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Los Washington Capitals se convierten en el primer equipo de la Liga Nacional de Hockey en instalar una pequeña biblioteca libre

«Washington Capitals Become First NHL Team to Launch Free Little Library». Text.Article. FOX 5 DC, 9 de enero de 2023. https://www.fox5dc.com/news/washington-capitals-become-first-nhl-team-to-launch-free-little-library.

Los Washington Capitals son un equipo profesional de hockey sobre hielo con sede en Washington, D.C. El equipo compite en la Liga Nacional de Hockey como miembro de la División Metropolitana de la Conferencia Este, y es propiedad de Monumental Sports & Entertainment, presidido por Ted Leonsis.

Los Washington Capitals han puesto en marcha en el vestíbulo del MedStar Capitals Iceplex (MCI) de Arlington una caja para compartir libros de la Pequeña Biblioteca Libre con varios títulos de hockey, así como libros identificados por algunos jugadores de los Capitals como de lectura reciente o favoritos.

También incluye títulos escritos por antiguos alumnos de los Capitals. Como parte del programa Caps in School de la organización, la biblioteca incluye libros para todas las edades.

Primera Pequeña Biblioteca Libre en Latinoamérica: Tambo Libro

Quinde Cordero, Marlene. Tambo libro: pequeñas Bibliotecas Libres en Ecuador. Mi Biblioteca, vol. 18, n. 70 (2022)

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Hoy día 27 de diciembre de 2020 se ha inaugurado la primera biblioteca libre en Latinoamérica. Un proyecto ideado por Marlene Quinde Cordero, instalado en el Centro de Tratamiento de Adicciones CETAD LOREM, en Cuenca (Ecuador).

Tambo Libro, busca facilitar el acceso al libro y a la lectura a los usuarios, permitiendo además establecer relaciones sociales entre sí, creando de esta manera redes de apoyo que les ayuden en su proceso de recuperación.

Estas casitas siempre estarán provistas de libros, ya sea por intercambio de libros entre los usuarios, o entre familiares que las visitan, así como también mediante donaciones de autores, personas naturales, además se gestionarán donaciones desde la Casa de la Cultura y la Dirección Municipal de Cultura de Cuenca – Ecuador.

En el acto han intervenido Julio Alonso Arévalo, que ha hecho una introducción teórica sobre qué son y qué importancia tienen las pequeñas bibliotecas libres. El doctor Dayron Calvo Saborit, Director administrativo de CETAD LOREM, que ha hablado sobre la importancia de la lectura en una Institución de este tipo. Marlene Quinde Cordero, que ha presentado el objetivo de su proyecto Tambo libro: Pequeñas Bibliotecas Libres para este entorno y el psicólogo clínico Santiago Heredia Andrade, Director Técnico del Centro que expresó la importancia que tiene a nivel emocional la lectura en los pacientes.

Tambo libro: pequeñas Bibliotecas Libres en Ecuador

Quinde Cordero, Marlene. Tambo libro: pequeñas Bibliotecas Libres en Ecuador. Mi Biblioteca, vol. 18, n. 70 (2022)

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La misión del movimiento Little Free Library es promover la alfabetización y el amor por la lectura mediante la construcción de pequeñas bibliotecas ciudadanas para el intercambio de libros gratis en todo el mundo. Una pequeña biblioteca libre es una caja de madera hecha con materiales reciclados pintados de vistosos colores que se coloca en un lugar de paso y sirve como punto de intercambio de libros, y como un espacio de encuentro para las personas que no solo comparten libros de manera altruista, sino que también desarrollan un sentido de comunidad entre sus vecinos. Veamos cómo funcionan estas peculiares bibliotecas en Ecuador.

Es importante destacar que la denominación Tambo elegida para designar este nuevo
servicio de la biblioteca, tiene su origen en un vocablo local utilizado en el imperio inca; un tambo, palabra que proviene del quechua tanpu, significa alojamiento temporal; se trataba de un recinto situado al lado de un camino importante usado por personal estatal itinerante, que servía como albergue y como centro de acopio para fines administrativos y militares. Además de servir de refugio, se sabe que los tambos eran centros de almacenamiento de alimentos, lana, leña u otros materiales básicos para el sustento. De este modo en épocas de penurias climáticas o desastres naturales los tambos proveían de algunos insumos a la población de las aldeas más cercanas

El proyecto “Tambo libro: Pequeñas Bibliotecas Libres”, será precisamente un almacén de libros para el libre intercambio, situado al lado de un camino, en el que los transeúntes se alimentarán de la lectura y socializarán con otras personas en los casos que la gente desee leer in situ; es por ello que previamente estamos realizando un análisis de los espacios más transitados y acogedores para ubicar allí estas pequeñas casas de los libros

Intercambios de libros a través de Pequeñas Bibliotecas Libres

Mckenna-Foster, A., & Roseen, H. (2022). What’s in a book exchange: Examining contents in relation to steward intentions, geography, and public library collectionsJournal of Librarianship and Information Science0(0). https://doi.org/10.1177/09610006221124336

En la última década, los intercambios de libros, sobre todo los registrados en la red Little Free Library®, han atraído el interés de investigadores y medios de comunicación. Se sabe muy poco sobre los tipos de libros disponibles en estos intercambios de libros y cómo se comparan sus colecciones con las de las bibliotecas públicas. Para subsanar esta carencia, se seleccionaron una muestra aleatoria de 42 pequeñas bibliotecas gratuitas en ocho barrios de Seattle para inventariar su contenido. Además de entrevistar a los administradores sobre sus prácticas de abastecimiento y retirada de libros.

Los resultados ponen de relieve que la mayoría de los libros disponibles en las Pequeñas Bibliotecas Libres son libros infantiles, de misterio, de suspense, de autoayuda/salud y de ciencia ficción/fantasía publicados en los últimos 10-30 años. Los barrios de la muestra variaban en las medidas de diversidad socioeconómica y racial, pero no había diferencias significativas en los contenidos en relación con esas medidas. También se comparó el inventario con las colecciones de las sucursales de las bibliotecas públicas cercanas y se descubrió que las Pequeñas Bibliotecas Libres ofrecen un escenario de selección complementario más que competitivo: los libros en estas instalaciones son generalmente más antiguos, con una menor proporción de libros infantiles y una mayor proporción de libros de ficción.

La colmena de las letras: las pequeñas bibliotecas libres de Taramundi en Asturias

La Colmena de las Letras». es una iniciativa puesta en marcha el pasado 9 de septiembre por el Concejo de Taramundi por el escritor José María Cotarelo, hijo predilecto del municipio. Proyecto que sigue el espíritu de las pequeñas bibliotecas libres nacidas en Estados Unidos

El alcalde de Taramundi (Asturias), Eduardo Lastra, y el escritor local José María Cotarelo, hijo predilecto del concejo, presentarán el proyecto de dinamización cultural y sensibilización medioambiental ‘La colmena de las Letras’. El próximo viernes, a mediodía, en el salón de plenos del Ayuntamiento. El proyecto tiene como objetivo fundamental acercar la cultura y la lectura a los pueblos, fomentando la interacción social. Las colmenas de las letras’ son colmenas adaptadas como mini-bibliotecas que se ubicarán en diferentes espacios del concejo, serán móviles y podrán ser utilizadas por cualquier persona.

Los libros en préstamo son libros tanto aportados por el Ayuntamiento de Taramundi, como donados por particulares que deseen dar otra vida a libros para ellos ya en desuso y que de esta manera se incorporan de nuevo al circuito de la lectura.

El fondo de las colmenas incluye tanto lectura infantil como para adultos; narrativa, poesía, ensayo, historia…. Libros de temática muy variada para llegar a la mayor cantidad de lectores y lectoras.

El programa funciona de manera muy sencilla. Los vecinos encontraran colmenas en desuso en pueblos y aldeas del concejo de Taramundi. Bastará con abrirlas, elegir libro, leerlo y devolverlo en la misma colmena u otra distinta. También se podrán depositar aquellos libros que ya hemos leído y que pueden ayudar a otras personas. Proyecto que sigue el espíritu de las pequeñas bibliotecas libres nacidas en Estados Unidos

La idea de compartir libros libremente en pequeñas en cajas que imitan casas de hadas de vistosos materiales reciclados en los patios delanteros y a los patios de las escuelas, nació en Wisconsin hace 10 años, se ha convertido en una revolución en el intercambio de libros con más de 80.000 lugares de más de 90 países en los que los vecinos comparten libros libremente. El primero la colocó Todd Bol en Hudson en un poste frente a la casa de Todd Bol en Hudson, Wisconsin, hace 10 años. La escuela en miniatura que Bol construyó tenía libros gratuitos que cualquiera podía disfrutar. La idea era  homenajear a su padre, que era maestro y que siempre tuvo gran amor por animar a leer a sus alumnos. 

La Universidad de Minesota inaugura espacios de Pequeñas Bibliotecas Libres

Goldy la mascota, la bibliotecaria de la Universidad y decana de las bibliotecas, Lisa German, y Amelious Whyte Jr., vicedecano de Diversidad, Equidad e Inclusión y Participación Pública inauguraron las pequeñas bibliotecas libres

Goldy Little Free Libraries

Universitaria de Minesota, 2022

Recientemente la biblioteca Universitaria de Minesota ha instalado pequeñas bibliotecas gratuitas de color granate y dorado cerca del Centro Rarig en la ribera oeste, el West Bank, the St. Paul Student Center, y Robert J. Jones Urban Research Outreach-Engagement Center (UROC). También se instalará una en la orilla este, cerca de la rampa de la calle 4, a finales de este verano.

Las Pequeñas Bibliotecas Gratuitas pretenden ayudar a involucrar a la comunidad universitaria y fomentar la lectura. El proyecto ha sido dirigido por University Relations junto con socios de todo el campus. Los beneficios de la lectura incluyen la reducción del estrés, la mejora del vocabulario y una mente más aguda. Los estudios demuestran que leer antes de acostarse puede mejorar el sueño. La lectura también se ha relacionado con el aumento de la empatía.

Las Pequeñas Bibliotecas Gratuitas fueron construidas por University Construction y la tienda de letreros de la Universidad, mientras que los libros fueron donados por el personal de las Bibliotecas Universitarias y los miembros de los Amigos de las Bibliotecas de la Universidad de Minnesota. El personal de la UROC está utilizando las pequeñas bibliotecas gratuitas para atraer a la comunidad del norte de Minneapolis.

Pequeñas Bibliotecas Libres. Planeta Biblioteca 2022/07/11.

Pequeñas Bibliotecas Libres

Planeta Biblioteca 2022/07/11.

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Una pequeña biblioteca libre es una caja de madera hecha con materiales reciclados pintados de vistosos colores que se coloca en un lugar de paso y sirve como punto de intercambio de libros, y como punto de encuentro para las personas que no sólo comparten libros de manera altruista, si no que también desarrollan un sentido de comunidad entre sus vecinos. Se trata de bibliotecas sin bibliotecarios, en las que la gente sin más pone los libros que ya leyó, y que quiere que otros lean, si ningún tipo de registro, ni de transacción, simplemente igual que alguien deja un libro, otro al que le interesa lo coge sin más. La propuesta fue idea de Todd Bol en 2009 después de colocar una de las cajas en su propio jardín para homenajear a su madre, que era maestra y que siempre tuvo gran amor por animar a leer a sus alumnos. Una década después, la organización celebra que en el mundo ya hay instaladas oficialmente más de 100.000 Pequeñas Bibliotecas Libres.  

Pequeñas bibliotecas libres: creando un sentido del lugar, un patio delantero a la vez

Little Free Libraries: Creating a Sense of Place One Front Yard at a Time. The project public spaces, 2015

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Juanita Metzger, coorganizadora de las Little Libraries of Kitchener Waterloo (LLKW) muestra cómo una pequeña caja de madera llena de libros y colocada cerca de las aceras, paradas de transporte, guarderías y escuelas crea un fuerte sentido de lugar en un barrio o ciudad.

Inspirada por el movimiento global que comenzó en Hudson, Wisconsin, en 2009, LLKW creció a partir de un espíritu similar de «hazlo tú mismo» y de varios residentes de Kitchener interesados en promover la alfabetización y la lectura al mismo tiempo que construyen una comunidad. Estos son algunos de los principios clave de creación de espacios que ayudaron a LLKW a crear un movimiento de Pequeñas Bibliotecas Libres en esta región:

  1. Los proyectos son organizados y mantenidos por miembros de la comunidad. Cuando los organizadores Tom Nagy y Dave Kellar construyeron e instalaron sus propias Pequeñas Bibliotecas, recibieron tan buenos comentarios que supieron que valía la pena ampliar la idea más allá de sus propios patios. Un grupo de Facebook corrió rápidamente la voz, y muchas personas querían construir una pequeña biblioteca pero pensaban que no tenían los materiales, el equipo o las habilidades adecuadas. Fue entonces cuando Nagy y Kellar empezaron a organizar «construcciones comunitarias», en las que la gente se reúne en parques locales para compartir herramientas y orientación y construir sus propias Pequeñas Bibliotecas con la ayuda de un kit prediseñado (diseñado por Dave Kellar).
  2. Crear y alimentar asociaciones continuas. LLKW empezó a despegar realmente cuando Nagy recibió una subvención de 1.000 dólares de la KW Awesome Foundation, que hizo posible la compra a gran escala de herramientas y materiales compartidos. La asociación más duradera del proyecto hasta la fecha es con una empresa local de reformas y construcción, Menno S. Martin, que desde entonces ha cortado más de 200 kits fáciles de montar basados en los diseños de Kellar y los ha puesto a disposición de las construcciones comunitarias.
  3. Conseguir apoyo político involucrando a los dirigentes municipales. Desde el principio, los organizadores de LLKW se esforzaron por conectar con el personal municipal para asegurarse de que no hubiera obstáculos para fomentar la participación cívica. Los organizadores de la LLKW utilizaron el sitio web local para compartir información sobre la ley y la seguridad para la instalación de una pequeña biblioteca, lo que tranquilizó al personal de la ciudad, ya que los proyectos animaban a la gente a trabajar dentro de los parámetros municipales existentes.
  4. Apoyar una agenda pública más amplia. Las Pequeñas Bibliotecas promueven la lectura, la alfabetización y el compromiso del vecindario, tres cosas que son importantes para la salud, la vitalidad y la calidad de vida de cualquier comunidad. La gente dice que se siente más inclinada a coger un libro cuando pasa por delante de una Pequeña Biblioteca, tanto por curiosidad como por comodidad. Algunos bibliotecarios de acera dicen que han conocido a más vecinos desde que tienen una pequeña biblioteca en su patio delantero: se convierte en una invitación para que la gente se conecte y establezca vínculos en torno a los libros y más.
  5. Animar y celebrar. Tengo una pequeña biblioteca en mi jardín delantero, justo al lado de la acera. Está cubierta de citas sobre los libros y la lectura que he obtenido de mis amigos. Hace poco, organicé una pequeña biblioteca en la que un artista local sustituyó los libros por una obra de arte original durante una noche. Se convirtió en una velada mágica en la que vecinos y artistas locales se asomaron a una pequeña caja blanca en el patio delantero para ver la obra creada por el artista Greg Kirch.

«Toma lo que necesites, deja lo que puedas» la pequeña biblioteca libre convertida en despensa para la comunidad más vulnerable

La despensa “Toma lo que necesites, deja lo que puedas”, está instalada en Hull Street. Una «pequeña despensa gratis» provocada por la situación socioeconomica dejada por la pandemia de coronavirus se ha unido a la «pequeña biblioteca gratuita» en Hull Street.

Los vecinos instalaron la despensa «toma lo que necesites, deja lo que puedas», llena de comida y otras necesidades, junto a la biblioteca comunitaria en Hull Street entre Rockaway Ave y Mother Gaston Boulevard en Halloween.

Se produce varios meses después de que la pandemia de coronavirus provocara la idea de Julien Zeitouni, quien había creado la biblioteca comunitaria hace dos años.

«Escuché de Little Free Pantries al comienzo de COVID como una forma para que los vecinos se ayuden entre sí», dijo Zeitouni «No podía permitirme comprar una caja de Little Free Library, pero vi en línea que la caja de periódicos había sido utilizada por personas».

Después de buscar durante un par de meses, Zeitouni dijo que pudo encontrar una caja de periódicos en desuso, que. limpió, pintó y agregó estantes y carteles.

Las despensas son un medio de apoyo comunitario dirigido por los vecinos en medio de la crisis del coronavirus, que ha disparado el número de neoyorquinos con inseguridad alimentaria y de todos los estadounidenses en millones.

También han aparecido refrigeradores comunitarios y otra biblioteca de este tipo en Lexington Avenue en Bed-Stuy y en Bushwick

Los autores de Colorado promocionan sus libros a través de las pequeñas bibliotecas libres

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Los miembros y escritores de la Liga de Autores de Colorado, Harper McDavid, izquierda, y Melissa Payne entregan copias de sus libros en Little Free Library en Taos Road en Indian Hills. (Foto)

La Liga de Autores de Colorado terminará su primer Book Bomb Week (Bombardeo de libros), un esfuerzo en el que los autores publicados de Colorado donaron copias de sus libros a Little Free Libraries en sus lugares de origen.

El programa fue presentado por la copresidenta de la liga, Lisa Reinicke, quien vio la oportunidad de ayudar a las comunidades, lectores y autores a través de Little Free Libraries, una asociación sin fines de lucro en todo el mundo.

“Quería involucrar a los autores de Colorado en sus comunidades y llevar sus libros a las Little Free Libraries. Además, la gente está leyendo más… así que el objetivo es, si disfrutas del libro, cuéntaselo a un amigo o considera comprarlo ”, dijo Reinicke.

En este momento, las ventas de libros físicos no están exactamente en su punto álgido, por lo que este proyecto ayudará a los autores a obtener visibilidad y a los lectores a obtener un libro gratis.  Así, más de dos docenas de autores de Colorado ya han depositado sus obras en las casitas de madera para compartir libros, cuyo registro oficial en Little Free Library cuesta alrededor de 40 dólares. Registrarse en la organización supone la entrega de una placa de identificación y un lugar en el mapa localizador global en littlefreelibrary.org/ourmap, así como también conecta a los administradores (como se llama a los propietarios individuales, todos voluntarios) con los recursos.

No importa cuán exitoso sea, el proyecto no generará dinero para los escritores o editores, y depende de las donaciones de individuos y editoriales. Pero para muchos autores, simplemente ser leído y apreciado es un regalo en este momento.

Si bien la distribución solo asciende a uno o dos libros por día, por autor, el programa ya está mostrando resultados. El primer libro que donó McDavid contenía un marcapáginas con su información de contacto. En cuestión de horas, alguien le contactó para preguntarle si podían conseguir copias de su novela “Zapata” para un club de lectura.

Fundada hace 11 años, la red Little Free Library nació cuando Todd Bol construyó una biblioteca a partir de una vieja pajarera en honor a su madre, una maestra apasionada por transmitir la pasión por la lectura entre los niños. Colocándo en su patio delantero, una pequeña biblioteca para uso comunitario. En la actualidad, existen pequeñas bibliotecas gratuitas en los 50 estados de EE. UU. Y en 108 países. La organización sin fines de lucro celebró la instalación de su Little Free Library número 100.000 en Houston en marzo.

El número total de visitas a Little Free Libraries ha mostrado un gran aumento en su uso desde mediados de marzo con el cierre de las bibliotecas y librerías durante el estado de alarma, con unlalance de muchos más libros leídos de los que regresan respondiendo a la situacion de pandemia. Las pequeñas bibliotecas libres ocupan un lugar único en sus comunidades. Incluso, la gente durante el COVID-19 las ha estado (abasteciendo) con alimentos, máscaras faciales y artículos de aseo personal, además de libros. Se han convertido en pequeñas balizas para el compromiso con la comunidad.