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Situación actual y perspectivas de futuro de los repositorios abiertos en Europa

Current State and Future Directions for Open Repositories in Europe. OpenAIRE, LIBER, SPARC Europe, and COAR, 2023.

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La Ciencia Abierta está marcando el comienzo de un nuevo paradigma de la investigación, en el que todos los investigadores tienen un acceso sin precedentes al corpus completo de la investigación para el análisis, la minería de textos y datos y otros nuevos métodos de investigación. Un prerrequisito para alcanzar esta visión es una red de repositorios fuerte y que funcione bien, que proporcione acceso humano y automático a la amplia gama de valiosos resultados de la investigación.

En la primavera de 2023, OpenAIRE, LIBER, SPARC Europe y COAR llevaron a cabo una encuesta sobre el panorama de los repositorios europeos. La encuesta concluyó que, en conjunto, los repositorios europeos adquieren, preservan y proporcionan acceso abierto a decenas o posiblemente cientos de millones de valiosos resultados de investigación y representan una infraestructura crítica sin ánimo de lucro en el panorama de la ciencia abierta europea. Están bien situados para apoyar la expansión de las prácticas de ciencia abierta y la reforma de la evaluación de la investigación en toda Europa.

Sin embargo, con el fin de garantizar que la red europea de repositorios se adecua a su propósito y es capaz de responder a las necesidades cambiantes de la comunidad investigadora, la encuesta también identificó tres áreas en particular que podrían reforzarse: el mantenimiento de plataformas de software actualizadas y altamente funcionales; la aplicación de buenas prácticas coherentes y exhaustivas en términos de metadatos, preservación y estadísticas de uso; y la obtención de una visibilidad adecuada en el ecosistema académico.

Declaración de IARLA: Principios Internacionales para Bibliotecas de Investigación en una Internet Segura y Abierta

Las bibliotecas de investigación, junto con sus instituciones de origen, proporcionan acceso a Internet para estudiantes, profesores, investigadores y las comunidades más amplias a las que servimos. Como tal, es una prioridad clave asegurar que los usuarios tengan acceso sin restricciones a la información en un entorno seguro y abierto. A medida que la tecnología avanza y los gobiernos de todo el mundo intentan desarrollar legislación para abordar estos cambios, hay una falta de consistencia entre las naciones en la legislación propuesta. Mientras las bibliotecas intentan navegar por propuestas legislativas y regulatorias a nivel mundial, los miembros de la Alianza Internacional de Asociaciones de Bibliotecas de Investigación (IARLA) respaldan los siguientes principios, que guiarán la posición y defensa de cada miembro de la IARLA en relación con el discurso y las funciones en Internet:

  1. Facilitar el acceso al contenido y proporcionar plataformas para el discurso de terceros ha sido un papel central de las bibliotecas de investigación durante siglos.
  2. Según las Naciones Unidas, el acceso a Internet es un derecho humano, y muchas personas acceden a Internet a través de las bibliotecas.
  3. La integridad y el acceso a largo plazo a la información son fundamentales para la investigación y la creación y preservación del conocimiento.
  4. Las bibliotecas de investigación respaldan un «entorno en línea seguro, inclusivo y abierto».

En el contexto de estos principios y en nuestros paisajes geopolíticos, la IARLA sostiene que las bibliotecas de investigación:

  1. Apoyan el principio de neutralidad de la red, es decir, que los usuarios de Internet deben tener el derecho de acceder y proporcionar contenido y utilizar servicios en línea según lo deseen. Apoyamos las reglas de neutralidad de la red, como proteger a los usuarios de prácticas como el bloqueo, la discriminación y la prioritización pagada.
  2. Apoyan un equilibrio entre la privacidad digital, el derecho al olvido y el derecho a la privacidad individual con la libertad de expresión de los demás. Instamos a la precaución contra la eliminación excesiva de contenido, especialmente a través de filtros o inteligencia artificial, y respetamos la integridad del registro histórico.
  3. Dependen de las protecciones de responsabilidad de las plataformas digitales para cumplir con sus misiones de servicio público.
  4. Tienen políticas para gestionar el discurso y frenar el acoso o el discurso de odio.
  5. Se comprometen a representar la plena diversidad de la experiencia humana. Como tal, proporcionamos plataformas para que las personas exploren una variedad de perspectivas siempre que no sean discriminatorias, ataques personales o acoso.
  6. Reconocen que los filtros algorítmicos afectan el contenido en línea de muchas maneras y se esfuerzan por utilizar estas herramientas de manera transparente y no discriminatoria.
  7. Facilitan y enseñan alfabetización mediática y de datos, con el objetivo de mejorar el acceso a información en línea reputada y verificable.
  8. Apoyan la colaboración global en investigación, que depende de una internet abierta y segura.
  9. Se oponen a prácticas anticompetitivas y monopolísticas que llevan a restringir el flujo de información abierta en Internet.
  10. Apoyan la declaración pública de LIBER sobre la Ley de Servicios Digitales, que sostiene que los gobiernos deben «reconocer la posición única de las universidades y otras organizaciones de investigación en la provisión de servicios digitales e infraestructura dirigidos al bien común y proporcionar un marco legal general que excluya a los repositorios relacionados con la universidad e investigación y sus correspondientes infraestructuras de la legislación orientada al mercado… para evitar daños colaterales no deseados de la legislación actual y futura dirigida a actores comerciales».

Cuantificación de la ciencia ciudadana en línea: dinámica y demografía de la participación pública en la ciencia

Strasser BJ, Tancoigne E, Baudry J, Piguet S, Spiers H, Luis-Fernandez Marquez J, et al. (2023) Quantifying online citizen science: Dynamics and demographics of public participation in science. PLoS ONE 18(11): e0293289. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0293289

Científicos ciudadanos de todo el mundo recopilan datos con sus teléfonos inteligentes, realizan cálculos científicos en sus ordenadores domésticos y analizan imágenes en plataformas en línea. Estos proyectos de ciencia ciudadana en línea suelen recibir elogios por su potencial para revolucionar el alcance y la escala de la recopilación y el análisis de datos, mejorar la alfabetización científica y democratizar la ciencia. Sin embargo, a pesar de la atención que ha suscitado la ciencia ciudadana en línea, sigue sin estar claro hasta qué punto está extendida la participación pública, cómo ha cambiado con el tiempo y cómo se distribuye geográficamente. Y lo que es más importante, sigue siendo incierto el perfil demográfico de los participantes en la ciencia ciudadana y, por tanto, hasta qué punto sus contribuciones contribuyen a democratizar la ciencia.

Aquí se presenta el mayor estudio cuantitativo sobre la participación en la ciencia ciudadana, basado en las cuentas en línea de más de 14 millones de participantes a lo largo de dos décadas. Se ha observado que la tendencia de rápido crecimiento de la participación en la ciencia ciudadana en línea observada a principios de la década de 2000 ha variado desde entonces según el modo de participación, con un crecimiento constante observado en la detección de la naturaleza, pero un descenso en el crowdsourcing y la informática distribuida. En la mayoría de los proyectos de ciencia ciudadana, salvo en los de observación de la naturaleza, predominan los hombres, y la gran mayoría de los participantes, hombres y mujeres, tienen formación científica.

El análisis proporciona, por primera vez, una sólida «línea de base» para describir las tendencias globales en la participación de la ciencia ciudadana en línea. Estos resultados ponen de relieve los retos actuales y el potencial futuro de la ciencia ciudadana. Además de presentar nuestro análisis de los datos cotejados, nuestro trabajo identifica múltiples métricas para un examen sólido de la participación pública en la ciencia y, más en general, de las multitudes en línea. También señala los límites de los estudios cuantitativos a la hora de captar la importancia personal, social e histórica de la ciencia ciudadana.

Ciencia Ciudadana con Dolores Ballesteros y Ainara Cisneros. Planeta Biblioteca 2023/10/26

Ciencia Ciudadana con Dolores Ballesteros y Ainara Cisneros. Planeta Biblioteca 2023/10/26

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En esta ocasión, hemos tenido el placer de mantener una conversación con María Dolores Ballesteros, directora de la Biblioteca Universitaria de Alcalá de Henares, y Ainara Cisneros, Jefa de Automatización. Con ellas hablamos del proyecto «Laboratorio Ciudadano» que la Biblioteca Universitaria de Alcalá de Henares está llevando a cabo en colaboración con el Vicerrectorado de Investigación y el Ayuntamiento de la ciudad. Durante nuestra charla, Loli y Ainara nos explicaron en qué consiste la Ciencia Ciudadana, cuáles son sus implicaciones, cómo se lleva a cabo un proyecto de esta naturaleza y los desafíos y retos que ha planteado esta iniciativa integrada en lo que se conoce como Ciencia Abierta que pretende una investigación más efectiva y democrática.

Comunicación académica Biblioteconomía y conocimiento abierto

Maria Bonn, Josh Bolick, And Will Cross, Editors. Scholarly Communication Librarianship and Open Knowledge. Chicago, Illinois: Association of College and Research Libraries, 2023

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ACRL anuncia la publicación de Scholarly Communication Librarianship and Open Knowledge, editado por Maria Bonn, Josh Bolick y Will Cross. Este libro de texto abierto y guía para profesionales recoge teoría, práctica y estudios de casos de casi 80 expertos en comunicación académica y educación abierta.

Este libro nació como una colaboración entre tres bibliotecarios y educadores interesados en la intersección de la comunicación académica (o scholcomm, como a menudo se abrevia) en la bibliotecología y la educación abierta, lo que ofrece una oportunidad única para expandir el conocimiento de temas de comunicación académica tanto en la educación como en la práctica. Temas como el derecho de autor en entornos de enseñanza e investigación, los derechos del autor, la publicación académica, las modalidades emergentes de investigación, el intercambio académico y la medición del impacto son centrales para el trabajo académico y para las bibliotecas que desempeñan un papel importante en el trabajo académico.

Esta área de la bibliotecología, como leerás en el texto que sigue, es vibrante, emocionante y está en constante evolución. También puede ser desafiante, agotadora y frustrante. A menudo, es todas estas cosas al mismo tiempo, lo que puede ser la razón por la que muchos de nosotros lo encontramos gratificante. Es un área de especialización que afecta y moldea muchos otros aspectos de la bibliotecología académica y, en algunos casos, de otras áreas de bibliotecología: bibliotecas públicas, bibliotecas escolares y bibliotecas y archivos especiales. Estas áreas de trabajo y otras estrechamente relacionadas con ellas han crecido rápidamente en todos los sentidos a lo largo del siglo XXI. Casi todos los que trabajan en una biblioteca académica, de una forma u otra, están involucrados en estos temas en mayor o menor grado. Esto no significa que todos tengamos que ser bibliotecarios de comunicación académica, pero sí significa que una mayor alfabetización en estos temas es útil y, a veces, necesaria, ya que las bibliotecas siguen enfrentando desafíos significativos para cumplir con nuestras misiones básicas y satisfacer las necesidades de nuestros usuarios. No obstante, la formación de posgrado formal en estos temas ha quedado rezagada en comparación con el crecimiento en el campo.

La educación abierta es un concepto y un movimiento que se ocupa de la propiedad y el acceso, centrándose en el contenido de enseñanza y aprendizaje, como los libros de texto, aunque no se limita a ese formato. La educación abierta (discutida en la parte II, capítulo 3 de este libro, «Educación Abierta») es en sí misma un área de trabajo de comunicación académica, ya que trata de las licencias abiertas, cuestiones de derecho de autor y uso justo, y esfuerzos por reducir o eliminar por completo las barreras de costos para el contenido educativo y el éxito. Esta área de trabajo ha experimentado un crecimiento enorme recientemente, gran parte de ello respaldado por bibliotecarios. En la educación abierta, vimos una oportunidad: ¿por qué no aprovechar los recursos abiertos para abordar la brecha en la enseñanza de estos temas oportunos y críticos en la comunicación académica? Así que se concibió un libro abierto sobre biblioteconomía de la comunicación académica, y nos pusimos manos a la obra.

El resultado es un libro que ha evolucionado con el tiempo y refleja cientos de conversaciones con colegas valorados, aliados y críticos, a menudo siendo colegas, aliados y críticos al mismo tiempo, lo que es algo positivo. En el camino, recibimos un increíble apoyo del Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS), que incluyó dos subvenciones que nos permitieron llevar a cabo investigaciones y organizar un encuentro para comprender mejor las necesidades relevantes y mejorar nuestras comprensiones variadas de ellas. Encontramos un editor dispuesto y solidario en ACRL, lo que nos sorprendió porque ni siquiera dudaron cuando enfatizamos la importancia de una licencia abierta y disponibilidad gratuita. Sumamos cuatro expertos ampliamente respetados en áreas temáticas para editar capítulos con los autores de su elección. Emitimos una convocatoria abierta para piezas cortas contribuidas que encontrarás en la parte III: «Voces desde el campo». En total, casi ochenta colaboradores contribuyeron a este libro, y estamos profundamente agradecidos con ellos por su generosidad al compartir su tiempo, redes y conocimiento para apoyar este proyecto.

Nuestra esperanza es que este recurso sea adoptado en cursos de estudios de bibliotecología e información y conduzca a una mayor instrucción sobre los temas y prácticas que contiene. Hay un número pequeño pero creciente de cursos sobre Temas en Comunicación Académica o con un enfoque similar para los cuales este libro podría servir como material principal. Puede haber cursos más específicos, como sobre publicación en bibliotecas, educación abierta o gestión y curación de datos, para los cuales partes de este libro podrían ser adecuadas. También hay muchos otros cursos sobre una serie de temas en los que hay una conexión y una oportunidad para utilizar las partes que pueden ser lecturas útiles, como la intersección del acceso abierto con el trabajo de colección, o con el Marco de Alfabetización de la Información de ACRL para la Educación Superior, por ejemplo. También esperamos que sirva como una introducción general para el creciente número de bibliotecarios que buscan conocimientos y habilidades adicionales o a los que se les encargan nuevas tareas y desean una orientación en el campo o en áreas dentro de él. Los capítulos contribuidos son informativos y atractivos, y resultarán interesantes para los profesionales y educadores que buscan ampliar sus conocimientos sobre temas importantes y actuales.

El libro consta de tres partes. La Parte I ofrece definiciones de comunicación académica y biblioteconomía de comunicación académica, y proporciona una introducción a las presiones sociales, económicas, tecnológicas y político-legales que subyacen y moldean el trabajo de comunicación académica en las bibliotecas. Estas presiones, que han enmarcado la comprensión de ACRL sobre la comunicación académica durante la mayor parte de las dos últimas décadas, han desestabilizado muchas suposiciones y prácticas fundamentales en el campo, eliminando pilares fundamentales de la comunicación académica tal como se practicaba en el siglo XX. Estas presiones también han abierto terreno fresco, y los profesionales de la comunicación académica han comenzado a sembrar el espacio con valores y prácticas diseñados para renovar y mejorar el campo

Cómo llevar a cabo un proyecto de ciencia ciudadana en la biblioteca

Los proyectos de ciencia ciudadana en bibliotecas pueden enriquecer la experiencia de la comunidad al fomentar la participación activa en la ciencia y la investigación, al mismo tiempo que promueven la educación, la colaboración y la conexión con temas científicos y ambientales importantes.


La ciencia ciudadana, también conocida como «ciencia participativa» o «ciencia colaborativa», es una forma de investigación científica en la que individuos no profesionales, es decir, ciudadanos comunes y corrientes que no necesariamente tienen formación científica formal, colaboran con científicos y expertos en la recopilación de datos, observaciones y análisis de fenómenos naturales, culturales o científicos. En resumen, la ciencia ciudadana implica la participación activa de la comunidad en la investigación científica.

Ejemplos de proyectos de ciencia ciudadana incluyen la observación de aves, la identificación de especies en peligro de extinción, la monitorización de la calidad del agua, la recolección de datos meteorológicos, la búsqueda de patrones en grandes conjuntos de datos, la identificación de galaxias en imágenes astronómicas y mucho más. Estos proyectos a menudo se basan en la contribución voluntaria y el entusiasmo de los ciudadanos para abordar cuestiones científicas y ambientales importantes.

La ciencia ciudadana ha crecido en popularidad en todo el mundo debido a la disponibilidad de tecnologías digitales y plataformas en línea que facilitan la participación y la colaboración entre ciudadanos y científicos. Esta forma de investigación amplía la base de conocimientos científicos y empodera a las comunidades para involucrarse activamente en la resolución de problemas y en la toma de decisiones basadas en la evidencia.

El papel de las bibliotecas en la Ciencia Ciudadana

Los proyectos de ciencia ciudadana ofrecen una valiosa oportunidad para que los miembros de la comunidad se sumerjan en el mundo de la ciencia de una manera práctica y participativa. Al hacerlo, se fomenta la alfabetización científica al volver la ciencia accesible y relevante para un público más amplio. Estos proyectos no solo tienen el potencial de estrechar los lazos dentro de la comunidad al involucrar a los residentes en actividades colaborativas que impactan directamente su entorno, sino que también generan datos que pueden resultar invaluables para la investigación científica.

Además, la ciencia ciudadana tiene el poder de avivar la curiosidad y el interés por la ciencia en individuos de todas las edades. Las bibliotecas, con su oferta de recursos como acceso a internet, computadoras y espacios de reunión, se convierten en el entorno perfecto para que las personas exploren su fascinación por la ciencia de manera informal.

Por otro lado, estos proyectos pueden ser una poderosa herramienta para atraer a nuevos usuarios a la biblioteca y elevar su visibilidad en la comunidad. Esto se vuelve especialmente relevante para aquellas bibliotecas que buscan ampliar su alcance y consolidar su relevancia en la era moderna.

Finalmente, la ciencia ciudadana en las bibliotecas tiene el potencial de estimular la innovación y la creatividad al desafiar a los participantes a abordar cuestiones científicas y ambientales desde múltiples perspectivas. En última instancia, estos proyectos no solo contribuyen a la comunidad científica, sino que también enriquecen la vida de quienes participan y fortalecen los lazos entre la biblioteca y la sociedad que sirve.

Llevar a cabo un proyecto de ciencia ciudadana en una biblioteca es una excelente manera de involucrar a la comunidad local en la investigación científica y fomentar la participación ciudadana en cuestiones científicas. Aquí hay una guía general sobre cómo realizar un proyecto de ciencia ciudadana en una biblioteca:

  1. Identifica un tema o proyecto: Elige un proyecto de ciencia ciudadana que sea relevante para tu comunidad y que se adapte a los recursos de la biblioteca. Puedes buscar proyectos existentes en plataformas en línea de ciencia ciudadana o trabajar en colaboración con organizaciones de investigación científica.
  2. Forma un equipo: Recluta a un equipo de bibliotecarios y posiblemente a expertos en el tema del proyecto para liderar la iniciativa. Es importante tener un grupo comprometido y capacitado para coordinar y facilitar el proyecto.
  3. Capacitación de los bibliotecarios: Asegúrate de que los bibliotecarios estén bien informados sobre el proyecto y tengan las habilidades necesarias para guiar a los participantes y responder a sus preguntas.
  4. Comunicación y promoción: Promociona el proyecto entre los miembros de la comunidad utilizando medios de comunicación social, el sitio web de la biblioteca, carteles y otros métodos de marketing. Explica claramente los objetivos del proyecto y cómo las personas pueden participar.
  5. Registro de participantes: Establece un sistema para registrar a los participantes y recopilar su información de contacto. Esto facilitará la comunicación y el seguimiento del proyecto.
  6. Proporciona recursos y herramientas: Asegúrate de que los participantes tengan acceso a las herramientas y recursos necesarios para participar en el proyecto. Esto podría incluir kits de recolección de datos, acceso a bases de datos científicas, software de análisis, etc.
  7. Recopilación de datos: Ayuda a los participantes a recopilar datos de acuerdo con los protocolos del proyecto. Proporciona orientación y apoyo continuo para garantizar la calidad de los datos.
  8. Comunicación continua: Mantén una comunicación regular con los participantes a través de boletines informativos, reuniones, correos electrónicos u otros medios. Anima a los participantes a hacer preguntas y compartir sus experiencias.
  9. Análisis de datos: Trabaja con expertos o facilita el análisis de datos recopilados. Puedes organizar talleres o sesiones informativas para que los participantes comprendan los resultados y su relevancia.
  10. Presentación de resultados: Organiza eventos o presentaciones donde los resultados del proyecto se compartan con la comunidad. Esto puede incluir charlas, exposiciones o informes escritos.
  11. Evaluación y retroalimentación: Pide a los participantes que evalúen su experiencia y dales la oportunidad de proporcionar retroalimentación sobre el proyecto. Utiliza esta información para mejorar futuros proyectos.
  12. Fomenta la continuidad: Después de completar un proyecto, considera la posibilidad de continuar con otros proyectos de ciencia ciudadana o crear una comunidad de participantes activos en la biblioteca.

Recuerda que la clave para un proyecto exitoso de ciencia ciudadana en la biblioteca es la planificación adecuada, la comunicación efectiva y la participación activa de la comunidad. Además, debes estar dispuesto a adaptarte y aprender a medida que avanzas en este emocionante camino de involucrar a la comunidad en la investigación científica.

Los bibliotecarios desempeñarán un papel fundamental en la nueva era de la edición académica

F1000. «Preparing for the Future of Open Access Publishing». Library Journal. Accedido 13 de septiembre de 2023. https://www.libraryjournal.com/story/academiclibraries/preparing-for-the-future-of-open-access-publishing-lj230906.

Hace más de un año, un memorando federal inició cambios significativos en la publicación académica, exigiendo que la investigación respaldada con fondos federales esté disponible públicamente al ser publicada. Esto tiene implicaciones profundas para las universidades y presenta desafíos administrativos. Los investigadores deben adjuntar metadatos a sus trabajos, crear planes de gestión de datos y garantizar la equidad en el acceso. Las bibliotecas universitarias desempeñarán un papel esencial al ayudar a cumplir con estos requisitos, ofreciendo recursos y apoyo. En conjunto, este cambio requerirá esfuerzos significativos de todas las partes involucradas.

Hace un poco más de un año, un memorando federal puso en marcha una serie de cambios que transformarán para siempre la publicación académica. El Memorando de agosto de 2022 de la Dra. Alondra Nelson de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de los Estados Unidos (OSTP) aconsejó a todas las agencias federales actualizar sus políticas de acceso público a más tardar el 31 de diciembre de 2025, para garantizar que cualquier investigación respaldada con fondos federales esté disponible de forma gratuita al público en general al ser publicada, de modo que cualquier persona, en cualquier lugar, pueda acceder de inmediato y utilizar los resultados de la investigación.

Anteriormente, las pautas federales establecían que la investigación financiada por agencias con presupuestos anuales de al menos 100 millones de dólares debía estar disponible de forma abierta y gratuita para cualquiera. El Memorando extiende esta política a todas las agencias federales, independientemente de su tamaño.

El Memorando tiene implicaciones importantes y de gran alcance para la forma en que las universidades y otras instituciones comparten sus hallazgos de investigación con el público en el futuro. Aunque impulsará significativamente el futuro de la publicación de acceso abierto, también impondrá muchos desafíos a la comunidad académica.

Las cargas administrativas que acompañan la orientación política del memorando «probablemente serán asumidas por los investigadores individuales y sus instituciones», según Boyana Konforti, Directora de Iniciativas Estratégicas para F1000.

Implicaciones para los investigadores

Hacer que los resultados de la investigación estén abiertamente accesibles requerirá que los investigadores adjunten metadatos e identificadores persistentes a sus resultados de investigación y documentos, de manera que estos puedan ser fácilmente descubiertos, según Andrew Bostjancic, Gerente de Política de Investigación Abierta de Estados Unidos para el grupo editorial académico Taylor & Francis Group.

Además, los investigadores, y las instituciones que los emplean, deberán pensar en cómo se almacenarán y gestionarán conjuntos de datos y otros resultados de investigación.

«Los investigadores deberán crear un plan de gestión de datos», señala Bostjancic. «Sus datos no pueden simplemente quedarse en una hoja de cálculo. Deberán ser puestos a disposición del público». Podría haber costos significativos involucrados en el almacenamiento de grandes conjuntos de datos de manera perpetua, agrega, y las agencias federales deben estar preparadas para incluir estos costos en sus premios de subvención.

La equidad en el acceso es otra consideración clave. Al planificar cómo se almacenarán y difundirán los resultados de la investigación, los académicos y sus instituciones deben asegurarse de que todas las publicaciones e hallazgos de investigación estén disponibles en formatos ampliamente accesibles para todos.

El Memorando Nelson afecta tanto a los departamentos de humanidades y ciencias sociales como a la comunidad científica, observa Konforti, ya que activos como capítulos de libros revisados por pares, editoriales y actas de conferencias están sujetos a las disposiciones del Memorando.

«Es un desafío importante desde la perspectiva de todos», afirma Bostjancic.

Cómo pueden ayudar las bibliotecas

Las bibliotecas universitarias desempeñarán un papel fundamental en la implementación de los objetivos del memorando. Como expertos en almacenar, gestionar y difundir información para su institución, los bibliotecarios ocupan una posición única para ayudar a los profesores y al personal de la oficina de investigación a comprender y cumplir con los requisitos de publicación de acceso abierto.

Por ejemplo, «Los bibliotecarios pueden ayudar a los investigadores a gestionar datos y metadatos para su máxima reutilización desde el inicio del ciclo de investigación; abogar por políticas y prácticas de investigación abierta en toda la universidad; proporcionar actualizaciones, recursos y tutoriales sobre investigación abierta; y actuar como un convocante para reunir y desarrollar relaciones entre varias unidades universitarias, como las oficinas de investigación y computación», dice Konforti.

Dado que las políticas específicas que rigen cómo deben almacenarse y difundirse los resultados de la investigación variarán de una agencia federal a otra, es importante que los bibliotecarios comprendan qué tipos de investigaciones produce su universidad y las políticas que rigen estas actividades, dice Bostjancic. Los bibliotecarios, agrega, deben asegurarse de que los investigadores de su institución sepan qué tipos de recursos están disponibles a través de su sistema de biblioteca para ayudarles a resolver los desafíos del acceso abierto.

Los investigadores necesitarán herramientas, así como conocimientos, para cumplir con los requisitos de publicación de acceso abierto. Las plataformas de publicación de investigación abierta, como las ofrecidas por F1000, pueden ayudar a las instituciones a cumplir con los objetivos establecidos en el memorando Nelson con un esfuerzo mínimo.

Estado de las iniciativas en torno a la ciencia abierta en las universidades españolas y CSIC

REBIUN. «Estado de las iniciativas en torno a la ciencia abierta en las universidades españolas y CSIC», 19 de mayo de 2023.

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Este informe sobre iniciativas en torno a la ciencia abierta en España se basa en una encuesta dirigida a las universidades y centros de investigación bajo el paraguas Crue y CSIC. Se analizan los resultados en materia de estrategias y políticas, estructuras organizativas, servicios de asesoramiento, infraestructuras, acciones de monitorización y seguimiento, formación, difusión y comunicación, y cooperación. Dataset disponible en https://doi.org/10.21950/Y1Y48R.

Manifiesto sobre los datos abiertos de ODI


Open Data Institute (ODI) es una organización sin fines de lucro que se dedica a promover y facilitar el uso de datos abiertos en todo el mundo. Fue fundada en 2012 en el Reino Unido por Sir Tim Berners-Lee y Nigel Shadbolt, dos figuras influyentes en el campo de la tecnología y la web semántica.

La misión del ODI es abogar por la apertura y accesibilidad de los datos, lo que implica que los datos deben estar disponibles para ser utilizados y compartidos de manera libre y sin restricciones innecesarias. Esto no solo incluye datos gubernamentales, sino también datos de diversas fuentes, como empresas, organizaciones sin fines de lucro y más.

El ODI trabaja en colaboración con gobiernos, empresas y otras instituciones para promover políticas y prácticas de datos abiertos. Proporciona capacitación, recursos y apoyo para ayudar a las organizaciones a comprender y aprovechar los datos abiertos de manera efectiva. Además, el ODI promueve la investigación, la innovación y la creación de herramientas y tecnologías que faciliten el uso y la compartición de datos abiertos.

MANIFIESTO

El Manifiesto del Open Data Institute (ODI) es una declaración fundamental que establece los principios y valores centrales de la organización en relación con los datos abiertos y su impacto en la sociedad:

INFRAESTRUCTURA: Los sectores y las sociedades deben invertir y proteger la infraestructura de datos en la que confían. Los datos abiertos son el fundamento de esta infraestructura vital emergente.

CAPACIDAD: Todos deben tener la oportunidad de comprender cómo se pueden usar y se están usando los datos. Necesitamos alfabetización en datos para todos, habilidades en ciencia de datos y experiencia en el uso de datos para ayudar a resolver problemas.

INNOVACIÓN: Los datos deben inspirar y alimentar la innovación. Pueden permitir que empresas, startups, gobiernos, individuos y comunidades creen productos y servicios, impulsando el crecimiento económico y la productividad.

EQUIDAD: Todos deben beneficiarse de manera justa de los datos. El acceso a los datos y la información promueve la competencia justa y los mercados informados, y capacita a las personas como consumidores, creadores y ciudadanos.

ÉTICA: Las personas y las organizaciones deben usar los datos de manera ética. Las decisiones tomadas sobre qué datos se recopilan y cómo se utilizan no deben ser injustas, discriminatorias ni engañosas.

COMPROMISO: Todos deben poder participar en hacer que los datos funcionen para todos nosotros. Las organizaciones y comunidades deben colaborar en cómo se utilizan y se accede a los datos para ayudar a resolver sus problemas.

Filosofía de la ciencia abierta.

Leonelli, Sabina. «Philosophy of Open Science». Elements in the Philosophy of Science, julio de 2023

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El movimiento Open Science [OS] pretende fomentar la amplia difusión, el escrutinio y la reutilización de los componentes de la investigación por el bien de la ciencia y la sociedad. Este artículo examina el papel que desempeñan los principios y prácticas de la ciencia abierta en la investigación contemporánea y su relación con la epistemología de la ciencia. Tras repasar algunas de las preocupaciones que han suscitado los llamamientos en favor de una mayor apertura, destaca cómo la interpretación de la apertura como puesta en común de recursos, tan frecuente en las iniciativas y políticas de SO, puede tener el efecto indeseado de limitar la diversidad epistémica y agravar la injusticia epistémica, dando lugar a un conocimiento científico poco fiable y carente de ética. Por el contrario, este Elemento propone enmarcar la apertura como el esfuerzo por establecer conexiones juiciosas entre los sistemas de práctica, basándose en una visión de la investigación orientada al proceso como herramienta para una agencia eficaz y responsable. Este título también está disponible en acceso abierto en Cambridge Core.