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Colaboración de bibliotecas en un proyecto piloto de digitalización masiva de libros para investigación y acceso académico

Majors, Rice. “Libraries Collaborate on Mass Book Digitization Pilot Project.” UC Davis Library, February 26, 2026. https://library.ucdavis.edu/news/libraries-collaborate-on-mass-book-digitization-pilot-project

En febrero de 2026, la UC Davis Library publicó un artículo detallando una iniciativa colaborativa de gran alcance que reúne a varias bibliotecas universitarias con el fin de explorar un enfoque más estratégico y deliberado para la digitalización masiva de libros. Durante un período de dos años (2023–2025), la Universidad de California, Davis, junto con las bibliotecas de Cornell University, Ohio State University, University of Michigan y Rutgers University, se comprometieron a trabajar conjuntamente dentro del marco del Google Books Library Project para contribuir contenidos académicos selectos a gran escala que luego serían depositados en la HathiTrust Digital Library, una de las principales bibliotecas digitales colaborativas del mundo.

El proyecto piloto se enfocó en dos áreas temáticas específicas: abejas y polinizadores de insectos y Puerto Rico. La elección de estos temas no fue arbitraria: se seleccionaron porque responden a una serie de criterios que los participantes consideraron esenciales para evaluar la eficacia de una digitalización más intencionada. En primer lugar, las publicaciones sobre esos temas que datan de antes de 1964 representan materiales de un valor significativo para la investigación contemporánea y pueden incluir documentos gubernamentales que, por su antigüedad, es probable que estén en dominio público o que puedan serlo, reduciendo barreras de derechos de autor. En segundo lugar, esas colecciones tienden a encontrarse dentro de las bibliotecas “principales” de los campus, lo que facilita la logística de selección, procesamiento y envío para digitalización. Finalmente, ambos temas abarcan una amplia diversidad disciplinaria —desde la biología y la ecología hasta la historia regional y los estudios culturales— lo que permite que instituciones bibliotecarias con diferentes fortalezas de colección participen en el piloto con aportes relevantes.

Más allá de la logística y los criterios de selección, el piloto cumplió un objetivo fundamental que los participantes señalaron como una necesidad estratégica para el futuro de la digitalización en bibliotecas universitarias: demostrar que la comunidad bibliotecaria puede aplicar criterios selectivos y colaborativos, en lugar de centrarse exclusivamente en el volumen, para decidir qué materiales digitalizar primero. Este enfoque tiene implicaciones importantes para cómo las organizaciones de bibliotecas priorizan recursos y esfuerzos cuando enfrentan colecciones vastas y diversas. El informe final del piloto, que resume hallazgos, lecciones aprendidas y recomendaciones, ya está disponible a través de la plataforma eScholarship de la Universidad de California, lo que permite que otras instituciones académicas y bibliotecas interesadas puedan evaluar modelos similares de digitalización intencional.

En conjunto, este proyecto piloto representa un paso significativo hacia prácticas de digitalización más colaborativas y estratégicas dentro del ecosistema bibliotecario académico, reforzando la idea de que las bibliotecas no solo preservan el conocimiento, sino que también lo reinventan y expanden su accesibilidad mediante la tecnología digital.

Posibles cargos criminales contra bibliotecarios en Georgia por poner a disposición de los usuarios “materiales dañinos”

Georgia Recorder. “Georgia Librarians Could Face Criminal Charges for ‘Harmful Materials’.Georgia Recorder, 3 de febrero de 2026. https://georgiarecorder.com/2026/02/03/georgia-librarians-could-face-criminal-charges-for-harmful-materials/

En el estado de Estado de Georgia (EE. UU.) se esta produciendo una controversia legislativa importante en el en torno a un proyecto de ley que podría criminalizar la labor de los bibliotecarios si se determina que han distribuido materiales considerados “dañinos” para menores.

La medida, que avanza en la legislatura estatal, ha generado alarma entre profesionales de bibliotecas, defensores de la libertad de expresión y grupos de educación por las posibles implicaciones que tendría sobre el acceso a la información y la gestión de colecciones en bibliotecas públicas y escolares.

La iniciativa se vincula directamente con el Senate Bill 74, una propuesta legislativa que busca eliminar una antigua exención legal que protege a los bibliotecarios de ser acusados penalmente por distribuir materiales considerados dañinos para menores bajo el código penal de Georgia. Actualmente, las bibliotecas públicas y escolares están exentas de estas penalizaciones, pero el proyecto pretende que esa protección desaparezca o se limite. Si el proyecto prospera, cualquier libro o recurso que un consejo escolar o de biblioteca considere “dañino” podría exponer a los bibliotecarios a cargos criminales, incluso aunque actúen en el marco de políticas de su institución.

Los opositores del proyecto han expresado preocupaciones sobre el efecto disuasorio que podría tener esta medida: una amenaza de responsabilidad penal que podría empujar a las bibliotecas a autocensurarse, retirar libros polémicos o limitar el acceso a materiales educativos valiosos por miedo a consecuencias legales. Estas críticas señalan que conceptos como “dañino” son vagos y subjetivos, lo que podría facilitar la eliminación de obras sobre temas de sexualidad, conciencia de género o historia cultural, infringiendo la libertad académica y el derecho al acceso a la información. Por su parte, los defensores argumentan que el objetivo del proyecto es proteger a los niños de contenidos inadecuados, permitiendo que los materiales considerados inapropiados se coloquen en secciones restringidas para adultos.

La noticia sitúa a Georgia en el centro de un debate intenso entre protección infantil, libertad de expresión y rol de las bibliotecas en la sociedad. El avance de la propuesta ha llevado a bibliotecarios, asociaciones educativas y algunos legisladores a pedir un análisis más profundo de sus posibles efectos, y sigue siendo objeto de seguimiento mientras continúa su tramitación en el Legislativo estatal.

The Librarians: documental sobre bibliotecarios que luchan contra la censura de libros

PBS. (2026). The Librarians Independent Lens. PBS. Recuperado de https://www.pbs.org/independentlens/documentaries/the-librarians/

The Librarians es un documental estadounidense dirigido por Kim A. Snyder que se emitirá en la serie Independent Lens de PBS. La película sigue a bibliotecarias y bibliotecarios en varios estados de Estados Unidos —incluyendo Texas y Florida— que se han convertido en protagonistas involuntarios de una batalla nacional contra la censura de libros.

El documental The Librarians, dirigido por Kim A. Snyder y transmitido por PBS Independent Lens, se centra en la lucha silenciosa pero crucial de bibliotecarias y bibliotecarios estadounidenses que defienden el acceso a la información frente a intentos de censura de libros en bibliotecas públicas y escolares. La obra documenta cómo estos profesionales se han convertido en figuras centrales en un debate que combina política, educación, ética y derechos civiles.

A lo largo del documental, se presentan casos de distintos estados de EE. UU., incluyendo Texas, Florida y otros, donde legisladores y grupos de presión han impulsado restricciones sobre libros que tratan temas de raza, diversidad sexual, género y derechos civiles. Los bibliotecarios, pese a ser profesionales cuya misión es garantizar el acceso equitativo a la información, se enfrentan a listados de libros cuestionados, protestas públicas e incluso amenazas personales por parte de grupos que consideran ciertos contenidos “inapropiados” para los lectores jóvenes.

El documental muestra cómo la censura moderna de libros no solo afecta la educación, sino también la democracia y la participación ciudadana, al limitar el acceso de estudiantes y comunidades a múltiples perspectivas y realidades. Snyder conecta estas tensiones actuales con históricos intentos de censura y control de la educación en EE. UU., evidenciando que la lucha por la libertad de lectura es una batalla recurrente en la historia estadounidense.

Además, la película refleja cómo estos enfrentamientos dividen comunidades enteras, enfrentando padres, educadores y autoridades locales en debates sobre la “moralidad” y la idoneidad de ciertos textos. A través de entrevistas, imágenes de sesiones de consejo escolar y la vida cotidiana de los bibliotecarios, el documental humaniza a quienes trabajan en las bibliotecas, mostrando su dedicación a garantizar que los estudiantes puedan explorar una amplia diversidad de historias y conocimientos.

Los bibliotecarios que aparecen en The Librarians son retratados como héroes cotidianos: personas que defienden el derecho de los jóvenes y adultos a acceder a la información incluso cuando esto implica riesgos profesionales o personales. La película destaca el papel crucial de las bibliotecas como espacios seguros y neutrales, donde los ciudadanos pueden explorar ideas, aprender y formar opiniones propias.

Se muestran escenas de bibliotecarios organizando charlas, recomendando libros y mediando entre padres preocupados y autoridades escolares. Esta representación subraya que, más allá de custodiar libros, los bibliotecarios son guardianes de la democracia cultural y educativa.

El documental enfatiza que la censura de libros tiene consecuencias profundas en la educación, limitando la exposición de los estudiantes a la historia completa, la diversidad de culturas y las experiencias humanas diversas. Al visibilizar estos conflictos, The Librarians invita a reflexionar sobre la importancia de la libertad de expresión, el papel de los educadores y bibliotecarios, y la responsabilidad de la sociedad para proteger estos derechos.

Asimismo, el documental funciona como un registro histórico de la censura contemporánea en EE. UU., ofreciendo recursos valiosos para investigadores, docentes y defensores de la educación y la libertad de información. La narrativa combina testimonios personales con datos sobre legislación y campañas de presión social, logrando un equilibrio entre lo emotivo y lo informativo.

The Librarians tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Sundance 2025 y fue programado para transmisión en PBS en febrero de 2026. Ha recibido atención por parte de educadores, bibliotecarios y organizaciones que defienden la libertad de lectura, siendo considerado una obra de referencia sobre la censura de libros en el siglo XXI en Estados Unidos.

De la IA a los chips: las grandes tecnológicas están consiguiendo lo que quieren de Trump.

Kang, Cecilia. New York Times. “From AI to Chips, Big Tech Is Getting What It Wants From Trump.The New York Times, 28 de diciembre de 2025. https://www.nytimes.com/2025/12/28/technology/tech-trump.html

Donald Trump ha impulsado políticas favorables a las grandes empresas tecnológicas, particularmente en el contexto de la inteligencia artificial (IA) y los semiconductores.

En un contexto en que las políticas tecnológicas de Estados Unidos ocupan un papel central en la agenda política de 2025, el New York Times describe cómo la administración de Donald Trump ha implementado decisiones que favorecen ampliamente a las grandes empresas tecnológicas (Big Tech) en temas clave como inteligencia artificial (IA) y semiconductores. Aunque Trump llegó al poder con promesas de dinamizar la economía y restablecer la competitividad nacional, muchas de sus acciones han coincidido con las demandas y prioridades estratégicas de compañías como Nvidia, Google, Meta y otras, consolidando una alianza práctica entre el gobierno y el sector tecnológico que ha desbloqueado políticas regulatorias, cambios en comercio internacional y promoción de inversiones en infraestructura tecnológica.

Según la cobertura disponible, Trump ha eliminado o debilitado diversas restricciones a la exportación de chips semiconductores avanzados, como los fabricados por Nvidia, y ha promovido la expansión de la infraestructura tecnológica —incluidos centros de datos y producción de chips— con el argumento de mantener la competitividad estadounidense en la carrera global por la IA. Estos movimientos reflejan una clara alineación con las prioridades de Silicon Valley y otros gigantes tecnológicos, que han visto beneficios en la reducción de regulaciones y la apertura de mercados internacionales

Uno de los elementos más destacados de esta relación es la revocación o debilitación de restricciones que limitaban la exportación de chips avanzados y la regulación de tecnologías emergentes. La administración ha eliminado barreras regulatorias, acelerado la construcción de centros de datos y aprobado la venta de chips de IA más potentes en mercados sensibles, como China, medidas que muchos ejecutivos tecnológicos consideran esenciales para mantener la dominancia global de la industria estadounidense en IA y hardware. Esto se ha logrado tras esfuerzos coordinados entre líderes del sector y altos funcionarios de la Casa Blanca, que integran a la industria en posiciones de influencia técnica y política.

Además, el gobierno ha emitido órdenes ejecutivas y desarrollado un “AI Action Plan” nacional, orientado a impulsar la innovación de IA eliminando lo que Trump y sus asesores consideran barreras burocráticas y políticas que podrían frenar la competitividad de Estados Unidos frente a rivales como China. Estas políticas priorizan la expansión de la infraestructura tecnológica, la expansión de exportaciones y la coordinación federal única de normativas, reduciendo el papel de regulaciones estatales y enfocando el crecimiento en un marco de mercado libre que favorece a los grandes actores establecidos. Si bien estas medidas han sido aplaudidas por sectores empresariales como impulsores del crecimiento económico, también han generado críticas desde sectores que advierten sobre riesgos de falta de regulación, concentración de poder corporativo y posibles impactos negativos en la protección de derechos y seguridad pública.

El ocaso del libro de bolsillo en Estados Unidos

Milliot, Jim, y Sophia Stewart. 2025. Last Call for Mass Market Paperbacks. Publishers Weekly, diciembre 12, 2025. https://www.publishersweekly.com/pw/by-topic/industry-news/publisher-news/article/99293-last-call-for-mass-market-paperbacks.html

El formato que ha hecho que los libros sean más accesibles gracias a sus bajos precios y su amplia disponibilidad desaparecerá prácticamente del panorama editorial en unas semanas.

La desaparición casi definitiva del formato mass market paperback en Estados Unidos, un tipo de libro de bolsillo barato que durante décadas fue fundamental para democratizar el acceso a la lectura. La decisión del principal distribuidor de este formato de abandonar su comercialización marca un punto de no retorno para un modelo editorial que ya llevaba años en declive.

La decisión tomada este invierno por ReaderLink de dejar de distribuir libros de bolsillo para el mercado de masas a finales de 2025 fue el último golpe para un formato que ha visto su popularidad decaer durante años. Según Circana BookScan, las ventas de unidades para el mercado de masas se desplomaron de 131 millones en 2004 a 21 millones en 2024, una caída de aproximadamente el 84%, y las ventas de este año hasta octubre fueron de aproximadamente 15 millones de unidades.

Durante gran parte del siglo XX, los mass market paperbacks fueron el formato más popular entre los lectores, gracias a su bajo coste, su amplia distribución en puntos de venta no tradicionales y su capacidad para mantener vivos títulos durante largos periodos. Permitieron que millones de personas accedieran a novelas y ensayos que, en tapa dura, resultaban inaccesibles para muchos bolsillos.

Sin embargo, el artículo explica que diversos factores han provocado su caída progresiva: el aumento de los costes de producción y distribución, los cambios en los hábitos de consumo, la reducción de espacios de venta físicos y la competencia de otros formatos como el trade paperback, el libro digital y el audiolibro. A ello se suma la transformación del sistema de distribución, cada vez menos compatible con productos de bajo margen económico.

El texto también subraya la dimensión cultural de esta desaparición. Aunque el mass market paperback ya no resulta viable desde el punto de vista comercial, su impacto histórico fue enorme, tanto en la expansión de la lectura como en la consolidación de autores y géneros populares. Su retirada simboliza un cambio profundo en la industria editorial y en la forma en que los lectores acceden hoy a los libros.

Estado físico de las bibliotecas públicas en Estados Unidos, sus necesidades de mantenimiento y los desafíos

U.S. Government Accountability Office (2025). Public Libraries: Many Buildings Are Reported to Be in Poor Condition, with Increasing Deferred Maintenance (GAO-26-107262). Recuperado de https://www.gao.gov/products/gao-26-107262

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A partir de una encuesta representativa a aproximadamente 16 400 bibliotecas públicas distribuidas en los 50 estados, el Distrito de Columbia y cuatro territorios, la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno concluye que una proporción significativa de edificios presenta problemas estructurales, sistemas deteriorados y barreras físicas que afectan tanto a su operación como a la accesibilidad para personas con discapacidad.

El estudio detalla que cerca del 38 % de las bibliotecas (aproximadamente 6 000) reportan que al menos uno de los sistemas clave del edificio —como calefacción, ventilación o aire acondicionado (HVAC)— se encuentra en condición deficiente, lo que puede dificultar el uso seguro y eficaz de los espacios. Más aún, alrededor del 61 % (unos 9 800) identificaron que al menos un elemento de la infraestructura representa una preocupación de salud o seguridad, incluyendo problemas de accesibilidad física o diseños que no cumplen con las necesidades de todos los usuarios.

Una parte importante del informe subraya que el financiamiento federal está principalmente orientado a programas, servicios y actividades de las bibliotecas —no a la construcción ni a reparaciones de estructuras físicas—, lo que deja a la mayoría de los proyectos de mantenimiento en manos de recursos estatales o locales. Las bibliotecas encuestadas destacaron que el costo de construcción y reparación, junto con la falta de fondos suficientes, son los principales obstáculos para abordar eficazmente estas necesidades. Por ejemplo, algunos bibliotecarios entrevistados estimaron costos de decenas de miles de dólares sólo para renovar sistemas HVAC o eliminar materiales peligrosos como el asbesto.

El reporte de la GAO también identifica que una gran proporción de bibliotecas tienen acumulado un “mantenimiento diferido” significativo, es decir, tareas de reparación y mejoras que han sido postergadas por falta de recursos. Se estima que aproximadamente el 70 % de las bibliotecas enfrentan un volumen considerable de mantenimiento pendiente que probablemente persistirá o incluso aumentará en los próximos tres años si no crecen las inversiones destinadas a estas instalaciones. Esta situación se presenta de manera más crítica en bibliotecas pequeñas, rurales o con menor base impositiva local, que dependen de fondos limitados para sostener su infraestructura.

En conjunto, el informe de la GAO advierte que, aunque las bibliotecas públicas siguen cumpliendo roles esenciales como espacio para la lectura, la educación, tecnología comunitaria, servicios de emergencia y centros de votación, las condiciones físicas deterioradas y la falta de inversión en mantenimiento continuado representan una amenaza para su capacidad de servir plenamente a la comunidad. La Oficina de Rendición de Cuentas recomienda políticas que faciliten mayores oportunidades de financiación y estrategias de planificación para garantizar que las bibliotecas puedan actualizar y mantener edificios seguros, accesibles y funcionales.

Los proyectos de ley que provocan la prohibición de libros

PEN America. The Bills Igniting Book Bans: Evolving State Legislative Efforts to Censor Public School Libraries, 18 de diciembre de 2025. Disponible en: https://pen.org/report/the-bills-igniting-book-bans/

El informe The Bills Igniting Book Bans de PEN America documenta cómo una serie de leyes estatales en Estados Unidos están impulsando prohibiciones de libros en escuelas públicas, transformando lo que antes eran acciones locales en una tendencia legislativa más amplia. Desde 2021, esta organización —dedicada a defender la libertad de expresión— ha registrado casi 23 000 instancias de libros removidos de bibliotecas escolares, un fenómeno que ha llegado a normalizarse debido a la presión de grupos políticos organizados y a campañas que argumentan falsamente que ciertas historias o contenidos representan un peligro para los estudiantes. Estas acciones se engloban en lo que PEN denomina la “Ed Scare”, una ola de miedo y confrontación orientada a censurar temas relacionados con raza, género, sexualidad y contenidos percibidos como “controvertidos” en el currículo escolar y las colecciones de bibliotecas.

El informe detalla cómo estas prohibiciones no surgen de decisiones aisladas de juntas escolares, sino que leyes estatales específicas han servido como motor para que los distritos retiren libros. Estas leyes usan eufemismos como “gag orders educativos” (órdenes de silencio) y prohíben hablar de ciertos conceptos históricos o identitarios en las aulas, lo que a menudo termina influenciando la eliminación de libros de las bibliotecas aunque los textos en cuestión no infrinjan directamente la normativa. Ejemplos concretos incluyen leyes en estados como Florida, que primero limitó cómo se enseñan temas de raza y orientación sexual y luego se extendió a contenidos explícitos; y Missouri, donde una ley que criminalizaba la entrega de ciertos materiales a estudiantes llevó a la retirada de centenares de libros. En muchos casos, la amenaza de sanciones legales, multas o incluso la revocación de licencias ha generado una cultura de sobrecumplimiento entre bibliotecarios y educadores que prefieren retirar libros antes que enfrentar riesgos legales o presiones políticas.

Un punto central es que la mayoría de estas leyes usan lenguaje amplio, indefinido o vago, lo que da lugar a interpretaciones exageradas que amplían su alcance más allá de lo pretendido por los legisladores. Por ejemplo, algunas estipulan que cualquier contenido “sexual” o “ofensivo” debe ser removido de inmediato, aunque no cumpla con el criterio legal tradicional de obscenidad (como el Miller test del derecho estadounidense). Esto ha llevado a retiradas de libros que abordan temas de consentimiento, pubertad, abuso o representaciones de diversidad de identidad, aunque estos textos tengan valor literario, educativo o social. Otro efecto importante es la estigmatización de historias con personajes LGBTQ+ y personas de color, ya que muchas leyes están formuladas de manera que estas narrativas son automáticamente sospechosas o “no apropiadas” para entornos escolares.

El informe también describe las consecuencias educativas y sociales de estas leyes: la remoción masiva de títulos restringe el acceso de los estudiantes a una educación diversa, limita el desarrollo de habilidades lectoras y puede afectar negativamente la salud mental de jóvenes de identidades marginadas. PEN America señala que, aunque algunos estados han adoptado leyes de protección del derecho a leer (como Rhode Island, Colorado o Connecticut), muchos otros siguen promoviendo normas que debilitan la autonomía de las bibliotecas y socavan prácticas profesionales en educación. Frente a este contexto, la organización concluye que es esencial resistir estas políticas, apelando a interpretaciones legales claras, acciones comunitarias y defensa pública para preservar la libertad de leer y garantizar que los estudiantes tengan acceso a una amplia gama de historias, experiencias y perspectivas.

Datos clave:

  • PEN America ha registrado casi 23 000 instancias de prohibiciones de libros en escuelas públicas desde 2021. Estas cifras reflejan cómo se ha convertido en un fenómeno sistemático y no solo en acciones aisladas de juntas escolares.
  • 51 leyes y políticas estatales (entre 2021 y 2025) han sido identificadas como directamente vinculadas a prohibiciones de libros en las escuelas. Estas incluyen leyes con “órdenes de silencio educativo” o restricciones explícitas sobre temas de identidad, raza, género y sexualidad.
  • Restricciones sobre enseñanza de temas como raza, género o identidad LGBTQ+ (educational gag orders).
  • Normas amplias sobre “contenido sexual” o “obsceno” que van más allá de las definiciones legales tradicionales, generando miedo y sobrecumplimiento en distritos escolares.
  • Estados como Florida, Texas y Tennessee reportan cifras particularmente altas de prohibiciones. Por ejemplo, en el año escolar 2024-2025, Texas reportó 1 781 libros restringidos, ubicándose como uno de los estados con mayor número de prohibiciones

Los puntajes de lectura de los estudiantes en las pruebas estandarizadas aumentan gracias a la colaboración con la biblioteca pública

VanOstrand, Melea. “IPS says students’ reading scores on standardized test rise with Library Link.” WISH‑TV, 13 noviembre 2025

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Las Escuelas Públicas de Indianápolis registraron un aumento del 10.2% en el nivel de competencia en el examen estatal estandarizado IREAD del año escolar 2024-2025. Solo en tercer grado, los índices de competencia se dispararon casi un 70%. Los educadores afirman que esto se debe a la colaboración con la Biblioteca Pública de Indianápolis.

el distrito Indianapolis Public Schools (IPS) ha experimentado un aumento significativo en los resultados de lectura —un 10,2 % de incremento en las puntuaciones del examen IREAD en el curso 2024‑2025— gracias a su colaboración con Indianapolis Public Library (IndyPL). Este sistema compartido permite a los alumnos acceder a más de 2,3 millones de títulos y pedir prestados libros de cualquiera de las bibliotecas del consorcio, con un notable aumento en préstamos: entre agosto y septiembre, los estudiantes de IPS retiraron más de 36 .800 libros, un incremento del 34 %.

Según responsables del distrito escolar y maestros, este mayor acceso a libros ha sido crucial: muchos profesores integran en sus clases libros tomados del sistema compartido, y los alumnos encuentran variedad —desde novelas gráficas hasta ficción serial o no ficción narrativa—, lo que incentiva su interés por la lectura. La iniciativa forma parte del plan “Rebuilding Stronger” de IPS, que ha renovado sus centros de medios y bibliotecas escolares para hacerlos más atractivos y funcionales, con la meta de fomentar el hábito lector y mejorar competencias básicas.

El resultado —el repunte en las puntuaciones del IREAD— sugiere una fuerte correlación entre la ampliación del acceso a libros físicos/digitales y el rendimiento en lectura. La experiencia de IPS refuerza la idea de que facilitar recursos bibliográficos y promover la lectura desde temprana edad puede tener un impacto claro en la alfabetización y el éxito escolar.

Como afecta a las bibliotecas rurales de Estados Unidos los recortes federales, las redadas de inmigración y la desaceleración económica

«Federal Cuts, Immigration Raids and a Slowing Economy Hit Rural Libraries” — The New York Times, 10 de noviembre de 2025 https://www.nytimes.com/2025/11/10/us/politics/rural-libraries.html

Al igual que muchos pueblos pequeños rurales, Tieton, Washington, se enfrenta a una confluencia de circunstancias que han hecho insostenible mantener su biblioteca de una sola sala, un “símbolo cívico” para el pueblo.

las bibliotecas rurales estadounidenses enfrentan una presión sin precedentes debido a una combinación de factores económicos, sociales y políticos. Los recortes en la financiación federal y estatal han obligado a muchas bibliotecas a reducir personal, limitar horarios de apertura y recortar programas educativos y culturales, afectando especialmente a comunidades pequeñas donde estas instituciones son uno de los pocos espacios de acceso a información y tecnología.

En marzo, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva para desmantelar el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS, por sus siglas en inglés), que había proporcionado alrededor de 270 millones de dólares al año a bibliotecas públicas y académicas para financiar servicios como programas de lectura de verano, acceso a internet de alta velocidad, préstamos entre bibliotecas, capacitación del personal y acceso a bases de datos nacionales.

Actualmente, continúa una batalla judicial sobre esa orden, con una medida cautelar temporal que mantiene operativa a la agencia. Sin embargo, los gobiernos estatales y locales, ya preocupados por la incertidumbre que generan los recortes inminentes, enfrentan además el aumento de los costos de personal, una economía en desaceleración y una nueva ley que reduciría Medicaid y la asistencia alimentaria. Debido a esto, estas administraciones podrían no ser capaces de compensar la reducción o eliminación de fondos federales.

Las comunidades ya están sintiendo los efectos: algunas bibliotecas rurales en Florida y Mississippi han congelado sus programas de préstamo interbibliotecario, lo que limita considerablemente el acceso de los residentes de zonas más alejadas a materiales diversos. Las bibliotecas estatales de Maine, Indiana, Connecticut y Washington han despedido personal o advertido sobre próximos recortes; dado que los bibliotecarios estatales suelen proporcionar la mayor parte de la formación y asistencia tecnológica a sus colegas de ciudades pequeñas, los recortes a nivel estatal pueden traducirse en servicios reducidos o simplificados en bibliotecas municipales y del condado.

Ante múltiples desafíos, el distrito bibliotecario de Yakima (Washington) comenzó a advertir a los residentes a finales del año pasado que las cuatro ciudades que aún pagaban una tarifa fija anual al distrito tendrían que pagar más por sus bibliotecas o perder el servicio. La reacción pública logró cambios en varias localidades, incluida Naches, con una población de 1.090 habitantes, donde los usuarios frecuentes de la biblioteca persuadieron a la junta del distrito para que aumentara la tarifa de manera gradual durante tres años. La Coalición Amigos de la Biblioteca de Naches está ahora considerando constituirse como organización sin fines de lucro para recaudar fondos destinados a una sucursal más grande que podría incluir servicios como salas de conferencias e incluso una cafetería.

Además, la inmigración y las redadas migratorias han generado un clima de miedo que disuade a las familias inmigrantes de utilizar estos espacios, lo que limita su función de centro comunitario inclusivo. Las bibliotecas rurales también se ven afectadas por la desaceleración económica: el éxodo de jóvenes hacia ciudades en busca de empleo reduce la población usuaria y, al mismo tiempo, incrementa la dependencia de quienes permanecen, especialmente personas mayores y familias con pocos recursos.

El artículo destaca que, a pesar de estos desafíos, muchas bibliotecas están innovando para mantenerse relevantes, ofreciendo servicios de conexión a internet, programas de alfabetización digital, talleres educativos y apoyo social. Sin embargo, advierte que sin un aumento de fondos y un enfoque político que reconozca su importancia, estas instituciones corren el riesgo de desaparecer, lo que dejaría a muchas comunidades rurales sin acceso a información crítica y a espacios de encuentro comunitario.

La censura de libros en Estados unidos podría estar generando un efecto contrario al deseado

Zeisler, A. (2025, 6 de octubre). The dumbing down of America, one banned book at a time. Salon. https://www.salon.com/2025/10/06/the-dumbing-down-of-america-one-banned-book-at-a-time

Se aborda el creciente fenómeno de la censura en las bibliotecas escolares de EE. UU., destacando cómo las prohibiciones de libros se han convertido en una práctica sistemática respaldada por grupos de presión financiados por la derecha.

A pesar de que la mayoría de los estadounidenses se oponen a estas prohibiciones, los esfuerzos por restringir el acceso a libros que abordan temas de raza, identidad de género y sexualidad continúan en aumento. Zeisler señala que, en el ciclo escolar 2024–25, se registraron 6.870 libros prohibidos en 23 estados y 87 distritos escolares públicos, según el informe de PEN America. Estos datos evidencian una tendencia preocupante hacia la normalización de la censura en el ámbito educativo.

La autora también critica la administración de Trump 2.0 por revertir políticas federales que protegían el acceso a libros en las escuelas y por eliminar agencias clave como la Corporación para la Difusión Pública y el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas. Zeisler describe este fenómeno como un «Ed Scare» (miedo educativo), una referencia a la era del macartismo, y advierte que la censura no solo limita el acceso a la información, sino que también busca moldear la educación hacia una forma de adoctrinamiento ideológico.

A pesar de la creciente presión, el artículo destaca que muchos jóvenes están redescubriendo los libros prohibidos como una forma de resistencia, lo que sugiere que la censura podría estar generando un efecto contrario al deseado. Zeisler concluye que la lucha por la libertad de acceso a la información es esencial para la democracia y la educación crítica en los Estados Unidos.