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Algunas reflexiones sobre el futuro de la gestión de las colección en bibliotecas

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Dempsey, Lorcan ; Malpas, Constance ; Lavoie, Brian. Collection Directions: Some Reflections on the Future of Library Collections and Collecting. Published in: portal: Libraries and the Academy Volume 14, Number 3, July 2014 (pages 393-423)

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Este artículo ofrece una visión de la evolución de la recogida de los comportamientos en un entorno de red y sugiere algunas direcciones futuras basadas en diferentes modelos simples. Los autores estudian la dinámica cambiante de las colecciones impresas, en el mayor compromiso con las conductas de investigación y aprendizaje, y las tendencias en la comunicación académica. El objetivo es proporcionar un contexto en el que las bibliotecas pueden analizar cambios en los patrones de inversión a través de las categorías de recogida. Los autores argumentan que la red está reconfigurando no sólo a las bibliotecas universitarias, sino también a todo el sistema de bibliotecas, menores costos de transacción facilitan la separación de funciones y su consolidación en las plataformas en red y con otros proveedores de servicios externos. A medida que la red sigue reconfigurando todo el entorno de comunicación vamos a asistir a cambios en la forma de gestión de las colecciones en la biblioteca en los próximos años: cambios en el enfoque, los límites, y el valor. Este artículo analiza las formas como están cambiando las coleccionesy su gestión en un entorno de red. El tratamiento se centra en varias áreas que son especialmente interesantes. Se presentan algunos modelos que pueden facilitar la discusión acerca de la orientación futura, organizada de la siguiente manera: El contexto de la red. Cambio de materiales en formatos impresos a materiales electrónicos, que está cambiando profundamente la naturaleza de las inversiones de las bibliotecas locales en las colecciones y servicios, y la reconfiguración de cómo las bibliotecas se coordinan entre sí y con sus proveedores .

Open Textbook Library. Libros de texto en abierto de la Universidad de Minesota

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Open Textbook Library.

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¿Donde buscar libros electrónicos gratuitos y legales?

 

De acuerdo con el College Board, los estudiantes invierten un promedio de  1200$ al año en libros de texto. Estos costes tienen un importante impacto académico, ya que muchos estudiantes optan por no comprar un texto necesario y/o matricularse en menos créditos. Por ello los libros de texto abiertos son una solución.Open Textbook Library. proporciona un catálogo cada vez mayor de libros de texto gratuitos, revisados por pares bajo licencias Creative Commons abiertas sin atribución comercial .

Explora los libros de la biblioteca para ver si un libro abierto se adapte a su curso de, y los estudiantes, necesidades.

Open Textbook Library. Center for Open Education de la University of Minnesota. Contiene libros que han sido revisados por profesores de diversas facultades y universidades para evaluar su calidad. Estos libros se pueden descargar sin costo alguno, o impresos bajo demanda a bajo costo. Todos los libros de texto se utilizan en múltiples centros de enseñanza superior. Dispone de un buscador y una clasificación de textos por disciplinas.

 

 

 

Informe mundial sobre libros electrónicos 2016

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Global Ebook 2016 Executive Summary

Este informe proporciona una visión general de los mercados de libros electrónicos en a nivel internacional, con un conjunto único de datos de una amplia gama de las mejores fuentes disponibles, un análisis exhaustivo y una sinopsis de los acontecimientos globales clave, y una amplio conjunto de referencias detalladas a los dos actores a escala global y nacional, tratándose de un recurso de interés primordial para cualquier persona interesada en el libro, la producción de contenidos digitales y la difusión. 

Se presenta una visión de las tendencias y desarrollos, sobre la base de un conjunto único de datos de una amplia gama de las mejores fuentes disponibles, respaldado por un análisis exhaustivo de la edición global libro en los diversos contextos internacionales.

Global eBook es una referencia internacional de la evolución de la industria  y de los mercados de libros electrónicos que se centra en los aspectos más relevantes para la comprensión de la transformación actual de la edición de libros en una perspectiva global:

  • Análisis de los mercado más relevantes (impresos y digitales) EE.UU., Reino Unido, Europa (especialmente Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos España, Suecia, y un resumen detallado de Europa central y oriental)
  • Análisis de los mercados emergentes como Brasil, China, India y Rusia
  • Resúmenes de los principales debates y las fuerzas motrices (agentes globales como Amazon, datos estadísticos, fijación de precios, rendimiento por género, piratería, patrones de hábitos de consumo, DRM y autopublicación)

La edición de 2016 hace especial hincapié en cómo los desarrollos digitales se integran en la evolución general de los mercados editoriales, proporcionando datos de contexto, así como las estadísticas históricas de tendencias y desarrollos en los últimos 3 a 7 años. Se identifican las principales fuerzas motrices y la política, así como debates jurídicos que configuran la transformación actual de la empresa internacional del libro y las comparaciones entre países y mercados.

En los últimos años, una industria tradicionalmente conservadora, está ocupando una posición central en la creatividad entre los diferentes sectores de las sociedades del conocimiento de hoy en día, las empresas han tenido que afrontar la disminución de las ventas físicas, si bien el emergente negocio digital sólo tiene una importante incidencia en los mercados de lengua inglesa, sobre todo en los Estados Unidos y en el Reino Unido, e incluso en estos países apenas es capaz de compensar la pérdida por las ventas de libros impresos.

Desde 2013, el libro digital no ha demostrado casi ninguna expansión adicional, al menos para el sector de la edición tradicional. Sin embargo, algunos indicadores apuntan a un desplazamiento paralelo hacia los actores globales, principalmente Amazon, y hacia la edición no convencional de autores y empresas independientes de autopublicación.

En la mayor parte de la Europa continental, los libros electrónicos se han estancado, a la vez que ha habido importantes caídas en la venta de libros impresos, debido principalmente a los efectos de la crisis económica de 2008. Los mercados particularmente como España o Italia han sido los más afectados. En 2015 hemos asistido  sorprendentemente a un proceso de estabilización en muchos mercados, con editores independientes y minoristas ganando cuotas de mercado. Sin embargo, el comercio de libros electrónicos, aunque en alguna manera estancado, ha sido capaz de ocupar nichos de mercado significativos.

El aumento de las ventas en la mayoría de las economías emergentes, como China, Brasil, India o Rusia, en términos generales se ha ralentizado (en China, por ejemplo), o estabilizado (en Brasil), o incluso se ha invertido (en Rusia).

En conjunto, lo que actualmente vemos tampoco es l “fin del comienzo del libro digital”, si no que se trataría más del es el comienzo de la transición hacia la siguiente fase, en la que la escritura, la edición y la lectura se esta transforman, lo que esta provocando ajustes, en el que  cualquier contenido en cualquier formato, ya está disponible para casi cualquier usuario – aún sin mucha estabilidad-; tanto en lo relativo a lo que se está ofreciendo como a la forma en la que se está acogiendo la oferta por parte de las muchas audiencias aún volubles en todo el mundo. Se trata de una evolución propia de las tecnologías disruptivas, es decir tecnologías o innovaciones que conducen a la desaparición de productos, servicios que utilizan preferiblemente una estrategia no sostenible frente a la nueva tecnología, que tiende hacia una progresiva consolidación en el mercado. Estamos en la fase 3 de la teoría de las tecnologías disruptivas. 

El libro digital universitario propuesta de un modelo de negocio.

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Torres Vargas, G. A.). [e-Book] El libro digital universitario propuesta de un modelo de negocio. México, UNAM, 2016

Texto completo:

En el escenario de la publicación digital los actores que participan la cadena de producción editorial mantienen funciones y relaciones distintas de aquellos que se dan en el ámbito de lo impreso. El libro digital universitario no escapa a esta situación y adquiere también elementos inéditos que requieren un replanteamiento. La presente obra enfoca su atención en el estudio del libro digital universitario y del contexto tecnológico que le rodea, en el análisis de su proceso editorial y en la propuesta de un modelo de negocio acorde con su naturaleza.

5 ideas de Kobo sobre como leeremos en el futuro

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How You Will be Reading in the Future: Kobo CEO’s Five Big Ideas

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1. Fácilmente. Todo lo relacionado con la lectura será fácil, sin fricción, incluso relajante. Lo que se está leyendo no tiene que ser fácil, pero si se trata de evadirse o de informarse sobre algo, la lectura debe ser un acto agradable. Estar en una biblioteca es relajante. hacerlo en una biblioteca en línea mediante un dispositivo lector también debe serlo. No sólo la lectura nos hace sentir mejor, también el hecho de comprar un libro también nos hace sentir mejor, incluso antes de empezar a leer. Todo lo que rodea un libro debe ser fácil y agradable.

2. Sin complejos. Las personas nos debemos sentir bien con lo que leemos. El gran regalo de la lectura digital es la liberación de la gente que es capaz de juzgar el libro por su cubierta, ya sea cuando la ilustración de la misma nos muestra naves espaciales, la explosión de un portaaviones, blusas escotadas o las aplicaciones de la matemática fractal en los cálculos financieros. Nos encanta lo que nos gusta y que debe ser un fin en si mismo, no un medio. Que nos sintamos bien con lo que leemos. Aunque se lea la mitad o solo tres capítulos y  que después lo abandonemos. Es fundamental leer con agrado, y hacerlo sin ningún tipo de vergüenza.

3. Libremente. No en términos de costo. Queremos tiempo. Tener nuestro momento de lectura diaria. Habitualmente tenemos menos tiempo de lectura cuando estamos ocupados con el trabajo y con los niños, aunque cuando llegan las vacaciones ampliamos el tiempo que dedicamos a leer considerablemente , y después volvemos a reducirlo debido a las obligaciones cotidianas, y siempre estamos luchando para encontrar nuestro momento de lectura a lo largo del día. Queremos más tiempo para leer más libremente.

4. y 5. Pública y privadamente. A veces queremos hablar de lo que leemos. A veces realmente no lo hacemos. Si pensamos en Facebook, la red hace posible publicar comentarios sobre los libros que vamos a leer con una mezcla de reflexión e inteligencia embriagadora. Queremos que nuestros comentarios sean utilizados para ayudar a otros con sus propuestas de lectura. Queremos ser capaces de compartir y de comentar, y que otros nos comenten las suyas. El acto de leer es un hecho social y compartido.

El aeropuerto de Malasia ofrece ebooks gratuitos a sus viajeros

 

 

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Siguiendo la iniciativa del aeropuerto de San Antonio en Texas, los viajeros que vuelan con regularidad desde el aeropuerto internacional KL (KLIA) apreciarán una nueva instalación que permite el acceso de los pasajeros a libros electrónicos sin costo alguno. La instalación inteligente funciona mediante el uso de señales de Bluetooth de micro-ubicación que se comunican con las aplicaciones de teléfonos inteligentes de los pasajeros, lo que les permite acceder a una biblioteca virtual especial de 800 libros electrónicos gratuitamente, permaneciendo en los dispositivos privados durante dos días.

Una vez que el libro electrónico se ha descargado, los pasajeros podrán leer el libro incluso sin tener acceso a Internet, de este modo podrán acceder a estas lectura durante el vuelo. la colección disponible tiene más de 800 títulos a elegir entre los diferentes géneros en vatios idiomas (inglés, bahasa, y chino). Cada persona puede tomar prestado un máximo de dos títulos.

Esta instalación, que cuenta con 40 balizas de libros electrónicos colocadas estratégicamente en las terminales KLIA y KLIA2, es la primera de este tipo en el mundo que utiliza balizas a través de bluetooth, lo que simplifica el proceso de préstamo de libros electrónicos, siendo una idea innovadora que facilita considerablemente el proceso de préstamo y descarga. Con esta instalación pionera, KLIA puede servir de modelo para el resto de aeropuertos y bibliotecas del mundo.

Desciende la venta de libros electrónicos por parte de los 5 grandes de la edición (Big Five)

Mediación y legitimación cultural: la impronta de las redes sociales

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Cordón, José-Antonio; Alonso-Arévalo, Julio. “Mediación y legitimación cultural: la impronta de las redes sociales”. Anuario ThinkEPI, 2012, v. 6, pp. 264-268.

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Las redes sociales se están erigiendo en un elemento nuclear en los sistemas de acreditación literaria y profesional configurando no sólo una nueva forma de gestación de opiniones, sino también una estructura informativa que organiza las reglas del medio. Su organización, sintaxis y normas internas condicionan la forma de participación, adquiriendo tal importancia que lo que no encaja en las mismas no existe como producto cultural.

Cada vez que nace un nuevo medio surge una discusión encendida acerca de su viabilidad, consecuencias sociales, económicas, culturales y cognitivas. Este axioma general en el ámbito de la comunicación se agudiza cuando afecta a iconos fundamentales de la cultura, como son los libros. Un ejemplo claro son las revistas científicas, cuyo paso de papel a digital no levantó otra polé- mica que la idoneidad del medio como sistema de acreditación. Polémica que fue zanjada definitivamente cuando la revista digital adoptó las convenciones de control propias del medio impreso, a la vez que demostró una mayor eficacia en la proyección y visibilidad de las contribuciones, beneficiándose de la retroalimentación que posteriormente introdujeron las redes sociales y los sistemas de gestión y acreditación social, como Mendeley, Citeulike, etc. (Alonso-Arévalo; Cordón-García, 2010).

El caso del libro entraña un componente adicional ajeno a las revistas científicas: su consumo afecta a un sector amplio de la sociedad y su dimensión icónica lo representa como un elemento estable e inmutable. El sistema productor de libros pertenece al núcleo duro y poco maleable de la fabricación de objetos de larga duración, con vocación de permanencia y con adherencias psicológicas y sentimentales fuertemente asentadas. La posibilidad de sustitución de un sistema por otro es percibida en muchos casos como una agresión a la estructura tradicional por parte de numerosos intelectuales y profesionales del sector, como editores y críticos literarios, que han jugado un papel de reguladores del tráfico cultural. La función editorial en el campo del libro no tiene transposición posible en el sector de las revistas, en el que la descentralización de las decisiones, vía revisión por pares, se ha asentado definitivamente como mecanismo de valoración consolidado. Las revistas han confiado sus decisiones a la evaluación externa por parte de especialistas del área. En el libro, el editor –o el director de la colección– ha tenido por tradición y experiencia la última palabra en la toma de decisiones de publicación, constituyendo la intuición y el olfato cualidades inherentes a su condición, tan importantes como el conocimiento del medio, y su especialización (Muchnick, Einaudi, Pradera, Borrás, Schiffrin, etc.).

El prestigio de una editorial recaía sobre el capital simbólico acumulado en un catálogo, que en cierto modo arbitraba el canon del medio en el que estaba inserta, ya fuera literaria o académica, hasta el punto de que en algunos casos se podía hablar de bibliotecas de editor, en el sentido de la impronta que este podía dejar en la conformación de las mismas.

La aparición de las redes sociales ha provocado un cambio significativo del sistema de referencia y de asignaciones culturales. Uno de los aspectos más interesantes y relevantes de la nueva situación, que explica a su vez las reacciones de desconfianza, es la pérdida de peso específico del intermediario intelectual en los procesos de transmisión de la cultura. En la cadena de producción de mensajes, el intelectual, el crítico, revestía una importancia singular frente a los extremos de la misma, el autor y el lector. Mientras que la producción de la cultura se ha caracterizado por la dispersión, la multiplicidad y la diversidad, la figura del mediador se había hecho imprescindible en la construcción de un discurso lógico que sirviera de hilo conductor para la misma, un discurso que afectaba tanto a la producción como al consumo, que servía de articulación para una asimilación equilibrada y homogénea del saber cifrado en cientos de miles de productos. Era una tarea que asumía su condición autónoma, individualizada y ajena a cualquier comportamiento gremial o colectivo. El intelectual, el crítico, dictaba su norma que era sometida a una audiencia previamente convencida de la veracidad de los hechos y las argumentaciones. La dispersión de los consumidores, la multiplicidad de los discursos, en cierto modo justificaba esa función aglutinante, necesaria en un contexto eminentemente físico. El cambio operado en este contexto se percibe generalizadamente, incluso en los lugares más exóticos o insólitos:

“El problema no está en la cantidad de información, sino en su calidad. La opinión, que no el conocimiento, se ha «democratizado». Cualquiera puede manifestarse, cualquiera puede copiar a cualquiera y manifestarse a su vez. Internet, una verdadera revolución social llena de logros y altruismos, es también una biblioteca infinita sin bibliotecario en la que las verdades y las mentiras se difunden sin más canon que el número de visitas, sin más éxito que el número de veces que algo se repite, haciendo que el valor de la información resida en su volumen y no en su contenido” (Valérie Tasso, 2008).

La aparición de sistemas de participación colectiva como Facebook, Twitter, etc., han modificado radicalmente los sistemas de referencia y valoración desplazando a un lugar marginal la participación del mediador, recluido en medios cada vez más restrictivos y especializados. El social bookmarking, los gestores sociales, el etiquetado social, han introducido una inercia descentralizada en los circuitos valorativos y críticos. La potencia adquirida por los nuevos medios hace que el acceso al público está regulado por las reglas del propio medio. Es el caso de Twitter y Facebook, cuya organización, sintaxis y reglas internas acaban condicionando la forma de participación, adquiriendo tal importancia que lo que no encaja en las mismas no existe como producto cultural. Esto ha dado lugar a la aparición de nuevas figuras y funciones. Por ejemplo, la del community manager, una suerte de gestor de los procesos de comunicación en cualquier empresa o institución que pretenda tener presencia en las redes sociales. O también la de auténticos expertos en un medio y sus convenciones, que actúan como árbitros y reguladores de un tráfico cada vez más intenso, acaparando –por la vía del consenso– las funciones valorativas y de acreditación que antaño estaban reservadas a elementos aislados o con grandes dosis de autonomía dentro del sistema.

El medio establece su propio mensaje y se alimenta de sí mismo. Como sostenía MacLuhan, las sociedades siempre han sido moldeadas más por la índole de los medios con que se comunican los hombres que por el contenido mismo de la comunicación. Ha surgido el orientador mediático como pensador del momento, del instante, el pensamiento por necesidad débil, poco consistente, nada totalizador, en ocasiones contradictorio, que alimenta un circuito de comunicación cifrado en cientos de miles de seguidores y decenas de millones de mensajes por día, cada vez más potente.

Las normas de los sistemas de valoración cambian al hilo de todos estos fenómenos. Los escritores pueden prescindir de la sanción crítica o de la investidura canónica, del filtro editorial convencional para llegar a los lectores. Para muestra, John Locke, un empresario norteamericano de 60 años. Empezó a escribir hace tres años . Hace meses nadie lo conocía pero de enero a abril de 2011 ha tenido 875.000 descargas digitales en Kindle de sus 6 obras. Se ha convertido en el primer autor autoeditado que consigue llegar al número uno en la tienda de libros digitales de Amazon y está a punto de convertirse en el cuarto autor que llega al millón de copias en Kindle, tras Stieg Larsson, James Patterson y Nora Roberts. El éxito de Locke se basa en la promoción a través de las redes sociales y una muy agresiva política de precios (vende sus libros a 99 centavos de dólar), que se puede permitir porque todos los ingresos.

Las recomendaciones en las redes sociales han desempeñado un papel fundamental en este caso y en muchos otros en los que los medios de comunicación tradicionales, el crítico convencional o los canales literarios apenas han tenido incidencia alguna. Surge la figura del influencer, esto es, la persona capaz de trasladar opiniones a miles de seguidores con gran capacidad de persuasión, gracias al crédito, a la reputación digital obtenida con sus intervenciones en Twitter, Facebook, Linkedin o cualquier otra red. Es el caso de José-Afonso Furtado, ensayista, escritor e investigador de las nuevas tecnologías de la comunicación y de la edición, autor de numerosas obras y artículos sobre el cambio de paradigma de lo impreso a lo digital, elegido por la revista Time como uno de los twitteros más influyentes del mundo (el Borges del Twitter), situándolo en el número 33 de su selecto ranking, además de ser el único bibliotecario incluido en el mismo.

En estos momentos nos encontramos ante dos modelos distintos y, en cierto modo, antagónicos. El tradicional, en el que la producción intelectual es valorada por los pares y son ellos los que otorgan el capital simbólico a las obras, sistema vigente en el ámbito científico, donde se valora la aportación al conocimiento, la originalidad y creatividad. Y un sistema de valoración social en el que son las redes las que aportan la reputación y capacidad de penetración de un autor o una obra en su seno. El problema no radica en la coexistencia de estos dos modelos, que operan en esferas distintas (aunque cada vez más compenetradas, como puede apreciarse por la creciente presencia de aplicaciones sociales en los medios eminentemente científicos), sino en la carencia de los mismos en determinados medios intelectuales renuentes a otra validación que la estrictamente canónica, hurtando la discusión a los foros, al debate, la crítica y las discusiones.

Guía sobre los Libros Electrónicos para las Bibliotecas

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¿Por qué ofrecer libros electrónicos?

Hay una variedad de razones para la compra de libros electrónicos, y el primero es el acceso. Ofrecer libros electrónicos es ampliar el contenido más allá de los límites físicos de la biblioteca. En un mundo digital, los clientes no se limitan a las horas de apertura. Se puede optar por descargar un nuevo libro los fines de semana, por la noche, ya que el contenido está disponible 24/7. Además, hay un interés creciente de los usuarios por los en eBooks y eReaders como ponen de manifiesto casi todos los estudios. Según el informe Pew el 30% de los estadounidenses leen en un libro electrónico, en España esta cifra es del 20%

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Alonso Arévalo, J. ; Cordón García, J. Antonio; Gómez Díaz; Raquel. E-books en bibliotecas : gestion, tratamiento y aplicaciones. Buenos Aires: Alfagrama, 2015 Ver en Alfagrama

La encuesta desarrollada por Library Journal sobre la penetración de libro electrónico en las bibliotecas públicas de Estados Unidos encontró que el 66 por ciento de los encuestados había percibido un importante incremento en las solicitudes de libros electrónicos en bibliotecas en el último año.

Además, no es necesario habilitar espacios físicos para los ebooks. Las estanterías virtuales no requieren previsiones ni de cambios. El miedo a la pérdida o el daño a los contenidos también disminuyen.

Dicho esto, los ebooks tienen por igual muchas razones para no ser ofertados en bibliotecas ya que aún existen muchas cuestiones que no se han resuelto satisfactoriamente. En primer lugar son más caros que los impresos, y su uso está restringido con sistemas gestores de derechos digitales (DRM).El contenido suele arrendarse en vez de tenerlo en propiedad, debido a los acuerdos de licencia con los proveedores. Por otra parte, para mantener la colección se requiere pagar unas tasas anuales para garantizar el acceso permanente al contenido. Los modelos de negocio son muy diferentes de los modelos utilizados para libros impresos. A menudo, son insostenibles para los presupuestos de las bibliotecas públicas. Algunos de los contenidos pueden no estar disponibles para la biblioteca. Ebooks también requieren de tecnología para que el usuario los pueda leer. Si los lectores en una comunidad no tienen acceso a esa tecnología de eReaders, dispositivos tablet, teléfonos inteligentes, o computadores personales serán excluidos del contexto de la lectura.

Participación de la comunidad

Antes de decidirse a comprar libros electrónicos para la biblioteca, hay que tener en cuenta el estudio de las necesidades de la comunidad. ¿Están sus usuarios pidiendo libros electrónicos? Si es así, ¿Qué tipo de contenido?: best-seller de ficción, libros infantiles, materiales de referencia, o quizá la literatura clásica? ¿Qué tipo de dispositivos de lectura están utilizando Kindle de Amazon-, Nook de Barnes & Noble, o iPads de Apple, teléfonos inteligentes u ordenadores personales? Esta información va a guiar las decisiones sobre el contenido y formato, así como mantener a la comunidad involucrada en la formación de una colección digital.

Libros electrónicos gratis

Para las bibliotecas con presupuestos limitados, la localización de contenidos ebook libre es esencial. La buena noticia es que existen miles de opciones. La mala noticia es que no son los títulos que aparecen en las listas de los más vendidos (Best Sellers). Sin embargo, hay miles de fuentes de ebooks gratuitos disponibles en línea. Es importante asegurarse de no proporcionar contenidos desde sitios alegales.

Dos colecciones merecen una mención especial, ya que ofrecen grandes colecciones en el dominio público (cuyos derechos de autor ha expirado). El primero es el Proyecto Gutenberg . creado por Michael Hart en 1971. Más de 40 años más tarde, su colección ha crecido a más de 38.000 títulos de dominio público. Otra excelente opción es Internet Archive (IA). Esta web ofrece libros, películas, música, software y sitios web. Su colección digital incluye más de tres millones de documentos, tanto en el dominio público o bajo la licencia Creative Commons.

Las bibliotecas se pueden cargar la información de estos títulos en su catálogo local con un hiperenlace de acceso a estas colecciones. Esta opción aumenta la visibilidad de los libros electrónicos en el ámbito local.

DOAB: Directorio de libros en Acceso Abierto. Al igual que existe un Directorio para las Revistas de Acceso Abierto (DOAJ ), tiene sentido tener algo similar para el floreciente mundo de las monografías de OA.

Plataformas de libros electrónicos para bibliotecas

Cuando llegue el momento para comprar contenidos electrónicos, las bibliotecas públicas tienen una gran variedad de opciones. Es importante evaluar todos los vendedores, determinar el gasto y la concesión de licencias de cada uno, y calcular los costes en curso para determinar si el modelo seleccionado es sostenible.

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Descargar

Baker & Taylor Baker y Taylor (B & T), a través de su nuevo Axis 360 ofrece libros electrónicos. Las bibliotecas pueden disponer de más de 105.000 títulos de libros electrónicos. La circulación de los libros electrónicos se lleva a cabo utilizando Axis 360 basado en la nube. Por último, el lector Blio se utiliza para consumir e interactuar con el contenido. El lector Blio permite leer en color, contenido, interactividad, y características de accesibilidad. Los programas de libros electrónicos van desde los $500 por año. Este bajo costo de entrada permite que una biblioteca pequeña pueda tener una colección personalizada para su comunidad. En la primavera de 2012, ofrecerá archivos EPUB y PDF disponible para descarga a los dispositivos.

Freading es un modelo de pago por el uso de las bibliotecas. Ofrece más de 20.000 títulos de docenas de editores. Después de una pequeña pago inicial, se paga por el contenido utilizado por las bibliotecas, seleccionado y utilizado por los clientes. Los precios van desde 50 centavos a 2 dólares por el uso, dependiendo de la fecha de derechos de autor del libro. El contenido no es en propiedad y el plazo del préstamo es de dos semanas. Cada libro puede ser renovado por un período de dos semanas de forma gratuita o por una tarifa nominal, dependiendo de la fecha de publicación del libro. Después de que el período de cuatro semanas de préstamo haya caducado, el libro no se puede acceder, sin costo adicional a una nueva descarga. Por otro lado, este modelo permite a varios usuarios leer el mismo título en el mismo tiempo sin espera. Asimismo, no hay tarifas de acceso en curso para las bibliotecas. Los clientes de las bibliotecas participantes descargan el contenido a través del sitio Freading a través de «fichas» prepago de la biblioteca. Las bibliotecas pueden elegir el número de fichas semanal disponible para los clientes.

OverDrive, el mayor proveedor de libros electrónicos en bibliotecas, ofrece más de 700.000 títulos de 1.000 editoriales. Ebooks, audiolibros y vídeos están disponibles en una variedad de géneros de ficción y no ficción. OverDrive es el proveedor en este momento que ofrece descarga directa a los dispositivos Kindle. Los títulos se ponen a en préstamo a disposición de los clientes e incluyen el mantenimiento anual y los honorarios de alojamiento. Para bibliotecas con presupuestos limitados se recomienda la creación de grandes consorcios de compra. Otra opción es unirse a un consorcio ya existente. Las bibliotecas en el consorcio pagará los honorarios anuales de participación. Las tarifas actuales de participación cubre el contenido, así como alojamiento y mantenimiento.

En España las plataformas que ofrecen libros electrónicos para bibliotecas son Xercode,Odilo, y Libranda

Si la biblioteca está mirando para comprar libros electrónicos de referencia o de contenido científico, hay varias posibilidades. Puede comprar a un agregador (un vendedor que vende los títulos de las editoriales múltiples en una sola plataforma), o hacerlo a través de la editorial en la plataforma de la misma, o por medio de un distribuidor (un vendedor que vende prensa y libros electrónicos de varios editores).

Los principales agregadores de libros electrónicos de Estados Unidos y distribuidores son EBL, EBSCOhost, ebrary ProQuest Follett, MyiLibrary Ingram, Knovel, Sarafi. Los títulos y los precios varían según el proveedor, el tamaño de la biblioteca, y el número de usuarios simultáneos. El contenido de estos vendedores está diseñado principalmente para la lectura online. Desde las interfaces permiten descargar los artículos de referencia, capítulos de libros o títulos completos para la lectura en línea de la mayoría de estos vendedores. Las políticas y procedimientos pueden variar de unos a otros.

Evaluación de proveedores

Al comprar libros electrónicos, es crucial evaluar cada proveedor. Muchas bibliotecas han creado hojas de cálculo o matrices para comparar las características rápidamente. Algunas cosas que deben ser comparados incluyen contenido / títulos disponibles, formato de los archivos, modelos de negocio y los costos, plazos de concesión de licencias (propiedad o de acceso), honorarios, disponibilidad de registros MARC, costo, opciones de descarga, impresión, características de la interfaz, soporte al cliente formación, y la posibilidad de utilizar los datos estadísticos.

Descarga de contenido

La mayoría de los clientes va a querer descargar libros electrónicos de la biblioteca a un dispositivo de lectura personal. Por lo tanto, es imperativo que las bibliotecas conozcan los formatos de archivos, dispositivos y procedimientos de descarga. Esto puede ser muy complicado dado los muchos formatos de archivo y dispositivos de lectura electrónica existentes en el mercado. En general, los libros electrónicos serán vendidos a las bibliotecas en formato de archivo PDF o EPUB. Estos formatos son compatibles con muchos dispositivos de lectura como el Nook, Sony Reader, Kobo, iPad, y muchas otras aplicaciones de lectura para los dispositivos de tableta y teléfonos inteligentes. Kindle, el dispositivo de Amazon por el contrario, utiliza un formato propietario conocido como AZW. Como se mencionó anteriormente, OverDrive es el único proveedor que ofrecer descargas directas a Kindle. El proceso de Kindle es relativamente simple y fácil, utilizando la cuenta de Amazon como fuente de entrega de contenido una vez que se ha extraído de la biblioteca..

Para la mayoría de las descargas de libros electrónicos, sin embargo, el proceso implica pasos adicionales. En primer lugar, los usuarios deben encontrar el título que desee buscando en el OPAC de la biblioteca, o en la plataforma de la biblioteca digital proporcionada por el vendedor. Una vez que un título está seleccionada, el usuario debe identificarse mediante la tarjeta de la propia biblioteca (hay un creciente movimiento de la integración de los OPACs y plataformas de proveedores). Títulos adquiridos con el uso ilimitado simultáneo, o aquellos de dominio público, permiten que varios usuarios pueden acceder a ellos, al mismo tiempo.

Después de proceder al préstamo los usuarios descargan el archivo en un ordenador o un dispositivo. El software predominante para esta descarga es Adobe Digital Editions (ADE). ADE es gratuito pero requiere que el usuario se registre y descargue el software en un ordenador personal. ADE se puede utilizar para almacenar, organizar y leer el contenido. También se puede utilizar para transferir los títulos descargados a un dispositivo de lectura electrónica a través del puerto USB. Para completar la transferencia tendremos que conectar alguno de los dispositivos de lectura electrónica que estar registrado en la cuenta de ADE para poder leer los contenidos en el mismo .

La primera vez que un cliente descarga un ebook es complicado, ya que el software debe ser descargado y registrado. Una vez completados estos pasos, volver a repetir el proceso es menos complicado. Las dificultades técnicas pueden ocurrir en cualquier momento, ya menudo lo hacen. De acuerdo con la edición de enero de 2012 de Library Hournal, el 23 por ciento de los clientes no tuvieron éxito en la descarga de libros electrónicos, debido a cuestiones tecnológicas.

Una mano amiga

Si la biblioteca va a ofrecer libros electrónicos descargables, es necesario ofrecer capacitación y apoyo para el personal. A su vez, el personal tendrá que proporcionar formación y apoyo a sus usuarios.

Las bibliotecas están apoyando estas acciones con sesiones de capacitación, video tutoriales, demostraciones, o documentación. Mucho de este material están disponible en línea, ya sea de los sitios web de las bibliotecas públicas, YouTube, o sitios de los proveedores. Muchos de los vendedores de la biblioteca tienen una amplia formación y programas de apoyo para las bibliotecas de sus miembros.

La mejor formación, sin embargo, es la experimentación. Alentar al personal a practicar la descarga de libros electrónicos de la biblioteca. Si la biblioteca se lo puede permitir, puede comprar varios dispositivos de lectura electrónica diferentes para el personal. Estos pueden ser utilizados para la capacitación práctica tanto del personal o de los usuarios. Así pueden compartir consejos y técnicas con otros y experimentar con los diferentes dispositivos.

Presupuestos

La determinación de la cantidad de un presupuesto para gastar en libros electrónicos pueden variar en cada biblioteca. En la encuesta de 2011 sobre la penetración de libro electrónico, Library Journal calculó que las bibliotecas públicas están gastando alrededor de cuatro por ciento de sus presupuestos materiales de libros electrónicos. Este número creció a partir del estudio de 2010 por encima de dos puntos porcentuales. Cuando se le preguntó acerca de los presupuestos materiales de libros electrónicos en el año 2016, las bibliotecas prevén que el ocho por ciento del presupuesto se destinarán a los ebooks.

Como se mencionó anteriormente, siempre se debe tener en cuenta las necesidades de la comunidad para la adquisición de contenidos electrónicos, y tomar las decisiones presupuestarias sobre la base de esas necesidades. Siempre se puede empezar poco a poco con un programa piloto y ampliarlo si la demanda crece.

La demanda de libros electrónicos en las bibliotecas públicas está presente, cada vez con más fuerza, y no es previsible que esta dinámica no siga el camino recientemente iniciado.

Pantallas móviles: El régimen visual de la navegación

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Verhoeff, N.[e-Book] Mobile Screens : The Visual Regime of Navigation. Amsterdam Amsterdam University Press, 2012

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El libro de Nanna Verhoeff es una necesidad para cualquier persona interesada en la cultura visual y la teoría de los medios. Ofrece una explicación teórica rica y estimulante de la dimensión central de nuestra existencia contemporánea – la interfaz y la navegación por tanto los datos como mundo físico a través de una variedad de pantallas (consolas de juegos, teléfonos móviles, interfaces de automóviles, dispositivos GPS, etc.) en el proceso de explorar estas nuevas prácticas en pantalla, Verhoeff ofrece nuevas perspectivas sobre muchas de las cuestiones clave en los medios de comunicación y estudios de nuevos medios, así como una serie de nuevos conceptos teóricos originales. Como el primer manual teórico para la sociedad de pantallas móviles, este libro se convertirá en una referencia esencial para todas las futuras investigaciones de nuestra condición pantalla del móvil.