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La Biblioteca Pública de Toronto amplía sus servicios de apoyo social y en situaciones de crisis a más sucursales

Tiberio, Vanessa. “Toronto Public Library Expanding Social, Crisis Support Services to More Branches.” The Canadian Press, 16 de septiembre de 2025. Publicado en CBC News. https://www.cbc.ca/news/canada/toronto/toronto-library-crisis-services-1.7634871

Las bibliotecas públicas de Toronto se han convertido en un espacio clave en la respuesta a la crisis de salud mental y de personas sin hogar que atraviesa la ciudad. Desde 2023, se ofrece un programa piloto de apoyo social y de crisis en colaboración con el Gerstein Crisis Centre, que ha crecido rápidamente debido a la fuerte demanda. En 2025, ya son doce las sucursales que ofrecen estos servicios gratuitos en un entorno accesible y comunitario.

El origen del programa se encuentra en la inquietud del personal bibliotecario, que se sentía limitado a la hora de atender a personas vulnerables que acudían a las bibliotecas. La asociación con Gerstein permitió que trabajadores especializados en crisis estuvieran presentes para orientar y acompañar a quienes enfrentan problemas de salud mental, adicciones o situaciones de emergencia. Para el centro, la colaboración también ha supuesto una manera de llegar a personas que difícilmente accederían a sus instalaciones.

Los resultados han sido significativos: en un año y medio, más de 8.000 personas participaron en servicios de crisis y más de 1.000 actividades de bienestar, generando cerca de 12.900 interacciones entre usuarios y trabajadores de crisis. La oferta incluye desde asesoría breve y talleres de prevención del suicidio hasta actividades de grupo como música y ejercicio, que fomentan la conexión comunitaria y ayudan a reducir la soledad, un problema creciente en Toronto donde más de un tercio de los residentes dice sentirse solo de forma frecuente.

El impacto social es evidente. Los programas han reforzado la idea de la biblioteca como uno de los últimos espacios públicos gratuitos donde cualquiera puede encontrar apoyo y pertenencia. En 2025, solo en los primeros meses del año, más de 4.000 personas participaron en estas iniciativas y se registraron más de 8.300 interacciones con trabajadores de crisis. Los responsables prevén ampliar el programa a más sucursales, guiándose por los datos de participación y las necesidades específicas de cada comunidad.

En suma, la Biblioteca Pública de Toronto ha asumido un papel innovador como centro de apoyo social, convirtiéndose no solo en un lugar de acceso a la cultura, sino también en un punto de encuentro y cuidado para quienes más lo necesitan.

El 71% de los estadounidenses teme que la IA provoque una pérdida permanente de empleos

Reuters. “Americans Fear AI Permanently Displacing Workers, Reuters/Ipsos Poll Finds.” Reuters, August 20, 2025. https://www.reuters.com/world/us/americans-fear-ai-permanently-displacing-workers-reutersipsos-poll-finds-2025-08-19/

En EE. UU., una nueva encuesta realizada por Reuters/Ipsos entre adultos estadounidenses revela una profunda inquietud respecto al impacto de la inteligencia artificial (IA) en el empleo: el 71 % de los encuestados teme que la IA cause una pérdida permanente de trabajos.

Más allá del empleo, los ciudadanos expresan otras temores relacionados con la IA. El 77 % se muestra preocupado por su posible uso para provocar caos político, como la creación de videos falsos ultrarrealistas —por ejemplo, un video falso creado por IA que mostró a Barack Obama siendo arrestado— Además, el 48 % se opone a que la IA sea usada para determinar blancos en ataques militares, mientras que solo el 24 % lo aprueba; el resto no está seguro.

El encendido debate sobre la IA coincide con un nivel de desempleo todavía relativamente bajo —4,2 % en julio de 2025—, lo que sugiere que aún no se ha materializado una pérdida masiva de empleos, aunque el cambio en la naturaleza del trabajo ya preocupa.

Otros aspectos destacados del sondeo incluyen: el 61 % de los estadounidenses teme el elevado consumo eléctrico vinculado a los centros de datos de IA; existe preocupación por aplicaciones nocivas como bots que sostienen conversaciones romantizadas con menores, generación de información médica falsa o discursos racistas; dos tercios temen que la gente llegue a preferir compañías de IA en lugar de relaciones humanas, y sobre la educación, el 36 % piensa que la IA puede ayudar, el 40 % no lo cree así, y el resto está indeciso.

La encuesta se realizó en línea durante seis días, concluyendo el lunes anterior a su publicación, abarcó 4 446 adultos estadounidenses y tiene un margen de error aproximado del 2 puntos porcentuales.

¿Quieres barrios más seguros? Inviertan en bibliotecas. Cuando aumenta la financiación de las bibliotecas, la delincuencia tiende a disminuir

EveryLibrary. 2022. “Want Safer Neighborhoods? Invest in Libraries.” Medium. https://medium.com/everylibrary/want-safer-neighborhoods-invest-in-libraries-8c5259ad32e2 (consultado el 21 de julio de 2025).

El artículo plantea que invertir en bibliotecas públicas es una estrategia eficaz y comprobada para mejorar la seguridad y la calidad de vida en los vecindarios. Contrario a enfoques tradicionales que destinan presupuestos principalmente a la policía y la vigilancia, la pieza sugiere que las bibliotecas contribuyen de manera significativa a la reducción de la delincuencia y la violencia, además de fomentar el desarrollo social y económico de las comunidades.

Las bibliotecas públicas funcionan como espacios abiertos, accesibles e inclusivos que ofrecen recursos y programas para personas de todas las edades y condiciones. Son lugares de encuentro donde se promueve la educación, la cultura y la cohesión social, elementos esenciales para la prevención del crimen. En barrios vulnerables, las bibliotecas pueden ser refugios que ofrecen actividades constructivas y apoyo a jóvenes en riesgo, alejándolos de entornos potencialmente peligrosos.

El artículo cita estudios y ejemplos concretos que vinculan la presencia y actividad de las bibliotecas con una disminución en las tasas de violencia y delincuencia. Un caso destacado es el de bibliotecas en ciudades de Estados Unidos que, mediante programas de alfabetización, empleo, apoyo psicosocial y actividades extracurriculares, han contribuido a reducir el crimen juvenil y mejorar la percepción de seguridad en sus comunidades. En estos espacios, el acceso gratuito a tecnología, educación y servicios sociales fortalece la resiliencia comunitaria.

Un estudio reciente publicado en el Journal of Cultural Economics examina lo que ocurre cuando se abre una nueva sucursal de una biblioteca en Kansas City (Misuri). La ciudad tuvo doce sucursales de biblioteca durante muchos años. En 2013, añadieron la decimotercera sucursal, conocida como Woodneath Public Library Branch. Este estudio se centra en la sucursal de Woodneath. Los investigadores compararon los índices de delincuencia antes y después de la apertura de la biblioteca de Woodneath. Aunque no se redujeron todos los delitos, hubo un claro descenso en algunos tipos, como el vandalismo, los allanamientos y los robos. Esta reducción de la delincuencia fue más notable en la zona más cercana a la biblioteca.

El estudio también citaba las conclusiones de EveryLibrary, según las cuales, a medida que la financiación de las bibliotecas por persona aumentaba de 1995 a 2016, los índices nacionales de delincuencia descendían casi en la misma proporción. Esta tendencia parece exclusiva de las bibliotecas y no se aplica a todas las demás instituciones culturales públicas.

Los investigadores del estudio sobre bibliotecas de Missouri también descubrieron que las bibliotecas influyen en la forma en que la gente piensa sobre el riesgo de delincuencia. El artículo explicaba que cuando se construye una nueva biblioteca, suele haber más tráfico peatonal, mejor iluminación, cámaras de seguridad y nuevas rutas de patrulla policial. Todas estas mejoras ayudan a la gente a sentirse más segura y hacen que los barrios sean más acogedores.

De hecho, la mayoría de los estadounidenses ya ven las bibliotecas como espacios seguros. El 69% de los encuestados afirma sentirse cómodo en su biblioteca local. El estudio sugiere que esta reputación convierte a las bibliotecas en un excelente refugio para personas que, de otro modo, pasarían el tiempo en entornos menos seguros.

Invertir en bibliotecas se presenta como una política pública de prevención más eficiente y sostenible a largo plazo que la mera represión o vigilancia policial. Las bibliotecas proporcionan servicios integrales que abordan causas profundas de la inseguridad, como la pobreza, la falta de educación y la exclusión social. La financiación adecuada permite ampliar programas, mantener horarios accesibles y garantizar que las bibliotecas respondan a las necesidades cambiantes de la población.

Las bibliotecas del condado de Wake frente a la crisis de las personas sin hogar

Gallup, Jasmine. “Recharging and Referrals: How Wake County Libraries Are Taking on the Homelessness Crisis.” INDY Week, 2 de abril de 2025. https://indyweek.com/culture/recharging-and-referrals-how-wake-county-libraries-are-taking-on-the-homelessness-crisis/?utm_source=flipboard&utm_content=topic/libraries

En el condado de Wake, en Carolina del Norte (EE. UU.), las bibliotecas públicas han empezado a desempeñar un papel inesperado pero esencial en medio de la creciente crisis de personas sin hogar. Especialmente en sedes como la biblioteca Richard B. Harrison y la biblioteca regional Oberlin, se ha observado un aumento constante de personas que acuden no solo en busca de libros o acceso a la información, sino también de refugio, conexión a internet, electricidad para cargar sus teléfonos y un espacio seguro y digno donde pasar parte del día. Para muchas de estas personas, el teléfono móvil es una herramienta vital para mantenerse conectadas con posibles empleadores, servicios sociales o familiares, por lo que la posibilidad de recargarlo adquiere un valor enorme.

El artículo presenta el caso de John, un hombre que duerme en un parque cercano y que cada mañana llega temprano a la biblioteca para buscar trabajo a través de los ordenadores, informarse sobre recursos públicos o, simplemente, poder estar bajo techo. Junto a él, muchas otras personas encuentran en estos espacios no solo acceso a servicios básicos, sino también una sensación de normalidad, un lugar donde no ser juzgados ni expulsados de inmediato. Para muchos, la biblioteca representa el último bastión de respeto e inclusión en un entorno social y económico cada vez más adverso.

La situación responde a una realidad preocupante: según datos oficiales, la población sin hogar en Estados Unidos aumentó un 18 % entre 2023 y 2024. Solo en el condado de Wake, la organización Oak City Cares atendió en 2024 a unas 6 000 personas, muy por encima de las 1 500 de hace apenas dos años. Durante el último recuento puntual de personas sin techo, se registraron 992 durmiendo en la calle o en refugios la noche del conteo. Esto ha generado una presión creciente sobre los servicios públicos, entre ellos las bibliotecas, que se han visto obligadas a ampliar sus funciones más allá de su misión tradicional.

Ante esta situación, algunas bibliotecas están impulsando iniciativas innovadoras. Un ejemplo es la colaboración con la Universidad de Carolina del Norte en Pembroke, que permite que estudiantes de trabajo social realicen prácticas en bibliotecas. Su función es doble: apoyar directamente a los usuarios sin hogar y asesorar al personal bibliotecario sobre cómo abordar comportamientos difíciles, gestionar crisis emocionales o derivar a recursos de ayuda. Esta medida no solo profesionaliza la atención social dentro de las bibliotecas, sino que contribuye a formar redes de apoyo comunitario que trascienden los muros de estos centros.

Sin embargo, esta transformación no está exenta de dificultades. Las bibliotecas deben mantener un equilibrio delicado entre ser espacios abiertos para toda la comunidad y asegurar un ambiente seguro y funcional. Por ello, existen normas de conducta que prohíben, por ejemplo, dormir en las instalaciones o comportamientos disruptivos. En 2024, la biblioteca regional Oberlin tuvo que llamar a la policía en 17 ocasiones, en su mayoría por chequeos de bienestar, personas desorientadas o altercados menores. Lejos de criminalizar la pobreza, el enfoque del personal y de los guardias de seguridad busca intervenir con sensibilidad y respeto, evitando el uso de la fuerza siempre que sea posible.

Lo que está ocurriendo en Wake County refleja una transformación más amplia del papel de las bibliotecas públicas en la sociedad contemporánea. Frente a la insuficiencia de recursos sociales y la creciente marginación de sectores vulnerables, estos espacios se convierten, de facto, en nodos de contención social, donde se cruzan cultura, dignidad y asistencia. Aun cuando no pueden —ni deben— sustituir a los servicios de vivienda o salud pública, las bibliotecas están demostrando una capacidad de adaptación y una vocación inclusiva que las sitúa en la primera línea de respuesta a la emergencia social actual.

La muerte de la biblioteca pública: entre refugios sociales y pérdida de identidad cultural

Zac Bissonnette (8 de julio de 2025). The Death of the Public Library. The Free Press. Recuperado de https://www.thefp.com/p/the-death-of-the-public-library

Se analiza la crisis que atraviesan muchas bibliotecas públicas en Estados Unidos, un fenómeno que no puede atribuirse únicamente a la competencia con internet o el cambio en los hábitos culturales. Según el autor, Zac Bissonnette, el principal desafío para estas instituciones es la creciente presencia de personas en situación de calle que utilizan las instalaciones como refugio, lo que transforma radicalmente la experiencia de los usuarios tradicionales y el rol social de las bibliotecas.

Bissonnette describe su visita a la biblioteca pública Mandel, en West Palm Beach, Florida, como un ejemplo emblemático. Allí, las áreas comunes están ocupadas por personas sin hogar que pernoctan, consumen alcohol o sustancias, y a menudo provocan un ambiente incómodo debido a olores o comportamientos que dificultan la concentración. Esta situación, aunque impulsada por la buena intención de ofrecer un espacio seguro, termina por alienar a los lectores y estudiantes que buscan un entorno tranquilo para sus actividades. En consecuencia, la biblioteca registra una disminución significativa tanto en el número de visitantes como en los préstamos de libros y otros materiales.

Entre 2012 y 2019, la biblioteca Mandel vio caer sus visitas en un 27 % y la circulación en un 26 %, reflejando un patrón que se repite en otras bibliotecas públicas. Este descenso representa una pérdida de relevancia y eficacia de estos espacios, que históricamente han sido centros comunitarios vitales para la educación, el acceso a la cultura y la inclusión social. El artículo subraya que la crisis es también una crisis de identidad: las bibliotecas están atrapadas entre la necesidad de atender a personas vulnerables y la obligación de mantener un ambiente propicio para la lectura y el estudio.

Para enfrentar esta compleja realidad, Bissonnette sostiene que las soluciones deben ir más allá de medidas superficiales como renovaciones físicas o incrementos en el presupuesto para tecnología. En cambio, se requieren políticas integrales que integren la labor social con la función cultural y educativa de las bibliotecas. Esto implica coordinar con servicios sociales locales para proveer asistencia adecuada a las personas sin hogar, capacitar al personal para manejar estas situaciones y establecer normas claras sobre el uso del espacio público. La clave es encontrar un equilibrio que permita proteger a todos los usuarios y preservar la misión central de la biblioteca como un lugar accesible, seguro y atractivo para la comunidad.

Finalmente, el artículo advierte que, sin estas intervenciones, las bibliotecas públicas corren el riesgo de perder su función histórica y transformarse en refugios informales que no cumplen plenamente con sus objetivos culturales ni sociales. La supervivencia y revitalización de las bibliotecas dependerá de la capacidad para adaptarse y redefinir su papel en un contexto social cada vez más complejo y desigual.

El uso de la inteligencia artificial (IA) en el trabajo se ha casi duplicado en los dos últimos años

Pendell, Ryan. “AI Use at Work Has Nearly Doubled in Two Years.” Gallup, June 16, 2025. https://www.gallup.com/workplace/691643/work-nearly-doubled-two-years.aspx

El uso de IA en el entorno laboral se ha acelerado notablemente, especialmente entre empleados de oficina y mandos intermedios. No obstante, sigue habiendo un déficit significativo en estrategias organizacionales claras y en percepción del valor de estas herramientas —lo que indica oportunidades para mejorar la implementación y formación en el uso de IA.

En un artículo publicado el 16 de junio de 2025, Gallup revela que el uso de la inteligencia artificial (IA) en el trabajo en EE. UU. se ha casi duplicado en los dos últimos años.

Cifras clave:

  • El porcentaje de empleados que usa IA al menos unas veces al año aumentó del 21 % al 40 %.
  • El uso frecuente (varias veces por semana o más) también casi se duplicó, pasando del 11 % al 19 %.
  • El uso diario de IA se duplicó en el último año, de un 4 % a un 8 %.

El incremento se observa principalmente en trabajos de oficina. El 27 % de estos empleados utiliza IA con frecuencia, 12 puntos más que en 2024. Las industrias con mayor adopción son tecnología (50 %), servicios profesionales (34 %) y finanzas (32 %), mientras que en producción y atención al cliente el uso se mantiene entre 9 % y 11 %.

Los líderes (managers de managers) utilizan IA con más frecuencia: el 33 % lo hace varias veces por semana, comparado con el 16 % entre los empleados individuales.

Pese a este aumento, solo el 15 % de los empleados cree que su trabajo correrá peligro por la automatización o la IA en los próximos cinco años — cifra sin cambios desde 2023. Este temor es ligeramente mayor en tecnología, comercio minorista y finanzas.

Aunque muchas organizaciones están integrando IA —el 44 % de los empleados lo señala—, solo el 22 % cuenta con una estrategia clara y el 30 % dispone de políticas u orientaciones formales. Esto revela una brecha importante entre adopción e implementación regulada.

Por último, solo el 16 % de los usuarios piensa que las herramientas de IA que les brinda su empresa son útiles. Sin embargo, quienes las utilizan para interactuar con clientes reportan efectos positivos en un 68 % de los casos, frente a solo un 13 % entre los que no las usan.

Estado actual de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la sociedad 2025

Brennan, Kate, Amba Kak y Sarah Myers West. Artificial Power: AI Now 2025 Landscape. AI Now Institute, 3 de junio de 2025. https://ainowinstitute.org/wp-content/uploads/2025/06/FINAL-20250602_AINowLandscapeReport_Full.pdf

El informe Artificial Power: AI Now 2025 Landscape Report, publicado el 3 de junio de 2025 por el AI Now Institute, ofrece un análisis crítico sobre el estado actual de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la sociedad. El documento destaca cómo las grandes empresas tecnológicas, como Microsoft, Amazon, Google y Meta, han consolidado un poder significativo que influye en diversos aspectos de la vida pública.

El documento subraya cómo las principales empresas tecnológicas —Microsoft, Amazon, Google y Meta— han acumulado un poder significativo, no solo en términos económicos, sino también en su capacidad para influir en las políticas públicas, en la investigación académica y en la vida cotidiana. Esta concentración de poder plantea serias preocupaciones sobre la rendición de cuentas, la equidad y la capacidad de los gobiernos para regular de forma eficaz estas tecnologías.

Uno de los aspectos más destacados del informe es su crítica a las narrativas dominantes sobre la inteligencia artificial. En particular, cuestiona los discursos en torno a la inteligencia artificial general (AGI) y la supuesta «carrera armamentista» global en IA. El informe sostiene que estos relatos tienden a desviar la atención del impacto real que los sistemas actuales de IA están teniendo sobre el trabajo, la economía y la estructura social. En lugar de enfocarse en escenarios hipotéticos, el informe propone centrar los esfuerzos en abordar los problemas concretos que ya están afectando a millones de personas.

El impacto de la IA en el mundo laboral es otro de los temas centrales. Según el informe, la automatización impulsada por la IA está provocando una reestructuración del empleo que afecta especialmente a los trabajadores en condiciones precarias. Aunque a menudo se prometen mejoras en eficiencia y productividad, los beneficios no se reparten equitativamente y los trabajadores rara vez tienen voz en los procesos de toma de decisiones relacionados con la introducción de estas tecnologías. Esta asimetría contribuye a reforzar las desigualdades existentes y a erosionar derechos laborales fundamentales.

Ante este panorama, el AI Now Institute propone una serie de recomendaciones clave. Entre ellas, destaca la necesidad de implementar políticas que frenen la concentración del poder corporativo, fomenten la competencia y garanticen el acceso equitativo a los recursos tecnológicos. También subraya la urgencia de fortalecer los derechos laborales, dando mayor participación a los trabajadores en la gobernanza tecnológica. Finalmente, aboga por un enfoque regulatorio que priorice la justicia social, integrando consideraciones de equidad, inclusión y sostenibilidad en todas las fases del ciclo de vida de los sistemas de IA.

En conjunto, el informe plantea una llamada de atención clara: para que la inteligencia artificial beneficie realmente a la sociedad, es necesario abordar de forma estructural las dinámicas de poder que hoy dominan su desarrollo y aplicación.

Principales hallazgos del informe

  1. Concentración de poder en Big Tech: El informe señala que estas corporaciones han acumulado una ventaja considerable en términos de datos y capacidad computacional, lo que les permite dominar el desarrollo y la implementación de sistemas de IA. Esta concentración de poder plantea desafíos para la rendición de cuentas y la equidad en la sociedad.
  2. Mitos en torno a la IA: Se critica la narrativa predominante sobre la inteligencia artificial general (AGI) y la carrera armamentista en IA, argumentando que estas ideas desvían la atención de los problemas reales y urgentes relacionados con la tecnología actual.
  3. Impacto en el trabajo y la economía: El documento destaca cómo la automatización impulsada por la IA está afectando negativamente a los trabajadores, especialmente a aquellos en roles precarizados, y cómo las promesas de eficiencia a menudo no se traducen en beneficios equitativos para la sociedad en general.
  4. Necesidad de regulación efectiva: El informe aboga por una regulación que no solo se centre en la transparencia y la auditoría técnica, sino que también considere el contexto social y político en el que operan los sistemas de IA.

Servicios de información local para personas migrantes: una ruta de atención desde las bibliotecas

CERLALC. Servicios de información local para personas migrantes: una ruta de atención desde las bibliotecas. Bogotá: CERLALC, 2024.

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En respuesta a los crecientes flujos migratorios en la región, el CERLALC, en colaboración con la Oficina Regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe, ha lanzado un proyecto regional que involucra a cinco países: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Este proyecto tiene como objetivo promover, mediante la palabra escrita y oral, y el acceso significativo a la información, la garantía de los derechos sociales, educativos y culturales de las personas en situación de movilidad.

La publicación destaca la importancia de las bibliotecas como espacios seguros y accesibles que pueden ofrecer servicios de información adaptados a las necesidades de las personas migrantes. Se enfatiza la necesidad de sensibilización, fortalecimiento de capacidades y desarrollo de estrategias dirigidas a la atención de esta población. Para ello, se cuenta con la asesoría de especialistas en lectura, educación, literatura y migración, como Evelyn Arizpe, Fanuel Díaz y Nelly Cantú

Además, se planea la implementación de actividades como conferencias, talleres y espacios de intercambio de experiencias, con el objetivo de fortalecer las capacidades de mediadores culturales, bibliotecarios y otros actores clave en la atención a la población migrante. Se brindará formación y acompañamiento a un grupo de 50 personas entre bibliotecarias, bibliotecarios, mediadoras y mediadores de lectura de los cinco países participantes. Las experiencias desarrolladas serán sistematizadas y difundidas para promover acciones similares en otros países de la región.

Este enfoque reconoce el papel transformador de la lectura, la escritura y la oralidad en la inclusión y el bienestar de las personas migrantes, posicionando a las bibliotecas como actores clave en la garantía de sus derechos humanos.

Durante la guerra las bibliotecas de Ucrania están siendo centros clave de ayuda humanitaria, refugios, espacios de aprendizaje y apoyo emocional

Lopatovska, Irene, Grace Pickering, y Celia Coan. 2025. «Ukrainian Public Libraries During the Russia-Ukraine War: Supporting Individuals, Communities, and the Nation.» Journal of Librarianship and Information Science. https://doi.org/10.1177/09610006251326610

Este estudio analiza el papel de las bibliotecas públicas ucranianas durante la guerra entre Rusia y Ucrania. A través de entrevistas con doce directores de bibliotecas en distintas regiones del país, se recopilan testimonios sobre cómo el conflicto ha impactado sus servicios y funciones.

Los resultados confirman que muchas bibliotecas se han transformado en centros clave de ayuda humanitaria, refugios, espacios de aprendizaje y apoyo emocional. Además, han impulsado nuevas iniciativas relacionadas con la alfabetización mediática, la descolonización de las colecciones y el fortalecimiento de la identidad nacional ucraniana.

A partir de los datos recogidos y de la literatura existente, los autores proponen un marco teórico que identifica las necesidades de los usuarios en contextos de guerra, que van desde necesidades básicas (psicológicas, físicas, de seguridad e informativas) hasta la necesidad de pertenecer a una comunidad y una nación. Este marco, aunque contextualizado en Ucrania, puede aplicarse también para comprender el valor y las funciones de las bibliotecas públicas en otras partes del mundo.

Servicios bibliotecarios a personas sin hogar

«Libraries Serve Homeless and Low-Income Users: How Public Libraries Welcome Them«. EveryLibrary. Last modified February 2, 2022. https://action.everylibrary.org/libraries_serve_homeless_and_low-income_users

Cuando se trata de personas que están en situaciones de falta de vivienda o ingresos bajos, las bibliotecas públicas, especialmente las de áreas urbanas, caminan por una línea delgada. Por un lado, se han dedicado a tratar a todos los usuarios con respeto y dignidad. Pero, por otro lado, aquellos que luchan a menudo traen desafíos que la mayoría de las bibliotecas y su personal no están los suficientemente preparados para manejar.

A pesar de esto, las bibliotecas públicas y las muchas y diversas personas que trabajan en ellas a menudo se acercan a sus visitantes sin hogar o de bajos ingresos para ayudarlos a encontrar comida, ropa, refugio, junto con un entorno amigable y acogedor. Este ensayo examina cómo lo hacen y los resultados que se generan.

¿Qué caracteriza a las poblaciones sin hogar y de bajos ingresos? Según Homelessness.org, las causas de la falta de vivienda no se pueden clasificar en categorías específicas. En cambio, es una amalgama de factores que incluyen:

  • Falta de vivienda asequible y la escala limitada de los programas de asistencia para vivienda.
  • Los salarios por hora son demasiado bajos para que las personas puedan permitirse una vivienda en muchos lugares.
  • Oportunidades de empleo reducidas.
  • Disminución de la disponibilidad de asistencia pública.
  • Ausencia de atención médica asequible.
  • Violencia doméstica.
  • Enfermedades mentales.
  • Adicciones (especialmente para los pobres y adictos).

Pero, ¿no podría cualquiera de nosotros caer en alguna de estas situaciones en cualquier momento? ¿Qué pasaría si tienes un buen trabajo pero de repente te despiden? ¿Qué pasa si te enfermas o quedas discapacitado y no puedes encontrar cobertura de salud para pagar hospitalización, medicamentos o equipo adaptativo?

La próxima vez que veas a personas que parecen estar pasando por un mal momento descansando en los muebles de una biblioteca o bañándose en los baños, imagina que estás en una o más de las circunstancias mencionadas. Luego, ofrece algunas palabras amables para reconocerlos y su derecho a usar la biblioteca, como cualquier otra persona.

Las bibliotecas públicas se financian principalmente a través de los gobiernos locales, a veces complementadas por donaciones privadas y subvenciones de los gobiernos estatal y federal. Una encuesta anual para el año fiscal 2019 mostró que las bibliotecas públicas gastaron un promedio de 44.88 $ por persona dentro de su área de cobertura.

Este monto no es mucho una vez que se deducen los salarios del personal, las nuevas tecnologías y las sustituciones, los libros y suscripciones de libros y revistas en papel y en línea, los eventos públicos y otros gastos. Y deja poco o ningún fondo para ofrecer comodidades cotidianas a aquellos que no pueden permitírselas de otro modo. Pero, ¿es realmente responsabilidad de las bibliotecas públicas?

Un ambicioso proyecto para abordar algunas de estas necesidades fue un estudio de 2016 sobre los determinantes sociales de la salud, que involucró una asociación entre la Universidad de Pennsylvania y la Free Library of Philadelphia, con 54 sucursales. Sus hallazgos hablaron de manera elocuente sobre el papel de las bibliotecas urbanas y cómo sirven a los usuarios de diferentes orígenes y necesidades, especialmente en relación con el papel de las bibliotecas en la salud pública. El estudio encontró que las bibliotecas públicas:

  • Abordan los determinantes sociales de la salud.
  • Son una red de seguridad para las poblaciones vulnerables.
  • Están comprometidas con el servicio público.

Al concluir, los autores señalan que, “aunque la salud no ha sido históricamente el centro de sus misiones, las bibliotecas ocupan un lugar único en la vida pública, lo que las convierte en poderosos socios para construir una cultura de salud”. Una cultura de salud, en términos generales, puede implicar desde la confianza en el personal de la biblioteca hasta la información que comparten o las referencias locales para obtener más ayuda.

Pocas bibliotecas públicas urbanas han logrado la escala de la Free Library de Filadelfia en cuanto a la ayuda a las poblaciones vulnerables. Sin embargo, te sorprenderá saber lo que muchas están haciendo para ayudar.

Las bibliotecas públicas logran mucho para los usuarios necesitados al colaborar con varias agencias y organizaciones locales para dirigir a los usuarios de bajos ingresos y sin hogar hacia servicios más allá de los recursos y el ámbito de la biblioteca. Un grupo de académicos describe esta posición como un “recurso a nivel meso”. Un ejemplo de esto es el Sistema de Bibliotecas Públicas de Rochester (Nueva York), con diez sucursales en toda la ciudad de poco más de 200,000 habitantes (sin contar la extensa área metropolitana).

Rochester enfrenta muchos desafíos relacionados con la pobreza además de la falta de vivienda e ingresos bajos. Pero la sucursal central de la biblioteca pública apoya una asociación colaborativa llamada el Centro de Recursos para la Biblioteca (LROC), entre la red de bibliotecas y agencias locales de servicios humanos.

El LROC, que emplea a empleados y voluntarios de organizaciones relevantes, conecta a los usuarios con los siguientes servicios y recursos:

  • Vivienda
  • Alimentos
  • Ropa
  • Refugio
  • Ingresos
  • Gestión de casos
  • Atención médica
  • Asistencia legal
  • Empleo

El Centro “ofrece servicios a las personas sin hogar, aquellas en peligro de quedarse sin hogar y aquellas que necesitan acceso a varios recursos”, todos sin barreras de acceso.

Las bibliotecas públicas son una de las pocas instituciones donde las personas que enfrentan dificultades personales y comunitarias pueden acudir en busca de ayuda, con la confianza de que el personal de la biblioteca no las juzgará, explotará ni las tratará como visitantes no bienvenidos.

Aún así, los problemas experimentados por los usuarios de bibliotecas con ingresos muy bajos rara vez se resuelven sin conflictos, ya sea entre los usuarios de bibliotecas más acomodados y sus contrapartes sin hogar o entre las bibliotecas públicas y las comunidades más amplias que las albergan.

Desde 2016, el Pew Trust ha estado siguiendo las bibliotecas públicas en ciudades como el Distrito de Columbia, Dallas, Salt Lake City y Denver. Estos lugares estuvieron a la vanguardia del rediseño de sus bibliotecas más grandes para cumplir con las necesidades tanto de las personas sin hogar como de otros usuarios.

¿Creerías que algunas ciudades, como Denver, Seattle y Alexandria (VA), han ido tan lejos como para convertir antiguos centros comerciales en espacios habitacionales para personas sin hogar y otros que necesitan vivienda? Quizás, en el futuro, en lugar de construir nuevas bibliotecas, las bibliotecas existentes que busquen nuevos espacios podrían compartir y ocupar las áreas más grandes de antiguos centros comerciales que alguna vez contenían grandes almacenes.