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Las bibliotecas y los bibliotecarios en la obra de Haruki Murakami

El novelista japonés Haruki Murakami en varias ocasiones ha tratado el tema de las bibliotecas en sus novelas. Las bibliotecas que aparecen es su obra a frecuentemente se presentan como espacios misteriosos y enigmáticos, donde los personajes principales encuentran refugio, conocimiento y conexiones inesperadas.

En «Tokio Blues» (conocida también como «Norwegian Wood») aunque la biblioteca no juega un papel prominente en la trama. Sin embargo, hay una breve mención de la biblioteca en el contexto de las experiencias del protagonista, Toru Watanabe, durante sus años universitarios. En la historia, Toru Watanabe asiste a la Universidad de Tokio y pasa tiempo en la biblioteca universitaria mientras estudia y se sumerge en su propio mundo interior afirmando «La biblioteca es mi refugio. Allí puedo perderme entre las páginas de los libros y encontrar respuestas a preguntas que ni siquiera sabía que tenía.»

En su novela «Kafka en la orilla«, por ejemplo, la trama trata de un un joven llamado Kafka Tamura que huye de su casa para vivir en una biblioteca pública. Esta biblioteca se convierte en un lugar de introspección y descubrimiento para el personaje, donde encuentra respuestas a preguntas existenciales y pistas sobre su identidad. La bibliotecaria llamada Oshima, es un personaje andrógino y sabio que ofrece consejos y apoyo emocional a Kafka, se trata de una persona inteligente, tranquila y comprensiva con un vasto conocimiento y amor por la literatura. En la obra se dice:

«La biblioteca era como un segundo hogar. O quizá más como un verdadero hogar, más que el lugar en el que vivía. Al ir todos los días, llegué a conocer a todas las bibliotecarias que trabajaban allí. Sabían mi nombre y siempre me saludaban. Pero yo era muy tímido y apenas podía responder».

Haruki Murakami «Kafka en la orilla»

En la novela «Crónica del pájaro que da cuerda al mundo» de Haruki Murakami, aunque la biblioteca es un elemento significativo en la historia. El protagonista, conocido como «El Ratón», trabaja como bibliotecario en una biblioteca pública en Tokio. La biblioteca en esta novela se describe como un lugar tranquilo y acogedor, lleno de libros y conocimiento. Es un refugio para El Ratón, donde encuentra consuelo y una sensación de propósito en su trabajo. A lo largo de la historia, la biblioteca se convierte en un símbolo de estabilidad y conexión con el mundo exterior para el protagonista. Además, en la biblioteca, El Ratón se encuentra con diversas personas que buscan libros y conocimientos específicos, y sus interacciones con ellos desencadenan encuentros y eventos significativos en la trama. La biblioteca actúa como un punto de encuentro para diferentes personajes y sus historias se entrelazan en ese espacio. La biblioteca en «Crónica del pájaro que da cuerda al mundo» representa el poder de los libros y la importancia del conocimiento para el desarrollo personal. esta obra se afirma «Los bibliotecarios son como guardianes de los secretos del universo. Son quienes nos guían a través de los laberintos de la información y nos ayudan a descubrir nuevas perspectivas.»

En la novela «El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas» de Haruki Murakami, la biblioteca juega un papel destacado en la trama. El protagonista, un hombre llamado Toru Okada, se ve inmerso en una serie de sucesos extraños y surrealistas después de que su esposa desaparece misteriosamente. Durante su búsqueda para encontrar a su esposa, Toru Okada se adentra en un mundo subterráneo y se encuentra con una biblioteca oculta. Esta biblioteca se presenta como un lugar mágico y enigmático donde los personajes encuentran respuestas a preguntas profundas y se enfrentan a desafíos metafóricos. Dentro de la biblioteca, Okada se encuentra con extraños personajes, como el enigmático hombre sin cara.

En «Sputnik, mi amor» aunque las bibliotecas no desempeñan un papel destacado en la trama principal. Sin embargo, hay algunas menciones y referencias a las bibliotecas a lo largo de la historia: «Las bibliotecas son lugares sagrados. Son templos del conocimiento y la imaginación.» En la novela, la protagonista, Sumire, es una joven escritora en ciernes que tiene pasión por la lectura y la escritura. Por ello, se mencionan brevemente como un lugar donde Sumire busca libros y conocimiento para nutrir su mente y estimular su creatividad. En una ocasión, Sumire describe cómo visita la biblioteca para leer libros y realizar investigaciones para sus escritos. Aunque no se profundiza en las experiencias de Sumire en la biblioteca, esta breve mención resalta su amor por la literatura y su deseo de explorar diferentes fuentes de inspiración.

En «1Q84», Murakami presenta una biblioteca clandestina que existe en un mundo paralelo llamado «1Q84». Esta biblioteca es un lugar oculto donde se guardan libros prohibidos y secretos. Los personajes principales, Tengo y Aomame, se encuentran atraídos hacia esta biblioteca y se enfrentan a peligros y revelaciones mientras exploran sus misterios. Tengo Kawana, trabaja como profesor de matemáticas en una escuela y también como bibliotecario en una institución académica. Su papel como bibliotecario es secundario, pero muestra cómo los personajes de Murakami a menudo tienen conexiones con el mundo de los libros y la información.

La biblioteca es un portal a mundos infinitos. Allí puedo viajar a través de las páginas y sumergirme en historias que me transportan más allá de la realidad.»

Haruki Murakami «1Q84»

«La biblioteca secreta» de Haruki Murakami» es un cómic bellamente ilustrado por Kat Menschik que captura los mundos oníricos y subrealistas del aclamado autor japonés. Siguiendo la línea de obras como «Kafka en la orilla» y «El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas» En este cómic, un joven visita regularmente la biblioteca pública de su ciudad. En una de sus visitas, la bibliotecaria le indica que baje al sótano y pregunte por la habitación 207. Lo que sucede allí trasciende el mundo conocido. Se encuentra con un anciano bibliotecario, quien parece más el guardián de mazmorras, y que lo introduce en el laberinto de la biblioteca. Dentro del laberinto, el joven se encuentra con personajes como el hombre oveja, una chica muda y un perro de ojos de diamante. Estos personajes y las historias que los envuelven se alejan de la realidad cotidiana y se acercan al laberinto propio de los universos imaginados por Borges.

En el libro de cuentos «Después del terremoto», uno de los relatos titulado «El niño de la tele» presenta a un bibliotecario llamado Junpei que trabaja en una biblioteca pública y se enfrenta a una situación inusual en la que un niño misterioso aparece en su televisión y le hace preguntas. Este cuento explora temas como la soledad y la conexión humana.

En general, Murakami utiliza las bibliotecas como escenarios evocadores donde los personajes pueden sumergirse en el conocimiento, reflexionar sobre sus vidas y conectarse con otros personajes de manera profunda e inesperada. Los bibliotecarios en las obras de Murakami a menudo tienen una presencia enigmática y están asociados con el conocimiento y la sabiduría, sirviendo como guías que a veces tienen conocimientos especiales o acceso a información oculta crucial para los personajes principales Estas representaciones de bibliotecas en sus novelas refuerzan la importancia de la literatura y el poder de las palabras para influir en nuestras vidas.

Las bibliotecas siguen siendo el escenario de mis crímenes favoritos

Una vez llevé una abultada bolsa de papel
llena de libros a la Biblioteca Pública de Brooklyn
los sábados por la mañana,
pasando mi carné de la biblioteca por la ranura metálica
en la parte trasera de la caja.

Las bibliotecas siguen siendo el escenario
de mis crímenes favoritos:
La colocación de un libro sobre una mesa,
sus lados lisos hacia abajo sobre una pila de libros,
es una travesura tranquila,
como girar el pomo de la puerta de una habitación vacía
o robar una cuchara en un café.

Pero también hay delitos graves,
los que no se encuentran en la Constitución
o en los Estatutos Revisados de Nueva York:
Reubicar un libro, por ejemplo,
en la sección equivocada-
una violación de la confianza,
un negocio sucio, como repartir cartas
en una torcida partida de gin rummy.

O leer un libro de referencia
en la sala de referencia
sin permiso,
o usar un lápiz
en lugar de un bolígrafo
para escribir su nombre
en el libro de «Sign-Out»,
un delito menor con una moraleja
que no se encuentra en los mandamientos.

Así que debemos amar a los bibliotecarios,
no sólo por las conversaciones tácitas
que tenemos con ellos,
apoyados en el mostrador,
sino también por sus reglas
que nos exiliarían
a un témpano de ignorancia
si no fueran
bibliotecarios.

(Las bibliotecas están llenas de gente
leyendo libros sobre retretes.
No se me ocurre mejor lugar
para escribir un poema que una biblioteca.
Miras hacia arriba y todos los libros
están ahí, esperando a ser leídos.
Coges uno de la estantería,
te sientas a la mesa y empiezas).

¿Y qué es una biblioteca
sino un lugar de espera
ya sea para que el bibliotecario selle tu libro
o a que florezca un romance
en las estanterías, o a que un ladrón
deslice un volumen en una bolsa,
o que la cara abierta
de un libro te detenga en seco
al doblar la esquina
a la siguiente estantería
del siguiente pasillo,
mientras te tambaleas
a una silla y lo mantienes abierto
la primera página y oyes
las palabras cantando
entra, entra
y la llamas
una biblioteca pública.

«Library» de Billy Collins

Worldcat.Org y WorldCat Find integran recomendaciones de libros generadas por IA

OCLC. «OCLC Introduces AI-Generated Book Recommendations in WorldCat.Org and WorldCat Find Beta», 21 de junio de 2023. https://www.oclc.org/en/news/releases/2023/20230621-ai-book-recs-worldcatorg.html.

OCLC está realizando pruebas beta de recomendaciones de libros generadas por inteligencia artificial (IA) en WorldCat.org, el sitio Web que permite a los usuarios explorar las colecciones de miles de bibliotecas a través de una única búsqueda. Ahora, los usuarios pueden obtener recomendaciones de libros impresos y electrónicos generadas por IA y luego buscar esos materiales en las bibliotecas cercanas. La versión beta de las recomendaciones de libros generadas por IA ya está disponible en WorldCat.org y WorldCat Find, la extensión de la aplicación móvil para WorldCat.org.

La función de recomendaciones de libros es la última utilización de inteligencia artificial por parte de OCLC para enriquecer sus servicios. OCLC actualmente emplea aprendizaje automático, una rama de la IA, en el trabajo de detección de duplicados en WorldCat y continuará expandiendo el uso del aprendizaje automático y la IA en programas en curso para mejorar la calidad de WorldCat.

La nueva función utiliza inteligencia artificial para ayudar a los usuarios de WorldCat.org a identificar libros en las colecciones de bibliotecas representadas en WorldCat relacionados con el autor y el título de un libro conocido. Los usuarios de la aplicación WorldCat Find también pueden encontrar libros según el tema. En ambos casos, no se utiliza información personal, incluido el historial de búsqueda, para determinar las recomendaciones.

Durante la prueba beta, las recomendaciones de libros generadas por IA estarán disponibles para los usuarios de  WorldCat.org en los Estados Unidos y Canadá que vean la interfaz en inglés. Los usuarios deben iniciar sesión en sus cuentas de WorldCat.org y pueden utilizar la opción para obtener recomendaciones de libros impresos y electrónicos. La versión beta de recomendaciones de libros también estará disponible para todos los usuarios de la aplicación móvil WorldCat Find. Actualmente, WorldCat Find está disponible para los usuarios de los Estados Unidos que utilizan una interfaz en inglés.

OCLC alienta a los usuarios a proporcionar comentarios acerca de la nueva función de recomendaciones de libros a través del sitio WorldCat.org y de la aplicación WorldCat Find

WorldCat es la red global más completa de datos sobre colecciones y servicios bibliotecarios. Durante más de 50 años, los expertos en metadatos de OCLC, bibliotecas, proveedores de contenido y otros han contribuido, mejorado y compartido datos bibliográficos para conectar recursos culturales y académicos en bibliotecas de todo el mundo. WorldCat.org es el sitio web de acceso gratuito donde cualquier persona puede buscar las colecciones de miles de bibliotecas.

Estudio comparativo sobre ChatGPT basado en IA y sistemas bibliotecarios en la enseñanza superior para la recopilación de información

Aithal Shubhrajyotsna, & Aithal Sreeramana. (2023). Comparative Study on AI-Based ChatGPT and Library Systems in Higher Education for Information Collection. In Some Thrust Research in Interdisciplinary Humanities, Management and Informatics: In Knowledge Economy (pp. 23–64, ). New Delhi Publishers, New Delhi. https://doi.org/10.5281/zenodo.8066376

PDF

Los GPT basados en inteligencia artificial (IA) son capaces de proporcionar información experta en todos los sectores industriales. De ahí que se decida examinar la posibilidad de utilizar ChatGPT para sustituir a la Biblioteca convencional en la enseñanza superior.

En este capítulo, se realiza un estudio exploratorio sobre la comparación de los procesos de recopilación de información de ChatGPT basados en IA y las Bibliotecas de Educación Superior. Esto incluye una descripción del efecto de la tecnología en la recopilación de información y un análisis de las GPT basadas en IA en términos de su capacidad para proporcionar la información adecuada en cualquier momento, evaluando el modelo de las GPT basadas en IA en términos de generación y difusión de la información. También incluye una comparación sistemática de los servicios prestados por las bibliotecas tradicionales y las bibliotecas digitales con las GPT basadas en IA para estudiantes/lectores, un estudio de las ventajas, beneficios, limitaciones y desventajas de las ChatGPT en términos de prestación de servicios bibliotecarios a los lectores mediante el marco de análisis ABCD y la interpretación del impacto de las GPT basadas en IA en el proceso de recopilación de información del Sistema de Educación Superior.

Basándose en el análisis, la comparación y la evaluación de ChatGPT con los sistemas bibliotecarios tradicionales y digitales, se ofrecen algunas sugerencias sobre el uso de las GPT basadas en IA en la Educación Superior en función de sus ventajas y beneficios para los lectores de los recursos tangibles o intangibles proporcionados en las bibliotecas. Se constata que se espera que los GPT basados en IA sean complementarios a las bibliotecas tradicionales en cuanto a la provisión de apoyo informativo personalizado.

Cuando un lector no tiene medios para comprar un libro, ¿adonde puede ir? A una biblioteca.

«Cuando un lector no tiene medios para comprar un libro, ¿adonde puede ir? A una biblioteca. Ocurre con los libros algo que no sucede con los coches. Cuando quieres tener un coche, tienes que comprarlo, pero si quieres leer un libro, no necesitas comprarlo, luego la excusa de que el libro es caro no sirve.»

JOSÉ SARAMAGO
Nuestro libro de cada día

La Biblioteca Pública de Los Ángeles cuenta con un laboratorio para que las personas puedan digitalizar soportes antiguos como cintas VHS y disquetes.

The Memory Lab | Los Angeles Public Library

El Laboratorio de la Memoria es un espacio para la digitalización gratuita de fotografías, documentos, grabaciones audiovisuales y otros formatos. Proporciona al personal y a los usuarios de la Biblioteca directrices, herramientas y formación para el archivo personal analógico y digital.


Cada vez más, los materiales que conforman la vida de las personas son más digitales, pero no todo el mundo tiene el equipo o los conocimientos necesarios para cuidarlos adecuadamente. Muchos formatos analógicos, como el VHS, se degradan con el tiempo y necesitan ser digitalizados antes de que las grabaciones se pierdan.

La Biblioteca Pública de Los Ángeles se suma a la preservación digital, con la creación de DIY Memory Lab, un nuevo espacio dentro de Octavia Lab en la Biblioteca Central. Con este laboratorio de autoservicio, los usuarios pueden preservar tesoros mediáticos del pasado utilizando herramientas de digitalización profesionales.

El uso del equipamiento del laboratorio es gratuito para los titulares de carnet de la Biblioteca Pública de Los Ángeles (que es gratuita para todos los residentes de California), aunque previamente debe de asistir a una orientación en línea y hacer una reserva.

La Biblioteca Pública de Los Ángeles ofrece los siguientes servicios para ayudar a las personas en su viaje personal de archivo y preservación digital.

Estos son algunos de los materiales que se pueden digitalizar en el laboratorio:

Documentos
Fotos, diapositivas, negativos
Película Super 8 y 8 mm (sólo imagen, sin audio)
Cintas de audio compactas
CD y DVD
DV y MiniDV (SP)
Disquetes de 3,5 pulgadas
Minidisco
Cinta de audio de bobina a bobina
VHS (SP y EP)
Discos de vinilo (LP y 45)

La Finalidad de estos laboratorios de la memorias son una forma de que las organizaciones conecten personalmente con sus comunidades, salven la historia compartida e impulsen los principios de conservación y acceso.

Casada con los libros

Casada con los libros

María Elena Walsh

No hubo rito iniciático ni promesa de eterna fidelidad, sólo sucedió temprano, como algunas bodas primitivas. Estamos envejeciendo juntos, y quizás juntos nos iremos de este mundo. En épocas inquietas, algunos fueron arrojados por la borda, otros se extraviaron; los elegidos permanecen en el remanso de la vida, disputando el espacio y desafiando al olvido. La luz implacable destiñó sus lomos y a veces la tinta interior, como si empezaran a callar.

Son libros, y una se ha casado con ellos, prometiendo cuidarse en la dicha y la adversidad, la enfermedad y la salud. No siempre fue perfecta la convivencia, pero sí fue imposible la separación.

Mundo de deportados, inundados, exiliados. Multitudes que arrastran sus bártulos por las aguas y los desiertos: el colchón, la ollita, los atados de trapo, quizás un perro viejo. ¿Qué haría la casada con los libros en una situación límite? O, como se suele preguntar: ¿Qué libros se llevaría a una isla desierta? ¿A qué libro se abrazaría en un avión en llamas? ¿Cuál escogería al ser obligada repentinamente a mudarse de país o de planeta?

(La Odisea, El Quijote, Shakespeare, Borges…¡Diccionarios!)

La que viajaba en barco de carga siempre llevaba una maleta entera de libros, la mayoría de poesía. En la cabina improvisaba una estantería sobre las otras maletas. En diminutos cuartos de hoteles y sólo de pasaje, acomodaba los preferidos. Cuando llegó la era del avión llevaba unos cuantos o demasiados como “equipaje de mano”, confiando en las energía juveniles.

En las épocas de máxima escasez, mágicamente aparecía dinero destinado a comprar otros, y otros más.

Entonces estaban las buenas hadas, alguno de esos ángeles Fernández, que regalaban libros, así , al descuido, como si le sobraran o no los hubieran adquirido. Eran pobres, quizás los robaban santamente.

Y otros lucían sus bibliotecas en esas afelpadas casas de Buenos Aires, con mesas vestidas de largo y portarretratos de plata, posesiones que jamás entraban en el reino de lo envidiable. Libros encuadernados y libros de artes, enormes mamotretos heredados. Gente, por otra parte, que jamás se mudaba, se había puesto a vivir eternamente entre sus papeles de lujo, sin temores ni sobresaltos. No regalaban nada.

Diría que hoy, en casas de gente de posibles, no se ven libros, arrasados por el torbellino de una decoración de moda que, si los tiene en cuenta es precisamente como decorado. Desde que recuerde, al entrar en una casa sin libros a la vista me asalta una inquietud insoportable, solo quiero irme.

Claro que las casas de pobres no suelen tener libros, siempre que supongamos que sólo son pobres los desocupados o los obreros manuales, y lleguemos a la desatinada conclusión de que no es pobre un profesor o un periodista o un escriba o …

Y además estaban las mudanzas. Muchas, de barco a hotel, de pensión a cuartito, de cuartito a departamento. Cuántas a lo largo de una vida, cuánto acarreo, cuánto peso, cuánta indecisión para ordenarlos, aunque fuera a la bartola.

De la reciente y misteriosa guerra del Golfo, con sus misiles con cabeza inteligente, recuerdo una imagen fugaz, tras un bombardeo en Tel Aviv. Se veía un modesto departamento partido por la mitad, y había quedado al desnudo una pared abarrotada de libros. Libros modestos, manoseados, desordenados, tesoros en todo su esplendor.

“Una biblioteca con libros viejísimos”, escribió el periodista, que era también, o sobre todo, un escritor. El escritor-periodista no es tan pichón, sus libros también deben de estar viejísimos o por lo menos un tanto caducos, salvo que su bibliotecas sea de estanterías laqueadas de blanco inmaculados, con colecciones impolutas de libros nuevos, recién adquiridos y sin abrir. Quizás los hay, pero a mí me producen cierto repeluzno. Como la costumbre de otro amigo, tampoco jovencísimo, sólo maniático, que una vez por mes ¡les pasa la aspiradora a todos y uno por uno!

¿Fue quizás un desplazamiento de una adjetivo que quiso endilgar a mi persona? No incurrí en ese psicoanálisis silvestre, y si así fuera no me ofende. Si me ofendió que calificara de ese modo a mis compañeros de toda la vida. Compañía, tesoro, que ya alcanza el medio siglo, y a mucha honra. Han sorteado mudanzas y borrascas, ímpetus de limpieza o de orden en que muchos fueron a parar a mano ajena o sencillamente a la basura.

Se me pierden en los estantes porque la luz ha desteñido sus lomos, casi debo adivinarlos, recordando que éste era azul, el de más allá rosado. Si los hubiera guardado a todos a lo largo de la vida, debería de estar viviendo en una mansión, ellos los verdaderos habitantes, yo sólo como pasajera, hurtándoles espacio, imaginándolos adheridos a todas las paredes , incluso tapiando ventanas y, mediante algunas astucia, cubriendo los techos.

Lamento no haber guardado los primeros ejemplares que pasaron por mis manos, víctimas de desapego, mudanzas y suertes varias. Sólo recuerdo que junto a mi cama había una pequeña estantería fabricada por mi padre, con la colección completa de los Guillermos de la inglesa Richmal Crompton, alguno de Walt Disney, colecciones españolas de cuentos de hadas, de Grimm, de Perrault, de Las mil y una noches, más El millón de chistes.

Después o conjuntamente fueron los cuadernillos de apretada letra de Julio Verne o Dickens. Casi todos ya eran viejos por sus características a dos columnas, ilustraciones anticuadas o torpes, papel amarillo, muchos adquiridos a segunda mano. Pero a nadie se le habría ocurrido descartarlos por su vetustez. Pertenecían a una era en que no se pretendía hacer más atractiva la lectura a los chicos, simplemente leíamos lo que caía en nuestras manos.

Pasada la pubertad, sobrevino la manía de asegurarnos su propiedad estampándole nombre y fecha. Así es como compruebo que en la adolescencia leí mucho que sin duda no alcanzaba a entender ni apreciar, pero , como dice Italo Calvino: Hay en la obra una fuerza especial que consigue hacerse olvidar como tal, pero que deja su simiente.

Simiente, partícula de dicha, tarea y recreo, aventura con infinitas peripecias, puerta celestial abierta en la adversidad.

Donde no hay libros hace frío. Vale para las casas, las ciudades, los países. Un frío de cataclismo, un páramo de amnesia

¿El libro está destinado a desaparecer? Paciencia, lo recordaremos y seguirá viviendo en nosotros, como cualquier difunto querido, mientras adentro nieva en las pantallas y afuera en la estepa aúllan los lobos.

María Elena Walsh. «Casada con los libros» Diario Brujo. Espasa Hoy. 1999

Fuente

Isaac Asimov predijo el uso de la inteligencia artificial en 1988

«Una vez tengamos conexiones de computadoras en cada casa, cada una de estas conectadas a bibliotecas gigantes, donde cualquiera puede formular cualquier pregunta y obtener respuestas, obtener material de referencia, sobre cualquier tema que estés interesado en aprender desde muy pequeño, por más tonto que le parezca a otra persona, es eso en lo que tu estas interesado. Y puedes preguntar y puedes darte cuenta y puedes rastrear eso que te interesa y lo puedes hacer en tu propia casa, a tu propio ritmo, en tu propia dirección,en tu propio tiempo. Entonces todo el mundo disfrutaría aprender. Hoy en día lo que la gente llama aprendizaje es algo impuesto y todo el mundo está obligado a aprender el mismo tema, el mismo día, a la misma velocidad, en el mismo salón de clase.  Y todos son personas diferentes, para algunos va muy rápido, para otros muy lento y para algunos en la dirección equivocada, pero darle la oportunidad, complementario a la escuela, no estoy diciendo que debamos abolir la escuela, que puedan seguir su propio vocación desde el principio»

Isaac Asimov: entrevista realizada por la BBC con Bill Moyers en 1988

Entrevista de Bill Moyers a Isaac Asimov en 1988 para el programa «El Mundo de las Ideas». Antes incluso de que los ordenadores personales e internet fueran populares

La biblioteca ha muerto, larga vida al bibliotecario!!

La frase «La biblioteca ha muerto, larga vida al bibliotecario» captura un contraste interesante y provocativo entre la aparente desaparición de la biblioteca y la continua importancia del papel del bibliotecario. Esto sugiere que, a pesar de los cambios en la forma en que accedemos a la información y consumimos contenido, el bibliotecario sigue siendo una figura vital en nuestra sociedad.


«La biblioteca ha muerto, larga vida al bibliotecario» se atribuye a Wilfrid Lancaster, conocido catedrático de Ciencias de la Información de la Universidad de Illinois, y aparece en su libro «Toward Paperless Information Systems», publicado en 1978. Se trata de un juego de palabras que evoca una variación de una antigua frase monárquica «The king is dead, long live the king» , (El rey ha muerto, viva el rey) que significa la continuidad del liderazgo incluso después del fallecimiento de un monarca. En el contexto bibliotecario, la frase aunque la afirmación pueda parecer contradictoria en un principio, se refiere a un cambio en el papel y la función de la biblioteca en el mundo actual, que subraya la importancia de los bibliotecarios a pesar del cambiante panorama del acceso a la información. En tiempos pasados, la función primordial de la biblioteca se centraba en ser considerada un templo del conocimiento, un lugar donde se almacenaban y preservaban los libros y al que se podía acceder a ellos para aprender, investigar y disfrutar de la lectura.

Sin embargo, sin renunciar a su esencia, en la era digital y con el acceso masivo a internet, el concepto tradicional de biblioteca ha experimentado transformaciones significativas. La forma en que las personas acceden a la información y consumen contenido ha cambiado drásticamente. Ahora es posible acceder a una cantidad inmensa de recursos en línea, desde libros electrónicos hasta artículos académicos y contenido multimedia.

La frase encierra la idea de que, aunque el concepto tradicional de biblioteca, sobre todo como espacio físico de acceso al libro y la cultura, está en permanente evolución o enfrentándose a retos debido a los avances tecnológicos, la experiencia y el papel de los bibliotecarios siguen siendo vitales.

Ante este panorama, el rol del bibliotecario se ha vuelto aún más relevante. El bibliotecario se convierte en el guía, el curador y el facilitador del conocimiento. Su labor se centra en orientar a los usuarios en la búsqueda de información, ayudarles a navegar por la vasta cantidad de recursos disponibles y promover el pensamiento crítico y la alfabetización informacional.

Pues, aunque la forma en que interactuamos con la información ha cambiado, la necesidad de una figura experta que nos oriente y nos ayude a aprovechar al máximo los recursos sigue siendo fundamental. De este modo, el bibliotecario se convierte en un aliado en el proceso de aprendizaje y en la promoción de la lectura y el acceso a la cultura.

En conclusión, la frase «La biblioteca ha muerto, larga vida al bibliotecario» refleja la adaptación de la biblioteca a los nuevos tiempos y resalta la importancia de los bibliotecarios como facilitadores del conocimiento en la era digital. Aunque los formatos y las plataformas cambien, su labor de conectar a las personas con la información y promover la curiosidad y el aprendizaje perdura.

Foto: Forest of the Dead. El episodio se emitió el 7 jun 2008

La biblioteca se convirtió en su refugio

«Jean-Baptiste recorrió las estanterías de la biblioteca, sus dedos rozando los lomos gastados de los libros. Allí, entre el olor a tinta y papel, encontró un escape de su realidad. Los libros se convirtieron en sus confidentes, sus maestros, sus amigos. A través de las páginas, exploró tierras lejanas, amores prohibidos y misterios insondables. La biblioteca se convirtió en su refugio, en un lugar donde su sed insaciable de conocimiento encontraba alivio».

«Baldini, el anciano perfumista, había sido bibliotecario antes de convertirse en un maestro de los aromas. Sus estanterías estaban llenas de libros antiguos y polvorientos, y aunque los olores y las palabras eran mundos aparte, él sabía que ambos tenían el poder de transportar a las personas a lugares desconocidos. En su biblioteca, encontró la inspiración para crear fragancias únicas y cautivadoras».

«El perfume» de Patrick Süskind