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Bibliotecas en la primera línea de la crisis de sobredosis en Canadá

Ghobrial, Adrian. (27–28 febrero 2026). Drug use and overdoses run rampant in Canada’s public libraries. CTV News (información compartida en redes de CTV News y reportajes de vídeo). https://www.ctvnews.ca/canada/article/drug-use-and-overdoses-run-rampant-in-canadas-public-libraries/

En varias bibliotecas públicas de Canadá, especialmente en grandes ciudades como Hamilton (Ontario), se ha documentado un aumento notable de incidentes relacionados con el consumo de drogas y las sobredosis dentro de los propios espacios bibliotecarios.

El fenómeno no es aislado, sino parte de una tendencia más amplia en la que las bibliotecas se encuentran en la primera línea de una crisis que también afecta a otros espacios públicos urbanos. Los equipos de seguridad y los servicios de emergencia han tenido que responder con frecuencia a casos en los que personas consumen drogas en baños o zonas comunes y sufren sobredosis que requieren administración de naloxona y atención médica inmediata.

El uso de drogas en bibliotecas públicas está estrechamente vinculado con la crisis general de opioides y la toxicidad del mercado ilegal de drogas en Canadá, donde sustancias como el fentanilo y mezclas impredecibles se han vuelto predominantes. Esta crisis de salud pública provoca que personas sin acceso a recursos adecuados —como centros de consumo supervisado o servicios de apoyo social— recurran a espacios públicos accesibles y abiertos para inyectarse u otras formas de consumo, lo cual incrementa la visibilidad de sobredosis y riesgos dentro de lugares tradicionalmente tranquilos como bibliotecas.

La presencia continua de personas que consumen drogas y sufren sobredosis impacta tanto al personal como a otros usuarios de las bibliotecas. Quienes trabajan en estos entornos deben lidiar no solo con emergencias médicas, sino también con comportamientos problemáticos asociados a la adicción y la falta de servicios sociales. Algunos comentarios de trabajadores de bibliotecas señalan que se sienten obligados a actuar como cuidadores o “trabajadores sociales” sin la formación ni los recursos adecuados, lo cual genera tensiones y desgaste profesional. Otros usuarios han expresado que la situación ha cambiado su relación con estos espacios, causándoles incomodidad o incluso evitación de determinados servicios bibliotecarios.

Este fenómeno ha abierto un debate más amplio sobre el papel de las bibliotecas en comunidades que enfrentan crisis de salud mental, vivienda y adicciones. Mientras algunos sectores abogan por más recursos integrales —como centros de consumo supervisado, personal de apoyo social en las bibliotecas y políticas públicas de reducción de daños— otros critican la situación y piden soluciones que garanticen la seguridad de todos los usuarios. En cualquier caso, la situación refleja cómo la crisis de sobredosis y el uso de drogas en Canadá se manifiesta en espacios públicos cotidianos y plantea desafíos complejos para los servicios comunitarios y las políticas de salud pública.

Bibliotecas como refugio ante el frío extremo

Conde, Ximena, y Aubrey Whelan. 2026. “Library warming centers strained workers and left people without help for complex issues, staff say.” The Philadelphia Inquirer, 11 de febrero de 2026. https://www.inquirer.com/news/philadelphia/philadelphia-warming-center-workers-need-support-staff-20260211.htm

Las crecientes tensiones y desafíos que enfrentan los trabajadores y voluntarios de los centros de acogida invernal que se han habilitado en diversas sucursales de la biblioteca pública de Filadelfia durante una prolongada ola de frío extremo.

Ante temperaturas peligrosamente bajas, agencias municipales y organizaciones comunitarias activaron estos espacios para ofrecer refugio temporal a personas en situación de calle, con el objetivo de sacar a los más vulnerables de las calles. En muchos casos, algunas bibliotecas han permanecido abiertas durante más de veinte días consecutivos como centros de alivio ante el frío, una medida que ha sido bien recibida por la comunidad y los usuarios de estos servicios. Sin embargo, esta respuesta de emergencia ha generado múltiples retos para el personal bibliotecario, quienes se han visto obligados a asumir roles para los que no necesariamente cuentan con capacitación ni recursos adecuados.

Los trabajadores y voluntarios cuentan que el flujo de personas que acuden a estos centros no se limita a quienes buscan simplemente un espacio cálido, sino que incluye a individuos con necesidades complejas que requieren apoyo más allá de ofrecerles calor y un lugar para resguardarse. Así, mencionan la presencia de personas con crisis de salud mental, con problemas de adicción o quienes requieren atención médica básica, como curas de heridas, situaciones para las cuales no están capacitados ni cuenta el centro con personal sanitario. Además, se han presentado desafíos logísticos que complican aún más la labor del personal: cambios de última hora en las ubicaciones de los centros, información en mapas en línea que a veces resultó incorrecta o confusa, dificultades para conseguir alimentos y agua por falta de coordinación, y transporte insuficiente para llevar a las personas a refugios nocturnos después del cierre de las bibliotecas. Estas dificultades han puesto a los trabajadores en la disyuntiva de quedarse después de su turno para ayudar o dejar a quienes lo necesitan en la calle, una decisión moralmente angustiante para muchos.

La situación ha generado cuestionamientos más amplios sobre la idoneidad del sistema de centros de acogida invernal tal como está organizado actualmente. Para muchos empleados y defensores de la comunidad, el uso de bibliotecas como centros de respuesta ante emergencias climáticas sin el apoyo adecuado de personal de salud, servicios sociales o asistencia profesional representa una sobrecarga injusta e insostenible. Brett Bessler, agente sindical, criticó que las autoridades locales están aprovechando a un grupo de trabajadores profundamente comprometidos con sus comunidades sin proporcionarles la estructura y los recursos necesarios para enfrentar las situaciones que se presentan. Por su parte, funcionarios municipales han reconocido algunos de los problemas logísticos y apuntan a mejoras o resoluciones en marcha, aunque han minimizado algunas de las preocupaciones respecto al personal. En conjunto, este informe pone de relieve no solo las condiciones laborales tensas de quienes operan estos centros de acogida improvisados, sino también un debate más amplio sobre cómo atender de manera eficaz y humana a las personas más vulnerables en situaciones de crisis climática y social.

Bookbanks es una organización benéfica del Reino Unido que regala libros en bancos de alimentos

Ramm, Millie. “UK Charity Gives Away Thousands of Free Books at Food Banks.” Good People, publicado el 9 de febrero de 2026.

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Fundada por Emily Rhodes, la iniciativa surgió al darse cuenta de que muchas familias no podían permitirse comprar libros y creció rápidamente gracias a donaciones de librerías, bibliotecas y editoriales.

El artículo narra la historia inspiradora de una organización benéfica del Reino Unido que distribuye miles de libros gratis en bancos de alimentos, transformando estos espacios tradicionales de emergencia en lugares donde también se ofrece alimento para la mente y el espíritu. La iniciativa, centrada en poner libros al alcance de las personas que enfrentan dificultades económicas, emerge en un contexto social donde el uso de bancos de alimentos ha crecido y donde muchos hogares y familias luchan por acceder a recursos educativos y culturales.

La iniciativa descrita se alinea con el trabajo de Bookbanks, una organización caritativa que colabora directamente con bancos de alimentos para crear puestos semanales de libros gratuitos donde los usuarios pueden escoger libros propios, desde literatura infantil hasta poesía, novelas y obras de no ficción. Estos puestos, atendidos por voluntarios formados y apasionados por la lectura, no solo distribuyen libros, sino que también fomentan la conversación, la comunidad y el bienestar emocional entre quienes visitan los bancos de alimentos. Desde su lanzamiento en 2024, la organización ha establecido varias ubicaciones en Londres, Norfolk y Manchester y ha entregado más de 10 000 libros, con un ritmo de distribución de aproximadamente 1 000 libros por mes.

Además de la distribución de libros, la organización amplía su impacto a través de eventos literarios, talleres de escritura y visitas de bibliotecarios, ofreciendo experiencias que enriquecen la vida de las personas más allá de la satisfacción inmediata de la lectura. Se subraya que la iniciativa no solo combate la exclusión económica sino también la desigualdad en el acceso a la lectura y la alfabetización, especialmente entre niños y jóvenes que, de otro modo, tendrían menos oportunidades de poseer libros en su hogar. Con el apoyo de campañas más amplias como Get Britain Reading, el proyecto busca no solo repartir libros, sino revitalizar la cultura de la lectura y afirmar la dignidad humana incluso en tiempos de necesidad.

Un hombre de 90 años convirtió un parque en una biblioteca de 30 000 libros en Malasia

Ramm, Millie. “This 90-Year-Old Turned a Park Into a 30,000-Book Library in Malaysia.” One Thousand Libraries Magazine, 2 de febrero de 2026. https://magazine.1000libraries.com/this-90-year-old-turned-a-park-into-a-30000-book-library-in-malaysia/

El artículo narra la inspiradora historia de Lee Kim Siew, un exdirector escolar malasio de 90 años cuya pasión por la lectura lo llevó a transformar el parque recreativo Taman Wawasan en Puchong (Selangor, Malasia) en un espacio comunitario dedicado a los libros.

Este proyecto comenzó hace unos cinco años como una iniciativa personal para compartir su amor por la lectura y ha florecido hasta convertirse en cinco “mini bibliotecas” al aire libre, distribuidas a lo largo del parque y ofreciendo más de 30 000 libros a visitantes de todas las edades y procedencias.

Lo extraordinario de este proyecto es su simplicidad y su apertura: no hay membresías, registros ni multas. Cualquier persona puede tomar prestados libros, leerlos y devolverlos cuando desee. Los libros están organizados en pequeños estantes y cajones protegidos con lonas para resguardarlos del clima, y muchos llevan un sello con el nombre “Lee & Gan Library Kuala Lumpur”, en homenaje a su difunta esposa, cuya pasión por la lectura compartía con él. Esta colección incluye obras en inglés, malayo y chino, abarcando desde novelas y cómics hasta títulos de no ficción, lo que la convierte en un recurso cultural diverso y accesible.

Más allá de los libros, Lee personifica el espíritu de cuidado comunitario: no solo organiza y mantiene estas bibliotecas durante varias horas cada semana, sino que también se encarga de limpiar el parque, recogiendo basura y cuidando el entorno para que sea un lugar agradable para todos. Su dedicación ha atraído a visitantes locales y extranjeros, quienes no solo disfrutan de la lectura, sino que también intercambian libros y entablan conversaciones con él, fortaleciendo el tejido social del lugar. Aunque el proyecto enfrenta retos prácticos —como la falta de sombra adecuada y la exposición de algunos libros a las inclemencias del tiempo— la biblioteca se ha convertido en un punto de encuentro cultural y social en la comunidad, simbolizando cómo una sola persona puede generar un impacto significativo a través del amor por los libros.

La Biblioteca Legler Regional de Chicago inaugura la primera despensa de alimentos dentro de una biblioteca pública

Green, Elleiana. “Legler Regional Library Is Chicago’s First Food Pantry Within a Public Library.” Chicago Sun-Times, 26 de enero de 2026. https://www.chicago.suntimes.com/food-drink/2026/01/26/legler-regional-library-is-chicagos-first-food-pantry-within-a-public-library

La Legler Regional Library, ubicada en el vecindario de West Garfield Park en Chicago, inauguró oficialmente una despensa de alimentos dentro de sus instalaciones, convirtiéndose en la primera de este tipo en una biblioteca pública de la ciudad.

Esta iniciativa forma parte del programa Library-Based Food Access, diseñado para ampliar los servicios comunitarios ofrecidos por la biblioteca y atender la inseguridad alimentaria en una de las zonas con mayores necesidades de la ciudad.

La despensa, establecida en colaboración con la Greater Chicago Food Depository, ofrece alimentos esenciales como proteínas, frutas y verduras frescas, productos lácteos y otros comestibles básicos a los residentes de East y West Garfield Park. Tras un lanzamiento “suave” en julio de 2025, la despensa ha estado sirviendo a un promedio de unas 600 familias al mes, demostrando la demanda de este tipo de servicio en la comunidad.

Funcionando los jueves de 4 p. m. a 7 p. m. y los domingos de 1 p. m. a 4 p. m., la despensa se suma a los múltiples recursos sociales en el mismo espacio, con bibliotecarios y organizaciones de apoyo colaborando para ofrecer no solo acceso a alimentos, sino también un punto seguro donde los usuarios pueden encontrar apoyo integral. Las autoridades locales han destacado que integrar este servicio en la biblioteca responde a desafíos crecientes como las reducciones en beneficios de asistencia nutricional, haciendo que recursos comunitarios accesibles sean aún más cruciales para muchas familias.

Las bibliotecas públicas en la lucha por la equidad en el acceso a la información

Gardella, G. (9 de noviembre de 2025). Libraries: The Frontline Warriors in the Battle for Information Equity. LibLime. Recuperado de https://liblime.com/2025/11/09/libraries-the-frontline-warriors-in-the-battle-for-information-equity/

El artículo analiza el papel central y transformador de las bibliotecas públicas en la lucha por la equidad en el acceso a la información en un mundo donde persisten profundas brechas digitales y sociales.

El texto parte de una realidad preocupante: el acceso a la información sigue siendo desigual incluso en países desarrollados como Estados Unidos y Canadá, donde una proporción significativa de hogares no tiene conexión a internet en casa o no puede permitirse servicios digitales básicos. Esta disparidad —conocida como brecha digital— no solo limita el acceso a entretenimiento o comunicación, sino que se traduce en barreras reales para la educación, el empleo, la atención médica y la participación cívica. En este contexto, las bibliotecas han evolucionado mucho más allá de su rol tradicional de préstamo de libros para posicionarse como infraestructuras críticas del siglo XXI que democratizan el acceso a la información y a las herramientas necesarias para navegar en un entorno cada vez más digitalizado.

Para enfrentar la brecha digital, las bibliotecas públicas ofrecen acceso gratuito a tecnologías y conectividad que muchas personas no tienen en sus hogares. Esto incluye computadoras con conexión a internet y acceso Wi-Fi para dispositivos personales, servicios que resultan vitales en comunidades rurales y de bajos ingresos donde la banda ancha sigue siendo limitada o costosa. Durante la pandemia de COVID-19, la importancia de estos servicios se hizo especialmente evidente, ya que escuelas, lugares de trabajo y servicios gubernamentales se trasladaron en línea. Algunas bibliotecas incluso extendieron el acceso a internet fuera de sus instalaciones al ofrecer dispositivos Wi-Fi portátiles para préstamo, servicios disponibles más allá del horario tradicional de apertura. Este enfoque no solo ha ampliado el acceso a internet, sino que ha reforzado a las bibliotecas como puntos de infraestructura digital esenciales para sus comunidades.

El artículo enfatiza también que el acceso a la tecnología por sí solo no basta si las personas no cuentan con las habilidades para utilizarla de manera efectiva. Por ello, las bibliotecas han ampliado sus programas de alfabetización digital, ofreciendo clases, tutorías personalizadas y asistencia práctica para ayudar a los usuarios a navegar por el mundo digital. Esta formación cubre desde habilidades básicas de uso de computadoras e internet hasta áreas más avanzadas como manejo de software, desarrollo web, programación y tecnologías de asistencia. Estos programas son esenciales para grupos que tradicionalmente enfrentan mayores barreras tecnológicas, incluyendo personas mayores, quienes buscan empleo, inmigrantes y otros sectores vulnerables. La alfabetización digital se presenta no solo como una herramienta de inclusión económica, sino también como un medio para fortalecer la capacidad crítica de los ciudadanos frente a la desinformación y los sistemas algorítmicos que moldean el acceso a la información.

El artículo subraya además que la misión de las bibliotecas trasciende lo tecnológico para crear espacios físicos y virtuales inclusivos donde todos los miembros de la comunidad se sientan bienvenidos y apoyados. Las bibliotecas funcionan como espacios seguros para el aprendizaje, especialmente para poblaciones marginadas y estudiantes no tradicionales, manteniendo su papel como anclas comunitarias incluso en barrios donde otros espacios públicos han desaparecido. Las cifras son contundentes: antes de 2020, millones de sesiones de internet ocurrieron en bibliotecas públicas, enfatizando su rol como infraestructura digital accesible para personas de todas las edades y orígenes. Muchas bibliotecas han incorporado también espacios de creación (makerspaces) con tecnologías avanzadas como impresoras 3D y cortadoras láser, democratizando el acceso a herramientas que pueden potenciar la creatividad, la innovación y, en algunos casos, el emprendimiento local.

Finalmente, el artículo reconoce que persisten desafíos significativos para que las bibliotecas cumplan plenamente su misión de equidad informacional. Entre los principales obstáculos están la limitada capacidad de personal, la falta de recursos financieros insuficientes y las dificultades para llegar a poblaciones tradicionalmente desatendidas. Estos retos se agravan por un panorama político y económico incierto en el que incluso programas de conectividad que han demostrado su eficacia enfrentan recortes o cambios en las políticas públicas. A pesar de estas dificultades, el artículo concluye destacando la resiliencia y el compromiso de las bibliotecas con su propósito fundamental: garantizar que todas las personas, sin importar su nivel socioeconómico o lugar de residencia, puedan acceder a la información que necesitan para aprender, trabajar y participar plenamente en la sociedad. Las bibliotecas, según el texto, ejemplifican el principio de que el acceso a la información no es un lujo sino un derecho que requiere vigilancia activa y constante inversión para proteger y extender a todos.

La inteligencia artificial bajo examen: el equipo de Anthropic que estudia su impacto en la sociedad

Field, Hayden. 2025. “Meet the Anthropic Team Reckoning with AI’s Effect on Humans and the World.The Verge, December 2, 2025

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Un grupo reducido de investigadores dedicado a estudiar y anticipar las consecuencias sociales de la inteligencia artificial avanzada, particularmente del modelo Claude.

Este equipo fue fundado por Deep Ganguli, antiguo director de investigación en el Stanford Institute for Human-Centered AI, quien se unió a Anthropic para ayudar a orientar el desarrollo de la IA hacia impactos positivos y comprensibles para la sociedad. La misión central del grupo es identificar “verdades incómodas” sobre cómo se usan y malinterpretan los sistemas de IA, incluso cuando estos pueden causar daños sutiles o indirectos.

La cobertura destaca que, a pesar de estar compuesto por apenas nueve personas dentro de una empresa con miles de empleados, el equipo ha producido investigaciones sobre temas tan variados como el impacto económico de la IA, sus efectos en la persuasión y en la discriminación, así como los riesgos relacionados con procesos electorales. Parte de su trabajo consiste en estudiar datos reales de uso —por ejemplo, cómo personas y organizaciones interactúan con Claude en entornos cotidianos— y traducir estos hallazgos en conocimiento útil para formular políticas y prácticas más seguras.

El perfil también plantea tensiones inherentes a su labor: aunque Anthropic se promociona como una de las empresas de IA más centradas en la seguridad y el bienestar humanos, la presión del crecimiento del mercado y los incentivos comerciales podría reducir con el tiempo la libertad del equipo para publicar investigaciones críticas. Aun así, los investigadores insisten en que su compromiso con la transparencia es fundamental para construir confianza pública y ofrecer una perspectiva externa dentro de una industria dominada por intereses económicos muy fuertes.

Finalmente, se subraya cómo el trabajo del equipo se relaciona con la reputación de Anthropic como una empresa que no solo desarrolla modelos de IA potentes, sino que también intenta entender y mitigar sus posibles impactos sociales negativos. Esta postura incluye no solo escribir papers académicos, sino también comunicar hallazgos a responsables políticos, comunidades técnicas y al público en general para promover un enfoque más reflexivo en la innovación de la IA.

Las zonas con menor nivel educativo adoptan herramientas de escritura con IA más rápido de lo esperado

Edwards, Benj. 2025. “Researchers surprised to find less-educated areas adopting AI writing tools faster.” Ars Technica, March 3, 2025. https://arstechnica.com/ai/2025/03/researchers-surprised-to-find-less-educated-areas-adopting-ai-writing-tools-faster/

Un estudio reciente liderado por investigadores de la Stanford University ha detectado una tendencia inesperada: las áreas de Estados Unidos con menor nivel educativo están adoptando herramientas de escritura asistidas por inteligencia artificial (IA) con mayor rapidez que las zonas con niveles educativos más altos.

Analizando más de 300 millones de textos — que incluyen quejas de consumidores, comunicados corporativos, ofertas de empleo y documentos de organizaciones internacionales — los autores estiman que hasta un cuarto de las comunicaciones profesionales recientes han sido parcialmente generadas o asistidas por IA.

Aunque las zonas urbanas presentan una tasa general de adopción superior a las rurales, el dato más llamativo es que las regiones con menor proporción de población con estudios universitarios muestran un uso de IA algo mayor que las más educadas. Este patrón contradice las tendencias clásicas de difusión tecnológica, donde normalmente los grupos con mejor acceso a educación y recursos adoptan antes las nuevas tecnologías.

Los investigadores sugieren que, para muchos usuarios en estas comunidades, las herramientas de escritura con IA actúan como un “nivelador”: facilitan la redacción, la comunicación profesional o administrativa, reduciendo barreras ligadas a la forma. Esto implica que la IA puede ofrecer oportunidades de inclusión digital a quienes tienen menos formación formal.

Al mismo tiempo, el estudio advierte sobre los riesgos que conlleva este uso extendido: en sectores sensibles como quejas de consumidores, información pública o comunicación institucional, la integración masiva de IA podría generar textos más homogéneos, menos personales o incluso problemas de credibilidad, si los emisores no revisan adecuadamente los resultados automáticos. La automatización de la escritura plantea así tanto posibilidades como desafíos para la equidad comunicativa y el pluralismo de voces.

IA centrada en la ciudadanía

Tafoya, Valeria. 2025. “Citizen-first AI: How youth can shape AI in public services.” World Economic Forum, octubre 2025. https://www.weforum.org/stories/2025/10/citizen-first-ai-youth-shape-ai-public-services/

La IA en los servicios públicos solo será beneficiosa si se diseña poniendo a la ciudadanía en el centro, no solo en la eficiencia administrativa. Con buena gobernanza, transparencia y supervisión humana, la IA puede mejorar el acceso a derechos y fortalecer la confianza en las instituciones.

El artículo plantea que la incorporación de la inteligencia artificial en los servicios públicos solo será verdaderamente transformadora si se diseña desde una perspectiva centrada en la ciudadanía. Esto significa que la tecnología no debe orientarse únicamente a hacer más eficientes los procesos administrativos, sino a mejorar de manera tangible la vida de las personas, facilitar su acceso a derechos y fortalecer su confianza en las instituciones. Bajo esta visión, la IA se convierte en una herramienta para democratizar oportunidades y reducir desigualdades, siempre que su implementación esté guiada por valores sociales y no solo por la lógica técnica.

La idea de “soberanía digital” ocupa un lugar central. No se trata simplemente de que un país disponga de sus propios datos o infraestructura tecnológica, sino de que cuente con capacidad real para controlar, supervisar y adaptar los sistemas de IA de forma autónoma. Esto implica formar a equipos públicos competentes, disponer de sistemas robustos ante fallos o ataques, y establecer normas claras que garanticen la protección de la privacidad y la seguridad de la información. Cuando estos elementos se consolidan, los gobiernos pueden avanzar hacia un modelo tecnológico que responda a sus propios principios democráticos.

Un elemento clave del artículo es el papel de la juventud. Las nuevas generaciones no solo son usuarias avanzadas de tecnología: también tienen la sensibilidad necesaria para identificar riesgos éticos, imaginar usos públicos innovadores y exigir mayor transparencia en la toma de decisiones automatizadas. Su participación aporta creatividad, urgencia y una mirada más inclusiva, lo cual ayuda a moldear servicios públicos que sean verdaderamente útiles, accesibles y responsables. En lugar de ser simples destinatarios de las políticas, los jóvenes se presentan como co-constructores de un futuro digital más equitativo.

El texto también detalla los beneficios potenciales de la IA en la administración pública. La automatización puede reducir trámites innecesarios, agilizar el acceso a ayudas sociales, mejorar la gestión sanitaria y facilitar la creación de políticas basadas en datos reales. Esto permite que los gobiernos respondan más rápido a las necesidades cambiantes de la sociedad y liberen tiempo de los empleados públicos para tareas de mayor valor humano, como la atención personalizada.

Sin embargo, también se señala que un despliegue tecnológico sin supervisión ni controles adecuados puede generar riesgos serios. Una dependencia excesiva de sistemas automatizados puede exponer a la población a fallos masivos, decisiones opacas, discriminaciones algorítmicas o abusos de poder. Por ello, la IA en el sector público debe acompañarse siempre de transparencia, auditorías, mecanismos de rendición de cuentas y una supervisión humana constante. La confianza ciudadana depende de que los sistemas sean comprensibles, justos y verificables.

El impacto de la IA sobre el empleo es mixto: algunas empresas han reducido plantilla, otras están contratando más personal.

McKinsey. The State of AI in 2025: Agents, Innovation, and Transformation. McKinsey & Company, 2025. Artículo de ZDNet: “Is AI a career killer? Not if you have these skills, McKinsey research shows”. Enlace

Un informe de McKinsey, titulado The State of AI in 2025: Agents, Innovation, and Transformation, analiza cómo la inteligencia artificial (IA) está transformando el mundo laboral. Según la investigación, el impacto de la IA sobre el empleo es mixto: mientras algunas empresas han reducido plantilla, otras están contratando más personal.

En la encuesta realizada, menos del 20 % de los encuestados reportó reducciones de más del 3 % en sus equipos, pero se espera que en el próximo año el 32 % de las organizaciones reduzca empleados debido a la IA, mientras que un 13 % anticipa aumentos en sus contrataciones.

Algunos datos clave:

  • Reducción de plantilla por IA actual: <20 % reporta caídas ≥3 %
  • Proyección próximo año: 32 % reducirá personal, 13 % aumentará contrataciones
  • Roles más demandados: ingenieros de datos, científicos de datos, gestores de producto de IA, arquitectos de datos, desarrolladores
  • Habilidades críticas: análisis y preparación de datos, rediseño de procesos, aplicación estratégica de IA

No todos los trabajos están amenazados de la misma manera. Los roles técnicos relacionados con datos y desarrollo de IA están en auge, incluyendo ingenieros de datos, científicos de datos, gestores de producto de IA, arquitectos de datos y desarrolladores. Este crecimiento responde a la necesidad de contar con infraestructuras de datos sólidas y operaciones de machine learning (MLOps) que permitan implementar la IA de forma efectiva en las empresas.

Para protegerse de que la IA reemplace sus funciones, los trabajadores deben desarrollar habilidades clave. Estas incluyen competencias en análisis y preparación de datos, así como la capacidad de rediseñar procesos y aplicar la IA de manera estratégica. No basta con ser técnico: es esencial combinar habilidades técnicas con visión para optimizar flujos de trabajo y generar valor empresarial.

Por otro lado, muchas organizaciones aún no han gestionado adecuadamente los riesgos asociados a la IA, como privacidad, explicabilidad y posibles errores de los modelos. Aquellas que lideran en adopción de IA (“high performers”) son las que cuentan con liderazgo comprometido, procesos de validación robustos y estrategias claras para escalar la IA de manera transformadora.

Según McKinsey, los trabajadores que desarrollen las habilidades adecuadas en datos, IA aplicada y gestión de cambio pueden convertir esta tecnología en una oportunidad, en lugar de una amenaza, para su futuro profesional.