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Nuevos horizontes de impacto: Informe 2024-2025 de las UNC University Libraries

New: 2024-2025 Library Impact Report. UNC University Libraries, 21 January 2026. https://library.unc.edu/news/new-2024-2025-library-impact-report/

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El informe presenta una revisión comprensiva de las actividades, iniciativas y efectos que tuvieron las bibliotecas de la University of North Carolina at Chapel Hill durante el año académico 2024-2025.

El documento introduce cómo las bibliotecas de Carolina han servido como un motor central para el aprendizaje, la investigación y la innovación, adaptándose a cambios tecnológicos y sociales para responder a las necesidades de estudiantes, docentes y de la comunidad de Carolina en general. Resalta que este reporte no solo subraya logros cuantificables —como aumentos en la participación o en la producción académica—, sino también el rol cualitativo que las bibliotecas desempeñan en facilitar descubrimientos, dar apoyo a los usuarios y fortalecer la misión educativa de la universidad.

El informe está organizado alrededor de cuatro pilares estratégicos que reflejan las prioridades de la biblioteca en el contexto de rápidos cambios en el entorno académico: primero, la biblioteca actúa como experta en información de la universidad, proporcionando recursos, apoyo y orientación esenciales para el éxito académico; segundo, impulsa descubrimientos facilitando el acceso a recursos especializados, infraestructura de investigación y servicios que ayudan a los investigadores a avanzar en sus proyectos; tercero, se centra en empoderar y comprometer a los estudiantes, ofreciendo servicios de aprendizaje, espacios colaborativos y programas diseñados para mejorar las competencias informacionales y la participación estudiantil; y, finalmente, subraya la excelencia profesional del equipo de la biblioteca, promoviendo el crecimiento del personal, capacitación continua y prácticas innovadoras dentro de la organización.

Más allá de estos pilares, el reporte pone énfasis en cómo las bibliotecas manejan y responden a cambios tecnológicos, sociales y educativos, adaptando sus servicios a la evolución de las expectativas de los usuarios. Esto incluye una mirada hacia el papel integral de las bibliotecas en la era digital, la implementación de nuevas herramientas para el acceso, la preservación digital, y la colaboración interdepartamental dentro de la universidad. El impacto va más allá de las paredes físicas de las bibliotecas, extendiéndose hacia la comunidad del estado de Carolina del Norte y otras audiencias que se benefician de los recursos, eventos y servicios que las bibliotecas ofrecen como parte de su misión institucional.

Medición del acceso abierto en las universidades españolas y el CSIC (2020–2024): consolidación y tendencias de la ciencia abierta

REBIUN Línea 2 (5º. Plan Estratégico). Medición del acceso abierto en las universidades españolas y el CSIC (2020–2024). Repositorio CRUE‑REBIUN, 2026. https://repositorio.rebiun.org/handle/20.500.11967/1483

Este informe de REBIUN presenta una evaluación exhaustiva del estado del acceso abierto a la producción científica en las universidades españolas y en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) durante el periodo 2020–2024. Enmarcado en el objetivo de monitorización de la ciencia abierta de la Línea 2 del Plan Estratégico de REBIUN, el documento ofrece una visión clara de la consolidación de la publicación en acceso abierto, mostrando que la proporción de artículos disponibles libremente se mantiene de manera sostenida en un rango elevado, alrededor del 70 % al 80 % del total de producción científica. En 2024, concretamente, la tasa alcanzó un 75,6 %, un porcentaje alineado con años previos aunque ligeramente inferior al máximo registrado en 2022 con un 81 %. Esta evolución se interpreta como un reflejo del fortalecimiento de políticas institucionales y colectivas de fomento del acceso abierto en el sistema científico español.

El informe analiza varios factores que han impulsado esta tendencia, entre ellos los marcos legislativos y normativos favorables a la ciencia abierta, así como los acuerdos transformativos promovidos por CRUE‑CSIC desde 2021 y otros acuerdos negociados de forma individual por universidades o consorcios con editoriales científicas. También se destaca la influencia de nuevos criterios introducidos por agencias financiadoras desde 2023, que incorporan criterios de acceso abierto como parte de las evaluaciones de proyectos y publicaciones, reforzando la tendencia hacia la transparencia y reutilización del conocimiento. La metodología se basa en datos extraídos de la base de datos OpenAlex, utilizando identificadores institucionales para asegurar una cobertura amplia y actualizada de la producción científica institucional.

Además, el informe subraya la importancia de disponer de herramientas de monitorización robustas y actualizadas como apoyo a las decisiones estratégicas de las bibliotecas universitarias y de investigación. Al ofrecer no solo cifras agregadas sino también acceso abierto a los datos y al código utilizados, el estudio no solo documenta el estado actual del acceso abierto en España, sino que también contribuye a la transparencia metodológica y al desarrollo de buenas prácticas en la medición de actividades relacionadas con la ciencia abierta. El documento concluye que, a pesar de pequeñas variaciones año a año, la publicación en acceso abierto se ha consolidado firmemente como un componente esencial de la difusión científica en el contexto universitario español y del CSIC, reflejando una transformación estructural del sistema hacia modelos más abiertos y accesibles de difusión del conocimiento.

¿Qué tipo de contenido utilizan más las bibliotecas universitarias?

Clarivate. “What Content Do Academic Libraries Rely on Most?” Library Journal, 1 de febrero de 2026.

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Se explora cómo las bibliotecas universitarias en Estados Unidos están organizando y priorizando sus colecciones en un contexto de necesidades de investigación cada vez más diversas y presupuestos ajustados. La pieza parte de un análisis de datos de 171 bibliotecas universitarias, destacando las estrategias que estas instituciones emplean para equilibrar la cobertura temática, la accesibilidad y la eficiencia del gasto.

El informe Current Trends in Academic Library Holdings: The Evolution Towards Aggregated Content analiza en profundidad la composición de las colecciones de 171 bibliotecas universitarias estadounidenses, con el objetivo de identificar qué tipos de contenido constituyen hoy el núcleo estratégico de estas instituciones. El principal hallazgo es claro y consistente: el contenido agregado se ha convertido en el pilar fundamental del desarrollo de colecciones, independientemente del tamaño o del presupuesto de la biblioteca. Desde pequeños colleges hasta grandes universidades de investigación, las bases de datos agregadas concentran la mayor proporción de la inversión en contenidos, lo que demuestra su valor estructural dentro del ecosistema universitario.

El estudio muestra que el contenido agregado representa entre el 23 % y el 33 % del total de los fondos, siendo especialmente dominante en las instituciones con presupuestos inferiores a 500.000 dólares, donde alcanza aproximadamente un tercio de las colecciones. A medida que aumenta el presupuesto, este porcentaje desciende ligeramente, pero sigue ocupando el primer lugar en todos los tramos analizados. Esta persistencia confirma que la agregación no es una solución provisional para bibliotecas con pocos recursos, sino una estrategia escalable y sostenible que se mantiene incluso cuando existen mayores posibilidades de diversificación.

Junto al contenido agregado, el informe identifica otros tipos de recursos relevantes. Las bases de datos de resúmenes e índices (A&I) muestran una presencia estable en todos los niveles presupuestarios, lo que subraya su papel esencial en la descubribilidad y organización del conocimiento universitario. Por su parte, los materiales de referencia y las fuentes primarias aumentan de forma significativa en bibliotecas universitarias con presupuestos más altos, reflejando la capacidad de estas instituciones para invertir en profundidad temática, riqueza histórica y valor patrimonial.

El informe también destaca la importancia del contenido histórico, como prensa y revistas históricas, que aparece de forma constante entre los cinco tipos de contenido más relevantes en bibliotecas universitarias de presupuesto medio y alto. Este dato sugiere que las bibliotecas con mandatos más amplios priorizan no solo el acceso inmediato a la información, sino también la conservación de la memoria científica y cultural. En cambio, los contenidos multimedia y el vídeo, aunque presentes en la mayoría de las estrategias de colección, siguen teniendo un peso menor.

Una parte central del documento se dedica a explicar por qué el contenido agregado ha alcanzado esta posición dominante. Desde la perspectiva de las bibliotecas universitarias, ofrece claras ventajas: simplifica la gestión de colecciones, reduce la fragmentación de interfaces, permite cubrir lagunas temáticas y facilita una planificación presupuestaria predecible. Para los usuarios, el valor reside en el acceso integrado a múltiples formatos —artículos, libros, prensa, informes, vídeos o tesis— a través de una única plataforma, lo que mejora notablemente la experiencia de búsqueda y favorece enfoques interdisciplinarios.

El informe sitúa esta tendencia en una evolución histórica de varias décadas, desde los primeros sistemas de búsqueda en línea hasta las plataformas web actuales. En este recorrido, la agregación ha pasado de ser una solución técnica a convertirse en una infraestructura estratégica para la docencia y la investigación universitarias, integrada con catálogos, sistemas bibliotecarios y entornos virtuales de aprendizaje.

Finalmente, el documento aborda el futuro del contenido agregado en las bibliotecas universitarias, marcado por la incorporación de herramientas de inteligencia artificial académica. Estas tecnologías permiten nuevas formas de interacción, como el diálogo con documentos, la visualización de temas y subtemas o las recomendaciones personalizadas de fuentes. El informe concluye que el contenido agregado seguirá siendo la columna vertebral de las colecciones universitarias, adaptándose a los nuevos modelos de investigación, enseñanza y acceso equitativo al conocimiento.

Ética de la inteligencia artificial: consideraciones fundamentales para bibliotecas universitarias

Hart, Brandi. 2025. “Keeping Up With… AI Ethics.Association of College and Research Libraries. American Library Association. https://www.ala.org/acrl/publications/keeping_up_with/ai_ethics

El texto aborda la creciente presencia de la inteligencia artificial en el ámbito de la educación superior y, en particular, en las bibliotecas académicas, subrayando la necesidad de reflexionar sobre sus implicaciones éticas.

La Inteligencia Artificial (IA) se ha integrado cada vez más en casi todas las facetas de la vida, lo que plantea numerosos problemas éticos urgentes en relación con su diseño y uso, así como sus impactos en la sociedad y el medio ambiente. Si bien la IA, el campo científico dedicado a crear sistemas que puedan igualar el rendimiento humano (realizar acciones que un ser humano puede realizar), existe desde la década de 1950, el lanzamiento público de la herramienta de IA generativa ChatGPT en noviembre de 2022 y su comercialización acelerada desde entonces la han situado en el centro de la concienciación y la preocupación pública.

Dada su capacidad para generar contenido que antes solo se creaba mediante la inteligencia humana, la IA generativa también ha tenido un gran impacto en la educación superior, las bibliotecas académicas y la investigación académica. Por lo tanto, este artículo presenta algunos de los aspectos fundamentales de la ética de la IA que los bibliotecarios académicos deben comprender como necesarios para fundamentar sus decisiones individuales e institucionales sobre la adopción o el uso de la IA, la formación y las políticas, a fin de evitar perjuicios éticos, dada la naturaleza disruptiva de la IA como tecnología sin precedentes.

¿Qué es la ética de la IA?

La ética de la IA aborda las cuestiones éticas de la IA, incluidas qué normas morales se deben codificar en la IA para intentar que sea segura (alineación), qué constituye usos moralmente buenos y moralmente malos de la IA a nivel social (gobernanza, políticas, leyes) y a nivel individual, y las consecuencias éticas y el daño de la IA ya sea por su diseño o por cómo se utiliza. La ética de la IA aborda ampliamente:

  1. Cuestiones éticas derivadas de las características de la IA (p. ej., problemas de privacidad, ya que la IA depende de datos personales para su entrenamiento).
  2. Cuestiones éticas derivadas de cómo los humanos deciden usar la IA (p. ej., la definición de estándares éticos para un uso responsable de la IA frente a su uso para perjudicarse mutuamente).
  3. El impacto social y ambiental de las cuestiones éticas de la IA (p. ej., el uso de la automatización de la IA para sustituir el trabajo humano). [2]

Dado que este breve artículo no puede abordar todas las cuestiones de la ética de la IA, hay que centrarse en el uso ético de la IA (no en su diseño ético) en función de cada categoría:

  1. Las cuestiones éticas que surgen de la naturaleza de la IA como una forma de agencia sin precedentes. A saber, la erosión de los principios fundamentales de la dignidad humana debido al uso de la IA.
  2. Los casos de uso ético de la IA (el bueno, el malo y el uso excesivo) para guiar su uso.
  3. El daño social y ambiental causado por el uso excesivo irresponsable de la IA.

(A menos que se especifique lo contrario, «IA» se referirá a la IA generativa en la siguiente sección, dado que es la forma predominante de IA utilizada en las bibliotecas académicas).

La IA es agencia sin inteligencia.

La IA abarca una variedad de sistemas, algoritmos y modelos que destacan en la realización de tareas en áreas específicas con metas y objetivos claros. Sin embargo, la IA solo «imita el pensamiento y el razonamiento»; por lo tanto, no es inteligente. De hecho, la IA es simplemente una forma sin precedentes de agencia (la capacidad de actuar, interactuar con y manipular el mundo físico) que carece de inteligencia (la capacidad de pensar racionalmente).[4]

Por diseño, la IA es incapaz de comprender; no puede discernir el bien del mal, la verdad de la falsedad, la realidad de la invención, ni otros conceptos que requieren inteligencia. De hecho, la IA simplemente los ignora por completo. Debido a su propia naturaleza, la IA a menudo «alucina» o genera información falsa que presenta como un hecho. De igual manera, su capacidad para producir contenido de forma automática y rápida con una «personalización sin precedentes» y un «poder predictivo» nos hace sobreestimar considerablemente sus capacidades y pasar por alto sus defectos.

Agencia Humana, Inteligencia y Responsabilidad

La capacidad generalizada de la IA para moldear sutilmente nuestros pensamientos y acciones «predeterminados por algoritmos subyacentes» está oculta y está llevando a muchas personas a renunciar a parte de su autonomía humana sin darse cuenta. Por lo tanto, es esencial que protejamos nuestros principios fundamentales de dignidad humana: agencia: lo que podemos hacer; capacidad: lo que podemos lograr; autorrealización: en quiénes podemos convertirnos; y cuidado: cómo nos tratamos unos a otros (conexión) y a nuestro entorno. La erosión de estos principios no solo conduce a la desigualdad social y económica, sino que también amenaza con limitar aquello que nos hace humanos.

Desafortunadamente, esto ya ha sucedido, como lo demuestran las empresas con ánimo de lucro, atraídas por la «eficiencia» de la IA, que han optado por reemplazar los empleos de muchas personas con la automatización de la IA, devaluando así su inteligencia, experiencia, habilidades y creatividad, y provocando desempleo y subempleo. A nivel individual, considere cuánto se vinculan la identidad personal, la autoestima y las aspiraciones de vida con el trabajo, y cuán negativamente afecta esta valoración de la agencia artificial sobre la agencia humana a las personas a nivel personal, social y económico.

Estudio exploratorio de los modelos modelos de servicio de referencia en las grandes bibliotecas universitarias

Weare, William H., Jaena Alabi y John Fullerton. «What’s Working and What Isn’t: An Exploratory Study of Current Reference Models in Large Academic Libraries.» portal: Libraries and the Academy 25, n.º 4 (2025). https://preprint.press.jhu.edu/portal/sites/default/files/09_25.4weare.pdf

Este estudio cualitativo explora la evolución y el estado actual de los modelos de servicio de referencia en las grandes bibliotecas académicas, centrándose en identificar qué estrategias están resultando exitosas y cuáles enfrentan retos significativos. La investigación se basa en entrevistas semiestructuradas realizadas a 15 coordinadores de servicios de referencia en universidades de gran tamaño, ofreciendo una visión profunda de la gestión de estos servicios en entornos de alta complejidad.

Los autores identificaron siete enfoques principales que las bibliotecas emplean actualmente: el modelo tradicional (mostrador atendido por bibliotecarios), el de servicio único o combinado (circulación y referencia en un mismo punto), el de revisión por pares (peer-to-peer), el servicio por niveles (tiered), el modelo de guardia (on-call), el de referencia por cita (referral) y el chat. El estudio subraya que estos modelos no son excluyentes; la mayoría de las instituciones utilizan una combinación de varios de ellos para adaptarse a diferentes horarios y necesidades de los usuarios. Por ejemplo, es común que una biblioteca ofrezca servicio presencial tradicional durante el día y derive las consultas al mostrador de circulación o al chat durante las noches y fines de semana.

Los investigadores identificaron tres temas interrelacionados que señalan la dirección general de los servicios y personal de referencia: ha habido y continúa habiendo un movimiento hacia combinar múltiples servicios públicos en un solo mostrador de servicio, en conjunto con un esfuerzo para remover bibliotecarios del servicio presencial y usar más empleados estudiantes en el mostrador.

Basándose en el análisis de los hallazgos, los investigadores reconocieron varias conclusiones generales al considerar el mejor modelo para el servicio de referencia: no hay una solución mágica, múltiples modelos están en uso simultáneamente, hay una diferencia considerable entre teoría y aplicación, las soluciones son locales, el cambio es incremental, y la mejora continua es la norma.

El valor de la asistencia presencial A pesar de la narrativa común sobre el declive de los servicios tradicionales, el estudio revela que persiste un valor considerable en la asistencia de investigación cara a cara y en el «punto de necesidad». Los profesionales entrevistados sostienen que el contacto directo con un bibliotecario o personal especializado sigue siendo fundamental para resolver consultas de investigación profundas, permitiendo una interacción que a menudo no se replica con la misma eficacia en los canales digitales. Sin embargo, se reconoce que el volumen de consultas en los mostradores físicos ha disminuido, lo que obliga a repensar su función.

Hacia modelos híbridos y diversificados Uno de los puntos clave del informe es la constatación de que la mayoría de las bibliotecas han abandonado el modelo único de «mostrador de referencia tradicional». En su lugar, están implementando una combinación de enfoques: servicios de chat sincronizados, consultas personalizadas con cita previa, servicios de referencia por niveles (donde el personal de apoyo filtra las dudas básicas) y puntos de servicio combinados con otras áreas, como la de circulación o soporte técnico. Esta transición busca optimizar los recursos humanos y alinearse mejor con los nuevos hábitos de búsqueda de información de los estudiantes y docentes.

Flexibilidad y contexto institucional Los autores subrayan que no existe una solución única o «universal» para configurar el servicio de referencia ideal. La efectividad de un modelo depende intrínsecamente del contexto específico de la institución, su estructura física y la cultura de su comunidad académica. El estudio indica que las transformaciones en estos servicios no suelen ser cambios radicales o repentinos, sino procesos de evolución incremental. Estas decisiones suelen tomarse en respuesta a presiones tanto internas (recortes de presupuesto o reasignación de personal) como externas (avances tecnológicos y cambios en las expectativas de los usuarios).

Los hallazgos sugieren que todavía se percibe un valor en la asistencia a la investigación presencial y en el momento de necesidad, proporcionada por un bibliotecario o personal profesional en un lugar designado, aunque la mayoría de las bibliotecas participantes están utilizando una combinación de enfoques en lugar de depender únicamente de este modelo tradicional. Los datos indican que no existe una solución única para todos; más bien, las soluciones dependen del contexto y se desarrollan a través de cambios incrementales, a menudo en respuesta a presiones internas y/o externas.

Del buscar al responder: el enfoque CARE y el nuevo papel del bibliotecario universitario ante la IA generativa

Lo, Leo S. The CARE Approach for Academic Librarians: From Search First to Answer First with Generative AI. The Journal of Academic Librarianship 52, no. 1 (enero 2026): 103186. https://doi.org/10.1016/j.acalib.2025.103186

En el entorno académico actual, estudiantes y profesores cada vez más inician sus investigaciones solicitando explicaciones a sistemas de inteligencia artificial en lugar de comenzar con la búsqueda tradicional en los recursos de la biblioteca. Las herramientas de IA y los motores de búsqueda avanzados proporcionan respuestas desarrolladas incluso antes de que el usuario vea una lista de fuentes académicas. Este fenómeno transforma el punto de partida de la indagación académica y plantea nuevos desafíos para las prácticas de la bibliotecología.

Dado este cambio hacia un enfoque de “respuesta primero”, el autor sostiene que los bibliotecarios también deben evolucionar su mentalidad y estrategias de intervención. En lugar de simplemente ofrecer acceso a recursos, los bibliotecarios necesitan reconocer las respuestas generadas por IA como textos que demandan interpretación y análisis crítico. Para ello, se propone la creación de una tipografía de respuestas que ayude a identificar la función que cumplen estas respuestas automatizadas.

Finalmente, el artículo propone el enfoque CARE —por sus siglas en inglés: Classify, Assess, Review, Enhance (Clasificar, Evaluar, Revisar, Mejorar)— como un marco metodológico para interactuar críticamente con las respuestas de IA en colaboración con los usuarios. Este enfoque sitúa a los bibliotecarios como guías que ayudan a sus comunidades académicas a leer, cuestionar y ampliar las respuestas generadas por IA manteniendo el juicio humano y la evidencia científica en el centro de la investigación.

Modelos de recuperación de costos: sostenibilidad de los servicios de investigación en bibliotecas universitarias

Cook, B. (2025, 8 de diciembre). Guest Post: Funding Research Services – How Libraries Are Exploring Cost Recovery Models. The Scholarly Kitchen. Recuperado de https://scholarlykitchen.sspnet.org/2025/12/08/guest-post-funding-research-services-how-libraries-are-exploring-cost-recovery-models/ (scholarlykitchen.sspnet.org

Las bibliotecas universitarias están explorando modelos de recuperación de costos para financiar los servicios de investigación especializados que ofrecen a facultades, estudiantes e investigadores.

Las bibliotecas universitarias y de investigación han sido históricamente un pilar fundamental de la actividad científica, proporcionando los recursos de información, libros, revistas, colecciones y experiencia especializada necesarios para que la investigación pueda desarrollarse. Con el tiempo, su papel se ha ampliado y ahora incluye servicios modernos y críticos para la misión institucional, como la gestión, curación y compartición de datos de investigación; revisiones sistemáticas; iniciativas de transformación digital; evaluación del impacto; y una gama cada vez mayor de apoyos funcionales y específicos por disciplina que se conectan directamente con todas las fases del proceso investigativo. Estas actividades se han vuelto esenciales para la forma en que se crea, publica y comparte la investigación. A diferencia de los recursos generales que las bibliotecas proporcionan a todos los usuarios, independientemente de la disciplina o situación financiera, los servicios de apoyo a la investigación son inherentemente más especializados y orientados a proyectos, requiriendo experiencia profunda, tiempo significativo del personal y flujos de trabajo personalizados según metodologías, cronogramas y entregables de cada equipo de investigación.

El carácter específico por proyecto de estos servicios también se relaciona con la forma en que se financia la investigación universitaria. La investigación puede estar respaldada por fondos departamentales o institucionales centralizados, disponibles de manera amplia para la comunidad académica, o por subvenciones externas que incluyen requisitos de cumplimiento, presupuesto, entregables y rendición de cuentas vinculados a proyectos o investigadores. La mayoría de las bibliotecas siguen financiándose a través de presupuestos institucionales tradicionales basados en costos indirectos históricos, calculados a partir del número de estudiantes y docentes equivalentes a tiempo completo. Sin embargo, a medida que las bibliotecas se integran más en los flujos de trabajo de investigación mediante servicios especializados, algunas instituciones comienzan a preguntarse cómo sostener estos servicios y hacer visibles sus contribuciones dentro de modelos de financiamiento institucional, especialmente frente a la incertidumbre en las políticas federales de investigación.

Para explorar estas cuestiones, se realizó una encuesta a 32 instituciones (públicas y privadas, con predominio de bibliotecas médicas y de ciencias de la salud) sobre su enfoque hacia el financiamiento basado en subvenciones o cobro directo por servicios relacionados con el apoyo a la investigación. Los resultados muestran que, en servicios generales como colecciones, preservación o capacitación, casi el 90 % de las bibliotecas no considera implementar cobros directos, citando preocupaciones sobre la misión institucional y la equidad de acceso. En contraste, los servicios especializados —como revisiones sistemáticas, gestión de datos de investigación, consultoría en proyectos digitales o análisis de impacto— presentan un panorama más variado: alrededor del 25 % de las bibliotecas reporta que ya cobra o considera cobrar por al menos un servicio especializado. Las bibliotecas médicas son las más activas en este ámbito, particularmente para revisiones sistemáticas y curación de datos, donde el cobro permite triage de proyectos y recuperación del tiempo del personal.

A pesar de estas exploraciones, las bibliotecas enfrentan desafíos significativos: cargas administrativas al establecer sistemas de recuperación de costos conformes a regulaciones federales; resistencia cultural y preocupación por crear inequidades o riesgos reputacionales; alineación con la misión institucional; y dificultad para distinguir entre servicios básicos y trabajo específico por proyecto. La encuesta también evidencia diferencias según tipo de institución: las bibliotecas médicas lideran la implementación de cobros, las universidades públicas citan complejidad administrativa y las privadas priorizan preocupaciones filosóficas o de equidad, mientras que bibliotecas no médicas son menos propensas a considerar cobros.

El contexto de recuperación de costos indirectos (F&A) es central en esta discusión. Las bibliotecas suelen absorber costos masivos de acceso público y servicios esenciales, mientras que los presupuestos dependen de cómo las instituciones asignan los costos indirectos recuperados de subvenciones patrocinadas. Modelos como el FAIR Model propuesto por el Joint Associations Group buscan visibilizar actividades tradicionalmente indirectas como costos directos, incluyendo servicios bibliotecarios, lo que podría permitir su inclusión explícita en presupuestos de subvenciones. Aunque las bibliotecas aún no han adoptado ampliamente cobros directos, muchas reconocen la importancia de entender y comunicar los costos reales de sus servicios para justificar su valor.

En conjunto, estos hallazgos reflejan una comunidad de bibliotecas en transición: algunas experimentan con cobros directos, pero la mayoría observa el entorno regulatorio y financiero mientras desarrolla conciencia sobre costos y sostenibilidad. El objetivo compartido es hacer visibles las contribuciones críticas de las bibliotecas, alinear los servicios con las prioridades institucionales y asegurar que los investigadores, administradores y financiadores reconozcan el valor del apoyo bibliotecario en la investigación académica. Esta evolución muestra que, aunque el cobro directo no es todavía una práctica generalizada, representa un indicador del reconocimiento creciente de la importancia estratégica y económica de los servicios de investigación especializados en bibliotecas universitarias.

Los fanzines en la biblioteca universitaria: creatividad, acceso abierto y participación comunitaria

McLaughlin, Zoë. 2025. “A Zine Fest in the Library.” ACRLog: Blogging by and for Academic and Research Librarians, noviembre 7. https://acrlog.org/2025/11/07/a-zine-fest-in-the-library/

Los fanzines son publicaciones independientes, autoeditadas, que suelen emanar de grupos marginados o desfavorecidos como medio de expresión y de conexión y construcción de comunidad. Durante décadas, los fanzines han demostrado cómo las comunidades pueden crear, conectar y construir su propio conocimiento.

La bibliotecaria Zoë McLaughlin narra su experiencia participando en un festival de fanzines organizado dentro de una biblioteca universitaria del Estado de Michigan, celebrado en el contexto de la Open Access Week de 2025. McLaughlin explica que, aunque no formó parte de la planificación del evento, decidió ser participante activa como expositora (tabling) por primera vez, lo que le permitió observar de cerca cómo un encuentro centrado en publicaciones DIY (hazlo tú mismo) puede integrarse con programación académica y comunitaria en un entorno bibliotecario.

El texto proporciona una descripción de qué son los fanzines —publicaciones autoeditadas, a veces sencillas y hechas a mano, que permiten a sus autores expresar ideas no convencionales o nichos específicos— y cómo los festivales de zines reúnen a creadores para intercambiar, vender o simplemente compartir estas piezas independientes. McLaughlin destaca que en este caso los fanzines presentados variaban temáticamente, desde textos sobre técnicas culinarias hasta obras con contenido político o cultural, subrayando la diversidad de voces y formas de pensamiento que estos formatos pueden alojar

A partir de su participación, la autora reflexiona sobre el valor de este tipo de eventos como espacios informales de aprendizaje, colaboración y extensión bibliotecaria. Relata cómo su interacción con visitantes y otros expositores facilitó conversaciones significativas, y cómo el ambiente relajado del festival fue una oportunidad para conectar con personas que quizás no hubieran asistido a actividades bibliotecarias más formales. Además, McLaughlin menciona que el festival incluyó una conversación sobre las similitudes y diferencias entre la cultura fanzine y el movimiento de acceso abierto, proponiendo que ambos comparten una voluntad de democratizar el acceso a la información y de expandir los modos de publicación más allá de los canales tradicionales.

Se valora positivamente la iniciativa, no solo por la experiencia personal y profesional que le ofreció, sino también por el potencial de estas actividades para enriquecer la programación de la biblioteca y atraer a nuevos públicos a través de formatos creativos y comunitarios. Su relato sugiere que los bibliotecarios pueden encontrar en los fanzine fests una manera de amplificar la misión institucional de fomentar acceso, diálogo y participación cultural.

Aprendizaje continuo y mejora de la alfabetización informacional en bibliotecas universitarias

Vaandering, A. G., & Crego-Emley, A. (2025). The Library Instructor as Learner: A Survey of Reflective Teaching Practices in US Academic Libraries. Communications in Information Literacy, 19(2), 220–241. Recuperado de https://pdxscholar.library.pdx.edu/comminfolit/vol19/iss2/5/

El estudio se basa en una encuesta distribuida a profesionales de bibliotecas universitarias en Estados Unidos y recogió un total de 153 respuestas de instructores y trabajadores bibliotecarios que participaron en actividades de enseñanza.

Los resultados del estudio revelan que una gran mayoría de los participantes (92 %) informa que participa en prácticas de enseñanza reflexiva en diversos contextos instructivos, lo que sugiere que esta forma de trabajo tiene una presencia significativa dentro de la profesión. Sin embargo, los datos también muestran una gran diversidad en los métodos utilizados para reflexionar, así como en los beneficios y las barreras percibidas. Entre los beneficios, los encuestados destacan una mejor comprensión de sus enfoques educativos, mayor capacidad para ajustar estrategias de instrucción y una mayor satisfacción profesional. En cuanto a los desafíos, los instructores mencionan la falta de tiempo, recursos o formación específica para profundizar en la práctica reflexiva de manera sostenida.

A partir de estos hallazgos, los autores argumentan que la reflexión docente no solo beneficia al profesional individual, sino que también fortalece la enseñanza de la alfabetización informacional en su conjunto. Proponen que ofrecer más formación, espacios colaborativos y oportunidades estructuradas para la reflexión podría potenciar el impacto pedagógico de los instructores de bibliotecas, alineando su práctica con las demandas evolutivas de los entornos académicos actuales. Esta investigación contribuye a la literatura sobre alfabetización informacional y formación de instructores bibliotecarios al destacar la importancia de considerar a los docentes como aprendices activos, comprometidos en un proceso continuo de desarrollo profesional.

La biblioteca moderna: espacios enriquecidos con tecnología

The modern library: technology-enhanced library spaces — SCONUL (Society of College, National and University Libraries), 2025

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Las bibliotecas universitarias están experimentando una transformación profunda motivada por los cambios en los modelos de aprendizaje, la digitalización de los contenidos y la necesidad de que estudiantes e investigadores desarrollen nuevas competencias. Los espacios tradicionales, concebidos para el estudio silencioso y la consulta de materiales impresos, están dando paso a entornos flexibles, dinámicos y tecnológicamente equipados.

El documento sobre bibliotecas modernas con espacios mejorados por tecnología presenta una colección de estudios de caso que muestran cómo distintas instituciones han reinterpretado la biblioteca como un centro de creación, colaboración e innovación, en lugar de un simple lugar para almacenar y consumir información.

En estos modelos renovados, el diseño físico se combina con tecnología avanzada para ofrecer servicios que antes se encontraban fuera del ámbito bibliotecario. La biblioteca incorpora laboratorios de medios, estudios de grabación, makerspaces con herramientas como impresoras 3D, realidad virtual, escáneres y software especializado para producción audiovisual o visualización de datos. Estos espacios permiten al estudiantado participar activamente en la creación de contenidos, desarrollar proyectos experimentales y adquirir destrezas necesarias para el mundo académico y profesional contemporáneo. No se trata únicamente de actualizar los equipos, sino de crear ecosistemas completos que favorezcan el aprendizaje activo, multidisciplinar y creativo.

La transformación también implica una reflexión estratégica: cada nuevo espacio debe responder a necesidades reales de la comunidad universitaria y estar alineado con la visión institucional. Las decisiones sobre equipamiento, diseño, personal especializado y modelos de gestión requieren planificación, evaluación continua y un entendimiento claro de cómo estos espacios complementan la docencia, la investigación y la vida estudiantil. El documento subraya que la biblioteca moderna es un agente de cambio dentro de la universidad y que su adaptación tecnológica debe integrarse con políticas de apoyo pedagógico, desarrollo de competencias digitales y colaboración interdepartamental.

Los casos analizados muestran que la modernización no supone abandonar la esencia de la biblioteca, sino ampliarla. La biblioteca sigue siendo un espacio acogedor que promueve el estudio, la cultura y el acceso al conocimiento, pero ahora incorpora nuevas dimensiones que la convierten en un entorno híbrido: físico y digital, individual y colaborativo, contemplativo y creativo. Este modelo representa un futuro en el que la biblioteca actúa como corazón intelectual y tecnológico de la institución, fomentando la innovación y ofreciendo oportunidades de aprendizaje que van más allá de los libros y las pantallas.