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Humos digitales: la revolución del libro electrónico y el futuro de la lectura

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Jason Merkoski: Burning the Page: The eBook Revolution and the Future of Reading. Sourcebooks, Inc., Napersville, Illinois, 2013, 234 pp, Paperback, $15.00, ISBN 13-978-1-4022-8883-8

» En el futuro, habrá un sólo libro,será un gran libro que incluya todos los demás dentro de él «(P134).

Jason Merkoski era un gerente de desarrollo, gerente de producto, y el primer evangelista de tecnología en Amazon. Él ayudó a inventar la tecnología utilizada en los libros electrónicos de hoy en día, y fue miembro del equipo de lanzamiento de cada uno de los tres primeros dispositivos Kindle. Con formación en matemática teórica en el MIT, trabajó durante casi durante dos décadas en las telecomunicaciones y el comercio electrónico con los mayores minoristas en línea de Estados Unidos, y ha trabajado con los editores grandes y pequeños para dar forma al futuro de los libros electrónicos. Como pionero digital, escribió y publicó la primera línea de libros electrónicos en la década de 1990. Como futurista, está habita en su casa de Seattle o Silicon Valley, a pesar de que se siente atraído por el desierto de Nuevo México, donde se puede encadenar su hamaca y mirar a las nubes y los petroglifos antiguos.

«Burning the Page» es de lo más interesante viene a ser una especie de declaración sobre la manera que ingenieros de élite y directivos de empresas perciben el mundo y el futuro digital con la certeza de que el cambio social positivo puede ser diseñado y todos pueden beneficiarse, aunque algunos claramente más que otros.

“Hace cuatro años, yo estaba muy cansado de leer en pantalla, y me propuse volver a leer en papel, en real, en medios tangible, pero sin olvidar lo que he aprendido acerca de la interactividad. Traté de crear un videojuego de papel. Al principio fue una idea. El primer prototipo, que hice hace cinco años, se trata de un libro que le gustaría ser un juego de video, y con un montón de sensores en el interior. Es un libro de verdad, un libro de papel. Este libro sabe que su posición en el espacio, reconoce del Norte y del Sur, cuenta con un altavoz y un zumbador, tiene noción del tiempo, y puede generar sonido. Cada página tiene un color y sonido, y usted tiene que reproducir la misma melodía. Es muy difícil. Funciona. Por supuesto, hay un ordenador detrás de él con la electricidad. Es muy complejo. “

«La revolución ebook nos permite, de una vez por todas conocernos a nosotros mismos. Como cultura, ya no tenemos que temer a la muerte … Ya no hay que temer la cultura pérdida, aunque hemos de tener en cuenta que hay una nueva forma futurista de biblioteca que arde a través de virus selectivos que atacan los centro de datos y arrasan con los libros electrónicos, como si fueran vándalos o hunos digitales»(P173).»

«Tal vez porque podemos estar avanzando hacia una especie de horizonte de sucesos de la era digital, es muy difícil que alguien pueda ver y juzgar el valor de cambio de hoy, sin duda, más aún cuando todavía se siente que en cierta manera que se ha empujado a la cultura a través de un camino determinado, por eso deben ser las generaciones futuras las que deban juzgar el valor de esa propuesta»

Jason Merkoski

Informe de la autopsia de la biblioteca Universitaria 2050

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Paul Cezane «la autopsia»

Informe de la autopsia de la biblioteca Universitaria 2050

By Brian T. Sullivan Por Brian T. Sullivan

2011

Ver original

«Insensible of mortality, and desperately mortal.» ­Shakespeare –

La biblioteca universitaria ha muerto.  A pesar de un diagnóstico temprano, la negación audaz frente a los síntomas cada vez más graves ha llevado a su deterioro y desaparición. La biblioteca universitaria murió sola, descuidada y olvidada por un mundo que en una ocasión la veneraba como el corazón de la universidad. En su lecho de muerte, se podían escuchar mascullar maldiciones en contra de Google y algo acerca de un gurú de la biblioteca del pasado llamado Ranganathan.

Aunque las causas de muerte son múltiples, el informe de la autopsia  destaca algunos de los factores clave.

1. Las colecciones de libros se volvieron obsoleta. Las colecciones totalmente digitalizadas de casi todos los libros disponibles en el mundo hicieron innecesarias las de libros impresos. Los estudiantes individuales ahora pagan por suscripciones a cualquiera de varios de los principales proveedores de libros digitales de acceso ilimitado. Los libros pueden ser visualizados en línea en cualquier momento o descargados a un dispositivo portátil. Algunas universidades han optado por suscripciones institucionales a colecciones de libros digitales, administrados por sus departamentos de informática. La mayor parte de estas colecciones se originaron en las bibliotecas físicas, que firmaron su propia sentencia de muerte con ofertas para digitalizar sus libros gratuitamente.

2. La formación de usuarios ya no era necesaria. Para competir con una nueva generación de motores de búsqueda, los proveedores de bases de datos se vieron obligados a crear herramientas más fáciles de usar, al igual que las bases de datos se hicieron más intuitivas y fáciles de usar, por lo que la formación de usuarios en el uso de herramientas arcaicas ya no era necesaria. Casi todas las cuestiones pendientes actualmente pueden ser respondidas por profesores (véase el número 3) o informáticos (véase el número 4).  La causa fue en gran parte propiciada por el trabajo de los bibliotecarios universitarios que facilitaron la mayor parte de estos avances en la tecnología de explotación de base de datos.

3. La alfabetización informacional se integró plenamente en los planes de estudios. Como cada docente incorporó la alfabetización en información en su programas de enseñanza, se convirtió en parte del programa general de estudios de las universidades. Fue la persistencia de los bibliotecarios, que en los últimos días de la biblioteca universitaria perdieron la fe en su capacidad de transmitir conocimientos útiles a los estudiantes, lo que propició la adopción universal de la alfabetización informacional. Los bibliotecarios también jugaron un papel clave en el desarrollo de los nuevos planes de estudio que incluían la alfabetización informacional.

4. Las bibliotecas y los bibliotecarios fueron adsorbidos por los departamentos de informática. Los Edificios de las bibliotecas se convirtieron en laboratorios de informática, espacios de estudio, y sedes para los departamentos de tecnologías de la información. La gestión de la colección se convirtió en una mera cuestión de mantener las suscripciones a base de datos recomendados por la facultad. La catalogación se convirtió en  ámbito exclusivo de los distribuidores de libros y colecciones de revistas (donde  a menudo ex-bibliotecarios contratados ayudan en el proceso).

5. Desaparecieron los Servicios de referencia que fueron reemplazados por los cada vez mejores motores de búsqueda y redes sociales, junto con los servicios de asistencia en tecnología de la información -que eran más baratos.  Sin necesidad de preocuparse de rango académico y las calificaciones profesionales, la mayoría de los colegios presentaron informes sobre el nivel de satisfacción de los estudiantes en relación con el coste del servicio.  Fueron los propios  bibliotecarios a  través del desarrollo de «niveles de referencia» quienes desviaron por primera vez las preguntas de referencia básica para que las consultas fueran respondidas por empleados no profesionales contratados por bajos salarios con una formación mínima.

6. Economía falsas de calidad Algunos administradores admiten que el anterior modelo de  bibliotecas y bibliotecarios proporcionaba mejores resultados que el nuevo modelo: Servicio personal, asistencia en la investigación profesional, el acceso a fuentes de información de alta calidad. Pero eran tan pocos los estudiantes que aprovechaban al máximo los recursos disponibles que los servicios ya no eran económicamente justificables. Desde que llegó a ser tan fácil y barato encontrar los recursos adecuados,  ya no fue una opción valida respecto a los problemas de liquidez. Fue la adopción generalizada de las primeras herramientas como Wikipedia y Google Scholar por parte de los bibliotecarios lo que abrió la puerta a considerar que  las bibliotecas universitarias y de los bibliotecarios eran un lujo prescindible.

Al mismo tiempo, la muerte de la biblioteca universitaria ha sido aclamada por muchos como un progreso y el siguiente paso lógico en la evolución de los sistemas de información.

En resumen, es muy posible que la vida de las bibliotecas universitarias podrían haberse salvado si la última generación de bibliotecarios hubiera concebido un camino más realista hacia el futuro y dedicando menos tiempo a tendencias anticuadas basadas en tópicos tales como  «Siempre habrá  libros y bibliotecas » o  «La gente siempre va a necesitar de los  bibliotecarios para saber cómo utilizar la información. Los bibliotecarios plantaron las semillas de su propia destrucción y son responsables de su propia caída.

Brian T. Sullivan es un bibliotecario de la universidad de Alfred.

Bibliotecario con un café con leche


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http://libguides.library.albany.edu/profile.php?uid=13747

Algunos de nosotros conocemos a Jesús, bibliotecario salmantino extraordinariamente creativo en su trabajo en la Universidad de Albany, a raíz de sus innovaciones, tales como bibliotecario con un café con leche  “Librarian with a Latte” un auténtico servicio de referencia 2.0 personalizado. Jesús acude cada semana  puntualmente en horas fijas a la cafetería de la universidad con su ordenador portátil y su cartel amarillo al estilo “hombre anuncio”, para en un ambiente totalmente distendido, mientras se toma el café resolver dudas de referencia y formación en información de cualquier alumno que se acerque a su mesa. “Bibliotecario con un café con leche” es una estrategia que utiliza para contactar con los estudiantes de primer grado, que funciona de la siguiente manera:

1 – Comunicación. Envía un correo electrónico a todos los miembro de la universidad a través de su lista de correo. Diciendo algo así:

“Soy Jesús, tu bibliotecario! Me gustaría ofrecer a los estudiantes la oportunidad de obtener algún tipo de asistencia personalizada en el café. Si tienes un trabajo de investigación,  o cualquier otro tipo de tarea voy a estar el miércoles a las 11 en la cafetería de la universidad, me conocerás por el cartel amarillo que pone “bibliotecario con un café con leche.” 

“Necesitas de una bibliografía completa  en sólo cuatro días! ¿Necesita ayuda para encontrar  3 artículos sobre un tema? Te puedo ayudar! Estaré en la cafetería EXPRESO ROYALE de 5 – 7 pm, este lunes con un ordenador portátil. Vamos a discutir el tema y voy a ayudarte a encontrar los artículos que necesitas.”

 “Buena suerte con sus los exámenes finales! El semestre va a acabar pronto y bien merecido tienes las vacaciones de verano que ya están a la vuelta de la esquina. “Bibliotecario con un café con leche” estará hoy en la cafetería de 11 a 12 am, si necesitas cualquier ayuda de última hora, por favor no dudes en ponerte en contacto conmigo.”

El correo electrónico debe ser breve, informal y fácil de leer – la intención es captar la atención de los estudiantes.

2. Ir donde están los usuarios “ir a donde están”, creo que estamos de acuerdo en eso que se dice amneudo de ”estar ahí cuando lo necesitan”  porque es particularmente efectivo para hacer el primer contacto.

3. Ir con el portátil en mano a la cafetería (Ahora ya Tablet)  Llega media hora antes para probar la red inalámbrica y garantizar que tiene un asiento (se trata de un café que normalmente esta lleno de gente ya que esta en una intersección clave cerca del Campus Central). Pega el cartel con celo con las palabras, “bibliotecario con un café con leche”. Carga la página web de la biblioteca, y prueba algunos de los recursos que sabe que va mostrar, y luego toma un café y espera que llegue un estudiante interesado.

En definitiva una forma sencilla de crear un servicio y establecer un primer contacto con los usuarios. Si alguien pensó en algún momento que esto de la 2.0 era algo totalmente despersonalizado, en la que el principal protagonismo lo ejercían las tecnologías vemos que no es así,  aquí tenemos un buen ejemplo de una buena práctica “in situ”. Felicidades querido y estimado Jesús!

Sexo en las bibliotecas

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Unos datos cuando menos curiosos recogidos del Blog «Comunicación Cultural» de Dosdoce.com que rompen con algunos mitos clásicos de la imagen de los bibliotecarios.

Sexo en las bibliotecas

http://www.comunicacion-cultural.com/2010/05/03/sexo-en-las-bibliotecas/

El 20% de los bibliotecarios ha practicado sexo en la biblioteca

Más sobre Seco y bibliotecas

Este dato, entre otros, los dio Will Manley, un bibliotecario retirado, tras una encuesta que hizo en el año 1992 y que ha salido a la luz ahora gracias a su blog. Wilson envió la encuesta a  5.000 bibliotecarios respondieron, pero la responsable del Boletín de la biblioteca no quiso dar a conocer el curioso estudio. Estos son algunos de los curiosos resultados:

  • El 40% cree que la revista “Playboy” debe estar en todas las bibliotecas.
  • El 23% creen la revista “Playgirl” también debería estar.
  • 22% opina que las bibliotecas deben tener dispensadores de preservativos en sus cuartos de baño.
  • El 20% de los bibliotecarios había mantenido relaciones sexuales en la biblioteca.
  • El 91% había leído “The Joy of Sex”; el 29% había leído “Cómo hacer el amor con un hombre”.
  • El 34% perdieron la virginidad antes de los dieciocho años.
  • El 4% de las bibliotecarias todavía eran vírgenes.
  • El 20% cree que el sexo sin amor es malo.
  • Sólo el 1% tuvieron relaciones sexuales más de siete veces por semana.
  • El 50% tuvieron relaciones sexuales de una a dos veces por semana.
  • El 78% de las bibliotecarias sentían que habían sido acosadas sexualmente por un cliente.
  • El 61% de los encuestados había alquilado alguna vez una película clasificada “X”.
  • El 38% de los encuestados calificó su vida sexual dentro del género de la novela “romántica”; 31% como de fantasía, el 22% como la de una comedia y el 9% como la de una tragedia.
  • Como último ejemplo erudito, cuando se les preguntó por el título de una obra de Shakespeare que mejor describiera su primer encuentro sexual el 23% eligió “El sueño de una noche de verano” y  el 22% eligió “Mucho ruido y pocas nueces”, entre otras.

PreTextos: Dublinesca: el final de la era Gutemberg

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Enrique Vila-Matas. Dublinesca. Debilsillo, 2011 – 283 páginas

AUDIO. Se ha sentado … 

Música Lady Machbeth de Minsk de Shostakovich

«En la posdata, se lee: Habrá tiempo en Dublín para todo, creo que incluso para encontrar un buen sitio para nuestra sentida oración fúnebre para la gloriosa y liquidada era Gutenberg» [p. 108]

La última novela de Vila-Matas ‘Dublinesca’, especula con ironía sobre el fin de la era del papel. Se trata de una suerte de elegía del paso de la era Gutenberg –el mundo del papel – a la era digital tomando para ello la figura de Joyce y su ‘Ulises’, como el gran canto de cisne de la era de la imprenta y por extensión de la literatura. Para ello, en un paralelismo con el Ulises, -que a su vez es otra alegoría de la Odisea de Homero-, en el que Blomm y Dedalus acuden al de funeral de Paddy Dignam, el protagonista Riba, un editor en decadencia que hace dos años tenido que cerrar su negocio, convoca a sus amigos para asistir a Dublín al entierro de la imprenta, y por ende de la literatura justamente el mismo 16 de julio, conocido por los más fervientes lectores del Ulises como Bloomsday.

A Riba no se le escapa que es característico de la imaginación encontrarse siempre al final de una época. Desde que tiene uso de razón oye decir que nos hallamos en un periodo de máxima crisis, en una transición catastrófica hacia una nueva cultura. Pero lo apocalíptico ha estado siempre, en todas las épocas. [p. 105]

 Samuel Riba, un personaje que se antoja quijotesco, se considera a sí mismo el último editor puramente literario. A través de un narrador omnisciente, conocemos que Riba es gris, sólo quiere sentirse por un instante en el centro del mundo; La trama de la novela está conectada directamente con James Joyce. Samuel Riba ve el ocaso de su profesión y decide dar un funeral a la gran puta de la literatura en Dublín, justo en el bloomsday. A través del protagonista, Vila-Matas plantea la siguiente reflexión para los lectores: Es una etapa de cambios, estamos viendo desaparecer a la literatura como se conoce; hoy Internet es más fuerte, poco a poco hay menos escritores geniales y los editores van desapareciendo.

Sería para ir al Bloomsday, le interrumpe Riba con una vocecilla que intenta dar pena y busca que comprenda que no tiene a nadie que quiera acompañarle. Por un momento, teme que la palabra Bloomsday haya podido estropearlo todo y que Javier empiece a despotricar contra James Joyce y su novela Ulysses, a la que no ha tenido nunca en demasiada consideración, porque siempre estuvo contra el intelectualismo de Joyce y más bien a favor de un tipo de narración más ortodoxa, en la línea de Dickens o de Conrad. [p. 71]

Samuel Riba pertenece a la cada vez ya más rara estirpe de los editores cultos, literarios. Y asiste todos los días conmovido al espectáculo de ver cómo la rama noble de su oficio ­editores que todavía leen y a los que les ha atraído siempre la literatura­ se va extinguiendo sigilosamente a comienzos de este siglo. Tuvo problemas hace dos años, pero supo cerrar a tiempo la editorial, que a fin de cuentas, aun habiendo alcanzado un notable prestigio, marchaba con asombrosa obstinación hacia la quiebra. En más de treinta años de trayectoria independiente hubo de todo, éxitos pero también grandes fracasos. La deriva de la etapa final la atribuye a su resistencia a publicar libros con las historias góticas de moda y demás zarandajas, y así olvida parte de la verdad: que nunca se distinguió por sus buenas gestiones económicas y que, además, tal vez pudo perjudicarle su fanatismo desmesurado por la literatura.

“Se ha sentado ante la pantalla del ordenador poniendo la misma
cara que Spider cuando muestra nítidamente su incomunicación con un
mundo que no comprende. Primero, busca últimas noticias en Google
sobre él. Al igual que en los últimos días, no hay ninguna. Navega luego
un rato por los más diversos lugares y da finalmente con un artículo que
le parece curiosamente relacionado con su decisión de celebrar un
funeral en Dublín. En él se habla de que se llegará más pronto de lo
esperado a una digitalización de todo el saber escrito y a la
desaparición de los autores literarios en aras de un único libro universal,
de un flujo de palabras prácticamente infinito, lo que se alcanzará,
naturalmente, dice el articulista, a través de Internet.”

Enrique Vila-Matas “Dublinesca”

Tocar los libros


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Autor Marchamalo, Jesús
Título Tocar los libros / Jesús Marchamalo ; prólogo de Luis Mateo Díez
Publicac Madrid : Fórcola, D.L. 2010. ISBN 978-84-936321-9-9

Todos los libros tienen una peripecia, una historia que contar. Los libros hablan del carácter, los intereses y la personalidad de sus propietarios, y también la forma de ordenarlos en nuestras personales bibliotecas aporta datos significativos. Hay quien dice que las bibliotecas definen a sus dueños y estoy seguro de que es cierto. Como en los estratos geológicos de un yacimiento arqueológico, los libros permiten ir desenterrando los restos de todos nuestros particulares naufragios. Pero, sobre todo, hay que reconocer a los libros una sorpredente capacidad colonizadora: se extienden por los sofás, toman las repisas, los cabeceros de las camas, las mesillas… Como un ejército victorioso ganan los altillos, los aparadores, las cestas de mimbre donde duermen los gatos. Hay libros indispensables que nos obligan a poseerlos, a conservarlos para hojearlos de vez en cuando, tocarlos, apretarlos bajo el brazo. Libros de los que es imposible desprenderse porque contienen fragmentos del mapa del tesoro.

Biblioburro: biblioteca rural itinerante


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En algunos países llevar el libro a determinadas comunidades supone un esfuerzo supremo por la falta de medios e infraestructuras que lo posibiliten de una manera rápida y eficiente. Por lo cual no encontramos con soluciones imaginativas que son llevadas a cabo por bibliotecarios comprometidos con su trabajo y con sus comunidades.

            Más allá de las tecnologías de la información siempre existe otra realidad bibliotecaria que a veces cuesta concebir, pero que no por ello es menos enriquecedora e imaginativa. Es el caso de La biblioteca rural itinerante “Biblioburro” en la selva Colombiana donde Luis Humberto Soriano Bohórquez está enseñando algo mas allá de sus libros, su historia posee un conocimiento implícito invaluable. Con su burra que se llama “Alfa” y su burro que se llama “Beto”, cargado de libros que lleva en unos “burriquetes” se adentra con sus libros por las veredas del bosque para llevarles a los niños los libros y la animación a la lectura a los niños, con quien comparte historias y les lee cuentos.

Cuando yo estaba estudiando me gustaba mucho la biblioteca, yo era como el punto de escondite del hoy no hay comida, tienes que hacer las tareas, tienes que orar, tienes que ir al colegio, tienes que  …  Yo descubro que debemos llevarle cuentos a los niños, porque si no tienen biblioteca hay que montarla, hay que llevársela allá, esos niños del monte no van a venir a una biblioteca, hay que llevarles la biblioteca allá… Estos niños, so niños que están atravesados por una situación de violencia berraca… ¿qué queremos nosotros a través del biblioburro? Alfa, Beto y yo  queremos cambiarles la vaina, tratar de que los “peladitos” se animen, que cojan un lápiz de color, tiñan el mundo del color que a ellos les de la gana, que se rían abiertamente, que no se escondan detrás de un árbol. Esto es un trabajo a largo plazo en el que vamos a cultivar Colombia con mentalidad crítica, con mentalidad constructiva y con mucha imaginación

 

Luis Humberto Soriano Bohórquez. biblioteca Rural Itinerante «Biblioburro»

 

Hoy el Biblioburro [1], gracias a esta iniciativa está institucionalizado y cuenta con el apoyo estatal, constituyéndose una red de jóvenes comprometidos socialmente que de manera voluntaria están llevando por medio de este medio el libro a las comunidades más desfavorecidas. Entre las nuevas iniciativas esta el proyecto “Biblioburro Digital”, con el fin de que los niños de estas comunidades conozcan todo lo relacionado con la tecnología como lo es el uso del ordenador, Internet, libros digitales, entre otras cosas. Además, muy pronto la Fundación Biblioburro iniciará un nuevo programa titulado “Biblioburro Very Nice” que busca fortalecer el inglés en nuestras comunidades e incentivar a todos hacia el aprendizaje de un segundo idioma.

 

[1] Biblioburro. http://biblioburrosinfronteras.blogspot.com.es/

PreTextos: Pessoa Bibliotecario en Bibliotecas llenas de fantasmas

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Pretexto es una sección del Blog UNIVERSO ABIERTO dedicada a textos literarios que halan sobre bibliotecas y libros
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No quería dejar pasar la ocasión de recomendaros la lectura del libro de Jacques Bonnet titulado «Bibliotecas llenas de fantasmas» y editado por Anagrama.

Os dejo un fragmento muy curioso que aparece en el libro en el que el escritor portugués Fernando Pessoa intenta acceder a la plaza de conservador-bibliotecario en el Museo Condes de Castro Guimarães en Cascais, para ello envía un escrito al Ayuntamiento de la localidad justificando su idoneidad para el puesto, en el que también añade que la competencia y la idoneidad no son susceptibles de ser justificadas mediante documentos….. Espero que lo disfrutéis tanto como yo.

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Bonnet, Jacques. Bibliotecas llenas de fantasmas. Madrid: Anagrama 2010. 144 p. ISBN 978-84-339-6306-2
Colección  Argumentos. Traducción David Stacey

El primero de septiembre de 1932 se publicó en el diario O Século un anuncio para un puesto de conservador-bibliotecario en el Museo Condes de Castro Guimarães en Cascais, una pequeña ciudad costera a 30 kilómetros de Lisboa. El 16 del mismo mes, Fernando Pessoa envió su candidatura por carta al ayuntamiento. El documento, de seis páginas, se encuentra reproducido en el libro de Maria José de Lancastre Fernando Pessoa, uma fotobiografia, coeditado en 1981.

Pessoa, cansado de traducir el correo comercial de empresas de importación-exportación de Lisboa por un sueldo que apenas le daba para sobrevivir y emborracharse a diario, aunque sin excesos, tenía ganas de cambiar de vida y, por qué no, de dejar su piso del número 16 de la calle Coelho da Rocha por uno en una pequeña ciudad de la región de Lisboa.

Este documento, digno de ser citado íntegramente, es un ejemplo desgarrador del frecuente desfase entre los dos mundos de un artista, aquel en el que vive mentalmente –aun a riesgo de perderse en sus circunvoluciones– y aquel en el que se mueve en el día a día. Limitémonos al último párrafo: “Los documentos citados en el párrafo primero y aquí adjuntos son una prueba más que suficiente del conocimiento que tiene el postulante de la lengua inglesa. En cuanto a su conocimiento de la lengua francesa, el postulante cree que, en ausencia de pruebas documentales realmente válidas (como las  que ha podido aportar para el inglés), lo mejor que puede hacer es adjuntar un pliego de la «Contemporânea » (n.º 7) en la que, en las páginas 20 y 21, fueron publicadas tres canciones («Trois chansons mortes») que escribió en francés. – En el texto propiamente dicho del artículo sexto del Reglamento  está establecido que es imperativo que el conservador- bibliotecario sea una persona de «competencia e idoneidad reconocidas». Salvo aquello que de competencia e idoneidad está implícito en los diplomas indicados como motivo de preferencia en los distintos párrafos del reglamento, y que ha sido por lo tanto demostrado mediante los documentos presentados en respuesta a cada uno de estos párrafos, ni la competencia ni la idoneidad son susceptibles de ser justificadas mediante pruebas documentales: comprenden elementos como el aspecto físico o la educación que por definición son imposibles de demostrar con documentos.”

Cascais, a 16 de septiembre de 1932, Fernando Nogueira Pessoa

Esta insólita retórica no convenció al jurado, presidido por el alcalde de Cascais, que, muy probablemente, quedó desconcertado y, prudente, eligió a otro candidato que los biógrafos de Pessoa designan generalmente con la vaga expresión de «un oscuro pintor».

PreTextos: la misión del bibliotecario

 

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Ortega y Gasset, J. La misión del bibliotecario : Edición conmemorativa del 50 aniversario luctuoso del autor y de la celebración del Día Nacional del Bibliotecario. Prólogo de Jesús Sánchez Lambás. México, D. F: Consejo nacional para la Cultura y las Artes, 2005

Texto completo

Considerado como uno de los más grandes, universales e influyentes ensayistas españoles del siglo XX, José Ortega y Gasset (1883-1955), dejó una obra extraordinaria en los campos de la literatura y la filosofía. En la «Misión del bibliotecario» (1935), un texto clave de su pensamiento, sitúa lúcidamente la misión personal y profesional del bibliotecario y nos ofrece un recorrido histórico y crítico sobre los orígenes y el desarrollo del libro, las bibliotecas y la vocación profesional bibliotecaria, para al final plantear las tareas que a partir del siglo XX corresponderán al bibliotecario a fin de servir mucho mejor a quienes buscan orientación y servicio por medio de los libros y la biblioteca que es una de las instituciones fundamentales que el hombre ha creado para preservar y difundir la cultura.

EXTRACTOS

“Originariamente —ello no ofrece duda— eso que hoy constituye una profesión u oficio fue inspiración genial y creadora de un hombre que sintió la radical necesidad de dedicar su vida a una ocupación hasta entonces desconocida, que inventó un nuevo quehacer, Y esta necesidad, como todo lo que es propiamente humano, no consiste en una magnitud fija, sino que es por esencia variable, migratoria, evolutiva —en suma, histórica. … Todos vosotros conocéis mejor que yo el pasado de vuestra profesión. Si ahora lo oteáis, observaréis cuán claramente se manifiesta en él que el quehacer del bibliotecario ha variado siempre en rigurosa función de lo que el libro significaba como necesidad social.”

«La necesidad social del libro consiste en esta época en la necesidad de que haya libros, porque hay pocos. A este módulo de la necesidad responde la figura de aquellos geniales bibliotecarios renacentistas, que son grandes cazadores de libros, astutos y tenaces. La catalogación no es aún urgente. La adquisición, la producción de libros, en cambio, cobra rasgos de heroísmo. Estamos en el siglo xv. No parece debido a un puro azar que precisamente en esta época en que se siente, tan vivamente, la necesidad de que haya más libros, la imprenta nazca. Con un esfuerzo de deportiva agilidad brinquemos tres siglos y detengámonos en 1800. ¿Qué ha pasado entretanto con los libros? Se han publicado muchos; la imprenta se ha hecho más barata. Ya no se siente que hay pocos libros; son tantos los que hay, que se siente la necesidad de catalogarlos. «

«Este paso decisivo en la evolución de vuestra carrera comienza a darse unos decenios más tarde, en torno a 1850…. aproximadamente hace cien años, la profesión de bibliotecario quedó oficialmente constituida. La peripecia más importante —pensaréis seguro conmigo— que a una profesión puede acontecer es pasar de ocupación espontáneamente fomentada por la sociedad a convertirse en burocracia del Estado. «

«Mas dejemos esto y vamos a lo que ahora nos ofrece mayor interés. Llegamos al punto final —y anuncio que es final para reconfortar vuestro cansancio de oyentes— , al punto final que nos exige el más alerta esfuerzo de atención, porque el tema del libro y del bibliotecario hasta aquí tan manso, casi idílico, va a transmutarse de pronto en un drama. Pues bien, ese drama va a constituir, a mi juicio, la más auténtica misión del bibliotecario. Hasta ahora habíamos topado sólo lo que esta misión ha sido, las figuras de su pretérito. Mas ahora va a surgir ante nosotros el perfil de una nueva tarea incomparablemente más alta, más grave, más esencial. Cabría decir que hasta ahora vuestra profesión ha vivido sólo las horas de juego y preludio —Tanz und Vorspiel. Ahora viene lo serio, porque el drama empieza.»

«Una idea clara sobre un problema es como un aparato maravilloso que convierte su angustiosa dificultad en holgada y ágil facilidad. Pero la idea es fugaz; un instante alumbra en nosotros el claror, como mágico, de su evidencia, mas a poco se extingue. Es preciso que la memoria se esfuerce en conservarla. Pero la memoria no es capaz siquiera de conservar todas nuestras propias ideas e importa mucho que podamos conservar las de otros hombres. Importa tanto, que es ello lo que más caracteriza nuestra humana condición. El tigre de hoy tiene que ser tigre como si no hubiera habido antes ningún tigre; no aprovecha las experiencias milenarias que han hecho sus semejantes en el fondo sonoro de las selvas. Todo tigre es un primer tigre; tiene que empezar desde el principio su profesión de tigre. Pero el hombre de hoy no empieza a ser hombre, sino que hereda ya las formas de existencia, las ideas, las experiencias vitales de sus antecesores, y parte, pues, del nivel que representa el pretérito humano acumulado bajo sus plantas. Ante un problema cualquiera, el hombre no se encuentra sólo con su personal reacción, con lo que buenamente a él se le ocurre, sino con todas o muchas de las reacciones, ideas, invenciones que los antepasados tuvieron. Por eso su vida está hecha con la acumulación de otras vidas; por eso su vida es sustancialmente progreso; no discutamos ahora si progreso hacia lo mejor, hacia lo peor o hacia nada. De aquí que fuera tan importante añadir al instrumento que es la idea un instrumento que facilitase la dificultad de conservar todas las ideas. Este instrumento es el libro.»

«En toda Europa existe la impresión de que hay demasiados libros, al revés que en el Renacimiento. ¡El libro ha dejado de ser una ilusión y es sentido como una carga! El mismo hombre de ciencia advierte que una de las grandes dificultades de su trabajo está en orientarse en la bibliografía de su tema. No olvidéis que siempre, cuando un instrumento creado por el hombre se revuelve contra él, la sociedad, a su vez, se revuelve contra aquella creación, duda de su eficacia, siente antipatía hacia ella y le exige que cumpla su primitiva misión de pura facilidad. Hay aquí, pues, un drama: el libro es imprescindible en estas alturas de la historia, pero el libro está en peligro porque se ha vuelto un peligro para el hombre…. Pues bien, he aquí dónde veo yo surgir la nueva misión del bibliotecario, incomparablemente superior a todas las anteriores. Hasta ahora se ha ocupado principalmente del libro como cosa, como objeto material. Desde hoy tendrá que atender al libro como función viviente: habrá de ejercer la policía sobre el libro y hacerse domador del libro enfurecido….  La economía del esfuerzo mental lo exige con urgencia. Hay, pues, que crear una nueva técnica bibliográfica de un automatismo riguroso. En ella conquistará su última potencia lo que vuestro oficio inició siglos hace bajo la figura de catalogación.»

«Mas no sólo hay ya demasiados libros, sino que constantemente se producen en abundancia torrencial. Muchos de ellos son inútiles o estúpidos, constituyendo su presencia y conservación un lastre más para la humanidad, que va de sobra encorvada bajo sus otras cargas…. Me parece que ha llegado la hora de organizar colectivamente la producción del libro. Es para el libro mismo, como modo humano, cuestión de vida o muerte. «

«Por otra parte, tendrá el bibliotecario del porvenir que dirigir al lector no especializado por la selva selvaggia de los libros y ser el médico, el higienista de sus lecturas. … En suma, señores, que a mi juicio la misión del bibliotecario habrá de ser, no como hasta aquí, la simple administración de la cosa libro, sino el ajuste, la mise au point de la función vital que es el libro.»

 

Destaca la parte dedicada al El Libro como Conflicto:

1° Hay ya demasiados libros. Aun reduciendo sobremanera el número de temas a que cada hombre dedica su atención, la cantidad de libros que necesita injerir es tan enorme que rebasa los límites de su tiempo y de su capacidad de asimilación…

2° Mas no sólo hay ya demasiados libros, sino que constantemente se producen en abundancia torrencial. Muchos de ellos son inútiles o estúpidos,,,

3° Por otra parte, tendrá el bibliotecario del porvenir que dirigir al lectorno especializado por la selva selvaggia de los libros y ser el médico, el higienista de sus lecturas

En suma, señores, que a mi juicio la misión del bibliotecario habrá de ser no como hasta aquí, la simple administración de la cosa libro, sino el ajuste, la mise au point de la función vital que es el libro.

Realmente después de casi un siglo, están presentes valores esenciales que a veces consideramos como nuevos tales como la intermediación y la formación en información