
Andrews, Tina. 2022. “Bookmobiles Bring Food, Internet, and Reading Materials.” EveryLibrary Action, April 14, 2022. https://action.everylibrary.org/bookmobiles_bring_food_internet_and_reading_materials
Los bibliobuses pueden parecer algo del pasado, pero siguen siendo una herramienta valiosa y en constante evolución para conectar con las comunidades. Aunque muchos lo recuerden como un vehículo lleno de libros que llegaba al barrio como si fuera un camión de helados, hoy estos servicios móviles han ampliado su alcance y su impacto.
A pesar de que el número de bibliobuses ha disminuido con los años en Estados Unidos, siguen siendo especialmente importantes en zonas rurales donde las bibliotecas fijas están demasiado lejos para muchas familias. Pero la utilidad de los bibliobuses no se limita a áreas remotas: también atienden a personas con movilidad reducida, quienes no tienen acceso a transporte o viven en instituciones como residencias de ancianos o prisiones, facilitando el acceso a recursos que de otro modo serían difíciles de obtener.
Hoy en día, algunos bibliobuses ofrecen mucho más que libros. La Biblioteca Pública de Brooklyn, por ejemplo, tiene una flota de cuatro vehículos que incluye uno especializado en tecnología con ordenadores disponibles para que los usuarios los empleen en zonas de lectura al aire libre. También han adoptado un modelo similar al de los food trucks donde las personas pueden recorrer los estantes y sacar libros sin entrar al interior del vehículo.
En Indiana, la biblioteca comunitaria de Pendleton ha fusionado el bibliobús con una despensa de alimentos, permitiendo a los visitantes llevar hasta diez productos alimentarios elegidos, además de acceder a materiales de lectura, gracias a la colaboración con organizaciones locales.
Otros proyectos combinan bibliotecas móviles con servicios de conectividad: en Kansas, un bibliobús ofrece Wi‑Fi gratuito seis días a la semana en iglesias, centros comunitarios o plazas públicas, con un horario publicado en línea para que la gente pueda seguir sus rutas.
Además, algunos bibliobuses llevan programas educativos directamente a los barrios. En Anaheim, por ejemplo, hay un vehículo dedicado a actividades STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas) para niños y adolescentes, que visita parques y centros comunitarios para ofrecer experiencias de aprendizaje prácticas.
También hay iniciativas más pequeñas y creativas: como el “Wheelie the Book Bike” de Denver Public Library, una bicicleta con remolque que puede transportar hasta 150 libros y aparecer en ferias, escuelas o bancos de alimentos. Incluso en ocasiones se disfraza para eventos especiales, acercando la lectura a personas de todas las edades en distintos entornos.
En conjunto, estas iniciativas demuestran que los bibliobuses no son solo vehículos para prestar libros, sino herramientas móviles que llevan acceso a cultura, tecnología, alimentos y comunidad a quienes más lo necesitan.








