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Raíces y flores: vida y obra de la bibliotecaria afrocubana Marta Therry

 

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Abdul Alkalimat y Kate Williams Javier Ramón Santovenia Díaz, Traductor Revisión realizada por Jone Vicente Urrutia. Raíces y flores: vida y obra de la bibliotecaria afrocubana Marta Therry. Urbana, IL, USA : Twenty-First Century Books and Publications, 2019.

Texto completo

La biografía sobre Marta Terry recoge pasajes trascedentes de su vida profesional, tales como su paso por las bibliotecas de la Junta Central de Planificación (actual Ministerio de Economía y Planificación), Casa de las Américas y la Biblioteca Nacional de Cuba. De igual modo, el volumen ofrece una panorámica de sus años como integrante del ejecutivo de IFLA y, sobre todo, su labor como organizadora del Congreso Mundial de Bibliotecología y Documentación, celebrado en Cuba, en agosto de 1994

 

El título de este libro describe una contradicción. Raíces significan una historia larga, rica y compleja lo que constituye la base para el crecimiento. Las flores significan la afirmación continua de la vida: las cosas verdaderamente nuevas y hermosas. Los dos significados están conectados en el ritmo de la vida, la muerte y el renacimiento. El momento más maravilloso es la primavera, cuando las raíces de un árbol detonan la energía a través del organismo y el árbol da luz a una nueva temporada de capullos. Esta es una manera de pensar en el proceso revolucionario cubano: era un soporte histórico de los cuales provocó un florecimiento de nuevas cosas.

Este libro constituye un acercamiento a la trayectoria de una persona a través su labor bibliotecaria, un viaje que ha durado alrededor de sesenta y tres años y continúa activa. Se centra en las tensiones que existen entre la sostenibilidad y la innovación, entre la estandarización de normas globales y la descolonización para reafirmar la integridad nacional.

La biografía sobre Marta Terry recoge pasajes trascedentes de su vida profesional, tales como su paso por las bibliotecas de la Junta Central de Planificación (actual Ministerio de Economía y Planificación), Casa de las Américas y la Biblioteca Nacional de Cuba. De igual modo, el volumen ofrece una panorámica de sus años como integrante del ejecutivo de IFLA y, sobre todo, su labor como organizadora del Congreso Mundial de Bibliotecología y Documentación, celebrado en Cuba, en agosto de 1994. “Al Congreso de La Habana llegamos tras muchos años de trabajo, en los cuales nos fuimos ganando el respeto de las asociaciones de muchos países”, refirió la única cubana elegida miembro de honor de IFLA, distinción recibida en 2006. “Después del congreso, Cuba fue más respetada y querida dentro de la asociación de bibliotecarios”, concluyó la exintegrante del ejecutivo de IFLA entre 1991 y 1997, incluidos cuatro años como vicepresidenta. (2016)

Este libro está publicado con CC0 1.0 Universal (CC0 1.0), Dedicación de Dominio Público. Los autores y el edición ha dedicado la obra al dominio público, mediante la renuncia a todos sus derechos a la obra bajo las leyes de derechos autorales en todo el mundo,  incluyendo todos los derechos conexos y afines, en la medida permitida por la ley. Puede copiar, modificar, distribuir e interpretar la obra, incluso para propósitos comerciales, sin pedir permiso.

 

La dama de libros.

Poema de Abdul Alkalimat dedicado a Marta Terry

 

«Ella se burla e incluso se mofa de los cuentos de la cultura.

Ella recoge clasifica conservas
y colabora
y siempre que las campañas.

Ella es una señora de libros, una bibliotecaria, un cuadro en la batalla de las ideas.

Ella vive ahora,
pero su tiempo es el futuro.»

—La Habana, primero de enero de 2007

Publicado en 2019 por Twenty-First Century Books and Publications, Apartado de Correos 341, Urbana, Illinois 61801 USA.

 

 

Los bibliotecarios, algunas de las raras capacidades de inteligencia de las que nuestro país puede estar orgulloso

 

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John Steinbeck Library, Salinas, California, 2009

 

«Estuvimos allí para celebrar algunas de las raras capacidades de inteligencia de las que nuestro país puede estar orgulloso: las de los bibliotecarios. Los veo como sanadores y magos. Los bibliotecarios pueden obtener de individuos inarticulados suficiente información sobre lo que buscan para guiarlos por el camino de la conexión. Son guías de senderos a través del bosque de estanterías y pasillos – Si liberas a una persona que tiene habilidades limitadas, será golpeada por las ramas-. Pero los bibliotecarios emparejan a los lectores con los libros correctos. . .»

Anne Lamott

 

Se refiere a un encuentro ente escritores y actores en Sacramento para salvar las bibliotecas de Salinas, amenazada de cierre por recortes presupuestarios. La propia Lamott viajó en auto con el célebre artista y maestro budista Jack Kornfield. El grupo organizó una «lectura de emergencia» las 24 horas del día para sensibilizar a la opinión pública, no sólo de la importancia de las bibliotecas como instituciones culturales, sino también al capital humano que las impulsaba.

 

¡Auxilio!. ¡Soy Bibliotecaria!

 

 

La siguiente escena del comic de «Esther» deja entrever como la imagen de los bibliotecarias y bibliotecarias no siempre es la habitual a la que estamos acostumbrado en los estereotipos. Esther llega a una isla desierta con un libro en la mano, ese libro que uno se llevaría a una isla desierta. recoge piedras para con ellas poner un mensaje de ayuda ¡AUXILIO! al que ningún avión hace caso, así que reflexiona y decide cambiar el mensaje por el de ¡Soy bibliotecaria! Acudiendo todo un ejercito a rescatarla. Las lecturas que podemos hacer de esto pueden ser muy distintas. 1. Los bibliotecarios somos uno de los colectivos profesionales en que más confía la gente -como ponía de manifiesto una encuesta de Pew Research- 2. Otra imagen estereotipo de la profesional de la biblioteca es la de mujer morbosa-voluptuosa como se refleja en alguna novela erótica. Deseamos que esta generosa ayuda de auxilio sea debido a la confianza, aunque me quedan mis dudas.

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Las bibliotecarias de la película «El sueño Eterno» (1946)

 

Bibliotecaria “No parece usted un hombre interesado en primeras ediciones”

Marlowe-obviamente, toma esto como un insulto, y le responde- : “También hago colección de rubias” (Warner, 1946),

 

 

La película de 1946 “The Big Sleep” titulada en España “El sueño eterno, cuenta en el reparto con Humphrey Bogart como detective privado Philip Marlowe y Lauren Bacall como la hija mayor de un general retirado rico que está siendo chantajeado. Marlowe entra en la Biblioteca Pública de Hollywood para buscar títulos de las primeras ediciones con el fin de poder engañar a un librero local, para que le proporcione determinada información que necesita. Hay dos bibliotecarias en esta biblioteca. La bibliotecaria secundaria que se puede ver al fondo lleva el pelo recogido en un moño, y la bibliotecaria principal, que  tiene entre 20 y 30 años, tiene el pelo rubio recogido en un moño, lleva gafas, es soltera (sin anillo de bodas), y primorosamente vestida con un collar blanco grande. Ella le pregunta a Marlowe si ha encontrado lo que quería, y luego dice: “No parece usted un hombre interesado en primeras ediciones” (Warner, 1946). Marlowe, obviamente, toma esto como un insulto, y le responde: “También hago colección de rubias” (Warner, 1946), y por lo tanto se las arregla para devolver el insulto. Esta bibliotecaria se ajusta perfectamente al estereotipo predominante de la época como una mujer austera, superficial, mezquina y desconfiada.

 

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Giacomo Casanova «El bibliotecario más seductor»

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¿Qué tienen en común Casanova, el Papa Pío XI, Benjamin Franklin y la ex-primera dama Laura Bush? En un tiempo, todos ellos fueron bibliotecarios. De 1785 a 1798, Casanova vivió en Bohemia, trabajando como bibliotecario en el castillo de Dux. Sin dinero, casi olvidado, se vio obligado a aceptar un puesto como bibliotecario del conde Joseph Waldstein, un joven noble (y masón) que vivía en Bohemia, para él esto fue una humillación, pero se aseguró de que su legado fuera recordado escribiendo una autobiografía, más tarde rebautizada como «Histoire de Ma Vie». Hoy en día, el libro es muy reconocido por su retrato de la sociedad de la Ilustración en la Europa continental.

Ver además

Galería de bibliotecarios famosos

El veneciano Giacomo Casanova, conocido por sus artes amatorias y de seducción, pasó sus últimos años en Bohemia empleado como bibliotecario  por el conde de Waldstein, y se dice que gracias a lo que se aburría ejerciendo este oficio, empezó a redactar sus extensas memorias «La Historia de mi vida». En donde en 1787 con 60 años escribe escribe al conde de Waldstein una la carta para aceptar el cargo de bibliotecario en Duchcov, en las montañas de Bohemia, en la actual República Checa. el la que así se expresa:

 «Miradme, he recorrido los países del mundo, las cárceles del mundo, los lechos, los jardines, los mares, los conventos… Fui abad entre los muros de Roma y era hermoso ser soldado en las noches ardientes de Corfú. A veces he tocado un poco el violín, y vos sabéis, señor, cómo tiembla Venecia con la música y arden las islas y las cúpulas… Escuchadme, señor, de Madrid a Moscú he viajado en vano, me persiguen los lobos del Santo Oficio, llevo un huracán de lenguas detrás de mi persona, de lenguas venenosas. Y yo sólo deseo salvar mi claridad, sonreír a la luz de cada nuevo día, mostrar mi firme horror a todo lo que muere. Señor, aquí me quedo, en vuestra biblioteca. Traduzco a Homero, escribo de mis días de entonces, sueño con los serrallos azules de Estambul”.

 

Giacomo Casanova (Venecia, 1725-Dux, actual Duchcov, Bohemia, 1798)

 

En el año 1785, la biblioteca de la familia Waldstein ya superaba los 40.000 títulos. Pero Casanova -como bibliotecario- hizo poco o nada para clasificar o catalogar los polvorientos volúmenes. Leía mucho, sin duda, pero pasaba la mayor parte de su tiempo en Bohemia escribiendo cartas a su reducido grupo de amigos y filosofando. Mientras estaba en Bohemia, con la esperanza de ganar fama como escritor y recuperar su fortuna, Casanova escribió lo que se considera la primera novela de ciencia ficción de la historia, también tradujo al italiano la Ilíada y la Odisea de Homero, y escribió un tratado matemático sobre la cuadratura del cubo. Como anécdota dicen que el ayudante del Conde Waldstein, arrancó un retrato de Casanova de uno de sus libros de la biblioteca y lo usó como papel higiénico.

Gracias a su «Histoire de Ma Vie», se convirtió en un gran cronista de la historia social de la «Era de la Razón», aunque sería recordado -de hecho, inmortalizado- por su furiosa libido. Casanova murió en junio de 1798. Sus últimas palabras fueron: «Gran Dios y todos los testigos de mi muerte: Viví como filósofo y morí como cristiano».

 

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Skye Patrick, Bibliotecaria del Año 2019 de Library Journal

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Como cada año Library Journal concede el premio al bibliotecario del año por su labor y su capacidad de renovación qué sirve de guía para otros profesionales. Las bases del premio tienen en cuenta los logros sobresalientes que reflejen los objetivos de servicio más elevados de la profesión bibliotecaria.

Este año 2019 la Bibliotecaria del Año fue Skye Patrick directora de la Biblioteca del Condado de Los Ángeles por su creatividad y un espíritu inclusivo.

 

En palabras de la ganadora:

«Hay un futuro sólido e importante para las bibliotecas…  Las bibliotecas no tienen que ver solo con libros, tienen que ver fundamentalmente con personas. Tenemos que cambiar la forma en como servimos involucramos a las personas»

«La biblioteca del siglo 21 debe crear un alto nivel de compromiso con la comunidad y con todas las personas y ser un entorno de aprendizaje tanto formal como informalmente. Necesitamos dar más espacio a las personas que tradicionalmente no usan la biblioteca»

El condado de Los Ángeles alberga a 87 bibliotecas que dan servicio a 3,4 con cuatro millones de personas.

Tres Tips en TIC!: 31 entrevistas a algunos de los profesionales que marcan tendencias en el mundo de la Información y Documentación

 

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Rodríguez Palchevich, Diana. Tres Tips en TIC! 2018

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El libro contiene todas las entrevistas del año 2018 realizadas a profesionales de la información y de la educación que destacan por su aplicación estratégica de las TIC en el trabajo diario y en la investigación.

 

Estos profesionales de la información y de la educación van marcando rumbo en la aplicación estratégica de las TIC realzando su propio espacio de acción con aplicación, inteligencia y esfuerzo. Todos y todas se destacan por su trabajo en unidades de información, aulas, puntos de decisión, centros de investigación, laboratorios, editoriales… Todos y todas #MarcanTendencia

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La lucha de las mujeres por su reconocimiento como responsables de bibliotecas en los primeros años del siglo XX

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Durante muchos años, las mujeres desempeñaron un papel secundario en los asuntos de la Biblioteca Pública de Los Ángeles. Cuando se fundó la biblioteca en 1872, las mujeres fueron excluidas de su uso. Sin embargo, esta situación cambió rápidamente. Durante sus primeros seis meses de funcionamiento, la junta discutió la posibilidad de permitir que las «damas» tuvieran un número limitado de usos, permitiéndoles utilizar los carnés de sus parientes varones para acceder a las colecciones de la biblioteca. 

 

En 1876, la biblioteca añadió una «Sala de Damas» a su complejo. Aunque la nueva sala no contenía libros, únicamente albergaba una serie de revistas populares, así como cómodos sofás y sillas para que las mujeres de los clubes locales los usaran. John C. Littlefield, editor del Los Angeles Weekly Express, fue nombrado el primer bibliotecario de la ciudad en 1872. En 1879 le sucedió Patrick Connolly, designado por un partisano sin formación, quien, según se sugirió, era alcohólico que no acudía la mayor parte de los días a trabajar, por lo que fue dado de baja por la junta de la biblioteca, que entonces juró nombrar a una «bibliotecaria».

Tal como cuenta en «The Library Book» Susan Orlean sobre el incendio que en 1986 destruyo más de un millón de obras en 1986 en la Biblioteca Pública de Los Ángeles, a lo largo de los años las mujeres tuvieron que luchar duramente para ser reconocidas como responsables de las bibliotecas, llegando varias de ellas a ser bibliotecarias principales. Una de ellas, Mary Foy, tenía sólo 18 años cuando llegó al cargo en 1880, en una época en que los bibliotecarios se ocupaban de los hombres y en la que pocas mujeres estaban al cargo de las bibliotecas de las principales ciudades. Casi todas las bibliotecarias, que eran por lo general mujeres en su mayoría, tuvieron batallas con la junta de la biblioteca.

Según Sheri D. Irvin, en aquellos días el nombramiento de mujeres para puestos en la ciudad de Los Ángeles se hacía a menudo por razones semi-caritativas, como la necesidad de apoyo financiero a una mujer de una familia conocida. Cuando el alcalde Toberman dejó el cargo, se nombró una nueva junta de la biblioteca y otra mujer fue nombrada en lugar de Foy. Foy, sin embargo, no se fue en silencio: Ella «publicó una despedida en el periódico donde criticó a la junta saliente por su falta de participación e interés en la biblioteca». El columnista de presna John Adams, del Downey Eagle, dijo que Foy era una «mujer de voluntad fuerte» que luchó durante décadas por el Movimiento Progresista de California y los Derechos de la Mujer» y que fue incluida en el anuario de 1913 de Los Angeles High School como una «sufragista prominente».

 

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Mary Jones, bibliotecaria de la ciudad de Los Ángeles de 1900 a 1905, víctima de la misoginia, fue reemplazada por Charles Lummis por comisionados que prefirieron a un hombre para el trabajo.

Es el caso de la bibliotecaria Mary Jones, que se hizo cargo del puesto jefa de la biblioteca alrededor de 1900, pero fue despedida en 1905 porque el director de la biblioteca dijo que prefería tener a un bibliotecario masculino a cargo. Ella se negó a irse, conservando las llaves de la biblioteca como una forma de petición de apoyo, que fue firmada por 1.000 mujeres. No está claro cuánta influencia tuvo Jones durante su tiempo como bibliotecaria asistente, pero cabe destacar que la Biblioteca Pública de Los Ángeles vivió momentos de expansión bajo su cargo. Y así lo reconoció la junta:

«La junta siente que el gran crédito y elogios adquiridos se deben a la bibliotecaria y sus asistentes por el alto nivel de eficiencia mantenido y el espléndido nivel mantenido por esta biblioteca el año pasado.»

Sin embargo, en cuestión de meses, los cambios políticos producidos en la ciudad cambiaron la relación entre Jones y la junta. Con el tiempo se rindió y su sucesor, un colorido y controvertido ex periodista, Charles Lummis, rozó la locura. Uno de sus movimientos fue contratar a un amigo cuyo trabajo era presentarse a los usuarios como la «Enciclopedia Humana», «un escritorio de información ambulante» que más tarde fue despedido cuando suspendió el examen de capacitación para el servicio civil.

Hoy en día, la Biblioteca Central, enclavada entre los rascacielos del centro de Los Ángeles, es una maravilla moderna. Reabrió sus puertas en 1993, manteniendo el encanto arquitectónico de los años de los años de su construcción en torno a 1925 y sus espléndidos murales combinados con actualizaciones modernas.

 

Bibliografía

 

Bernal, Peggy «12 Librarians Who Made or Saved Los Angeles History» Koet: Historiy & Society Victoria Bernal April 11, 2012

Hansen, Debra Gold ; Irvin,Sheri D. «At the Pleasure of the Board: Women Librarians and the Los Angeles Public Library, 1880-1905. Libraries & culture ; Austin, Tex., 1988 34 (1999), 4, S.311 – 346

Orleans, Susan «The Library Book» Simon & Schuster, 2018.

 

 

Yo me enamoro solo en las bibliotecas. 

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http://loslagosdehinault.bandcamp.com/track/futuras-licenciadas

Más canciones que hablan sobre bibliotecas

Los Lagos de Hinault es un grupo indie cuyo nombre hace referencia a una de las etapas más duras de la Cuelta Ciclista a España «Los Lagos de Enol» en Asturias y a uno de los ciclistas mítico de las tres grandes clásicas Bernadrt Hinault, apodado «El Caimán» porque nunca dejaba ganar a un gregario que le había ayudado a llegar a la meta. El tema que traemos a esta página pertenece al disco Flores de Europa de 2014, y habla de la capacidad de las bibliotecas para establecer relaciones sentimentales, especialmente en el mes de agosto cuando los demás van a la piscina.

 

Futuras licenciadas

Los Lagos de Hinault

Yo me enamoro solo en las bibliotecas.
Me vuelven loco las gafas y las piernas.
El mes de agosto flotando entre las mesas.
Yo me distraigo y tú no te concentras.

Quiero morir condenado
por el derecho romano
y por las chicas que estudian
jugando con sus zapatos.

Pasa el verano, pasa la vida entera…
Pasan las nubes, las nubes pasajeras…

Pequeños seres alados,
sabéis que el mundo es muy malo.
Quedémonos para siempre
juntitos aquí sentados
porque yo os quiero y os quiero,
porque yo os quiero a mi lado
y no me llega el dinero
para tener abogado.