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Elige una sonrisa para mí de tu catálogo

Deseo de navidad

. para dominio público

Elige una sonrisa para mí de tu catálogo,
tan vasto y rico
tan cálido y brillante
tan lleno de luz
La noche más oscura.

Cuéntame una historia de tu biblioteca,
fiel a nuestros corazones,
fiel a nuestras vidas,
fiel a nuestras almas,
Pero no demasiado cierto.

Y déjame con tus mejores recuerdos
cuando nos separamos,
cuando hacemos clic,
cuando los nervios se debilitan
a través de largos días fríos.

William Coyne

Yo nunca he tenido en cuenta al lector

“Yo nunca he tenido en cuenta al lector, la prueba es que no los tuve. No los tuve durante mucho tiempo. De Pedro Páramo se editaron dos mil ejemplares, mil de los cuales los compré yo para regalar a los amigos. Los otros mil tardaron cuatro años en venderse. Luego sí, al cabo de los años, comenzaron las ediciones. Pero todo esto esto no tiene importancia. Yo no he podido vivir nunca de la literatura. Y me parece bien”.

Juan Rulfo

En las sociedades democráticas la biblioteca es uno de los templos del saber

«La biblioteca ha tenido como una de sus características su calidad de uso colectivo. En las sociedades democráticas la biblioteca es uno de los templos del saber. Un templo, pero no una iglesia. La diferencia es que el lector puede moverse en ella a su libre albedrío, tiene multitud de opciones. Puede encontrar un libro cuyo contenido lo domine, lo convierta en sectario de una idea, o aún de una ideología, pero encontrará tal vez otros que operen como antídoto para liberarlo de cualquier sumisión. Al entrar a ese recinto con muros cubiertos de libros el supuesto lector se interna en un espacio regido por una instancia libertaria. De repente, puede ocurrir que un lector, después de la impresión dejada por algunos libros inesperados, cambie de vida, de profesión, descubra la grisura que tiñe su vida actual e intente transformarse en otro individuo. En fin, en los estantes de una biblioteca están colocados millares de libros, para que muchas manos los tomen, las de los maestros, las de los alumnos y en algunas partes aun las de cualquier persona que así lo desee. La biblioteca debe ser un recinto ampliamente democrático, como son las que existen en todas las sedes del Instituto Cervantes.»

SERGIO PITOL
Fragmento del discurso de Sergio Pitol en la inauguración de la biblioteca del Instituto Cervantes de Sofía.

Los libros nos enseñan a comprender cosas de un modo mucho más profundo

Los libros nos enseñan a comprender cosas de un modo mucho más profundo que otras formas fáciles de información. En la actualidad no se trata de tener más información. Más que nunca, se trata de tener criterio, de saber elegir qué es relevante. Hoy se trata de saber descartar la información superflua y de adquirir un buen conocimiento.

JORDI NADAL
Libroterapia: Leer es vida

Quienes odian los libros también odian la vida

«El libro realiza una multitud de tareas, algunas soberbias, otras deplorables; distribuye conocimientos y miserias, ilumina y engaña, libera y manipula, enaltece y rebaja, crea o cancela opciones de vida. Sin él, evidentemente, ninguna cultura sería posible. Desaparecería la historia y nuestro futuro se cubriría de nubarrones siniestros. Quienes odian los libros también odian la vida. Por imponentes que sean los escritos del odio, en su mayoría la letra impresa hace inclinar la balanza hacia la luz y la generosidad. Don Quijote triunfará siempre sobre Mein Kampf. En cuanto a las humanidades y las ciencias, los libros seguirán siendo su espacio ideal, sus columnas de apoyo».

SERGIO PITOL
El mago de Viena

La palabra libro está muy cercana a la palabra libre

«La palabra libro está muy cercana a la palabra libre; solo la letra final las distancia: la o de libro y la e de libre. No sé si ambos vocablos vienen del latín liber («libro»), pero lo cierto es que se complementan perfectamente; el libro es uno de los instrumentos creados por el hombre para hacernos libres.

Libres de la ignorancia y de la ignominia, libres también de los demonios, de los tiranos, de fiebres milenaristas y turbios legionarios, del oprobio, de la trivialidad, de la pequeñez. El libro afirma la libertad, muestra opciones y caminos distintos, establece la individualidad y al mismo tiempo fortalece a la sociedad y exalta la imaginación.»

SERGIO PITOL
Fragmento del discurso del escritor Sergio Pitol en la inauguración de la biblioteca del Instituto Cervantes de Sofía.

Huronear en bibliotecas y librerías

Solamente hay una manera de leer, que es huronear en bibliotecas y librerías, tomar libros que llamen la atención, leyendo solamente esos, echándolos a un lado cuando aburren, saltándose las partes pesadas y nunca, absolutamente nunca, leer algo por sentido del deber o porque forme parte de una moda o de un movimiento. Recuerde que el libro que le aburre cuando tiene veinte o treinta años, le abrirá perspectivas cuando llegue a los cuarenta o a los cincuenta años, o viceversa. No lea un libro que no sea para usted el momento oportuno […]. Debe saber, por encima de todo, que el hecho de que tenga que pasarse un año o dos con un libro o un autor significa que usted ha sido mal instruido, que usted debía haber sido educado para leer a su manera, de una preferencia a otra; debiera haber aprendido a seguir su propio sentimiento, intuitivamente, acerca de lo que necesita y no la manera como debe citarse a los otros.

Doris Lessing en la nueva farola de Calle del Orco…

Todo relato de lector conlleva así una mención

“A veces incluso una sola frase, que se lleva en un cuaderno o en la memoria, o incluso olvidada, hace el mundo más inteligible. Una sola frase que choca con aquello que estaba como detenido en la imagen para restituirle vida”.

[…] Todo relato de lector conlleva así una mención de los trozos que este ha tomado para edificar su casa, que han permitido nuevos usos, nuevas interpretaciones, transposiciones a menudo insólitas”.

Michele Petit.
Lecturas: del espacio íntimo al espacio público.

La cita trata de reproducir en la escritura una pasión por la lectura

“¿Qué hace que, mientras leo, me detenga, que me asombre determinada frase y no otra? ¿Y qué provoca en mí ese tropiezo? Desencadena todo el procedimiento de la cita, Pero ¿qué es lo que, previamente, ha provocado ese tropiezo? Muy anterior a la cita, más profunda y más oscura, es la invitación: un pequeño flechazo totalmente arbitrario, totalmente contingente e imaginario. […] La invitación tiene que ver con mi deseo y el objeto concreto que extraigo del texto con el fin de conservarlo como recuerdo de una pasión (la pasión de la invitación)…

La invitación es, para la lectura, una figura iniciática: sin ella tal vez sea posible la lectura, pero sin duda no hay placer; sin invitación sólo hay lectura del significado, pero no de la pasión.

[…] La cita trata de reproducir en la escritura una pasión por la lectura, volver a encontrar el repentino fulgor de la invitación, ya que es precisamente la lectura, invitadora y excitante, la que produce la cita. La cita repite, hace que se recuerde la lectura en la escritura: porque en realidad lectura y escritura no son más que una y la misma cosa, la práctica del texto, que es la práctica del papel. La cita es la forma original de todas las prácticas del papel, el recortar y pegar, y esto es un juego de niños”.

Antoine Compagnon.
La segunda mano o el trabajo de la cita.