
“La mera existencia de bibliotecas constituye la mejor prueba de que aún podemos tener esperanza en el futuro de la humanidad”
Tomas S Eliot

“La mera existencia de bibliotecas constituye la mejor prueba de que aún podemos tener esperanza en el futuro de la humanidad”
Tomas S Eliot

Harper, Corey A., y Paul Groth. 2025. “The Librarian Skillset and the Needs of Artificial Intelligence.” Cataloging & Classification Quarterly. https://doi.org/10.1080/01639374.2025.2539787
En un contexto donde nuevos roles emergen en la industria, la academia y el gobierno —como los de gestión responsable de IA, ingeniería de sistemas de IA, entre otros— existe una sorprendente alineación entre lo que históricamente ha sido la formación bibliotecaria y lo que demanda el ecosistema tecnológico actual.
El artículo destaca que competencias centrales del bibliotecariado —como la organización de la información, la elaboración de documentación, la evaluación del impacto social y el trabajo colaborativo con comunidades de usuarios y desarrolladores— son altamente relevantes en el entorno de desarrollo de IA. Estas capacidades permiten, entre otras cosas, que los sistemas de IA sean más transparentes, éticos y contextualizados.
A fin de hacer tangible esta correspondencia, los autores realizan un mapeo estructurado entre las competencias definidas por la American Library Association (ALA) y los planes de estudio de Biblioteconomía e Información y las competencias requeridas por los roles emergentes en IA. Este ejercicio identificó cinco áreas clave de alineación: (1) IA responsable, (2) justicia social, (3) ingeniería de datos, (4) evaluación, y (5) trabajo con comunidades.
Finalmente, el artículo subraya que el perfil bibliotecario —tradicionalmente vinculado a la gestión del conocimiento, la ética y el acceso equitativo a la información— tiene un potencial significativo para influir en el desarrollo y la supervisión de sistemas de IA. En particular, aporta una perspectiva orientada a la equidad, la transparencia y la inclusión, que resulta fundamental en la gobernanza de tecnologías emergentes.

«La mayor parte de cualquier biblioteca no es más que el registro de semejantes momentos efímeros en las vidas de hombres, mujeres y burros. Toda literatura, cuando envejece, tiene su pila de desperdicios, su registro de momentos desvanecidos y vidas olvidadas contadas con acentos débiles y entrecortados que han perecido. Pero si nos abandonamos al placer de leer desperdicios quedaremos sorprendidos, es más, sobrecogidos por las reliquias de vida humana que se han desechado para que se pudran.»
VIRGINIA WOOLF
El lector común (1925)

EveryLibrary. «Distracted Minds: The Modern-Day Epidemic and How Libraries Are Helping.» EveryLibrary, 1 de diciembre de 2023. https://action.everylibrary.org/distracted_minds_the_modern_day_epidemic_and_how_libraries_are_helping.
Se aborda el fenómeno de la disminución de la capacidad de concentración en la sociedad actual, comparando la atención humana con la de un pez dorado. Se destaca cómo la cultura contemporánea, caracterizada por la gratificación instantánea y el entretenimiento rápido, ha contribuido a esta epidemia de distracción. Además, se menciona que la prevalencia de la tecnología, los videos de internet de formato corto y las redes sociales han empeorado la situación, resultando en una disminución drástica del tiempo de atención promedio humano en los últimos años.
El impacto final de la distracción epidémica es que las personas ya no tienen tiempo para hacer las cosas que les encantan. Y cuando lo hacen, a menudo les falta energía. Después de meses o incluso años de seguir el ritmo al que se nos anima a trabajar, nos sentimos agotados y agotados, lo que afecta no solo nuestra capacidad de atención, sino también nuestra capacidad de asimilar y apreciar las pequeñas cosas de la vida.
Aunque muchas personas optan por maldecir a los teléfonos inteligentes y olvidarse del asunto, minimizan la realidad del problema y, en última instancia, dificultan enormemente su verdadera solución. El auge de los teléfonos inteligentes es un factor importante, sí, pero también es un síntoma en sí mismo.
En esencia, el problema radica en un cambio cultural en el que la velocidad se valora por encima de todo. Se te anima a hacer todo lo posible en el trabajo. Luego, al llegar a casa estás cansado, así que preparas una comida rápida. Después, puedes sentirte demasiado agotado para dedicarte a aficiones complejas, así que, en su lugar, te limitas a navegar por tus redes sociales hasta la hora de dormir.
Entonces, ¿qué podemos hacer para remediar el problema? Como ocurre con muchos problemas similares, la solución es mucho más sencilla de lo que cabría esperar, y las bibliotecas de nuestras comunidades desempeñan un papel fundamental.
Para contrarrestar este problema, el artículo propone una solución sencilla: la práctica de la atención plena o mindfulness. Las bibliotecas desempeñan un papel fundamental en este proceso, ofreciendo programas y recursos que ayudan a las personas a cultivar la calma y mejorar su concentración. Por ejemplo, la Biblioteca del Condado de Los Ángeles organiza talleres de mindfulness para visitantes de todas las edades, enseñando a las personas a desconectarse de los factores estresantes y distracciones de la vida cotidiana. Además, las bibliotecas sirven como espacios ideales para practicar estas habilidades, al albergar eventos comunitarios que permiten a los visitantes desacelerar, conocer a nuevos miembros de la comunidad y disfrutar de la presencia de los demás.

Ontario Council of University Libraries (OCUL). 2025. New Survey Report Shows How Library Workers Use AI. Publicado el 19 de agosto de 2025.
Se exploran las percepciones, experiencias y necesidades de formación de los trabajadores de bibliotecas universitarias de Ontario en relación con la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático.
El estudio se desarrolló entre el 14 y el 30 de mayo de 2025 mediante un cuestionario cualitativo distribuido a través de canales de comunicación de OCUL y Scholars Portal. La encuesta recibió 247 respuestas válidas, lo que representa aproximadamente un 8 % del personal de las bibliotecas miembros.

Los resultados muestran un panorama mixto: el 51 % de los encuestados declaró sentirse extremadamente o moderadamente familiarizado con la IA, aunque solo un 16 % la utiliza más allá de herramientas populares como ChatGPT o Microsoft Copilot. Además, un 28 % de los participantes afirmó no emplear ninguna herramienta de IA, en muchos casos manifestando actitudes críticas o preocupaciones sobre su madurez tecnológica, los costos y el posible impacto en los puestos de trabajo. Por otro lado, quienes sí integran la IA en su labor la emplean para tareas administrativas, análisis de datos, comunicación estratégica, mejora de metadatos, programación y apoyo a la investigación de usuarios. Entre las herramientas citadas, además de ChatGPT y Copilot, destacan Gemini, Scopus AI, Web of Science AI, Perplexity y Github Copilot.
El informe también recoge una fuerte demanda de desarrollo profesional. Los participantes señalaron intereses en áreas como prompt engineering, evaluación de herramientas, ética y privacidad, integración en flujos de investigación, generación de metadatos y aplicaciones pedagógicas. Sin embargo, emergieron dos grandes obstáculos: el tiempo y la capacidad. Muchos trabajadores expresaron la dificultad de mantenerse actualizados en un campo en rápida evolución, así como la tensión entre los beneficios potenciales de la IA y la carga laboral existente.
Entre las recomendaciones, el informe sugiere crear un repositorio compartido de recursos y guías, garantizar tiempo y financiación para la capacitación, establecer grupos de trabajo para evaluar herramientas específicas, redactar lineamientos sobre el uso ético de la IA y promover casos de uso que muestren cómo la tecnología puede complementar —y no sustituir— el trabajo humano. Finalmente, plantea la necesidad de estudios más profundos y de seguimiento, incluyendo grupos focales y programas de capacitación, para dar forma a una estrategia más sólida de incorporación de la IA en las bibliotecas universitarias de Ontario.

Penn State University Libraries. Sensory-Friendly Libraries. https://sites.psu.edu/sensoryfriendlylibraries/
El proyecto de Bibliotecas Sensibles al Estímulo de la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State) busca crear espacios inclusivos que favorezcan el bienestar y el rendimiento académico de estudiantes neurodivergentes y aquellos con necesidades sensoriales específicas.
Su objetivo es transformar las bibliotecas en entornos donde todos los estudiantes puedan regular el flujo de información del entorno para optimizar su procesamiento cognitivo y bienestar. Además de las salas sensoriales físicas, el proyecto ha desarrollado una Sala Sensorial Virtual que ofrece herramientas digitales para ayudar a los estudiantes a gestionar la sobrecarga sensorial, aliviar el estrés y mejorar la concentración
Las bibliotecas participantes han implementado salas sensoriales equipadas con mobiliario y tecnología diseñados para generar experiencias relajantes. Estas salas incluyen elementos como máquinas de ruido blanco, tubos burbujeantes, lámparas de relajación, juguetes de fidget, sillas de meditación y mantas con peso. Estas instalaciones permiten a los estudiantes tomar descansos breves entre sesiones de estudio o incluso estudiar durante períodos prolongados en un entorno que favorezca su concentración. Además, se han incorporado asientos flexibles y adaptables, tecnología multisensorial y recursos sobre técnicas de autocontrol para crear un ambiente de aprendizaje inclusivo
El proyecto también ha sido reconocido por su enfoque innovador y su impacto positivo en la comunidad universitaria. Por ejemplo, ha sido seleccionado como un modelo ejemplar en el informe Horizon Report 2024, destacando su contribución a la inclusión y el bienestar estudiantil. Además, se han realizado investigaciones estudiantiles que han evaluado los efectos de las salas sensoriales en la vida estudiantil, proporcionando datos valiosos para el desarrollo continuo de estas iniciativas .
Para apoyar a otras bibliotecas interesadas en implementar espacios sensoriales, el proyecto ofrece un kit de herramientas que incluye elementos como señalización inclusiva, listas de equipos recomendados y estrategias para organizar y gestionar estos espacios. Este recurso está diseñado para facilitar la creación de entornos sensorialmente amigables en otras instituciones educativas.
En resumen, el proyecto de Bibliotecas Sensibles al Estímulo de Penn State representa un esfuerzo significativo para crear espacios de aprendizaje inclusivos que apoyen el bienestar y el éxito académico de todos los estudiantes, especialmente aquellos con necesidades sensoriales específicas. A través de la implementación de salas sensoriales físicas y virtuales, el proyecto promueve una cultura de apoyo y pertenencia en la comunidad universitaria
Baffigo, Carlos. “The Cost of Neglect: How Poor Library Facilities Undermine Public Trust and Community Impact.” LinkedIn, 3 de julio de 2025. https://www.linkedin.com/pulse/cost-neglect-how-poor-library-facilities-undermine-public-baffigo-zhctc/
Se analiza cómo la falta de inversión en la infraestructura de las bibliotecas públicas afecta directamente a su reputación, a su impacto social y a la confianza ciudadana. Aunque estas instituciones cumplen un papel esencial como centros de equidad, educación y vida cívica, el deterioro físico de los edificios transmite un mensaje contradictorio: se apuesta por la innovación tecnológica y los programas, pero se descuida el espacio que los alberga.
Uno de los efectos más inmediatos de este abandono es la disminución en la circulación y la asistencia. Cuando los edificios están mal iluminados, poco ventilados o con servicios deteriorados, los usuarios dejan de acudir, independientemente de la calidad de las actividades ofrecidas. En contraste, está comprobado que las renovaciones y modernizaciones generan incrementos notables en el uso y la participación comunitaria.
Otro aspecto clave es la seguridad. Instalaciones con cerraduras dañadas, sistemas de vigilancia ineficientes o iluminación deficiente se vuelven más vulnerables al vandalismo y al uso indebido. Esto no solo pone en riesgo a los empleados y usuarios, sino que deteriora la percepción de la biblioteca como un espacio seguro, alejando a familias, estudiantes y personas mayores.
La reducción en las métricas de uso tiene consecuencias presupuestarias. Menos visitantes y préstamos suelen interpretarse erróneamente como falta de interés comunitario, lo que deriva en recortes de financiación. Además, los problemas menores de mantenimiento se transforman con el tiempo en costosas reparaciones de capital, agravando la carga financiera y desviando recursos de programas y servicios.
El deterioro también afecta la imagen pública de la biblioteca. Un edificio descuidado comunica desinterés institucional y debilita el prestigio de la biblioteca en comparación con el acceso digital, cada vez más presente. Esto impacta no solo en la relación con los usuarios, sino también en la moral del personal, en la confianza de los donantes y en las oportunidades de colaboración con otras organizaciones.
Finalmente, las bibliotecas que no logran proyectar un rol cívico sólido son relegadas en la planificación municipal. En un contexto de desarrollo urbano, salud pública y modernización tecnológica, las instituciones con instalaciones deterioradas pierden visibilidad como posibles aliadas estratégicas. Por el contrario, cuando los edificios están bien mantenidos, las bibliotecas pueden desempeñar múltiples funciones: desde centros de aprendizaje y desarrollo laboral hasta estaciones de apoyo durante emergencias climáticas.

Me contó que había visto en Łódź una hoguera de libros.
Llovía una tarde, y bebíamos whisky con mi abuelo polaco. Me dijo que, una noche, en Łódź, en el 39, había visto a un grupo de soldados alemanes quemando libros.
No recuerdo a mi abuelo jamás leyendo un libro. Creo que no tenía ninguno, salvo un siddur, claro, el libro de rezos judíos. Acaso no le importaban los libros.
Pero aquella tarde lluviosa, bebiendo whisky y escuchando su relato sobre los soldados alemanes que quemaban libros en una calle oscura de Łódź, él estaba conmovido, o al menos parecía estarlo.
Quizás por el whisky. O quizás por la imagen tenebrosa y encendida de las llamas en la noche polaca. O tal vez porque entendía que aquellos soldados alemanes estaban quemando mucho más que una biblioteca.
Halfon, Eduardo. Biblioteca bizarra. Editado por Andrea Naranjo. Ecuador: USFO especificada], 2021. ISBN 978-9978-68-193-0

Burns, John. “Meet the TikTok Librarian Championing Literacy and Mental Health.” 1000 Libraries Magazine, 14 de julio de 2025. https://magazine.1000libraries.com/meet-the-tiktok-librarian-championing-literacy-and-mental-health/.
Threets ha transformado su pasión por las bibliotecas en una plataforma para promover la diversidad, el bienestar emocional y el acceso equitativo a la lectura. Su historia es un ejemplo de cómo los profesionales de la información pueden reinventarse y conectar con nuevas audiencias, manteniendo viva la misión de las bibliotecas en el siglo XXI.
El bibliotecario Mychal Threets se ha convertido en una figura pública gracias a su presencia en redes sociales y su activismo por la salud mental y la alfabetización. Durante la pandemia de COVID-19, Threets comenzó a compartir videos alegres y motivadores desde su puesto en la Biblioteca del Condado de Solano, en California, lo que lo llevó a acumular cientos de miles de seguidores en TikTok e Instagram.
Su contenido, centrado en el amor por los libros y las bibliotecas, se convirtió en un refugio emocional para muchos. Sin embargo, en 2024, Threets anunció su renuncia para priorizar su salud mental, reconociendo que la fama había afectado su relación con el trabajo bibliotecario. Tras un periodo de descanso, retomó su vocación desde una nueva perspectiva: como bibliotecario residente para PBS Kids, donde produce contenido educativo y accesible para jóvenes lectores.
Además de su trabajo con PBS, Threets ha participado en iniciativas como el “Library Afro Revolution Day”, un evento que combinó una campaña de donación de libros con consejos sobre el cuidado del cabello natural, en colaboración con la activista Blair Imani. También está trabajando en su primer libro infantil, I’m So Happy You’re Here, junto a la ilustradora Lorraine Nam, que será publicado por Penguin Random House en 2026. El libro celebra la alegría de las bibliotecas como espacios inclusivos y seguros.
EDUCAUSE Shop Talk, “A Practical Guide to AI Literacy,” con Sophie White y Jenay Robert, con Leo S. Lo, Jeanne Beatrix Law y Anissa Vega (episodio de podcast), 11 de agosto de 2025, YouTube, https://www.youtube.com/watch?v=m8xnGS1bli8.
El video plantea un enfoque realista y flexible para promover la alfabetización en IA en el ámbito universitario: ofrecer diversas vías de acceso a la formación, iniciar proyectos pequeños y escalables, fomentar la experimentación conjunta, aplicar una mirada crítica, dar opciones al profesorado y motivar el aprendizaje auténtico por encima de la mera obtención de resultados.
Sophie White y Jenay Robert conversan con Leo S. Lo, Jeanne Beatrix Law y Anissa Vega sobre estrategias prácticas para impulsar la alfabetización en inteligencia artificial (IA) entre estudiantes y docentes. La conversación parte de la idea de que ofrecer múltiples puntos de entrada para que el profesorado se forme y experimente con IA es esencial para generar confianza y permitir que guíen a sus estudiantes.
Los invitados coinciden en que es clave comenzar en pequeño y avanzar de forma iterativa. No se trata de esperar a tener el modelo perfecto, sino de poner en marcha experiencias iniciales que puedan mejorarse con el tiempo. Leo S. Lo describe cómo en su universidad han organizado programas de varias semanas para personal bibliotecario, combinando introducción, diseño de proyectos, comunidades de práctica y presentaciones finales. Además, se destaca la utilidad de marcos prácticos que sirvan como referencia inicial para organizar la enseñanza de IA, aunque puedan ajustarse después según la experiencia.
Otro aspecto central es el tinkering, es decir, experimentar y probar herramientas junto a los estudiantes. Jeanne Beatrix Law insiste en que esta práctica fomenta la curiosidad y el pensamiento crítico, especialmente cuando se incorporan elementos como datos de impacto ambiental en los resultados generados por IA. En Kennesaw State University, el profesorado también tiene libertad para decidir cómo incluir la IA en sus clases, lo que ha facilitado la aceptación y la confianza. Esta flexibilidad se complementa con un comité institucional que define políticas claras y orientaciones para el uso de IA.
La alfabetización en IA no implica solo saber usar herramientas, sino también entenderlas críticamente. Incluso quienes deciden no incorporarlas pueden beneficiarse de conocer su funcionamiento y sus implicaciones. Anissa Vega subraya que, igual que al enseñar a conducir se busca evitar riesgos reales más allá de las sanciones, en IA se debe motivar a los estudiantes a aprender por el valor del conocimiento, no solo por la calificación.
Finalmente, los ponentes comparten consejos prácticos: Leo S. Lo recomienda aprender a través de recursos accesibles como YouTube o LinkedIn; Jeanne Beatrix Law aconseja no temer al fracaso, confiar en el alumnado y reutilizar recursos educativos abiertos (OER); Anissa Vega sugiere leer Co-Intelligence de Ethan Mollick y organizar sesiones de experimentación colaborativa con colegas. Sophie White cierra recordando que el aprendizaje académico no siempre proviene de publicaciones revisadas por pares y que, a menudo, probar y ajustar es la mejor vía para aprender en profundidad.