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Cómo llevar a cabo un proyecto de ciencia ciudadana en la biblioteca

Los proyectos de ciencia ciudadana en bibliotecas pueden enriquecer la experiencia de la comunidad al fomentar la participación activa en la ciencia y la investigación, al mismo tiempo que promueven la educación, la colaboración y la conexión con temas científicos y ambientales importantes.


La ciencia ciudadana, también conocida como «ciencia participativa» o «ciencia colaborativa», es una forma de investigación científica en la que individuos no profesionales, es decir, ciudadanos comunes y corrientes que no necesariamente tienen formación científica formal, colaboran con científicos y expertos en la recopilación de datos, observaciones y análisis de fenómenos naturales, culturales o científicos. En resumen, la ciencia ciudadana implica la participación activa de la comunidad en la investigación científica.

Ejemplos de proyectos de ciencia ciudadana incluyen la observación de aves, la identificación de especies en peligro de extinción, la monitorización de la calidad del agua, la recolección de datos meteorológicos, la búsqueda de patrones en grandes conjuntos de datos, la identificación de galaxias en imágenes astronómicas y mucho más. Estos proyectos a menudo se basan en la contribución voluntaria y el entusiasmo de los ciudadanos para abordar cuestiones científicas y ambientales importantes.

La ciencia ciudadana ha crecido en popularidad en todo el mundo debido a la disponibilidad de tecnologías digitales y plataformas en línea que facilitan la participación y la colaboración entre ciudadanos y científicos. Esta forma de investigación amplía la base de conocimientos científicos y empodera a las comunidades para involucrarse activamente en la resolución de problemas y en la toma de decisiones basadas en la evidencia.

El papel de las bibliotecas en la Ciencia Ciudadana

Los proyectos de ciencia ciudadana ofrecen una valiosa oportunidad para que los miembros de la comunidad se sumerjan en el mundo de la ciencia de una manera práctica y participativa. Al hacerlo, se fomenta la alfabetización científica al volver la ciencia accesible y relevante para un público más amplio. Estos proyectos no solo tienen el potencial de estrechar los lazos dentro de la comunidad al involucrar a los residentes en actividades colaborativas que impactan directamente su entorno, sino que también generan datos que pueden resultar invaluables para la investigación científica.

Además, la ciencia ciudadana tiene el poder de avivar la curiosidad y el interés por la ciencia en individuos de todas las edades. Las bibliotecas, con su oferta de recursos como acceso a internet, computadoras y espacios de reunión, se convierten en el entorno perfecto para que las personas exploren su fascinación por la ciencia de manera informal.

Por otro lado, estos proyectos pueden ser una poderosa herramienta para atraer a nuevos usuarios a la biblioteca y elevar su visibilidad en la comunidad. Esto se vuelve especialmente relevante para aquellas bibliotecas que buscan ampliar su alcance y consolidar su relevancia en la era moderna.

Finalmente, la ciencia ciudadana en las bibliotecas tiene el potencial de estimular la innovación y la creatividad al desafiar a los participantes a abordar cuestiones científicas y ambientales desde múltiples perspectivas. En última instancia, estos proyectos no solo contribuyen a la comunidad científica, sino que también enriquecen la vida de quienes participan y fortalecen los lazos entre la biblioteca y la sociedad que sirve.

Llevar a cabo un proyecto de ciencia ciudadana en una biblioteca es una excelente manera de involucrar a la comunidad local en la investigación científica y fomentar la participación ciudadana en cuestiones científicas. Aquí hay una guía general sobre cómo realizar un proyecto de ciencia ciudadana en una biblioteca:

  1. Identifica un tema o proyecto: Elige un proyecto de ciencia ciudadana que sea relevante para tu comunidad y que se adapte a los recursos de la biblioteca. Puedes buscar proyectos existentes en plataformas en línea de ciencia ciudadana o trabajar en colaboración con organizaciones de investigación científica.
  2. Forma un equipo: Recluta a un equipo de bibliotecarios y posiblemente a expertos en el tema del proyecto para liderar la iniciativa. Es importante tener un grupo comprometido y capacitado para coordinar y facilitar el proyecto.
  3. Capacitación de los bibliotecarios: Asegúrate de que los bibliotecarios estén bien informados sobre el proyecto y tengan las habilidades necesarias para guiar a los participantes y responder a sus preguntas.
  4. Comunicación y promoción: Promociona el proyecto entre los miembros de la comunidad utilizando medios de comunicación social, el sitio web de la biblioteca, carteles y otros métodos de marketing. Explica claramente los objetivos del proyecto y cómo las personas pueden participar.
  5. Registro de participantes: Establece un sistema para registrar a los participantes y recopilar su información de contacto. Esto facilitará la comunicación y el seguimiento del proyecto.
  6. Proporciona recursos y herramientas: Asegúrate de que los participantes tengan acceso a las herramientas y recursos necesarios para participar en el proyecto. Esto podría incluir kits de recolección de datos, acceso a bases de datos científicas, software de análisis, etc.
  7. Recopilación de datos: Ayuda a los participantes a recopilar datos de acuerdo con los protocolos del proyecto. Proporciona orientación y apoyo continuo para garantizar la calidad de los datos.
  8. Comunicación continua: Mantén una comunicación regular con los participantes a través de boletines informativos, reuniones, correos electrónicos u otros medios. Anima a los participantes a hacer preguntas y compartir sus experiencias.
  9. Análisis de datos: Trabaja con expertos o facilita el análisis de datos recopilados. Puedes organizar talleres o sesiones informativas para que los participantes comprendan los resultados y su relevancia.
  10. Presentación de resultados: Organiza eventos o presentaciones donde los resultados del proyecto se compartan con la comunidad. Esto puede incluir charlas, exposiciones o informes escritos.
  11. Evaluación y retroalimentación: Pide a los participantes que evalúen su experiencia y dales la oportunidad de proporcionar retroalimentación sobre el proyecto. Utiliza esta información para mejorar futuros proyectos.
  12. Fomenta la continuidad: Después de completar un proyecto, considera la posibilidad de continuar con otros proyectos de ciencia ciudadana o crear una comunidad de participantes activos en la biblioteca.

Recuerda que la clave para un proyecto exitoso de ciencia ciudadana en la biblioteca es la planificación adecuada, la comunicación efectiva y la participación activa de la comunidad. Además, debes estar dispuesto a adaptarte y aprender a medida que avanzas en este emocionante camino de involucrar a la comunidad en la investigación científica.

Los bibliotecarios desempeñarán un papel fundamental en la nueva era de la edición académica

F1000. «Preparing for the Future of Open Access Publishing». Library Journal. Accedido 13 de septiembre de 2023. https://www.libraryjournal.com/story/academiclibraries/preparing-for-the-future-of-open-access-publishing-lj230906.

Hace más de un año, un memorando federal inició cambios significativos en la publicación académica, exigiendo que la investigación respaldada con fondos federales esté disponible públicamente al ser publicada. Esto tiene implicaciones profundas para las universidades y presenta desafíos administrativos. Los investigadores deben adjuntar metadatos a sus trabajos, crear planes de gestión de datos y garantizar la equidad en el acceso. Las bibliotecas universitarias desempeñarán un papel esencial al ayudar a cumplir con estos requisitos, ofreciendo recursos y apoyo. En conjunto, este cambio requerirá esfuerzos significativos de todas las partes involucradas.

Hace un poco más de un año, un memorando federal puso en marcha una serie de cambios que transformarán para siempre la publicación académica. El Memorando de agosto de 2022 de la Dra. Alondra Nelson de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de los Estados Unidos (OSTP) aconsejó a todas las agencias federales actualizar sus políticas de acceso público a más tardar el 31 de diciembre de 2025, para garantizar que cualquier investigación respaldada con fondos federales esté disponible de forma gratuita al público en general al ser publicada, de modo que cualquier persona, en cualquier lugar, pueda acceder de inmediato y utilizar los resultados de la investigación.

Anteriormente, las pautas federales establecían que la investigación financiada por agencias con presupuestos anuales de al menos 100 millones de dólares debía estar disponible de forma abierta y gratuita para cualquiera. El Memorando extiende esta política a todas las agencias federales, independientemente de su tamaño.

El Memorando tiene implicaciones importantes y de gran alcance para la forma en que las universidades y otras instituciones comparten sus hallazgos de investigación con el público en el futuro. Aunque impulsará significativamente el futuro de la publicación de acceso abierto, también impondrá muchos desafíos a la comunidad académica.

Las cargas administrativas que acompañan la orientación política del memorando «probablemente serán asumidas por los investigadores individuales y sus instituciones», según Boyana Konforti, Directora de Iniciativas Estratégicas para F1000.

Implicaciones para los investigadores

Hacer que los resultados de la investigación estén abiertamente accesibles requerirá que los investigadores adjunten metadatos e identificadores persistentes a sus resultados de investigación y documentos, de manera que estos puedan ser fácilmente descubiertos, según Andrew Bostjancic, Gerente de Política de Investigación Abierta de Estados Unidos para el grupo editorial académico Taylor & Francis Group.

Además, los investigadores, y las instituciones que los emplean, deberán pensar en cómo se almacenarán y gestionarán conjuntos de datos y otros resultados de investigación.

«Los investigadores deberán crear un plan de gestión de datos», señala Bostjancic. «Sus datos no pueden simplemente quedarse en una hoja de cálculo. Deberán ser puestos a disposición del público». Podría haber costos significativos involucrados en el almacenamiento de grandes conjuntos de datos de manera perpetua, agrega, y las agencias federales deben estar preparadas para incluir estos costos en sus premios de subvención.

La equidad en el acceso es otra consideración clave. Al planificar cómo se almacenarán y difundirán los resultados de la investigación, los académicos y sus instituciones deben asegurarse de que todas las publicaciones e hallazgos de investigación estén disponibles en formatos ampliamente accesibles para todos.

El Memorando Nelson afecta tanto a los departamentos de humanidades y ciencias sociales como a la comunidad científica, observa Konforti, ya que activos como capítulos de libros revisados por pares, editoriales y actas de conferencias están sujetos a las disposiciones del Memorando.

«Es un desafío importante desde la perspectiva de todos», afirma Bostjancic.

Cómo pueden ayudar las bibliotecas

Las bibliotecas universitarias desempeñarán un papel fundamental en la implementación de los objetivos del memorando. Como expertos en almacenar, gestionar y difundir información para su institución, los bibliotecarios ocupan una posición única para ayudar a los profesores y al personal de la oficina de investigación a comprender y cumplir con los requisitos de publicación de acceso abierto.

Por ejemplo, «Los bibliotecarios pueden ayudar a los investigadores a gestionar datos y metadatos para su máxima reutilización desde el inicio del ciclo de investigación; abogar por políticas y prácticas de investigación abierta en toda la universidad; proporcionar actualizaciones, recursos y tutoriales sobre investigación abierta; y actuar como un convocante para reunir y desarrollar relaciones entre varias unidades universitarias, como las oficinas de investigación y computación», dice Konforti.

Dado que las políticas específicas que rigen cómo deben almacenarse y difundirse los resultados de la investigación variarán de una agencia federal a otra, es importante que los bibliotecarios comprendan qué tipos de investigaciones produce su universidad y las políticas que rigen estas actividades, dice Bostjancic. Los bibliotecarios, agrega, deben asegurarse de que los investigadores de su institución sepan qué tipos de recursos están disponibles a través de su sistema de biblioteca para ayudarles a resolver los desafíos del acceso abierto.

Los investigadores necesitarán herramientas, así como conocimientos, para cumplir con los requisitos de publicación de acceso abierto. Las plataformas de publicación de investigación abierta, como las ofrecidas por F1000, pueden ayudar a las instituciones a cumplir con los objetivos establecidos en el memorando Nelson con un esfuerzo mínimo.

Estado de las iniciativas en torno a la ciencia abierta en las universidades españolas y CSIC

REBIUN. «Estado de las iniciativas en torno a la ciencia abierta en las universidades españolas y CSIC», 19 de mayo de 2023.

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Este informe sobre iniciativas en torno a la ciencia abierta en España se basa en una encuesta dirigida a las universidades y centros de investigación bajo el paraguas Crue y CSIC. Se analizan los resultados en materia de estrategias y políticas, estructuras organizativas, servicios de asesoramiento, infraestructuras, acciones de monitorización y seguimiento, formación, difusión y comunicación, y cooperación. Dataset disponible en https://doi.org/10.21950/Y1Y48R.

Manifiesto sobre los datos abiertos de ODI


Open Data Institute (ODI) es una organización sin fines de lucro que se dedica a promover y facilitar el uso de datos abiertos en todo el mundo. Fue fundada en 2012 en el Reino Unido por Sir Tim Berners-Lee y Nigel Shadbolt, dos figuras influyentes en el campo de la tecnología y la web semántica.

La misión del ODI es abogar por la apertura y accesibilidad de los datos, lo que implica que los datos deben estar disponibles para ser utilizados y compartidos de manera libre y sin restricciones innecesarias. Esto no solo incluye datos gubernamentales, sino también datos de diversas fuentes, como empresas, organizaciones sin fines de lucro y más.

El ODI trabaja en colaboración con gobiernos, empresas y otras instituciones para promover políticas y prácticas de datos abiertos. Proporciona capacitación, recursos y apoyo para ayudar a las organizaciones a comprender y aprovechar los datos abiertos de manera efectiva. Además, el ODI promueve la investigación, la innovación y la creación de herramientas y tecnologías que faciliten el uso y la compartición de datos abiertos.

MANIFIESTO

El Manifiesto del Open Data Institute (ODI) es una declaración fundamental que establece los principios y valores centrales de la organización en relación con los datos abiertos y su impacto en la sociedad:

INFRAESTRUCTURA: Los sectores y las sociedades deben invertir y proteger la infraestructura de datos en la que confían. Los datos abiertos son el fundamento de esta infraestructura vital emergente.

CAPACIDAD: Todos deben tener la oportunidad de comprender cómo se pueden usar y se están usando los datos. Necesitamos alfabetización en datos para todos, habilidades en ciencia de datos y experiencia en el uso de datos para ayudar a resolver problemas.

INNOVACIÓN: Los datos deben inspirar y alimentar la innovación. Pueden permitir que empresas, startups, gobiernos, individuos y comunidades creen productos y servicios, impulsando el crecimiento económico y la productividad.

EQUIDAD: Todos deben beneficiarse de manera justa de los datos. El acceso a los datos y la información promueve la competencia justa y los mercados informados, y capacita a las personas como consumidores, creadores y ciudadanos.

ÉTICA: Las personas y las organizaciones deben usar los datos de manera ética. Las decisiones tomadas sobre qué datos se recopilan y cómo se utilizan no deben ser injustas, discriminatorias ni engañosas.

COMPROMISO: Todos deben poder participar en hacer que los datos funcionen para todos nosotros. Las organizaciones y comunidades deben colaborar en cómo se utilizan y se accede a los datos para ayudar a resolver sus problemas.

Filosofía de la ciencia abierta.

Leonelli, Sabina. «Philosophy of Open Science». Elements in the Philosophy of Science, julio de 2023

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El movimiento Open Science [OS] pretende fomentar la amplia difusión, el escrutinio y la reutilización de los componentes de la investigación por el bien de la ciencia y la sociedad. Este artículo examina el papel que desempeñan los principios y prácticas de la ciencia abierta en la investigación contemporánea y su relación con la epistemología de la ciencia. Tras repasar algunas de las preocupaciones que han suscitado los llamamientos en favor de una mayor apertura, destaca cómo la interpretación de la apertura como puesta en común de recursos, tan frecuente en las iniciativas y políticas de SO, puede tener el efecto indeseado de limitar la diversidad epistémica y agravar la injusticia epistémica, dando lugar a un conocimiento científico poco fiable y carente de ética. Por el contrario, este Elemento propone enmarcar la apertura como el esfuerzo por establecer conexiones juiciosas entre los sistemas de práctica, basándose en una visión de la investigación orientada al proceso como herramienta para una agencia eficaz y responsable. Este título también está disponible en acceso abierto en Cambridge Core.

Una década de encuestas sobre la actitud ante la compartición de datos destaca tres factores para lograr la ciencia abierta

Impact of Social Sciences. «A Decade of Surveys on Attitudes to Data Sharing Highlights Three Factors for Achieving Open Science», 22 de agosto de 2023. https://blogs.lse.ac.uk/impactofsocialsciences/2023/08/22/a-decade-of-surveys-on-attitudes-to-data-sharing-highlights-three-factors-for-achieving-open-science/.

Josh Borycz, Alison Specht y Kevin Crowston, basándose en los datos de una encuesta realizada a lo largo de un periodo de diez años, exploran cómo han cambiado las actitudes hacia los datos abiertos y, más en general, hacia la ciencia abierta, e identifican tres factores que determinan la adopción de prácticas de ciencia abierta.

La ciencia abierta cambia las reglas del juego para los investigadores y la comunidad científica. Las recomendaciones de Ciencia Abierta de la UNESCO de 2021 sugieren que la práctica de la Ciencia Abierta es beneficiosa para los investigadores, ya que se benefician del trabajo de otros al tiempo que realizan aportaciones, lo que a su vez beneficia a la comunidad, ya que mejora la transparencia de las conclusiones y, por tanto, la confianza en los nuevos conocimientos.

A lo largo de un periodo de 10 años, Carol Tenopir, de DataONE, y su equipo realizaron una encuesta mundial a científicos, gestores y trabajadores de la Administración implicados en amplias actividades científicas medioambientales sobre su disposición a compartir datos y su opinión acerca de los recursos disponibles para hacerlo (Tenopir et al., , 2011201520182020). La comparación de las respuestas a lo largo de ese tiempo muestra un aumento general de la disposición a compartir datos (y, por tanto, a participar en la Ciencia Abierta).

El resultado más sorprendente fue que una mayor disposición a compartir datos se correspondía con una disminución de la satisfacción con los recursos para compartir datos en todas las naciones (por ejemplo, habilidades, herramientas, formación) (Fig.1). Es decir, los investigadores que no querían compartir datos estaban satisfechos con los recursos disponibles, y los que sí querían compartir datos estaban insatisfechos. Al parecer, los investigadores sólo descubren que las herramientas son insuficientes cuando empiezan el duro trabajo de comprometerse con las prácticas de la ciencia abierta. Esto indica que un cambio cultural en las actitudes de los investigadores debe preceder al desarrollo de apoyo y herramientas para la gestión de datos.

Las encuestas arrojan más luz sobre los motores de estos cambios. La innovación es gradual y está sujeta a muchas influencias. Para entender estas influencias, empleamos una serie de teorías que conducen a hipótesis sobre tres factores importantes A: percepciones individuales; B: influencias sociales, y C: influencias organizativas (Fig. 2). Estos factores actúan conjuntamente para influir en las opiniones y acciones hacia una innovación, como la Ciencia Abierta, expresadas específicamente por las actitudes hacia el intercambio y la reutilización de datos.

Fig.2: Modelo teórico.

Por ejemplo, descubrimos que, a lo largo de los 10 años, las motivaciones de la «voluntad de compartir» eran en gran medida individuales, como los beneficios percibidos en la carrera profesional, el riesgo profesional y el esfuerzo necesario para participar en la innovación. La satisfacción con los recursos se vio influida en gran medida por cuestiones organizativas: la disponibilidad de formación, los mandatos y la accesibilidad de un «hogar» seguro para los datos y la información.

La disciplina también influyó. Dado que para ser «abierto» se requieren conocimientos sobre datos, no es sorprendente que los informáticos (por ejemplo, informáticos, gestores de bases de datos, ingenieros, programadores) fueran, durante todo el periodo de estudio, los más dispuestos a compartir datos. Esta disposición tuvo un notable aumento entre 2011 y 2015. Los científicos físicos y naturales mostraron una mejora constante con el tiempo, pero se mostraron menos entusiastas que los informáticos. Los científicos sociales, sin embargo, se mostraron comparativamente reacios a compartir datos y no cambiaron esa situación a lo largo de los 10 años del estudio. ¿A qué se debe esto?

Los requisitos obligatorios para compartir datos realmente funcionan. Sin embargo, este efecto se puso de manifiesto en las encuestas, ya que los investigadores de la Administración pública se mostraron sistemáticamente mucho más dispuestos a compartir datos que los del mundo académico o las empresas, y esta disposición a compartir aumentó sustancialmente de 2011 a 2019. De hecho, estas mismas tendencias se mantuvieron incluso para los investigadores cuyo trabajo fue meramente financiado por el gobierno federal. Los investigadores que trabajaban en el sector académico estaban menos dispuestos a compartir que los de la Administración, pero mostraron aumentos significativos en la disposición a compartir de 2011 a 2015. Como era de esperar, los investigadores del sector comercial eran los menos dispuestos a compartir sus datos.

A nivel mundial, los científicos de EE.UU. y Canadá y de Australia y Nueva Zelanda fueron los más dispuestos a compartir sus datos, con aumentos generales de esa disposición a lo largo del tiempo. Los de África y Oriente Medio y Asia y el sudeste asiático fueron los menos dispuestos de todas las comunidades y esta reticencia no cambió a lo largo del periodo de estudio.

En conclusión, si queremos alcanzar nuestros objetivos de ciencia abierta y datos abiertos en todo el mundo, debemos ser sensibles a las diferentes condiciones y recursos en todo el planeta. Nuestros resultados indican que la participación y la financiación gubernamentales desempeñan un papel importante en la mejora de las actitudes de los investigadores hacia las prácticas de ciencia abierta. La influencia organizativa de la financiación y los mandatos gubernamentales modifica los incentivos individuales. Los investigadores se dan cuenta entonces de que carecen de los conocimientos, las herramientas y la formación que necesitan para compartir adecuadamente los datos, lo que puede impulsar el cambio social necesario para cambiar drásticamente la forma en que se hace ciencia para mejor.

Taxonomía de la Ciencia Abierta con Julio Santillán Aldana y con Remedios Melero. Planeta Biblioteca 2023/07/21

Taxonomía de la Ciencia Abierta

con Julio Santillán Aldana y con Remedios Melero

Planeta Biblioteca 2023/07/21

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Silveira, L. da, Ribeiro, N. C., Melero, R., Mora-Campos, A. ., Piraquive-Piraquive, D. F. ., Uribe-Tirado, A., Sena, P. M. B., Polanco-Cortés, J. ., Santillán-Aldana, J. ., Silva, F. C. C. da ., Araújo, R. F. ., Enciso-Betancourt, A. M. e Fachin, J. (2023) “Taxonomia da Ciência Aberta: revisada e ampliada”, Encontros Bibli: revista eletrônica de biblioteconomia e ciência da informação, 28, p. 1–22. doi: 10.5007/1518-2924.2023.e91712.

Artículo en español

Hoy tuvimos la oportunidad de conversar con Julio Santillán Aldana y Remedios Melero acerca de la publicación de una taxonomía de la Ciencia Abierta, un proyecto en el que representan a un grupo de 12 investigadores de Latinoamérica y España. Durante la entrevista, exploramos los detalles de este proyecto y sus implicaciones en la comunicación científica. El proyecto de la taxonomía de la Ciencia Abierta surgió como una iniciativa para clasificar y organizar de manera sistemática las diferentes prácticas, enfoques y metodologías que conforman el campo emergente de la Ciencia Abierta. Este enfoque representa una mirada inclusiva y colaborativa hacia la investigación científica, y se centra en la apertura y accesibilidad de datos, métodos y resultados para fomentar la transparencia y la colaboración. En cuanto a las implicaciones en la comunicación científica, la taxonomía de la Ciencia Abierta proporciona una estructura clara para que los investigadores, instituciones y comunidades puedan entender, discutir y aplicar conceptos relacionados con la Ciencia Abierta de manera más precisa y efectiva. Esto facilita la comunicación entre expertos y el público en general, lo que a su vez puede aumentar la difusión y comprensión de las prácticas de Ciencia Abierta en la comunidad científica y en la sociedad en general. La importancia de disponer de un recurso como esta taxonomía radica en que proporciona una base sólida y estructurada para avanzar en la comprensión y la aplicación de la Ciencia Abierta. Al contar con una clasificación precisa de las prácticas y enfoques dentro de este ámbito, se facilita la colaboración entre investigadores y la identificación de áreas de mejora y oportunidades para futuras investigaciones. Además, este recurso también puede servir como guía para las instituciones y políticas científicas en la promoción de prácticas más abiertas y transparentes.

El Gobierno aprueba la primera Estrategia Nacional de Ciencia Abierta

Estrategia Nacional de Ciencia Abierta. Madrid: Ministerio de Ciencia e Innovación y FECYT, 2023

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El día 3 de mayo de 2023, el Gobierno de España aprobó la primera Estrategia Nacional de Ciencia Abierta para el periodo comprendido entre 2023 y 2027. La elaboración de este documento ha sido liderada por el Ministerio de Ciencia e Innovación y ha contado con la coordinación técnica de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

La Estrategia Nacional de Ciencia Abierta (ENCA) tiene como objetivo principal fortalecer la calidad, transparencia y reproducibilidad de la actividad científica en España. Además, busca mejorar la difusión de los resultados científicos entre la comunidad científica y promover su transferencia a la sociedad en general. También se enfoca en diseñar las estrategias necesarias para afrontar los desafíos que la comunidad científica española enfrenta en este nuevo paradigma global.

Con esta iniciativa, se pretende fomentar la colaboración y el intercambio de conocimientos en el ámbito científico, impulsar la apertura y accesibilidad de los datos y publicaciones científicas, así como promover prácticas de investigación más abiertas y colaborativas. La Estrategia Nacional de Ciencia Abierta sienta las bases para que España se posicione como referente en este ámbito y contribuya al avance de la ciencia y la innovación en el país.

La Estrategia Nacional de Ciencia Abierta (ENCA) se enfoca en cuatro objetivos estratégicos:

  1. Garantizar la existencia de infraestructuras digitales sólidas y bien conectadas que sean interoperables, capaces de soportar la implementación de una política nacional de ciencia abierta y facilitar su integración en el contexto internacional y en la European Open Science Cloud. Se busca asegurar que estas infraestructuras estén preparadas para absorber los cambios necesarios y promover la colaboración a nivel global.
  2. Promover la gestión adecuada de los datos de investigación generados por el sistema nacional de I+D+I, utilizando los principios FAIR (Findable, Accessible, Interoperable, and Reusable), con el objetivo de aumentar su localización, accesibilidad, interoperabilidad y reusabilidad. Esto implica facilitar el acceso y la utilización de los datos de investigación de manera efectiva y eficiente.
  3. Implementar el acceso abierto y gratuito como norma para las publicaciones y resultados científicos financiados, de forma directa o indirecta, con fondos públicos. El objetivo es que estos resultados estén disponibles para toda la sociedad, sin restricciones, promoviendo así la difusión del conocimiento científico y el avance de la investigación.
  4. Establecer nuevos mecanismos de evaluación de la investigación y un sistema de incentivos y reconocimientos que impulsen las prácticas de ciencia abierta. Además, se busca capacitar a todo el personal involucrado en el ámbito de la investigación (investigadores, gestores, financiadores, evaluadores) para alinear su desempeño profesional con los principios de la ciencia abierta. Esto implica promover la adopción de prácticas abiertas, transparentes y colaborativas, y reconocer el valor de dichas prácticas en la comunidad científica.

Esta estrategia está alineada con las políticas y medidas impulsadas por la Unión Europea para avanzar hacia un modelo de investigación basado en la publicación en abierto de los resultados y datos de investigación.

Conferencia «Publicar en el Ecosistema de Ciencia Abierta»

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día 5 de julio 2023 Universidad de Colima (MEXICO) por Julio Alonso Arévalo

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Artículo

Presentación PPS

La difusión del conocimiento científico se materializa en su escritura, publicación y circulación. La Ciencia Abierta es, por su la naturaleza, una plataforma para el diálogo, fomentando más intercambios y estimulando a los investigadores adaptar sus prácticas de publicación y difusión, lo que les permitirá reducir los costes, la mejora de los contenidos académicos, así como el fomento de una mayor circulación y generación del conocimiento. El objetivo es la realización de propuestas sobre las acciones que los investigadores deben llevar a cabo en el ámbito de la investigación como conversación, es decir, la integración de la escritura académica en la Ciencia Abierta y el intercambio de datos y resultados de la investigación. Finalmente se reflexiona sobre los actuales retos de la Ciencia Abierta para los investigadores y el mundo académico.

Ciencia abierta en España 2023: informe de situación y análisis de la percepción

Abadal, Ernest, María Francisca Abad García, Lluís M. Anglada i de Ferrer, Juan-José Boté-Vericad, Asunción Esteve, Aurora González-Teruel, Ignasi Labastida i Juan, et al. «Ciencia abierta en España 2023: informe de situación y análisis de la percepción», junio de 2023.

Texto completo

Durante el período 2019-2022, en el marco del proyecto Ciencia abierta en España (RTI2018-094360-B-I00), nuestro grupo de investigación ha analizado la percepción de la ciencia abierta y de sus elementos componentes (acceso abierto, datos abiertos, revisión abierta, modelos de evaluación) por parte de los agentes implicados en el sistema de investigación (autores, editores de revistas, vicerrectores y profesionales de bibliotecas). En primer lugar, llevamos a cabo una aproximación cualitativa a la percepción de las barreras y los elementos favorecedores de la ciencia abierta mediante un conjunto de entrevistas y un grupo de discusión a dichos agentes (González- Teruel, A. et al. 2022). En total se realizaron 23 entrevistas: editores de revistas científicas universitarias (9 entrevistas), investigadores (9), vicerrectores (3), y responsables de agencias de evaluación (2) y un focus group en el cual participaron ocho profesionales de bibliotecas universitarias

A partir de aquí, realizamos una aproximación cualitativa y cuantitativa mediante encuestas aplicadas a estos mismos agentes y centradas en su percepción sobre la situación respecto del acceso abierto, los datos abiertos, la revisión abierta, los modelos de evaluación y la ciencia abierta en general. Se han publicado los resultados referentes a los vicerrectores (Abad-García, et al., 2022), los editores de revistas científicas (Melero et al., 2023), el personal de bibliotecas (Santos-Hermosa y Boté-Vericad, 2023) y está pendiente de publicación el estudio con las opiniones de los autores (Ollé et al., 2023).

El objetivo general de este informe consiste en describir el grado de desarrollo de la ciencia abierta en España en 2023 y también la percepción de los principales agentes implicados (investigadores, editores de revistas científicas, vicerrectores, directores de agencias de evaluación, profesionales de bibliotecas) sobre las barreras y los elementos favorecedores de la ciencia abierta en general y de sus principales componentes (acceso abierto, datos abiertos, revisión abierta, evaluación de la ciencia), en particular.

El documento se estructura en tres grandes apartados, que se refieren a los principales componentes de la ciencia abierta: acceso abierto, datos de investigación y evaluación de la ciencia. Para cada uno de ellos, se lleva a cabo un repaso de los aspectos legales y las políticas de promoción, una descripción de los avances en lo que respecta a contenidos (publicaciones, repositorios, etc.) y se acompaña de un análisis de la percepción de los investigadores, editores, bibliotecarios y vicerrectores respecto de las barreras y elementos favorecedores para impulsar la apertura de las publicaciones, de los datos abiertos y de nuevos modelos de evaluación científica. Finalmente se incluye un apartado dedicado a la percepción de la ciencia abierta en general.