deben evolucionar con el tiempo para adaptarse a las cambiantes necesidades de la comunidad.

Estos principios han influido en el movimiento de «placemaking», que promueve la creación de espacios públicos centrados en las personas y sus comunidades.

La Semana Nacional de la Biblioteca destaca el papel de las bibliotecas en nuestra era digital

National Library Week Highlights the Role of Libraries in Our Digital AgePressReader, April 8, 2024, https://blog.pressreader.com/libraries-institutions/national-library-week-highlights-the-role-of-libraries-in-our-digital-age.

La Semana Nacional de las Bibliotecas, celebrada del 6 al 12 de abril de 2025 en Estados Unidos, pone en primer plano el papel esencial que juegan las bibliotecas, los bibliotecarios y el personal bibliotecario en la transformación de vidas y el fortalecimiento de las comunidades, tal como lo describe la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA).

Este evento es parte de una tendencia global: en Canadá se celebra el Mes de las Bibliotecas en octubre, al igual que en el Reino Unido con su propia Semana de las Bibliotecas.

Este año, los presidentes honorarios de la celebración en EE. UU. son Raina Telgemeier, autora e ilustradora premiada, y Scott McCloud, caricaturista y teórico del cómic. Ambos han colaborado en la novela gráfica The Cartoonists Club, donde una bibliotecaria escolar ayuda a un grupo de jóvenes a descubrir el poder de la imaginación y la narración. Según McCloud, la obra envía un mensaje universal sobre el valor de expresarse, y destaca que las bibliotecas son fundamentales para conectar a las personas a través del arte y las historias.

El artículo detalla cuatro roles clave que las bibliotecas desempeñan en la actualidad:

1. Las bibliotecas como centros comunitarios esenciales

Inspiradas en el concepto de “infraestructura social” descrito por el sociólogo Eric Klinenberg, las bibliotecas públicas se han transformado en auténticos núcleos de vida comunitaria. Stacey A. Aldrich, bibliotecaria estatal de Hawái, subraya que los bibliotecarios ya no son solo custodios del conocimiento, sino creadores de conexiones humanas. Hoy en día, ayudan a emprendedores, brindan recursos sobre salud mental y ofrecen espacios para la creatividad, como clubes de lectura, laboratorios multimedia y makerspaces.

Muchas bibliotecas han asumido funciones similares a los centros comunitarios: ofrecen cafés, centros de formación laboral, servicios municipales (como en la biblioteca de Seattle), cocinas didácticas, e incluso complejos deportivos, como en Evanston (Illinois).

2. Fomento de la diversidad y la inclusión

Las bibliotecas representan un espacio abierto e inclusivo donde se valoran todas las culturas y capacidades. Apoyan la preservación de lenguas indígenas, promueven la alfabetización mediática y defienden el acceso igualitario sin discriminación, como lo establece la IFLA (Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios).

Para reflejar la diversidad de sus usuarios, muchas bibliotecas programan actividades multiculturales y adoptan herramientas, que da acceso a publicaciones de más de 120 países en más de 60 idiomas. Además, eventos como las “bibliotecas humanas” permiten a los asistentes conocer experiencias de vida diversas, ayudando a derribar estereotipos y a fortalecer la cohesión social.

3. Defensoras de la libertad intelectual

Las bibliotecas defienden el derecho fundamental a la libertad de pensamiento y expresión, protegido por documentos como la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En Canadá, la Federación de Bibliotecas (CFLA) sostiene que todos deben tener acceso pleno al conocimiento y poder expresar sus ideas libremente.

En EE. UU., la ALA ha incluido la libertad intelectual y la privacidad entre sus valores centrales. Esta libertad implica el derecho a buscar y compartir información sin censura, fomentando el pensamiento crítico y la autonomía. Además, el 7 de abril se celebra el Día del Derecho a Leer, para defender activamente este derecho. Como parte de la Semana Nacional de las Bibliotecas, la ALA también publicará su informe anual sobre el estado de las bibliotecas y los libros más censurados del año 2024.

4. Acceso a tecnología y recursos digitales

Las bibliotecas han sido pioneras en el acceso a la tecnología desde los años 90, facilitando habilidades digitales básicas como el uso de computadoras e internet. Esta labor sigue vigente, especialmente para comunidades vulnerables, rurales o personas sin hogar.

Hoy, las bibliotecas ofrecen acceso a recursos digitales como libros electrónicos, audiolibros, bases de datos y plataformas de noticias digitales. Solo se necesita una tarjeta de biblioteca y conexión a internet para acceder a estos contenidos desde cualquier lugar.

Además, los bibliotecarios se adaptan constantemente, integrando tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, la realidad aumentada y la realidad virtual para mantener relevantes sus servicios ante las nuevas generaciones.

Conclusión:
La Semana Nacional de las Bibliotecas es una oportunidad para reconocer el papel dinámico y transformador de las bibliotecas en la era digital. Más allá de ser repositorios de libros, se han convertido en centros vivos de inclusión, participación, libertad intelectual y alfabetización digital. Las bibliotecas conectan a las personas, amplifican las voces diversas y siguen siendo esenciales para el tejido social en un mundo en constante cambio.