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The Golden Horn Library: un faro para el conocimiento de la ciudad de Estambul

 

The Golden Horn Library // Aytac Architects

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Golden Horn Library se encuentra al otro lado de la Península Histórica, con vistas a las siete colinas de Estambul, donde cada colina está coronada por un monumento. Estas siete colinas representan la antigua Constantinopla rodeada por las históricas murallas de la ciudad. En la actualidad, la vista de las cúpulas sobre las siete colinas, incluida la icónica vista de la Torre de Gálata, que se encuentra al otro lado de la península, representa la silueta de la ciudad. El proyecto pretende ser un instrumento para conectar los símbolos de la ciudad a ambos lados del Cuerno de Oro.

La Biblioteca fue concebida casi como una «alfombra turca» flotante moldeada por el contexto. La direccionalidad de las siete colinas que apuntan hacia la Torre de Gálata formó el paisaje de la cubierta. Las tres colinas prominentes que tienen un claro contacto visual crearon el paisaje de la cubierta que alberga todas las funciones de la biblioteca y el centro de aprendizaje.

La planta baja, más ruidosa, alberga todos los servicios, incluido un auditorio, una biblioteca infantil en espiral y un restaurante. La Biblioteca del Cuerno de Oro es un faro para el conocimiento de la ciudad de Estambul.

No es solo una biblioteca. Es una nave espacial

«No es solo una biblioteca. Es una nave espacial que te llevará a los puntos más lejanos del universo, una máquina del tiempo que te llevará al pasado lejano y al lejano futuro, un maestro que sabe más que ningún ser humano, un amigo que te divertirá y te consolará y sobre todo una salida a una vida mejor, más feliz y más útil».

Isaac Asimov

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MUSICA: Miles Davis – Robot 415

RECITA: julio Alonso Arévalo

Las Bibliotecas, esas felices acumulaciones del saber humano

«Las Bibliotecas, esas felices acumulaciones del saber humano, son como inmensas galerías donde se han dado cita, sabios de todos los tiempos y naciones para enseñar a los que sedientos de saber se acerquen a consultarles; ancianos que, fraternalmente asidos de las manos, desfilan ante los siglos para guiarnos por el tenebroso sendero de la ciencia; amigos tolerantes y sufridos que, con entretenida plática, ilustran nuestro entendimiento y resuelven nuestras dudas; en una palabra, la humanidad de ayer en consorcio con la humanidad de hoy, para unir con los lazos de la ciencia, lo pasado con lo presente, e iluminar con la antorcha encendida en la fuente de la verdad, la oscura noche de lo futuro.»


Juan Bautista Vázquez
1882

Declaración sobre el uso del préstamo digital controlado como mecanismo de préstamo interbibliotecario

CDL Co-Op Releases Statement on Using Controlled Digital Lending as a Mechanism for Interlibrary Loan. CDL Co-Op (via Boston Library Consortium), 2021

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En septiembre de 2021, la CDL Co-Op, un grupo de bibliotecarios y profesionales de la información que trabajan en temas de intercambio de recursos, préstamo interbibliotecario y préstamo digital controlado, anunció su Declaración sobre el uso del préstamo digital controlado como mecanismo de préstamo interbibliotecario. Desarrollada con una profunda aportación de la comunidad, la introducción de la Declaración proporciona un contexto para el uso por parte de las bibliotecas del préstamo digital controlado (un método moderno para que las bibliotecas presten artículos digitalizados de su colección impresa a sus usuarios de una manera de «préstamo como si fuera impreso») como un mecanismo para el Préstamo Interbibliotecario. Al situarlo dentro del propósito de las bibliotecas y de las formas en que sirven a sus comunidades y a la sociedad, la introducción sienta las bases para 10 breves declaraciones que definen y afirman el uso del Préstamo Digital Controlado (LDC) en contextos de bibliotecas y de préstamo interbibliotecario (PL).

Reconociendo la incertidumbre que siente el personal de las bibliotecas y las organizaciones relacionadas en torno a las prácticas y legalidades del CDL, la CDL Co-Op enmarcó su Declaración como un punto de partida compartido para una conversación más amplia de la comunidad en torno a estas cuestiones.

Los autores hacen ahora un llamamiento a las bibliotecas, organizaciones afines y particulares para que respalden la Declaración añadiendo sus nombres a la lista de firmantes, que incluye una docena de organizaciones como Boston Library Consortium (BLC), Duke University Libraries, the Private Academic Library Network of Indiana (PALNI), the Partnership for Academic Library Collaboration & Innovation (PALCI) Board of Directors, Orbis Cascade Alliance, VIVA – the Virginia Academic Library Consortium, and the Association of Southeastern Research Libraries (ASERL) entre otras. Las organizaciones pueden respaldar la declaración en línea en https://controlleddigitallending.org/ill/sign. En los próximos meses, la CDL Co-Op se basará en este trabajo con un próximo libro blanco que explora el uso del Préstamo Digital Controlado con fines de préstamo interbibliotecario.

Bibliotecas y bicicletas

BIBLIOTECAS Y BICICLETAS

por Julio Alonso Arévalo

Horizontes del Bibliotecario Sept – Oct 2021 (Cuba)

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En la tumba del Cementerio del Père-Lachaise en París, de Jim Morrison líder de The Doors, y uno de los iconos pop más idolatrados de la historia de la música, reza  el epitafio: “Llegaré al mar en bicicleta”, es mi lema de WhatsApp, la cita es una metáfora de la posibilidad del viaje, de la apertura y de la aventura. 

Gabriel Levinson que es considerado el padre del movimiento de los “libros-bici”, cuando en 2008 comenzó a recorrer los parques de Chicago con su triciclo-libro Haley repartiendo libros gratis, se dice que proporcionó más de tres mil libros durante los dos primeros años de funcionamiento. Posteriormente, Levison se asoció con la Biblioteca Pública de Chicago e ideó un nuevo artilugio que denominaron “Read/Write BiblioTreka” en el que visitaba los mercados, los eventos artísticos, y cualquier otro lugar donde se convocaran las personas. Se hizo tan popular que, aunque le sustrajeron la biblioteca con nocturnidad y alevosía, la comunidad organizó una colecta y obtuvieron más de 5.000 dólares, no sólo para rehabilitar este servicio, sino, también para incrementar el número de bicicletas del libro que operaban en la ciudad. Si Levison es considerado el padre, la madre fue Karen Greene, de la Biblioteca Principal Joel D. Valdez del Condado de Pima, Arizona, que en 2012 comenzó con sus servicios de “bibliobici” y fue todo un ejemplo a seguir en diferentes regiones y ciudades que habilitaron servicios de préstamo de libros a través de bicicletas.

Desde entonces las flotas de bicicletas del libro en bibliotecas, bajo diferentes denominaciones como “Bookbike”, “Books on Bikes”, “Bibliocycle”, “BookCycle” o  Library on Wheels, no han dejado de crecer en casi todas las ciudades desde Berkeley, a Boston, Boulder, Cleveland Heights, o Denver… hasta el punto de que en Estados Unidos se ha institucionalizado el mes de mayo como el mes de la Bicicleta, y el día 27 de mayo, el de ir al trabajo en bicicleta. Pero este fenómeno no se reduce a América del Norte, en estos días que desgraciadamente estamos preocupados por la deriva de los hechos que acontecen en Afganistán, un tal Siyawash de Kabúl, fundó una pequeña organización llamada Read Books (en pashto: Ketab Lwast), un esfuerzo móvil para mejorar las tasas de alfabetización juvenil en Afganistán al proporcionar libros y formación sobre lectura a niños en áreas rurales. Siyawash y su equipo recorren los caminos polvorientos de su país en sus bicicletas de color azul eléctrico, en las que llevan una canasta de libros, para despertar el interés en la lectura, y dar la posibilidad sobre todo a las niñas de acceder al libro y a la cultura.

Pero no termina ahí la cuestión;  las bibliotecas también están extendiendo su papel más allá del libro, atendiendo a cualquier propósito o interés que suscite la atención de la comunidad, los espacios de creación o “makerspaces” con sus modernas impresoras 3D, o con tecnología básica abren un nuevo espacio bibliotecario para aquellas personas que no son afines al libro, es el caso de bibliotecas que prestan -además de libros- casi cualquier cosa, herramientas, máquinas de cortar el césped, o bicicletas. Por ejemplo, Millinocket Memorial Library presta bicicletas a sus usuarios, Citi Bike de New York ofrece un mes gratis de membresía a los residentes en las 55 bibliotecas del área de servicio de Citi Bike para realizar viajes ilimitados de 45 minutos durante un período inicial de 30 días. Incluso la biblioteca de Mill Basin, en el sur de Brooklyn, tiene un servicio de reparación de bicicletas.

Las bibliotecas comparten muchas similitudes y un sentido de propósito común con las biciletas. Yo destacaría dos puntos esenciales en este sentido que acompañan el sentir de estos corceles de dos ruedas en relación con el libro y la lectura.

– Confianza

– Sostenibilidad

Las bibliotecas y los bibliotecarios debemos ser considerados como asesores de confianza de nuestros usuarios y comunidades. Una persona que se presenta en una bicicleta en general genera confianza, un ciclista no crea intimidación, todo lo contrario. Recuerdo un programa de radio de un aventurero español que había recorrido el mundo en bicicleta sin apenas apoyo, cuando le preguntó el periodista como lo logró, dijo que cuando alguien se acerca en bicicleta a un pueblo o a un barrio, las personas se entregan y ofrecen todo su apoyo y solidaridad. Un bibliotecario en bicicleta como ocurre con el servicio InfoMotion en la biblioteca de la universidad de Colorado, facilita la generación  de conversaciones con los usuarios más allá del edificio. Así el personal de la biblioteca puede solicitar el uso de InfoMotion, poner en él cualquier material que desee, incluidos libros sobre un tema o diferentes temas en particular, y pedalear por el campus para acercar la información a los usuarios, incluso desde la bicicleta los usuarios también pueden llevar libros en préstamo. Es una manera de construir relaciones con nuestros usuarios

También las bicicletas del libro  ayudan a la biblioteca a involucrarse mejor con la comunidad y a que las personas tomen conciencia de la importancia de los valores sostenibles. El uso de la bicicleta tiene múltiples beneficios como: menos contaminación, reducción de los costes de atención médica, disminución del absentismo, costes reducidos de estacionamiento, mayor responsabilidad social, y más productividad, ya que los ciclistas y caminantes llegan al trabajo con menos estrés que aquellos que viajan en automóvil. Y las bibliotecas se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 y las ciudades inteligentes o “Smart cities”, para lograr un espacio social más sostenible, que facilite una vida más saludable y feliz de las personas en los núcleos urbanos, un espacio para la convivencia.

Para finalizar este relato diré, que me identifico totalmente con Peter Golkin, bibliotecario, Arlington Public Library. Cuando dice “Mis dos cosas favoritas en esta vida son las bibliotecas y las bicicletas. Ambas hacen avanzar a la gente sin gasto alguno. Un día perfecto: cuando voy en bici a la biblioteca”. Día a día, tomo una de las bicicletas públicas del Ayuntamiento de Salamanca, que ofrece por el módico precio de 13 euros, para acudir al trabajo en la Universidad de Salamanca, y como Gorkin lo hago con una maravillosa y mágica alegría.

Memorias de los 7 Makerspaces del Centro de Documentación Regional Juan Bautista Vázquez de la Universidad de Cuenca.

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Marlene Quinde Cordero, bibliotecaria de la Universidad de Cuenca en Ecuador, nos comparte este vídeo de las 7 actividades makerspace del Centro de Documentación Regional Juan Bautista Vázquez de la Universidad de Cuenca.

En la biblioteca

En la biblioteca

Hay un libro llamado
«Diccionario de Ángeles».
Nadie lo ha abierto en cincuenta años,
lo sé, porque cuando lo abrí
sus tapas crujieron, las páginas
se derrumbaron. Allí descubrí

que los ángeles habían sido una vez tan numerosos
como especies de moscas.
El cielo al ocaso
Solía estar espeso de ellos.
Había que agitar las manos
para mantenerlos apartados.

Ahora el sol brilla
a través de las altas ventanas.
La biblioteca es un lugar apacible.
Ángeles y dioses se apilaban
en libros oscuros no abiertos.
El gran secreto está
en algún estante junto al cual la Srta. Jones
pasa todos los días en sus rondas.

Ella es muy alta, de modo que mantiene
su cabeza inclinada como si escuchara.
Los libros están susurrando.
Yo no oigo nada, pero ella sí.

Charles Simic, “Gods and Devils”, 1990

Charles Simic es un poeta y ensayista serbio-estadounidense nacido el 9 de mayo de 1938 en Belgrado, en lo que entonces era el Reino de Yugoslavia. Es conocido por su estilo poético conciso y su capacidad para capturar imágenes y emociones en su poesía. Charles Simic es considerado uno de los poetas más influyentes y respetados de su generación. Su poesía ha sido traducida a varios idiomas y su estilo distintivo ha dejado una marca duradera en la poesía contemporánea.

Aprovechando Wikipedia: conectando comunidades de conocimiento en bibliotecas

Proffitt, Merrilee, ed. Leveraging Wikipedia: Connecting Communities of Knowledge. Chicago: ALA Editions, 2018

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Leveraging Wikipedia muestra cómo las bibliotecas pueden asociarse con Wikipedia para mejorar la calidad del contenido y, al mismo tiempo, garantizar que los servicios y las colecciones de la biblioteca sean más visibles en la web abierta. Publicado originalmente en 2018 por la American Library Association, este libro inspirará a las bibliotecas a involucrarse en la comunidad de Wikipedia a través de actividades como la organización de editathons, el apoyo a las iniciativas «gap» para aumentar la representación en Wikipedia.

¿Préstamo bibliotecario adaptado al siglo XXI? El préstamo digital controlado en el Reino Unido

David Prosser. Library Lending Fit for the 21st Century? Controlled Digital Lending in the UK. RLUK Blog, 2021

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Aunque algunos llevan muchos años reflexionando sobre las cuestiones relacionadas con el Préstamo Digital Controlado, no cabe duda de que la pandemia de COVID-19 ha cambiado nuestra forma de ver lo digital. El cierre de los edificios universitarios interrumpió repentinamente el acceso a los ejemplares físicos durante un periodo de tiempo prolongado. Esta falta de acceso físico puso de manifiesto los compromisos que habíamos asumido en cuanto al equilibrio entre los textos físicos y los electrónicos. Antes de la pandemia, nos habíamos complicado la vida, conscientes de los problemas causados por modelos de negocio insatisfactorios e inasequibles y por las condiciones que limitaban el uso y la reutilización, pero sin ver un camino claro.

Como ya se ha señalado, el préstamo ha sido el núcleo de la actividad de las bibliotecas desde hace siglos. El préstamo físico controlado de materiales es una actividad clave para la mayoría de los miembros de la RLUK y de los sectores público y de educación universitaria en general. El préstamo digital debe ocupar su lugar junto con el préstamo físico y debemos aspirar a llegar al momento en que sólo hablemos de «préstamo».

Por lo tanto, fue enormemente alentador que tantas personas se reunieran en el reciente evento para debatir sobre el CDL y comenzar a identificar los próximos pasos que debemos dar en el Reino Unido para avanzar en este sentido. La Dra. Emily Hudson, de King’s, una de las ponentes en el reciente evento, ha escrito con mucha claridad sobre si podemos considerar el CDL como una actividad razonable bajo la ley del Reino Unido o si tenemos que presionar para obtener una mayor claridad o mayores derechos. La opinión de la Dra. Hudson y de su coautor, Paul Wragg, es que https://nilq.qub.ac.uk/index.php/nilq/article/view/917hay suficiente margen de maniobra en las excepciones actuales de la ley de derechos de autor del Reino Unido para permitir el CDL con fines educativos y, con cierta acumulación de derechos, para la investigación.

Lo digital ofrece muchas oportunidades a las bibliotecas y beneficios a las personas a las que sirven. Tenemos que asegurarnos de aprovechar la oportunidad de la CDL y hacer realidad esos beneficios, y no permitir que nuestras actividades se vean limitadas como resultado de un cambio de formato y de unos marcos de derechos de autor obsoletos.