Archivo de la etiqueta: Bibliotecas

¿Cuáles son las novelas disponibles en más bibliotecas de todo el mundo?

 

lib100_thumb_genre_poster_authors

Descargar poster

Ver el listado

Históricas

Ciencia Ficción

 

¿Qué hace que una novela sea “un clásico”? En OCLC, consideran que la grandeza literaria se puede medir por el número de bibliotecas que tienen una copia en sus estantes. Las bibliotecas ofrecen acceso a los libros más populares que están de moda, pero, no los mantienen en el estante si no son repetidamente solicitados por los usuarios a lo largo de los años. OCLC ha identificado las 100 de las mejores y más atemporales novelas, las que se encuentran en miles de bibliotecas de todo el mundo, utilizando WorldCat, la base de datos de materiales bibliotecarios más grande del mundo.

Las novelas más disponibles en las bibliotecas del mundo

1. Don Quijote, Miguel de Cervantes
2. Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll
3. Las aventuras de Huckleberry Finn, Mark Twain
4. Las aventuras de Tom Sawyer, Mark Twain
5. La isla del tesoro, Robert Louis Stevenson
6. Orgullo y prejuicio, Jane Austen
7. Cumbres borrascosas, Emily Brontë
8. Jane Eyre, Charlotte Brontë
9. Moby Dick, Herman Melville
10. La Letra Escarlata, Nathaniel Hawthorne
11. Los viajes de Gulliver, Jonathan Swift
12. El Progreso del Peregrino, John Bunyan
13. Un Cuento de Navidad, Charles Dickens
14. David Copperfield, Charles Dickens
15. Historia de dos ciudades, Charles Dickens
16. Mujercitas, Louisa May Alcott
17. Grandes expectativas, Charles Dickens
18. El Hobbit, o, de ida y vuelta, J. R. R. R. Tolkien
19. Frankenstein, o, el Prometeo Moderno, Mary Shelley
20. Oliver Twist, Charles Dickens
21. La cabaña del tío Tom, Harriet Beecher Stowe
22. Crimen y Castigo, Fyodor Dostoyevsky
23. Madame Bovary: Patrones de vida provincial, Gustave Flaubert
24. El Regreso del Rey, J. R. R. R. Tolkien
25. Drácula, Bram Stoker
26. Los Tres Mosqueteros, Alexandre Dumas
27. Un mundo feliz, Aldous Huxley
28. Guerra y Paz, León Tolstoi
29. Mmatar a un ruiseñor, Harper Lee
30. El Mago de Oz, L. Frank Baum
31. Los miserables, Víctor Hugo
32. El Jardín Secreto, Frances Hodgson Burnett
33. Rebelión en la granja, George Orwell
34. El Gran Gatsby, F. Scott Fitzgerald
35. El Principito, Antoine de Saint-Exupéry
36. La Llamada de lo Salvaje, Jack London
37. 20.000 leguas de viaje submarino, Julio Verne
38. Anna Karenina, León Tolstoi
39. El viento en los sauces, Kenneth Grahame
40. Retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde
41. Las uvas de la ira, John Steinbeck
42. Sentido y sensibilidad, Jane Austen
43. El último mohicano, James Fenimore Cooper
44. Tess, la de los d’Urberville, Thomas Hardy
45. Harry Potter y la Piedra Filosofal, J. K. Rowling
46. Heidi, Johanna Spyri
47. Ulises, James Joyce
48. Sherlock Holmes, Arthur Conan Doyle
49. El Conde de Monte Cristo, Alexandre Dumas
50. El viejo y el mar, Ernest Hemingway
51. El león, la bruja y el armario, C. S. Lewis
52. El Jorobado de Notre Dame, Victor Hugo
53. Pinocho, Carlo Collodi
54. Cien años de soledad, Gabriel García Márquez
55. Ivanhoe, Walter Scott
56. El rojo emblema del valor, Stephen Crane
57. Ana la de Tejas Verdes, L. M. Montgomery
58. Azabache, Anna Sewell
59. Peter Pan, J. M. Barrie
60. Adiós a las armas, Ernest Hemingway
61. La casa de los siete tejados, Nathaniel Hawthorne
62. El Señor de las Moscas, William Golding
63. El príncipe y el mendigo, Mark Twain
64. Retrato del artista adolescente, James Joyce
65. Lord Jim, Joseph Conrad
66. Harry Potter y la Cámara de los Secretos, J. K. Rowling
67. Rojo y Negro, Stendhal
68. El extranjero, Albert Camus
69. El juicio, Franz Kafka
70. El amante de Lady Chatterley, D. H. Lawrence
71. Las aventuras de David Balfour, Robert Louis Stevenson
72. El guardián entre el centeno, J. D. Salinger
73. Fahrenheit 451, Ray Bradbury
74. Viaje al centro de la tierra, Julio Verne
75. Vanity Fair, William Makepeace Thackeray
76. Sin novedad en el frente, Erich Maria Remarque
77. Lo que el viento se llevó, Margaret Mitchell
78. Mi Ántonia, Willa Cather
79. De ratones y hombres, John Steinbeck
80. El Vicario de Wakefield, Oliver Goldsmith
81. Un yanqui en la Corte del Rey Arturo, Mark Twain
82. Colmillo Blanco, Jack London
83. Padres e Hijos, Ivan Sergeevich Turgenev
84. Doctor Zhivago, Boris Leonidovich Pasternak
85. El Decamerón, Giovanni Boccaccio
86. 1984, George Orwell
87. La Jungla , Upton Sinclair
88. El Código Da Vinci, Dan Brown
89. Persuasión, Jane Austen
90. Mansfield Park, Jane Austen
91. Candido, Voltaire
92. Por quién doblan las campanas, Ernest Hemingway
93. Lejos del mundanal ruido, Thomas Hardy
94. El señor de los anillos, J. R. R. R. Tolkien
95. El Regreso del Nativo, Thomas Hardy
96. Hijos y amantes, D. H. Lawrence
97. Charlotte’s Web, E. B. White
98. El Robinson suizo, Johann David Wyss
99. Casa desolada, Charles Dickens
100. Papá Goriot, Honoré de Balzac

 

 

El golpe al libro y a las bibliotecas de la Universidad de Chile: limpieza y censura en el corazón de la universidad

 

el-golpe-al-libro-y-a-las-bibliotecas-universidad-de-chile-limpieza-censeura-corazon-universidad-ediciones-utem

 

Rojas L., María Angélica ; Fernández P., José. “El golpe al libro y a las bibliotecas de la Universidad de Chile: limpieza y censura en el corazón de la universidad“. Santiago de Chile: UTEAM, 2015. ISBN 978-956-7359-98-1

 

Publicación surgida a partir del seminario de título: “La censura en las bibliotecas de la Universidad de Chile en la Región Metropolitana (1973-1981)”, que pretende posicionar la discusión en torno al peso del olvido impuesto en el gremio bibliotecario durante la dictadura a través de una revisión histórica de los mecanismos de censura aplicados a los libros y bibliotecas de la Universidad de Chile, en la que los testimonios de funcionarios y académicos que vivieron en carne propia tortura, exoneración, delación y exilio, son fundamentales.

Fragmentos

“La censura hegemónica y naturalizada permeó cada espacio de la sociedad chilena de manera silenciosa y muchas veces inadvertida, cambiando incluso el prisma desde el cual concebimos nuestra cultura, instituciones y profesiones. Hace ya más de un cuarto de siglo de posdictadura y aún siguen vigentes ciertos resabios de aquella época que nos mantienen conviviendo con el miedo en una sociedad hecha de olvido.”

“Que los bibliotecarios también fueron víctimas de la represión. Ese era un elemento que nosotros desconocíamos. Hay que entender este fenómeno como algo general que se dio en el país. Ahora completamos el rompecabezas y nosotros evidenciamos una especie de Operación Limpieza a nivel cultural. Hay un libro que se llama El Golpe Estético que habla de esto y nosotros hemos visto que es algo que se extendió a nivel país. Hubo un ataque a lo que fue el libro y las bibliotecas a lo largo de todo Chile, pero llegó a la Universidad de Chile como a uno de sus escenarios principales. La censura se dio de múltiples formas, a través de la quema, los libros ocultos en estanterías y también afectó al personal.”

 “Nosotros entendemos a la biblioteca como un organismo vivo. No solamente el lugar donde se encuentran los libros, los tesoros o el corazón de la universidad, como era llamada en esa época. Los bibliotecarios también hacen la biblioteca, pues la biblioteca depende también de ellos y la exoneración, la tortura que hubo en ese entonces, de eso nadie nos habló. Eso es algo que fuimos encontrando y cosas que fuimos sabiendo. No sabíamos que uno de los primeros doctores en ciencias bibliotecarias en Latinoamérica, chileno, el señor Alberto Villalón, había sido exiliado. Siempre hablaban de los éxitos, de su gran trayectoria, pero nunca nos hablaron de la parte tortuosa que nadie está reconociendo que vivieron los bibliotecarios.”

“En 1972 había un proyecto muy grande que era unificar todas las bibliotecas que tenía la Universidad de Chile en el Campus Juan Gómez Millas. Iba a ser la biblioteca más grande de Latinoamérica, nos iba a poner en la vanguardia en cuanto a las bibliotecas y el conocimiento. Sería una biblioteca de cinco pisos, una biblioteca que después se llamó Eugenio Pereira Salas. Esa biblioteca albergaba todas las colecciones patrimoniales de Chile y con la Ley General de Universidades que divide al Pedagógico y que saca carreras que según ellos la Universidad de Chile no necesitaba, se llevaron también parte de sus colecciones. Desintegran esa biblioteca y según los testigos, sacaron camiones y carretillas de libros que nunca llegaron a destino. Ese fue uno de los más grandes saqueos patrimoniales de nuestra historia.”

 

La biblioteca es el corazón de la universidad

 

 

230_6105

Biblioteca Joe and Rika Mansueto, Universidad de Chicago

 

 

“La biblioteca es el corazón de la universidad, ocupando un lugar central y básico, como un recurso que es ocupa y sirve a todas las funciones de una universidad: enseñanza e investigación, creación de nuevo conocimiento y la trasmisión a la posteridad de la ciencia y la cultura del presente. Pero no es sólo un mero depósito de libros unido a una sala de lectura, sino un instrumento dinámico de educación.”

 

John Frederick Wolfenden, Baron Wolfenden (1906-1985), en el informe University Grants Committe de 1977

 

mansueto__rossiter_020

5766429453_87241df560_z

La biblioteca lunar: se envía a la luna una copia de todo el conocimiento humano para preservarlo para el futuro

190227-lunar-library-2-al-0928_4760910b35443373a34322d426782180.fit-760w

 

Una startup israelí está enviando una biblioteca a la luna. SpaceIL incluyó un documento de 30 millones de páginas en su módulo de aterrizaje lunar Beresheet, archivando todos los logros de la humanidad. La biblioteca lunar está formada por finas láminas de níquel grabadas con láser, una microficha analógica que se puede leer fácilmente con un microscopio óptico de 1.000 aumentos y contiene un vasto archivo de la historia y la civilización humana, que cubre todos los temas, culturas, naciones, idiomas, géneros y períodos de tiempo, desde el contenido de Wikipedia hasta una compilación de lenguajes humanos, el Proyecto Rosetta, libros seleccionados por el Proyecto Gutenberg, así como mapas del genoma, 60.000 imágenes analógicas de páginas de libros, fotografías, ilustraciones y documentos, y gran parte del mayor arte, música, literatura y conocimiento científico del mundo. 

 

La Fundación Arch Mission, con sede en Los Ángeles, tiene como objetivo producir y difundir copias de seguridad de los conocimientos más importantes de la humanidad, tanto en la Tierra como en todo el sistema solar. El proyecto comenzó como el sueño de la infancia de la cofundadora Nova Spivack, que se inspiró en la serie de novelas “Fundación” de Issac Asimov sobre un grupo de científicos que se enteran del colapso de la civilización y trabajan contra el tiempo y contra diversos señores de la guerra intergaláctica para proteger los conocimientos de la humanidad antes del colapso final.

La información enviada a la luna se almacena en 25 discos de níquel del tamaño de un DVD, que sólo tienen 40 micrones de grosor. Preguntados por qué no se había publicando la lista completa de contenidos del contenido que se enviaría, Arch Mission Foundation (AMF) informó que sólo se habían revelado parte del contenido de la biblioteca, y que en lugar de confiar en curaciones problemáticas de materiales, se había decidido incluir toda la amplitud y diversidad del conocimiento y la cultura humana registrada como una muestra de la vida y la civilización del planeta Tierra. A este respecto, Matt Hoerl, director de producción de la Arch Mission Foundation afirmo “No importa lo que hagamos, nunca va a ser posible satisfacer completamente a todos los grupos, por lo que la única solución fue tener tanto espacio de almacenamiento que no fuera necesaria ninguna curación”. Así, que se decidió enviar todo. Lo que el equipo de estudiosos y científicos de la Arch Mission Foundation ha considerado como el conocimiento más importante de la humanidad se envía en forma de conjuntos de datos abiertos procedentes de la fundación Wikimedia, la Fundación Long Now, el Proyecto Gutenberg y Internet Archive, así como muchos otros conjuntos de datos aportados por individuos y organizaciones. “Nuestra esperanza es proporcionar una imagen precisa de nuestro pasado a seres en un futuro lejano, y para ello tenemos que transmitir no sólo nuestros éxitos y triunfos, sino también nuestros errores y las cosas de las que nos hemos arrepentido”, dijo Hoerl. “No queremos que se borre ninguna historia”.

Almacenar información en el espacio es bastante complejo, especialmente si se quiere que dure miles de millones de años. La Biblioteca Lunar, por ejemplo, no sólo tendrá que soportar la radiación espacial, sino también el calor y el frío extremos de la superficie lunar. Se han utilizado discos de níquel puro debido a que este material no se descompone y no tiene vida media, es básicamente indestructible, incluso en el espacio. Los cuatro discos principales de la Biblioteca tienen más de 60.000 imágenes extremadamente pequeñas grabadas en ellos – fotos y páginas de libros en un formato llamado Nanofiche, por lo que quien los encuentre sólo necesitará un dispositivo de aumento para examinar los datos.

El módulo de aterrizaje “Beresheet” fue lanzado por un cohete SpaceX Falcon 9 el 21 de febrero y podría alcanzar la Luna el 11 de abril. El módulo de aterrizaje y su cápsula del tiempo permanecerán en la Luna indefinidamente. Sin embargo, la biblioteca puede haberse perdido en el cosmos, ya que el pasado lunes la nave perdió la comunicación con la tierra al hacer una maniobra de motor, quedando fuera del alcance de las comunicaciones, aunque fue contactada posteriormente. De modo, que módulo de aterrizaje lunar está de nuevo en comunicación con el equipo de tierra, mientras los controladores de vuelo trabajan en los próximos pasos.

Además de la biblioteca dirigida a la luna, ya hay otra enviada en el módulo SpaceX Tesla Roadster que ha estado en órbita alrededor del sol desde febrero de 2018. También se anunció que se enviaran más discos a la luna en los próximos años.

“A través de la replicación masiva alrededor del sistema solar, podremos garantizar que las Bibliotecas del la Humanidad nunca se perderán en el futuro en miles de millones de años”, dijo Nova Spivack, cofundadora y presidenta de la Arch Mission Foundation.

Leer a perros: programa de mejora de los resultados de lectura en niños

 

01.pnt.dogs.0110.lo

Mailloux, Sarah ; Matthies, Brad. “Going to the dogs: One college library’s program to encourage reading literacy” College and Research Libraries, Vol 80, No 3 (2019)

Texto completo

 

Las investigaciones indican que la lectura a los perros tiene resultados muy positivos. Los niños que les leen a los perros mejoran sus habilidades de alfabetización y fluidez debido a que los perros proporcionan una audiencia no crítica. Las escuelas que implementan programas de terapia de lectura canina ven mejoras en la participación de los estudiantes y en sus comportamientos académicos, a la vez que los estudiantes aprenden simultáneamente lecciones valiosas en empatía, respeto y compasión.

 

Si es beneficioso para los humanos leerles a los animales, ¿es también beneficioso para los animales de acogida? La investigación dice que los perros que escuchan voces humanas de manera regular tienen una menor necesidad de métodos para aliviar el estrés. En general, leer para proteger a los perros puede disminuir su ansiedad y hacerlos más adoptables. Por lo tanto, con los beneficios confirmados tanto para los niños como para los perros, un programa de lectura de perros de acogida parece ser una cosa beneficiosa para todos los implicados. Niños, perros y monitores.

Humane Society of Missouri compartió su guía del Programa de Lectura de Compañeros de Refugio (SBRP). Se decidió denominar al programa “Lectores”. Se adquirieron algunos libros sobre animales en una amplia gama de niveles de lectura que reflejaban la misión del refugio y se contó con la participación de la biblioteca y un bibliotecario. Una vez que se difundió el programa, un grupo de padres y un autor local también donaron libros a la biblioteca del centro de acogida y refugio de animales, duplicando el tamaño de la colección. Y, por supuesto, se animó a los lectores a traer sus propios libros.

El director del centro quería que los “Readers” permanecieran fuera de las perreras para mantenerlos a salvo. Colocar a los lectores fuera también enseña a los niños a respetar el espacio personal de los demás, mientras que los perros pueden tomar su propia decisión sobre si se acercan o no a los niños. Eventualmente, los perros aprenden a acercarse voluntariamente, y a medida que se vuelven más sociables con los humanos, su estancia en el refugio tiende a ser más corta. Este es uno de los objetivos del programa: ayudar a los perros de refugio a socializarse para encontrar un hogar para siempre.

Para garantizar aún más la seguridad de los participantes, el director del refugio pidió a los voluntarios adultos que supervisaran a los “Readers”, lo que proporcionó una oportunidades de adquirir una práctica de servicio y aprendizaje para los estudiantes, especialmente para los que se se estaban especializando en Educación, quienes potencialmente podrían usar este programa en el futuro. A los voluntarios se les denominó  “Walking Dictionaries“. Al dar este nombre a los voluntarios, los niños sabían que los voluntarios estaban allí para ayudar y no para juzgar. Previamente se instruyó a los voluntarios para que supervisasen la seguridad y respondieran a cualquier pregunta que los lectores puedan tener acerca de sus libros, pero por lo demás debería parecer como si no estuvieran escuchando a los lectores. Esto aseguró a los lectores que los adultos no estaban allí para corregir ningún “error” de lectura ni para juzgar su lectura de ninguna manera. A su vez, esto dio a los niños lectores la libertad de leer a los perros en sus propios términos.

Después de la lectura se permitió que los niños interactuaran físicamente con el perro. Previamente un empleado del refugio de acogida seleccionó un perro socializado que permitiera a a los niños poder acariciar y hablar con el animal.

En conclusión. El programa  proporcionó a los estudiantes universitarios experiencias valiosas de aprendizaje y les involucró activamente con los niños de una manera divertida y significativa. Además, la colaboración y asociación con otra organización comunitaria fue gratificante y tuvo el beneficio adicional de ayudar a los animales de refugio a ser más adoptables a través de la socialización. En pocas palabras, este programa fue gratificante para todos los que participaron.

 

Ver además

 

 

 

“No era 1837, era 1980”: la luchas de las mujeres por el derecho igualitario de acceso a la cultura y a las bibliotecas

 

biblioteca_antigua

Hace una año escribí en Universo Abierto un post sobre un anuncio de la IFLA hablando de como las bibliotecas protegen los derechos de las mujeres, y me encontré esta respuesta de una mujer que firma cómo Ica, en la que habla de los problemas que tuvo a principios de los ochenta para acceder a la sala de investigadores de la Biblioteca Nacional, y que quisiera compartir con todos vosotros. La fecha 1837, que Ica menciona se refiere a otro post titulado “Las mujeres tuvieron prohibido la entrada en la Biblioteca Nacional de España hasta 1837“, pero a ella esto le sucedió a principios de 1980.

 

Más post sobre Mujeres y bibliotecas

 

“Éste es mi día, qué mejor día para empezar … hablar de bibliotecas y mujeres es hablar de mi vida, de lo que soy.

La Biblioteca Nacional sirvió al público en general en una sala en su parte baja allá por los años 80. Recuerdo que era una sala amplia donde se podía ir a estudiar y a sacar libros. Por aquella época empecé a leer filosofía y descubrí a Unamuno, Descartes… mi época existencialista.

Enamorada del ambiente y de un aspirante a filosofo intenté acceder a la Biblioteca de la parte Alta, recuerdo que “mi sala” estaba a nivel de calle. Un día, armada de valor pues me abrumaba la solemnidad del edificio, intenté acceder a la parte noble, desplegué todos los carnés de las diversas bibliotecas que poseía … hasta mi dni, pero nada fue suficiente. Un malcarado señor me negó la entrada: “Esta parte es solo para investigadores mayores de edad”. Yo tenía 16 años. Recuerdo que me ofendió tanto “quiero poner una reclamación”. El señor me ofreció un folio en blanco y me miró con media sonrisa.

Ofendida como estaba escribí con letra temblorosa unas cuantas frases solicitando -infeliz de mí- que me fuera permitido el acceso argumentando que al no tener acceso era imposible acceder al objeto de estudio. Satisfecha como estaba de mi “reclamación” entregué al citado cancerbero el papel. Sonriendo cogió el papel, yo me despedí y bajé la escalinata. Mi amigo, filosofo futuro, tuvo otra experiencia con el mismo señor, y por supuesto otro trato.

Cuando llegué a casa conté mis andanzas de biblioteca y mi madre sentenció “ te has quedado con una copia,¿no?” Se me cayo el alma al suelo, con tanto cabreo había olvidado la copia. Nunca tuve respuesta, era el final de los 70, el principio de los años 80.

Más tarde, pasados pocos años ya con carné de investigador entré… todo un cuadro.

Parecía que pisaba la luna por primera vez, anduve por los pasillos queriendo grabar en mi mente todos los espacios y rincones. Me encantaban los ficheros, miles y miles de fichitas a mano algunas otras mecanografiadas…La sala de lectura general, con aquellas sillas tan incomodas, aquel señor que en medio de la sala “cierren las puertas” por la corriente que recibía al estar el pobre en medio. Con el paso de los años he conocido al que debió llegarle mi reclamación de juventud. Ni lo recuerda … pero al menos reconoce el error.

Pasado el tiempo volví para trabajar a mi amada Biblioteca. Recuerdo que en lugar de sacar la tarjeta de acceso, sacaba las llaves de casa. Alguna vez las coloque encima del lector de tarjetas …

No era 1837, era 1980.”

Ica

“Amnistía bibliotecaria” en las bibliotecas del Condado de Orange para recuperar los libros no devueltos y a antiguos lectores

 

771468c540feedcf8621e34f2aaa41e2

Las Bibliotecas Públicas Condado de Orange ofrecen una amnistía bibliotecaria para que los usuarios morosos devuelvan los libros atrasados a su biblioteca sin temor a tener que pagar por esos libros, DVDs u otros artículos atrasados. El objetivo de esta amnistía es recuperar a antiguos lectores y también el material no devuelto. 

 

En el espíritu de la misión del sistema es proporcionar acceso y apoyo a los residentes, el objetivo de la amnistía según los trabajadores, es recuperar a los lectores que han evitado usar los servicios por tener que pagar sus multas.

Los cargos y multas por artículos vencidos o perdidos serán exonerados cuando se devuelva el artículo. Durante una semana de amnistía similar que se llevó a cabo en el año 2011, las sucursales vieron un aumento en la asistencia y la gente devolvió 6.700 artículos, por un valor de más de 160.000 dólares.

En el primer día de este período de amnistía, la biblioteca renunció a 5.264 multas.

Las multas y las cuotas son menos del 1 por ciento del presupuesto del sistema de bibliotecas, y cualquier pérdida de ingresos se compensa en gran medida por el ahorro de tiempo del personal que procesa los pagos atrasados.

El sistema de bibliotecas está considerando ofrecer más días libres de multas en el futuro y cambiar las normas de préstamo para facilitar que las personas no incurran fácilmente en las multas, permitiendo más renovaciones y alargando el período de préstamo de algunos documentos.

Otra iniciativa similar es la llevada a cabo por las bibliotecas de los Ángeles que indultan las multas a cambio de horas de lectura, en lugar de pagar una multa económica por los retrasos en la devolución como sucede en la mayoría de bibliotecas norteamericanas.