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Las bibliotecas no pueden recuperar sus libros prestados debido a los aranceles de Trump

Maiberg, Emanuel. “Libraries Can’t Get Their Loaned Books Back Because of Trump’s Tariffs.” 404 Media, 6 de octubre de 2025 https://www.404media.co/libraries-cant-get-their-loaned-books-back-because-of-trumps-tariffs/?ref=daily-stories-newsletter

Muchas bibliotecas universitarias de Estados Unidos se enfrentan a un problema inesperado: no pueden recuperar los libros que habían prestado a instituciones de otros países. La causa está en las tarifas impuestas durante la administración de Donald Trump, que eliminaron la exención aduanera conocida como “de minimis” para los envíos internacionales de bajo valor.

Hasta entonces, los libros prestados —que no implicaban compraventa ni beneficios económicos— podían circular libremente entre países, pero con la nueva normativa, cualquier paquete que entre en Estados Unidos puede ser objeto de aranceles y requerimientos aduaneros.

Como consecuencia, muchas empresas de mensajería han dejado de aceptar estos envíos, y los libros quedan bloqueados en aduanas o incluso perdidos en almacenes. En algunos casos, las bibliotecas extranjeras han renunciado a devolver los ejemplares, mientras que otras han suspendido por completo sus servicios de préstamo con instituciones estadounidenses. El artículo menciona ejemplos como el de la Universidad de Yale, donde los responsables del préstamo interbibliotecario relatan las dificultades diarias para rastrear los libros y resolver los trámites aduaneros.

La situación preocupa al mundo académico porque el intercambio internacional de libros y materiales es esencial para la investigación y el acceso al conocimiento. Las redes de préstamo entre bibliotecas eran un ejemplo de cooperación global, ahora interrumpido por políticas comerciales ajenas al ámbito educativo. Ante este panorama, asociaciones profesionales como la American Library Association (ALA) están elaborando guías para ayudar a los bibliotecarios a identificar los envíos como préstamos sin valor comercial y así intentar evitar los aranceles, aunque las soluciones siguen siendo parciales y complejas.

Informe sobre el estado de las bibliotecas de Estados Unidos 2024 (2025)

American Library Association. State of America’s Libraries Report 2025. Chicago: American Library Association, 2025. https://www.ala.org/sites/default/files/2025-04/state-of-americas-libraries-report-2025-WEB.pdf

State of America’s Libraries Report 2025 ofrece un panorama amplio sobre el estado de las bibliotecas en Estados Unidos, destacando los principales desafíos, logros y tendencias emergentes en el sector. El informe aborda la censura, la adopción de nuevas tecnologías, el papel social de las bibliotecas y su contribución a la sostenibilidad y la resiliencia comunitaria.

Uno de los puntos centrales del informe es la censura y los desafíos a la libertad intelectual. Durante 2024, se documentaron 821 intentos de censura que afectaron a más de 2.400 títulos únicos. Aunque esta cifra es menor que la registrada en 2023, sigue siendo muy elevada en comparación con años anteriores. La mayoría de estas acciones provienen de grupos organizados, entidades gubernamentales y autoridades escolares, mientras que un menor porcentaje corresponde a padres o usuarios individuales. Los motivos más frecuentes para solicitar la remoción de libros incluyen acusaciones de obscenidad, presencia de contenido LGBTQ+, temas raciales o de justicia social, y cuestiones de edad inapropiada para los lectores. El informe también señala formas más sutiles de censura, como la “censura por exclusión”, que consiste en restringir la adquisición de ciertos títulos o limitarlos a áreas poco visibles dentro de la biblioteca.

Otro tema destacado es la integración de la inteligencia artificial en las bibliotecas. Estas tecnologías se están utilizando para mejorar la eficiencia en la gestión de colecciones, personalizar la experiencia del usuario y automatizar procesos de referencia. Sin embargo, el informe advierte sobre los desafíos éticos que esto implica, incluyendo la posibilidad de sesgos en los algoritmos, riesgos de privacidad y problemas relacionados con derechos de autor. Las bibliotecas están implementando políticas y buenas prácticas para asegurar que la IA se use de manera ética, equitativa y transparente.

El informe también subraya el papel creciente de las bibliotecas como centros comunitarios en situaciones de crisis. Con el aumento de desastres naturales y emergencias, las bibliotecas proporcionan acceso a internet, refugio, información vital y apoyo a las comunidades afectadas. Este papel social se complementa con iniciativas de digitalización de colecciones y fortalecimiento de la infraestructura tecnológica, lo que garantiza la preservación de la cultura y el acceso a la información incluso en contextos adversos.

Finalmente, el informe destaca la importancia de las bibliotecas en la promoción de la educación, la diversidad cultural y la inclusión social. A través de programas de lectura, talleres, actividades culturales y servicios especializados, las bibliotecas continúan siendo un recurso esencial para el aprendizaje permanente y la cohesión comunitaria. A pesar de los desafíos de censura, cambios tecnológicos y crisis sociales, el informe refleja que las bibliotecas mantienen un compromiso firme con el acceso libre y equitativo a la información y la cultura.

La normalización de la censura: cuatro años de prohibiciones de libros en escuelas de Estados Unidos

PEN America. The Normalization of Book Banning. PEN America, 1 de octubre de 2025. https://pen.org/report/the-normalization-of-book-banning/

The Normalization of Book Banning analiza cómo la prohibición de libros en Estados Unidos ha dejado de ser un fenómeno aislado o esporádico para convertirse en una práctica generalizada dentro del sistema educativo.

El documento muestra que, en los últimos años, se han multiplicado los intentos de censura en bibliotecas escolares y públicas, hasta el punto de que ya no responden únicamente a quejas individuales de padres o ciudadanos, sino que forman parte de políticas sistemáticas y coordinadas.

Uno de los hallazgos más relevantes es que la gran mayoría de estas prohibiciones no pasan por procedimientos formales. En lugar de evaluaciones transparentes y revisiones abiertas, predominan las decisiones preventivas, adoptadas por miedo a sanciones o presiones políticas. De este modo, las instituciones educativas y los profesionales del sector optan por retirar libros antes de recibir quejas oficiales, generando una autocensura que afecta gravemente a la libertad de acceso a la información.

El impacto de este proceso se percibe especialmente en los libros que tratan cuestiones de raza, identidad de género, orientación sexual o violencia. Muchas de las obras censuradas son escritas por autores pertenecientes a minorías raciales, culturales o sexuales, lo que limita aún más la representación y la diversidad en las lecturas ofrecidas a los estudiantes. Esto contribuye a una homogeneización de contenidos y al empobrecimiento de la educación literaria y social que se imparte en las escuelas.

Entre julio de 2024 y junio de 2025, en el cuarto año de la crisis de prohibiciones de libros en escuelas públicas de EE. UU., PEN America registró 6.870 casos de censura en 23 estados y 87 distritos escolares. Florida fue el estado con mayor número de prohibiciones por tercer año consecutivo (2.304), seguido por Texas (1.781) y Tennessee (1.622). Desde 2021, el total asciende a casi 23.000 prohibiciones en 45 estados y 451 distritos escolares.

El informe advierte que esta ola de censura está socavando los principios fundamentales de la educación pública. Las remociones suelen responder a presiones de grupos extremistas contrarios a la diversidad, la equidad y los derechos LGBTQ+. Las leyes estatales, redactadas de manera ambigua, fomentan un clima de miedo: docentes y juntas escolares actúan para evitar perder financiación, ser despedidos, hostigados o incluso enfrentar acciones policiales.

Los libros más prohibidos en el curso 2024-2025 incluyen La naranja mecánica de Anthony Burgess (23 vetos), Sold de Patricia McCormick y Breathless de Jennifer Niven (20 cada uno), Last Night at the Telegraph Club de Malinda Lo (19) y A Court of Mist and Fury de Sarah J. Maas (18). En total, casi 2.600 profesionales creativos se vieron afectados, entre ellos más de 2.300 autores, 243 ilustradores y 38 traductores. Las obras censuradas comparten temas recurrentes: racismo, identidad de género, sexualidad o violencia sexual.

Entre los autores más perseguidos destaca Stephen King, con 87 títulos prohibidos en 206 ocasiones; le siguen Ellen Hopkins con 18 libros vetados (167 veces), Sarah J. Maas con 21 títulos (162 veces), Jodi Picoult con 23 (62 veces) y, por primera vez, el mangaka japonés Yūsei Matsui, cuya serie Assassination Classroom sufrió 54 vetos repartidos entre 22 volúmenes.

Tras cuatro años de crisis, la censura de libros se ha normalizado en las comunidades educativas, aunque la opinión pública se mantiene firme en contra de estas restricciones. Cada vez más coaliciones de docentes, bibliotecarios, estudiantes y defensores del derecho a leer se organizan para resistir. Con la publicación del informe antes de la Semana Nacional de los Libros Prohibidos (5-11 de octubre de 2025), PEN America llama a reforzar la defensa de la libertad de lectura y anima a participar en el Let Freedom Read Day (11 de octubre) como una muestra de apoyo colectivo al acceso libre a la diversidad de historias y voces.

El informe señala también que estas prácticas de censura han alcanzado un nivel estructural. Las políticas de prohibición se han extendido desde lo local a lo estatal e incluso a instancias federales, camufladas bajo expresiones como la “protección de menores” o los “derechos parentales”. El resultado es un clima en el que la retirada de libros se percibe como algo habitual, normalizado y hasta esperado, lo que debilita el papel de la escuela como espacio de pensamiento crítico y libre acceso a diferentes ideas.

Por último, se advierte de las consecuencias de este fenómeno: estudiantes con menos oportunidades de encontrarse con realidades diversas, docentes y bibliotecarios condicionados por el miedo, y autores que ven restringida la circulación de sus obras. El informe llama a revertir esta dinámica mediante la acción colectiva de comunidades educativas, asociaciones profesionales y defensores de la libertad intelectual, recordando que el derecho a leer es un pilar fundamental para el desarrollo de sociedades democráticas y pluralistas.

Crisis en los préstamos interbibliotecarios por la eliminación de la exención arancelaria para envíos inferiores a 800 dólares

Massie, Dennis. “Rising to the Challenge: How the SHARES Resource Sharing Community Navigated a Global Disruption to International Shipping.” Hanging Together (OCLC Research), 15 de septiembre de 2025. https://hangingtogether.org/rising-to-the-challenge-how-the-shares-resource-sharing-community-navigated-a-global-disruption-to-international-shipping/

A finales de agosto de 2025, la eliminación de la exención arancelaria de minimis para envíos inferiores a 800 dólares generó gran incertidumbre en los préstamos interbibliotecarios de EE. UU. Más de una docena de países y numerosos proveedores suspendieron los envíos hacia ese país. La medida puso en riesgo la circulación internacional de materiales académicos y bibliográficos.

En agosto de 2025, las bibliotecas de Estados Unidos que gestionan préstamos interbibliotecarios se enfrentaron a una crisis inesperada: la revocación de la exención arancelaria De Minimus para envíos de menos de 800 dólares. Esta medida generó incertidumbre en el transporte internacional, pues más de una docena de países y diversos proveedores de documentos y libros suspendieron temporalmente los envíos a EE. UU. El riesgo de que materiales en tránsito quedaran retenidos y de que los nuevos envíos acumularan tarifas imprevistas amenazaba con desestabilizar la actividad de préstamo y adquisición académica.

La comunidad SHARES, integrada por bibliotecas de distintos países, reaccionó de manera inmediata. A través de la lista de correo SHARES-L comenzaron a compartirse experiencias, estrategias y resultados en tiempo real: universidades como Waterloo, Pennsylvania State o Glasgow ajustaron formularios de aduanas para incluir aclaraciones como “solo para seguros” o “no para reventa”, mientras que otras, como la Universidad de Pensilvania, optaron por suspender temporalmente los envíos tras incidentes costosos. Al mismo tiempo, se celebraron reuniones virtuales (town halls), en las que se recopilaron actualizaciones, se propusieron alternativas como ofrecer índices o tablas de contenidos en lugar de préstamos físicos y se establecieron protocolos comunes.

El impacto trascendió los préstamos interbibliotecarios: instituciones como Princeton informaron que varios proveedores internacionales de libros también detuvieron las ventas hacia EE. UU., lo que mostraba la magnitud del problema. Poco después, comenzaron a surgir orientaciones de empresas de mensajería como FedEx, que recomendaron declarar valores nominales, añadir códigos arancelarios específicos (como 4901.x para libros) y detallar que los envíos correspondían a préstamos interbibliotecarios temporales y no a operaciones comerciales. Estas medidas facilitaron que los envíos fueran tramitados como exentos de aranceles en aduanas.

En menos de tres semanas, la situación empezó a normalizarse: la mayoría de las universidades pudo reanudar los préstamos internacionales, en algunos casos con pequeñas tarifas adicionales o ajustes en la documentación, aunque algunas instituciones prefirieron mantener la suspensión por precaución. Casos como el de la Universidad de Brown o la de Pensilvania, que recibieron cargos menores por envíos desde Canadá y decidieron impugnarlos, evidencian que la adaptación aún continúa.

La respuesta de SHARES se articuló en dos niveles: la lista de correo, que permitió la participación asincrónica y la circulación constante de información, y los town halls, que ofrecieron espacios de coordinación y discusión en tiempo real. Este modelo de colaboración transformó la incertidumbre individual en soluciones colectivas y reafirmó el valor de la comunidad como infraestructura esencial para afrontar crisis globales. En última instancia, el episodio demostró que la cooperación, el intercambio de información y el apoyo mutuo son tan importantes como la logística o la tecnología en el sostenimiento de las bibliotecas académicas y sus redes internacionales.

Millones de niños desaparecen del sistema educativo estadounidense

Barshay, Jill. “Public School Kids Were Already Going Missing. There’s Even More to Come.” KQED MindShift, 22 de septiembre de 2025. https://www.kqed.org/mindshift/65802/public-school-kids-were-already-going-missing-theres-even-more-to-come

Se aborda aborda un fenómeno alarmante en el sistema educativo de EE. UU.: el aumento significativo de estudiantes que han desaparecido de las listas escolares desde la pandemia de COVID-19.

Según un informe del Brookings Institution, durante el año escolar 2021–22, aproximadamente 2 millones de estudiantes de entre 5 y 17 años desaparecieron de las matrículas escolares, lo que representa un aumento del 450% en comparación con 2019–20. Incluso en el año escolar 2023–24, aún había 2,1 millones de niños no contabilizados, casi el 4% de la población infantil escolarizada, casi cinco veces más que antes de la pandemia.

Este fenómeno no se debe únicamente a la mudanza de familias o al desorden administrativo, sino que muchos de estos niños no están inscritos en escuelas privadas ni están siendo educados en casa. El informe sugiere que estos niños podrían estar fuera del sistema educativo sin una educación formal, lo que plantea preocupaciones sobre su desarrollo académico y futuro.

Además, el artículo destaca que las pérdidas de matrícula son más pronunciadas en distritos de alta pobreza y en comunidades predominantemente negras, donde más de una cuarta parte de los estudiantes no están inscritos en escuelas públicas tradicionales. Se prevé que, si esta tendencia continúa, las escuelas públicas tradicionales podrían perder hasta 8,5 millones de estudiantes para 2050.

Este fenómeno refleja una crisis educativa que va más allá de la pandemia y que requiere atención urgente para garantizar que todos los niños reciban una educación adecuada y equitativa.

Cómo ven los estadounidenses el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad

Kennedy, Brian; Eileen Yam; Emma Kikuchi; Isabelle Pula; Javier Fuentes. How Americans View AI and Its Impact on People and Society. Pew Research Center, 17 septiembre 2025. https://www.pewresearch.org/science/2025/09/17/how-americans-view-ai-and-its-impact-on-people-and-society/

El informe del Pew Research Center, basado en una encuesta nacional realizada a más de cinco mil adultos en junio de 2025, ofrece una radiografía de cómo los estadounidenses perciben el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad. Casi la totalidad de los encuestados afirma haber oído hablar de la IA, lo que revela el nivel de penetración del concepto en la cultura general. Sin embargo, ese conocimiento no se traduce necesariamente en entusiasmo: predominan las reservas, las dudas y una sensación de inquietud ante la velocidad de los cambios tecnológicos.

La mayoría de los participantes señalan que se siente más preocupados que esperanzados respecto a la expansión de la IA en la vida cotidiana. Concretamente, la mitad de los encuestados declara experimentar más ansiedad que ilusión frente a estos avances, mientras que solo una pequeña minoría expresa una actitud mayoritariamente optimista. Esta percepción se refleja en el balance entre riesgos y beneficios: más del 50 % cree que los riesgos sociales asociados al desarrollo de la IA son elevados, frente a apenas una cuarta parte que considera igual de significativos los beneficios.

En el ámbito de las capacidades humanas, los encuestados tienden a pensar que la IA puede deteriorar más que potenciar habilidades esenciales. Muchos temen que la creatividad individual, la capacidad de pensamiento crítico y las relaciones interpersonales puedan verse mermadas en un contexto donde las máquinas asumen un papel cada vez más protagónico. Aunque existe un sector que reconoce que la IA puede aportar ventajas en la resolución de problemas complejos, el pesimismo sigue siendo mayoritario.

Donde sí se observa una mayor aceptación es en los usos más técnicos y analíticos de la IA. La ciudadanía se muestra más abierta a su incorporación en campos como la predicción meteorológica, la detección de fraudes financieros o la investigación médica. Sin embargo, rechaza con contundencia la idea de que la inteligencia artificial sustituya a las personas en esferas íntimas y de carácter moral o emocional, como el acompañamiento religioso, la terapia psicológica o la búsqueda de pareja. La distinción entre lo “técnico” y lo “humano” resulta clave: los estadounidenses parecen dispuestos a confiar en los algoritmos cuando se trata de cálculos y datos, pero no cuando se trata de valores, creencias o vínculos afectivos.

Otro hallazgo relevante del estudio es la preocupación por la transparencia en la producción de contenidos. Una gran mayoría considera imprescindible que exista un mecanismo claro para diferenciar el material generado por humanos del producido por sistemas de IA. No obstante, al mismo tiempo, muchos reconocen sentirse incapaces de identificar esa diferencia por sí mismos, lo que genera un clima de desconfianza e incertidumbre. La demanda de regulación y control externo aparece aquí con fuerza, como una forma de proteger tanto la integridad de la información como la autonomía de los individuos frente a una tecnología que, en gran medida, aún se percibe como opaca.

En conjunto, los resultados muestran una ciudadanía dividida entre la aceptación pragmática de la IA en campos de utilidad pública y la resistencia a su penetración en aspectos más personales y sociales. Estados Unidos se encuentra, por tanto, en una fase de negociación cultural: la inteligencia artificial ya forma parte del día a día, pero todavía despierta más temores que entusiasmos. Entre el escepticismo, la cautela y la esperanza, los estadounidenses reclaman garantías de seguridad, transparencia y regulación antes de conceder a la IA un papel más central en la vida social.

Datos clave:

  • Conocimiento generalizado: 95 % de los adultos en EE. UU. ha oído hablar de la inteligencia artificial.
  • Preocupación vs entusiasmo: 50 % se siente más preocupado que ilusionado por la IA; solo 10 % está más entusiasmado; 38 % tiene sentimientos mixtos.
  • Riesgos vs beneficios sociales: 57 % percibe altos riesgos sociales; apenas 25 % percibe altos beneficios.
  • Deseo de control: ~60 % quiere más control sobre cómo la IA afecta sus vidas; solo 17 % está conforme con el control actual.
  • Creatividad: 53 % cree que la IA empeorará la capacidad de pensar creativamente; 16 % piensa que la mejorará.
  • Relaciones humanas: 50 % cree que la IA empeorará la capacidad de formar relaciones significativas; solo 5 % dice que la mejorará.
  • Resolución de problemas: 38 % cree que la IA lo empeorará; 29 % que lo mejorará.
  • Toma de decisiones difíciles: 40 % opina que la IA empeorará esta capacidad; 19 % que la mejorará.Transparencia en contenidos: 76 % cree que es muy importante distinguir entre contenido humano y generado por IA; 53 % no confía en poder hacerlo.
  • Aceptación de roles técnicos: mayoría apoya IA en pronósticos meteorológicos (74 %), detección de fraudes financieros (70 %), control de ayudas gubernamentales (70 %) y desarrollo de medicamentos (66 %).
  • Rechazo en roles íntimos/morales: 73 % rechaza que la IA aconseje sobre fe; 66 % rechaza que evalúe compatibilidad romántica.
  • Edad: jóvenes menores de 30 años son más propensos a pensar que la IA empeorará la creatividad (61 %) y las relaciones (58 %), más que los mayores.
  • Educación: 73 % considera importante que la población entienda qué es la IA; la cifra sube entre personas con estudios universitarios.

Encuesta salarial anual 2024 en bibliotecas universitarias estadounidenses y canadienses (2025)

Association of Research Libraries. 2025. ARL Annual Salary Survey 2024: Reports Data on Professional Positions in Member Libraries. Washington, D.C.: ARL. https://publications.arl.org/ARL-Annual-Salary-Survey-2024/

Association of Research Libraries (ARL) publicó en 2025 los resultados de la Annual Salary Survey 2024, un informe que analiza los salarios y condiciones profesionales del personal en las bibliotecas miembro. El estudio incluye datos de 123 de las 125 bibliotecas de la ARL, lo que abarca 118 bibliotecas universitarias de Canadá y Estados Unidos, así como cinco bibliotecas de investigación no universitarias en EE. UU. (federales, públicas y sin fines de lucro). En total, se recopilaron cifras de 11.256 profesionales en bibliotecas universitarias y 2.040 en bibliotecas no universitarias. El informe organiza la información en tres grandes grupos de bibliotecas universitarias: sistemas generales, bibliotecas de ciencias de la salud y bibliotecas jurídicas.

El estudio también aborda las condiciones de contratación y sindicalización del personal. En las universidades públicas de Estados Unidos, un 76 % de las instituciones ofrecen nombramientos de tipo docente «faculty» (tienen el mismo estatus académico que a los profesores) y un 41 % permite la sindicalización. En las privadas, las cifras son sensiblemente menores: 29 % ofrecen nombramientos como faculty y solo 16 % posibilitan la pertenencia a sindicatos. En Canadá, donde todas las universidades son públicas, los porcentajes muestran otra realidad: 69 % con nombramientos como faculty y un 81 % con acceso a negociación colectiva. Estos datos reflejan las diferencias notables entre países y entre instituciones públicas y privadas en cuanto a reconocimiento académico y derechos laborales de los bibliotecarios.

En relación con la experiencia y las remuneraciones, el informe analiza un total de 9.567 profesionales de bibliotecas universitarias de la ARL, agrupados en diferentes niveles de responsabilidad. En los puestos de dirección ejecutiva se observa un promedio de 22 años de experiencia, con salarios que alcanzan los 177.800 dólares. Los altos directivos o senior managers cuentan con 18 años de experiencia en promedio y reciben 112.600 dólares. Los gestores intermedios presentan una media de 15 años y un salario de 91.400 dólares. Finalmente, el grupo de otros profesionales registra una experiencia de 13 años y salarios medios de 82.300 dólares. Esta clasificación permite a las instituciones comparar y establecer referencias entre experiencia, jerarquía y compensación.

El informe también incorpora información sobre bibliotecas de investigación no universitarias, ampliando el análisis más allá del ámbito académico. Estas instituciones muestran diferencias salariales y organizativas respecto de las bibliotecas universitarias, y dichas variaciones se detallan tanto en la introducción como en las tablas del estudio. En conjunto, el ARL Annual Salary Survey 2024 constituye una herramienta clave para evaluar la estructura salarial, el reconocimiento profesional y las condiciones de trabajo en las bibliotecas de investigación de Estados Unidos y Canadá.

DATOS CLAVE

Experiencia y niveles salariales en bibliotecas universitarias

El análisis incluyó a 9.567 profesionales en bibliotecas universitarias ARL, agrupados por niveles jerárquicos:

  • Dirección ejecutiva
    • Experiencia promedio: 22 años
    • Salario promedio: 177.800 USD
  • Alta dirección (senior managers)
    • Experiencia promedio: 18 años
    • Salario promedio: 112.600 USD
  • Gestores intermedios (managers)
    • Experiencia promedio: 15 años
    • Salario promedio: 91.400 USD
  • Otros profesionales
    • Experiencia promedio: 13 años
    • Salario promedio: 82.300 USD

Encuesta al personal de la biblioteca pública

Public Library Association. Public Library Staff Survey: Summary Report. Chicago: Public Library Association, 2025.

Texto completo

La encuesta de la PLA 2025 muestra que los salarios bajos y la retención de personal siguen siendo un desafío, mientras aumenta la atención a la equidad, diversidad e inclusión, aunque con menor participación en actividades prácticas. Además, la mayoría de las bibliotecas son accesibles físicamente, pero la accesibilidad tecnológica y sensorial sigue siendo limitada.

La Encuesta de Personal de Bibliotecas Públicas de 2024, realizada por la Public Library Association (PLA), recopiló datos representativos a nivel nacional sobre los roles y la representación del personal, las prácticas de contratación y retención, y las metas y actividades orientadas a crear un entorno inclusivo para el personal y los miembros de la comunidad de todas las edades y habilidades en las bibliotecas públicas de EE. UU.

Principales hallazgos:

  • Salarios y representación del personal: Los salarios de los directores de bibliotecas y los bibliotecarios principiantes no han mantenido el ritmo de la inflación. En términos reales, los salarios promedio reportados en 2024 representan una ligera disminución respecto a 2021. Los encuestados indican que los salarios bajos afectan negativamente su capacidad para contratar y retener personal.
  • Roles en la biblioteca: Aunque los roles tradicionales del personal de la biblioteca siguen siendo comunes, un mayor porcentaje de bibliotecas ahora cuenta con personal dedicado al compromiso comunitario y la divulgación.
  • Contratación y retención: En general, el 18% de todas las bibliotecas públicas reportaron la pérdida de puestos de personal en los 12 meses previos a la encuesta de 2024, una cifra inferior al 22.6% registrado en 2021.
  • Metas y actividades de EDIA: En comparación con 2021, más bibliotecas públicas tienen metas escritas formales relacionadas con la equidad, la diversidad, la inclusión y la accesibilidad (EDIA). Sin embargo, informan participar en menos actividades de EDIA en general.
  • Accesibilidad: Más del 90% de las bibliotecas públicas tienen entradas principales accesibles para personas con discapacidades, y más del 80% tienen pasillos y baños interiores que cumplen con los estándares de la ADA. Sin embargo, solo alrededor de un tercio (36%) tiene señalización en braille u otra asistencia para personas con baja visión, y la mitad (48.4%) tiene computadoras públicas con tecnologías y software accesibles.

El declive de la lectura por placer a lo largo de 20 años

Sullivan, John L., et al. «The Decline in Reading for Pleasure over 20 Years of the American Time Use SurveyiScience 28, no. 10 (2025): 105149. https://doi.org/10.1016/j.isci.2025.105149

Un estudio publicado en iScience analiza la disminución de la lectura por placer en Estados Unidos durante un período de 20 años, utilizando datos representativos a nivel nacional del American Time Use Survey (ATUS) entre 2003 y 2023. La investigación se centra en dos comportamientos clave: la lectura por placer de adultos y la lectura conjunta con niños.

Los resultados muestran una disminución significativa en ambos comportamientos a lo largo de las dos décadas. La lectura por placer ha disminuido en todas las edades adultas, con una caída más pronunciada en mujeres y personas con niveles educativos más bajos. Además, la lectura conjunta con niños también ha experimentado una disminución, lo que podría tener implicaciones para el desarrollo del lenguaje y la alfabetización infantil.

Entre 2003 y 2023, un total de 236,270 personas completaron la Encuesta de Uso del Tiempo en Estados Unidos (ATUS), excluyendo 2020 debido a interrupciones por la pandemia de COVID-19. Los participantes tenían 15 años o más, con una edad promedio de 45,14 años. Tras ponderar los datos, el 52 % eran mujeres, el 53 % estaban casados, el 63 % empleados y el 81 % se identificaban como blancos. El resto se distribuía entre afroamericanos (12 %), asiáticos (4 %) y otras razas (2 %). La educación, ingresos y estado laboral mostraron variaciones importantes, y la mayoría vivía en áreas metropolitanas (84 %)

Respecto a la lectura por placer, en 2023 los participantes dedicaban en promedio 16 minutos diarios a esta actividad, aunque solo el 16 % leía en el día registrado. Quienes leían pasaban en promedio 1 hora y 37 minutos. A lo largo del periodo 2003–2023, la tasa de participación en la lectura por placer mostró un descenso gradual del 3 % anual, alcanzando su punto más bajo en 2023. No obstante, el tiempo promedio invertido por quienes leían aumentó 0,62 minutos por año, indicando que los lectores activos dedicaban más tiempo individualmente.

En cuanto a la lectura con niños, la participación era muy baja: en 2023, solo el 2 % de los participantes leyeron con niños, con un promedio de 28 minutos entre quienes participaron. A diferencia de la lectura por placer, no hubo cambios significativos en la lectura con niños a lo largo de los 20 años. La mayoría de la lectura por placer se realizaba sola (67 %), mientras que la lectura con niños ocurría casi siempre en compañía (99 %). Asimismo, la lectura se concentraba principalmente en el hogar (94 % para lectura por placer y 99 % con niños).

Las características individuales influyeron notablemente en la lectura por placer. En 2023, las mujeres, los adultos mayores, quienes tenían mayor educación y mayores ingresos familiares eran más propensos a leer. Los participantes afroamericanos y aquellos con discapacidad mostraron menor prevalencia de lectura. La brecha entre grupos se amplió con el tiempo: para 2023, los lectores con educación de posgrado leían casi tres veces más que quienes tenían educación secundaria o menor, y los participantes afroamericanos leían un 49 % menos que los blancos. La ubicación metropolitana comenzó a mostrar diferencias emergentes, con mayor prevalencia de lectura en áreas urbanas.

Respecto al tiempo dedicado a la lectura, las diferencias entre grupos fueron menos marcadas. En 2023, las mujeres y los adultos mayores leían más tiempo, mientras que los afroamericanos y los participantes con mayores ingresos leían menos tiempo. No se encontraron diferencias consistentes según educación, área metropolitana o discapacidad. La lectura con niños mostró variaciones más limitadas debido al bajo tamaño de muestra, y los resultados completos se presentan en materiales suplementarios.

El estudio destaca la importancia de estos comportamientos en el bienestar individual y en la transmisión intergeneracional de la cultura escrita. Los autores sugieren que esta tendencia podría estar relacionada con el aumento del uso de dispositivos digitales y la disponibilidad de contenido en línea que compite por el tiempo de ocio de las personas.

Se subraya la necesidad de políticas públicas y estrategias educativas que fomenten la lectura por placer y la lectura conjunta con niños, con el fin de contrarrestar esta tendencia y promover una sociedad más alfabetizada y culturalmente rica.

El 71% de los estadounidenses teme que la IA provoque una pérdida permanente de empleos

Reuters. “Americans Fear AI Permanently Displacing Workers, Reuters/Ipsos Poll Finds.” Reuters, August 20, 2025. https://www.reuters.com/world/us/americans-fear-ai-permanently-displacing-workers-reutersipsos-poll-finds-2025-08-19/

En EE. UU., una nueva encuesta realizada por Reuters/Ipsos entre adultos estadounidenses revela una profunda inquietud respecto al impacto de la inteligencia artificial (IA) en el empleo: el 71 % de los encuestados teme que la IA cause una pérdida permanente de trabajos.

Más allá del empleo, los ciudadanos expresan otras temores relacionados con la IA. El 77 % se muestra preocupado por su posible uso para provocar caos político, como la creación de videos falsos ultrarrealistas —por ejemplo, un video falso creado por IA que mostró a Barack Obama siendo arrestado— Además, el 48 % se opone a que la IA sea usada para determinar blancos en ataques militares, mientras que solo el 24 % lo aprueba; el resto no está seguro.

El encendido debate sobre la IA coincide con un nivel de desempleo todavía relativamente bajo —4,2 % en julio de 2025—, lo que sugiere que aún no se ha materializado una pérdida masiva de empleos, aunque el cambio en la naturaleza del trabajo ya preocupa.

Otros aspectos destacados del sondeo incluyen: el 61 % de los estadounidenses teme el elevado consumo eléctrico vinculado a los centros de datos de IA; existe preocupación por aplicaciones nocivas como bots que sostienen conversaciones romantizadas con menores, generación de información médica falsa o discursos racistas; dos tercios temen que la gente llegue a preferir compañías de IA en lugar de relaciones humanas, y sobre la educación, el 36 % piensa que la IA puede ayudar, el 40 % no lo cree así, y el resto está indeciso.

La encuesta se realizó en línea durante seis días, concluyendo el lunes anterior a su publicación, abarcó 4 446 adultos estadounidenses y tiene un margen de error aproximado del 2 puntos porcentuales.