Schwartz, Sarah. “One Reading Skill Might Be Responsible for Many Older Students’ Struggles.” Education Week, marzo de 2026. https://www.edweek.org/teaching-learning/one-reading-skill-might-be-responsible-for-many-older-students-struggles/2026/03
El artículo analiza un problema creciente en la educación secundaria: muchos estudiantes mayores siguen teniendo dificultades significativas de lectura, incluso después de haber superado los primeros años de escolarización donde se enseñan las habilidades básicas de decodificación.
La investigación presentada sugiere que una parte importante de estas dificultades no está relacionada únicamente con la comprensión general o el vocabulario, sino con una habilidad más específica y menos atendida en cursos superiores: la capacidad de decodificar palabras complejas y multisilábicas.
A partir de estudios recientes impulsados por el programa Reading Reimagined y el AERDF, el texto explica que existe una especie de “umbral de decodificación”. Este umbral representa el nivel de dominio necesario para que los estudiantes puedan seguir progresando en la lectura a medida que los textos se vuelven más complejos en primaria superior y secundaria. Cuando los estudiantes no han alcanzado este nivel, pueden leer palabras simples, pero se bloquean ante términos largos y estructuralmente complejos, lo que limita su fluidez y comprensión global.
El artículo detalla que en los grados intermedios las palabras cambian radicalmente en estructura: se vuelven más largas, morfológicamente complejas y con raíces de distintos orígenes lingüísticos. Esto implica que las estrategias de lectura aprendidas en los primeros años (como la decodificación fonética básica) ya no son suficientes. Muchos estudiantes que parecen leer con normalidad en realidad están “adivinando” o fragmentando incorrectamente palabras complejas, lo que genera errores sistemáticos que afectan la comprensión del texto completo.
Uno de los hallazgos más relevantes es que este problema no está suficientemente diagnosticado en las evaluaciones tradicionales de lectura en secundaria, ya que estas suelen centrarse en la comprensión global y no en los procesos subyacentes de decodificación. Como resultado, muchos estudiantes que fracasan en comprensión lectora en realidad tienen dificultades no detectadas a nivel de palabra, especialmente con términos multisilábicos que son clave en los textos académicos.
El texto también subraya que esta dificultad no es marginal. Se estima que una proporción significativa de estudiantes de secundaria —al menos alrededor del 40% según algunos datos preliminares— presenta problemas con la decodificación avanzada, aunque no necesariamente con la decodificación básica de palabras simples. Esto sugiere que el problema no desaparece en los primeros cursos escolares, sino que evoluciona y se manifiesta de forma más compleja en etapas posteriores.
A partir de estos resultados, el artículo plantea la necesidad de replantear la enseñanza de la lectura en los cursos intermedios. En lugar de asumir que las habilidades fundamentales se consolidan en los primeros años, los investigadores proponen continuar enseñando explícitamente estrategias de análisis de palabras complejas, incluyendo morfología, estructura de palabras y descomposición de términos largos dentro del contexto de la lectura real.
El texto abre un debate pedagógico importante: si la enseñanza de habilidades fundamentales de lectura se está abandonando demasiado pronto. La conclusión general es que la alfabetización no es un proceso cerrado en primaria, sino un continuo que debe extenderse a lo largo de toda la educación obligatoria, integrando tanto la comprensión como la decodificación avanzada en los niveles superiores para evitar que las dificultades queden ocultas hasta etapas tardías.