Archivo de la etiqueta: Bibliotecas

Bibliotecas y Cloud Computing

cloud_computing

Matt Goldner. Winds of Change: Libraries and Cloud Computing. Product and Technology Advocate. OCLC Online Computer Library Center, Inc.2010

Descargar

 

“Cloud computing” es un modelo de la nueva tecnología de servicios que muchas empresas y organizaciones están adoptando. Esto les permite evitar alojar su información de manera local y evita a las organizaciones de disponer de servidores y equipos que dan lugar a constantes fallos de hardware, instalación de software, actualizaciones y problemas de compatibilidad. Para muchas organizaciones, el “cloud computing” puede simplificar los procesos y ahorrar tiempo y dinero. En este artículo se define el cloud computing y se muestra en qué se diferencia de otros tipos de informática. También se analiza cómo las soluciones de “cloud computing” podrían ser beneficioso para las bibliotecas en tres áreas básicas: la tecnología, los datos y de la comunidad.

La informática en nube puede transformar la manera en como se construyen los sistemas y como se ofrecen los servicios, proporcionando a  las bibliotecas la oportunidad de ampliar su impacto. La computación en nube se ha convertido en un tema importante de discusión y debate para cualquier empresa u organización que tiene su base en la tecnología. Cualquier persona conectada a Internet está probablemente utilizando algún tipo de “cloud computing” de manera regular. Si están usando Gmail de Google, organizar fotos en Flickr o búsquedas en Internet con Bing están trabajando con información en la nube. Como Geoffrey Moore señala, lo interesante de la computación en nube es que comenzó como una tecnología para la empresa de negocios, pero fue impulsado por el público, con servicios como Facebook y Flickr. En los últimos años las empresas han comenzado a ver el valor de la computación en la nube como una solución tecnológica importante para las empresas y organizaciones de todo el mundo. Mirando a través de la información y en el más amplio panorama de la tecnología, no es difícil encontrar casos de éxito del cambio a través de la computación en nube, historias de desastres, y una gran cantidad de debate sobre lo que la computación en nube es, o no es. El propósito de este informe es examinar específicamente cómo la computación en nube puede ser empleada por las bibliotecas y lo que debe tenerse en cuenta antes de pasar a una solución de computación en nube.

El Espacio de trabajo de la Biblioteca

24159942385_db445eea48_m_d

Johnson, J. K.  Reworking Myth: Casting Lots for the Future of Library Workplaces, Montana State University, 2009.

Descargar

 

El propósito de este trabajo es proporcionar entendimiento sobre el futuro de los centros de trabajo de la biblioteca, en primer lugar, se establece la relación entre las funciones de Joseph Campbell de la mitología de las culturas tradicionales y textos al lugar de trabajo y, a continuación, se muestra las bibliotecas como lugares de trabajo con este tipo de textos. Tomando como punto de partida este marco, es posible recoger el ciclo fundamental inherente a la biblioteca de trabajo. Estos pasos sirven para sentar bases más en la comprensión de la biblioteca como lugar de trabajo y sus efectos sociológicos.

Recomendaciones para el uso de la RFID en las bibliotecas

24159835625_570f0abe22_n_d

Fortune, M.  [e-Book]  Guidelines for Using RFID Tags in Ontario Public Libraries, 2014

Descargar

Desde Book Industry Communication (BIC) produjo su guía en enero de 2008 se han producido algunos cambios significativos en el mundo de la biblioteca RFID. Las nuevas normas, nuevos equipos y una mayor cooperación entre los proveedores y sus clientes han cambiado radicalmente el panorama tecnológico. Esta guía pretende informar y asesorar a las personas que están pensando en invertir en RFID, por primera vez, así como ofrecer orientación a los adoptantes anteriores teniendo en cuenta las implicaciones del cambio. Esta guía ofrece una visión general de la tecnología RFID (Radio Frequency IDentification) la implementación de bibliotecas. Los puntos clave que muestran cómo la inversión en RFID puede proporcionar beneficios a largo plazo para el servicio de la biblioteca, y una experiencia de cliente mejorada se destacan a continuación.

Movilidad y Bibliotecas

[]

Rainie, L., et al. Mobile Connections to Libraries: 13% of those ages 16 and older have accessed library websites via mobile devices. Washington,, Pew Research Center’s Internet & American Life Project.  2012

Descargar

 

Alrededor del 13% de los usuarios de 16 años de edad han visitado sitios web de la biblioteca han accedido a los servicios de biblioteca con el dispositivo móvil. Se trata de la primera lectura en una encuesta nacional realizada por el Pew Internet Research Center & American Life Project sobre este tema.

Una encuesta anterior en 2009 por investigadores de la Universidad de Washington encontró que el 6% de los estadounidenses mayores de 16 años había utilizado un dispositivo móvil para conectarse a un sitio de la biblioteca, por lo que la incidencia de esta actividad se ha duplicado desde entonces.

Los que tienen más probabilidades de haberse conectado vía móvil a la biblioteca incluyen a los padres de hijos menores de edad, las mujeres, y los que tienen formación universitaria.

En total, la encuesta del Proyecto Pew Internet concluye que el 39% de los estadounidenses mayores de 16 años han accedido a un sitio de la Biblioteca en un momento u otro y, de ellos, el 64% visitó un sitio de la biblioteca en los últimos 12 meses. Esto se traduce en que el 25% de todos los estadounidenses mayores de 16 +  visitó un sitio de la Biblioteca en el último año.

Los que tienen más probabilidades de haber visitado sitios web de la biblioteca son los padres de los menores, las mujeres, las personas con educación universitaria, los menores de 50 años de edad, y las personas que viven en hogares con ingresos de $ 75,000 o más.

El 25% de los estadounidenses mayores de 16 años que visitaron un sitio web de la biblioteca en los últimos 12 meses tendían a hacerlo con frecuencia modestas:

– 3% de ellos iba todos los días o casi todos los días
– 9% fue por lo menos una vez a la semana
– 15% se dirigió varias veces al mes
– 27% fue por lo menos una vez al mes
– 46% Menos de una vez al mes

De ellos el 25% de los estadounidenses que fueron a un sitio web de la biblioteca en los últimos 12 meses:

– 82% de ellos realizaron búsquedas en el catálogo de la biblioteca para buscar libros (incluyendo los audiolibros y libros electrónicos), CDs,
y DVDs.
– El 72% recibió información de la biblioteca básica, como las horas de funcionamiento, ubicación de sucursales, o direcciones.
– El 62%  reservó libros, audiolibros y libros electrónicos, CDs y DVDs.
– 51% renovó un libro, un DVD o CD.
– El 51% utilizó una base de datos en línea. (edades 18-29).
– El 48% buscó información sobre los programas de la biblioteca o eventos. (Edades 50-64).
– El 44% para una investigación o ayuda.
– El 30% leer reseñas de libros o recomendaciones de libros.
-El 30% para comprobar si debían multas o pagar las multas en línea. (30-49 años)
– El 27% para registrarse en los programas de bibliotecas y eventos.
– El 22% para el préstamo o descargar un libro electrónico.
– El 6% reservar una sala de reuniones.

5 ideas destacadas para las Bibliotecas del Futuro

 

[]

5 ideas destacadas para las Bibliotecas del Futuro

Las bibliotecas deben innovar antes de perder una generación de nativos digitales.

Ver original

JIMMY DALY
Publicado 13 de febrero 2013

Las bibliotecas públicas se enfrentan a un duro desafío en estos momentos. La gente lee menos libros físicos – de largo la primera necesidad de las bibliotecas – pero todavía dependen de la biblioteca para obtener información. Paul Vogel, presidente de soluciones digitales del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS), dijo recientemente que el USPS es en el negocio del mensaje, no el negocio electrónico. Siguiendo esa línea de pensamiento, las bibliotecas están en el negocio de la información, no en el negocio de los libros. Los ciudadanos han ido siempre a las bibliotecas para obtener información e históricamente, la información proviene de libros. Pero ese proceso está cambiando, y para mantenerse al día, las bibliotecas tendrán que proporcionar información en diferentes formatos y en diferentes plataformas para que sea accesible a los usuarios.

La disponibilidad de ordenadores y conexiones a internet rivaliza con el préstamo de libros y los servicios de referencia que tradicionalmente han sido los servicios esenciales de las bibliotecas. En una encuesta nacional a los estadounidenses mayores de 16 años o más manifestaron:

-el 80% dicen que el préstamo de libros es “muy importante” entre los serivicios que proporcionan las bibliotecas.
-el 80% dice que los bibliotecarios de referencia son recurso un “muy importantes” entre los servicios que proporcionan las bibliotecas.
-el 77% dice que el libre acceso a ordenadores y disponer de conexiones a Internet es un servicio “muy importante” en las bibliotecas.

Por supuesto, no se trata sólo de cambiar los libros impresos por contenido digital. Las personas deben ser capaces de buscar recursos desde los dispositivos móviles y de otros lugares distintos que una biblioteca. Por suerte, los costos de la tecnología que proporciona tales servicios está bajando, pero si las bibliotecas no actúan rápidamente, podrían perder una generación de nativos digitales que esperan que la información sea accesible cuando y donde lo deseen.

Pew Internet recientemente ha publicado el informe “ Library Services in the Digital Age” , una encuesta en la que a los participantes se les preguntó qué querían ver en las bibliotecas del futuro.

Estas son algunas de las ideas que las personas respondieron:

1. Aplicaciones para acceder a los materiales y programas de la biblioteca : contestó el 35 por ciento de los estadounidenses mayores de 16 años.

2. El acceso a la tecnología  para probar nuevos dispositivos: contestado por el 35 por ciento de los estadounidenses mayores de 16 años en adelante.

3. Aplicaciones GPS de navegación para ayudar a los usuarios a localizar el material en el interior de los edificios de bibliotecas: contestado por el 34 por ciento de los estadounidenses mayores de 16 años en adelante.

4. Máquinas de préstamo o kioscos ubicados en toda la comunidad, donde la gente pueda consultar libros, películas o música sin tener que ir a la biblioteca en sí: contestado por el 33 por ciento de los estadounidenses mayores de 16 años en adelante.

5. Recomendación al estilo “Amazon” basadas en el comportamiento de los usuarios: contestado por el 29 por ciento de los estadounidenses mayores de 16 años.

Estándares del Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Buenos Aires

[]

Estándares del Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Buenos Aires / Comisión Técnica de Estándares del Sistema de Bibliotecas de la UBA. – 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Universidad de Buenos Aires. SISBI- Sistema de Bibliotecas y de Información, 2013. 88 p. ISBN 978-950-29-1449-7. ISBN-e 978-950-29-1454-1

Descargar

Las bibliotecas universitarias son herramientas para la enseñanza de grado, la educación continua de posgrado, el desarrollo de la investigación y la extensión. La visibilidad institucional que tienen las bibliotecas universitarias frente a los organismos de evaluación y acreditación de programas académicos, hace imperioso contar con esquemas normativos integrados, actualizados, precisos y medibles en pos de la calidad de los servicios y productos que generan las bibliotecas.

Los Estándares para el Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Buenos Aires ofrecen un conjunto de criterios básicos para que cada biblioteca planifique, defina, aplique y evalúe cada uno de sus servicios y productos.

La definición de estos estándares se enmarca en el contexto de los objetivos académicos, la política de gestión del conocimiento e información y los valores de la Universidad.

La implementación de estos estándares favorecerá el proceso organizativo y operativo de las bibliotecas, el funcionamiento efectivo como Sistema, con una visión estratégica que ofrezca servicios y recursos de información de calidad e innovadores, con la comunicación y el cambio como norte del quehacer cotidiano.

¿Cual es el modelo de negocio de compra de libros electrónicos más adecuado para una biblioteca?

shutterstock_144037288-300x225

¿Cual es el modelo de negocio de compra de libros más adecuado para una biblioteca? 

Si bien la disociación entre átomos y bits (continente y contenido)  flexibiliza las posibilidades de comercialización de libros electrónicos a través una amplia gama de propuestas de adquisición como son: compra fragmentada, pago por uso, lectura en streaming, licencia de descarga, licencias de un usuario, de dos o multiusuario; esta misma flexibilidad supone una de las cuestiones más complejas para quienes tienen que tomar decisiones y gestionan colecciones de libros electrónicos, decisión que tiene que ver con la no existencia de un modelo de negocio único y eficiente como es el caso de las revistas electrónicas. De entrada los bibliotecarios prefieren el modelo “Pick a Choose” o compra título a título tal como pone de manifiesto la encuesta de Library Journal, si bien hay que considerar qué es lo más adecuado para cada tipo de documento y demanda.  Entre las posibilidades a elegir tendríamos:

1. Compra a perpetuidad. Si bien la compra a perpetuidad es más cara, la biblioteca se ahorra pagar un dinero de renovación anualmente. Pero muchos editores son reacios a permitir que los proveedores ofrezcan esta opción, pues consideran que la llegada del libro electrónico está afectando negativamente a las ventas de libros impresos; mientras que las bibliotecas desean continuar teniendo la propiedad de aquellos títulos que compran como habitualmente sucedía en el universo impreso.

Para obras de demanda puntual, es decir best-sellers con un momento de alta demanda, que tienen un ciclo de circulación relativamente corto (14 o 18 meses) lo mejor es adquirirlas mediante una licencia de uso de un 1 año, ya que estas obras pierden actualidad y no merece la pena pagar por ellas hasta el triple de precio (100 euros) por preservarlas a perpetuidad. Cuando por 9 o 10 euros podemos ofertarlas en un contrato de un año. Con la colección digital hay que empezar a pensar en otros términos de gestión de la colección y preservación a largo plazo; ya que la colección de la biblioteca va a tener un carácter inestable, lo que conlleva a realizar una importante tarea de gestión del catálogo. Compraremos a perpetuidad (título a título) sólo aquellas obras que se considere que tienen suficiente calidad como para ser consideradas en un futuro clásicos, igual haríamos con los contenidos de no ficción.

2. Las colecciones, En u modelo de suscripción en el que los distribuidores ofrecen acceso a una gran base de datos de títulos de libros electrónicos por un período predeterminado de tiempo, por lo general un año, cuyo acceso termina si la suscripción no se renueva. La ventaja para la biblioteca es que consigue un buen número de libros a un coste relativamente moderado Aunque suelen tener muchos títulos de poca demanda, las colecciones son buenas cuando queremos hacernos con una colección inicial de libros electrónicos rápidamente; es decir tener una masa crítica para iniciar el servicio. Ya que no vamos a poner en marcha un servicio de préstamo de eBooks con 200 libros. Lo mejor es contratar una colección inicial para que haya sensación de “colección”. Por paquete el libro puede salir a un precio relativamente asequible. (2 a 10 euros). El problema de este modelo es que va a ver unos pocos libros que van a ser muy utilizados, y la gran mayoría de ellos se utilizarán pocas veces o nunca. Para evaluar el rendimiento de este modelo sería  importante estimar el coste por uso, en lugar del coste por título. Desde el punto de vista del vendedor el precio por título es muy bajo, y no genera muchos beneficios, una media de 4$ por título, además el editor necesita cubrir costos de alojamiento y mantenimiento de la plataforma. Por esta razón son reacios a incluir títulos que no han cumplido su ciclo editorial en el mercado impreso.

3. Patron Driver Adquistion (PDA) o Selección orientada por el usuario. Ofrece a la biblioteca la posibilidad de comprar automáticamente un titulo de mucho uso cuando se ha accedido al libro un número de veces acordado entre la biblioteca y el editor (PDA). Se trata de un sistema que puede ser importante en el futuro, pero actualmente son pocos los editores y distribuidores que ofertan este modelo, y siempre con pocos títulos. Aunque aquí la relación entre la demanda y la colección es totalmente adecuada. Ya que únicamente adquirimos los títulos que demandan los usuarios. Este modelo puede ser atractivo para algunas bibliotecas ya que los costes totales se reducen y la biblioteca sólo está pagando por el contenido que sus usuarios consumen.

El modelo de adquisición PDA obliga a la biblioteca a acordar con el agregador los límites de este programa para configurar la compra automática “activa”, basada en la demanda de copias. Este modelo es especialmente útil para las bibliotecas que ofrecen varias copias de los títulos más vendidos.

4. Pago por uso. En este modelo, al igual que en el modelo de suscripción, las bibliotecas pagan una cuota, a cambio de la posibilidad de disponer del catálogo completo de títulos, pagando además una cuota adicional por cada uso que se haga de ellos. El pago por uso es el sistema menos utilizado en bibliotecas, ya que sale caro. Más o menos uno o dos euros por préstamo, con lo cual las bibliotecas que lo hacen limitan el número de préstamos por usuario (En el caso de Suecia, la plataforma ELIB que opera en bibliotecas públicas desde hace 10 años sólo deja sacar 5 libros al mes por usuario) ya que de otra manera las previsiones presupuestarias pueden verse afectadas.

El modelo de pago por uso también puede ser una forma de equilibrar costo-eficiencia para las bibliotecas. También se está empezando a considerar este método para atender un servicio tan arraigado en las bibliotecas como es del  préstamo interbibliotecario, aún no resuelto en el contexto digital, en el que la biblioteca solicitante pagaría por el uso que hiciera del libro que necesita al editor.

[]

Algunos datos sobre uso de los diferentes modelos: – Suscripción a paquetes (27 por ciento) – Compra a perpetuidad (68 por ciento) – Pago por uso (1 por ciento). – PDA no llega al 1%. Los modelos más utilizados son los dos primeros. Aunque los 4 pueden compartir características en función de la licencia otorgada por el proveedor. Por ejemplo, una licencia puede restringir el número de usuarios simultáneos que pueden acceder a una copia o el número total de usuarios simultáneos que pueden acceder a un contenido.

Algunos editores utilizan también sistemas combinados como de Gruyter que ofrece paquetes que incluyen el libro impreso + la copia digital por alrededor de 140% del precio de la copia en papel;  o Safari que permite cambiar libros que no funcionan de los adquiridos en sus colecciones preestablecidas, por nuevos títulos, aunque el coste medio por suscripción es ligeramente mayor.

Consulta:

Alonso-Arévalo, Julio. Dónde comprar libros digitales en España. En: Conversaciones líquidas: buscando nuevas dimensiones sobre el libro digital. Peñaranda 25 de septiembre de 2013. Salamanca: FGSR, 2013

Alonso-Arévalo, Julio. Plataformas de préstamos de libros digitales en las bibliotecas públicas. En: Conversaciones líquidas: buscando nuevas dimensiones sobre el libro digital. Peñaranda 25 de septiembre de 2013. Salamanca: FGSR, 2013

Informe Apei sobre Bibliotecas ante el siglo XXI: nuevos medios y caminos

[]

Marquina, J. (2013). [e-Book]  Informe Apei sobre Bibliotecas ante el siglo XXI: nuevos medios y caminos. Oviedo, APEI, 2013

Descargar

Se puede decir que las bibliotecas son unas auténticas supervivientes con el paso del tiempo. Su capacidad de adaptación, transformación y evolución ante los cambios sociales, tecnológicos y económicos dan fe de ello. Las bibliotecas deben mirar al futuro viviendo el presente y teniendo muy claro cuál es su pasado. Éstas se enfrentan a nuevos usuarios, a nuevos formatos y soportes, a nuevas formas comunicativas y a una serie de retos y oportunidades que no deben dejar escapar.

La marca biblioteca debe seguir creciendo y mostrando su importancia, como viene haciendo siempre, ante la sociedad.Está claro que no todo en la biblioteca va a pasar por los nuevos avances tecnológicos que van surgiendo, incluso las nuevas modas que llegan, pero gran parte de este trabajo se centrará en ello. Se centrará en ello porque, ya sea una parte mínima o una parte importante a implantar en la biblioteca, hay que tener en cuenta que la biblioteca no puede mirar para otro lado cuando se habla de nuevas formas de comunicación, de información o de captar y acercar a los usuarios a sus instalaciones o contenidos. No se habla de dar una vuelta de 180 grados en la misión y objetivos de la biblioteca, se habla de sumar. De sumar nuevos servicios, nuevos objetivos, nuevos medios de comunicación y difusión para llegar a las personas, de sumar todo aquello que haga a la biblioteca ser una entidad referente dentro de la comunidad.

Percepciones del IFLA Trend Report

[]

¿Surcando las olas o atrapados en la marea? Navegando el entorno en evolución de la información : Percepciones del IFLA Trend Report [e-Book]  The Hagu : IFLA, 2013

Descargar

En el entorno global de la información el tiempo se mueve rápidamente. Por primera vez en 2010 la cantidad de información transmitida globalmente excedió 1 zettabyte, se espera que se duplique cada dos años. El monto del nuevo contenido digital creado en 2011 supera por millones al contenido de todos libros escritos hasta ahora. Los datos de la OCDE muestran que el tráfico en Internet ha aumentado en 13,000% en la última década; así pues, se ha creado más información digital entre 2008 y 2011, respecto a todos los registros previos en la Historia. A finales de septiembre de 2013, el nuevo Centro de Datos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) en Utah, Estados Unidos, será inaugurado con una capacidad de almacenamiento mayor a los 12 exabytes (12,000 petabytes) de información. Puesto en perspectiva, sólo 400 terabytes bastarían para almacenar todos los libros escritos en todos las lenguas y como 1 petabyte contiene 1,000 terabytes, esto sería menos del 1% de la capacidad de almacenamiento que tiene el nuevo centro en Utah (0.0033%).

Se identifican Cinco tendencias clave que cambiarán nuestro entorno de información.

Tendencia núm. 1: El universo digital en constante expansión concederá mayor valor a la formación de habilidades de alfabetización informativa como la lectura básica y las competencias con herramientas digitales. Las personas que carezcan de estas habilidades enfrentarán obstáculos para su inclusión en una creciente gama de áreas. La naturaleza de los nuevos modelos de negocios en línea influirán en gran medida en aquellos que puedan aprovechar, compartir y acceder exitosamente a la información en un futuro.

Tendencia núm. 2: La rápida expansión global de la información y los recursos educativos en línea harán más abundantes las oportunidades de aprendizaje, al ser estas más baratas y accesibles. Habrá mayor valor en el aprendizaje a lo largo de la vida, además de mayor reconocimiento a la educación no formal e informal.

Tendencia núm. 3: El aumento de datos e información que están en poder de los gobiernos y empresas sustentarán la elaboración de avanzados perfiles individuales, mientras que sofisticados métodos de monitoreo y filtrado de datos dentro de las telecomunicaciones harán más fácil y barato el seguimiento de las  personas. Se podrían experimentar gravesconsecuencias para la privacidad de las personas y la confianza en el entorno digital.

Tendencia núm. 4: Se presentan más oportunidades para la acción colectiva dentro de las sociedades hiperconectadas, al permitir el surgimiento de nuevas voces y promover el crecimiento de movimientos con un solo objetivo, a expensas de los tradicionales partidos políticos. Las iniciativas de gobierno abierto y acceso a los datos del sector público darán lugar a una mayor transparencia y a servicios públicos centrados en la ciudadanía.

Tendencia núm. 5: La proliferación de dispositivos móviles hiperconectados, sensores de red en aparatos e infraestructura, impresión tridimensional y tecnologías de traducción del lenguaje van a transformar la economía global de la información. Los modelos de negocios de diversas industrias experimentarán cambios generados por innovadores dispositivos que ayudarán a las personas a continuar económicamente activas desde cualquier lugar en el futro.

Algunas reflexiones sobre el préstamo de libros electrónicos en bibliotecas

 

http://farm8.staticflickr.com/7447/9902473215_6a105541d2_o_d.pn

La revolución electrónica ha llegado de forma rápida a través de la adopción de dispositivos de lectura electrónica. Según el informe de Library Journal, las bibliotecas, tanto públicas como universitarias, tienen previsto incrementar considerablemente sus presupuestos destinados a la compra de contenidos digitales. Las bibliotecas públicas están invirtiendo actualmente un 4% de su presupuesto en la compra de libros electrónicos, esta cifra se va a quintuplicar en los próximos 5 años llegando en 2017 al 20% del presupuesto que será destinado a la compra de e-books. En el caso de las bibliotecas universitarias la cifra se duplicará desde el 30% que se destinó en 2012 al 60% que se destinará a la adquisición de libros electrónicos en 2017. Ese cambio en la asignación presupuestaria en recursos, en un momento en que los presupuestos son restrictivos, tendrá un resultado sorprendente: la circulación de materiales impresos disminuirá, también porque las bibliotecas van a ofrecer menos materiales impresos, y a su vez acelerará el desplazamiento hacia otros recursos en formato digital.

El cambio es factible, aunque obliga  a las bibliotecas a repensar y adaptar el sistema. Parece claro que las bibliotecas pierden parte del control de algunas de sus tareas tradicionales ya que muchos de los servicios ofrecidos por parte de los distribuidores, basados en sistemas de adquisición integral y directa, imponen una serie de importantes restricciones sobre el modelo analógico.

Por su parte, los editores que enseguida articularon sistemas de venta on line para los clientes particulares, no tuvieron la misma agilidad para elaborar modelos adecuados para bibliotecas, temerosos de que estos podrían perjudicar sus modelos de negocio. Sin embargo, los estudios desarrollados hasta la fecha por parte de agencias como Pew Research ponen de manifiesto que la bibliotecas son un punto importante de comercialización y visibilidad del libro, y que precisamente son los usuarios de bibliotecas los lectores más intensivos, quienes más libros leen y quienes más libros compran.

Hay muchos jugadores en el entorno de la edición interesados en el libro digital y muchos temas aún pendientes de resolver, especialmente en el ámbito de las bibliotecas. En este contexto, los proveedores de libros electrónicos tratan de encontrar modelos de compra que sean atractivos para las bibliotecas intentando a la vez proteger los contenidos de la piratería y así generar, o al menos proteger, su fuente de  ingresos. Como resultado, hay una gran variedad de opciones disponibles para aquellas bibliotecas que deseen crear colecciones de libros electrónicos a través de plataformas de préstamo digital. Sin embargo esta amplia variedad de modelos también crea un entramado complejo para la gestión por para las bibliotecas.

Según un importante estudio llevado a cabo por JISC (Joint Information Systems Committee) sobre más de 40.000 estudiantes e investigadores del Reino Unido, contrariamente a lo que ocurre en el caso del libro de ficción, el usuario de las bibliotecas universitarias considera que debe ser fundamentalmente la propia institución quien les proporcione los materiales que necesitan. Si tomamos esta premisa como válida, en el caso la edición científica no vale como argumento el conflicto con el mercado público, de hecho todos los intentos de negocios orientados al usuario final en este ámbito han fracasado. Entonces,  ¿por qué no sé da una mayor fluidez en este nicho de mercado?

A este respecto nos preguntamos: ¿Cual es la particularidad del mercado del libro electrónico frente al de otros recursos digitales para no haber podido definir aún un modelo de negocio para bibliotecas tan eficiente como el desarrollado para las revistas electrónicas y bases de datos?

Las bibliotecas desean tener la misma autonomía en el mundo digital que en el mundo físico en términos de su política de compras, basada en un modelo que posibilite escoger directamente título a título del catálogo del editor, lo que les permitiría seleccionar los títulos de mayor interés para sus usuarios para disponer de ellos a perpetuidad, como sucedía hasta ahora con el libro impreso. ¿Qué impide la concreción de un modelo cercano a esta propuesta?

Recientemente la Federación Europea de Asociaciones de Bibliotecas, Información y Documentación ( EBLIDA) ha redactado un documento que apuesta por garantizar el libre acceso a la información, la educación, la cultura, el ocio y los contenidos; considerando que la llegada del libro digital ha llevado a que la política de desarrollo de la colección puede ser decidida por el editor y no por la biblioteca. Por lo que propone que se negocien “Modelos de Licencia Equitativos” y que todos los títulos de libros electrónicos que estén disponibles para la venta al público también lo deben estar para su adquisición y acceso por parte de las bibliotecas al mismo tiempo que salen al mercado y en todos los formatos compatibles.

Algunas bibliotecas de Estados Unidos ya han tomado la iniciativa en el desarrollo de plataformas de préstamo digital. El Consorcio de Bibliotecas del Condado de Douglas, en Colorado, han eliminado por completo el rol del distribuidor mediante la implementación de un modelo que negocia los acuerdos directamente con los editores para proveerse de libros electrónicos, y ha creado un host con la empresa española OdiloTK que no le hace depender de ningún proveedor de alojamiento de terceros. Ejemplo que ha sido seguido por las bibliotecas del Estado de Massachusetts. Por otro lado, las bibliotecas del Estado de Kansas querían cambiar de proveedor, manteniendo los libros de los que habían comprado el derecho de acceso a perpetuidad a Overdrive. Esta última consideró que los derechos estaban vinculados al hecho de seguir utilizando la plataforma. Sin embargo los tribunales consideraron factible el derecho a migrar los contenidos de los derechos digitales obtenidos a otra plataforma. La respuesta de Overdrive fue potenciar aún más las condiciones de vinculación entre plataforma y contenidos. Afortunadamente un aspecto interesante en este sentido es que las plataformas españolas son abiertas, de forma que permiten a la biblioteca configurar su colección para el préstamo digital, independientemente del proveedor y distribuidor del contenido.

Como recuerdan los editores, es bien cierto que los libros electrónicos ofrecen muchas ventajas sobre los libros impresos y tienen un enorme potencial para cambiar la forma en que interactuamos con los medios de comunicación. Estas ventajas, sin embargo, vienen acompañadas de una serie de desafíos e incertidumbres. La transición digital también ha agravado la capacidad de las bibliotecas para recopilar, organizar, mantener y facilitar el acceso a la información y recursos. Algunas bibliotecas públicas han expresado su frustración con los retos asociados al acceso limitado a los libros electrónicos de alta demanda, difíciles de negociar en los términos establecidos por las licencia ofrecidas por los vendedores de libros electrónicos.

En conclusión, por un lado la industria editorial considera que el atractivo del libro electrónico en las bibliotecas impacta directamente sobre el mercado del libro, y puede dañar su modelo de negocio; asímismo, también existe una evidente insatisfacción de las bibliotecas con la oferta y condiciones de uso y acceso establecidas casi unilateralmente por parte de los editores, existiendo el riesgo de que pueda darse un hecho inédito hasta ahora: que la lectura pública quede excluida del mercado editorial y que las bibliotecas no puedan poner a disposición de los usuarios muchos de los títulos que si lo están en el mercado para el resto de clientes. ¿Es posible llegar a acuerdos satisfactorios para unos y otros?