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Quemar libros

«—Y no solo matan personas —prosiguió don Miguel, más enardecido—. Ahora también les ha dado por quemar libros. Esta tarde, cuando fui a la Universidad, me encontré con que en el Patio de Escuelas un grupo de falangistas y varios militares, algunos de ellos muy jóvenes, habían hecho una pira delante de la estatua de fray Luis de León, mudo testigo de la barbarie, él que fue víctima de la Inquisición, a la que arrojaban sin piedad los ejemplares que sacaban de la biblioteca universitaria. Así que me encaré con ellos y les exigí, como rector, que no continuaran, que cada una de esas obras valía mucho más que todos ellos juntos. Y varios de ellos me miraron y se echaron a reír, como si me hubiera vuelto loco. Por suerte, uno de los presentes me conocía y la cosa se arregló de forma pacífica, por lo que pudimos salvar una buena parte de los volúmenes condenados a la hoguera.»

Luis García Jambrina «El último caso de Unamuno.»

El relato describe la quema de libros realizada por falangistas y militares en la Universidad de Salamanca al inicio de la Guerra Civil (1936). Miguel de Unamuno, rector de la institución, presencia con indignación cómo destruyen obras frente a la estatua de Fray Luis de León. El texto refleja su ruptura emocional con el bando sublevado ante tal muestra de barbarie cultural. Se trata de un episodio real que simboliza la represión ideológica y el fin del humanismo en esa etapa

Defendiendo las bibliotecas, la lectura y la libertad de expresión

EveryLibrary. Read the 2025 EveryLibrary Impact Report. Published January 14, 2026 on EveryLibrary.org.

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El 2025 EveryLibrary Impact Report documenta las actividades y logros de EveryLibrary, una organización nacional (501(c)(4)) dedicada a defender las bibliotecas, la libertad de lectura y el acceso a la información en Estados Unidos, durante el año 2025.

En un contexto de crecientes amenazas —incluyendo intentos de censura, esfuerzos legislativos contra bibliotecas y propuestas federales que podrían limitar instituciones clave como el Institute of Museum and Library Services— EveryLibrary mobilizó a cientos de miles de defensores para influir en políticas y decisiones públicas.

Entre los puntos más destacados del informe:

  • Lideró la respuesta nacional contra la agenda “Project 2025” que amenazaba la autonomía de instituciones culturales y de biblioteca.
  • Dirigió campañas a nivel estatal para defender el derecho a leer, frenar la criminalización de bibliotecarios y promover leyes “Right to Read” en varios estados.
  • Proporcionó apoyo estratégico, infraestructura digital y asesoría a grupos locales para enfrentar censura y organizar campañas exitosas contra restricciones de acceso.
  • Expandió su red de coaliciones estatales y la “National Library Alliance”, fortaleciendo la colaboración entre educadores, bibliotecarios, grupos de derechos civiles y comunidades.
  • Alcanzó un crecimiento significativo en participación pública, visibilidad mediática y activismo digital, conectando a cientos de miles de personas con iniciativas pro-biblioteca.

El informe concluye que estos esfuerzos han posicionado a EveryLibrary para enfrentar los desafíos de 2026, especialmente en vísperas de las elecciones intermedias y el 250.º aniversario de los Estados Unidos, con un enfoque continuo en salvaguardar la independencia institucional y la libertad de expresión

Posibles cargos criminales contra bibliotecarios en Georgia por poner a disposición de los usuarios “materiales dañinos”

Georgia Recorder. “Georgia Librarians Could Face Criminal Charges for ‘Harmful Materials’.Georgia Recorder, 3 de febrero de 2026. https://georgiarecorder.com/2026/02/03/georgia-librarians-could-face-criminal-charges-for-harmful-materials/

En el estado de Estado de Georgia (EE. UU.) se esta produciendo una controversia legislativa importante en el en torno a un proyecto de ley que podría criminalizar la labor de los bibliotecarios si se determina que han distribuido materiales considerados “dañinos” para menores.

La medida, que avanza en la legislatura estatal, ha generado alarma entre profesionales de bibliotecas, defensores de la libertad de expresión y grupos de educación por las posibles implicaciones que tendría sobre el acceso a la información y la gestión de colecciones en bibliotecas públicas y escolares.

La iniciativa se vincula directamente con el Senate Bill 74, una propuesta legislativa que busca eliminar una antigua exención legal que protege a los bibliotecarios de ser acusados penalmente por distribuir materiales considerados dañinos para menores bajo el código penal de Georgia. Actualmente, las bibliotecas públicas y escolares están exentas de estas penalizaciones, pero el proyecto pretende que esa protección desaparezca o se limite. Si el proyecto prospera, cualquier libro o recurso que un consejo escolar o de biblioteca considere “dañino” podría exponer a los bibliotecarios a cargos criminales, incluso aunque actúen en el marco de políticas de su institución.

Los opositores del proyecto han expresado preocupaciones sobre el efecto disuasorio que podría tener esta medida: una amenaza de responsabilidad penal que podría empujar a las bibliotecas a autocensurarse, retirar libros polémicos o limitar el acceso a materiales educativos valiosos por miedo a consecuencias legales. Estas críticas señalan que conceptos como “dañino” son vagos y subjetivos, lo que podría facilitar la eliminación de obras sobre temas de sexualidad, conciencia de género o historia cultural, infringiendo la libertad académica y el derecho al acceso a la información. Por su parte, los defensores argumentan que el objetivo del proyecto es proteger a los niños de contenidos inadecuados, permitiendo que los materiales considerados inapropiados se coloquen en secciones restringidas para adultos.

La noticia sitúa a Georgia en el centro de un debate intenso entre protección infantil, libertad de expresión y rol de las bibliotecas en la sociedad. El avance de la propuesta ha llevado a bibliotecarios, asociaciones educativas y algunos legisladores a pedir un análisis más profundo de sus posibles efectos, y sigue siendo objeto de seguimiento mientras continúa su tramitación en el Legislativo estatal.

The Librarians: documental sobre bibliotecarios que luchan contra la censura de libros

PBS. (2026). The Librarians Independent Lens. PBS. Recuperado de https://www.pbs.org/independentlens/documentaries/the-librarians/

The Librarians es un documental estadounidense dirigido por Kim A. Snyder que se emitirá en la serie Independent Lens de PBS. La película sigue a bibliotecarias y bibliotecarios en varios estados de Estados Unidos —incluyendo Texas y Florida— que se han convertido en protagonistas involuntarios de una batalla nacional contra la censura de libros.

El documental The Librarians, dirigido por Kim A. Snyder y transmitido por PBS Independent Lens, se centra en la lucha silenciosa pero crucial de bibliotecarias y bibliotecarios estadounidenses que defienden el acceso a la información frente a intentos de censura de libros en bibliotecas públicas y escolares. La obra documenta cómo estos profesionales se han convertido en figuras centrales en un debate que combina política, educación, ética y derechos civiles.

A lo largo del documental, se presentan casos de distintos estados de EE. UU., incluyendo Texas, Florida y otros, donde legisladores y grupos de presión han impulsado restricciones sobre libros que tratan temas de raza, diversidad sexual, género y derechos civiles. Los bibliotecarios, pese a ser profesionales cuya misión es garantizar el acceso equitativo a la información, se enfrentan a listados de libros cuestionados, protestas públicas e incluso amenazas personales por parte de grupos que consideran ciertos contenidos “inapropiados” para los lectores jóvenes.

El documental muestra cómo la censura moderna de libros no solo afecta la educación, sino también la democracia y la participación ciudadana, al limitar el acceso de estudiantes y comunidades a múltiples perspectivas y realidades. Snyder conecta estas tensiones actuales con históricos intentos de censura y control de la educación en EE. UU., evidenciando que la lucha por la libertad de lectura es una batalla recurrente en la historia estadounidense.

Además, la película refleja cómo estos enfrentamientos dividen comunidades enteras, enfrentando padres, educadores y autoridades locales en debates sobre la “moralidad” y la idoneidad de ciertos textos. A través de entrevistas, imágenes de sesiones de consejo escolar y la vida cotidiana de los bibliotecarios, el documental humaniza a quienes trabajan en las bibliotecas, mostrando su dedicación a garantizar que los estudiantes puedan explorar una amplia diversidad de historias y conocimientos.

Los bibliotecarios que aparecen en The Librarians son retratados como héroes cotidianos: personas que defienden el derecho de los jóvenes y adultos a acceder a la información incluso cuando esto implica riesgos profesionales o personales. La película destaca el papel crucial de las bibliotecas como espacios seguros y neutrales, donde los ciudadanos pueden explorar ideas, aprender y formar opiniones propias.

Se muestran escenas de bibliotecarios organizando charlas, recomendando libros y mediando entre padres preocupados y autoridades escolares. Esta representación subraya que, más allá de custodiar libros, los bibliotecarios son guardianes de la democracia cultural y educativa.

El documental enfatiza que la censura de libros tiene consecuencias profundas en la educación, limitando la exposición de los estudiantes a la historia completa, la diversidad de culturas y las experiencias humanas diversas. Al visibilizar estos conflictos, The Librarians invita a reflexionar sobre la importancia de la libertad de expresión, el papel de los educadores y bibliotecarios, y la responsabilidad de la sociedad para proteger estos derechos.

Asimismo, el documental funciona como un registro histórico de la censura contemporánea en EE. UU., ofreciendo recursos valiosos para investigadores, docentes y defensores de la educación y la libertad de información. La narrativa combina testimonios personales con datos sobre legislación y campañas de presión social, logrando un equilibrio entre lo emotivo y lo informativo.

The Librarians tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Sundance 2025 y fue programado para transmisión en PBS en febrero de 2026. Ha recibido atención por parte de educadores, bibliotecarios y organizaciones que defienden la libertad de lectura, siendo considerado una obra de referencia sobre la censura de libros en el siglo XXI en Estados Unidos.

El ataque de Trump a las bibliotecas: una amenaza devastadora para la democracia y el acceso al conocimiento

Lo, Leo S. Trump’s attack on libraries was predictable. Its consequences could be devastating. The Guardian, 21 de marzo de 2025.

En un artículo de opinión publicado en The Guardian, Leo S. Lo —presidente de la Association of College and Research Libraries— denuncia la reciente iniciativa del presidente Donald Trump de eliminar el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS), la única agencia federal de Estados Unidos encargada de financiar y apoyar bibliotecas y museos en todo el país.

Según Lo, aunque muchos no se sorprendan por las propuestas de Trump, este ataque era en realidad previsible en un contexto de creciente hostilidad política hacia las instituciones educativas y culturales. Subraya que la eliminación del IMLS no es simplemente un recorte presupuestario, sino una acción que podría desmantelar infraestructuras comunitarias esenciales que apoyan la alfabetización, la formación laboral, el acceso digital, la preservación cultural y la participación cívica.

Lo recuerda que, lejos de ser reliquias obsoletas en la era digital, las bibliotecas siguen siendo fundamentales para millones de estadounidenses: por ejemplo, en Dallas, Texas, se registraron casi 3,9 millones de recursos digitales prestados en un año, lo que demuestra la importancia continua de estas instituciones como puertas de acceso a oportunidades educativas y económicas, especialmente para familias con menos recursos. Además de su valor práctico, las bibliotecas tienen un impacto económico positivo, con programas que generan retornos significativos por cada dólar invertido.

El artículo también explora el impacto desproporcionado que el recorte de fondos tendría en comunidades indígenas, rurales y académicas. Proyectos que preservan lenguas y culturas, plataformas educativas abiertas y programas inclusivos para estudiantes con autismo son solo algunos ejemplos de iniciativas que dependen de las subvenciones del IMLS. Sin este apoyo, muchos de estos servicios quedarían en riesgo, debilitando la capacidad de los bibliotecarios para combatir la desinformación y apoyar el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Frente a esta situación, Lo insta a la ciudadanía a actuar: contactar a sus legisladores, participar en reuniones comunitarias y difundir el valor de las bibliotecas para protegerlas de una pérdida que, en su opinión, sería “devastadora” no solo para los servicios culturales, sino para la salud de la democracia misma.

Cuando los libros se convierten en basura: la controversia del alcalde de Croydon

Marín, A. (2025). Booked! Mayor Perry deceives over destruction of library stock. Inside Croydon. Cobertura de cómo la administración de Perry permitió que contratistas tiraran libros a la calle y la reacción pública ante el incidente. https://insidecroydon.com/2025/08/10/booked-mayor-perry-deceives-over-destruction-of-library-stock/

Se describe un episodio escandaloso en el que cientos de libros de la biblioteca pública de Broad Green —en el municipio de Croydon (Londres)— fueron tirados en la calle por contratistas que trabajaban para el ayuntamiento, después de que la biblioteca cerrara definitivamente el año anterior.

El incidente tuvo lugar tras el cierre de la biblioteca Broad Green en el sur de Londres como parte de un plan de recortes presupuestarios del consejo local, bajo la administración del alcalde Jason Perry. Contratistas empleados por el ayuntamiento retiraron cientos de libros del edificio, dejando grandes montones tirados en la acera, una acción que fue fotografiada por medios locales como Inside Croydon. La escena provocó indignación entre residentes, usuarios de la biblioteca y grupos comunitarios, quienes denunciaron que se trataba de una falta de respeto al patrimonio cultural y educativo de la zona, y que la medida demostraba una gestión negligente del material bibliográfico.

El alcalde Perry se pronunció públicamente calificando la situación de “inaceptable” y atribuyendo parte de la culpa a circunstancias externas, como la ocupación del edificio por okupas tras su cierre. Sin embargo, la cobertura de Inside Croydon subraya que la responsabilidad principal recae en la administración del consejo y sus contratistas, quienes no aplicaron protocolos adecuados para preservar, donar o redistribuir los libros antes de vaciar la biblioteca. La noticia destaca que este episodio es solo uno de varios ejemplos de mala gestión y decisiones cuestionables de la administración Perry en el manejo de bibliotecas locales, donde los recortes de personal y cierres de sucursales han generado fuertes críticas de la comunidad.

La polémica no solo refleja la pérdida de material educativo y cultural, sino también la desaparición de un espacio comunitario de encuentro y aprendizaje. Activistas y vecinos argumentan que la acción del consejo, combinada con la falta de consulta y planificación, demuestra un desprecio por el acceso público a la cultura y la educación. La imagen de los libros tirados en la acera se ha convertido en un símbolo de la degradación de los servicios públicos en Croydon y ha impulsado debates sobre la necesidad de políticas más responsables y transparentes en la gestión de recursos culturales y bibliotecarios.

Censura

«Primero censuraron las revistas de historietas, las novelas policiales, y por supuesto, las películas, siempre en nombre de algo distinto: las pasiones políticas, los prejuicios religiosos, los intereses profesionales. Siempre había una minoría que tenía miedo de algo, y una gran mayoría que tenía miedo de la oscuridad, miedo del futuro, miedo del presente, miedo de ellos mismos y de las sombras de ellos mismos».

Ray Bradbury, «Crónicas marcianas».

Tendencias mundiales en libertad de expresión y desarrollo de los medios: Informe mundial 2022/2025

UNESCO. (2025). World trends in freedom of expression and media development: Global report 2022/2025; Journalism: shaping a world at peace. UNESCO Publishing. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000396638

Este informe insignia de la UNESCO ofrece una evaluación exhaustiva y alarmante del estado de la libertad de prensa y la seguridad de los periodistas a nivel global entre 2022 y 2025.

El documento revela una regresión histórica en la libertad de expresión, con un descenso del 10% en el índice global desde 2012, situando el ejercicio del periodismo en niveles de precariedad no vistos en décadas. Esta tendencia negativa se atribuye a una combinación de factores que incluyen el debilitamiento de las instituciones democráticas, el aumento del control gubernamental sobre los medios y un incremento drástico de la autocensura, que ha subido un 63% en el mismo periodo debido a la intimidación constante.

En cuanto a la seguridad física y digital, el informe documenta una crisis humanitaria dentro de la profesión. Entre enero de 2022 y finales de 2025, se registraron 310 asesinatos de periodistas, con un preocupante repunte de muertes en zonas de conflicto (162 víctimas). El estudio destaca que el periodismo ambiental se ha convertido en una de las especialidades más peligrosas, con un 70% de los reporteros que cubren crisis climáticas reportando ataques. Además, la violencia en línea contra mujeres periodistas ha escalado significativamente, afectando al 75% de las profesionales y convirtiéndose en una herramienta sistemática para silenciar voces críticas.

Otro pilar fundamental del análisis es la crisis de viabilidad económica de los medios y el impacto de la tecnología. El informe señala cómo las plataformas digitales y la inteligencia artificial generativa están canibalizando los ingresos publicitarios, dejando a las redacciones tradicionales sin recursos para mantener estándares profesionales. La IA, aunque ofrece herramientas de innovación, también está siendo utilizada para amplificar la desinformación y los discursos de odio, erosionando la integridad de la información. La UNESCO advierte que, sin un modelo económico sostenible, la función del periodismo como «bien público» y vigilante del poder está en riesgo de desaparecer.

Finalmente, el documento identifica algunas contracorrientes positivas que ofrecen esperanza. Se destaca la resiliencia del periodismo de investigación colaborativo, el crecimiento de los modelos de suscripción digital y un mayor reconocimiento legal de los medios comunitarios. No obstante, la conclusión es clara: el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 16.10 sobre el acceso público a la información está en peligro. La UNESCO hace un llamado urgente a los Estados miembros para que fortalezcan los marcos legales de protección, luchen contra la impunidad —que sigue siendo del 85%— y reconozcan que no puede haber una paz duradera sin una prensa libre e independiente.

Los proyectos de ley que provocan la prohibición de libros

PEN America. The Bills Igniting Book Bans: Evolving State Legislative Efforts to Censor Public School Libraries, 18 de diciembre de 2025. Disponible en: https://pen.org/report/the-bills-igniting-book-bans/

El informe The Bills Igniting Book Bans de PEN America documenta cómo una serie de leyes estatales en Estados Unidos están impulsando prohibiciones de libros en escuelas públicas, transformando lo que antes eran acciones locales en una tendencia legislativa más amplia. Desde 2021, esta organización —dedicada a defender la libertad de expresión— ha registrado casi 23 000 instancias de libros removidos de bibliotecas escolares, un fenómeno que ha llegado a normalizarse debido a la presión de grupos políticos organizados y a campañas que argumentan falsamente que ciertas historias o contenidos representan un peligro para los estudiantes. Estas acciones se engloban en lo que PEN denomina la “Ed Scare”, una ola de miedo y confrontación orientada a censurar temas relacionados con raza, género, sexualidad y contenidos percibidos como “controvertidos” en el currículo escolar y las colecciones de bibliotecas.

El informe detalla cómo estas prohibiciones no surgen de decisiones aisladas de juntas escolares, sino que leyes estatales específicas han servido como motor para que los distritos retiren libros. Estas leyes usan eufemismos como “gag orders educativos” (órdenes de silencio) y prohíben hablar de ciertos conceptos históricos o identitarios en las aulas, lo que a menudo termina influenciando la eliminación de libros de las bibliotecas aunque los textos en cuestión no infrinjan directamente la normativa. Ejemplos concretos incluyen leyes en estados como Florida, que primero limitó cómo se enseñan temas de raza y orientación sexual y luego se extendió a contenidos explícitos; y Missouri, donde una ley que criminalizaba la entrega de ciertos materiales a estudiantes llevó a la retirada de centenares de libros. En muchos casos, la amenaza de sanciones legales, multas o incluso la revocación de licencias ha generado una cultura de sobrecumplimiento entre bibliotecarios y educadores que prefieren retirar libros antes que enfrentar riesgos legales o presiones políticas.

Un punto central es que la mayoría de estas leyes usan lenguaje amplio, indefinido o vago, lo que da lugar a interpretaciones exageradas que amplían su alcance más allá de lo pretendido por los legisladores. Por ejemplo, algunas estipulan que cualquier contenido “sexual” o “ofensivo” debe ser removido de inmediato, aunque no cumpla con el criterio legal tradicional de obscenidad (como el Miller test del derecho estadounidense). Esto ha llevado a retiradas de libros que abordan temas de consentimiento, pubertad, abuso o representaciones de diversidad de identidad, aunque estos textos tengan valor literario, educativo o social. Otro efecto importante es la estigmatización de historias con personajes LGBTQ+ y personas de color, ya que muchas leyes están formuladas de manera que estas narrativas son automáticamente sospechosas o “no apropiadas” para entornos escolares.

El informe también describe las consecuencias educativas y sociales de estas leyes: la remoción masiva de títulos restringe el acceso de los estudiantes a una educación diversa, limita el desarrollo de habilidades lectoras y puede afectar negativamente la salud mental de jóvenes de identidades marginadas. PEN America señala que, aunque algunos estados han adoptado leyes de protección del derecho a leer (como Rhode Island, Colorado o Connecticut), muchos otros siguen promoviendo normas que debilitan la autonomía de las bibliotecas y socavan prácticas profesionales en educación. Frente a este contexto, la organización concluye que es esencial resistir estas políticas, apelando a interpretaciones legales claras, acciones comunitarias y defensa pública para preservar la libertad de leer y garantizar que los estudiantes tengan acceso a una amplia gama de historias, experiencias y perspectivas.

Datos clave:

  • PEN America ha registrado casi 23 000 instancias de prohibiciones de libros en escuelas públicas desde 2021. Estas cifras reflejan cómo se ha convertido en un fenómeno sistemático y no solo en acciones aisladas de juntas escolares.
  • 51 leyes y políticas estatales (entre 2021 y 2025) han sido identificadas como directamente vinculadas a prohibiciones de libros en las escuelas. Estas incluyen leyes con “órdenes de silencio educativo” o restricciones explícitas sobre temas de identidad, raza, género y sexualidad.
  • Restricciones sobre enseñanza de temas como raza, género o identidad LGBTQ+ (educational gag orders).
  • Normas amplias sobre “contenido sexual” o “obsceno” que van más allá de las definiciones legales tradicionales, generando miedo y sobrecumplimiento en distritos escolares.
  • Estados como Florida, Texas y Tennessee reportan cifras particularmente altas de prohibiciones. Por ejemplo, en el año escolar 2024-2025, Texas reportó 1 781 libros restringidos, ubicándose como uno de los estados con mayor número de prohibiciones

Los bibliotecarios estadounidenses abordan la «crisis fabricada» de la prohibición de libros para proteger los derechos LGBTQ+.

Wang, Claire. “US librarians tackle ‘manufactured crisis’ of book bans to protect LGBTQ+ rights.The Guardian, December 15, 2025. https://www.theguardian.com/us-news/2025/dec/15/us-librarianbook-bans-lgbtq-rights

En al menos media docena de estados, los bibliotecarios han unido fuerzas con grupos de derechos civiles para oponerse a la prohibición de libros, a menudo enfrentándose a repercusiones personales y profesionales.

En Estados Unidos, las bibliotecas se han convertido en un terreno de disputa cultural en medio de la creciente ola de intentos de prohibición de libros que tratan temas relacionados con la comunidad LGBTQ+ y la historia racial. La presión proviene principalmente de grupos conservadores y legisladores locales que consideran ciertos contenidos como inapropiados o “controvertidos” para el público, en especial para los jóvenes. En este contexto, las bibliotecas, que tradicionalmente han sido espacios de acceso libre a la información, se ven obligadas a enfrentar exigencias políticas que buscan reubicar, restringir o eliminar títulos enteros de sus colecciones. Esta situación ha generado lo que muchos profesionales describen como una “crisis fabricada”, en la que la libertad de lectura y el acceso equitativo al conocimiento se encuentran bajo amenaza directa. Las medidas de censura no solo afectan a los libros, sino también a la autonomía de quienes los gestionan, obligando a los bibliotecarios a tomar decisiones difíciles entre cumplir con las normas impuestas o defender los principios de su profesión.

Los costos personales y profesionales para los bibliotecarios que se resisten a estas restricciones han sido significativos. En numerosos casos, los responsables de bibliotecas han sido despedidos o sancionados por negarse a retirar títulos que consideran esenciales para la educación y la inclusión. La experiencia de profesionales como Rhea Young, exdirectora de una biblioteca en Texas, o Terri Lesley, en Wyoming, ilustra cómo la defensa de la libertad de acceso a la información puede convertirse en una lucha larga y costosa. Estos conflictos muestran que la censura no solo tiene un impacto sobre los materiales disponibles, sino también sobre las vidas de quienes trabajan en el ámbito bibliotecario, poniendo en juego su reputación, estabilidad laboral y bienestar personal.

Ante esta situación, las estrategias de resistencia se han diversificado. Bibliotecarios, organizaciones de derechos civiles y asociaciones profesionales como la American Library Association han recurrido a recursos legales, campañas de concienciación y movilización comunitaria para frenar las políticas restrictivas. Algunos tribunales y legisladores locales han reaccionado limitando la capacidad de imponer censura basada únicamente en el contenido de los libros, lo que representa un respaldo a la idea de que las bibliotecas deben ser espacios inclusivos y abiertos. La lucha por proteger los libros y los derechos de los bibliotecarios se ha convertido, en este sentido, en una extensión contemporánea de las históricas batallas por los derechos civiles y la libertad de expresión, reafirmando que los espacios culturales y educativos deben garantizar el acceso equitativo a todas las voces, sin importar cuán controvertidas puedan parecer.