
Keverenge, Hillary. “Claude will hide a watermark in your AI-written text, and it’ll follow you around”. Android Authority, 11 de agosto de 2026.
Artículo original en Android Authority
Anthropic ha anunciado que los nuevos modelos de Claude lanzados a partir del 2 de agosto de 2026 incorporarán marcas de agua invisibles y legibles por máquinas en los textos generados por inteligencia artificial.
La medida está relacionada con la adhesión de Anthropic al Código de Prácticas del artículo 50(2) de la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea (EU AI Act), centrado en la transparencia del contenido generado mediante IA. Sin embargo, la compañía ha decidido aplicar este sistema a escala mundial, no únicamente dentro de la Unión Europea. La marca se incorpora directamente en el contenido textual y está diseñada para resultar imperceptible para el usuario, sin modificar el significado, la calidad ni la legibilidad de las respuestas.
Una de las características más relevantes es que esta marca de agua puede acompañar al texto cuando el usuario lo copia y pega fuera de Claude, e incluso puede mantenerse después de determinadas modificaciones. La tecnología se aplica a nivel del modelo, por lo que estará presente en diferentes productos y servicios de Anthropic, entre ellos Claude, la API de Claude, Claude Code, Claude Cowork y Claude Tag, además de determinados servicios de computación en la nube compatibles. Los modelos de Claude utilizados a través de AWS, Google Cloud o Microsoft Foundry también podrán incorporar estas marcas cuando la funcionalidad esté disponible. Esto supone un cambio importante respecto a los sistemas tradicionales de detección de IA, porque la identificación no dependería únicamente del análisis estadístico posterior del estilo de escritura, sino de una señal introducida durante la generación del contenido.
No obstante, Anthropic advierte que la marca de agua no debe interpretarse como una prueba absoluta de autoría mediante IA. La detección de la marca indicaría que un texto pudo haber sido procesado por Claude, pero no demostraría necesariamente que Claude haya escrito originalmente todo su contenido. Por ejemplo, una persona podría utilizar Claude únicamente para corregir, traducir, resumir o reformatear un texto que había escrito previamente. Del mismo modo, que no se encuentre la marca tampoco demostraría que un texto no haya sido generado o manipulado mediante inteligencia artificial. Una edición intensa, la paráfrasis, la traducción, los fragmentos demasiado cortos o la combinación de texto generado por Claude con contenido escrito por una persona pueden hacer que la marca resulte indetectable.
Anthropic todavía no ha explicado públicamente todos los detalles técnicos sobre cómo podrán detectarse estas marcas. La empresa señala que posteriormente proporcionará documentación técnica y mecanismos de detección. Este aspecto será especialmente importante para universidades, editoriales, medios de comunicación y organizaciones que pretendan utilizar la señal como mecanismo de transparencia o procedencia. La existencia de una marca persistente podría facilitar determinadas formas de trazabilidad, pero sus propias limitaciones hacen que no pueda considerarse por sí sola un detector fiable de textos producidos por IA.
La iniciativa también se extiende al contenido visual. Anthropic está incorporando metadatos de procedencia firmados en determinados formatos de archivo, como PNG, JPG y SVG, utilizando el estándar C2PA (Coalition for Content Provenance and Authenticity). Estos metadatos pueden indicar que un archivo ha sido procesado por Claude y forman parte de una tendencia más amplia de la industria hacia sistemas de procedencia digital que permitan conocer el origen o las transformaciones experimentadas por un contenido. Google y Meta también se han adherido al código europeo de transparencia, lo que apunta hacia una progresiva generalización de mecanismos de identificación y procedencia del contenido generado o modificado mediante IA.
Finalmente, los modelos de Claude anteriores al 2 de agosto de 2026 no incorporan inmediatamente este sistema, aunque Anthropic trabaja para añadir la funcionalidad durante el periodo transitorio previsto por la legislación europea. La decisión resulta especialmente significativa porque plantea un nuevo escenario para la integridad académica, la publicación científica y la alfabetización en inteligencia artificial: en lugar de intentar determinar únicamente mediante algoritmos si un texto “parece” escrito por una IA, se avanza hacia mecanismos de procedencia incorporados en el propio proceso de generación. Al mismo tiempo, las limitaciones reconocidas por Anthropic muestran que estas marcas deben entenderse como señales de procedencia y no como pruebas concluyentes de autoría, una distinción fundamental para evitar falsos positivos en contextos educativos, científicos y profesionales.






