Giacomo Casanova “El bibliotecario más seductor”

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¿Qué tienen en común Casanova, el Papa Pío XI, Benjamin Franklin y la ex-primera dama Laura Bush? En un tiempo, todos ellos fueron bibliotecarios. De 1785 a 1798, Casanova vivió en Bohemia, trabajando como bibliotecario en el castillo de Dux. Sin dinero, casi olvidado, se vio obligado a aceptar un puesto como bibliotecario del conde Joseph Waldstein, un joven noble (y masón) que vivía en Bohemia, para él esto fue una humillación, pero se aseguró de que su legado fuera recordado escribiendo una autobiografía, más tarde rebautizada como “Histoire de Ma Vie”. Hoy en día, el libro es muy reconocido por su retrato de la sociedad de la Ilustración en la Europa continental.

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El veneciano Giacomo Casanova, conocido por sus artes amatorias y de seducción, pasó sus últimos años en Bohemia empleado como bibliotecario  por el conde de Waldstein, y se dice que gracias a lo que se aburría ejerciendo este oficio, empezó a redactar sus extensas memorias “La Historia de mi vida”. En donde en 1787 con 60 años escribe escribe al conde de Waldstein una la carta para aceptar el cargo de bibliotecario en Duchcov, en las montañas de Bohemia, en la actual República Checa. el la que así se expresa:

 “Miradme, he recorrido los países del mundo, las cárceles del mundo, los lechos, los jardines, los mares, los conventos… Fui abad entre los muros de Roma y era hermoso ser soldado en las noches ardientes de Corfú. A veces he tocado un poco el violín, y vos sabéis, señor, cómo tiembla Venecia con la música y arden las islas y las cúpulas… Escuchadme, señor, de Madrid a Moscú he viajado en vano, me persiguen los lobos del Santo Oficio, llevo un huracán de lenguas detrás de mi persona, de lenguas venenosas. Y yo sólo deseo salvar mi claridad, sonreír a la luz de cada nuevo día, mostrar mi firme horror a todo lo que muere. Señor, aquí me quedo, en vuestra biblioteca. Traduzco a Homero, escribo de mis días de entonces, sueño con los serrallos azules de Estambul”.

 

Giacomo Casanova (Venecia, 1725-Dux, actual Duchcov, Bohemia, 1798)

 

En el año 1785, la biblioteca de la familia Waldstein ya superaba los 40.000 títulos. Pero Casanova -como bibliotecario- hizo poco o nada para clasificar o catalogar los polvorientos volúmenes. Leía mucho, sin duda, pero pasaba la mayor parte de su tiempo en Bohemia escribiendo cartas a su reducido grupo de amigos y filosofando. Mientras estaba en Bohemia, con la esperanza de ganar fama como escritor y recuperar su fortuna, Casanova escribió lo que se considera la primera novela de ciencia ficción de la historia, también tradujo al italiano la Ilíada y la Odisea de Homero, y escribió un tratado matemático sobre la cuadratura del cubo. Como anécdota dicen que el ayudante del Conde Waldstein, arrancó un retrato de Casanova de uno de sus libros de la biblioteca y lo usó como papel higiénico.

Gracias a su “Histoire de Ma Vie”, se convirtió en un gran cronista de la historia social de la “Era de la Razón”, aunque sería recordado -de hecho, inmortalizado- por su furiosa libido. Casanova murió en junio de 1798. Sus últimas palabras fueron: “Gran Dios y todos los testigos de mi muerte: Viví como filósofo y morí como cristiano”.

 

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