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Disminución de la capacidad de concentración en la sociedad actual y cómo las bibliotecas están ayudando

EveryLibrary. «Distracted Minds: The Modern-Day Epidemic and How Libraries Are HelpingEveryLibrary, 1 de diciembre de 2023. https://action.everylibrary.org/distracted_minds_the_modern_day_epidemic_and_how_libraries_are_helping.

Se aborda el fenómeno de la disminución de la capacidad de concentración en la sociedad actual, comparando la atención humana con la de un pez dorado. Se destaca cómo la cultura contemporánea, caracterizada por la gratificación instantánea y el entretenimiento rápido, ha contribuido a esta epidemia de distracción. Además, se menciona que la prevalencia de la tecnología, los videos de internet de formato corto y las redes sociales han empeorado la situación, resultando en una disminución drástica del tiempo de atención promedio humano en los últimos años.

El impacto final de la distracción epidémica es que las personas ya no tienen tiempo para hacer las cosas que les encantan. Y cuando lo hacen, a menudo les falta energía. Después de meses o incluso años de seguir el ritmo al que se nos anima a trabajar, nos sentimos agotados y agotados, lo que afecta no solo nuestra capacidad de atención, sino también nuestra capacidad de asimilar y apreciar las pequeñas cosas de la vida.

Aunque muchas personas optan por maldecir a los teléfonos inteligentes y olvidarse del asunto, minimizan la realidad del problema y, en última instancia, dificultan enormemente su verdadera solución. El auge de los teléfonos inteligentes es un factor importante, sí, pero también es un síntoma en sí mismo.

En esencia, el problema radica en un cambio cultural en el que la velocidad se valora por encima de todo. Se te anima a hacer todo lo posible en el trabajo. Luego, al llegar a casa estás cansado, así que preparas una comida rápida. Después, puedes sentirte demasiado agotado para dedicarte a aficiones complejas, así que, en su lugar, te limitas a navegar por tus redes sociales hasta la hora de dormir.

Entonces, ¿qué podemos hacer para remediar el problema? Como ocurre con muchos problemas similares, la solución es mucho más sencilla de lo que cabría esperar, y las bibliotecas de nuestras comunidades desempeñan un papel fundamental.

Para contrarrestar este problema, el artículo propone una solución sencilla: la práctica de la atención plena o mindfulness. Las bibliotecas desempeñan un papel fundamental en este proceso, ofreciendo programas y recursos que ayudan a las personas a cultivar la calma y mejorar su concentración. Por ejemplo, la Biblioteca del Condado de Los Ángeles organiza talleres de mindfulness para visitantes de todas las edades, enseñando a las personas a desconectarse de los factores estresantes y distracciones de la vida cotidiana. Además, las bibliotecas sirven como espacios ideales para practicar estas habilidades, al albergar eventos comunitarios que permiten a los visitantes desacelerar, conocer a nuevos miembros de la comunidad y disfrutar de la presencia de los demás.

¿Cómo utilizan la Inteligencia Artificial los trabajadores de las bibliotecas?

Ontario Council of University Libraries (OCUL). 2025. New Survey Report Shows How Library Workers Use AI. Publicado el 19 de agosto de 2025.

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Se exploran las percepciones, experiencias y necesidades de formación de los trabajadores de bibliotecas universitarias de Ontario en relación con la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático.

El estudio se desarrolló entre el 14 y el 30 de mayo de 2025 mediante un cuestionario cualitativo distribuido a través de canales de comunicación de OCUL y Scholars Portal. La encuesta recibió 247 respuestas válidas, lo que representa aproximadamente un 8 % del personal de las bibliotecas miembros.

Los resultados muestran un panorama mixto: el 51 % de los encuestados declaró sentirse extremadamente o moderadamente familiarizado con la IA, aunque solo un 16 % la utiliza más allá de herramientas populares como ChatGPT o Microsoft Copilot. Además, un 28 % de los participantes afirmó no emplear ninguna herramienta de IA, en muchos casos manifestando actitudes críticas o preocupaciones sobre su madurez tecnológica, los costos y el posible impacto en los puestos de trabajo. Por otro lado, quienes sí integran la IA en su labor la emplean para tareas administrativas, análisis de datos, comunicación estratégica, mejora de metadatos, programación y apoyo a la investigación de usuarios. Entre las herramientas citadas, además de ChatGPT y Copilot, destacan Gemini, Scopus AI, Web of Science AI, Perplexity y Github Copilot.

El informe también recoge una fuerte demanda de desarrollo profesional. Los participantes señalaron intereses en áreas como prompt engineering, evaluación de herramientas, ética y privacidad, integración en flujos de investigación, generación de metadatos y aplicaciones pedagógicas. Sin embargo, emergieron dos grandes obstáculos: el tiempo y la capacidad. Muchos trabajadores expresaron la dificultad de mantenerse actualizados en un campo en rápida evolución, así como la tensión entre los beneficios potenciales de la IA y la carga laboral existente.

Entre las recomendaciones, el informe sugiere crear un repositorio compartido de recursos y guías, garantizar tiempo y financiación para la capacitación, establecer grupos de trabajo para evaluar herramientas específicas, redactar lineamientos sobre el uso ético de la IA y promover casos de uso que muestren cómo la tecnología puede complementar —y no sustituir— el trabajo humano. Finalmente, plantea la necesidad de estudios más profundos y de seguimiento, incluyendo grupos focales y programas de capacitación, para dar forma a una estrategia más sólida de incorporación de la IA en las bibliotecas universitarias de Ontario.

Bibliotecas sensibles al estímulo de la Universidad Estatal de Pensilvania para el progreso de estudiantes neurodivergentes

Penn State University Libraries. Sensory-Friendly Libraries. https://sites.psu.edu/sensoryfriendlylibraries/

El proyecto de Bibliotecas Sensibles al Estímulo de la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State) busca crear espacios inclusivos que favorezcan el bienestar y el rendimiento académico de estudiantes neurodivergentes y aquellos con necesidades sensoriales específicas.

Su objetivo es transformar las bibliotecas en entornos donde todos los estudiantes puedan regular el flujo de información del entorno para optimizar su procesamiento cognitivo y bienestar. Además de las salas sensoriales físicas, el proyecto ha desarrollado una Sala Sensorial Virtual que ofrece herramientas digitales para ayudar a los estudiantes a gestionar la sobrecarga sensorial, aliviar el estrés y mejorar la concentración

Las bibliotecas participantes han implementado salas sensoriales equipadas con mobiliario y tecnología diseñados para generar experiencias relajantes. Estas salas incluyen elementos como máquinas de ruido blanco, tubos burbujeantes, lámparas de relajación, juguetes de fidget, sillas de meditación y mantas con peso. Estas instalaciones permiten a los estudiantes tomar descansos breves entre sesiones de estudio o incluso estudiar durante períodos prolongados en un entorno que favorezca su concentración. Además, se han incorporado asientos flexibles y adaptables, tecnología multisensorial y recursos sobre técnicas de autocontrol para crear un ambiente de aprendizaje inclusivo

El proyecto también ha sido reconocido por su enfoque innovador y su impacto positivo en la comunidad universitaria. Por ejemplo, ha sido seleccionado como un modelo ejemplar en el informe Horizon Report 2024, destacando su contribución a la inclusión y el bienestar estudiantil. Además, se han realizado investigaciones estudiantiles que han evaluado los efectos de las salas sensoriales en la vida estudiantil, proporcionando datos valiosos para el desarrollo continuo de estas iniciativas .

Para apoyar a otras bibliotecas interesadas en implementar espacios sensoriales, el proyecto ofrece un kit de herramientas que incluye elementos como señalización inclusiva, listas de equipos recomendados y estrategias para organizar y gestionar estos espacios. Este recurso está diseñado para facilitar la creación de entornos sensorialmente amigables en otras instituciones educativas.

En resumen, el proyecto de Bibliotecas Sensibles al Estímulo de Penn State representa un esfuerzo significativo para crear espacios de aprendizaje inclusivos que apoyen el bienestar y el éxito académico de todos los estudiantes, especialmente aquellos con necesidades sensoriales específicas. A través de la implementación de salas sensoriales físicas y virtuales, el proyecto promueve una cultura de apoyo y pertenencia en la comunidad universitaria

Cómo las deficientes instalaciones bibliotecarias minan la confianza pública y el impacto en la comunidad

Baffigo, Carlos. “The Cost of Neglect: How Poor Library Facilities Undermine Public Trust and Community Impact.” LinkedIn, 3 de julio de 2025. https://www.linkedin.com/pulse/cost-neglect-how-poor-library-facilities-undermine-public-baffigo-zhctc/

Se analiza cómo la falta de inversión en la infraestructura de las bibliotecas públicas afecta directamente a su reputación, a su impacto social y a la confianza ciudadana. Aunque estas instituciones cumplen un papel esencial como centros de equidad, educación y vida cívica, el deterioro físico de los edificios transmite un mensaje contradictorio: se apuesta por la innovación tecnológica y los programas, pero se descuida el espacio que los alberga.

Uno de los efectos más inmediatos de este abandono es la disminución en la circulación y la asistencia. Cuando los edificios están mal iluminados, poco ventilados o con servicios deteriorados, los usuarios dejan de acudir, independientemente de la calidad de las actividades ofrecidas. En contraste, está comprobado que las renovaciones y modernizaciones generan incrementos notables en el uso y la participación comunitaria.

Otro aspecto clave es la seguridad. Instalaciones con cerraduras dañadas, sistemas de vigilancia ineficientes o iluminación deficiente se vuelven más vulnerables al vandalismo y al uso indebido. Esto no solo pone en riesgo a los empleados y usuarios, sino que deteriora la percepción de la biblioteca como un espacio seguro, alejando a familias, estudiantes y personas mayores.

La reducción en las métricas de uso tiene consecuencias presupuestarias. Menos visitantes y préstamos suelen interpretarse erróneamente como falta de interés comunitario, lo que deriva en recortes de financiación. Además, los problemas menores de mantenimiento se transforman con el tiempo en costosas reparaciones de capital, agravando la carga financiera y desviando recursos de programas y servicios.

El deterioro también afecta la imagen pública de la biblioteca. Un edificio descuidado comunica desinterés institucional y debilita el prestigio de la biblioteca en comparación con el acceso digital, cada vez más presente. Esto impacta no solo en la relación con los usuarios, sino también en la moral del personal, en la confianza de los donantes y en las oportunidades de colaboración con otras organizaciones.

Finalmente, las bibliotecas que no logran proyectar un rol cívico sólido son relegadas en la planificación municipal. En un contexto de desarrollo urbano, salud pública y modernización tecnológica, las instituciones con instalaciones deterioradas pierden visibilidad como posibles aliadas estratégicas. Por el contrario, cuando los edificios están bien mantenidos, las bibliotecas pueden desempeñar múltiples funciones: desde centros de aprendizaje y desarrollo laboral hasta estaciones de apoyo durante emergencias climáticas.

La biblioteca en llamas de Eduardo Halfon

Me contó que había visto en Łódź una hoguera de libros.

Llovía una tarde, y bebíamos whisky con mi abuelo polaco. Me dijo que, una noche, en Łódź, en el 39, había visto a un grupo de soldados alemanes quemando libros.

No recuerdo a mi abuelo jamás leyendo un libro. Creo que no tenía ninguno, salvo un siddur, claro, el libro de rezos judíos. Acaso no le importaban los libros.

Pero aquella tarde lluviosa, bebiendo whisky y escuchando su relato sobre los soldados alemanes que quemaban libros en una calle oscura de Łódź, él estaba conmovido, o al menos parecía estarlo.

Quizás por el whisky. O quizás por la imagen tenebrosa y encendida de las llamas en la noche polaca. O tal vez porque entendía que aquellos soldados alemanes estaban quemando mucho más que una biblioteca.

Halfon, Eduardo. Biblioteca bizarra. Editado por Andrea Naranjo. Ecuador: USFO especificada], 2021. ISBN 978-9978-68-193-0

Conoce al bibliotecario de TikTok que promueve la alfabetización en salud mental

Burns, John. “Meet the TikTok Librarian Championing Literacy and Mental Health.” 1000 Libraries Magazine, 14 de julio de 2025. https://magazine.1000libraries.com/meet-the-tiktok-librarian-championing-literacy-and-mental-health/.

Threets ha transformado su pasión por las bibliotecas en una plataforma para promover la diversidad, el bienestar emocional y el acceso equitativo a la lectura. Su historia es un ejemplo de cómo los profesionales de la información pueden reinventarse y conectar con nuevas audiencias, manteniendo viva la misión de las bibliotecas en el siglo XXI.

El bibliotecario Mychal Threets se ha convertido en una figura pública gracias a su presencia en redes sociales y su activismo por la salud mental y la alfabetización. Durante la pandemia de COVID-19, Threets comenzó a compartir videos alegres y motivadores desde su puesto en la Biblioteca del Condado de Solano, en California, lo que lo llevó a acumular cientos de miles de seguidores en TikTok e Instagram.

Su contenido, centrado en el amor por los libros y las bibliotecas, se convirtió en un refugio emocional para muchos. Sin embargo, en 2024, Threets anunció su renuncia para priorizar su salud mental, reconociendo que la fama había afectado su relación con el trabajo bibliotecario. Tras un periodo de descanso, retomó su vocación desde una nueva perspectiva: como bibliotecario residente para PBS Kids, donde produce contenido educativo y accesible para jóvenes lectores.

Además de su trabajo con PBS, Threets ha participado en iniciativas como el “Library Afro Revolution Day”, un evento que combinó una campaña de donación de libros con consejos sobre el cuidado del cabello natural, en colaboración con la activista Blair Imani. También está trabajando en su primer libro infantil, I’m So Happy You’re Here, junto a la ilustradora Lorraine Nam, que será publicado por Penguin Random House en 2026. El libro celebra la alegría de las bibliotecas como espacios inclusivos y seguros.

Estrategias prácticas para impulsar la alfabetización en inteligencia artificial (IA)

EDUCAUSE Shop Talk, “A Practical Guide to AI Literacy,” con Sophie White y Jenay Robert, con Leo S. Lo, Jeanne Beatrix Law y Anissa Vega (episodio de podcast), 11 de agosto de 2025, YouTube, https://www.youtube.com/watch?v=m8xnGS1bli8.

El video plantea un enfoque realista y flexible para promover la alfabetización en IA en el ámbito universitario: ofrecer diversas vías de acceso a la formación, iniciar proyectos pequeños y escalables, fomentar la experimentación conjunta, aplicar una mirada crítica, dar opciones al profesorado y motivar el aprendizaje auténtico por encima de la mera obtención de resultados.

Sophie White y Jenay Robert conversan con Leo S. Lo, Jeanne Beatrix Law y Anissa Vega sobre estrategias prácticas para impulsar la alfabetización en inteligencia artificial (IA) entre estudiantes y docentes. La conversación parte de la idea de que ofrecer múltiples puntos de entrada para que el profesorado se forme y experimente con IA es esencial para generar confianza y permitir que guíen a sus estudiantes.

Los invitados coinciden en que es clave comenzar en pequeño y avanzar de forma iterativa. No se trata de esperar a tener el modelo perfecto, sino de poner en marcha experiencias iniciales que puedan mejorarse con el tiempo. Leo S. Lo describe cómo en su universidad han organizado programas de varias semanas para personal bibliotecario, combinando introducción, diseño de proyectos, comunidades de práctica y presentaciones finales. Además, se destaca la utilidad de marcos prácticos que sirvan como referencia inicial para organizar la enseñanza de IA, aunque puedan ajustarse después según la experiencia.

Otro aspecto central es el tinkering, es decir, experimentar y probar herramientas junto a los estudiantes. Jeanne Beatrix Law insiste en que esta práctica fomenta la curiosidad y el pensamiento crítico, especialmente cuando se incorporan elementos como datos de impacto ambiental en los resultados generados por IA. En Kennesaw State University, el profesorado también tiene libertad para decidir cómo incluir la IA en sus clases, lo que ha facilitado la aceptación y la confianza. Esta flexibilidad se complementa con un comité institucional que define políticas claras y orientaciones para el uso de IA.

La alfabetización en IA no implica solo saber usar herramientas, sino también entenderlas críticamente. Incluso quienes deciden no incorporarlas pueden beneficiarse de conocer su funcionamiento y sus implicaciones. Anissa Vega subraya que, igual que al enseñar a conducir se busca evitar riesgos reales más allá de las sanciones, en IA se debe motivar a los estudiantes a aprender por el valor del conocimiento, no solo por la calificación.

Finalmente, los ponentes comparten consejos prácticos: Leo S. Lo recomienda aprender a través de recursos accesibles como YouTube o LinkedIn; Jeanne Beatrix Law aconseja no temer al fracaso, confiar en el alumnado y reutilizar recursos educativos abiertos (OER); Anissa Vega sugiere leer Co-Intelligence de Ethan Mollick y organizar sesiones de experimentación colaborativa con colegas. Sophie White cierra recordando que el aprendizaje académico no siempre proviene de publicaciones revisadas por pares y que, a menudo, probar y ajustar es la mejor vía para aprender en profundidad.

Currículo de formación en cultura y competencias digitales

García Bendezú, Luis. Currículo de formación en cultura y competencias digitales. Bogotá: Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte; Dirección de Lectura y Bibliotecas; Sistema de Bibliotecas de Bogotá (SiBiBo), 2023

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El currículo de formación en cultura digital está diseñado para bibliotecarios, mediadores de lectura y docentes colombianos que buscan liderar procesos de apropiación tecnológica. Para comenzar, ofrece una estructura breve y organizada de áreas pedagógicas, competencias y actividades que abordan habilidades digitales esenciales. A continuación, presenta sugerencias y actividades que se basan en referentes internacionales, como el Marco de Competencias Digitales para la Ciudadanía de la Comisión Europea, el Currículum de Alfabetización Mediática e Informacional para Educadores y Estudiantes de la UNESCO, y la Declaración sobre Alfabetización Digital de la IFLA. En su generalidad, el currículo se estructura en cinco áreas y 22 competencias digitales.

El valor económico y social de la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes (RBIC)

Instituto Cervantes y FESABID. El valor económico y social de la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes (RBIC). Madrid: Instituto Cervantes, 2024. ISBN 978-84-18210-60-0.

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El informe El valor económico y social de la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes (RBIC) —realizado en colaboración entre el Instituto Cervantes y FESABID— presenta un análisis exhaustivo sobre el impacto económico y social de la red bibliotecaria cervantina en 2024

En la dimensión económica, el estudio examina el valor de la RBIC desde diferentes perspectivas: el valor según precios de mercado, que asigna un precio hipotético a los servicios bibliotecarios basándose en tarifas comerciales; el valor percibido por los usuarios, expresado como lo que estarían dispuestos a pagar; el análisis del gasto vs. retorno de la inversión (ROI); el impacto económico indirecto, incluyendo factores como el ahorro de tiempo y recursos para los usuarios; y otros indicadores cuantitativos y cualitativos que ayudan a captar el alcance económico real de la red

Desde la perspectiva del valor social, el informe recoge diagnósticos sobre cómo la RBIC contribuye más allá de lo económico. Destaca su función como espacio de cohesión cultural y educativa, su papel en la difusión de la lengua española y las culturas hispánicas, y su capacidad de actuación como centro comunitario global. Estos aspectos reflejan el valor intangible que las bibliotecas ofrecen a sus comunidades, fortaleciendo la identidad, el acceso inclusivo al conocimiento y el desarrollo cultural

En conjunto, esta evaluación multimodal provee una visión integrada de la importancia de la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes, subrayando que su existencia es más que un gasto institucional: es una inversión rentable y socialmente significativa que genera beneficios tangibles e intangibles a nivel individual y colectivo.

La biblioteca salvaje de Eduardo Halfon

Halfon, Eduardo. Biblioteca bizarra. Editado por Andrea Naranjo. Ecuador: USFO especificada], 2021. ISBN 978-9978-68-193-0

Prefiero los libros de viejo. Me gustan precisamente por el aire de imperfección y misterio que los envuelve: las páginas manchadas o dobladas por los dedos de otro; las frases subrayadas o párrafos marcados en amarillo que le dijeron algo a alguien más; las curiosas anotaciones y reflexiones en los márgenes; la eventual dedicatoria en la primera página —a veces enigmática, a veces absurda, a veces del mismo autor—. Decía Virginia Woolf que los libros de viejo son libros salvajes, libros sin casa, y tienen un encanto del que carecen los volúmenes domesticados de una biblioteca.

César Sánchez, amigo, editor y también coleccionista de libros usados, se vanagloria de un ejemplar que compró en una librería de viejo a finales de los años noventa: Cielos e inviernos, del poeta español Ramón Irigoyen. Un libro publicado por Hiperión, cuando —se jacta mi amigo— Hiperión aún publicaba en offset mate sin plastificar. En la primera página, Irigoyen escribió: «A Manuel Vicent, por tantas horas de lectura dichosa». La dedicatoria al famoso escritor Manuel Vicent le había pasado inadvertida al vendedor de Madrid —me explica César, con expresión de cazador en el rostro y su hermosa presa en las manos— porque el libro estaba intonso.

A otro amigo, Raúl Eguizábal, le gusta buscar libros de viejo los domingos por la mañana en el Rastro de Madrid. Allí, un domingo, descubrió una edición antigua de la novela Un adolescente, de Dostoievski. Me contó que no se decidía a comprarla porque el vendedor solo tenía el primero de dos tomos, pero que la decisión se le hizo muy fácil al descubrir que, en la portada interior, estaba la firma del gran poeta español Vicente Aleixandre y, debajo, en su misma letra, el año 1928.

—No sé si tendrá algo que ver —me dijo en su casa de Madrid—, pero ese libro de Dostoievski me recordó a un poema de Aleixandre titulado “Adolescencia”, el único que se sabía de memoria de todos los que escribió.

Luego, aún de pie mientras liaba hebras de tabaco, me contó que aquel domingo, unas horas más tarde, en la Cuesta de Moyano, encontró y compró el segundo tomo de la novela.

(En la biblioteca de Eguizábal, en medio y enfrente de tantos libros, abundan antiguos afiches y carteles publicitarios, la mayoría también encontrados los domingos por la mañana en el Rastro. De toda su colección, mi favorito es un calendario del jabón facial marca John H. Woodbury —«pronúnciese udbery», recomienda abajo, en mayúsculas—, pero es mi favorito no por el calendario en sí, sino por el texto escrito a mano, en letra perfectamente legible, en la parte trasera. Dice así: «Ángel apostó 50 pesetas a que tarda la guerra en terminar por lo menos seis meses; o sea, hasta fin de abril no se termina. Yo aposté 5 pesetas a que se termina antes de los seis meses. Hoy 1 de noviembre de 1937». Eguizábal, al mostrármelo, acotó: «Los dos perdieron; todos perdimos»).

Cuando visité la casa de un reconocido editor en Valencia, me enseñó un antiguo libro de poemas de Rainer Maria Rilke titulado Duineser Elegien —en alemán—, Elegías de Duino en español. Una primera edición, creo recordar. Cuando el editor lo compró, por un precio bastante módico, en una librería de viejo de Berlín, el libro no tenía dedicatoria alguna. Pero, con el paso del tiempo, en la primera página de aquel ejemplar fue surgiendo —«aflorando», me dijo— el autógrafo, oscuro pero legible, del mismo Rilke. Como por arte de magia. O como firmado un siglo tarde por el fantasma de Rilke. O como si lo hubiese rubricado con una tinta invisible, activada por el paso del tiempo, por el roce de los dedos de un editor o, acaso, por la húmeda y cítrica brisa valenciana.

Mantengo cerca —a veces sobre mi mesa de trabajo, a veces sobre mi mesa de noche— un gastado libro color púrpura que me obsequió un librero de viejo que, a ratos, también es rabino: Encuentro en Praga, de Juan Gómez Saavedra, II Premio Alfambra.

No tengo idea de quién es Juan Gómez Saavedra, y jamás he leído su cuento “Encuentro en Praga”. Pero en la parte inferior de la cubierta, justo debajo de una fotografía redonda y borrosa del rostro de Kafka, se lee en pequeñas letras negras: «Con cuentos de Antonio Di Benedetto, Ricardo Orozco, Roberto Bolaño, Carlos Pérez Merinero y Margarita Martínez Blanco».

Al final del libro, en la última página, ya amarillenta por el paso de los años, el índice explica que, en aquel certamen literario de 1983, Antonio Di Benedetto ganó el primer accésit con su cuento “Intensa mirada filial”, y Roberto Bolaño, el tercer accésit con “El contorno del ojo”. Ese certamen provinciano fue el detonante o punto de partida para el cuento magistral “Sensini” de Bolaño, en el cual un joven escritor exiliado en las afueras de Girona, llamado Arturo Belano (Bolaño), establece contacto epistolar con el gran escritor argentino Luis Antonio Sensini (Di Benedetto) tras recibir por correo postal aquel libro color púrpura —este libro color púrpura— y descubrir que, entre los demás finalistas, también estaba el cuento de uno de los más grandes escritores latinoamericanos.

Años después, desde su casa en Blanes, Bolaño dijo del cuento:

«Como muchos otros latinoamericanos, participábamos para ganar dinero y supongo que aceptábamos estoicamente las reglas. Para mí fue una época casi feliz. Lo monstruoso era que Di Benedetto ya era, digamos, un clásico de nuestras letras (Zama es una de las novelas más notables que he leído), y ahí estaba, batiéndose el cobre como los más jóvenes. Que participara en aquellos concursos de provincia era como una bomba de relojería. Se puede argüir que todo, en la realidad, es como una bomba de relojería. Pero esas bombas no suelen explotar. Y las vidas de los escritores, en cambio, sí que explotan».

A veces, cuando mis palabras se estancan, cuando pierdo la fe en la ficción —lo cual ocurre a menudo—, alcanzo el viejo y gastado libro color púrpura y lo sostengo entre las manos durante un rato… y todo vuelve a tener sentido.