





![[]](https://farm8.staticflickr.com/7412/16313454829_9c932ede68_n_d.jpg)
Si bien los conceptos de brecha digital y alfabetización digital son por lo general de uso común, el término inclusión digitales es bastante novedoso. Inclusión digital es una categoría más amplia que integra a los otros dos. Es importante destacar que la “inclusión digital” se ha articulado específicamente para abordar las cuestiones de oportunidad de acceso igualitario al conocimiento y habilidades tecnológicas. En pocas palabras, la inclusión digital es un marco para evaluar y considerar la preparación de las comunidades para facilitar el acceso y la igualdad de oportunidades de los individuos en la era digital.
La ubicuidad de Internet plantea retos y oportunidades para las comunidades y las personas por igual. Estos retos y oportunidades, sin embargo, no se distribuyen uniformemente entre todos los miembros de la sociedad. La tecnología digital ha abierto nuevos espacios privilegiados para unos y excluyentes para otros, dejando algunas poblaciones aisladas del vasto reino digital. Incluso el acceso equitativo, ya no es suficiente, ya que cada vez con más frecuencia la vida digital requiere que los usuarios sean mejores usuarios. Además ahora en el entorno de la web 2.0, los usuarios no son – ni deben ser- consumidores pasivos de información, son fundamentalmente creadores de contenido que comparten contenidos con otos. Por lo que el acceso equitativo y la participación proactiva en el entorno en línea es esencial para la vida contemporánea. Sin embargo, comunidades e individuos se encuentran en diferentes niveles de preparación en su capacidad para acceder y utilizar Internet y una amplia gama de tecnologías y contenido digital. Además el costo de la exclusión digital es grande, ya que sin acceso, la plena participación de los individuos en los distintos logros sociales como el éxito económico, el logro educativo y el compromiso cívico se ven altamente comprometidos.
La inclusión digital es la capacidad de los individuos y grupos para acceder y utilizar las tecnologías de información y comunicación. Inclusión digital implica no sólo el acceso a la Internet, sino también la disponibilidad de hardware y software; contenidos y servicios pertinentes; y la capacitación para la alfabetización digital requeridas para el uso efectivo de las tecnologías de información y comunicación. Cada vez son más las personas sin acceso a un ordenador en casa que están recurriendo a las bibliotecas como un conducto para acceder a Internet. Por ello nuestras bibliotecas deben ser el corazón de la construcción de comunidades digitalmente inclusivas, para conectar la biblioteca a su comunidad, y considerar como los servicios bibliotecarios que apoyan la inclusión social son un apoyo para mejorar la capacidad laboral y paliar el desempleo, a través de iniciativas de alfabetización digital de la biblioteca, y la aportación de espacios para otros colectivos de la comunidad. Esto coloca a las bibliotecas en un contexto comunitario que hará que sea más fácil identificar las brechas y demostrar los impactos de nuestros servicios y recursos tecnológicos.
Los servicios bibliotecarios que apoyan la inclusión social son un apoyo para mejorar la capacidad laboral y paliar el desempleo, a través de iniciativas de alfabetización digital de la biblioteca, y la aportación de espacios para otros colectivos de la comunidad
.
El Institute of Museum and Library Services, la University of Washington Information School, y laInternational City/County Management Association han desarrollado un amplio marco para ayudar a las bibliotecas a identificar, evaluar y mejorar los servicios en relación con la inclusión digital y la alfabetización digital. El documento, “ Building Digitally Inclusive Communities : A Guide to the Proposed Frameworks,” es el producto de más de 100 comentarios e ideas aportadas por diferentes organizaciones. El documento destaca cinco principios importantes: 1. la disponibilidad y la asequibilidad, 2. el acceso del público, 3. la accesibilidad para personas con discapacidad, 4. La adopción de la alfabetización digital y 5. la educación y protección del consumidor. Esta guía proporciona una orientación de alto nivel para promover la discusión sobre la inclusión digital en las comunidades locales y dirige a los lectores a recursos útiles adicionales.
Según Digital Inclusion Survey, para lograr estos objetivos, las bibliotecas deben promover la inclusión digital de cuatro maneras importantes:
1. Proporcionar el libre acceso a las tecnologías de acceso públicos (hardware, software y de alta velocidad de conexión a Internet) en sus comunidades.
2. Proporcionar acceso a una amplia gama de contenido digitales para sus comunidades.
3. Proporcionar servicios de alfabetización digital que ayuden a las personas a desenvolverse, comprender, evaluar y crear contenido digital utilizando una amplia gama de tecnologías de la información y de la comunicación.
4. Proporcionar programas y servicios clave para toda la comunidad en áreas como salud, bienestar, educación, empleo, desarrollo personal, y compromiso cívico.
![[]](https://farm8.staticflickr.com/7365/16498110661_c28860e65b_n_d.jpg)
Las bibliotecas están emergiendo como una plataforma comunitaria clave para la inclusión digital, siendo una institución esencial para la superación de la brecha digital y la alfabetización; al mismo tiempo que se configuran como un motor de impulso de sus comunidades hacía el progreso y la convivencia.
En este contexto las bibliotecas deben de responder a algunas preguntas fundamentales como:
¿Qué papel desempeñan y deben desempeñar las bibliotecas públicas en la creación de comunidades digitalmente inclusivas?
¿Cuáles son las herramientas, los servicios y recursos que las bibliotecas públicas deben ofrecen a sus usuarios para promover y lograr la alfabetización digital?
¿Qué acceso público a infraestructuras y tecnologías ofrecen las bibliotecas públicas a sus comunidades, y en que grado esa infraestructura facilita la inclusión digital?
¿Cómo están redefiniendo las bibliotecas publicas sus servicios digitales y recursos para adecuarlos a sus comunidades?
¿Cómo están impactando las bibliotecas en la transformación de sus comunidades en el logro de una mayor inclusión social?
Lecturas:
(2012). [e-Book] Building Digitally Inclusive Communities : A Guide to the Proposed Framework, The Institute of Museum and Library Services. Texto completo: http://www.imls.gov/assets/1/AssetManager/DIC-FrameworkGuide.pdf
(2012). [e-Book] Proposed Framework for Digitally Inclusive Communities : Final Report, The Institute of Museum and Library Services. Texto completo: http://www.imls.gov/assets/1/AssetManager/DIC-FrameworkGuide.pdf
“Driving digital inclusion : The role of library and information professionals.” CILIP Update,vol., n. (2014). URL.:http://www.cilip.org.uk/sites/default/files/documents/CILIP%20digital%20inclusion%20statement%20Sept%202014.pdf.pdf
(2014). [e-Book] TIC para la inclusión social Colombia Digital. Texto completo: http://collection.openlibra.com.s3.amazonaws.com/pdf/TIC-para-la-inclusion-social.pdf?AWSAccessKeyId=AKIAIGY5Y2YOT7GYM5UQ&Signature=bEH3TJ1xGGtoIK7OF7Y8GWzK6AI%3D&Expires=1420719818
Alonso-Arévalo, J. and J. A. Cordón-Garcia “¿Para qué servirá la Biblioteca Pública en el futuro? Depende de su capacidad de adaptación a los imparables cambios sociales, económicos y tecnológicos. .” Mi biblioteca vol. 11, n. 40 (2015). URL.: http://gredos.usal.es/jspui/handle/10366/125206
Gómez-Hernández, J.-A., P. Quílez-Simón, et al. (2010). [e-Book] La biblioteca pública frente a la recesión: acción social y educativa, Ediciones Tres Fronteras, ANABAD. Texto completo:http://eprints.rclis.org/15479/
Pimienta, D., J.-A. Gómez-Hernández, et al. (2008). [e-Book] Brecha digital y nuevas alfabetizaciones: El papel de las bibliotecas, Biblioteca de la Universidad Complutense (Spain). Texto completo:http://eprints.rclis.org/3881/

¿Por qué son más importantes que nunca las bibliotecas en la era digital
Del libro
Palfrey, J. BiblioTech: Why Libraries Matter More Than Ever in the Age of Google. Kindle Edition, 2015
Las bibliotecas están en riesgo porque hemos olvidado lo importantes que son. En la era de Google y Amazon, los diferentes medios permiten acceder a la información con mayor facilidad y rapidez que nunca, como consecuencia, de ello, cada vez que se discute el tema de presupuestos en todos los lugares se plantea la cuestión de cual es papel de la biblioteca en la era digital.
Por lo general se sigue teniendo una idea muy simplista y sesgada de lo que es y lo que ofrece una biblioteca. Para la mayoría las bibliotecas son lugares donde obtener información. Pero precisamente a la información se accede cada vez más fácilmente con la llegada de los ordenadores, las redes y el formato digital, y aún más se ha acrecentado la capacidad de acceder a cualquier información en todo tiempo y lugar con la llegada de los dispositivos móviles, realmente un smartphone se utiliza más como un ordenador que como un teléfono. La mayor parte de la información que necesitamos en el día a día de nuestra vida se pueden encontrar en formato analógico o digital. La mayoría de las veces, la diferencia sustancial entre el acceso al formato física y digital está en que a través del formato digital es posible acceder a la misma de una manera más sencilla y rápida utilizando un dispositivo móvil. El acceso a sus variantes físicas a menudo requiere más esfuerzo, es decir hacer un viaje real a la biblioteca.
Además los hábitos de consumo de la gente han experimentado un cambio importante durante los últimos años en beneficio de lo digital. Por ello las bibliotecas están tratando de servir a una amplia gama de clientes en diferentes puntos combinando servicios digitales y servicios de acceso físico. A su vez se ha producido otro cambio, el hecho de que importantes servicios comerciales han empezado a competir con algunos de los servicios que tradicionalmente ofrecían las bibliotecas (Kindle Unlimited), o simplemente establecimientos que brindan a cualquier usuario el acceso wifi gratuito a Internet y un lugar para reunirse como los cafés Starbucks.
Los puntos de vista sobre qué debe ofrecer una biblioteca a este respecto están muy arraigados entre muchos de los profesionales lo que hace aún más difícil y complicada la tarea. Si la mayor parte de la información más actual ya es accesible en formato digital desde cualquier dispositivo ¿Cuál es la utilidad de la colección física de libros, revistas, películas y música? Y si internet el el punto de acceso a toda esta información ¿Qué finalidad tiene el mantener espacios físicos? Y si las bibliotecas no ejercen de centros comunitarios ¿Para qué se quiere tener bibliotecarios? Las bibliotecas son más que centros comunitarios, al igual que los bibliotecarios hacen más cosas que responder a cualquier pregunta que puedes encontrar fácilmente en Google.
Históricamente la biblioteca como institución son uno de los organismos que más y mejor ha contribuido al éxito de cualquier democracia. Las bibliotecas proporcionan acceso a las habilidades y conocimientos necesarios para cumplir con los roles de ser ciudadanos activos, además de funcionar como instituciones esenciales para la igualdad de los ciudadanos, siendo el garante más equitativo de acceso a la información y el conocimiento por parte de toda la sociedad. Se trata de mecanismos de participación e inclusión social por encima de otro tipo de intereses. Ya que para muchos ciudadanos la biblioteca es casi el único lugar donde encontrar la información que necesitan de forma gratuita. La sala de lectura de una biblioteca es el lugar donde puede ser consultado un periódico, una revista, un semanario o una película de forma completamente gratuita.
Además en muchas comunidades la sala de lectura de la biblioteca pública es el lugar donde escuchar a un profesor hablar de temas como cambio climático, inmigración o empleo. Este mismo espacio es donde un niño de una familia no pudiente puede ir a ver una película, escuchar música o leer un libro. Cualquier sistema democrático solo puede llegar a ser una realidad si todos los ciudadanos tienen las mismas oportunidades de acceso a la información y a la cultura para que a corto, medio o lago plazo ellos puedan tomar decisiones informadas. Por ello las bibliotecas son instituciones eminentemente democráticas. El conocimiento que ofrecen y la ayuda que proporcionan los bibliotecarios son el alma de una sociedad inclusiva, informada y comprometida con sus ciudadanos. Este papel es igual de importante en las grandes ciudades que en los pueblos más pequeños, ya que desde la creación de las bibliotecas públicas estas son casi exclusivamente las instituciones donde el ciudadano puede acceder libremente para cumplir con sus objetivos de manera completamente gratuita.
Si lo viéramos desde el punto de vista contrario ¿Que pasaría si desaparecieran las bibliotecas? La desaparición de las bibliotecas públicas afectaría negativamente a la educación, y socavaría la capacidad de los ciudadanos más desfavorecidos de cualquier país libre para equipararse al resto de los ciudadanos, encontrar trabajo, y formar parte de una gran clase media alfabetizada.
Las bibliotecas proporcionan espacios públicos donde la gente puede congregarse, compartir su patrimonio cultural y científico, y crear conocimiento compartido. De este modo los bibliotecarios, junto con los archiveros, mantienen en alguna manera el registro histórico de nuestras sociedades y nuestras vidas. No invertir en las bibliotecas durante este tiempo de transición de lo analógico a lo digital, supone poner todas estas funciones esenciales en riesgo justo cuando más las necesitamos.
La clave es muy simple: centrarse en lo que los medios digitales e Internet hacen posible, no en lo que deshacen. Esta perspectiva permite a los partidarios de la biblioteca encontrar y explotar las formas en que lo digital y lo analógico se unen, en el que ambos formatos se refuerzan mutuamente para ser complementarios y no antagónicos. Internet y los medios digitales están permitiendo nuevos tipos de servicios que marcan una diferencia real para todos los usuarios de la biblioteca: por ejemplo, los bibliotecarios pueden encontrar, sin costo, materiales interactivos que van desde documentos históricos originales a noticias del día a día. Las bibliotecas físicas nunca han sido tan interesante, ni lugares tan útiles y vitales. Las personas que trabajan en las bibliotecas están ayudando a otras personas a manejar adecuadamente toda la masa abrumadora de información que encontramos en línea y a diferenciar aquello que es pertinente e inmediatamente relevante para sus vidas de todo aquello que es puramente accesible.
El camino a seguir por parte de las bibliotecas y los bibliotecarios no es un misterio. La clave es muy simple: centrarse en lo que los medios digitales e Internet hacen posible, no en lo que deshacen. Esta perspectiva permite a los partidarios de la biblioteca encontrar y explotar las formas en que lo digital y lo analógico se unen, en el que ambos formatos se refuerzan mutuamente para ser complementarios y no antagónicos.
Hay pocos lugares culturalmente tan diversos en el mundo que el barrio de Queens en la ciudad de Nueva York. Esa diversidad se encuentra en clara exhibición en sus bibliotecas públicas. En la sucursal de la biblioteca Forest Hills, es posible que cualquier usuario sea incapaz de encontrar un asiento en una tarde de sábado. Los usuarios de muchas razas y edades se sientan codo a codo entre los terminales de ordenador. Hay muchos libros tanto en las mesas como en los estantes que recubren la pared, pero lo que si se evidencia es que los usuarios la importancia no se la dan precisamente a los libros, y si se aprecia que la mayoría de los usuarios están sentados frente a los ordenadores. El lugar no es precisamente un sitio tranquilo, se observa que se charla en esta sala llena de gente. Se trata de un sonido productivo y vibrante, no infeliz. La actividad predominante definitivamente no precisamente la búsqueda y la lectura de libros.
Necesitamos ambas bibliotecas, tanto las físicas como las bibliotecas digitales de hoy. Los espacios físicos y las plataformas digitales juegan un papel esencial en la prestación de acceso y democratización al conocimiento por parte de todo el mundo en un futuro próximo. Pero si no mantenemos las bibliotecas físicas, perderemos público esencial, espacios intelectuales en nuestras comunidades, lugares donde la gente puede reunirse cara a cara, y si no construimos bibliotecas digitales que posibiliten la conexión entre las personas indistintamente de su ubicación, estos espacios físicos se convertirían en obsoletos. Bibliotecas físicas y digitales son complementarias ya que una y otra hacen que la otra sea más eficaz y valiosa.
El contexto de las bibliotecas está mutando al igual que ocurre en otros entornos sociales de las grandes ciudades. Las bibliotecas públicas en ciudades y pueblos, así como las bibliotecas escolares y universitarias, están rediseñando sus espacios y sus reglas para dar cabida a los nuevos comportamientos y hábitos que tiene la gente para acceder y disfrutar del ocio y de la información. Hoy en día los espacios de la biblioteca son a menudo vibrantes para algunos, y muchas bibliotecas están estableciendo récords de asistencia, la circulación de los materiales, y a la provisión de acceso a las ideas y eventos.
Se dice y se tiene asumido que el acceso al conocimiento nunca ha sido mayor de lo que es hoy. Y nadie discute que el acceso a los conocimientos es una cosa buena en las sociedades democráticas modernas, el problema es que el acceso a este conocimiento se distribuye de manera desigual. Bibliotecas y bibliotecarios, pueden ser agentes esenciales para solucionar esta deficiencia de distribución si se apoyan e innovan adecuadamente.
La Biblioteca Pública de Boston y la Biblioteca de Queens no son atípicas, pero tampoco son la norma. A través de América y el mundo, las bibliotecas están en peligro. No todos los alcaldes de la grandes ciudades se comprometen a financiar una renovación de arriba a abajo de los edificios históricos de la biblioteca. Queens, a pesar de la demanda pública de su sistema de biblioteca, ha sido uno de los lugares más afectados en la última década por los recortes y controversias sobre el gasto que generan. Y muy a menudo alcaldes y gerentes se ven obligados a tomar decisiones presupuestarias estrictas, están recortando presupuestos de las bibliotecas con el fin de salvaguardar otros servicios esenciales. De este modo las bibliotecas de todo tipo se enfrentan a presiones presupuestarias. En las bibliotecas universitarias se están congelando los presupuestos debido a la reducción matrículas. lo que afecta a la compra de libros y a la reducción del personal. Las bibliotecas de las escuelas públicas se encuentran bajo la mayor presión presupuestaria de todos los tiempos, en algunas partes se ha reducido drásticamente el número de nuevas adquisiciones y se han reducido las horas de apertura, o en el peor de los casos algunas bibliotecas escolares han tenido que cerrar. Por lo que actualmente se corre el riesgo de de no mantener los registros históricos completos, especialmente los realizados en formatos digitales.
Si bien el trabajo de rehacer las bibliotecas físicas debe orientarse con miras a las necesidades de la comunidad en particular, el desarrollo de plataformas digitales de la biblioteca debe ser un proceso altamente colaborativo. Las bibliotecas individualmente no tienen que trabajar sólas para encontrar nuevas formas de utilizar las nuevas tecnologías con el objetivo de revitalizar los servicios de la biblioteca. Las iniciativas digitales a gran escala posibilitan nuevas formas de ofrecer los servicios bibliotecarios que se han ofrecido siempre. Durante años, los bibliotecarios han soñado con crear una “biblioteca digital de Alejandría”. Hoy ese proyecto está finalmente en marcha a través de las bibliotecas digitales que se están convirtiendo en fuentes de conocimiento, la inspiración y la innovación para la comunidad global, en este sentido las posibilidades son impresionantes.
Es poco probable que una biblioteca digital mundial emerja por si misma. Docenas de gobiernos y grupos de bibliotecarios están desarrollando plataformas de biblioteca digital de escala nacional, especialmente en Europa, Asia, y los Estados Unidos. De este modo una serie de plataformas digitales de bibliotecas nacionales o regionales interconectadas no sustituirán las bibliotecas físicas, sino que apoyarán a los bibliotecarios y para abrir nuevas oportunidades para las bibliotecas que se centran en el trabajo que mejor saben hacer, sin necesidad de que cada uno de ellos desarrolle una infraestructura redundante y colecciones únicas. El desarrollo de plataformas digitales de la biblioteca es un proyecto común, y se están tomando un tiempo para llegar a buen puerto, pero una cosa está clara: las bibliotecas ya están innovando de manera importante. El trabajo de los ciudadanos y usuarios de la biblioteca es apoyarles en sus esfuerzos para que puedan cumplir con su función esencial en nuestras comunidades. Las bibliotecas están en camino de convertirse en organizaciones en red que pueden prosperar en los años venideros.

Gamer, A. K. Libertad y Conectividad: fomento a la libertad para comunicar en las Américas. Informe del Primer Foro del Instituto Aspen sobre la Libertad para Comunicar. Edtion ed. Washington, D.C.: Aspen institute, 2012.
Conforme la sociedad se adentra en la era digital, asuntos relacionados con la libertad para comunicar y la conectividad se vuelven más urgentes. Los enfoques en la gestión de riesgos y oportunidades pueden diferir ampliamente de país a país. Algunos gobiernos restringen los derechos individuales y el acceso a la información, mientras que otras naciones promueven o incluso garantizan la provisión de herramientas digitales, cada vez más necesarias para la participación en una sociedad global. La conectividad y la libertad para comunicar son importantes para el desarrollo personal, social, económico y político. El Internet se está convirtiendo en una puerta de entrada fundamental para acceder a puestos de trabajo, educación, banca, salud, servicios gubernamentales y participación ciudadana. Es un factor fundamental de crecimiento para los negocios y brinda nuevas oportunidades para las economías locales, regionales y nacionales. También, facilita la comunicación y el intercambio de información entre los ciudadanos y los funcionarios electos. Esto, a su vez, puede fomentar que las instituciones gubernamentales sean más responsables y transparentes. Sin el acceso y las habilidades necesarias para conectarse a Internet, esto se convierte en una pérdida de oportunidades que impiden el progreso y amplían aún más la brecha entre los que más tienen y los que no. Conforme los asuntos relacionados con la comunicación alcanzan la cima de las agendas locales, nacionales e internacionales, las autoridades a menudo se encuentran atrapadas entre las obligaciones competitivas y los valores. Sin embargo, las preguntas surgen en torno a la construcción del futuro digital: ¿Cuál es el papel apropiado del gobierno? ¿Cuáles son las responsabilidades de las empresas, la sociedad civil y los ciudadanos? ¿Qué políticas y prácticas están emergiendo como indicadores de éxito en el futuro?
Las sugerencias del foro tienen cinco objetivos principales:
1. Desarrollar un consenso nacional y un plan para la sociedad digital.Los líderes electos de México necesitan hacer de las telecomunicaciones uno de los elementos más importantes de la agenda nacional. En colaboración con un amplio grupo de actoressociales, se debe crear una campaña nacional para impulsar la inversión y la participación en la sociedad digital.
2. Desarrollar una infraestructura digital. Los líderes mexicanos, primero,tienen que mejorar los mercados mediante la promoción de la competencia y el rechazo ala discriminación. Cuando los mercados fallan, el gobierno tiene la función de subvencionarla inversión para impulsar el desarrollo de la infraestructura de banda ancha. Inversiones específicas en ámbitos como la educación pueden ayudar, pero el gobierno debe primero no hacer daño.
3. Desarrollar una cultura de innovación. México necesita desarrollar una cultura de innovación y emprendimiento en la que las ideas audaces y la creatividad sean alentadas y recompensadas. Las instituciones de investigación, como el Tecnológico de Monterrey,pueden jugar un papel importante al ayudar a desarrollar el talento humano y los modelos de emprendimiento social que podrían fomentar una cultura de innovación en México.
4. Desarrollar un ecosistema para la inversión en innovación. Para complementar una cultura de innovación, México necesita desarrollar un ambiente propicio a la inversión de capital de riesgo que fomente la innovación. Las empresas y los ciudadanos ricos de México pueden desempeñar un papel de liderazgo para hacer que esto suceda.
5. Desarrollar un entorno favorable para la libertad y la conectividad. México necesita desarrollar estructuras legales para la libertad. Esto significa que los marcos institucionales, en todos los niveles de gobierno, deben apoyar plenamente la libertad de expresión. Todas las partes interesadas, pero sobre todo los líderes de los gobiernos, las empresas y la sociedad civil, deben adoptar nuevas formas de pensamiento y políticas de avancey acción que sean coherentes con un mundo más democrático y digital.

El diseño tradicional de la biblioteca consistente en espacios con los libros dispuestos en nichos y estanterías abiertas, anima a la navegación aleatoria en busca de un libro, dando la ocasión de poder encontrar otros que en principio no buscábamos; y lo más importante se trata de un espacio igualitario y abierto a todos. Sin embargo, este canon de lo que ha sido una biblioteca durante siglo ha comenzado a ponerse en tela de juicio con la llegada de los recursos digitales, de este modo las bibliotecas en el siglo XXI están asumiendo este cambio mediante la redefinición de su misión y espacio orientándose principalmente a proporcionar acceso a las tecnologías de la información. En esta nueva situación los bibliotecarios han comenzado a identificar una razón fundamental para la supervivencia institucional en los beneficios públicos que proporcionan sus organizaciones a las comunidades que sirven, fundamentalmente teniendo en cuenta el principio de un “tercer lugar” centrado en el aprendizaje.
Con la llegada de los recursos digitales a las bibliotecas van quedando atrás los días en que las bibliotecas eran puramente salas de lectura. Hoy en día las bibliotecas se están transformando en espacios versátiles, espacios polivalentes, que además de ofrecer todavía a la gente la oportunidad de acceder a una gran cantidad de materiales físicos de lectura, también proporcionan acceso a Internet, a dispositivos digitales, apoyo a las personas en la búsqueda de trabajo y aplicaciones móviles para facilitar el acceso a los recursos en línea; además de ofrecer oportunidades de aprendizaje en contextos informales, tales como espacios para reuniones y encuentros para el público en general, para grupos comunitarios y otras organizaciones locales. El cambio de concepto de lo que es una biblioteca en algún caso incluso ha llevado a algunas bibliotecas a un cambio de nombre, lo que es muy representativo de esta nueva situación, es el caso de Wigan Central Libraryque ahora se llama Campus Wigan Life Centre, o la Oldham Library que ahora ha pasado a denominarse Oldham Library and Lifelong Learning Centre.
Recientemente la Biblioteca Pública de Nueva York empezó a transferir gran parte de su colección de investigación a un deposito que tiene en Nueva Jersey, además se pidió a un grupo de ingenieros rediseñar el espacio, eliminando parte de los estantes de la sala de lectura llamada “Rose Reading Room”. El plan consiste en transformar el interior de este edificio icónico de la calle 42, -cuya finalidad original era un espacio de almacenamiento para libros con un par de salas de lectura conectadas orientadas a los servicios de lectura- para convertirlo en un espacio más abierto. Todo ello con la consecuente protesta de los usuarios más eruditos y más conservadores de la NYPL. Esa decisión y la oposición a la reforma de parte de los usuarios es sólo un hito en la crisis de identidad de rápido desarrollo de las bibliotecas del siglo XXI.
Por su parte los bibliotecarios han comenzado a identificar una razón fundamental para la supervivencia institucional en los beneficios públicos que proporcionan sus organizaciones a las comunidades que sirven, fundamentalmente abogando al principio de un “tercer lugar” centrado en el aprendizaje.
Las nociones de alfabetizaciones digitales de JISC ofrece un punto de partida y una forma de trazar qué tipos de actividades digitales deberían proporcionar las bibliotecas a los niños y jóvenes. JISC sugiere que hay 5 capacidades clave que los estudiantes necesitan para vivir, aprender y trabajar en una sociedad digital:
– Dominio de las TIC (es decir, ser capaz de utilizar diferentes hardware y software)
– Datos de la Información y alfabetizaciones sobre medios de comunicación (es decir, el abastecimiento, la crítica y la gestión de la información digital y los medios de comunicación)
– El aprendizaje digital y autodesarrollo (es decir, la comprensión de cómo aprender a través de herramientas digitales y participar en el aprendizaje autodirigido)
– La creación digital, la innovación y la erudición (es decir, ser capaz de producir contenidos digitales, para contribuir a las fuentes de conocimiento / investigación digitales)
– La comunicación, la colaboración y la participación (es decir, el uso de herramientas digitales para trabajar y conectarse con otros y para poder contribuir a las tareas de grupo)

Developing students’ digital literacy de JISC
Estas cinco capacidades fortalecen el bienestar y la identidad digital de las personas. Aunque bien mirado durante décadas las bibliotecas venían siendo los únicos centros públicos que venían ofreciendo formación en torno a muchas de estas capacidades. Las bibliotecas públicas siempre han contribuido al desarrollo económico local a través de los servicios tradicionales, tales como el acceso por igual a las oportunidades de educación y de formación, búsqueda de patentes, talleres de redacción de currículum y búsqueda de empleo en equipos públicos. Sin embargo, con un renovado énfasis en las alianzas y experiencias, ofrecen oportunidades para la expansión de los servicios orientados al desarrollo económico. La llegada de la era digital simplemente ha servido como catalizador de este impulso. En todo Estados Unidos, los bibliotecarios han estado experimentando con formas de ampliar esta misión con la apertura de los llamados “espacios maker” en las áreas físicas donde se han retirado las estanterías.
Si el acceso básico a Internet ya no es una novedad en las bibliotecas, se están introduciendo algunas tecnologías de vanguardia para proporcionar acceso en el sitio con el objetivo de poder ser utilizadas por todos para la creación, y menos para actividades más pasivas, como las que tradicionalmente han ofertado las bibliotecas como leer y ver. Las bibliotecas del futuro se orientaran más a aumentar su relevancia en los próximos años, teniendo en cuenta el aumento de la economía compartida, –también conocida como la economía social, o la economía de colaboración. Se trata de sistema económico sostenible en torno a la distribución de los activos humanos y físicos. Incluye la creación compartida, producción, distribución, comercio y consumo de bienes y servicios por parte de diferentes personas y organizaciones. La economía de compartir significa que en lugar de ser dueño de las cosas directamente, la gente paga para utilizarlas sólo cuando las necesita. En este sentido, algunas bibliotecas han comenzado a hospedar tecnologías de impresión bajo demanda (como la Espresso Book Machin) y talleres de escritura creativa, tratamiento de textos, formatos y sistemas de autopublicación.
Entre las tecnologías punta, el campus de Carolina del Norte, atrae la atención incluso de los turistas, los robots que buscan y localizan los libros de la biblioteca con un curioso sistema de almacenamiento similar a los parking de coches que ya vemos en algunas ciudades. Simplemente el usuario introduce su carnet e indica que libro quiere. El sistema en unos minutos le proporciona el documento solicitado.

Sistema robótico de almacenamiento libros de North Carolina State’s Hunt Library.
Otro ejemplo son los cuatro laboratorios de visualización MicroTilles que permiten a los estudiantes y profesores compartir pantallas para colaborar en proyectos complejos que requieren utilizar varias imágenes, documentos, vídeos o sitios web de manera conjunta.

Laboratorios de visualización MicroTilles
En una escala más amplia, el proyecto recientemente lanzado de la Biblioteca Pública Digital de América (DPLA), que opera desde la Biblioteca Pública de Boston, tiene por objeto la construcción de una colección digital a nivel nacional de materiales históricos procedentes de todo el mundo de las bibliotecas y colecciones privadas, desde álbumes de fotos familiares a viejas cajas de cartas. Según el fundador Dan Cohen, la finalidad de DPLA es trabajar con las bibliotecas locales para recoger los materiales y tal vez con el tiempo para presentarlos en pantallas táctiles diseñadas para ayudar a los usuarios a explorar la historia de sus comunidades específicas en una perfecta comunión entre el mundo digital y físico.
Más allá de los sistemas de financiación pública, el modelo de biblioteca como intervención se desarrolla en los esfuerzos fringy con proyectos como las pequeñas bibliotecas libres en la calle donde los vecinos colocan cajas hechas con materiales reciclables con el objeto de compartir libros y lecturas con su comunidad.

Little Free Library
Una vuelta de tuerca más al concepto de biblioteca, que sea capaz de ser de utilidad para recoger viejas y nuevas tecnologías, desde máquinas de coser a las impresoras 3-D, y animar a los usuarios a desarrollar y compartir habilidades que no pueden ser practicadas a través de Internet, transformándose en un club social sin libros, es lo que define a la biblioteca como incubadora de proyectos para promover una visión diferente, -aunque de ninguna manera incompatible entre el concepto tradicional de biblioteca y el del “tercer lugar”, que se utiliza como siempre se han utilizado las bibliotecas, pero también como el hospital del alma y el parque temático de la imaginación. De este modo las bibliotecas sobrevivirán solamente si las comunidades a las que sirven quieren y necesitan que lo hagan.
Bibliografía consultada
Public Libraries and Resilient Cities. Edited by Michael Dudley Item Number: 978-0-8389-1136-5 Chicago: ALA, 2013
What Will Become of the Library? How it will evolve as the world goes digital. By Michael Agresta
What is the role of libraries in the digital world. Written by Hayley Trowbridge, Director of wehearttech C.I.C.
Public Libraries and Resilient Cities. Edited by Michael Dudley Item Number: 978-0-8389-1136-5 Chicago: ALA, 2013
.

Keystones to foster inclusive Knowledge Societies: Access to information and knowledge, Freedom of Expression, Privacy, and Ethics on a Global Internet. Paris: Unesco, 2015
Texto completo
La UNESCO lanza la versión definitiva del estudio sobre las claves para fomentar sociedades de conocimiento inclusivas: acceso a la información y al conocimiento, libertad de expresión, privacidad, y ética en una Internet global, con el fin de informar a la próxima sesión de la 38 Conferencia General de la UNESCO que se celebra en el mes de noviembre de 2015. El estudio, según lo dispuesto por la Resolución General 37a. Conferencia 52 (2013), se basa en un proceso de consulta a las múltiples partes interesadas e involucró a varias rondas de consultas con los Estados Miembros y otros actores, a través de un cuestionario en línea con más de 200 respuestas.
Como parte de este proceso de consulta de las múltiples partes interesadas, la UNESCO organizó una conferencia los días 3 y 4 de marzo de 2015, a la que acudieron unos 400 participantes de todos los grupos de interés, de todo el mundo, para la revisión del proyecto de estudio. Antes de la conferencia, el proyecto de estudio fue puesto en línea a consulta abierta entre las partes interesadas. Todos los comentarios y sugerencias, recibidas a través de la conferencia y la consulta en línea, se han incorporado en la versión final del Estudio.
El estudio incluye las opciones para futuras acciones de la UNESCO en los temas relacionados con Internet, lo que ha servido de base para el documento final adoptado. El estudio también confirmó que debe protegerse los derechos de las personas sin conexión a Internet, y que los estados miembros deben compartir as buenas prácticas con todas partes interesadas, con el fin de abordar las preocupaciones de seguridad y privacidad en Internet, y en conformidad con las obligaciones internacionales de derechos humanos. El Estudio también es compatible con los principios de Internet Universalidad (ROAM) que promueven un enfoque basado en los derechos humanos, incluida la libertad de expresión, privacidad, Internet abierto, accesible a todos.