La colmena de las letras: las pequeñas bibliotecas libres de Taramundi en Asturias

La Colmena de las Letras». es una iniciativa puesta en marcha el pasado 9 de septiembre por el Concejo de Taramundi por el escritor José María Cotarelo, hijo predilecto del municipio. Proyecto que sigue el espíritu de las pequeñas bibliotecas libres nacidas en Estados Unidos

El alcalde de Taramundi (Asturias), Eduardo Lastra, y el escritor local José María Cotarelo, hijo predilecto del concejo, presentarán el proyecto de dinamización cultural y sensibilización medioambiental ‘La colmena de las Letras’. El próximo viernes, a mediodía, en el salón de plenos del Ayuntamiento. El proyecto tiene como objetivo fundamental acercar la cultura y la lectura a los pueblos, fomentando la interacción social. Las colmenas de las letras’ son colmenas adaptadas como mini-bibliotecas que se ubicarán en diferentes espacios del concejo, serán móviles y podrán ser utilizadas por cualquier persona.

Los libros en préstamo son libros tanto aportados por el Ayuntamiento de Taramundi, como donados por particulares que deseen dar otra vida a libros para ellos ya en desuso y que de esta manera se incorporan de nuevo al circuito de la lectura.

El fondo de las colmenas incluye tanto lectura infantil como para adultos; narrativa, poesía, ensayo, historia…. Libros de temática muy variada para llegar a la mayor cantidad de lectores y lectoras.

El programa funciona de manera muy sencilla. Los vecinos encontraran colmenas en desuso en pueblos y aldeas del concejo de Taramundi. Bastará con abrirlas, elegir libro, leerlo y devolverlo en la misma colmena u otra distinta. También se podrán depositar aquellos libros que ya hemos leído y que pueden ayudar a otras personas. Proyecto que sigue el espíritu de las pequeñas bibliotecas libres nacidas en Estados Unidos

La idea de compartir libros libremente en pequeñas en cajas que imitan casas de hadas de vistosos materiales reciclados en los patios delanteros y a los patios de las escuelas, nació en Wisconsin hace 10 años, se ha convertido en una revolución en el intercambio de libros con más de 80.000 lugares de más de 90 países en los que los vecinos comparten libros libremente. El primero la colocó Todd Bol en Hudson en un poste frente a la casa de Todd Bol en Hudson, Wisconsin, hace 10 años. La escuela en miniatura que Bol construyó tenía libros gratuitos que cualquiera podía disfrutar. La idea era  homenajear a su padre, que era maestro y que siempre tuvo gran amor por animar a leer a sus alumnos.