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HathiTrust : proyecto colaborativo entre bibliotecas universitarias para la preservación de contenidos digitales

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HathiTrust

http://www.hathitrust.org/

HathiTrust es un proyecto de repositorio colaborativo a gran escala de contenidos digitales de las bibliotecas de investigación, incluyendo el contenido digitalizado a través de Google Books, así como contenidos digitalizados localmente por las bibliotecas, y ofrece una serie de servicios de localización y acceso, en particular búsqueda de texto completo a través de todo el repositorio.

La palabra Hathi, pronunciado en indú “hah-tee”, significa en urdu elefante, motivo que representa su logotipo, el nombre se asigno por ser un animal famoso por su capacidad de memoria a largo plazo, sugiriendo la idea de preservación para el futuro, que es el objetivo del proyecto.

HathiTrust fue fundada en octubre de 2008 por las trece universidades de la Comisión de Cooperación Institucional y de la Universidad de California. La asociación incluye más de 60 bibliotecas de investigación de Estados Unidos, Canadá y Europa, y se basa en un gobierno de estructura compartida. Los costos son compartidos por las bibliotecas participantes y consorcios de bibliotecas. El repositorio es administrado por la Universidad de Indiana y la Universidad de Michigan.

HathiTrust es, ante todo, un proyecto colaborativo entre las bibliotecas y centros de investigación que trabajan en conjunto para preservar el contenido digital en la colección. En el mismo cooperan más de 100 instituciones, ubicadas principalmente en los Estados Unidos, pero también de Canadá, Australia, España, y el Líbano, son parte de los miembros que bajo los auspicios de la Universidad de Michigan dan forma a la misión y las actividades de HathiTrust como votar a los miembros del consejo, aprobar el presupuesto, y participar en discusiones en torno a las actividades a través de las reuniones anuales y grupos de trabajo. Los miembros también son responsables del desarrollo y la gestión del repositorio. El cuerpo principal de los materiales, cuenta con más de 13 millones de volúmenes, se compone de copias escaneadas de los libros impresos en poder de las instituciones académicas de todo el mundo. Por lo general el proyecto se esfuerza en proporcionar un cierto nivel de acceso a todos los materiales, del que el 38% del contenido es de dominio público, ya sea en Estados Unidos o en el mundo se puede acceder en su totalidad a través de Internet.

Ver video sobre HathiTrust

En septiembre de 2011, el Gremio de Autores estadounidenses demandó HathiTrust (Authors Guild v. HathiTrust), alegando la violación masiva de los derechos de autor. Un tribunal federal falló en contra del Sindicato de Autores en octubre de 2012, encontrando que el uso de de libros escaneados por Google en HathiTrust era justo desde el punto de vista de la legislación estadounidense.

Tendencias de la lectura en la universidad

Ramírez Leyva, E. M. (2015). [e-Book]  Tendencias de la lectura en la universidad. México, UNAM, 2014.

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Cada vez son más las instituciones de educación superior que innovan sus métodos pedagógicos, impulsan investigaciones y promueven programas de fomento de la lectura, la escritura, la comunicación y las habilidades informativas. Esta obra presenta trabajos sobre los panoramas de lectura y escritura como un proceso continuo desde preescolar hasta el posgrado; sobre la construcción de una universidad lectora y la formación de bibliotecarios como formadores de lectores y escritores; y sobre proyectos de docencia y promoción de la lectura destinados a las comunidades universitarias. Estos trabajos giran en torno a tres temas: la problemática de la lectura y escritura en estudiantes universitarios; el fomento de la lectura y la alfabetización Informacional; y la formación de promotores de lectura en la universidad.

Normas ACRL para bibliotecas universitarias

Standards for Libraries in Higher Education,  [e-Book] ACRL, 2011.

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Las normas para las bibliotecas de enseñanza superior están diseñados para guiar a las bibliotecas universitarias y de investigación a avanzar y mantener su papel como socios en la educación de los estudiantes, el logro de las misiones de sus instituciones y el posicionamiento de las bibliotecas como líderes en la evaluación y la mejora continua en sus campus.

Las bibliotecas deben demostrar su valor y documentar sus contribuciones a la eficacia institucional general y estar preparadas para hacer frente a los cambios en la educación superior. Estas normas fueron desarrolladas a través del estudio y consideración de cuestiones nuevas y emergentes, en función de las últimas tendencias de las bibliotecas, la educación superior y las prácticas de acreditación.

Estas normas difieren de las versiones anteriores mediante la articulación de las expectativas de las contribuciones de la biblioteca a la eficacia institucional, al proporcionar un marco global con un enfoque basado en los resultados en función de la recopilación de las evidencias tomadas de la formas más apropiada para cada institución.

El papel de la biblioteca del siglo 21: la gente, el lugar y la plataforma

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GARMER, A. K. People, Place and Plataform: The role of the 21st-century library in the digital era is built on its three key assets: people, place and platform. 2014.

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El papel de la biblioteca del siglo 21 en la era digital se basa en sus tres activos clave: la gente, el lugar y la plataforma

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La gente

La biblioteca del siglo 21 representa el alejamiento del eje que hasta ahora había sido fundamental que era el de la construcción de colecciones para orientarse hacia la construcción de capital humano, de relaciones y redes de conocimiento en la comunidad.

En este nuevo entorno, las personas son el centro de la misión de la biblioteca para inspirar y cultivar el aprendizaje, avanzar en el conocimiento y fomentar y fortalecer las comunidades. De este modo la biblioteca pública cobra vitalidad cuando está llena de gente que desarrolla acciones en todos los ámbitos de la vida: padres que leen con sus hijos, adolescentes que aprenden a aprender a escribir un código fuente para un nuevo videojuego en un laboratorio de aprendizaje ruidoso, estudiantes reunidos en un aula de la biblioteca para discutir en grupo sobre un trabajo, solicitantes de empleo que son asesorados por un bibliotecario, emprendedores que preparan presentaciones en espacios de coworking, utilizando la biblioteca que proporciona Wi-Fi y la creación de nuevos productos en los espacios comunitarios, inmigrantes que aprenden inglés en las clases y mejoran sus habilidades de búsqueda de empleo con la ayuda de voluntarios de la comunidad, jubilados que utilizando nuevas herramientas online para crear álbumes de recortes digitales de sus nietos, y autores que publican libros en plataformas de autopublicación y los integran como un recurso más en la colección digital de la biblioteca.

En este ambiente impulsado por la comunidad, los bibliotecarios especializados ayudan a las personas a navegar con las nuevas tecnologías, gestionar grandes cantidades de datos y cumplir con sus necesidades de información. Además proporcionan recursos y conocimientos técnicos para ofrecer aprendizaje individualizado y experiencias sociales; así de este modo la biblioteca pública ofrece una experiencia participativa de alto nivel para apoyar las metas personales de cada individuo. El personal de Biblioteca se anticipa a las necesidades individuales y de la comunidad y conecta a la gente a los recursos disponibles, tanto a nivel local como global.

Como las funciones de la biblioteca también cambian y se expanden, el personal de la biblioteca ha perfeccionado y ampliado sus capacidades para satisfacer las nuevas necesidades, y definir el valor constante de la biblioteca dentro de la comunidad. Por ello operan en múltiples funciones, como formadores, mentores, facilitadores y docentes más que como fuentes de información. Además, la medición de resultados es más importante que medir los resultados. Una comunidad inteligente, no está representada por datos cuantitativos como tener un gran número de préstamos, en este nuevo concepto la comunidad es el objetivo principal de la biblioteca.

Todo esto requiere de la especialización del profesional como el recurso más importante que posee la biblioteca, con un enfoque en la maximización de la capacidad y el compromiso con el usuario y su comunidad. Es a través de este compromiso cuando los valores y los activos de cada biblioteca pueden ser plenamente aprovechados y optimizados por la sociedad. La mejor respuesta es contemplar a los bibliotecarios como “curadores” para sus comunidades, auténticos “filtros colaborativos” con el interés y necesidades del público siempre en mente.

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La biblioteca como lugar

Biblioteca de hoy es tanto un lugar físico como virtual, pero sigue siendo la presencia física de la biblioteca la que le ancla más firmemente a la comunidad. La investigación y la experiencia muestran que la geografía y el lugar todavía importan. La encuesta del Centro de Investigación Pew sobre uso de la biblioteca destacó que una gran proporción de los estadounidenses, incluso los que rara vez visitar una biblioteca, consideran las bibliotecas instituciones importantes en sus comunidades y creen que su comunidades sufrirían una gran pérdida si la biblioteca cerrara.

Las bibliotecas como lugar son importantes porque permiten establecer conexiones personales que ayudan a definir las necesidades e intereses de la comunidad. Son un centro comunitario para el desarrollo económico y la revitalización del vecindario. Fortalecen la identidad de comunidad en formas que producen un importante retorno de la inversión. Proporcionan un lugar seguro y confiable para los servicios comunitarios tales como centros de salud, centros de respuesta a emergencias, incubadoras de pequeñas empresas, centros de desarrollo de trabajo y centros de recursos para inmigrantes. Crean conexiones y flujos dentro de la comunidad como lugares que atraen a la gente a centros comerciales, grandes almacenes, aeropuertos y autobuses. En opinión de Robert Harrison, administrador de la ciudad de Issaquah, Washington. “Las bibliotecas son como Starbucks sin café: un lugar importante para construir relaciones sociales, ya que cualquier persona puede utilizarlas”

A medida que disponemos de más información en formatos digitales, las bibliotecas públicas dispondrán de menos material tangible en sus colecciones, ya que los usuarios de la biblioteca podrán acceder a la información digital dondequiera que estén, sin tener que desplazarse a la biblioteca. Por ello la biblioteca como espacio físico cada vez será menos un lugar para que los ciudadanos se lleven libros en préstamo y más un lugar donde los ciudadanos participan en construir sus identidades personales y ciudadanas. De este modo, la reducción de los materiales físicos, una mayor movilidad de los clientes y el deseo de una mayor colaboración están cambiando la naturaleza del espacio físico de la biblioteca pública. Por ello La biblioteca física debe someterse a una transición que se oriente a la apertura y la flexibilidad necesaria para prosperar en un mundo en constante cambio. Un aspecto vital de esta flexibilidad es la creación de espacios que pueden adaptarse a los cambiantes modelos operativos de las bibliotecas.

Este cambio en el papel impactará en el espacio físico de la biblioteca, en las formas en como las personas interactúan y en los tipos de servicios que allí se prestan. Muchas bibliotecas están creando espacios ricos con herramientas y tecnologías avanzadas que inspiran y facilitan el aprendizaje, el descubrimiento, la creación y la experimentación. La gente y la tecnología se encuentran en la biblioteca. Estas tendencias van hacia una mayor transparencia de los espacios,espacios flexibles que se amplían para atender las actividades de niños y adolescentes, salas de reuniones y de actividades de diferentes tamaños para adaptarse a eventos públicos y actuaciones,coworking y tecnología centrada en los espacios. Se trata de crear un entorno que facilite nuevos patrones de interacción, el aprendizaje y el acceso a la información y es lo suficientemente flexible para adaptarse a los cambios futuros que tendremos que asumir de manera inevitable.

Pero además de ser un espacio físico, la biblioteca en la era digital es un espacio virtual accesible desde cualquier lugar 24 horas diarias los 7 días de la semana (24/7). En este espacio virtual la biblioteca organiza y promueve sitios web, grupos de discusión en línea, clases, clubes de libros y puntos de acceso Wi-Fi de la biblioteca, como ejemplos de la creciente presencia de la comunidad de la biblioteca virtual siempre abierta. Pero no como un espacio aparte e independiente de la biblioteca física, ambos espacios deben integrarse e interactuar, y ser tan atractivo como su espacio físico en su objetivo de servir plenamente a la misión de la biblioteca construida alrededor de un acceso equitativo, el aprendizaje y el desarrollo cívico.

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La biblioteca como plataforma

La biblioteca como plataforma de aprendizaje de la comunidad es la propuesta innovadora de la biblioteca pública en la era digital. Las transformaciones de la era digital permiten a los individuos y las comunidades crear su propio aprendizaje y gestionar sus conocimientos. Con ese fin, las bibliotecas se convierten en plataformas de bases en la que los individuos y las comunidades crean servicios, datos y herramientas que beneficien a la comunidad. La biblioteca como plataforma asume las necesidades y objetivos de su comunidad de aprendizaje, para ello apoyan al emprendedor: ayudan a aprovechar las oportunidades dondequiera que existan con la participación de otros en el proceso.

La biblioteca como plataforma hace de la biblioteca una empresa participativa, que promueve el desarrollo de la comunidad y de la sociedad mediante la identificación y corrección de deficiencias en los servicios que oferta a su comunidad, incluyendo la educación de la primera infancia, el aprendizaje permanente, la alfabetización tecnológica y el gobierno electrónico. Entonce, la biblioteca puede comisariar y archivar las soluciones creadas para el intercambio, aprovechamiento y uso futuro por parte de otros miembros de la comunidad.

Una característica distintiva de la biblioteca como plataforma es que es una entidad objetiva que opera en torno a los intereses de sus usuarios. En contraste con las plataformas comerciales que desdibujan la línea entre el usuario y los intereses comerciales. Así la biblioteca como plataforma crea diálogo comunitario que abre paso a nuevos conocimientos y crea conocimiento social.

Hoy en día, la mayoría de las bibliotecas públicas ven su catálogo como la plataforma. Eso tendrá que cambiar a medida que se despliegan los nuevos recursos digitales existentes de nuevas maneras, se desarrollan nuevas relaciones y asociaciones con la comunidad, y se reestructuran sus espacios. De este modo la biblioteca como plataforma remoldea radicalmente las actividades diarias de la biblioteca, alejándose del viejo modelo de descripción, organización de colecciones y “préstamos” hacia una nueva visión de la biblioteca como un eje central para establecer conexiones comunitarias y de aprendizaje.

Para tener éxito, la plataforma de la biblioteca se requiere:

– Un tipo diferente de infraestructura de acceso, incluyendo un sistema de identificación más sólido que proteja la privacidad individual

– Una nueva infraestructura de distribucion con el fin de obtener el material físico y digital para los usuarios

– Análisis más sofisticados que permitan a la biblioteca en sí para convertirse en una “organización de aprendizaje”

– Interoperabilidad para facilitar la innovación y la competencia

La plataforma así concebida ayudaran empoderar a otros a ejercer sus capacidades en la creación de servicios, datos y herramientas. Por lo tanto la biblioteca tiene que operar a escala y facilitar las actividades de los usuarios que la biblioteca por sí solo no puede manejar.

Importancia de las plataformas de recursos en Humanidades Digitales para bibliotecas universitarias

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Mientras que los libros tradicionales son productos independientes, comercializados por separado y diseñados para informar sin contexto, su uso en contextos académicos puede ser muy diferente. Los estudiantes usan grandes cantidades de contenido digital en un área específica en un corto periodo tiempo. La investigación, escritura y búsqueda de un título se centran en un número limitado de dominios, por ello necesitan tener acceso a un gran número de recursos y herramientas para la gestión de todo el contenido que necesitan.

Las plataformas de recursos digitales ofrecen una manera de hacer frente a las necesidades especiales en un dominio de conocimientos específicos, y hacen que sea más fácil agrupar contenidos y lograr transacciones de mayor valor. Incluso las plataformas también se adaptan mejor a un contenido único, pues la venta de un contenido único, como parte de un paquete basado en una plataforma puede ayudar a evitar la mercantilización y hacer posible que el contenido que se ofrece este por encima de las expectativas de precio que pagaría un consumidor individual.

Para los usuarios universitarios, las plataforma ofrecen comodidad, ahorro global de costes y una mayor utilidad. Los profesores y las instituciones pueden disponer en sus bibliotecas de contenido digital de alta calidad a partir de una sola compra institucional; y de este modo los profesores saben que los estudiantes tendrán acceso a una gran biblioteca de contenido, sin tener que preocuparse de que cualquier estudiante optó por no comprar un recurso recomendado. Ya que de este modo lo estudiantes tienen todo lo que necesitan a través de un portal sin tener que hacer, o sopesar el valor de las compras individuales.

Ancestry.com es un ejemplo de una plataforma de publicación basado en una suscripción para un dominio de conocimiento muy específico: la genealogía. Mientras que los editores de libros tradicionales pueden pensar de Ancestry.com como una herramienta en línea para la creación de árboles genealógicos, es realmente una biblioteca digital de dominio específico dentro de una plataforma especializada; ya que los suscriptores del sitio tienen acceso a miles de libros electrónicos, así como millones de registros de datos.

Otro ejemplo es Faithlife Corporation, que ofrece más de 80.000 libros electrónicos relacionados con el estudio de la Biblia. Todos estos libros trabajar con el Logos Bible Software, una herramienta altamente especializada para trabajar con el griego, el hebreo y las normas y convenciones de estudio de la Biblia. Los libros electrónicos están conectados al conjunto de herramientas y entre sí por decenas de bases de datos de contenido especializado que añaden posibilidades de personalización de contenidos como anotación, organización y conexiones con el contenido tradicional.

La misma tecnología de plataforma detrás de Logos Bible Software se ha personalizado en una plataforma para el trabajo académico en las humanidades, bajo el nombre Noet. En este caso, se proporciona un apoyo especial y contenido único para los paquetes de la plataforma sobre Shakespeare, Filosofía,  griego clásico y el latín.

Ver:

DDW. By: Bob Pritchett | October 8, 2015.