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Cómo afectó la pandemia a las bibliotecas: un análisis a tres años vista

American Libraries Magazine. «Three Years Later: How the pandemic has reshaped libraries», 1 de marzo de 2023. https://americanlibrariesmagazine.org/?p=133608.

Este mes de marzo se cumplen tres años desde que el COVID-19 paralizó el mundo. Aunque la pandemia sigue vigente -se siguen registrando decenas de miles de casos diarios en EE.UU.-, los efectos que ha tenido en nuestra vida cotidiana, y en nuestras bibliotecas, han remitido y se han normalizado en cierta medida.

En aquellos primeros días, las bibliotecas se enfrentaron a los mismos problemas que todo el mundo: edificios cerrados, planes en suspenso y acceso reducido. Con este informe especial, de echa un vistazo a las decisiones entre bastidores de algunas bibliotecas para mantener a sus comunidades conectadas y cumplir sus misiones.

En las páginas siguientes, encontrará historias sobre:

  • Las adaptaciones e innovaciones de los primeros momentos de la pandemia que se han mantenido -y las que se han quedado en el camino- a medida que los trabajadores de las bibliotecas aprendían más sobre el virus y las necesidades de sus usuarios
  • Bibliotecas que se vieron obligadas a cambiar su enfoque de la recaudación de fondos y la promoción, desde galas virtuales hasta cambios en la campaña, para poder alcanzar su objetivo
  • Los singulares obstáculos a los que se enfrentan las comunidades que se enfrentan simultáneamente al COVID-19 y a los efectos de los desastres naturales, y cómo sus bibliotecas consiguieron y gastaron los tan necesarios fondos de ayuda.

Este informe ofrece una breve visión de las opciones y retos a los que se enfrentó la profesión, así como de la resistencia y dedicación de sus trabajadores. Para una comprensión más profunda de cómo las bibliotecas se vieron afectadas por COVID-19, lea nuestra cobertura archivada y en curso.

Los esfuerzos por ayudar a bibliotecas, archivos y museos a sustituir términos nocivos por un lenguaje apropiado para referirse a los pueblos indígenas

Respectful Terminologies Project

https://www.nikla-ancla.com/projects

Los esfuerzos por ayudar a bibliotecas, archivos y museos a sustituir términos nocivos por un lenguaje apropiado para referirse a los pueblos indígenas están cobrando fuerza.

En Canadá, el Respectful Terminologies Project (Proyecto de Terminologías Respetuosas) ha obtenido recientemente financiación inicial para empezar a crear una plataforma abierta en línea de vocabulario preferido para describir a las personas, los lugares, el patrimonio, las tradiciones, los conocimientos y la cultura indígenas. El objetivo es sustituir un lenguaje culturalmente insensible y arraigado en el colonialismo por descripciones más apropiadas que reflejen las diversas comunidades.

El proyecto de la National Indigenous Knowledge and Language Alliance (NIKLA) está codirigido por Stacy Allison-Cassin, ciudadana de la Nación Métis de Ontario y profesora adjunta de la Universidad Dalhousie de Nueva Escocia, y Camille Callison, miembro de la Nación Tahltan y bibliotecaria universitaria de la Universidad del Valle de Fraser en Columbia Británica.

El proyecto comienza con un apoyo inicial de casi 400.000 dólares canadienses de varias organizaciones: Library and Archives Canada (LAC), Canadian Heritage Information Network (CHIN), Canadian Association of Research Libraries (CARL), Canadian Urban Library Council (CULC), Canadian Research Knowledge Network (CKRN), Internet Archive Canada y OCLC. A medida que el trabajo continúa, NIKLA busca contribuciones y colaboraciones adicionales. Para obtener más información o apoyar la iniciativa, visite la página del proyecto NILKA aquí.

La tarea de preservación y conservación digital de los bibliotecarios y archiveros del siglo XXI

A medida que entramos en la era electrónica de objetos digitales, es importante saber que hay nuevos bárbaros en la frontera y que estamos entrando en una época donde mucho de lo que sabemos hoy, mucho de lo que está codificado y escrito electrónicamente, se perderá para siempre. Estamos, en mi opinión, viviendo en medio de la edad media digital. En consecuencia, igual que los monjes del pasado, le toca a bibliotecarios y archiveros hacerse cargo de la tradición de conservar la historia y el patrimonio documental de nuestros tiempo.

Terry Kuny

KUNY, Terry, The digital dark ages? Challenges in the preservation of electronic information. International Preservation News, 1998, no. 17, (en línea).
http://www.ifla.org/VI/4/news/17-98.htm#2

Tomado de Preservación y conservación de documentos digitales de José Manuel Barrueco

Enamorarse de las bibliotecas

Si quieres escribir, si quieres crear, debes ser el tonto más sublime que Dios haya creado y haya dejado ir a pasear. Debes escribir cada día de tu vida. Debes leer libros estúpidos y horribles y también libros gloriosos, y dejar que ellos luchen en hermosas batallas dentro de tu cabeza; vulgar un momento, brillante el siguiente. Debes merodear en las bibliotecas, escalar las estanterías como si fueran escaleras para oler los libros como si llevaran perfume y llevar sobre tu cabeza libros como sombreros.

Deseo para ti un combate de lucha libre con tu Musa Creativa que dure toda tu vida. Deseo locura y tontería y enajenación para ti. Espero que vivas con la histeria, y que fuera de ella puedas hacer grandes historias, de ciencia ficción o de cualquier otra cosa.

Lo que quiero decir; espero que estés enamorado cada día por los siguientes 20.000 días. Y fuera de este amor, recrea un mundo.

Ray Bradbury. Cita del libro Advice to Writers a Compendium of Quotes, Anecdotes and Writerly Wisdom from a Dazzling Array of Literary lights.

Amor en la biblioteca

EVA

Juan José Arreola

Él la perseguía a través de la biblioteca entre mesas, sillas y facistoles. Ella se escapaba hablando de los derechos de la mujer, infinitamente violados. Cinco mil años absurdos los separaban. Durante cinco mil años ella había sido inexorablemente vejada, postergada, reducida a la esclavitud. Él trataba de justificarse por medio de una rápida y fragmentaria alabanza personal, dicha con frases entrecortadas y trémulos ademanes.

En vano buscaba él los textos que podían dar apoyo a sus teorías. La biblioteca, especializada en literatura española de los siglos XVI y XVII, era un dilatado arsenal enemigo, que glosaba el concepto del honor y algunas atrocidades por el estilo.

El joven citaba infatigablemente a J. J. Bachofen, el sabio que todas las mujeres debían leer, porque les ha devuelto la grandeza de su papel en la prehistoria. Si sus libros hubieran estado a mano, él habría puesto a la muchacha ante el cuadro de aquella civilización oscura, regida por la mujer cuando la tierra tenía en todas partes una recóndita humedad de entraña y el hombre trataba de alzarse de ella en palafitos.

Pero a la muchacha todas estas cosas la dejaban fría. Aquel período matriarcal, por desgracia no histórico y apenas comprobable, parecía aumentar su resentimiento. Se escapaba siempre de anaquel en anaquel, subía a veces a las escalerillas y abrumaba al joven bajo una lluvia de denuestos. Afortunadamente, en la derrota, algo acudió en auxilio del joven. Se acordó de pronto de Heinz Wölpe. Su voz adquirió citando a este autor un nuevo y poderoso acento.

«En el principio sólo había un sexo, evidentemente femenino, que se reproducía automáticamente. Un ser mediocre comenzó a surgir en forma esporádica, llevando una vida precaria y estéril frente a la maternidad formidable. Sin embargo, poco a poco fue apropiándose ciertos órganos esenciales. Hubo un momento en que se hizo imprescindible. La mujer se dio cuenta, demasiado tarde, de que le faltaba ya la mitad de sus elementos y tuvo necesidad de buscarlos en el hombre, que fue hombre en virtud de esa separación progresista y de ese regreso accidental a su punto de origen.»

La tesis de Wölpe sedujo a la muchacha. Miró al joven con ternura. «El hombre es un hijo que se ha portado mal con su madre a través de toda la historia», dijo casi con lágrimas en los ojos.

Lo perdonó a él, perdonando a todos los hombres. Su mirada perdió resplandores, bajó los ojos como una madona. Su boca, endurecida antes por el desprecio, se hizo blanda y dulce como un fruto. Él sentía brotar de sus manos y de sus labios caricias mitológicas. Se acercó a Eva temblando y Eva no huyó.

Y allí en la biblioteca, en aquel escenario complicado y negativo, al pie de los volúmenes de conceptuosa literatura, se inició el episodio milenario, a semejanza de la vida en los palafitos.

Lo más importante es que la gente lea

«Nunca pidas disculpas a un autor por comprar un libro en rústica o sacarlo de una biblioteca (para eso están las bibliotecas, úsalas). No pidas disculpas a este autor por comprar libros de segunda mano, o por conseguirlos en bookcrossing o por tomar prestado el ejemplar de un amigo. Lo que me importa es que la gente lea los libros y los disfrute, y que, en algún momento, el libro haya sido comprado por alguien. Y que a la gente que le gusta, se lo cuente a otra gente. Lo más importante es que la gente lea…».

Neil Gaiman