«Create a Customized School Library Orientation for Teachers,» Looking Backward (blog), November 15, 2021, https://lookingbackward.edublogs.org/2021/11/15/teacher-lib-orientation/
La actitud de los maestros hacia la biblioteca escolar influye directamente en el uso que los estudiantes le dan, por lo que es crucial convencer a los maestros de que la biblioteca es una herramienta valiosa para sus actividades curriculares. La orientación debe centrarse en los recursos específicos que la biblioteca ofrece para los temas que se van a tratar en el primer período de calificaciones, como materiales de enseñanza, libros para estudiantes, bases de datos en línea y recursos digitales.
Si los maestros incluyen la biblioteca en sus actividades educativas y la utilizan como una herramienta primordial para resolver dudas y realizar investigaciones, los estudiantes aprenderán a considerarla un recurso valioso. Sin embargo, este vínculo no siempre está presente, ya que muchos maestros no aprovechan completamente los recursos que ofrece la biblioteca escolar. Por eso, es fundamental cambiar esta actitud y demostrarles el potencial que tiene la biblioteca para enriquecer sus lecciones.
La orientación debe organizarse de manera flexible, respetando el tiempo de los maestros, con actividades auto-guiadas y displays temáticos por asignaturas. También se sugiere ofrecer actividades interactivas como una «búsqueda del tesoro» o mapas de Dewey para que los maestros exploren los recursos. Además, se debe resaltar la disponibilidad de lecciones personalizadas y materiales didácticos que apoyen los temas curriculares.
El principal objetivo de esta orientación es hacer que los maestros reconozcan que la biblioteca escolar tiene exactamente lo que necesitan para desarrollar sus lecciones. En lugar de ofrecer una visión general de todos los recursos disponibles, se debe enfocar en los materiales específicos que pueden ser útiles para los temas que se tratarán en el primer período del curso. Estos recursos incluyen:
- Materiales didácticos profesionales: Libros, guías y recursos pedagógicos que ayudan a los maestros a mejorar sus enfoques y metodologías de enseñanza.
- Carro de libros para uso estudiantil: Libros específicamente seleccionados para los estudiantes, que estarán alineados con los temas curriculares que los maestros abordarán en sus clases.
- Bases de datos en línea y suscripciones: Acceso a recursos digitales y artículos académicos relevantes para los temas de estudio.
- Revistas temáticas y recursos tangibles: Artículos de actualidad, mapas, modelos o cualquier material físico que complemente el aprendizaje de los estudiantes.
- Lecciones específicas de la biblioteca: Actividades o sesiones diseñadas para complementar el contenido curricular.
El artículo sugiere que, en lugar de organizar una sola sesión , lo más efectivo es ofrecer una orientación flexible que los maestros puedan realizar a su propio ritmo durante el día. Esto demuestra respeto por el tiempo de los docentes, que ya están ocupados con otros compromisos antes de comenzar el curso escolar. Además, se recomienda hacer la orientación atractiva y amena, utilizando incentivos como pequeños refrigerios, invitaciones personalizadas con nombres divertidos y materiales visualmente atractivos.
La orientación debe centrarse en un solo objetivo: mostrar a los maestros los recursos que la biblioteca ofrece para sus unidades curriculares. Esto se puede lograr mediante una muestra temática de materiales por asignatura, que los maestros puedan explorar en estaciones dedicadas a cada materia. Por ejemplo, en una estación de ciencias, se pueden incluir libros de texto, recursos digitales, modelos y artículos científicos. También se sugiere proporcionar a los maestros actividades interactivas, como una búsqueda del tesoro en la que tengan que encontrar materiales específicos relacionados con su asignatura, o un mapa de Dewey para guiarlos a través de la biblioteca.
Otro aspecto clave de la orientación es el uso de recursos digitales de la biblioteca, como bases de datos en línea, que pueden facilitar la búsqueda de artículos y materiales relevantes para el contenido curricular. Los maestros también deben familiarizarse con cómo usar estos recursos a través de guías rápidas o tutoriales, lo que facilita su uso tanto en clase como fuera de ella.
Además, se recomienda que los bibliotecarios ofrezcan lecciones personalizadas sobre temas como derechos de autor, citación y uso adecuado de los recursos, que los maestros pueden llevarse a sus aulas. Estas lecciones no solo benefician a los docentes, sino que también preparan a los estudiantes para un uso más responsable de los recursos de la biblioteca.
Los beneficios a largo plazo de esta orientación incluyen un aumento en la colaboración en lecciones y visitas programadas a la biblioteca, lo que ayuda a que los estudiantes se familiaricen más con la biblioteca y se sientan cómodos al utilizar sus recursos.