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«Leyendo en la calle» exposición de Javi Calvo en la Facultad de Traducción y Documentación de la USAL

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«Leer en la calle» exposición de Javi Calvo en la Facultad de Traducción y Documentación de la USAL

Con motivo de la celebración de las fiestas patronales en honor de San Benito, la Facultad de Traducción y Documentación, en colaboración con el Servicio de Actividades culturales ha organizado la exposición de fotografía “Leyendo en la calle”.

Esta exposición recoge obras del fotógrafo afincado en Salamanca Javier Calvo, que ha sido elegido para representar a Salamanca en la exposición “15 Fotógrafos, 15 Ciudades únicas” del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España.

La exposición se desarrollará en la primera planta de la Facultad de Traducción y Documentación entre los días 11 y 17 de marzo.»

ESTÁIS TODOS INVITADOS A VISITAR ESTA EXPOSICIÖN

Pretextos. La mujer del viajero en el tiempo.

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Audrey Niffenegger. La mujer del viajero en el tiempo. Debolsillo, 2006.  9788483460474

CLARE: Hace fresco en la biblioteca, y huele a limpiador de moquetas, a pesar de que observo que el suelo es de mármol. Firmo en el listado de visitantes: «Clare Abshire, 11.15, 26/10/91, Antologías especiales». Nunca había estado en la biblioteca Newberry, y ahora que he traspasado la oscura y sobrecogedora entrada, estoy nerviosa. La biblioteca me inspira la misma sensación que la de una mañana de Navidad, como si se tratara de una enorme caja llena de preciosos libros. El ascensor está poco iluminado, y resulta sorprendentemente silencioso. Me detengo en el tercer piso y relleno un formulario para solicitar el carnet de socia, luego subo al departamento de Antologías Especiales. Los tacones de mis botas repiquetean en el suelo de madera. La sala está en silencio y abarrotada de gente, repleta de sólidas y recias mesas con montones de libros encima y lectores en torno a ellas. La luz matutina y otoñal de Chicago brilla y se cuela por los altos ventanales. Me acerco al mostrador y cojo unos cuantos papelitos de solicitud. Estoy escribiendo un trabajo para la clase de Historia del Arte. Mi tema de investigación es el Chaucer de Kelmscott Press. Voy a buscar el libro y relleno un papelito para pedirlo; pero también quiero consultar textos sobre la confección del papel en Kelmscott. El catálogo es confuso. Regreso al escritorio para pedir ayuda. Mientras le explico a la mujer que me atiende lo que intento localizar, ella echa un vistazo por encima de mi hombro y advierte a alguien que pasa detrás de mí.

—Quizá el señor DeTamble pueda ayudarla —me dice.

Me doy la vuelta, dispuesta a repetir mi explicación, y me encuentro cara a cara con Henry.

PreTextos: Dos mitades

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Ya sé que hay viajeros que antes de partir se fortifican contra la sorpresa y contra lo imprevisto, es decir, contra lo nunca visto. También hay escritores que calculan sus libros tan meticulosamente como un turista sus itinerarios, y amantes que sólo apetecen la rutina y habitan confortablemente en el tedio. Pero uno, que ha perdido tantas certezas en los últimos años, ya casi sólo una de ellas conserva, la de que no vale la pena vivir sino lo que no se ha vivido nunca ni decir nada más que lo que nunca ha sido dicho. Paradójicamente, esa singularidad de la experiencia acaba volviéndose el vínculo más poderoso y común con nuestros semejantes, con quienes se parecen tanto a nosotros que son nuestros cómplices sin que lo sepamos, mujeres y hombres a los que nunca veremos porque vivieron antes que nosotros o porque no han nacido. Algunos de ellos viven en nuestro mismo tiempo y acaso respiran el aire de la misma ciudad, y sin embargo nos son tan lejanos como los muertos y los no nacidos, porque no los llegaremos a encontrar. Esa conspiración secreta justifica los libros, los que escribimos y los que leemos. Quien lee es tan poseído como quien escribe, y también, al leer, nada nos maravilla tanto como el descubrimiento de lo que ya sabíamos. Cada día nos roza la convicción platónica de que aprender es recordar, y de que todo amor y toda amistad encubren un reconocimiento, el de las dos mitades escindidas que se encuentran después de un largo destierro en el acto mutuo de la posesión.

Antonio Muñoz Molina “La Córdoba de los Omeyas”

PreTextos: El director de la biblioteca

Fernandes, José Carlos- La peor banda del mundo. Bilbao:AStiberri, 2013

ISBN 978-84-15163-99-2

La peor banda del mundo, de José Carlos Fernandes, es la obra más premiada de la historieta portuguesa, ofrece una visión de conjunto de una ciudad sin nombre, mezcla de la Praga de Kafka, el Nueva York de Ben Katchor y el Buenos Aires de Borges. En esta ciudad una torpe y desastrada banda de músicos, de intenciones vagamente jazzísticas y resultados puramente caóticos, ensaya con regularidad en el sótano de una sastrería. Sus miembros son Sebastián Zorn (saxofón tenor), Idalio Alzheimer (piano), Ignacio Kagel (contrabajo) y Anatole Kopek (batería). A pesar de que llevan tres décadas ensayando, nunca han conseguido actuar en directo.

Las aventuras de estos músicos carentes de talento le sirven de pretexto al autor para introducirnos en un mundo repleto de personajes entregados a ocupaciones improbables y preocupaciones inverosímiles que forman un puzzle lleno de humor y melancolía que pone en evidencia la notable capacidad de José Carlos Fernandes para retratar lo cotidiano.

Este primer volumen, de un total de dos, recopila los tres primeros tomos de la serie: El quiosco de la utopía, Museo Nacional de lo Accesorio y de lo Irrelevante y Las ruinas de Babel, que fueron publicados de forma individual por Devir, pero llevan varios años descatalogados.

El autor nos invita a replantear nuestro sistema de vida tal como lo conocemos, en el que las trampas de la creación literaria y las de la memoria se ponen de manifiesto en todas las personas, de toda condición física e intelectual, donde las referencias a Borges, Kafka, Pessoa o Calvino son constantes.

Entre los personajes que aparecen está Leopoldo Nazca, el director de la biblioteca municipal que preocupado por los hábitos de lectura de sus contemporáneos, vive demasiado ajeno al mundo para comprender porque han cambiado los hábitos de lectura. Ignora el prodigioso desarrollo de la cultura del ocio, que quita a las personas el tiempo y la paciencia necesarias para leer algo más largo y elaborado que las pegatinas de las ventanillas traseras de los coches.   El mayor miedo de Leopoldo es que un fuego haga desaparecer la biblioteca. Ha tratado de elaborar una lista de los libros que salvaría de las llamas. Entre ellos: “Tiempo di Minueto” de Adoph Kriegspiel, “Las obras completas de Pierre Minaro”, “Lepidóptero asimétrico” de Leticia Kautsky, La edición en Braile de la “Enciclopedia de Tlön”….  Pero nunca consigue decidirse, todos le parecen igual de imprescindibles. Por lo cual su última decisión es que cuando llegue el fuego perecerá con la biblioteca.

Estamos ante algo, una máquina o un libro

 

“La traducción es un Yunque” Roberto Bolaño

 

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«¿Cómo reconocer una obra de arte? ¿Cómo separarla, aunque sea sólo sea un momento, de su aparato crítico, de sus exegetas, de sus incansables plagiarios, de sus ninguneadores, de su final destino de soledad? Es fácil. Hay que traducirla. Que el traductor no sea una lumbrera. Hay que arrancarle páginas al azar. Hay que dejarla tirada en un desván. Si después de todo esto aparece un joven y la lee, y tras leerla la hace suya, y le es fiel (o infiel, que más da) y la reinterpreta y la acompaña en su viaje a los límites y ambos se enriquecen y el joven añade un gramo de valor a su valor natural, estamos ante algo, una máquina o un libro, capaz de hablar a todos los seres humanos: no un campo labrado sino una montaña, no la imagen del bosque oscuro sino el bosque oscuro, no una bandada de pájaros sino el Ruiseñor».

Fuente: La traducción es un Yunque.

PreTextos: la biblioteca particular de José Manuel Caballero Bonald

 

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Biblioteca particular

de José Manuel Caballero Bonald

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Comparecen los libros en lugares
anómalos, se juntan
con indolente asimetría:
un tropel
de vestigios locuaces,
pendencieros, irresolutos, lerdos.

He pugnado con ellos
durante muchos años: los he visto nacer,
durar, languidecer. Han resistido
intemperies, saqueos, turbamultas.

Algunos llevan dentro
la ponderada prueba de mi envidia,
los más el distintivo
incorregible de la decepción.

Mi error fue abrir un día un libro.

(JACK LONDON, The Sea Wolf)

PreTextos: La bibliotecaria y Eric

Caravaca García, Inmaculada. La bibliotecaria y Eric. Ediciones Atlantis, 2014

Sinopsis: Cassidy, una joven bibliotecaria con iniciativa, llega a Villafranca de los Barros para hacer las prácticas en el archivo y la biblioteca del pueblo. Inmiscuida en su trabajo, unas frases desvanecidas en un documento y más tarde, la visión de un misterioso hombre, sumen a la protagonista en una historia recóndita vinculada a la Monarquía de los Austrias. Será allí donde conozca a Eric, un chico que llega al pueblo de Villafranca para visitar a sus abuelos maternos. El joven, en un principio, se muestra receloso con Cassidy, pero con el paso de los días, se convierte en parte importante de la investigación que la bibliotecaria realiza, fraguando ambos un plan que puede llegar a poner en jaque a la España del momento.

Libros, palabras y músicas. Con la música a otra parte (Radio USAL)

 

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Más programas de Con la música a otra parte

Hemos contado en nuestro programa dedicado a Palabras sobre música con la inestimable colaboración de la actriz salmantina Carmen Calleja, que  ha puesto su magnífica voz a algunos textos no menos esplendidos, con el acompañamiento de algunos inigualables temas musicales en un curioso madridaje imposible entre música y palabras, palabras y música. Así hemos unido algunas de nuestras más grandes pasiones. Asi las palabras de Antonio Muñoz Molina han acompañado a la música de su gran admirado Bill Evans en “Walt for Debby”,  Lou Reed  con “Walk on The Wild Side” junto con un texto de Susana Tamaro. El tema de The Police “Walking on the Moon” ha servido de banda sonora ala maravillosa “Dedicatoria” de Luis García Montero.  El universo privado y sonoro de Crowded House ha sido el fondo de las palabras de Javier Marias. La enigmática Tanita Tikaran  con “Twist on my sobriety” ha puesto música a unas palabras de Julio. La voz delicada, cristalina y casi ceremonial de Antony and the Johnsons con “Atrocities” y las palabras del poeta mexicano  Jaime Sabines con “Vidas ausentes”.  The Carpenters – Close To You y Salvaje es el viento de David Bowie, Hemos juntada uno de los temas iniciales de Crosby Stills And Nash-“Guinnevere” con las geniales palabras de Marwan uno de los poetas jóvenes con más predicamento.  Saltando siglos, hemos unido en nuestra realidad virtual a Gustavo Adolfo Becquer con el tema “Child in Time” de Deep Purple, Como si fuera un capricho, hemos hecho lo mismo entre Elvis ·Are You Lonesome Tonight” y Fernando Pessoa. Sugar Cubes con “Birthday” y el poeta alemán Bertol Brecht con “la piel”. Los Bee Gees es el grupo más radiado en Estados Unidos, así que hemos tomado sus voces para servir de acompañamiento al poeta asturiano Ángel González. El grupo belga “Vaya con Dios” ha puesto música a un conocido texto de “Rayuela” de Julio Cortazar. Keith Jarret – Into the light. ha servido de pretexto a las palabras de Gabriel García Márquez en “Los años del cólera¨. Un programa delicado, entrañable e intimo, pero bello como este día invernal y lluvioso de este 12 de febrero de 2016 en Salamanca. Gracias a nuestros músicos, nuestros poetas y a la bella voz de Carmen Calleja.

«Medicina para el alma» : inscripción sobre la puerta de la biblioteca de Tebas

 

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Medicina para el alma

Los antiguos egipcios sabían leer y escribir y sus bibliotecas eran famosos en todo el mundo antiguo.El valor de las bibliotecas públicas siempre ha sido en gran parte metafórico, así sobre la puerta de la biblioteca en la antigua ciudad de Tebas, un rey egipcio hizo tallar una inscripción que dice: «Medicina para el alma».

Como todas las personas reflexivas, este gobernante sabio entiendia que si la salud mental, espiritual y emocional de su pueblo debía ser cuidada adecuadamente, debía ser alimentada constantemente. Y porque las ideas, ideales y ambiciones se pueden suministrar con mayor eficacia a través de libros, este gran rey dispuso un amplio almacén de libros, un lugar donde la gente pudiera obtener la ayuda necesaria para pensar buenas ideas, para crear, vitalizar su fe, motivar sus ambiciones, y aumentar el sentido de la justicia, con el objetivo de ayudarse a sí mismos a salvar sus almas.